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Pbro. Felipe L. Doldan


SSL, STL, STM.
Segundo Cuatrimestre, 2016-8.
Pquia. Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro. Alcaraz 5750. C1407 Buenos Aires.
Teléfono 4567-2535 (después de las 13:30hs, y de las 21hs. menos jueves)
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LA MISERICORDIA Y LA JUSTICIA DE DIOS.


Como en muchos centros de estudio, también en la Facultad de Teología de la Pontificia
Universidad Católica Argentina nos hemos sentido estimulados por la Bula Misericordiae Vultus
del Papa Francisco a la reflexión teológica, y en particular bíblica, sobre la misericordia y la
justicia divinas.

PLAN de este curso de estudio:

1. Panorama de la reflexión filosófica y de la teología cristiana en torno a la misericordia y


justicia.

2. Seguidamente, el análisis lingüístico y literario del campo bíblico podrá contribuir al


tema con los ricos matices provenientes de los textos hebreo y griego. Estos enriquecen
lo que el texto latino de la Vulgata, parca y monótonamente, ofrece con las variaciones de
un vocabulario reducido a la raíz contenida en los términos misericordia y justicia.
Se recorrerán pasajes del A. y N. T. para ver la relación pecado, justicia-castigo, perdón,
misericordia y restauración. Es aquí donde se notara ya en los profetas la intima relación
entre misericordia y justicia que se encarna en el mensaje cristiano.

3. En tercer lugar, podremos ver cómo los últimos papas han incorporado el contenido
bíblico, dando así un nuevo impulso con teólogos como W. Kasper al estudio del lugar
que ocupa la misericordia divina en la salvación ofrecida por el Padre en la obra
redentora de Cristo.

BIBLIOGRAFÍA

* Walter Kasper, La Misericordia. Clave del Evangelio y la vida cristiana. Ed. Sal Terrae,
Santander, 2012.
* Juan XXIII, Pacem in Terris, 1963 (cuando viene el caso, se refiere más a la justicia civil).
Diario del alma
* Pablo VI, Populorum Progressio.
* Juan Pablo II, Juan Pablo II, Memoria e Identidad.
* Benedicto XVI, Carta Encíclica Caritas in Veritate, 2009.
* Papa Francisco, Misericordiae Vultus. Bula del Jubileo Extraordinario, 2015.
* BibleWorks; TDOT, Botterweck, Ringgren, Fabri; TDNT, G. Kittel.
* Yves Congar, La Vie Spirituelle 106 (1962). “La misericorde. Attribut souverain de Dieu”, pp.
380-395.
2

1. La misericordia y la justicia en el camino de la filosofía hacia la teología.

Notamos que los conceptos relacionados con misericordia, antes de la investigación de la


tradición cristiana, se vierten al comienzo, con básica elaboración, en variadas palabras como
compasión, piedad, lástima, y a veces misericordia. Una vez dentro del estudio de la tradición
cristiana, por influencia del latín de la Vulgata, prevalece la palabra misericordia respondiendo a
los diversos matices que implican los vocablos venidos del texto hebreo o de la versión griega de
la Septuaginta.
En este camino, los clásicos contribuyeron, con su primer aporte de una búsqueda
filosófica, a un balanceo entre el elogio y el rechazo de la compasión o misericordia.
Platón ve, en el ejercicio de la función judicial, un caso de oposición entre la compasión
con sus sentimientos y la justicia con la razón. La justicia podría debilitarse con la compasión e
impedir un juicio justo. Aristóteles en cambio es positivo viendo que, en la compasión, el dolor
injustificado del otro nos conmueve en parte porque puede ocurrirnos a nosotros, despertando así
una compasión (sumpa,qeia) solidaria que nos identifica con ese otro. Algo semejante ocurre en la
tragedia griega.1
Ya en el mundo latino, Cicerón, en el cuarto libro de las Disputas Tusculanas, trata de las
pasiones y vejaciones consideradas enfermedades del alma. Las clasifica y señala un remedio
para cada una. Allí considera que “la misericordia es la pena que se siente ante la miseria de una
persona que padece una injuria”.2 La misericordia viene a ser una clase de pena, entre muchas
otras penas,3 que tiene sus propias características. Los términos injuria y miseria no se limitan al
campo jurídico y penal, sino que se extienden en su significado a todo mal en general.4 A.P.
Peabody por ejemplo traduce “misericordia es la pena por otro que sufre inmerecidamente”. 5 En
un sentido entonces más amplio podemos decir que “misericordia es el malestar (o angustia)
debido a la miseria (o tribulación, aflicción) de otro que padece (o soporta) un mal injustificado,

