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NADA

Filipenses 2:3

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada
uno a los demás como superiores a él mismo;”

Filipenses 4:6

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego, con acción de gracias.”

Lucas 1:37

“porque nada hay imposible para Dios.”

Apocalipsis 3:17

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y


no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”

I. INTRODUCCIÓN.

A. Todo sermón tiene un tema.

1. El predicador tiene que decir algo.

2. Pero hoy voy a predicar sobre “nada”.

B. Cuatro importantes “nada” en la Biblia.

II. EL NADA DE ACTIVIDAD EN EL SERVICIO CRISTIANO (Fil. 2:3)

A. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria”.

B. El problema de las contiendas entre creyentes.

C. Las contiendas obstaculizan la obra de Cristo.

1. Contienda en Corinto (1 Co. 3:1-4).

“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales,
como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni
sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos,
contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el
uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?”
2. La contienda tiene malas compañías (Ga. 5:20)

“idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,”

3. La contienda es terrenal, y diabólica (Stg. 3:14-18).

“Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis


contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal,
animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra
perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica,
amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.”

D. Cómo vencer la contienda (Fil. 2:5-8).

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en
forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y
muerte de cruz.”

1. La humildad vence la contienda.

2. Jesús es nuestro ejemplo de humildad.

III. EL NADA DE ANSIEDAD EN LA VIDA DIARIA (Fil. 4:6).

A. “Por nada estéis afanosos.”

B. Con frecuencia sólo obedecemos a “estad afanosos”.

C. Qué nos hace la ansiedad.

1. Destruye la salud.

2. Destruye hogares.

3. Destruye sueños y logros.

D. La ansiedad no hace nada para ayudarnos a hacerle frente al mañana.

E. La ansiedad únicamente agota la fuerza de hoy.

F. La fe en Cristo vence la ansiedad.

IV. EL NADA DEL PODER DEL TODOPODEROSO (Lucas 1:37)


A. “Porque nada hay imposible para Dios”.

B. Considere el reto de la fe de María.

1. Dar a luz a Jesús.

2. Esto se realizaría sin la intervención de hombre alguno.

C. Este “nada” reduce todo obstáculo que enfrentamos.

D. La fe crece al aceptar este “nada”.

E. Jeremías aceptó ese “nada” (Jer. 32:27).

“He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?”

F. Al aceptar el “nada” de Gabriel huirán nuestras dudas.

V. EL NADA DEL CRISTIANO APÁTICO (Ap. 3:17).

A. Laodicea: La iglesia tibia de los últimos días.

1. Concentrándose en las posesiones materiales.

2. Abundancia de dinero, edificios, inversiones.

3. “Yo soy rico… y de ninguna cosa tengo necesidad”

B. La iglesia tibia no logra nada.

C. Las almas alrededor de esta iglesia continúan perdidas.

1. ¿Repetimos simplemente ritos religiosos?

2. “¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino?” (Lm. 1:12).

“¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino? Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor
que me ha venido; Porque Jehová me ha angustiado en el día de su ardiente furor.”

D. ¿Cómo responderá Dios a nuestra apatía?

E. Vance Havner: “No podemos llevar vidas comunes en tiempos tan extraordinarios”.

VI. CONCLUSIÓN.

A. Respondiendo a los “nada” de la Biblia.


1. Dejemos atrás toda contienda y dejemos de afanarnos.

2. Confiemos en Dios y venzamos la apatía.


B. Que nada nos impida una consagración total a Jesús.