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TEORIA AUTORA

DEFINICION BIOGRAFIA

FUNDAMENTO FILOSOFIA

PARADIGMA

METAPARAGMA

CIENCIA

CULTURA

ENTORNO

EN QUE DIAGNOSTICOS SE APLICA

COMO ESTA CONSIDERADO EL PACIENTE

Jean Watson es una teórica de la enfermería nacida en los Estados Unidos


en 1961. Su Teoría del cuidado humano la ha convertido en una de las figuras
más destacadas en ese terreno. La base de su pensamiento es la necesidad
de evitar la deshumanización del paciente debida a la gran burocratización de
los sistemas de salud.
De acuerdo con las tesis de Watson, el cuidado de los enfermos tiene que
practicarse de una manera más interpersonal y debe incidir tanto en el aspecto
humano como en el espiritual y transpersonal. Este último es entendido como
el hecho de conectar con la parte más profunda del paciente, más allá de la
meramente física.

Watson fue una de las fundadoras del Centro para el Cuidado Humano en
Colorado, así como de la organización sin ánimo de lucro Instituto de las
Ciencias del Cuidado, que lleva su nombre. Igualmente, ha sido nombrada
doctora honoris causa por ocho universidades diferentes en todo el

Biografía
Margaret Jean Harman Watson vino al mundo el 10 de junio de 1940. Sus
primeros años los pasó en su lugar de nacimiento, Welch, una pequeña
localidad del estado de Virginia Occidental. Su familia es muy numerosa, ya
que son ocho hermanos, lo que le dio un fuerte sentimiento de comunidad.

Realizó sus estudios primarios y secundarios en centros de Virginia Occidental.


Cuando los terminó, Watson estudió enfermería en la escuela Lewis Gale,
situada en Roanoke.
Educación

Después de graduarse en 1961, Watson se trasladó a Colorado, donde


continuó su formación. Así, completó la licenciatura en la universidad de ese
estado, y después, en 1966, completó una maestría en Salud Mental y
Psiquiatría. Por último, en 1973 también realizó un master en Psicología
Educativa y Asistencial.

Ambas experiencias traumáticas le llevaron a publicar el tercero de sus libros,


“Enfermería Posmoderna y más allá”.

Vida profesional

Una vez que Watson terminó su doctorado, empezó a trabajar en la Escuela


de Enfermería y en la Universidad de Ciencias de la Salud en Denver. Allí, junto
con algunos de sus colegas, fundó el Centro para el Cuidado Humano. Este
centro fue el primero de ese tipo en todos los Estados Unidos.

A principios de los años 80 decidió pasar un año sabático, que dedicó a


completar su formación profesional en varios países, como Nueva Zelanda o
Australia.

Ya de regreso siguió con sus labores docentes en la Universidad y se implicó


en la creación de un programa de doctorado de Enfermería. Igualmente, ocupó
el cargo de decano de la Escuela de Enfermería de la Universidad desde 1983
a 1990.

Después de otro año sabático en 2005, en el que recorrió el Camino de


Santiago en España, fundó una institución sin ánimo de lucro: el Instituto de
las Ciencias del Cuidado Watson; la finallidad era dar a conocer su teoría en
todo el mundo.

Jean Watson es la autora de numerosas publicaciones sobre enfermería


destinadas a los estudiantes de esa materia. Su propuesta afirma que el
cuidado personal está conectado con la curación de manera intrínseca.
Según sus propias palabras “la ética y la escala de valores de cuidado, curación
y salud comprende el contexto profesional y la misión de la enfermera para la
sociedad”.

Teoría
Para Watson, en la últimas décadas la enfermería estaba dejando de lado el
aspecto humano que, en su opinión, debía caracterizarla. Es por eso por lo que
comienza a elaborar su Teoría del cuidado humano. Ella misma explica la razón
cuando escribe lo siguiente:

“Ante el riesgo de deshumanización en el cuidado del paciente por la gran


reestructuración administrativa de la mayoría de los sistemas de cuidado de
salud en el mundo, es necesario rescatar el aspecto humano, espiritual y
transpersonal, en la práctica clínica, administrativa, educativa y de
investigación por parte de los profesionales de enfermería”.

Para su desarrollo, ha recibido la influencia de importantes personalidades,


tanto de su profesión como de filósofos. Entre estas influencias destacas la de
Nightingale, Henderson, Hegel o Kierkegaard.

De esta manera, pone el énfasis de los cuidados que debe recibir el enfermo
en factores como la empatía, el afecto y la coherencia.

Supuestos básicos de la teoría

Watson elaboró una lista de siete supuestos básicos que sostienen su teoría:

1- La única manera de que el cuidado sea eficaz es practicarlo de manera


interpersonal.

2- El cuidado debe dejar satisfechas ciertas necesidades humanas.


3- Para que sea eficaz, el cuidado tiene que promover la salud y el crecimiento
personal y/o familiar.