1
Walter Kasper, La Misericordia. Clave del Evangelio y la vida cristiana. Ed. Sal Terrae, Santander, 2012, p. 30.
2
Según la traducción de Luis H. Rivas, La Misericordia en las Sagradas Escrituras. Ed. Paulinas, Buenos Aires,
2015, p. 5.
3
Tusculanum Disputationes, IV, VIII [18]… Misericordia est aegritudo ex miseria alterius iniuria laborantis (nemo
enim parricidae aut proditoris supplicio cordia commovetur); angor egritudo premens, luctus aegritudo ex eius qui
carus fuerit interitu acerbo, maeror aegritudo flebilis, aerumna aegritudo laboriosa, dolor aegritudo crucians,
lamentatio aegritudo cum eiulatu, sollicitudo aegritudo cum cogitatione, molestia aegritudo permanens, adflictatio
aegritudo cum vexatione corporis, desperatio aegritudo sine ulla rerum expectatione meliorum. Cf.
http://www.thelatinlibrary.com/cicero/tusc4.shtml
Cf. Para una traducción en inglés: http://www.gutenberg.org/cache/epub/14988/pg14988.txt:
Pity is a grief at the misery of another who suffers wrongfully; for no one is moved by pity at the punishment of a
parricide or of a betrayer of his country. Vexation is a pressing grief. Mourning is a grief at the bitter death of one
who was dear to you. Sadness is a grief attended with tears. Tribulation is a painful grief. Sorrow, an excruciating
grief. Lamentation, a grief where we loudly bewail ourselves. Solicitude, a pensive grief. Trouble, a continued grief.
Affliction, a grief that harasses the body. Despair, a grief that excludes all hope of better things to come.
4
Cf. Oxford Latin Dictionary, Clarendon Press, 1968, p. 914. Presenta en iniuria una variedad de significados: “1
Unlawful conduct… 2 Unjust and injurious treatment…3 Without regard for equity, unjustly, etc…4 (spec., in legal
use) Any act, insulting in kind and intention, calculated to injure a person's reputation or outrage his feelings
(ranging from physical assault to defamation of character). b (in general use) an insult, affront. c (applied to sexual
assault)…5 Loss or detriment inflicted on or sustained by a person in respect of his estate, rights, etc…6 Physical
injury or impairment.”
5
Andrew P. Peabody, Cicero's Tusculan Disputations, Boston: Little & Brown, 1886, p 207: Pity is grief for another
who is suffering undeservedly.
3

proveniente de otra persona o de la naturaleza.” Cicerón evalúa la misericordia positivamente,


