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Ley del ejercicio de la ingeniería

Art. 9: Constituye ejercicio profesional, con las responsabilidades inherentes, cualquiera de las
actividades que requieran de capacitación proporcionada por la educación superior y sean propias
de las profesiones que se contrae esta ley según se determine reglamentariamente.

Artículo 10. Los documentos técnicos tales como proyectos, planos, mapas, cálculos, croquis,
minutas, dibujos, informes o escritos, son propiedad del profesional autor de ellos; por
consiguiente, ninguna persona natural o jurídica podrá hacer uso de ellos sin consentimiento del
autor, salvo estipulación en contrario del Ejercicio Profesional

Artículo 11. Para que cualquiera de los documentos técnicos a que se refiere el artículo anterior
podrá ser presentado para surtir algún efecto para cualquier oficina de la administración pública o
para que su contenido pueda ser llevado a ejecución en todo o en parte por cualquier persona o
entidad pública o privada, deberá llevar la firma de su autor, profesional de la respectiva
especialidad, con el número de inscripción de este en el Colegio de Ingenieros de Venezuela. Del
Ejercicio Profesional

Artículo 12. Ningún profesional podrá ejercer sino la especialidad para la cual le autoriza
expresamente el título que posee. De las Limitaciones e Incompatibilidades

Artículo 13. Los profesionales a que se confiere esta Ley que desempeñen cargos nacionales,
estatales o municipales, no podrán ejercer actividades profesionales particulares en el territorio de
su jurisdicción ni tener vinculaciones con intereses comerciales, cuando dichas actividades o
vinculaciones estén relacionadas con las funciones propias de los cargos que desempeñan. Del
Ejercicio Profesional

Artículo 14. Todas las construcciones, instalaciones y trabajos relacionados con las profesiones a
que se contrae la presente Ley deberán realizarse con la participación de los profesionales
necesarios para garantizar la corrección, eficacia y seguridad de las obras. Los profesionales
deberán abstenerse de prestar su concurso profesional cuando esta disposición no sea
satisfactoriamente cumplida y dejan de acatarse las medidas que ellos indiquen con ese fin.

Artículo 15. Las empresas que se propongan ejecutar construcciones, instalaciones o trabajos para
entidades públicas, además de cumplir los requisitos establecidos en el artículo anterior, deberán
designar ante ellas como representantes técnico a un profesional en ejercicio. Igualmente, las
empresas o personas que se dispongan a proyectar o ejecutar construcciones, ampliaciones,
transformaciones o reparaciones, deberán designar, representantes profesionales para discutir los
asuntos técnicos ante las oficinas de la administración pública encargadas de otorgar permisos de
construcción.

Artículo 16. En los diferentes aspectos del proyecto y de la ejecución de construcciones,


instalaciones y trabajos, la participación de los profesionales debe quedar claramente
determinada a los efectos de delimitar su responsabilidad.
Artículo 17. Durante el tiempo de ejecución de una construcción, instalación o trabajo es
obligatoria para el empresario, la colocación en la obra, en sitio bien visible al público, de un cartel
que contenga el nombre de la empresa y del profesional o profesionales responsables, junto con el
número de inscripción de estos últimos en el Colegio de Ingenieros de Venezuela, a los efectos de
lo dispuesto en el artículo anterior

Art. 18: Para poder ejercer actividades profesionales, los títulos deben estar inscritos en el CIV. No
podrán inscribirlo los extranjeros graduados en el exterior, en cuyos países no se permita el
ejercicio de la profesión a venezolanos, aun cuando hayan revalidado.

Art. 21: El CIV es un cuerpo moral de carácter público y, como tal, tiene personalidad jurídica y
patrimonio propio, con todos los derechos y obligaciones y poderes. Su sede está en la capital de
la república, integrado por todos los profesionales inscritos. El CIV dicta su propio ordenamiento
interno.

Art. 22: El CIV dictará su propio ordenamiento interno y tiene como fines principales el servir como
guardián de interés público y actuar como asesor del Estado en los asuntos de su competencia,
fomentar el progreso de la ciencia y la técnica, vigilar el ejercicio profesional y velar por los
intereses generales de las profesiones que agrupa en su seno y en especial por la dignidad, los
derechos y el mejoramiento de sus miembros.

Además, no podrá desarrollar actividades de carácter político partidista o religioso, ni asumir


actitudes de la índole expresada.