4- Se debe aceptar a la persona no solo por cómo es en el momento, sino


también por cómo puede llegar a ser.

5- Hay que crear un entorno de cuidado adecuado.

6- Antes que solo curación, el cuidado tiene que integrar el conocimiento de la


conducta humana para promover la salud. Se trata de complementar la
medicina, ofreciendo cuidados completos a los pacientes.

7- La práctica del cuidado es fundamental para la enfermería.

Factores curativos

– Formación de un sistema humanístico–altruista de valores. Mediante este


factor, los cuidados incorporan valores humanísticos. Con estos se promueve
el cuidado positivo y se establecen relaciones eficaces entre el profesional de
la enfermería y el paciente.

– Inculcación de la fe-esperanza.

– Cultivo de la sensibilidad para uno mismo y para los demás.


Los sentimientos deben tomar protagonismo en la relación entre el enfermero
y el paciente. Hay que aceptarlos para que aumente la sensibilidad.

– Desarrollo de una relación de ayuda-confianza. La confianza entre el


profesional y el paciente es crucial para la correcta aplicación de los cuidados.
Por ejemplo, fomenta la empatía y la comunicación.
– Promoción y aceptación de la expresión de los sentimientos. Habitualmente
es solo el paciente quien expresa sus sentimientos, pero la enfermera también
debe hacerlo. Además, ambos tienen que aceptar que puedan ser negativos.

– Uso sistemático del método científico de solución de problemas para la toma


de decisiones. La enfermera no es simplemente la ayudante del médico;
también tiene que aportar un enfoque científico en su campo.

– Promoción de la enseñanza–aprendizaje interpersonal. Es el factor que


separa la curación de los cuidados. El profesional de la enfermería debe
aprender como informar al paciente de manera adecuada y mostrarle cómo
cuidarse por sí mismo.

– Provisión del entorno de apoyo, protección y correctivo mental, físico,


sociocultural y espiritual.

– Asistencia en la gratificación de las necesidades humanas. Los enfermeros


tienen que reconocer que los pacientes tienen necesidades de todo tipo, y
deben ayudarles con estas. Además, es necesario que ayuden a que los
enfermos entiendan que primero han de cubrir las necesidades menores, para
posteriormente enfrentarse a las mayores.

– Permisión de fuerzas existenciales –fenomenológicas. El resumen de este


factor es que la responsabilidad de los enfermeros no se limita a estos diez
puntos, sino que debe emprender acciones que ayuden a prevenir los posibles
problemas de salud.
Referencias
1. Historia de la Enfermería. Jean Watson. Obtenido de historia-de-
enfermeria8.webnode.mx
2. EnColombia. Teoría del Cuidado Humano de Jean Watson. Obtenido
de encolombia.com

3. Vázquez Calatayud, Mónica; Eseverri Azcoiti, Mª Carmen. El concepto


de salud desde la perspectiva de Jean Watson. Obtenido
de enfermeria21.com
4. Wayne, Gil. Jean Watson. Obtenido de nurseslabs.com
5. Watson Caring Science Institute. Core Concepts of Jean Watson’s
Theory of Human Caring/Caring Science. Recuperado
de watsoncaringscience.org
6. Petiprin, Alice. Jean Watson Nursing Theory. Obtenido de nursing-
theory.org
7. Redlands Community Hospital. Jean Watson’s Theory of Human
Caring. Obtenido de redlandshospital.org
ELABORACIÓN DE LA TEORÍA:

Conceptos:

1. Interacción enfermera-paciente: define al cuidado como un proceso entre dos personas con
una dimensión propia y personal, en el que se involucran los valores, conocimientos, voluntad,
y compromisos en la acción de cuidar. Aquí la enfermería elabora un concepto de idea moral
como la preservación de la dignidad humana.

2. Campo fenomenológico: corresponde a la persona en su totalidad de experiencias de vida


humana, abarcando sentimientos, sensaciones, pensamientos, creencias, objetivos,
percepciones. Es decir, es todo lo que construye la historia de vida del individuo tanto en el
pasado, presente y futuro.

3. Relación transpersonal de cuidado: para comprender dicho proceso debemos tener en claro
dos conceptos básicos, estos son:

-Transpersonal: ir más allá del propio ego, lo que permite alcanzar conexiones espirituales
más profundas en la promoción de la comodidad y la curación del paciente
-Cuidado transpersonal: intenta conectarse y abrazar el espíritu o el alma de los demás a través
de los procesos de cuidados y de tratamientos y estar en relación auténtica, en el momento.

La relación entre estos dos conceptos se da por la caracterización de una clase especial de
cuidado humano que depende de: el compromiso moral de la enfermera de proteger y realzar
la dignidad humana así como el más profundo y/o más alto yo, mas allá de la situación de
salud.

4. Momento de cuidado: es una ocasión en la que la enfermera y otra persona se conectan para
el cuidado humano con un punto de contacto en un tiempo y espacio determinado. Tiene la
habilidad de expandir la capacidad humana.

…………………………….

