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Economía Político Cultural

Entregado al Economista: Pierre Yadir Niño Bautista

Juan David Castañeda Alarcón (2018031045), Manuel Andrés Suarez

(2018032023)

1 de Abril del 2019.

Unitropico.

Casanare.

Teorías del Desarrollo Económico


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Tabla de contenido

1. Resumen De la lectura ....................................................................................................... 3

1.1. Enfoque estratégico-relacional y sus principios centrales............................................... 3

1.2. Los aportes y alcances de la Economía Política Cultural. .............................................. 4

1.3. Debates. ........................................................................................................................... 5


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1. Resumen De la lectura

Este artículo presenta la economía política cultural como un enfoque distintivo en las ciencias

sociales, incluidos los estudios de políticas. La versión presentada aquí combina el análisis

semiótico crítico y la economía política crítica. Se basa su enfoque tanto en las necesidades

prácticas de reducción de la complejidad como en el papel de la creación de significado y la

estructuración para convertir la estructura no estructurada en una complejidad estructurada como

una base para "continuar" en el mundo. Explora la semiosis y la estructuración en términos de los

mecanismos evolutivos de variación, selección y retención y, en este contexto, también destaca el

papel de formas específicas de agencia y tecnologías específicas. Estas proposiciones generales se

ilustran a partir de los "imaginarios económicos" (se podrían haber examinado otros tipos de

imaginarios) y su relevancia para la política económica. Los breves comentarios sobre la

interpretación de la crisis y la gestión de la crisis dan a este ejemplo algo de sustancia. La

conclusión señala algunas implicaciones para la investigación en estudios de políticas críticas.

1.1. Enfoque estratégico-relacional y sus principios centrales.

El artículo presenta y analiza el “enfoque estratégico-relacional” de Bob Jessop, subrayando

sus notables contribuciones intelectuales, principalmente desde la teoría del Estado, a la

comprensión de las sociedades capitalistas avanzadas. Estos aportes a la teoría social son de gran

valor para captar de mejor forma y más profundamente distintos fenómenos y procesos

económicos, políticos y socioculturales. Sin embargo, el marco teórico de Jessop requiere de una

elaboración crítica, que lo haga dialogar con otras corrientes dentro de las ciencias sociales, de tal

forma de hacerlo pertinente para el estudio del desarrollo. Por consiguiente, a continuación se

esboza una propuesta analítica en tal perspectiva, especialmente en relación a las posibilidades que

alberga una nueva modalidad de Estado desarrollista en América Latina.


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Se exponen los principios e ideas centrales del “enfoque estratégico-relacional” del sociólogo

británico Bob Jessop, procurando demostrar su importancia no sólo para el estudio del capitalismo

avanzado, sino también para el de América Latina. El enfoque en cuestión supone una innovación

de alto valor analítico y conceptual para la investigación de diversos fenómenos y procesos

sociales, tales como la naturaleza y dinámica del Estado, la economía política, las políticas

públicas, las relaciones entre economía y política, la articulación entre sistemas sociales, etc. En

tal perspectiva, la primera parte del artículo se abocará a los principios e ideas centrales del EER,

destacando las características que lo distinguen entre los distintos enfoques abocados al estudio

del Estado. En segundo lugar, el análisis profundizará en las relaciones entre Estado y economía,

enfatizando el creciente protagonismo del llamado “dominio ecológico” del capitalismo, el cual

será elaborado y enriquecido a partir de otros enfoques institucionales e ideas de la teoría de la

complejidad. Lo anterior permite, en tercer lugar, profundizar en la conceptualización del

desarrollo desde premisas estratégico-relacionales e institucionales. En cuarto lugar, se explorará

el proceso de transformación y reorganización del Estado contemporáneo, arrojando luz sobre sus

principales tendencias y contra tendencias análogas.

1.2. Los aportes y alcances de la Economía Política Cultural.

El estructuralismo de centro (desarrollismo) afirma que es posible lograr el desarrollo, pero

manteniendo la idea de la prioridad de la economía sobre la cultura y la política.

El estructuralismo de derecha, por otra parte, sugiere la libertad económica absoluta, con una

mínima participación estatal, ya que brindará las condiciones necesarias para la solución de todos

nuestros males. Incluso algunos pensadores liberales afirman que el propio mercado genera una

ética que pronto abarcará los demás aspectos de la vida social. Esto es algo opuesto a lo que sucede
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en cualquier empresa exitosa, ya que ese éxito se debe a la existencia previa de un personal

capacitado que fue seleccionado adecuadamente.

El estructuralismo de izquierda cree en el Estado y desconfía del mercado. El estructuralismo

de centro apela a ambos, pragmáticamente.

El estructuralismo de derecha cree en el mercado y desconfía del Estado. Todos ellos buscan a

su manera el desarrollo económico, al que consideran el lado prioritario del triángulo del

desarrollo.

En el institucionalismo predomina la política sobre la economía y la cultura. Se supone que el

marco legal adecuado, junto a una democracia estable, son los requisitos básicos para lograr el

desarrollo económico y cultural.

Sin embargo, como todos sabemos, aun cuando existan leyes justas y precisas, de poco valdrán

si en la sociedad no existe una mínima intención de respetarlas, tal como sucede frecuentemente.

La restante postura, el culturalismo, considera prioritario el comportamiento ético individual

promoviendo a la educación como elemento básico para el resurgimiento de la sociedad. Esta

prioridad se hace evidente considerando que el nivel económico se establece a partir del trabajo y

del ahorro productivo, aspectos que requieren de una previa base ética.

También el respeto a las leyes requiere de tal atributo moral individual.

El individuo es la base de la sociedad antes que algunas de sus realizaciones, tales como la

economía o la política.

1.3. Debates.

La humanidad capitalista plantea un mundo deshumanizado. Deshumanizado porque el valor

de las personas ya no está supeditado ni siquiera a su rol dentro del aparato productivo, sino a su

posición en el esquema de consumo. Eres mientras consumes, y mientras más consumes eres más.
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Las personas no valen por lo que son, personas, sino por lo que tienen. Del otro lado, a las

personas se las juzga por lo que carecen en términos económicos. Esta forma de ver las cosas nos

da la seguridad de que el modo de producción capitalista no solo produce de determinada manera

ciertas cosas, sino también ciertos símbolos y ciertos discursos que se expresan finalmente en la

producción de un tipo de ser humano y de un tipo de mundo.

La institucionalidad provee ideología al servicio de la lógica capitalista de producción,

adicionando que la institucionalidad administra lo que es, lo que existe, no lo que debiera ser. Será

entonces normal que las instituciones, y especialmente las de la cultura, vayan afinando su

propósito, y en consecuencia, vayan alineándose a las dictaminaciones que el modo de producción

capitalista propone. Si alguna vez hubo alguna resistencia de las instituciones culturales, que a

pesar de ser parte del sistema, eran instituciones de vanguardia, y por lo mismo tenían una función

primordial en la contribución a nuevos esquemas simbólicos que aporten en el levantamiento de

la dignidad de las personas y pueblos sometidos al modo de producción capitalista; esa resistencia

concluyó.

Se ha dicho que una Nación marcha sobre tres ruedas principales: economía, política y cultura.

De ahí que, para que el accionar sea eficaz, las tres ruedas deben girar en conjunto; aspecto en el

que existe bastante coincidencia. Sin embargo, para algunos es prioritaria la economía, mientras

que para otros lo es la política o la cultura.

Es decir, se supone que, mejorando una de ellas, según alguna de las prioridades mencionadas,

el mejoramiento de las otras dos le seguirá como una consecuencia necesaria.