mientras los estoicos negativamente.6
Es dentro de una visión cristiana de la vida que el concepto y palabra misericordia
adquieren una riqueza espiritual significativa tanto al tratar de Dios, de la persona humana y de
sus múltiples relaciones. Y es a través de este enfoque religioso cómo el concepto y la palabra se
extienden también al lenguaje profano en la parte del mundo donde el cristianismo se ha hecho
presente. A través del tratamiento del tema en el Antiguo y el Nuevo Testamento se desarrolló
una atención significativa a la misericordia en sus diversos aspectos.
Santo Tomás, siguiendo los pasos de Aristóteles y San Agustín, elabora en la definición
agustiniana: la misericordia es la compasión que experimenta nuestro corazón ante la miseria de
otro, sentimiento que nos compele, en realidad, a socorrer, si podemos;7 donde miseria tiene la
amplitud que señalábamos más arriba. El socorro eficiente es parte de la misericordia, como
señala la misma definición, y es lo que resalta en la bondad misericordiosa divina. Dice Sto.
Tomás: “Entristecerse por la miseria ajena no lo hace Dios; pero sí, y en grado sumo, desterrar la
miseria ajena, siempre que por miseria entendamos cualquier defecto. Y los defectos no
desaparecen si no es por la perfección de alguna bondad. Y como ya se demostró (q.6 a.4), el
origen primero de la bondad es Dios.”
En la época moderna8 se ve la compasión como un sentimiento innato (Rousseau), o que
puede ser suscitado en la estética literaria (Lessing) como una experiencia educativa (Schiller).
Es un sentimiento que reconoce la dignidad del que sufre (Hegel). Por la participación en el
sufrimiento del otro se la ve como el principio de toda moral (Schopenhauer). El enfoque
racional de Kant descarta el valor de un sentimiento como principio de la moral humana, pero
reconoce que los sentimientos ayudan al cumplimiento e idea del deber. Ante la debilidad
pecaminosa del hombre, Dios y la religión aparecen como necesarios para el cumplimiento
moral, semejante a una forma de gracia cristiana a nivel pelagiano.9 Dejando el subjetivismo
kantiano, Husserl y Max Scheler encuentran en la fenomenología el valor de la empatía y de la
compasión como algo originario que orienta la relación de la persona hacia el otro que sufre.
Más allá de la subjetividad y de la fenomelogía, Martin Buber y otros enfocan al ser humano no
mono sino dialógicamente en relación radical al otro. Aquí la compasión representa una decisión
moral de suma importancia para las relaciones humanas.
La reflexión filosófica se ha acercado más y más a los dinteles de la reflexión teología
basada en la revelación. J. Derrida, al tratar del perdón, presenta la tensión entre la justicia divina
hacia el criminal y el ofrecimiento misericordioso de su perdón. Lo que pasa es que la justicia
trasciende el derecho positivo y puede articularse con el perdón, en manos del legislador, aunque
humanamente nunca de forma perfecta. Queda así abierto el camino de la teología hacia Dios. En
Ricoeur la justicia debe estar en manos del amor que se interesa por el otro y supera la justicia
conmutativa y distributiva. “Mientras que en la vida diaria social siempre se busca el equilibrio
entre diversas pretensiones y derechos, en el ideal de la justicia a la que hay que aspirar lo que
cuenta es la solicitud por el otro y la preocupación de su bienestar”.10 Reconoce así una justicia
necesaria para mantener un equilibrio de relación, que el amor como don personal trasciende.
6
L.H. Rivas, ibídem, p.5, nota 3.
7
Suma Teologica, II/II q. 30 a.1: “Respondeo dicendum quod, sicut Augustinus dicit, IX de Civ. Dei, misericordia
est alienae miseriae in nostro corde compassio, qua utique, si possumus, subvenire compellimur, dicitur enim
misericordia ex eo quod aliquis habet miserum cor super miseria alterius.”
8
La descripción de la edad moderna se inspira en W. Kasper, La Misericordia…, pp. 32-39.
9
W. Kasper, ibídem, p. 34-35.
10
Citado por W. Kasper, ibídem, p. 38.
4

Mientras la justicia se impone, el amor se da y es un don. También esta perspectiva invita a


seguir el camino de la reflexión teológica.
Desde la revelación vemos que Dios ofrece la justicia de la Ley para el ordenamiento
social y religioso de la vida de su pueblo, aunque consciente de sus pecados ofrece como
remedio una justicia de salvación de acuerdo a sus promesas, que no proviene sino del amor
divino misericordioso como se da finalmente en la cruz de Cristo.

2. El análisis linguístico y literario

2. 1 Riqueza de las lenguas originales comparadas con la Vg

Este análisis revela la riqueza lingüística que la Vulgata y más aún las lenguas originales
han ofrecido al tema de la misericordia divina.
Como ya lo han notado otros autores,11 si se parte de la traducción latina de la Vulgata
que pretende abarcar lingüísticamente casi todos los matices de la misericordia divina con la
palabra latina misericordia y asociadas a la misma raíz, se pierden los aspectos que aportan los
variados términos del texto hebreo, arameo, de la LXX y los diferentes contextos de cada pasaje
bíblico.
Las traducciones vernáculas a partir de las leguas originales, que comenzaron en tiempos
de la tarde edad media y el comienzo de la temprana edad moderna, comenzaron a aportar la
riqueza lingüística del hebreo, arameo y griego, acompañados del contexto de cada pasaje. Así
esas traducciones se independizaban de la parquedad y monotonía lingüísticas que presentaba la
Vulgata con el latín misericordia y palabras asociadas. Al partir de las lenguas originales, esas
traducciones aprovechaban su rica diversidad según el contexto en que se encuentran.