Margaret Jean Watson, nació en los Estados Unidos de Norteamérica en 1940, es licenciada
en enfermería con una maestría en enfermería en salud mental y psiquiatría, y posteriormente
realiza un doctorado en psicología de la educación y consejería. En 1979 Watson publica su
primer libro: Enfermería: The philosophy and science of caring (La filosofía y ciencia de los
cuidados), en el que expone su teoría, la que en sus palabras: "emergió desde mi inquietud por
otorgar un nuevo significado y dignidad al mundo de la enfermería y al cuidado de los
pacientes".

Posteriormente, Watson corregirá y complementará el sentido original de su teoría y estructura


de los diez FactoresCaritativos (FC) por el de Proceso Caritas o Proceso de Cuidar (PC) que
fueron expuestos en su libro: Nursing: Human Science and Human Care. A theory of
nursing (Enfermería: ciencia y cuidados humanos. Una teoría de Enfermería) en 1985,
reimpreso en los años 1988 y 1999. En este libro afirma que expande los aspectos filosóficos
y transpersonales del "momento de cuidados" como el eje de su marco de referencia y hace
más evidente los aspectos éticos, del arte y los espirituales-metafísicos. Además, impregnada
en el pensamiento postmoderno, Watson publica su libro: Postmodern Nursing and
Beyond (Enfermería posmoderna y otros enfoques) en el año 1999, que se basa en la ontología
de las relaciones y fundamento ético-ontológico frente a una epistemología de la ciencia y
tecnología. En este libro se desarrollan los aspectos espirituales y energéticos de los cuidados,
conscientes e intencionales, más la presencia y evolución humana de las practicantes.

Su trabajo más reciente es: Caring Science as Sacred Science (Ciencia del cuidado como
Ciencia sagrada), libro que, según la autora, invita a reflexionar sobre el fundamento moral y
metafísico de la conducta profesional de enfermería. Watson también afirma que se ha apoyado
en la filosofía de la alteridad de Emmanuel Levinás y Knud Logstrud en la búsqueda de un
modelo de ciencia que reintegre la metafísica con el dominio material y así reencuentre la
trascendencia en el ser en un mundo con los otros. Actualmente, Watson se desempeña como
académica en la Escuela de Enfermería de la Universidad de Colorado y es una de las
fundadoras del Centro de Cuidados Humanos, que desarrolla el conocimiento del cuidado en
la sanación de los individuos con un aporte de una base científica y moral para la práctica
clínica.

FUENTES TEORICAS PARA EL DESARROLLO DE LA TEORIA


El trabajo de Watson se ha considerado una filosofía, un diseño, una ética, un paradigma, un
punto de vista, un tratado, un modelo conceptual, un marco y una teoría. Para desarrollar su
teoría, Watson define teoría como “un grupo imaginativo de conocimientos, ideas y experiencia
que se representa simbólicamente y busca iluminar un fenómeno dado”. Además afirma “la
ciencia humana es una teoría porque me ayuda a “ver” mejor claramente”. Watson se apoya
en gran medida en las ciencias y las humanidades, ofreciendo una orientación fenomenológica,
existencial y espiritual. Reconoce el liderazgo filosófico e intelectual de la teoría feminista, la
metafísica, la fenomenología, la física cuántica, las tradiciones de sabiduría, la filosofía perenne
y el budismo.
Además del conocimiento de la enfermería tradicional, como base para su teoría cita filosofías
y teóricas de la enfermería como Nightingale, Henderson, Leininger, Peplau, Rogers y
Newman, y la obra de Gadow. Describe una estrecha conexión con “el sentido de la “llamada”
de Nightingale, guidada por un profundo sentido de compromiso y una ética pactada de servicio
humano”.
Watson afirma que en sus primeros trabajos fue influida por puntos de vista orientales y
occidentales y por filósofos como Carl Rogers, Maslow, Heidegger, Erickson, Kierkegaard,
Selye, Lazarus, Rumi, Whitehead de Chardin, Sartre y Thich Naht Hanh.

PRUEBAS EMPIRICAS utilizadas en el desarrollo de la teoría

La investigación de Watson sobre el cuidado incorpora el empirismo, pero otorga más