Artículo 26. Ejercer ilegalmente las profesiones de que trata esta Ley:

a) Las personas que sin poseer el título respectivo se ocupen en realizar actos o presten servicios
públicos o privados que la presente Ley reserva a los profesionales a que la misma de contrae.

b) Los titulares que sin, haberse inscrito en el Colegio de Ingenieros de Venezuela o haber sido
autorizados por el mismo, se anuncien como tales o realicen actos o presten servicios propios de
los profesionales a que se refiere la presente Ley.

c) Los titulares que habiendo sido contratados de acuerdo con los artículos 19 y 20 de esta Ley,
exceden los límites señalados para su actuación.

d) Los titulares colegiados que ejerzan especialidades para las cuales no les autorice el título que
posean.

e) Los titulares colegiados que presten su concurso profesional o amparen con su nombre a
personas que ejercen ilegalmente, o encubran actividades de empresas que se ofrezcan o actúen
de manera ilegal en asuntos propios de las profesiones a que se refiere esta Ley, o ejerzan durante
el tiempo por el cual sean suspendidos. Presidente de dicho colegio recibirá las denuncias y las
tramitará ante los Tribunales competentes o ante el Tribunal Disciplinario del Colegio según el
caso
Ley de INCES
Art. 6: Los programas de educación, formación y capacitación del INCES se desarrollarán con
elevados niveles de calidad, eficiencia, eficacia, flexibilidad y pertinencia social, actualizados y
adaptados a las realidades de cada comunidad; enmarcados en una perspectiva de educación
integral, continua, permanente, andragógica, para toda la vida y orientada a satisfacer las
necesidades del Estado y la sociedad para impulsar el desarrollo endógeno.

Art. 28: El pueblo organizado en comunas, consejos comunales y demás formas de participación
del poder popular, podrá participar desde el diagnóstico que identifique la necesidad de formación
en la comunidad o en la entidad de trabajo, en la planificación de los cursos, talleres u otras
modalidades, hasta la acreditación o certificación del 35 conocimiento generado o asimilado por el
participante o la participante, a ser desarrollado por el Instituto Nacional de Capacitación y
Educación Socialista.

Artículo 29. Cuando los participantes y las participantes como sujeto protagónico sean jóvenes, su
proceso de formación y autoformación colectiva podrá combinar la educación básica, diversificada
o universitaria, con la capacitación técnica, tecnológica y artesanal, en función de estimular su
tránsito productivo hacia la vida adulta y su inclusión en el proceso social de trabajo como
estudiante, aprendiz, pasante, becario o becaria, trabajador o trabajadora.

Artículo 30. Se consideran aprendices a los adolescentes y las adolescentes, entre catorce y
dieciocho años de edad, 36 que participan, según su vocación y libre elección, en el proceso
sistemático de formación y autoformación colectiva, actualización, mejoramiento y perfección
científica, técnica tecnológica y humanística en el marco del proceso social de trabajo, siempre
que no hayan recibido formación previa en el área o materia de aprendizaje, con un grado de
instrucción acorde con las actividades a desarrollar. Los adolescentes y las adolescentes que al
cumplir dieciocho años de edad estén participando en procesos de formación tienen derecho a
proseguirlos y culminarlos en condiciones iguales a aquellas que venían disfrutando y a obtener el
certificado correspondiente.

Artículo 31. Los aprendices y las aprendices desde el proceso social de trabajo no podrán ser
separados o separadas de su proceso de formación y autoformación colectiva hasta tanto no lo
culmine.

Artículo 32. Las entidades de trabajo que cuenten con quince o más trabajadores y trabajadoras
deben contratar y formar a un número de aprendices equivalente como mínimo al tres por ciento
y como máximo al cinco por ciento del total de sus trabajadores y trabajadoras.

Artículo 33. Para determinar el número de aprendices se tomará en cuenta el promedio de


trabajadores y trabajadoras de los doce meses del año calendario inmediatamente anterior,
calculado con base en el número total de trabajadores y trabajadoras por mes. Para los efectos de
este cálculo de porcentaje, toda fracción se considerará como un número entero.

Artículo 34. El Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista expedirá a la entidad de


trabajo, el certificado de cumplimiento de este programa, el cual es imprescindible para otorgar la
solvencia respectiva y la solvencia laboral.

Art. 35: El lapso de participación como aprendiz en una entidad de trabajo, no podrá ser superior a
seis meses, superado este lapso su participación será regida por las disposiciones del Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, sin que ello
implique la continuidad en el proceso de formación y autoformación colectiva.

