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CONSBJO NACIONAL DE EDUCACION SUPBRIOR (CONBS)

bEs¿rÍos bEL DocENTE uNrvERsrrARro ANTE EL


SI6LO XXI .

Carla s
-fiitnrcftnfiút
B enú rci n t
. Asesor Pñncipnl del Institu.to Intentncionnl pnro ln
Erlucación Stryerior en Antéricn Lnti¡n
(rESALC-UNESCO)

Santo Doming o, L1 du j ulio det 2000


DESA}-IOS DEL DOCENTE UNIVERSI'TARIO ANTB EL STGLO XXI

1. LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXT

La hui-nanidad ha entrado en un prog€s-g-.egg].gr-?gqCg-qgnpig§, que se manifiesta


en todos los ámbitos del acontecer político, social, científlco y culturql, de suerte
que puede afirmarse que estamos viviendo el inicio de una nueva era civilizatoria,
donde la educación, el conocimiento y la información juegan un papel central. "Los
fines de siglo, corrobora Fernando Ainsa, apa¡"ecen inevitablemente como ia
"bis.qg¡a." quq qrluncia un cambio de épocas." América Latina y el Caribe, como
región, no escapan a esos procesos ni a los retos que surgen de ellos.

La sociedad que está emergiendo algunos la denominan "learning societj/' o


"socie-dad del conocimie_nto", por el papel central que éste juega en el proceso
productivo; otros prefieren llamarla "saciedad de la información". l-lay quienes
-,afirman que es más apropiado Ilamarla "saciedad del aprendizaje", por el papel
,i' clave que el aprenCizaie permanente está llarnado a desempeñar en la sociedad
' del prÓxinto siglo, hasta el punto que, dicen algunos autores, la habilidad nrás -:

competitiva en el futuro será la de ap'ender y el aprendizaje será la nrateria prima


estratégica para el desarrollo de tñ rrác¡oñes. Ojalá lográranros que fuera la
sociedad de la sabidur,ía, como la entienden en las culturas orientales.

Pero, es indudable que vamos hacía urna sociedad basada en el conocimiento y el


aprendizaje'LosanalistasseñalanQue@deIasmayoreS
economías de iá CICD-áe halla ahoü uáüoóln cqnocimientos. La Comisión
Europea, en su "fig-qncla del 200A",1o dice muy ctarárnenie: ''iá-civilización basada
*en !a -producción cle bienes básicos se ha terminado. Europa será cada vez rnás
"una sociedad del conocimiento". Existe una tendencia a la
lldgsnraterialización"
dei proceqo prgductivo, hasta el punto que se afirma que el siglo XX es "el si§lo
.- del cjerrutrlbe de la materia", pues hay cada vez menos uso de materias primai y
mayor incorporacién de los liamados lnfa¡?g[ble§],, es decir conocimiento e
informaciÓn. Se habla así de una "economía del sabef'. Al finalizar el siglo, la
cantidadcjemateriaprimaporuni@industriái-representados
quintas partes de la utilizada en 1930. La demanda mundial de productos con alta
tecnolog-¡g3Ulmlk*1"Y9=.gl¡llo; la de materias p_riryas no ilega al 3%. Los precios
¡"eales de las materias prinras seguirán declinandolásta 6lén entrado-el siglo XXI
(EI Correo, UNESCO, julio-agosto de 1999). Las industrias dinámícas de la
,|o_ciedld del conocimiento son las llamadas "inclustrias de la intelieencia", a saber,
\,informática,bi-otecnología,microelecti"ónica,ynueVoS
materiales.

Escribe al respecto José Joaquín Brunner, en su ensayo La " Ltnittersidar!


latinoamericana frente al próximo milenia"'. "Más allá del volumen siempre en
aumento de la información disponible, es la propia estructura de las sociedades -la
forma de organizar el trabajo, el poder y la cultura- lo que está cambiando.
Algunos rasgos del nuevo tipo de sociedad emergente uoni
ii¡ economías cuyo
crec¡m¡ento se torna cada vez más dependiente de la producción, dístribución y
aplicación del conocímiento; {ii) creciente importancia del sector de servicios
it1§¡sivos en conocirniento, como son la educación, las comunicaciones y la
infbrmación; (iii) la convergencia tecnológica de Ias comunicaciones y la
computación sobre la base de la digitalización de una parté en aumento de las
transmisiones; (iv) el valor estratégico cada vez . más alto del conocimiento
incorporado en personas ("cqgila!-_,hug1e!'ro"), en tecnologías y en las prácticas
asociadas al trabajo de los ariáti§ta§'§imbólicos; y (v) el rápido desarrollo y
difusíón de las infraestructuras de comunicación."

Uno de los fenÓmenos característicos de esta época flnisecular es la aparición de


la"glpb-al-z-a:ciQ¡t" o "mundialización", que modifica er paradigrna de las relaciones
interestatales hastá ahoiá-Ülüánte. El concepto de ';gtoba¡lz_ac!ón" no se limita ai
aspe-c{o puramente económico; en realidad, es un proceso multidimensional que
comprende aspectos vinculados a la econo¡nía, ias f¡náñ?á?]_la ciencia y la
tecnología, las comunicaciones, la educación, la cultura, Ia potítica, etc... Sin
embargo, el proceso de globalización no está generanclo un incremento uniforme
de progreso y desarrollo en todas las regiones der mundo. La. peladzacián
ecq[é-,mica, a nivel planetario, se incrementa constantemente, según el PNUD
(lnforme 1996). Del Producto lnterno Bruto Mundial casi el Bb por ciento
correspollde a los países industrializados y sólo el 20 por ciento a los países en
desarrollo, no obstante que en éstos.últimos vive el B0% de Ia población mundial.
El lnforme sobre Desarrollo Humano (1996) expresa que existe una tendencia a la
concentración de la riqueza: en Estados unidos, e!*j!-"- de las personas más
acaudaladas disponían en 1975 del ZQ.,'/q de Ia riqueza; en 1gg0 acumularon el
36%. Los activos de sólo tres de lás multimilloñarios superan el producto Nacional
Bruto (PNB) conrbinado de todos tos países menos adelantaclos y de sus 600
millones de hat¡itantes y el íngreso del 41% de la población muñdial (lnforme
PNUD de 1999). La fortuna de 358 multimillonarios del nrundo supera el ingreso
conjunto de 2.300 millones de personas, es decír el 45o/o de la pobiación mundial.
1 300 millones de personas viven con tnenos cje un dólar cjiariá, según ei pNUD.
Fn ,gl año 2020 en el mundo subdesarrollado existirán 3.000 nriltonés de pobres,
de los cuales más de 800 millones sufrirán hambre y cientos de millones estarán
desempleados o subempleados. Hoy 38 mil empresas tra¡rsnacionales y sus
subsidiarias efectúan casi lo-s do*s le-¡ctqs dát come.rcjó mundi,al; las'86 g*pi"ru,
.¡rás po<lerosas superan con sus ventas las exportrcionus ju-.".i todos ios
Estados Naciones que forman la actual comunidad internacional. El nrercado
financiero internacional es un gran casino que hace en un dÍa operaciones
de un
trillón de dólares, suma casi seis veces mayor que el valor de todas ias
inversiones directas extranjeras productivas en él mundo en
un año. (El Correo,
UNESCO, julio-agosto de lggg).