importancia a las metodologías que parten de fenómenos enfermeros más que de las ciencias
naturales. Watson ha utilizado la ciencia humana, la fenomenología empírica y trascendente
en su último trabajo. Ha investigado nuevos lenguajes, como las metáforas y la poesía, para
comunicar, transmitir y clarificar el cuidado y la curación humana. En sus estudios y escritos,
ha ido incorporando de forma creciente su convicción de que existe una relación sagrada entre
la humanidad y el universo.
CONCEPTOS PRINCIPALES &DEFINICIONES
Los principales conceptos de Watson incluyen los 10 factores de cuidado y la relación entre
curación transpersonal y cuidado transpersonal, el momento del cuidado, la ocasión del
cuidado, las modalidades de cuidado-curación, la conciencia del cuidado, la energía de la
conciencia del cuidado y archivos de fenómenos/ conciencia unitaria. Watson desarrolló los
factores de cuidados hacia un concepto estrechamente relacionado, caritas, una palabra en
latín que significa “valorar, apreciar, prestar atención especial, si no una atención afectuosa”
10 factores de cuidados originales
1. Formación de un sistema de valores humanístico altruista. Este factor se puede definir como
la satisfacción a través de la donación y ampliación del sentido del Yo.
2. Infundir fe-esperanza. Este elemento facilita la promoción de una asistencia de enfermería
holística, y potencia la salud entre los pacientes, a la vez que describe el papel de la enfermera
en el desarrollo de unas interrelaciones eficaces con el paciente y en la promoción del bienestar
ayudando al paciente a adoptar conductas de búsqueda de la salud.
3. Cultivo de la sensibilidad hacia uno mismo y hacia los demás. La identificación de los
sentimientos conduce a la actualización de uno mismo mediante la autoaceptación de la
enfermera y del paciente. Las enfermeras, al reconocer su sensibilidad y sus sentimientos se
vuelven más genuinas, auténticas y sensibles hacia los demás.
4. Desarrollo de una relación de ayuda - confianza. Una relación de confianza promueve y
acepta la expresión de sentimientos positivos y negativos. Implica coherencia, empatía, afecto
no posesivo y comunicación eficaz. La coherencia conlleva ser real, honesto, genuino y
auténtico.
5. Promoción y aceptación de la expresión de los sentimientos positivos y negativos. La
enfermera tiene que estar preparada para los sentimientos positivos y negativos, reconociendo
que la comprensión intelectual y la comprensión emocional de una situación son diferentes.
6. Utilización sistemática del método de resolución de problemas para la toma de decisiones.
La utilización del proceso de enfermería conlleva un planteamiento científico de la resolución
de los problemas de la asistencia deenfermería, disipando la imagen tradicional de las
enfermeras como “criadas de los médicos“. El proceso de enfermería es similar al de
investigación, en cuanto es sistemático y organizado.
7. Promoción de la enseñanza – aprendizaje interpersonal. Éste es un concepto importante de
la enfermería, dado que separa la asistencia de la curación.
Permite informar al paciente y derivar hacia éste la responsabilidad sobre su salud y bienestar.
La enfermera facilita este proceso con técnicas de enseñanza – aprendizaje, diseñadas para
permitir que el paciente consiga el autocuidado, determine sus necesidades personales y
adquiera la capacidad de desarrollarse personalmente.
8. Provisión de un entorno de apoyo, de protección y/o corrección mental, física, sociocultural
y espiritual. La enfermera debe reconocer la influencia que tienen los factores internos y
externos en la salud y la enfermedad de los individuos. El bienestar mental y espiritual y los
planteamientos socioculturales son conceptos importantes para el entorno interior del individuo.
Además de las epidemiológicas, las variables externas incluyen el confort, la intimidad, la
seguridad y los ambientes limpios y estéticos.
9. Asistencia con la satisfacción de las necesidades humanas. La enfermera reconoce las
necesidades biofísicas, psicofísicas, psicosociales e interpersonales de ella misma y del
paciente. Los pacientes deben satisfacer las necesidades de orden inferior antes de intentar
satisfacer las de orden superior. La alimentación, las eliminaciones y la ventilación son
ejemplos de necesidades biofísicas de orden inferior, mientras que la actividad/ inactividad y la
sexualidad se consideran necesidades psicofísicas de orden inferior.
La realización de la persona y las relaciones interpersonales son necesidades psicosociales de
orden superior. La autorrealización es una necesidad intrapersonal – interpersonal de orden
superior.
10. Tolerancia con las fuerzas fenomenológicas. La fenomenología describe los datos de la
situación inmediata que ayudan a comprender los fenómenos en cuestión. La psicología
existencia es una ciencia de la existencia humana que utiliza el análisis fenomenológico.
Watson opinó que este elemento es difícil de entender. Se incluye para proporcionar una
experiencia motivadora del pensamiento que conduzca a una mejor comprensión de nosotros
mismos y de los demás.

METAPARADIGMAS DESARROLLADOS EN LA TEORIA


PERSONA
Desde la mirada existencialista, Watson considera la persona como “un ser en el mundo”, como
una unidad de mente – cuerpo y espíritu, que experimenta y percibe conceptualmente el gestalt,
es el locus de la existencia humana y el sujeto de cuidado de enfermería.

CUIDADO O ENFERMERIA
La enfermería está centrada en relaciones de cuidado transpersonales. “Para Watson la
enfermería es un arte cuando la enfermera experimenta y comprende los sentimientos del otro,
es capaz de detectar y sentir estos sentimientos, y a su vez, es capaz de expresarlos, de forma
semejante que la otra persona los experimenta”
Watson define la enfermería como ciencia humana y arte que estudia la experiencia salud –
enfermedad mediante una relación profesional, personal, científica, estética y ética. Las metas
de la enfermería están asociadas con el crecimiento espiritual de las personas, el cual surge
de la interacción, la búsqueda del significado de las experiencias de cada uno, el
descubrimiento del poder interno, la trascendencia y la autocuración.