Art. 49: Las entidades de trabajo del sector privado y las empresas del Estado con ingresos propios
y autogestionarias, que den ocupación a cinco o más trabajadoras o trabajadores, están en la
obligación de aportar al Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista, el dos por ciento
del salario normal mensual pagado a los trabajadores y trabajadoras, dentro de los cinco días
siguientes al 53 vencimiento de cada trimestre. El hecho imponible de este aporte se generará a
partir del pago del salario del trabajador o trabajadora. Queda prohibido el descuento de dinero a
los trabajadores y las trabajadoras para el cumplimiento de esta obligación.

Artículo 50. Los trabajadores y trabajadoras de las entidades de trabajo que den ocupación a cinco
o más trabajadores y trabajadoras, están en la obligación de aportar el cero coma cinco por ciento
de sus utilidades anuales, aguinaldos o bonificaciones de fin de año. Las entidades de trabajo
deberán efectuar la retención del aporte para ser depositada al Instituto Nacional de Capacitación
y Educación Socialista, con la indicación de la procedencia, y enterarán dicha contribución dentro
de los diez días siguientes al pago

Artículo 51. El Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista organizará, dirigirá y


mantendrá un registro nacional de las entidades de trabajo sujetas a las contribuciones
parafiscales, a los fines de ejercer el seguimiento y control del cumplimiento de las obligaciones
tributarias establecidas en el presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley. Las entidades de
trabajo deberán inscribirse en este registro, dentro de los cuarenta y cinco días hábiles siguientes
a su constitución y suministrar la información requerida por el Instituto.

Artículo 52. El certificado de solvencia es un documento administrativo mediante el cual se hace


constar que a la fecha 55 de su expedición, la entidad de trabajo se encuentra en cumplimiento de
los deberes y obligaciones en materia de formación y autoformación colectiva, aprendices y
tributaria, previstas en el presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley y su reglamento. Este
certificado es imprescindible para suscribir cualquier contrato, convenio o acuerdo con el Estado,
así como para el otorgamiento de la solvencia laboral. A los fines de otorgar el certificado de
solvencia es necesario verificar previamente el cumplimiento de las obligaciones de las entidades
de trabajo.
Artículo 53. Las entidades de trabajo que incumplan con las disposiciones de este Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley relativas a los aprendices y a su formación, serán sancionadas con
multa desde el equivalente al importe económico que debió erogar para ejecutar estas
obligaciones, hasta el doble de dicha cantidad. La imposición de esta multa no exime a la entidad
de trabajo del cumplimiento de las obligaciones en materia de formación y aprendices
contempladas en este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley. Las sanciones aquí previstas,
serán aplicadas por el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista.

Artículo 54. Para la ejecución forzosa de las obligaciones en materia de formación y autoformación
colectiva y aprendices serán aplicables las disposiciones previstas en la Ley Orgánica de
Procedimientos Administrativos, sin perjuicio de ordenar la clausura temporal de la oficina, local o
establecimiento por el tiempo que sea necesario hasta que se dé cumplimiento a las obligaciones
correspondientes.

Artículo 55. Las entidades de trabajo que incumplan con las obligaciones tributarias previstas en
este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley, serán sancionadas de conformidad con lo
establecido en el Código Orgánico Tributario.

Artículo 56. Las sanciones impuestas se liquidarán y pagarán de acuerdo con los lapsos y
modalidades establecidos en el presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley y en el Código
Orgánico Tributario.

Art. 57: Las entidades de trabajo que mantengan programas de formación y autoformación
colectiva a sus trabajadoras y trabajadores, tendrán derecho a que se les deduzca un porcentaje
del costo de estos programas, a ser ajustado en unidades tributarias que se establecerán en el
reglamento de este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley.

Ley orgánica del trabajo


Art. 19 - Irrenunciabilidad de los derechos laborales: En ningún caso serán renunciables los
derechos contenidos en las normas y disposiciones de cualquier naturaleza y jerarquía que
favorezcan a los trabajadores y a las trabajadoras. Las transacciones y convenimientos sólo podrán
realizarse al término de la relación laboral y siempre que versen sobre derechos litigiosos, dudosos
o discutidos, consten por escrito y contengan una relación circunstanciada de los hechos que la
motiven y de los derechos en ella comprendidos.

En consecuencia, no será estimada como transacción la simple relación de derechos, aun cuando
el trabajador o trabajadora hubiese declarado su conformidad con lo pactado. Los funcionarios y
las funcionarias del Trabajo en sede administrativa o judicial garantizarán que la transacción no
violente de forma alguna el principio constitucional de irrenunciabilidad de los derechos laborales.