Frente a los procesos de globalización y de conformación


de los grandes bloques
econÓmicos, los Estados necesitan nuevos enfoques y políticas
.
fortalecer su capacidad de negociae¡ó*,
lúcidas para
y inr¡niáiio inserción en la economía
internacional, teniendo presuñte que ia" gloúalización
"intensidad det conocimiento" está dominada por la
yr;, .o*p"utit,tuiá.0 internacionar. Más, ra
-gigq¡lifaqiQ.le" in."-¡"qpgQle*e i¡reversible. El lnforme Detors nos dice que "la
es el'fenómGño iñas donninante en la sociedad contemporánéa y'el
globalt*4a-c-ión
que rnás influye en la vida diaria de las personas". La Educación para el sigto kXt
debe enseñarnos a vivir juntos en la " a!d.ea^p!_a-a-e!_a[!g" y a dese"r u=, convivencia.
Es el sentido del "qp¡gqder a vivir junto'; en kd Éfdea planetaria,,, uno de los
pilares de la Educación para el siglo XXl, de áuerte'de transfórmarnos en
"ciudadanos del mundo" , pero sin perder nuestras raíces.:r

El mejoranriento substancial de
tecnología, .¡nanejo de información, .nuestra conipetitividad impfica cgn_o.qj¡r¡e¡_!o,
destrezas; significa elávar la calidad de
nuestrcs sistemas educativos y tE preparación cle nuestros recursos hunranEs at
más altE.nivel posihle. "Sin una educación superior de calidad, ningún país puede
imaginar que alcanzará una situación de independencia real",- afirma Marco
Antonio Dias- Algunos anafistas señalan que Ia única via dé los pueblos para
avanzar es la lenta acumulación dq*%p{e!_!umano, formado de manéra pertinente
y con calidad. Compéiiiiiffid i"mplña tncorporar el progreso técnico a la actívidad
prlggctiv3' l-loy en día no solo compiten io. econónricos sino también
las concliciones sociqles, los sistemas educativos "p"rátos
y las políticas de desarroilo
_áéniitinco y iécnotósico. Én rearidad, erLt+;i-e-g+ etf*g.,-_el*pg1g
1¡§mo, qqlé.¡
carupjle -y- no sól-q-p-[ seslo-¡-e¡¡p¡*esarial. Un estuO¡o iec¡eñie Aá pnfÁL'(t'EfrA)
señala que Ia educación es responsable de casi el 40% del diferencial del
crecimiento existente entre el Este de Asia y América Latina. ,'La
carrera
económica y geopolítica der siglo XXl, afirma Hernán Gómez gu.nd,*,
caffera entre los sistemas educativos". Pero, en América Latina ,,entraremos
;; ,,;; ','

al
siglo XXI con asígnaturas pendientes del siglo xlx,, dice este
mismo autor.
como nos advlerte el ex - Director General de la uNESCO, p¡-ofesor
Federico
Yuyoi "la'globalización implica globalizadores y globalizados. Unos
cuantos
gtobalizadCIres y unos muchos globalizados. rs
uh fenómeno que nos preocripa
precisamente porque no es global, porque representa
tan solo a una capa de la
sociedad y no a su conjunto.' ..."!-_,qs asimetrías y
Las_-desiguatciades lian seguido
ao[avándole, incluso en los paísás ,conde el crelimiánio-J*;;i;;
ria s¡uJñás
enérgico"' Y en máteria de nuevas tecnologías de información y
lnforme sobre Desarrollo Humano de iggg, nor comunicación, el
tecnologías iryp-u19gl-lg-!,nundLg.ltfación, ta¡nbién potarizqn-dice que si bien dichas
al munoo *"ti" l"= ür" X
-o- sGtaá€,*i¿-t"ffi
ticae n .q a aa,se-s o- e ]_a¡_m"i á mes.' " E r *n t r a
las infoslobalizadoq'. Es""ló que atgunos itáÁ*'1,i, i,o
o"u¡guatdad
diqital,,, QUO
arranca del hecho de qu-e Ia mitad de los habitantes
las lÍneas ielefónicas. solo el 2% de Ia p.uirrio'r
d;ñl"nfia no tiene acceso a
Áundial tiene acceso a Internet
(1 persona de cada 40). sólo 3 de cada 100
tiene acceso a las fuentes del
conocirniento contemporáneo. un tercio de fa pobtá.ion
rnundial no tiene acceso a
Ia energía eléctrica.

En marzo de 1998, al inaugurar la Conferencia


lntergubernamental sobre polÍticas
culturales para el Desarroll-lo, celebrada
en Estoc;l*;, el Ministro trotrnou, para el
Desarrollo Jan pronk, advertia: ':No pooemos-
podemos canalizarla. La globalización
imieoir ra grobarización, pero
no ,n pro.lro metafísico, es un proceso
",
dirigido por fuerzas económicas y tecnológícas." Similar criterio inspira al
Consenso de Brasilia, adoptado por más de un centenar de intelectuates y
políticos de América Latina y el Caribe, convocados por la UNESCO en julio del
año pasado: "Sin ignorar Ia globalización, pero sln someterse a ella, nuestros
pueblos tienen ante sÍ la tarea de gobernar la globalización. Gobernar la
globalización es un cambio de responsabilidad compartida. Si estamos frente a
problemas globales, se necesitan soluciones globales."

Debemos, pues, evitar las concepciones fundamentalistas de la globalización y


asunrirla críticamente. Para eso, conviene distinguir entr-e "glgbalización virtual';,
quepromueVenlosmediosmasivosdecomunicacióny[-..@,'.El
economista argentino AIdo Ferrer ha ltamado la atención acercá?áGfiTdád que
revelan las cifras del comercio en América Latina, donde el gA% es intercambio
dentro de la región (9 de cada 10 productos).

"Uno de los retos decisivos del siglo que alborea, nos dice el Profesor Ferjerico
Mayor, cor¡siste en elaborar un paradigma de convivencia entre los pueblos que
permiia evitar, por un lado, el riesgo de atomización de la humanidad en entidades
cada vez más reducidas y, por otro, el sonretimiento a las fuerzas
homogeneizadoras que amenazan con avasallar y desnaturalizar todas las
culturaq. ¿Cómo proceder para que la convivencia no se linrite a la simple
tolerarlcia del prójimo, sino que se convierta en una diná¡nica de muiuo
enriquecimiento espiritual y material? Cada sociedad tiene el deber y la necesidad
de responder a este interrogante, pues de dicha respuesta dependárá su destino
. en el siglo venidero."