Relación de cuidado transpersonal.


El cuidado transpersonal es una unión espiritual entre dos personas que trascienden “persona,
tiempo, espacio e historia de vida de cada uno”. Esta trascendencia permite a ambos el
paciente y la enfermera entrar en el campo fenomenológico del otro.
Para Watson (1999), la relación de cuidado transpersonal se caracteriza por:
El compromiso moral de la enfermera de proteger y realzar la dignidad humana así
como el más profundo/más alto Yo.
El conocimiento del cuidado de la enfermera transmitido para conservar y honrar el
espíritu incorporado, por lo tanto, no reducir a la persona al estado moral de un objeto.
Esta relación describe cómo la enfermera va más allá de una evaluación objetiva, mostrando
preocupación (interés) hacia el significado subjetivo y más profundo de la persona en cuanto a
su propia situación de salud. Este acercamiento destaca la unicidad tanto de la persona como
de la enfermera, y también la mutualidad entre los dos individuos, que es fundamental a la
relación. Como tal, la preocupación del que cuida y del cuidado, se conectan en una búsqueda
mutua de significado (sentido) e integridad, y quizás para la trascendencia espiritual de
sufrimiento.
El término "transpersonal" quiere decir ir más allá del propio ego y del aquí y ahora, pues
permite alcanzar conexiones espirituales más profundas en la promoción de la comodidad y la
curación del paciente. Finalmente, el objetivo de una relación transpersonal de cuidado
corresponde a proteger, realzar, y conservar la dignidad de la persona, la humanidad, la
integridad y la armonía interior.
La teoría de Watson proyecta una reverencia por las maravillas y misterios de la vida, un
reconocimiento de la dimensión de la vida espiritual, y una fundamental creencia en el poder
interno de los procesos de cuidado humano para producir crecimiento y cambio. Watson
destaca el acto de ayuda de las personas para conseguir más autoconocimiento, autocontrol y
disposición para la autocuración independientemente de la condición externa de salud.

Momento de cuidado
Según Watson, una ocasión de cuidado es el momento (el foco en el espacio y el tiempo) en
que la enfermera y otra persona viven juntas de tal modo que la ocasión para el cuidado
humano es creada. Ambas personas, con sus campos únicos fenomenológicos, tienen la
posibilidad de venir juntos a una transacción humana- humano. Para Watson, el campo
fenomenal corresponde al marco de la persona o la totalidad de la experiencia humana
consistente en sentimientos, sensaciones corporales, pensamientos, creencias espirituales,
expectativas, consideraciones ambientales, y sentido/significado de las percepciones de uno
mismo –todas las cuales están basadas en la historia pasada, el presente, y el futuro imaginado
de uno mismo. No una simple meta para quien es cuidado, Watson insiste en que la enfermera,
el dador de cuidado, también necesita estar al tanto de su propio conocimiento y auténtica
presencia de estar en el momento de cuidado con su paciente.

Supuestos de Watson Relacionados con los Valores del Cuidado Humano


1. El cuidado y el amor son lo más universal, lo más misterioso de las fuerzas cósmicas, ellos
abarcan la energía psíquica y universal.
2. La asistencia y el amor, con frecuencia subestimados, son las piedras angulares de nuestra
humanidad. La cobertura de estas necesidades satisface nuestra humanidad.
3. Desde que enfermería es una profesión que cuida, sus habilidades para mantener el ideal y
la ideología del cuidado en la práctica profesional afectará el desarrollo de la civilización y
determinará la contribución de la enfermería a la sociedad.
4. En principio nosotros debemos amar y cuidar nuestros propios comportamientos y debemos
tratarnos a sí mismos con delicadeza y dignidad antes de brindar cuidado a otros con
delicadeza y dignidad. El cuidado a nosotros mismos es un paso previo al cuidado a los demás.
5. Tradicionalmente la enfermería ha mantenido una postura de cuidado humano y atención
hacia las personas en los asuntos relacionados con la salud y la enfermedad.
6. El cuidado es el único centro de atención del ejercicio profesional de la enfermería – la
esencia de la enfermería-.
7. El cuidado humano, tanto individual como grupal, progresivamente ha tenido menos énfasis
en el sistema sanitario.
8. Los fundamentos de la asistencia de enfermería han sido sublimados por los avances
tecnológicos y por los obstáculos institucionales.
9. Una cuestión trascendental para la enfermería actual y futura es la preservación y evolución
del cuidado humano.
10. El cuidado humano puede ser efectivamente demostrado y practicado a través de las
relaciones interpersonales. Los procesos humanos intersubjetivos mantienen vivo un sentir
común de humanidad, la identificación de sí mismo con los otros.
11. Las contribuciones sociales, morales y científicas de la enfermería a la humanidad y a la
sociedad residen en los compromisos con los ideales humanos en la teoría, la práctica y la
investigación.