Art. 22 - Primacía de la realidad: En las relaciones de trabajo prevalece la realidad sobre las formas
o apariencias, así como en la interpretación y aplicación de la materia del trabajo y la seguridad
social.
Son nulas todas las medidas, actos, actuaciones, fórmulas y convenios adoptados por el patrono o
la patrona en fraude a esta Ley, así como las destinadas a simular las relaciones de trabajo y
precarizar sus condiciones.

En estos casos, la nulidad declarada no afectará el disfrute y ejercicio de los derechos, garantías,
remuneraciones y demás beneficios que les correspondan a los trabajadores y las trabajadoras
derivadas de la relación de trabajo.

Art. 35 - Definición de trabajador o trabajadora dependiente: Se entiende por trabajador o


trabajadora dependiente, toda persona natural que preste servicios personales en el proceso
social de trabajo bajo dependencia de otra persona natural o jurídica. La prestación de su servicio
debe ser remunerado.

Artículo 36. Definición de trabajador o trabajadora no dependiente: Trabajador o trabajadora no


dependiente o por cuenta propia es aquel o aquella que en el ejercicio de la actividad que realiza
en el proceso social de trabajo, no depende de patrono alguno o patrona alguna. Los trabajadores
y trabajadoras no dependientes o por cuenta propia están protegidos por la Seguridad Social.

Artículo 37. Trabajador o trabajadora de dirección: Se entiende por trabajador o trabajadora de


dirección el que interviene en la toma de decisiones u orientaciones de la entidad de trabajo, así
como el que tiene el carácter de representante del patrono o patrona frente a otros trabajadores,
trabajadoras o terceros, y puede sustituirlo o sustituirlas, en todo o en parte, en sus funciones.

Artículo 38. Trabajador o trabajadora de inspección y trabajador o trabajadora de vigilancia: Se


entiende por trabajador o trabajadora de inspección quien tenga a su cargo la revisión del trabajo
de otros trabajadores o de otras trabajadoras. Se entiende por trabajador o trabajadora de
vigilancia, quien tenga a su cargo el resguardo, la custodia y seguridad de bienes.

Artículo 39. Primacía de la realidad en calificación de cargos: La calificación de un trabajador o


trabajadora como de dirección o de inspección, dependerá de la naturaleza real de las labores que
ejecuta, independientemente de la denominación que haya sido convenida por las partes, de la
que unilateralmente hubiese establecido el patrono o la patrona o de la que señalen los recibos de
pago y contratos de trabajo. En caso de controversia en la calificación de un cargo, corresponderá
a la Inspectoría del Trabajo o a la Jurisdicción Laboral, según sea el caso, determinar la calificación
que corresponda.

Art. 40 - Definición de patrono o patrona: Se entiende por patrono o patrona, toda persona
natural o jurídica que tenga bajo su dependencia a uno o más trabajadores o trabajadoras, en
virtud de una relación laboral en el proceso social de trabajo.

Art. 47 – Tercerización: A los efectos de esta Ley se entiende por tercerización la simulación o
fraude cometido por patronos o patronas en general, con el propósito de desvirtuar, desconocer u
obstaculizar la aplicación de la legislación laboral. Los órganos administrativos o judiciales con
competencia en materia laboral, establecerán la responsabilidad que corresponda a los patronos o
patronas en caso de simulación o fraude laboral, conforme a esta Ley.
Art. 53 - Presunción de la relación de trabajo: Se presumirá la existencia de una relación de trabajo
entre quien preste un servicio personal y quien lo reciba.

Se exceptuarán aquellos casos en los cuales, por razones de orden ético o de interés social, se
presten servicios a la sociedad o a instituciones sin fines de lucro, con propósitos distintos a los
planteados en la relación laboral.

Art. 55 - Contrato de trabajo: El contrato de trabajo, es aquel mediante el cual se establecen las
condiciones en las que una persona presta sus servicios en el proceso social de trabajo bajo
dependencia, a cambio de un salario justo, equitativo y conforme a las disposiciones de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y esta Ley.

Art. 60: El contrato de trabajo podrá celebrarse por tiempo indeterminado, por tiempo
determinado o para una obra determinada.