Sin embargo, es pt'eciso reconocer que el proceso cle globalización ofrece un


" potencial de crecinriento económico y abre más oportuniáades a los que tienen
capacidad competitiva, pero excluye en forma creciente a los que no la tienen. Si
la competitividad .implica progreso técnico y dominio de nuevás tecnologías, no
hay avance tecnológico sin desarrollo científico y, a su vez, éste hunde sus raíces
en un sistema educativo de aÍta calidad.-"El árbol del.conocimiento, dice un autor,
sÓlo florece si está profundamente enraizado en el sistema educativb".
Los países
que aspiren a competir en los nuevos ,espacios económicos tienen que dar
atenciÓn preferente a la formación de sus recursos humanos del más alto
nivel, al
desarrollo cieniífico,.al progreso técnico y a la acunlulación de información, todo
cual significa priorizar las inversionei en educación, ciencia, tecnología loe
investigación. La educaciÓn está, pues, llamada a constituirse en la inversión
prioritaria de nuestros páiiés.

Pero, por el momento, falta mucho para que lo sea. En


la " Declaració¡t cle h4éxica,,
de 1979, los Ministros de Educación se comprometieron a destinar
a la educación,
antes del año 2000, entre el 7 y B% del PiB. Sin embargo,
en la actualidad, el
promedio regional no llega al So/o, y sólo Costa Rica y
Cubúestinan el 6% del plB
al sector educativo. José Joaquín,Brunner nos da las cifras siguientes: ,,En
comparaciÓn con los países desarrollados, cuyo ingreso promediJ
per cápita es
3,5 veces superior, gastamos en educación d veces menos por
habitantes; 13
.veces menos en los niveles preescolar a secundario y 6 veces menos en el
nivel
de Ia educació¡r superior.',

En conclusión, podemos afirmar que Arnérica Latina está subeducada y su


EducaciÓn subfinanciada. 4.8 años es el'$romedio de escolaridad regional media
(i990), mientras los "Irgrre§ asiáfrbos" ostentan 8.6 años de escolaridlad; Francia:
12 años; Estados Unidos: 11 años; Canadá: 12.2 años. La duración promedio
del
año escolar en América Latina es de entre 12A a 170 días hábiles. Compárese
con Japón: 253 días, China 251, Alemania 210 y Estados Unidos 180. Los
analistas sostienen que cuando la escolaridad media de la fuerza de trabajo
se
eleva en un año, el PIB se incrementa entre un 4 y un g%. A las puert¿is J-ir¡glt
XXl, la mitad de los latinoamericanos son funcionalmente anaifabeios.

La época de cambios que vivimos genera un sentimiento de crisis por las


incertidumbres que han tomado el sitio de antiguas certídumbres. Tal sentinriento
abarca lo.s.sistemas educativos. sin que es"alen las propias universidades.
\' reto cons¡ste en transformar la incertidumbre en creatividad. Será preciso
El
educar
para el canibio y la incertidumbre. "La comunidad académica, ha escrito
Director General de la UNESCO, deberá tener el coraje de decirle
el ex -
a la juventud
que las prerrogativas y certezas ya no forman parte del presente:
incertidunlbre donde está la esperanza al filo de las sonrbras'y-lás
es en la
luces,,. ,,Una
teoría verdadera, afirmarPqp¡19r,
lo es rnás que una hipótesis que ha resistido
hasta ahora ros esfuerzos ibr refutarra". Las mismrr,iuy", iiri.Á;
expresar certidumbre-s hoy se dice que expresan
;;;;;
"nueva era científica". la"era de las pos'ibilidadesQlobabiliiades. Vivimos así una
o probabilidades,,, en ntateria
científica. como dice ilya-prigogine:,'venimos d" í;-;;;;;;;;-;i;;;;;;
conflictivas -ya estén relacionadáJcon la ciencia, ia etica,-o
a un presente de cuestionamientos,,.
ior r¡rtunras sociales-

Por otra pade, es preciso tener en cuenta la dificultad que


representa introducir
cambios en los sistenras educativos, que de por sí
sueien ser resistentes a las
iransformaciones. Los analistas sosiien'"n qre una
innovacíón suele tardar quince
años, corno promedio, para encontrar tugar
veces, períodos mayores mientras en el.su educativo y, a
sectór ",", "r';ñ;;;;
industrial lo hace en tres o cinco
años. y en to que respecta a ra universidadtÉ";;iJ;;;;,,';;;jlu
qu" es una de
\ ras instituciones más anctadas
"l p"r;j"\; *i;;";i;t*i;J ]iL*nio,,. Ha_ser
",
cambios en las universidades advertíal José'ortug, y Gasset, lá, .o*o tratar de
remover cenlenteríos,,.

¡' Ante un mulrdo en proceso de cambio,. la educación permanente aparece


I respuesta pec'lagogica esttrteéira que hace de ra educación asunto de todacomo la
y tiota a lr¡s eoucanuos du"lá, herramientas
i adaptarse Ia vida
interectuales que les permitir.án
I a las incesantes transformaciones, alos cambiantes
requerimientos c1el
j l:1" laboral y a la obsolescáncia del .onó.lnlLnto, característica
; contemporánea que se renueva en períodos eada ve¿ más eorto§, a ladevez ta cíencia
que se
I lncrernenta a un ritmo cada vez más acelerado. se estima que la base del
\onocimiento se ampría cada cinco años. Lm i".norogías, a su vez,
cambian
constantemente. El conocimiento tecnológico actual, dicen los analistas, será tan
sólo el 1% del.conocimiento tecnológico del año 2050.
:-
En Europa han llegado a la conclusión de que hoy día las personas tienen que
t estar preparadas para cambiar de empleo cinco o seis veces a lo largo de su vida
i lab,grral. En los Estados Unidos se estima que para el siglo XXI todo empleado
j profesional requerirá aproximadamente treinta créditos de estudios superiores
,-¡
\ adicionales cada s1glg-alps--s.!-_quiere mantenerse v¡gente en el mercado laboral.
Dice al respecto(f_e_le¡,BOnfC-Idr.' "si usted aprende algo hoy y lo sigue haciendo
tal como lo aprendió cinco años después, lo único que se puede garantizar es que
lo estará haciendo mal".

Esta nueva visión de la educación, qlre es la visión para el nuevo siglo, implica
cambios en el quehacer de los docentes y en su fernración inicia!_y cqüi¡Ua--
Ellos también necesitan ser forma-do§ én la p@ eo-uóái¡on
perrnanente,

Podemos entonces afirmar, que los educadores para el próximo milenio necesitan
,'i, formarse en un nuevo paradignra: el paradigma del aprendizaje, en el cual lcs
\ educadores son primordialmente diseñadores de métodos y anrbientes cle
,{ apr:endzaje, que trabajan en equípo junto con sus alumnos, de sue¡1e que en
¡' realidad devienen en co-aprendices. Como nos lo recuerda Miguel Escoiet: "la
!' universidad nació centrada en los aprendices. En el siglo XXI volverá a estar
centrada en ellos y no en los que enseñan".