Factores de cuidado y proceso caritas

Factores de cuidado Pro


1. La formación de un sistema humanística-altruista de valores “ Práctica de la amabilid
dentro del contexto de la c
2. Inculcación de la fe-esperanza “Estar auténticamente pr
sistema de creencias prof
de uno mismo y de aquel d
3. El cultivo de la sensibilidad para uno mismo y para los demás “El cultivo de las propia
transpersonal más allá del
4. Desarrollo de una relación de ayuda-confianza, se convierte “Desarrollar y apoyar una
en desarrollo de una relación de cuidado humana de ayuda- apoyo-confianza”
confianza
5. La promoción y la aceptación de la expresión de sentimientos “Estar presente y apoy
positivos y negativos. positivos y negativos com
profundo y con uno mism
cuidar.
6. El uso sistémico del método científico de solución de “Uso creativo de las p
problemas para al toma de decisiones se convierte en el uso conocimiento, como parte
sistemático de un proceso de cuidado de la resolución de en el arte de las prácticas
problemas creativo.
7. La promoción de la enseñanza-aprendizaje transpersonal. “Participar en una expe
aprendizaje que asista
intentado mantenerse den
8. La provisión de un entorno de apoyo, protección y/o “Crear un entorno de cur
correctivo mental, físico, social y espiritual. entorno físico y no físico d
saludable, la belleza, la c
potencie”
9. La asistencia en la gratificación de necesidades humanas. “Ayudar con las necesidad
cuidado deliberada, ad
esenciales” que potencien
espíritu, salud y unidad d
cuidado”
10. La permisión de fuerzas existenciales-fenomenológicas se “abrirse y atender a las d
convierte en la permisión de fuerzas existenciales- existencial de la propia v
fenomenológicas-espirituales. mismo y de quien debe re

SALUD
De acuerdo con Watson, la salud tiene que ver con la “unidad y armonía entre mente, cuerpo
y alma (espíritu)”. Está asociada con el grado de coherencia entre el yo percibido y el yo
experimentado”

ENTORNO

Es la realidad objetiva y externa además del marco de referencia subjetivo del individuo. El
campo fenomenológico, o realidad subjetiva, incluye la percepción de sí mismo, creencias,
expectativas e historicidad (pasado, presente y futuro imaginado).

AFIRMACIONES TEORICAS
Persona: Reconoce a la persona como un ser único que tiene tres esferas del ser, mente,
cuerpo y espíritu, que se ven influidas por el concepto de sí mismo, que es único y libre de
tomar decisiones. Integral, con capacidad y poder para participar en la planeación y ejecución
de su cuidado, donde el aspecto sociocultural es preponderante para el cuidado del paciente.
Describe que la personalidad va unida a las ideas de que el alma posee un cuerpo que no esta
confinado por el tiempo y el espacio objetivos.
Entorno: Espacio de la curación. Watson reconoce la importancia de que la habitación del
paciente sea un calmante, cicatrizante .La realidad objetiva y externa, marco de referencia
subjetivo del individuo. El campo fenomenológico, incluye la percepción de sí mismo, creencias,
expectativas e historicidad (pasado, presente y futuro imaginado)
Enfermería: Watson afirma que la practica cotidiana de la enfermería debe sostenerse sobre
un solidó sistema de valores humanísticos que la enfermería tiene que cultivar a lo largo de la
vida profesional y además integrar los conocimientos científicos para guiar la actividad. Esta
asociación humanística-científica constituye a la esencia de la disciplina enfermera a partir de
los factores curativos relacionados con la ciencia de cuidar. Esta centrada en las relaciones de
cuidado transpersonal. Dice que la enfermería es un arte cuando la enfermera/o comprende
los sentimientos del otro es capas de detectar y sentir estos sentimientos y expresarlos como
la experiencia de la otra persona.
Salud: Según Watson la salud es el estado positivo del bienestar físico, mental y social, con la
inclusión de tres elementos: a) un alto nivel de funcionamiento global físico, mental y socia; b)
un nivel general de adaptación-mantenimiento del funcionamiento diario, y c) la ausencia de
enfermedad. Posteriormente definió salud como unidad y armonía en la mente, el cuerpo y el
alma; se asocia con el grado de congruencia entre el yo percibido y el yo experimentado.

