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I DISCUSIÓN

1.1 ANÁLISIS FÍSICO Y QUÍMICO DEL SUELO


La textura del suelo que predomina en el cuartel 060 del campo Casuarinas B, se
clasificó como un suelo franco (Tabla 14). Este suelo se clasifica como una textura
moderadamente fina (F.A.O.). Posee una buena filtración por la arena que
contiene, y al mismo tiempo con adecuada retención de humedad por la arcilla
presente (Sabelotodo.org).

Los valores de pH para el campo del proyecto fueron de 7.80 a 8.75 (Tabla 18).
De acuerdo a la NOM-021-RECNAT-2000, el suelo se clasifica como
medianamente alcalino. La caña de azúcar requiere un suelo poroso, bien
ventilado y bien drenado con un pH de 6.5 (NETAFIM); que al compararlo con
el pH del suelo del campo, este es demasiado ácido para que el cultivo se
desarrolle favorablemente.

La conductividad eléctrica del campo está entre 1.89 dS/m a 36.90 dS/m (Tabla
18), clasificando al suelo del campo como salino sódico. La NOM-021-RECNAT-
2000 clasifica a los suelos como salinos sódicos cuando el porcentaje de sodio
intercambiable es mayor de 15, la conductividad del extracto de saturación mayor
de 4 dS m-1.

1.2 DETERMINACIÓN DE CURVAS DE ISOPROFUNDIDAD


El rango de la evaluación del nivel freático va desde 1.20 metros a 0.67 metros
(Tabla 18). Cuando el nivel freático se mantiene a una profundidad menor de 0.70
metros la producción de caña de azúcar se puede reducir hasta en 35 tn/ha
(CENICAÑA, 1991). Un nivel freático entre 1.00 a 1.20 metros de profundidad
es adecuado para el desarrollo y producción del cultivo de caña de azúcar
(CENICAÑA, 1992).
1.3 DISEÑO HIDRÁULICO DE UN SISTEMA DE DRENAJE CON TUBERÍA
PVC Y NATURAL
La profundidad que se estableció para colocar el dren fue de 1.50 metros y la
profundidad de la tabla de agua se colocó 1.20 metros (Tabla 22). El sistema de
drenaje que se instale no debe producir el abatimiento del campo a más de 1.20
metros, con el fin de aprovechar el aporte de agua por capilaridad que permite
reducir en forma significativa los de riego. Esto se explica por qué se recomienda
usar el concepto de manejo de nivel freático conjuntamente con el riego. Lo
anterior se cumple cuando las aguas freáticas son de buena calidad; en caso
contrario, para evitar riesgos de salinización el nivel freático se debe abatir, al
menos, hasta 1.50 o 1.80 metros de profundidad en el suelo (Cruz, 2010).

 El valor de la conductividad hidráulica fue 0.72 m/día. La conductividad


hidráulica es un índice de permeabilidad que muestra la capacidad de movimiento
del agua a través de los poros del suelo, si la conductividad hidráulica se encuentra
entre 0.50 y 1.50 m/día se considera de velocidad moderada (Cruz, 2010).

1.4 COSTOS Y PRESUPUESTOS


El metrado de cada uno de los diseños de drenes, tanto el de zanja abierta como
el de tubería enterrada, nos permitió conocer cuál es cada uno de los recursos
necesarios para la ejecución del proyecto (Tabla 28 y Tabla 33). El metrado se
realiza con el objetivo de averiguar los trabajos a realizar y así calcular el costo
de los mismos (Wan Tuñoque, 2016).

Para la estimación de presupuesto en cada partida del proyecto solo se emplearon


costos directos (Tabla 30 y Tabla 35). Costo directo es todo aquel costo que se
puede asociar directamente a la producción de un solo producto, y que por tanto
sólo debe figurar en la contabilidad de costos de ese producto (Loaiza, 2012).

Los costos unitarios se ingresaron en base a precios actualizados para cada


recurso. Los costos unitarios es una clasificación del costo que puede medirse en
función de su producción y distribución. Este costo es el que sirve para avaluar
las existencias que aparecen en el balance general y estado de pérdidas y ganancias
(Chavez, 2014).

El costo total por la instalación y mantenimiento de un dren tipo zanja abierta es


de S/. 151,607.36, que comparado con el costo total de un dren tipo tubería
enterrada que es S/. 54,103.39, el dren abierto cuesta 64% más que un dren
enterrado, a la vez que se pierde un 0.78% del campo (Tabla 38). Los drenes
abiertos tienen algunas desventajas, ya que ocupan un área que podría
aprovecharse para cultivo; los taludes son susceptibles a la erosión; por lo tanto,
requieren obras de protección que son costosas y su mantenimiento debe ser
estricto para evitar la invasión de malezas o el exceso de sedimentos que les restan
capacidad de evacuación. En áreas planas normalmente es preferible usar tubos
como drenes laterales y zanjas como colectores, mientras que en áreas con
pendientes los laterales y los colectores se pueden construir con tubería enterrada
para incrementar el area efectiva de cultivo (Cruz, 2010).