En la educación para el siglo XXl, como ya lo dice la"Declaración Mundial sabre la


\ Edu.cación para Iodos" (Jomtien, 1990), lo inrportante son los aprendizajes
\ realmente adquiridos
J por los educandos, que se traduzcan en un cjesarrollo
,i\--útiles, del individuo o de la sociedad, de suerte que adquieran conocimientos
genuino
capacidad de raciocinio, aptitudes y valores.

El"Marco de Acción para safisfacerias NecesidacJes 8ás¡cas de Aprendizaje", que


acompaña a la Declaración antes citada, afirma que ';según los reiultados que'se.
deseen obtener, los educadores deben ser formados en consecuencia,
permitiéndoles beneficiarse simultáneamente de los p¡-osf_aryr_?s de capacitación
durante el ejercicio de sus funciones y de o,lrgs ¡ncéñlil᧠retacionad'os con la
consecución de esos resultados."

( ''Lr. educación en la era tecnológica, escribe León Trahtemberg, habrá de


) sustentarse en valores corno la flexibilidad, Ia creatividaci, Ia aliononiía, ¡a
'i
innovaci.?n, l1ilpídez de adaptación al cambio, el estudio pernranente y el trabajo
cooperativo.
,'iadqptaqión, El hombre se verá constantemente enfrentado a los desafíos de la
el dominio de situaciones nuevas, la responsabilidad, la participación,
el pluralismo y el cambio de valores, debiendo estar preparado física, intelectual y
afectivanlente para lidiar csn estas exigencias." Y agrega; "los trabajadores de

era post-industrial de alta tecnología requerirán nuevás ñabilídades pára trabajar y
aprender, más relacionadas con el anátisis simbólico que incluy"n ir. siguientes:
g!stracciÓn, pensamíento sistémico, investigación expeiimental y colaboración".
8

A su vez, Jacques Hallak, Director del lnstituto lnternacional para el Planeamiento


de la Educación, asegura que para responder a los desafíos de la globalización
parece necesario preparar a las personas para un mundo del trabajo donde las
tareas que hay que efectuar estarán en constante evolución, la jerarquía cederá su
lugar a una organización en redés, la información-transitará á fráüés de canales
múltiples e inforrnales, la toma de iniciativa predominará sobie-la obediencia y
donde l-as "lógicas" en juego serán particularmente complejas debido a l;
- anrpliacign de los mercados nrás allá de las fronteras de los Estaáos. por tanto, la
--g-du,-c-actÓn
debe ayudar a las personas a realizar tareas para las cuales no fueron
for[radas, a prepararse para una vida profesional_que no tendrá un carácter iineai,
3*"nrejorar su aptitud para tra[qjar_ 9n equipo, á uiit¡zar la informaciéñ de irrai-rera
qutóno¡¡iq, a desarrollar su capacidad cle improvisación, ási coino dé creatividad,
*-y,*e.n fin, a forjar un pensamiento complejo en reiación con el funcionanriento del
mundo feal." Más que formar para el empleo se trata ahora de forrnar para la
"empleabilidad", que es diferente.

Hacia el fin d9t milenio hay hechos que ensombrecen el panorama de los
adelantos científicos y tecnológicos. Son, en palabras del ex Dírector General de
Ia UNESCO, los "nudos gordianos" de nuestra época y sor) cle todos conocidos: ia
9_|cl-u;ion .y !a díscriminación, con pretextos étnicos, culturales o ideológicos; la
miseria urbana y la clecadencia de las zonas rurales; las enrigraciones malivas; el
dgspilfa¡ro de los recursos del planeta y el deterioro del medio ambiente; las
nuevas pandemias como el Sida y las antiguas que cobran renovada virulencia,
como la tuberculosis o el paludisnto; el tráfico de armas, cle drogas y de ,'dinero
negro"; la guerra y la violación de los derechos humanos. son ,;nudos', que
debenros cortar de manera tajante, pero pacífica,
icon 1a palabra y no con Ia
espada!".

¿Cuál, es entonces, el desafío de nuestra región, en la perspectiva del siglo XXt?


El gran reto es ingresar en Ia niodernidad, en nuestra nrodernidad, concebida
corrlo proyecto de desarrollo humano endógeno y sustentable, construído clesde
nuestra propia identidad, pero sin desccnocer que !a mundialización es Lt1
lenÓnreno esencial de nuestra época y que marcará ia impronta del siglo XXl.

.P¡ia. el logro de lo anterior se necesitan políticas de Estado de largo plazo,


disefrg.das sobre Ia base de sólidos cCnsensos sociaies. pues, como nos
ac.lvierte
el ex Director General de la UNESCO, "es descabellado esperar que las fuerzas
del mercado puedan ofrecer regpgeslas a todos estos ínterrogantes. Sería suicida
confiar la soluciÓn de cuesiiones tan fundamentales a las técnicas rie
compraventa;-ni siquiera el problema de la creación y distribución desigual
de ia
riqueza en el mundo es un asunto exclusivamente económico. EI
mercado es un
factor -a veces, ni siquiera el más importante- de muchcs de estos problemas,,...
"No; el mercado no es el deus ex ntachina
de la historía hunrana, sino una técnica
que los hombres JremPS q¡eaclo para producir más eficientemente
los bienes y
servicios necesarios; pe.ro que no puede responder a ra innrensa gama
de
probl-emas morales, sggigles, políticós y cultuüles que
la sociedad afronta y
seguirá afrontando en el futuro." En la'apertura de Ía Conferencia Mundial,
el
primer ministro de Francia, Lionel Jospin aiirmó: "la economía de
mercado es la

\
t0

pgl-A la cgnpre[sión de estos cambios, que esiimulen la creatividad, asÍ como una
cl?-l:,a qoncepción sobre el futuro frente a los retos del próximo milenio.,'

No debe, entonces, extrañarnos que la revalorización del concepto de educación


permanente sea quizás el suceso mas impGffitcurrido en la
historia de la
-educación de la segunda mitad del presente siglo. Decímos revalorización, por
cuanto la idea de la continuídad del proceso educativo no es nueva, aunque'ha
sido en estas últimas décadas que |os teóricos de la educación han señalado, con
mayor precisión, las fecundas consecuencias que para el porvenir de los procesos
de enseñanza y aprendizaje tiene la adopción Ue'la perspectivá de la educación
j t-":i,_r,1"1j" Ya el francéé Claparede había escrito: "La educación es vida y no
I preparación pel-a la vida.

