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INTRODUCCIÓN

La democracia parece ser en nuestros días una de aquellas palabras sacrosantas sobre la que no
podemos más que señalar aspectos positivos. Estar contra la democracia sería estar a favor de la
dictadura, de un régimen oligárquico y peor aún, significa ser alguien que desprecia y rechaza la
participación popular en los asuntos que conciernen a la nación. Pareciera a su vez que la
democracia representa la forma definitiva de gobierno, lo que se traduce en que nos resulta
imposible pensar en un régimen de gobierno que no sea de carácter democrático, de manera que
en este caso el régimen democrático representaría realmente el fin de la historia en materia de
formas de gobierno.
La unción popular de los gobernantes es para nosotros la principal característica de un régimen
democrático, La idea de que el pueblo es la única fuente legítima de poder se ha impuesto con la
fuerza de la evidencia. Nadie pensaría en cuestionarla, ni siquiera en reflexionar sobre ella. La
soberanía no se puede compartir resumía en el siglo XIX un gran republicano francés. Es preciso
elegir entre el principio electivo y el principio hereditario. Es preciso que la autoridad se legitime
mediante la voluntad de todos, libremente expresada, o mediante la supuesta voluntad de Dios
No tenemos, empero, intención de hacer de la democracia un fetiche. Puede ser muy cierto que
nuestra generación habla y piensa demasiado de democracia y demasiado poco de los valores a
los que ésta sirve.
Resulta que esta forma de gobierno está lejos de ser una de tipo definitiva, ya que cualquier
persona que conozca la historia de Occidente sabrá que una de las características de esta
civilización es el cambio. Con esto quiero decir que el dinamismo ha sido uno de los principales
rasgos de la historia política occidental. Si revisamos a vuelo de cóndor la historia política
occidental, podemos apreciar distintas formas de gobierno: la democracia directa griega, la
diarquía espartana, imperio macedónico, república romana, imperio romano, reinos germanos,
imperio carolingio, imperio otónida, feudalismo, absolutismo monárquico, monarquías
parlamentarias, regímenes totalitarios y, a partir del siglo XX, repúblicas democráticas. Si
hiciéramos un poco de ficción y retrocediéramos en el tiempo hasta el imperio romano y
dijéramos a uno de sus habitantes que en un momento dado de la historia tal imperio dejaría de
existir, probablemente esa persona no nos creería. Algo similar sucede en la actualidad y es que
existe una incapacidad de pensar en una forma de gobierno que no sea democrático, una
incapacidad que impide pensar más allá de la democracia. Con esto quiero dejar la puerta abierta
ante la posibilidad de que la democracia sea una de las tantas formas de gobierno de Occidente
y, como las demás formas de gobierno, en un momento determinado cesará de existir o sufrirá
drásticas transformaciones dando origen a un sistema completamente nuevo. No sabemos que
nos depara el futuro, no sabemos con certeza cuáles serán los cambios económicos, sociales,
tecnológicos y sociales, y si la democracia podrá seguir los pasos de estos cambios vertiginosos
y continuar sirviendo a las naciones como un sistema por medio del cual se eligen a quienes
ejercen el poder. El hecho es que la democracia se encuentra cubierta de una serie de velos que,
en mi opinión, tienden a idealizarla y a considerarla como la forma de gobierno natural que toda
sociedad debería adoptar.
DEMOCRACIA

Cotidianamente escuchamos hablar de la democracia a dirigentes políticos, sindicales sociales,


etc. también es frecuente que estas personas manifiesten con una contundencia digna de mejor
cambio que están con el sistema democrático que lo defenderán de los peligros que tenga. Por
eso es importante aclarar los términos en que entendemos a la democracia.
La democracia es un conjunto de reglas procesales para la toma de decisiones colectivas en el
que está previsto y propiciada la más amplia participación posible de los interesados por otra
parte se sostiene que “la democracia alude agrandes rasgos, a una sociedad libre, no oprimida
por un poder discrecional e incontrolable ni dominada por una oligarquía cerrada y restringida,
en la cual los gobernantes responden a los gobernados. Hay democracia cuando existe una
sociedad abierta en la que la relación entre gobernantes y gobernados es entendida en el sentido
en que el estado está al servicio de los ciudadanos y no los ciudadanos al servicio del estado en
la cual el gobierno existe para el pueblo y no viceversa.