Ante el latín misericordia de la Vulgata aparece en el hebreo, griego y sus traducciones


castellanas, esa diversidad de vocablos como formas distintas de la misericordia. La Vg trata de
expresar esa riqueza, pero frecuentemente no puede escapar al uso repetitivo de las raíces
implicadas en misericordia. Como afirma L. H. Rivas, “Esto se debe a que tanto en hebreo como
en griego no existe una expresión única que se deba traducir siempre e invariablemente como
‘misericordia’.”12 Pero eso manifiesta precisamente la riqueza del hebreo y del griego ante la
parquedad del latín.

2.2 El análisis lingüístico y literario.

Hebreo: 246 veces ḥesed, 138 rḥm, 154 ḥnn.


ḥésed, que implica un favor importante para la convivencia humana, individual o tribal.
Se dice también de Dios por su disposición benevolente y por su fidelidad a la alianza, de la que
todos los bienes se derivan para su pueblo. Llega a ser traducido por amor, aunque no en forma
unánime en todas las traducciones.
ḥanan, con su participio pasivo y un sustantivo, pone de manifiesto cómo Dios o alguien
con poder se muestra favorable-ḥannun, de modo que se suele decir que el beneficiado encuentra
favor-ḥen ante los ojos de otro.

11
Por ejemplo, L. H. RIVAS, La Misericordia en las Sagradas Escrituras, Buenos Aires, Paulinas, 2015.
12
Ibidem, pag. 6.
5

reḥem-seno y raḥamin-entrañas, con sus verbos correspondientes, señalan un movimiento


interior que se expresa como una entrañable misericordia.
Los participios raḥum weḥannun, aplicados a Dios, se traducen en la Vg misericors et
clemens.
Griego:
e;leoj y los de la misma raíz, que manifiestan piedad y misericordia ante la miseria ajena,
son lo más numerosos para verter ante todo ḥesed, y las formas de los verbos ḥanan y raḥam.
En mucha menor cantidad oivktirmo,j y asociados, que reflejan un sentimiento interno de
compasión, traducen vocablos de la raíz rḥm.
Vulgata: el latín misericordia y palabras asociadas a la mima raíz vierten
monótonamente el vocabulario hebreo y griego más rico. Por ejemplo:

Vg Ex 34,6-7 (NBJ), Dios pasa ante Moisés y proclama: LXX


6 quo transeunte coram eo ait: “6 Yhwh pasó por delante de él “6 Y el Señor pasó delante de él y
Dominator Domine, y exclamó: Yhwh, Yhwh, exclamó: el Señor Dios,
Deus misericors Dios misericordioso(raḥum) compasivo (oivkti,rmwn)
et clemens, y clemente (weḥannun), y misericordioso (evleh,mwn),
patiens et tardo a la cólera y paciente (makro,qumoj) y
multae miserationis rico en amor (ḥesed) lleno-de-misericordia (polue,leoj)
ac verax, y fidelidad (we’emet), verdadera (kai. avlhqino.j),
7 7 7 manteniendo justicia δικαιοσυνην
qui custodis misericordiam in que mantiene su amor (ḥesed) y haciendo misericordia (e;leoj) a
milia… por mil generaciones y perdona millares…”
la iniquidad, la rebeldía y el
pecado, pero no los deja
impune…”

Vg NBJ XXX
6 quo transeunte coram eo 6 Yhwh pasó por delante de 6 Y el Señor pasó delante de él ‫ ו ַיַעֲבֹר י ְהו ָה ׀ עַל־פָנ ָיו‬6
ait Dominator Domine él y exclamó: Yhwh, Yhwh, y exclamó: el Señor Dios, ‫ו ַיִּקְרָ א י ְהו ָה ׀ י ְהו ָה‬
Deus misericors Dios misericordioso(raḥum) compasivo (oivkti,rmwn) ‫אֵל רַ חום‬
et clemens, y clemente (weḥannun), y misericordioso (evleh,mwn), ‫וְחַנון‬
patiens et tardo a la cólera y paciente (makro,qumoj) y ‫אֶרֶ ךְ אַפַי ִּם‬
multae miserationis rico en amor (ḥesed) llenodemisericordia polue,leoj ‫ו ְרַ ב־חֶסֶד‬
ac verax, y fidelidad (’emet), verdadera (kai. avlhqino.j), ‫מ ֶֽת׃‬
ֶ ֱ‫וֶא‬
7 7 7 haciendo justiciadikaiosunhn
, 7
qui custodis misericordiam mantiene su amor (ḥesed) y misericordia (e;leoj) ‫נֹצֵר חֶסֶד‬
in milia… por mil generaciones y perdona a millares… ‫לָאֲלָפִּים נֹשֵא‬
la iniquidad,la rebeldía y el pec. ‫ַטאָה‬
ָ ‫עָוֹ ן וָפֶשַע וְח‬
pero no los deja impunes; ‫ו ְנ ַקֵה ל ֹא י ְנ ַקֶה‬
que castiga la culpa de padres ‫פקֵד ׀ עֲוֹ ן אָבֹות‬ ֹ
en los hijos y en los nietos ‫עַל־בָנ ִּים וְעַל־בְנ ֵי בָנ ִּים‬
hasta la 3ª y 4ª generación. ‫ע ֶֽים׃‬ִּ ֵ‫ַל־רב‬
ִּ ‫עַל־שִּלֵשִּים וְע‬