Tampoco-§gbq
-cgnfundirse la educación permanente con la educaetétl_¡ggggeüe,
t 'es decir, el despliegue de los períodos de escolaridad en el conjunto de la vtdaJri
i
!, con el t-:ciclaie o. perfeccionamie¡rto profesional. Es eso y muclro nrás. Es la
I integrac.ión de !q![qs los recursos docentes de que disponá Ia socieclad para
I la
I
¡
forrnaciÓn plena del hombre durante toda su üida. §iendo así, Ia educación
I
permanente tiene una raíz ontológíca y es, como se ha AiCno, ,,una
I
respueJta a fa
condición humana y a eso que llamamos los signos cle los tiempos;,. Es una
i
respuesta a la crísis de la sociedad contemporánea, donde el aprendizaje
i delit¡erado y consciente no puede circunscribirse a los años escolares y hay qüe
lograr .la reíntegración del aprendizaje y la vida. Es, tanrbién, una filosofía
educativa y no una simple metodorogÍa. G'oryq_flqsq¡1a eg'inspirrooi¿-1¡*inffiá
y orientadora de la acción. L : 'r-::---'-'-r'-

Esta nueva visión de la educación, que es la visión para el nuevo siglo,


implica
cambios en el quehacer de los docentes y en su formación iniciar
contínua.
Ellos. tanrbién necesitan ser forrnados én la perspectiva de 5,
la educación
-' permanente. "El educador para el sigto XXl, escribe el profesor colornbiano Alvaro
J. Recio, será un pgdaaogo-¡nvegtiga@r con una honda formación hunrana y social,
f ::*:qt¡e se.convie*áenZGnte
I'.-la cqmunidad de cambio de ét *a*o,-ou'su! atumnos y de
círcundante." ..."La enseñanza se orientará, también, a qul et
-alurnno aprenda a trabajar, a in¡qestigar,. a inventar, a ,i."r, y a no ;;r;,
lmemorizando teorías y hechos. Debu lrái"iprr en el proceso educativo. Debe
prep.ararse para la auto-forntación, auto-educació¡t
ii'significa y auto-evaluación. Lo cual
que el estudiante debe aoquiiii iá'ié§ponr'"uiñá;aa#riáifirr;
mísmo y de manejar su propia formación. En una ;-;;
Lducación bajo esta concepción
el educador clebe ser un animador o estimulaáor y, a,Jemás,
equipo con sus arumnos para identificar y seleccionar debe trabajar en
los probrenras, pela*g!_q_.!:ro
-Ii-f'of¡-pSil §lno que aprendan a utilizar iodos los medios de inforrnación desde la
bib-ligleca, ta radio, er cine, ra TV, er rV.ánte,-y;
1 datos
I nacionafes e internacíonales. t=_apedagogí, para la
;;;;i.";:#rras báses de
"
educación permanente
acli.va, r¡nerestqt;,-ú;iJri;te
,l3f*#::tp::1ade,F, 0l-ll lgircqya, ta cjeeliyL{ed y
de vida perso-"¡1q!1 sociái. Esta §ituáción impti¡e párá
:i l",::j:i'll
i'-::^"^iy::j"_l: llve§ta.
que todo, et. tener que encontrarse consigo miimo, 'y
lrlll_o,
necesidad de poseer heramlgnlas te-óricas, conc_e-p-tuales y-metou"oiogicas
r¡9rrrvt la
, tg
que Ie
',il

permitan conocer a profundidad el medio y a sus educandos. Debe además,


dominar el campo del conocimiento específico para ejecutar su profesiÓn como
educador y tener elementos que le permitan profundizarlos, aplicarlos y estar en
permanente actualización."

Los educadores para el próximo milenio, siguiendo al Maestro León Trahtemberg


del Perú, necesitan formarse en un nuevo parádigma: el paradigma del
applqFaje, en el cual los educadores son primordialmente diseñadores de
metoOos y ambÍentes de aprendizaje, que trabajan en equipo juriió*corr los
estudiántes, de suerte que en reál¡dad devienen en co-aprendices. EI educador a
la vez que forma, se está formando, y a la vez que enseña, aprende. Dice Paulo
Freire, en su libro "Pedagogía de la autonontía", QUe "quien forma se forma y
reforma al formar y quien es formado se forma y refornra al ser formado".

En la educación para el siglo XXl, como ya lo díce la"Declaración Mundial sobre la


Educación para lodos" (Jorntien, 1990), lo importante son los aprendizajes
realmente adquiridos por los educandos, que se traduzcan en un desarrollo
genuino del individuo o de la sociedad, de suerte que adquieran conocimientos
útiles, capacidad de raciocinio, aptitudes y valores.

Dice un infornre del Club de Roma que "los valores son las enzinras del
aprendizaje innovador". El aprendizaje innovador tiene como rasgos básicos la
anticipación y la participación.
El"Marco de Acción para satisfacer /as Necesidades Básrbas de Aprendiza;e", que
aconipaña a Ia Declaración antes citada, afirma que "según los resultados que se
deseen obtener, los educadores deben ser formados en consecuencia,
permitiéndoles beneficiarse simultáneamente de los programas de capacitación
duranté el ejercicio de sus funciones y de otros incentivos relacionados con la
consecución de esos resultados."

La Comisión Delors, que preparó el"lnforme sobre la educación para el sigto XXf ,

que antes aludimos, estuvo muy consciente de que para llevar a la realid"ad esta
visión, nrucho dependerá del personal docente. "EI aporte de maestros y
profesores, afirma el lnforme, es esencial para preparar.a los jóvenes, no sólo para
que aborden el porvenir con confianza, sino para que ellos misnros lo edifiquen de
manera resuelta y responsable." ..."Ellos son' los que deben despertar la
curiosidad, desarrollar la autonomí4, fomentar el rigor intelectual y crear las
condiciones necesarias para el éxito de la enseñanza formal y la educació¡l
permanente." La Comisión estimó que e[ cometido funda¡rrental del docente en la
educación para el siglo XXl, se resume en "iransn-¡itir Ia afición al estudio". Es
desde esta perspectiva que corresponde también diseñar su formación inicial y
contínu¡a.