Artículo 61. Contrato a tiempo indeterminado: El contrato de trabajo se considerará celebrado por
tiempo indeterminado cuando no aparezca expresada la voluntad de las partes, en forma
inequívoca, de vincularse sólo con ocasión de una obra determinada o por tiempo determinado.
Se presume que las relaciones de trabajo son a tiempo indeterminado, salvo las excepciones
previstas en esta Ley. Las relaciones de trabajo a tiempo determinado y por una obra determinada
son de carácter excepcional y, en consecuencia, las normas que lo regulan son de interpretación
restrictiva.

Artículo 62. Contrato a tiempo determinado: El contrato celebrado por tiempo determinado
concluirá por la expiración del término convenido y no perderá su condición específica cuando
fuese objeto de una prórroga. En caso de dos prórrogas, el contrato se considerará por tiempo
indeterminado, a no ser que existan razones especiales que justifiquen dichas prórrogas y
excluyan la intención presunta de continuar la relación. Las previsiones de este artículo se
aplicarán también cuando, vencido el término e interrumpida la prestación del servicio, se celebre
un nuevo contrato entre las partes dentro de los tres meses siguientes al vencimiento del anterior,
salvo que se demuestre claramente la voluntad común de poner fin a la relación. El contrato de
trabajo se considerará por tiempo indeterminado, si existe la intención por parte del patrono o de
la patrona de interrumpir la relación laboral a través de mecanismos que impidan la continuidad
de la misma. En los contratos por tiempo determinado los trabajadores y las trabajadoras no
podrán obligarse a prestar servicios por más de un año.

Artículo 63. Contrato para una obra determinada: El contrato para una obra determinada deberá
expresar con toda precisión la obra a ejecutarse por el trabajador o trabajadora. El contrato durará
por todo el tiempo requerido para la ejecución de la obra y terminará con la conclusión de la
misma. Se considerará que la obra ha concluido cuando ha finalizado la parte que corresponde al
trabajador o trabajadora dentro de la totalidad proyectada por el patrono o la patrona. Si dentro
de los tres meses siguientes a la terminación de un contrato de trabajo para una obra
determinada, las partes celebran un nuevo contrato para la ejecución de otra obra, se entenderá
que han querido obligarse, desde el inicio de la relación por tiempo indeterminado. En la industria
de la construcción la naturaleza de los contratos para una obra determinada no se desvirtúa, sea
cual fuere el número sucesivo de ellos.

Artículo 64. Supuestos de contrato a tiempo determinado: El contrato de trabajo podrá celebrarse
por tiempo determinado únicamente en los siguientes casos:

a) Cuando lo exija la naturaleza del servicio.

b) Cuando tenga por objeto sustituir provisional y lícitamente a un trabajador o trabajadora.

c) Cuando se trate de trabajadores o trabajadoras de nacionalidad venezolana que prestarán


servicios fuera del territorio de la República Bolivariana de Venezuela, de conformidad con lo
establecido en esta Ley.

d) Cuando no haya terminado la labor para la que fue contratado el trabajador o trabajadora y se
siga requiriendo de los servicios, bien sea por el mismo trabajador o trabajadora u otro o otra.
Será nulo el contrato de trabajo por tiempo determinado por causas distintas a las antes
señaladas, en consecuencia, el trabajador o trabajadora se encontrará investido de la estabilidad
prevista en esta Ley

Art. 65 - Contratos de trabajo para prestación de servicios en el exterior: Los contratos de trabajo
celebrados por trabajadores venezolanos y trabajadoras venezolanas para la prestación de
servicios fuera del país deberán extenderse por escrito, ser autenticados ante funcionarios o
funcionarias competentes del lugar donde se celebren y legalizados por un funcionario o
funcionaria consular de la nación donde deban prestar sus servicios. El patrono o la patrona
deberán otorgar fianza o constituir depósito en un banco venezolano a entera satisfacción de la
Inspectoría del Trabajo, por una cantidad igual al monto de los gastos de repatriación del
trabajador o trabajadora y los de su traslado hasta el lugar de su residencia. Además, serán parte
integrante de dichos contratos las estipulaciones siguientes:

a) Los gastos de transporte y alimentación del trabajador o trabajadora y todos los que se originen
por el cumplimiento de obligaciones sobre inmigración u otro concepto semejante, serán por
cuenta del patrono o de la patrona.

b) Se aplicarán las disposiciones de la legislación social venezolana.

c) El trabajador o trabajadora deberá recibir del patrono o de la patrona, antes de su salida,


información escrita sobre las condiciones generales de vida y requisitos a que deberá someterse
en el país donde va a prestar sus servicios.