Como se ve, a la raíz de misericordia en la Vg corresponden mayormente dos términos en


hebreo y en griego: raḥum- oivkti,rmwn- ‫ ַרחום‬y ḥesed- e;leoj-‫חֶסֶד‬.
6

Es interesante observar en el v 7 la introducción que hace la LXX de dikaiosu,nhn.


Otros términos aparecen acompañando el movimiento de misericordia como clemente,
paciente, veraz, fiel, amor, compasivo, tanto en latín como en castellano, hebreo y griego. La
traducción de este vocabulario en castellano y otros idiomas modernos no es uniforme.
Textos como el anterior de Ex 34,6-7 se dan a menudo en el AT y son ejemplo del
vocabulario repetitivo de la Vulgata y la rica variedad del hebreo y del griego.

Aquí es bueno notar que tanto en la Escritura como en los documentos papales hay
evidencia de que el contenido de todos esos aspectos de la misericordia quedan bajo la idea y los
vocablos de significado más extenso como ’ahab-amar, ’ahabah-amor. Jeremías 31:3 lo
manifiesta: Yhwh se me manifestó hace ya mucho tiempo, diciendo:
‫מֵרָ חֹוק י ְהו ָה נ ִּרְ אָה לִּי‬
Con amor eterno te he amado; por eso, te prolongué mi misericordia.
ָ ְ‫ו ְאַהֲבַת עֹולָם אֲהַבְתִּיךְ עַל־כֵן מְשַכְתִּיך‬
‫ח ֶֽסֶד׃‬
Et in caritate perpetua dilexi te: ideo attraxi te, miserans.
αγαπησιν αιωνιαν ηγαπησα σε δια τουτο ειλκυσα σε εις οικτιρημα (I have loved thee with an everlasting
love: therefore have I drawn thee in compassion).

2.3. El recorrido por el AT de la misericordia y la justicia divinas.

Ya desde el comienzo del AT la terminología de la misericordia corre inseparable de la


acción divina a la que modula descubriendo las intenciones de Dios. De ahí que el análisis
lingüístico no debe separarse de la narrativa progresiva de la revelación.
El término más frecuente en hebreo como dijimos es ḥésed, que implica un favor
importante para la convivencia humana, individual o tribal. Se dice también de Dios por su
disposición benevolente y por su fidelidad a la alianza, que superará toda expectativa y de la que
todos los bienes se derivan para su pueblo. Llega a ser traducido por amor, aunque no en forma
unánime en todas las traducciones.
Aunque el ḥésed no aparece inmediatamente en el Génesis, la bondad de Dios brillará
desde el comienzo con el tob y el tob me’od (bueno y muy bueno, Gn 1,4.31) de la creación.
Ante la respuesta negativa del hombre, Dios encuentra siempre la manera de rehacer su relación
con él y la creación, como sucede tras el diluvio, Gn 9,16.
Ante nuevas negativas humanas, Dios intenta una relación más personal y bendecidora
con Abrahán y la posteridad humana. Así el ḥésed divino aparece en Gn 19,19 para beneficiar a
Lot, en consideración a Abrahán. Es aquí también donde aparece misericordia por primera vez
en la Vulgata latina.13 La línea del ḥésed va indicando de aquí en más la solicitud benevolente de
Dios14 para guiar a su pueblo, aun en las instancias familiares del patriarca, Gn 24,12.14; y en
v.27 donde aparece por primera vez el ḥésed w’emet, bondad y lealtad divinas que se refuerzan
mutuamente.