CARACTERÍSTICAS DE LA DEMOCRACIA
La democracia es una forma de gobierno en la que todos los ciudadanos adultos ejercen el
poder y la responsabilidad cívica, ya sea directamente o por medio de representantes
libremente elegidos.
La democracia se basa en los principios del gobierno de la mayoría y los derechos
individuales. Las democracias evitan los gobiernos centralizados todopoderosos y los
descentralizan en múltiples niveles de regiones y localidades, sabiendo que todos los niveles
del gobierno deben ser lo más accesibles y dúctiles al pueblo como sea posible.
Las democracias comprenden que una de sus principales funciones es proteger ciertos
derechos humanos básicos, como la libertad de expresión y de religión; el derecho a la
protección de la ley en un plano de igualdad; y la oportunidad de organizarse y participar
plenamente en la vida política, económica y cultural de la sociedad.
Las democracias realizan con regularidad elecciones libres y equitativas, abiertas para todos
los ciudadanos en edad de votar.
Los ciudadanos de una democracia no sólo tienen derechos, sino también la obligación de
participar en el sistema político y éste, a su vez, protege sus derechos y libertades.
Las sociedades democráticas se comprometen a respetar los valores de la tolerancia, la
colaboración y el compromiso. En palabras de Mahatma Gandhi. La intolerancia es, en sí
misma, una forma de violencia y un obstáculo para el desarrollo de un espíritu verdaderamente
democrático.

ELECCIONES DEMOCRÁTICAS
Las elecciones democráticas son competitivas, los partidos y los candidatos de oposición deben
tener la suficiente libertad de expresión, reunión y movimiento para exponer abiertamente sus
críticas al gobierno, y para proponer a los votantes políticas y candidatos alternativos. El simple
hecho de permitir que la oposición tenga acceso a las papeletas de voto no es suficiente. El partido
en el poder puede disfrutar de las ventajas de estar al mando, pero las reglas y la conducción de
la contienda electoral. La libertad de escoger es esencial en las elecciones. Estos electores de la
República Democrática del Congo estudian las opciones electorales. Deben ser justas, por otra
parte, la libertad de reunión de los partidos de oposición no implica que impere la ley de la calle
o la violencia: significa que habrá un debate. Las elecciones democráticas son periódicas. Las
democracias no eligen a dictadores ni a presidentes vitalicios. Los funcionarios elegidos deben
rendir cuentas al pueblo y someterse al juicio de los votantes para solicitar que los conserven un
periodo más en el cargo y arriesgarse a perder éste si la votación les es adversa. Las elecciones
democráticas son incluyentes.

TEORÍAS DE LA DEMOCRACIA
Las teorías elitistas.
Por su parte, se refieren a la existencia de grupos que buscan la obtención del poder político en
una sociedad políticamente organizada.
La existencia de estas elites, propuestas por Pareto, Mosca y también Michels, provoca que este
grupo minoritario (en términos cuantitativos) del sistema social se encargará de dirigir al resto
del sistema, y que esta minoría se distanciará y escapará del control de la mayoría (las masas).
Según lo anterior las teorías elitistas merman a la democracia desde el punto de vista del
individualismo posesivo de dos maneras:
Al existir una tendencia a un fuerte empoderamiento de las elites, se pierden las formas de control
por parte de la mayoría. El Estado entonces ya no presenta participación desde la sociedad (en
pos de la protección individual) y la democracia se transforma en una manera de resolver el
conflicto de poder entre las elites.
Esta pérdida de control por parte de las mayorías, pueden producir que las elites gobiernen para
el beneficio de las minorías empoderadas y no para la protección de las libertades y de la
propiedad individual, que corresponden a las premisas fundamentales del individualismo
posesivo.

La Teoría Pluralista.
La teoría pluralista del poder tiene por objeto verificar la afluencia e influencia en los poderes
públicos de la pluralidad de agentes a la hora de la formación de la Agenda Pública. Según el
pluralismo, no existe en realidad un poder dominante, sino más bien una diversidad de los
mismos, que determina que se produzcan intercambios entre ellos al desarrollar las políticas
públicas. En este sentido, se considera el análisis de la política como el análisis de los grupos.
De esta manera, "el proceso de elaboración de políticas es, fundamentalmente, un continuo
conflicto e intercambio entre diferentes grupos, y el gobierno se considera un grupo más". En
consecuencia, analizar esta política pública desde el pluralismo clásico no resulta adecuado, en
cuanto "proceso de elaboración de políticas públicas que refleja precisamente una búsqueda de
consenso. Por este motivo, partimos del enfoque del pluralismo institucional ya que éste corrige
el pluralismo clásico, en el que el Estado sería como una organización independiente que hace
políticas para responder a la presión de innumerables grupos sobre el gobierno. En cambio, el
pluralismo institucional admite la relevancia del papel de la burocracia, puesto que no son
únicamente los grupos de presión quienes influyen en la formulación de políticas, sino también
los agentes públicos, en última instancia, intentarán aplicar sus perspectivas y buscar la
satisfacción de sus intereses.
Consecuencia, este enfoque reconoce el papel de la pluralidad de intereses tanto en la sociedad
como en el Estado. Por otro lado, en el enfoque denominado pluralismo reformado se reconoce
que las relaciones entre el gobierno y los grupos de interés se encuentran casi siempre
institucionalizadas y se excluye a ciertos grupos del proceso de elaborarla.
Esta teoría permite comprender las razones para el cambio de la política educativa, ya que analiza
las correlaciones de fuerzas entre grupos de interés, al momento de elaborar esta política. Para
analizar la teoría pluralista de acceso e influencia en el poder de los distintos agentes sociales,
primero nos detendremos en la identificación de los problemas y en las demandas e intereses de
los actores públicos y privados; posteriormente, en su capacidad de acceso al diseño de la agenda
y en los mecanismos de interacción entre los actores.