Son los educadores quienes en el aula llevan a la realidacj los objetivos que
persiguen las reformas y transformaciones educativas. Sin su entusiasta
concursor no hay reforma ni cambio válido. Pero para que tales objetivos lleguen
a las aulas es preciso que los maestros las hayan hecho suyas, las hayan
interiorizado e incorporado a su experiencia vital. Escribe al resplcto el Miniitro
,l

de EducaciÓn de Costa Rica, Dr. Eduardo Doryan: "La formación de los docentes
que atenderán una..educación pertinente a la era de la geoinformación debe
favorecer las habilidades competitivas y las caracteríIticas que se han
mencionado como imprescindibles en Ia formación de los ciudadanos clel
siglo
XXI' Conocimiento de las disciplinas, su estructura, su metodología; conocimiento
del cliente, el estudiante; c.onocimiento de los fundame¡toi-
pedagogía, son aspectos esenciales de la formación del t";É;"ntos de la
generaciones del siglo XXl. Desarrollo de la autononiía
docente de las
moral e intelectual,
fortalecimiento de la autonornía social y afectiva; desarrollo del criterio
estético y la
fluidez.tecnolÓgica, son habilidades y_valores que deben estar presentes
forntaciÓn de los docentes. Etica prófesional qüe le permita
en la
clar cuentr. po¡. ,,
labor y asumir las consecuencias de sus actos, es una conCición
imprescindibie en
la formación det docente. El desarrollo de un sistenra que valore la
contribución
del docente a la sociedad y reconozca la profesión como tal, es una
necesidad
para dar sostenibilidad a Ia inrplantación de cualquier reestructuració.
que se
plantee para la per-tinencia de Ia educación.,,
"La*educaciÓn en la era tecnológica, escribe
Trahtemberg, habrá de sustentarse
en valores como 13- frg¿pil¡{gd,
la creqlggQd, ia aritononiía, ra innovación, ra
rapidez de adaptación ar cám¡io, er áslüilio
séi*un"ni¿ i
Et hombre se verá constantemente enfrentacio a los desaiíos
';iilrü;'*ó;;;iir;
ou'iá'rarptación, el
dominio de siiuaciones nuevas, la responsabilidad, la participación.
el pluralismo y
el cambio de valores, debiendo estar pr'gparado física, inteláctual
p_ara lidiar con estas exigencias.,,
y afectivamente

Y agrega; "los trabajadores cle la era post-industrial de


alta tecnología requerirán
nuevas habilidades. para trabajar y aprender, más relacionadas
simbÓlico que incJuyen las liguienies: ab-s-tracción, pensamiqnto con el análisis
"sisjj;i;;,
inve_sjggggr¡ e{p_q¡!¡nental y colaüoración,'. '*;.: 'i'':".i .- :'--' r"

@ ED[]CACI(}N DEI. SIGLO X.X I.

si la sociedad del siglo que se avecina se óaracte rizará'por papel


conocimiento y de ia información en el nuevo purrJig*,
el central del
proou.iiuJ,lo. sistemas
educativos, a través de los cuales se formán los-recurso"
sociedad requiere, tienen que tener n1uy presente
lrrÁrnos que tal
esta s,.;;ür;;"j"r, a"r'nir los
currículos' At su vez, la necesaria renovación currícuar implica
una transformación
substancial e¡l los niétodos de enseñanza-aprendizaje y,
por ende, en el quehacer

La comisiÓn Europe?, eñ su informe "Agenda


2a00,,nos lo ui.u .turrnrente: ,,la
civilizaciÓn ná§áoá én ta producción de bienes
fisicos se ha terminado. Europa
será cada vez ¡nás una *soclqdad cjel conocimientol,-

"El conocimiento, afirma Toffler, es que


lo ahora impulsa a la econornía, y no ésta
a aquél"". 'Las- vías efectrónicas constítuyen la infr.*rtrrctura
g_c-onomía de la tercera ola',. esencial de la
l.l

Si el conocimiento, cuya base se amplía cada cinco años, es el insurno principal


de la industria de futuro, el aprendizaje, a su vez, se transforma en la materia
prima estratégica para el fortalecimiento de la economía de las naciones, y la
educación en la gran ventaja competitiva. Las tecnologias de la información y de
la comunicación pasarán a formar parte de la cultura general de toda persona en
el siglo XXI y serán requisito indispensabe para acceder a cualquier empleo, no
sin advertir que también pueden generar una nueva forma de exclusión y
desigualdad, entre los que tienen acceso a ellas y quienes no lo tienen.

/ Todo esto lleva a algunos analistas a decir que quizás sea nrás apropiado
i
.-,j
indentificar a la sociedad del futuro como una " socieclad del aprendizaie_
permanente" más que una "sociedad del conocintiento".
I
:

t-'El cambio incesante, que será una de las caracteristicas más influyentes en
!

la
sociedad de futuro, obligará a educar para el carnbio y para la incertidumbre. Las
institucíones, incluyendo a la universidad, tendrán que asumir el cambio conro
parte de su quehacer normal, convencidas de que si no cambian serán sustituídas
por otras instituciones más dinámicas, dispuestas a asumir |os nuevos retos. Y
'así corno el paradigma educativo será el de la educación permanente, el
'i paracligma institucional u organizacional poclría ser el de ta "reinqeniería
-i ps.r¡nanenf.e".

'' Si el conocimiento deviene en el principal insumo del paradigma productivo, al


ext¡_e1¡p que
se afirma que en el futuro las sociedades se diferenciarán más por
sus posibilidades de acceso al conocimiento moderno que por su disponibilidad de
recursos naturales, el desarrollo científico-tecnológico se transforrna en un
6irnperativo de los tiempos. En la sociedad contemporánea el ciesarrollo estará
,{ cada vez más estrechamente ligado a la posibilidad de lracer ciencia y generar
ía.
{tecnolog
Pero la ciencia no nace por generación espontánea. Sus raíces se hunden e¡r la
existencia de un sistema educativo de alta calidad, cuyos nrétodos didácticos
activos estimulen la inn-o3-g-c-ión, la-§leqliuidad y el espíriiu de indagación en los
educandos, de suerte que"aprendan a aprendef'. Así serán capaces cleñ§lnlilá
nuevos conocimientos y leqno_lqgAs, reformylar hipótesis científicas y adaptar lo
que saben a las nuevas condiciones. En una palabra, serán capaces de seguirle
la pista al conocimiento, cuyo dinamísmo torna obsoleto, en períodos cada vez
nlás cortos, lo aprendido en la etapa escolar. "El árbol del conocimiento, dice un
autor, sÓlo puede flerecer si está profundanrente enraizado en el sistema
educativo".

Para hacer ciencia y geneí'ar tecnologías necesítarnos ciisponer de recursos


humanos de nivel superior o, como bien dice el Dr. Luis Enrique Orozco, se
requiere "incrementar la intelige-nqlq,s-q»_cial, de lograr la formación de L)na "alta
inteligencia" para la ciencia y la tecnología y de disponer de nue-vo_§
J"dsrazgos que
puedan qrientar y ejercer protagonismos afianzados en el conocinriento y-en una
ética de la inteligencia".
son las institucíones de Educación
ras que tienen a su cargo, entre
el cometido de formar esa "attzaebglgb,
,-s_1p_"r.4?, otros,
agrega el Dr' orozco, oe "aimenG, ia
pii""ü ciencía y ta tecnttogía y, como
para "api;¡;;J
mantener un flujo adecuado entrá sociar y cultural de los pueblos
aqimilación y consumo áe los productos
ro=-r"""nismos de producción, de
del
s-u-vez' una fuerte instítucionalización de "onocimi.nto. capacidad que exige, a
la cienciá y una adecuada disponibilidad
de l§lstemas de información". ..."La capacidal
cqn'stituye uno de los factores esenciates páárá
á. individuat y cofectivo
"pr"noizaje
adaptación activa y crítica de
cualquier país a las condiciones nuevas de la evolución
adelante, lo que distinguirá a las sociedades .o*o mundial,,. ...,,Hacia
a las personrr-r"ra su actitud y
.- sus posibilidades de acceso al conocimiento. Los países
universidades y demás instituciones de Eoucac-¡ái "§rñ¡or""prru netesitan a sus
confiacjas hacia un futuro menos incierto. para avanzar
eilo estas últimas tendrán que re-
inve¡tarsq o ggsgparecer,, 1.