13
Ante el latín misericordia de la Vulgata aparece, en el hebreo, griego y sus traducciones castellanas, una
rica diversidad de vocablos como formas distintas de la misericordia. La Vulgata trata de expresar esa riqueza, pero
se muestra monótona al no poder escapar al uso repetitivo de las raíces implicadas en misericordia. Como afirma L.
H. Rivas, “Esto se debe a que tanto en hebreo como en griego no existe una expresión única que se deba traducir
siempre e invariablemente como ‘misericordia’.”13 Y eso manifiesta precisamente la riqueza del hebreo y del griego
ante la parquedad del latín.
14
No atendemos ahora los casos del ḥésed o ḥen como benevolencia humana: Gn 20,13; 21,23; 24,29; 40,14; 47,29;
7

Jacob también experimenta “todas las mercedes (Vg miserationibus) y toda la confianza”
de Dios al volver a su tierra, 32,11. Más tarde José recibe ḥésed y ḥen de Yhwh en la prisión,
39,21.
Aunque el término ḥésed a veces no aparezca, los movimientos de Dios siguen
respondiendo a su benevolente misericordia: es consciente de la angustia de Israel en Egipto y ha
decidido bajar a librarlos, Ex 3,8. Les da la revelación de su nombre divino para asegurarles que
estará allí incondicionalmente para su pueblo, Ex 3,14. Una vez liberados en el desierto y ante la
nueva infidelidad del becerro de oro, Moisés necesita del apoyo divino que Dios concede de
acuerdo a su voluntad soberana: “porque yo favorezco (ḥen; Vg miserebor) a quien quiero y me
compadezco (raḥam; Vg clemens ero) de quien quiero”, Ex 33,19 ‫ו ְח ַֹנתִּי אֶת־אֲשֶר אָחֹן ו ְ ִּרחַמְתִּי‬
ֵ ַ‫אֶת־אֲשֶר אֲר‬. Como el primero de los “quien quiero”, Moisés recibe una de las más profundas
‫ח ֶֽם‬
revelaciones de quien es Dios, Ex 34,6-7: “6 YHWH pasó ante él proclamando: YHWH, YHWH,
el Dios misericordioso y clemente, paciente, rico en bondad y lealtad, 7 que conserva la
misericordia hasta la milésima generación, que perdona culpas, delitos y pecados, aunque no deja
impune y castiga la culpa de los padres en los hijos, nietos y bisnietos.”15 Dios lleva así adelante
su plan a viento y marea contra el pecado. Lingüísticamente la misericordia de Dios quedará así
relacionada, con ayuda de la Vulgata latina, a la compasión, clemencia, paciencia, bondad,
lealtad y perdón.
Pero ante la infidelidad adúltera de Israel la misericordia divina hará eclosión en Oseas
demostrando hasta qué profundidad y fuerza es parte íntima de Dios en lucha contra el pecado.
Después de ordenarle a Oseas que comunique a Israel que Dios ha roto con él y no es ya su
pueblo, 1,9, el profeta vive una tensión al interior de Dios mismo: “¿Cómo voy a abandonarte,
Efraín; a entregarte a ti, Israel?...Se revuelca contra mí mi corazón, queman mis entrañas”, 11:8.
(se propone raḥamai, cf aparato critico, ‫)נֶהְפַךְ עָלַי לִּבִּי יַחַד נִּכְמְרו נ ִּחו ָמ ֶֽי‬. La razón de este
desgarro divino se debe a que Dios es santo, v 9, completamente otro, por quien las promesas no
quedan incumplidas. ooo

15
En la misma cita hacemos notar la profusión de vocablos hebreos Ex 34,6-7: “6 YHWH pasó ante él proclamando:
YHWH, YHWH, el Dios compasivo y clemente (raḥum weḥanum), paciente (’erekh ’appayim), rico en bondad y
lealtad (rab ḥesed we’emet), 7 que conserva la misericordia (ḥesed) hasta la milésima generación, que perdona
culpas, delitos y pecados, aunque no deja impune y castiga la culpa de los padres en los hijos, nietos y bisnietos”.
6
Nótese cómo la Vulgata recurre tres veces a la raíz de misericordia: “ Quo transeunte coram eo, ait: Dominator
Domine Deus, misericors et clemens, patiens et multae miserationis, ac verax, 7 qui custodis misericordiam in
millia; qui aufers iniquitatem, et scelera, atque peccata, nullusque apud te per se innocens est; qui reddis iniquitatem
patrum filiis, ac nepotibus in tertiam et quartam progeniem”.