FORMA LOGICA
El marco se presenta de forma lógica. Contiene amplias ideas y trata fenómenos de salud-
enfermedad. La definición de Watson de cuidado en oposición a la curación separa la
enfermería de la medicina. Este concepto es útil para clasificar el cuerpo del conocimiento
enfermero como ciencia independiente.
El desarrollo de la teoría ha evolucionado hacia una clarificación de la enfermera como persona
y del paciente como persona. También se han enfatizado los factores existenciales,
fenomenológicos y espirituales. Watson en inflexible en su afirmación de que la formación
enfermera debe incorporar el conocimiento holístico de numerosas disciplinas e integrar
humanidades, artes y ciencias. Cree que las crecientes necesidades complejas del sistema de
cuidado de la salud y las necesidades de los pacientes requieren que la enfermera reciba una
educación extensa, liberal.
Watson considera que hay que retar a la enfermería para que construya y reconstruya el
conocimiento antiguo y el nuevo, dirigido hacia una humanidad siempre en evolución para
describir mas claramente el papel de la enfermería en nuestra nueva época.” La evolución de
la teoría ha tendido a conceder mayor énfasis al cuidado transpersonal, la intencionalidad, la
conciencia de cuidado y el cuerpo del cuidado”

ACEPTACION POR PARTE DE LA COMUNIDAD ENFERMERA

Aplicaciones de la teoría
Utilizada como marco disciplinario en programas de enfermería de algunas universidades de
Estados Unidos y a través del mundo.
La Facultad de Enfermería y Nutriología, seleccionó esta teoría para adecuar sus planes de
estudio a esta realidad, y cumplir con los lineamientos establecidos por la Universidad
Autónoma de Chihuahua.
Aportes a distintos campos
-Formación: el objeto de la práctica profesional es la naturaleza de la vida, del ser humano.
Incluye teorías filosóficas respecto de la salud, del cuidado y de la curación. Las áreas centrales
de contenido son las humanidades, la ciencia socio-biomédica y tanto el fondo como la forma
del cuidado a los pacientes. Los cursos deberían utilizar el arte, la música, la literatura, la
poesía, el teatro y el movimiento para facilitar el entendimiento de las reacciones ante distintos
estados de salud y ante nuevas posibilidades de dispensación de cuidados y de curación que
vayan surgiendo.
- Práctica: tiene por objetivo ayudar a las personas a alcanzar un mayor grado de armonía con
la mente, el cuerpo y el alma, lo que hace que tengan lugar procesos de autoconocimiento,
respeto propio, auto-curativos y de atención a uno mismo a la vez que aumenta la diversidad,
que es el objetivo de la aplicación de los diez factores.
- Investigación: invita a las enfermeras a utilizar enfoques de investigación innovadores. El
libro de Watson, Caring Science as Sacred Science (2005), perfila las posibilidades de futuras
investigaciones del cuidado y afirma que los estudios exploratorios, observaciones,
triangulados con una investigación cualitativa, son el punto de partida mas adecuado para
discernir el impacto de la relación de la curación en resultados seleccionados.
DESARROLLOS POSTERIORES
Las publicaciones más recientes de Watson presentan pautas para el desarrollo, junto con
objetivos, instrumentos e instrucciones para desarrollar la teoría del cuidado humano.

CRITICA

Claridad: La teoría de Watson, espíritu/poeta/artista de la enfermería, utiliza un lenguaje no


técnico, sofisticado, fluido y evolucionista para describir ingeniosamente sus conceptos, como
cuidado-amor, factores de cuidado y caritas. Su inclusión creciente de metáforas, reflexiones
personales, trabajo artístico y poesía hacen sus conceptos complejos más tangibles y más
atractivos estéticamente.
Simplicidad: Watson emplea una serie de disciplinas para formular su teoría. Esta teoría se
observa como algo complejo cuando se tiene en cuenta la naturaleza existencial-
fenomenológica de su trabajo. La teoría es más sobre ser que sobre hacer y debe ser
plenamente internalizada por la enfermería si tiene que llevarla a cabo en la práctica.
Generalidad: La teoría pretende ofrecer una base moral y filosófica para la enfermería. El
objetivo del marco encarna todos los aspectos del fenómeno salud-enfermedad. Además la
teoría trata todos los aspectos que intervienen en la prevención de enfermedades y en una
muerte tranquila, lo que aumenta su grado de generalidad. Su generalidad se limita en el
énfasis de los aspectos psicosociales más que fisiológicos del cuidado. Otra característica de
la teoría es que no ofrece direcciones explícitas sobre lo que hay que hacer para lograr una
autentica relación cuidado-curación.
Precisión empírica: Watson considera su teoría como descriptiva, ya que reconoce la
naturaleza evolutiva de la teoría y acepta sugerencias de otros. La teoría no da lugar fácilmente
a la investigación realizada con métodos científicos tradicionales. Sin embargo en su
libro, Caring Science and Sacred Science (2005), Watson ofrece pautas de investigación,
recomendaciones de diseño y una tabla de potenciales instrumentos para investigar los
cuidados.
Consecuencias deducibles: Los conceptos teóricos de Watson, como el conocimiento de uno
mismo, las necesidades identificadas por el paciente, el proceso de cuidado y el sentido
espiritual del ser humano pueden ayudar a las enfermeras y a sus pacientes a encontrar un
significado y una armonía en un período de gran complejidad.

