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Introducción

La solubilidad se define como la capacidad de un compuesto químico de disolverse en otro a


una temperatura específica; generalmente se hace referencia a ésta como la cantidad de
soluto (en gramos) que puede disolverse en 100 g de solvente. Esta propiedad se ve afectada
por varios factores, entre otros: la temperatura, la presión, la polaridad del compuesto, la fase
en la cual se encuentra y la naturaleza de los componentes de la solución. Por ejemplo, los
compuestos que presenten enlaces iónicos serán más solubles en otros compuestos iónicos
o polares como el agua; por su parte, aquellos compuestos con enlaces covalentes se
disolverán en otros compuestos covalentes, tal es el caso de las sustancias orgánicas. La
temperatura afecta la solubilidad en el sentido en que ésta aumenta junto con la
temperatura, lo cual permite recoger una gran cantidad de información acerca de la
solubilidad de cualquier compuesto que, generalmente se expresa con gráficos
denominados curvas de solubilidad (Cortés H., 2004).

Hay tres factores que favorecen en la velocidad con que se disuelve un soluto en
un solvente. Esto no quiere decir que varía la solubilidad del compuesto, sino el
tiempo en el que se disuelve, estos son la agitación de la solución, grado de
trituración del soluto, la temperatura. Por otra parte hay factores que también
afectan la solubilidad de una sustancia en un líquido dado, depende la
naturaleza del soluto y del solvente, de la temperatura y de la presión (Farías A.,
2011).

Mediantes de pruebas sistemáticas de solubilidad es posible obtener una gran


cantidad de información acerca de los compuestos orgánicos, un análisis
sistemático de solubilidad, consiste esencialmente en clasificar la muestra en
una de varias categorías de acuerdo con su solubilidad en agua, ácidos que dan
soluciones que viran al rojo el papel de tornasol y bases que viran a azul el papel
tornasol, principalmente.

Para simplificar la clasificación e identificación de los compuestos orgánicos se


les puede agrupar en once clases según su comportamiento ante siete
disolventes. Los grupos tienen la siguiente composición:
Grupo S2: Sales de ácidos orgánicos, clorhidratos de aminas, aminoácidos,
compuestos polifuncionales. Grupo SA: Ácidos monocarboxílicos; ácidos
arensulfónicos. Grupo SB: Aminas monofuncionales. Grupo S1: Alcoholes,
aldehídos, cetonas, ésteres, nitrilos y aminas. Grupo A1: Ácidos orgánicos
fuertes: ácidos; fenoles con grupos electrofilicos, β-dicetonas. Grupo A2: Ácidos
orgánicos débiles. Grupo B: aminas alifáticas con ocho o más carbonos, anilinas,
algunos oxiéteres. Grupo M: diversos compuestos neutros con nitrógeno y
azufre. Grupo N1: alcoholes, aldehídos, metilcetonas, cetonas cíclicas y ésteres.
Grupo N2: Alquenos, alquinos, éteres, algunos compuestos aromáticos, cetonas.
Grupo I: Hidrocarburos saturados, alcanos halogenados, haluros de arilo, éteres
diarílicos, compuestos aromáticos con grupos no activadores del anillo .

OBJETIVOS

 Determinar los factores que posibilitan la solubilidad de los compuestos


orgánicos.

 Definir por medio de ciertos criterios de la solubilidad información que


ayuden a distinguir a los compuestos orgánicos uno de los otros.

 Identificar y clasificar los compuestos orgánicos en los diferentes grupos


según su comportamiento.