La responsabilidad. es muy grande, desde luego que en nuestros países


Universidades las
son la coiumni vertebral de sisteñia cierrtífico-técnico; en ellas
se
lleva a cabo e! B5yo de la investigación que tiene lugar
entre nosotros.
¿Cuáles son, entonces, en el contexto que henros reseñado, los retos del ,Cocente
universitario ante el siglo XXI?

En primer lugar, tiene que estar convencído sobre el papel que le


corresponde desempeñar en los tienrpos actuales y sobie clave
estratégica, para el futuro de su país, d'e la institución a la
Ia importancia
cual sirve. Deberá
también estarfamiliarizado con el.nuevo paradigma educativo.
Su rol ya no es el
del catecirátlco que simplenrente dicta a imparle-clases magist¡ale-g- y
luego cafifica
los exámenes de sus alumnos. ñáes kmpoco el del
flioiño.qüJerce,ia y luego
WAIAB si .qqs_alutnnos son capaces de re}etir lo que les ha enseñado, o de
conrprobar si asimilaron el conoclmiento por el transmitido.
imporiante Fs, colno vimos antes, el aprendizaie, o mejor Ji;ñ"
Si hqy ctía lo
lÑ aprenuizajes
*qu§*lgs_eslqdia¡t_es realmente rr de suerle que
' ap&7dan a apreqdq prrc quu@gurr.aprendrendo, entonces el
profesor universitario es fundanrentalmente un diseñador
aprgl-g!4qj9, lln suscitador de situaciones o ambientes
de métodos de
de aprendizaje, capaz de
trabajar en e{uipo con sus áumnos y con otros profesores.
Más que un profesor
será un "aplelded,or" si se permite á neologismt, será
un aprendiz con un poco
más
-de experíencia que sus estudiantes, péro no por ello dejará de ser un co-
aprendl-z' que participa con sus aiumnos en la maravillosa
av'entura del espíritu
que es descubrir y difundir el conocimiento.

En forma concomitante, la Universidad, en paiabras


del ex Director General de la
UNESCO, Profeso.r Federico Mayor, tiene que."pá.",
desde Ia perspectiva cje la
enseñanza a la del aprendizaje; pasar cle los'estudios
unidireccionales a los
L Luis Enrique 0rozco: Inteli
santafé de rosoijl [i-i"";" ",

ffiffil.1¡',ti,
t5

multidireccionales
-adéCÚáaát o diversificag!-1¡s, haciendo posíbles múltiples tránsitos mediante
las paqarela;, acredliaciones intermedías, etc; prr"l. de una formación
temporal (duración normal de una carrera) a la formación permanente (cursos
ava.nzados de especialización, de formación intensiva y de actualización, etc.)".

-h =,
docente universitario para el siglo XXI tiene que estar compenetrado de que la
Universidad, como señala Philip G. Altbach, se eneuentra en el centro de la
"sociedad del conocimiento", desde luego que es "la institución más importante
dentro del complejo proceso de creación y distribución de conocimiento;'. pero
también tiene que conocer las tendencias que la globalización de la eao.nomía está
imponiendo a dicho proceso. U¡ e.studio reciente publicado por la Unión de
Universidades de América Latina. (UDUAL) sobre la investigación en las
Universidades Latinoamericanas en el umbral del siglo XXI, Ilega a Ia conclusión
de que el desafío de la globalización a la investigación está produciendo la
transformación del efhos académico. La globalizlción de la investigación,
sostiene el estudio, es LJn eufemismo que encubre el proceso de corporativizaciórr
del conocimíento generado por la'lnvestigación académica. Con la globaiización
se produce "ull proceso de nrayor control sobre los resultados y la oiientación de
la actividad investigativa que, desde luego, no implica el fin de la investigación
básica pero sí su progresiva privaiización - mercantilización,,.

Advertido de los riesgos que implica la globalización, el cjocente universitario del


si919 XXI tiene que estar abierto a Ia comunidad acadérnica mundial e integrarse
en las grandes redes telemáticas e informáticas. Conlo señala el presidente del
Club de Ronla, Dr. Ricardo Díez Hoclrleiiner, "actualmente se vive un período de
mayor interdependencia y consecuente internacionalización del aprendizaje, cie
los intercambios académicos, y de la cooperación con agencias supranacionales,
con lo que los profesores empiezan a actuar cada vez irenos como ciudadanos
del rgsp.9§ir.ro Estado para comportarse nrás bien como ciudadanos del mundo
académico."

Pero, para ser "ciudadano del nrundo acadénrico,,, tiene que ,"r prinl"ro
ciudadano de su propio e¡-torryo_
-qqa{éryi-c_qy__¡a,cíonal, es decir,'de su país y de
las prioridades investigativas V Je aprenOEá-* que esta oun,rn¿a. por algo se
dice que sólo podemos ser universales s¡ sómos' profundamente ücales. -:É;;l
principio era la c-emq-L-c-.q, er mundo nos fue dadó poi añadidura.,,

Todo Io antes dicho lleva implícita la necesidad de una profunda


renovación de las
estructuras académicas, de la organización adminisirativa
docentes' El cambio de los métodós docentes es una exigencia v áe los métodos
impuesta por la
naturaleza niisma del conocimiento contemporáneo, cuyo
crecinriento exponencial,
multidisciplinariedad e internacionalizacibn, concomitante de su rápida
ob-soleqcenqia. Luego, no se irata de una simpl" ". innour.ion peáagógica, sino de
algo más profundo: tiene que ver con la estruciura misma
del conocimiento. Dice
el profesor colombiano Dr. Luis Bernardo Peña: "Un docente que
entiende lo que
significa esta revolución del conocimiento estará motivaiá y
naturalmente
dispuesto a exper¡mentar con nuevas metodologías. Sin ello,
los cursos de
l(¡

metodología de la enseñanza o actividades similares no pasarán de tener un


carácter "cosm-étic!" y unos efectos transitorios" 2.

