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Antropología y Ética en América Latina

Continuación del Examen de las Virtudes Éticas.


Capítulo V, Ética Nicomáquea (Reseña)

Por Juan Eduardo González Reyes1

1. Naturaleza de la justicia y de la injusticia

Se establecen diferencias entre lo justo y la justicia, así como entre los contrarios injusto e
injusticia, entendiendo lo primero (lo justo) como un hecho particular y lo segundo (la
justicia) como un modo general de obrar bien. De forma análoga lo injusto versa sobre haber
obrado mal en una determina oportunidad sin ser necesario que se encasille a la persona como
malvada. La injusticia como contrario de la justicia se definiría como un modo frecuente de
obrar mal.
Un aspecto relevante tiene que ver con el hecho de que no hay una identificación plena,
perfecta, entre lo justo y lo legal, de forma que pudiera presentarse que lo legal es injusto;
entiéndase lo legal como una convención (acuerdo) producto de la interacción de los seres
humanos.

2. Justicia universal y justicia particular

Corresponde al magistrado juzgar atendiendo a que hay diversidad en la forma de aplicar la


justicia y/o en la forma de presentarse hechos injustos, de modo que hay una relación directa
–que como se dijo arriba se refiere en términos contrarios, contrapuestos– entre, por un lado,
la injusticia y vicios como la licencia (abandonar el campo de batalla y a los compañeros), la
cobardía (golpear a otra persona), el adulterio (cf. Aristóteles, Trad. 1985, p. 240) y, por otro,
la justicia, entendida como un todo o con caracteres universales, relacionada con virtudes que
enfatizan la preocupación por el otro (preocupación por el prójimo).

1
Filósofo, Especialista en Educación, Cultura y Política (UNAD). Estudiante de la Maestría en Filosofía
Latinoamericana (USTA).
3. Justicia distributiva

Refiere la justicia en términos matemáticos –ya que opera al modo de como se usa en
geometría y de como se hace en álgebra, empleando literales– que, como a modo de una
ecuación, establece la proporcionalidad de términos medios, con lo cual lo justo es lo igual y
se lo ubica a mitad de la recta en uno de cuyos extremos está la injusticia y en el otro la
justicia. Cada cual debe, pues, recibir y dar en la justa medida buscando el término medio
(justo, igual). Para dar un ejemplo adaptado del texto en cuestión: A un arquitecto (A)
corresponde la construcción de una casa (C), que es lo que tiene para dar (para
[inter]cambiar), mientras que a un zapatero (Z) corresponde la elaboración de sandalias (S)
que es lo que tiene para dar; de modo que A es a C como Z es a S (A:C :: Z:S); así pues, lo
justo será que el arquitecto reciba un determinado o convenido número de pares de sandalias
a cambio de la casa que construyó. De esta forma aparece la moneda como mecanismo o
herramienta de intercambio, como unidad monetaria y, curiosamente se explica un tema
eminentemente ético-moral en términos monetarios y/o económicos.

4. Justicia correctiva

Establece la necesidad de corregir los fallos, errores e injusticias que se producen producto
de las interacciones que rompen, por decirlo de algún modo, el equilibrio de la balanza, o
mejor, el equilibrio de la recta ya mencionada, según la cual lo justo será que cada cual reciba
en su justa medida lo que el otro tiene para dar, y dé lo que el otro es justo que reciba, esto
es –siguiendo el ejemplo adaptado en el numeral anterior: corresponde establecer cuántos
pares de sandalias (inter)cambiar por una casa, o en su defecto, cuántas monedas pagar (símil
con aspectos monetarios, relacionados con el dinero). Si se presenta injusticia, entonces
corresponde al juez (al magistrado, que es la persona idónea) corregir la desigualdad quitando
en su justa proporción a quien cometió injusticia voluntaria o involuntariamente, para
restituirle a la víctima, normalizando así la igualdad.

Trabajos citados
Aristóteles. (Trad. 1985). ÉTICA NOCAMÁQUEA. Madrid: Gredos.