Teoría Económica.
Se entiende por teoría económica el conjunto de hipótesis que pretenden reproducir aspectos de
la realidad económica. En la teoría económica se distinguen dos enfoques diferenciados.
Tradicionalmente las teorías económicas se centraron en temas como la moneda, el comercio
internacional y la producción de bienes. Más adelante se introdujeron nuevos temas como el ciclo
económico, la teoría del equilibrio, la inflación, el ahorro, la inversión y otros aspectos
macroeconómicos. Actualmente la economía tiende incorporar nuevas situaciones relacionadas
con la teoría de la elección y el modo en que los agentes económicos parcialmente racionales
toman decisiones basándose en incentivos y expectativas.

Teorías Republicanas.
Gran parte de la confusión que rodea al concepto del republicanismo puede remontarse ya a los
escritos de Platón y Aristóteles. La República de Platón presenta un Estado ideal sobre lo que él
considera los elementos básicos del alma humana: el apetito, la razón y el ánimo. De acuerdo
con esto, su República ideal estaba compuesta por tres grupos diferenciados: una clase comercial
(identificada con el apetito), una clase ejecutiva (equivalente a la razón) integrada por
administradores y soldados responsables del cumplimiento de las leyes, y por último los
guardianes por reyes filósofos (el ánimo) que ejercerían como legisladores. Como Platón
confiaba a los guardianes, un pequeño grupo seleccionado, la responsabilidad de mantener una
polis organizada con armonía, el republicanismo es a menudo asociado con los fines o metas
establecidos por un pequeño sector de la comunidad que puede percibir lo que constituye el bien
común.
CRISIS DE LA DEMOCRACIA
Los teóricos liberales proporcionan una definición que está en las antípodas de la defendida por
los clásicos de esta materia desde el mismo siglo XVI. En lugar de atender a sus relaciones con
la violencia y a la dialéctica amigo/enemigo prefieren prestar atención al modo como los
individuos ejercen su libertad en el marco del sistema democrático compitiendo y aunando sus
voluntades a través de distintas clases de asociaciones. Esta traslación del individualismo
económico al ámbito político se ha reforzado con la idea de que, del mismo modo que en los
mercados económicos la convergencia de ofertantes y demandantes logra una correcta
asignación de los recursos existentes, los procesos electorales dan lugar a un mercado político
en el que concurren ofertantes y demandantes de proyectos políticos y votos que de un modo
espontáneo protagonizan una correcta administración de la voluntad general.
Pues bien, un primer factor de crisis, más exactamente de contradicción insoluble del sistema
democrático, nos lo encontramos en el teorema de Arrow (1994: 87-111) acerca de la
imposibilidad de elegir por mayoría una función de bienestar social que afecte a más de dos
alternativas o preferencias pues, en tal caso, la solución sólo puede ser impuesta. Quiere esto
decir que es imposible pasar de las preferencias individuales a las colectivas de un modo
democrático. No es este un factor de crisis en términos de legitimidad del sistema democrático
sino una contradicción interna que impide al sistema ser efectivamente democrático pues
demuestra que las decisiones, como sospechara la teoría política clásica, siempre se han realizado
de un modo autoritario o jerárquico.

ELEMENTOS DE LA DEMOCRACIA
1. La existencia de un régimen político que se desenvuelva en un Estado:
Este régimen contiene un conjunto de instituciones y procedimientos que definen las reglas y los
canales de acceso a las principales posiciones del Estado, el ejercicio del poder estatal y el
proceso de toma de decisiones públicas.

2. Acceso sustantivo al poder del Estado:


Es decir que no haya en el territorio otra organización (formal o no) con poder igual o superior
al mismo Estado. Esto define la soberanía interior, que implica: el monopolio del uso efectivo y
legítimo de la fuerza; la capacidad para impartir justicia de modo efectivo y definitivo; normar
las conductas de los individuos y organizaciones; procurarse los medios necesarios para el
cumplimiento de sus fines, y ejecutar las políticas decididas.