En síntesis, y recurriendo a las patabras de la, Dra. lnés Aguerrondo,. "Un sistema
educativo orientado hacia las necesidades del siglo Xil oeUe incorporar una
definiciÓn de aprendizaje como el resultado de la óonstrucción activa det sujeto
:!ble el objelo de aprendizaje. Supone un aprendiz activo, que desarrolla
hipótesis propias acerca de cómo funciona el mundo, que deben ser puestas a
prueba. permanentemente. Supone la generación de bperaciones mentales y
procedimientos prácticos que permitan seguir aprendiendo solo una vez que se
egresó del sistema educativo formal. Supone también que el maestro y el alumno
exploran y aprenden juntos, pero que esta exploración y aprendiza¡e mutuo puede
revestir diferentes formas, desde las más presenciales hasia las más remotai" ..

Y esto nos lleva a examinar el papel que jugarán en el próxírno siglo las modernas
tecnologías de la comunicación e informaóión, aplicadas a la Eduáción Superior.

Dos reflexiones previas nos merece este importante tema. En primer luqar, es
preciso evitar que una sob-¡ggrtjqpqjgl'
4e las polg¡-cjatidadesluE ofrecariiChas
,l-91-lt9¡ogias,. produzca un- detrimGnto en la apreciación del pápet oel Jocente.
Estas tecnologías deben siempre se.r vistas co*o instrurnentos, como
fledios de
apoyo al profesor y nuncacomo del mismo.
Larelación personal y reat docgnte - discípulo es fundamental y no puede jamás
-'ser reemplazada por Ia relación virtuál máquina=usuario. Eñ segundo iuqar,
recordar lo que señalábamos antes..
acerca de la necesidad Oe evltar quEG
intro-ducción de estas tecnologías genere una nueva forma
de exclusión o de
diferenciación entre los "infohavs§'t los "hayenofs", o como dicen
otros, entre los
"cvberhaves" y los "haveili§]
estas advertencias, lo que no pueden de ninguna manera
t'T"*?"
oe tsducqciÓn. superior, y por las instituciones
..§ ende sus {ocentes, es negarse o resistirse a la
f, utilización de tales tecnologías, que bien'usadás amptran
considerablemente sus
de acceso a tá ¡nrormacion y girü."rbio académico enriquecedor,
{i :::':l§ade.s
asl como su radio de acción docentg. Tenemos qub
" educativo de las nuevas tecnologías. el potenciai
"prr"cnar,
Piénsese en lo que ellas significan para
renovar y hacer más eficaz la superior
profesor venezolano, Dr. Miguel.educación
a distancia. Como afirma el
casas nrrnuhjor, "H-"niorr..t.Xil;.t";¡;r;;
ng.deia ninguna opción en eita materia, y es la"contrapartida
globalización económica" a. No hacerlo'sería comunicacional de la
aútomarginarse de la llamada ,,ola
ínformatizada".

2 Dr. r,ui-s Bernardo peña: ..La revolueión


consecuencias en la Universidad,, (fotocopiado) del conociuiento y sus
3 Inés Aguerrondo: Anérica L
.

Educación de Me.ior Cau

venezolana, caracas, ocLubre o" isg?-E;;;;ñol .


La época de cambios que vivimos genera un sentimiento de crisis por las
incertidumbres que han tomado el sitio de antiguas certidumbres. Tal sentimiento
abarca los sistemas educativos, sin que escapen las propias universidades. El
reto consiste en transformar la incertidumbre en creatividad. Será preciso educar
para el cambio y la incertidumbre. "La comunidad académica, ha escrito el ex -
Director General de la UNESCO, deberá tener el coraje de decirle a la juventud
que las prerrogativas y certezas ya no forman parte del presente: es en la
incertidumbre donde está la esperanza al filo de las sombras y las luces". "Una
teoría verdadera, afirma Popper, no es más que una hipótesis que lra resistido
hasta ahora los esfuerzos por refutarla". Las mismas leyes físicas, en vez de
expresar certidumbres hoy se dice que expresan probabilidades. Vivimos asi una
"nueva era científica": la "era de las posibilidades o probabitidades", en materia
cient¡nca Corno dice llya Prigogine: "venimos de ún'pasado de certidumbred
conflictivas -ya estén relacionadas con Ia ciencia, la ética, o los sistemas socíales-
a un presente de cuestionamíentos".
.

Por otra parte, es preciso tener en cuenta la dificultad que representa introducir
cambios en los sistemas educativos, que de por sí suelen ser resistentes a las
transformaciones. Los analistas sostienen que una suele tardar quince
años, como promedio, para encontrar su lugar en el cer educativo y, a
veces, períodos mayores mientras en el sector industrial en tres o cinco
años. Y en lo que respecta a la Universidad, Henri Janne, nol que es una de
las instituciones más ancladas en el pasado y más resistentes io"
A su vez, Jacques Hallak, Director del lnstituto lnternacional our"U eamiento
de la Educación, asegura que para responder a los desafíos de lat
parece necesario preparar a las personas para un mundo del traba'i!f,de las
tareas que hay que efectuar estarán en constante evolución, la jerarqúi ásu
lugar a una organízación en redes, la ínformación transitará á través Oilálát
múltiples e informales, la toma de iniciativa predominará sobre la ouea¡Elciá-v
donde !?. "lógicas" en juego serán particularmente complejas debido a lá
ampliación de los mercados más allá de tas iionteras db los ritaáos. por tanto, la
educaciÓn debe ayudar a las personas a realizar tareas para las cuales no treiori
formadas, a prepararse para una vída profesional que no tendrá un carácter lineal,
a mejorar su aptitud para trabajar en equipo, a utilizar la información de manera
autónoma, a desarrollar su capacidad de improvÍsación, asi como de creatividad,
Y, en. fin,' a forjar un pensamiento complejo en retaciOn con el funcionamiento del
mundo real." Más que formar para el empleo se trata ahora de formar para la
"empleabilidad", que es diferente.

Hacia el fin del milenio hay hechos que ensombrecen el panorama de los
adelantos científicos y tecnológicos. Son, en patabras del ex Director General
de
la UNESCO, los "nudas gordianos" de nuestra época y son de todos conocidos: la
exclusión y la -discriminación, con pretextos étnicos, culturales o ideotógicos; la
miseria urbana y la decadencia de las zonas rurales; las emigraciones maiivas; el

:f;,
despilfarro de los recursos del planeta y el deterioro del medio ambiente; las
nuevas pandemias como el Sida y las antiguas que cobran renovada virulencia,
como la tuberculosis o el paludismo; el tráfico de armas, de drogas y de "dinero
negro"; la guerra y la violación de los derechos humanos. s-on ;nudos" que
debemos cortar de manera tajante, pero pacifica, ¡con la palabra y no con la
espada!".

¿Cuá|, es entonces, el desafío de nuestra región, en la perspectiva del siglo XXI?


El gran reto es ingresar en Ia nrodernidad, en nuestra modernidad, concebida
como proyecto de desarrollo huniano endógeno y sustentable, construído desde
nuestra propia identidad, pero sin desconocer que la mundialización es un
fenómeno esencial de nuestra época y que marcará ia impronta del siglo XXl.