3. Vigencia del estado de Derecho:


Esto supone la independencia de los poderes y un sistema legal que es democrático en tres
sentidos: protege las libertades políticas y las garantías de la democracia política, protege los
derechos civiles del conjunto de la población y establece redes de responsabilidad y rendición de
cuentas por las cuales los funcionarios públicos, incluyendo los cargos más altos del Estado,
estén sujetos a controles apropiados sobre la legalidad de sus actos.
4. Supone una cierta forma de organizar el poder en la sociedad:
En la democracia, las relaciones poder, entre el Estado y los ciudadanos, los ciudadanos entre sí
y entre el Estado, las organizaciones y los ciudadanos, deben estar enmarcadas en el ejercicio de
los derechos políticos, civiles y sociales de tal manera que la imposición de una conducta no
vulnere esos derechos.

5. Requiere que las opciones ciudadanas aborden las cuestiones sustantivas:


Las reglas y condiciones de competencia buscan asegurar una elección libre entre candidatos y
programas de gobierno. Ellos determinan el rango efectivo de opciones que posee el ciudadano
para elegir. Depende de cada ciudadano el examinar, practicar, involucrarse y participar teniendo
en cuenta cada uno de estos elementos. Si en nuestra democracia en particular vemos debilidad
en uno o varios de ellos, debemos organizarnos y fortalecerlos.

IMPORTANCIA DE LA DEMOCRACIA
La palabra democracia es una de las más significativas y relevantes del léxico político de la
actualidad. La democracia es la única forma de gobierno abierta a toda la población adulta,
población que normalmente con otras formas de gobierno queda excluída a no ser que se
pertenezca a un grupo social determinado o se posea determinado nivel de riqueza. La palabra
democracia viene del griego, idioma en el cual demos significa "pueblo" y cracia "gobierno". Se
considera que si bien no es perfecta, la democracia es el mejor sistema político que ha sabido
implantar el hombre para gobernar las sociedades ya que implica la participación de la mayor
cantidad de gente posible.
La democracia tiene importancia fundamental en la formación del ciudadano y del estado
democrático. Ejercemos nuestro papel de derecho y deberes para con nuestro medio social. La
democracia nos da el derecho de juzgamiento sin influencia, capacidad de ir y venir y también
el derecho de escoger a nuestros representantes en la hora del voto. La importancia de la
democracia es básicamente la prevención de la barbarie que muchos ya adoptaron en el pasado.
En un sistema de gobierno totalitario todo puede suceder, como de hecho casi todo sucedió en
los numerosos casos en el pasado. Bata estudiar un poco para entender que cuando el poder se
concentra mucho en una persona o en un grupo muy pequeño de personas la posibilidad de eso
funcionar es muy limitada. Algunos gobernantes en la antigüedad llegaron al absurdo de obligar
al pueblo de adorarlo, como se ve en la civilización egipcia por ejemplo. La democracia proyecta
en los ciudadanos la oportunidad a una vida digna, al trabajo, a estudiar, a votar, a protestar y
exigir transparencia en los asuntos políticos de nuestros representantes en el poder.
CONCLUSIONES

 La democracia, es el aquel sistema de gobierno, en el cual la soberanía del poder reside y está
sustentada, en pueblo. Es éste, por medio de elecciones directas o indirectas, quien elige las
principales autoridades del país
 Es así, como se puede conformar una democracia directa, donde el pueblo es quien toma todas
las decisiones ejecutivas y legislativas, o la democracia representativa, donde le pueblo por
medio de votación popular escoge las autoridades que representarán a la ciudadanía, en la
toma de decisiones.
 Hoy en día, la gran mayoría de los sistemas democráticos, funcionan por medio de la
representación; podemos imaginar lo complicado que sería de otra manera, con la población
actual de los países.
 Dentro de la democracia, quienes tienen el beneplácito, para ostentar los cargos públicos, son
los integrantes de los poderes políticos. Es así, como los partidos políticos, son quienes
potencian y fortalecen a la democracia.
 Es así, como la separación de los poderes del Estado, es uno de los pilares fundamentales de
toda democracia. Cada uno de ellos es independiente y existe un control constante de uno
sobre el otro.
 Con respecto a la historia de la democracia, esta se remonta a la antigua Grecia. Ya que para
el año 1500, antes de Cristo, nace este sistema de gobierno, por medio de la creación de la
Asamblea del Pueblo, dentro de las polis o ciudades helénicas.
 Es así, como en la actualidad, la democracia representativa, es el sistema más utilizado en el
mundo, para dirigir los designios de las naciones. Es por tanto, que la democracia se considera,
como el sistema de gobierno menos perjudicial, para el manejo de los asuntos de Estado,
frente a los otros sistemas que han existido o se han diseñado.
 Dentro de toda democracia que se afane de serlo, debe de existir una carta magna o
Constitución. La cual será la ley madre, por la cual todas las leyes de la nación, se deberán
normar y subordinar.
 Dentro de toda Constitución, se establecerán las normas por las cuales se elegirán a las
autoridades del país, y cómo estas deben de actuar, frente a sus cargos.
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