UNA VISIÓN DE LA FILOSOFÍA Y TEORÍA DE WATSON

Jean Watson basa la confección de su teoría en siete supuestos y diez factores de cuidados o
factores caritativos de cuidados (FC), los que serán examinados. En primer lugar, los
supuestos, que son premisas asumidas como verdad sin comprobación, se detallan a con-
tinuación (13):

– El cuidado sólo puede ser demostrado y practicado efectivamente en una relación


interpersonal, es decir, el cuidado se trans- mite de acuerdo a las prácticas culturales que
tienen las distintas comunidades; y en forma particular, en enfermería de acuer- do a las
necesidades humanas, sociales e institucionales. Los cuidados son con- textuales a la
época, al lugar geográfico, a las necesidades de una población o de un individuo en
particular, y a los elementos con que se cuenta y por ello requieren de un conocimiento
del ambiente que rodea al individuo y del conocimiento del indi- viduo en sí.
– El cuidado está condicionado a factores de cuidado, destinados a satisfacer necesida- des
humanas. El cuidado tiene destino, efectos y objetivos.
– El cuidado efectivo promueve la salud y crecimiento personal y familiar. El cuidado
promueve la satisfacción de necesidades, por tanto propende a la relación armóni- ca del
individuo consigo mismo y su am- biente.
– Un ambiente de cuidado es aquel que pro- mueve el desarrollo del potencial que per- mite
al individuo elegir la mejor opción, para él o ella, en un momento preciso.
– La ciencia del cuidado es complementaria de la ciencia curativa. El cuidado no es sólo
curar o medicar, es integrar el co- nocimiento biomédico o biofísico con el
comportamiento humano para generar, promover, o recuperar la salud.

– La práctica del cuidado es central en la en- fermería. Un individuo debe ser acompa- ñado
en las fases de toma de decisiones y no sólo ser un receptáculo de infor- mación. El
acompañar es necesario para que, paulatinamente, el individuo descu- bra cómo, desde
una situación particular, puede encontrar la mejor solución desde su propia realidad.
Enfermería, entonces, debe focalizarse en un acompañar sensi- ble pero responsable,
basado en el cono- cimiento y en la práctica de una actitud terapéutica.

En segundo lugar expondremos los diez FC que después Watson (14) denomina Pro- ceso
Caritas de Cuidados (PCC), que corres- ponde a una extensión de los anteriores, pero ofrece
un lenguaje más fluido para entender en un nivel más profundo las dimensiones del proceso
de vida de las experiencias hu- manas. Así se expondrá una síntesis de los originales FC y
su transformación luego al PCC, puntualizando sobre su marco con- ceptual para facilitar la
comprensión de los cuidados de enfermería como la ciencia del cuidar. Estos son (13):

1. “Formación humanista-altruista en un sis- tema de valores”, (8) se convierte luego en la


“práctica de amorosa bondad y ecuanimidad en el contexto de un cuidado consciente”. Wat-
son asume que el “día a día” de la práctica profesional requiere que la enfermera/o evo-
lucione en su desarrollo moral. Si bien la for- mación de cada uno en la infancia y juven- tud
temprana está marcada por el contexto socio-cultural de pertenencia, esto no signi- fica la
permanencia en un sistema estático. Es importante una acabada reflexión sobre el propio
desarrollo moral, ya que es la única forma de comprender los sistemas morales ajenos. Esto
parte de una reflexión de la pro- pia experiencia y del desarrollo a lograr indi- vidualmente.
De esta forma la introspección debería formar parte de nuestras prácticas diarias, tal como
lo constituye, por ejemplo,
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la meditación para otras culturas. Es útil así la meditación, la reflexión y la terapia en caso
necesario, así como el desarrollo de aptitudes artísticas que ayuden al profesional a encon-
trarse consigo mismo.
Este sistema de valores debe combinarse con el conocimiento científico que guía la acción
de la enfermera, pero sin olvidar que los conocimientos científicos por sí solos no ayudarán
a la relación con otros. Por esto, un paciente no es un personaje sobre el cual es factible escribir
en primera persona, es un ser humano libre que debe narrar su propia biografía.
Watson otorga gran importancia a la for- mación en ciencias humanas, aspecto muy
olvidado en la formación profesional, que brinde las herramientas necesarias para
comprender las dinámicas sociales, cultu- rales y psicológicas de los individuos. No es
posible elegir sólo cuidar a aquellos que con- cuerdan con nuestro sistema de valores, raza,
clase social, generación, etc. Cuidamos a se- res humanos diferentes y únicos. Watson por
tanto, integra –emulando a Gilligan (15)– el cuidado amoroso con la ecuanimidad, esto
requiere de un desarrollo evolutivo moral, no sólo de un desarrollo del conocimiento.

2. “Incorporación de la fe - esperanza”, se con- vierte luego en “Ser auténticamente presente y


permitir y mantener el sistema de creencias profundas y subjetivas del individuo, compa- tible
con su libertad. Este individuo libre, con creencias propias, es un ser para el cuidado”. Este
factor habla de la importancia de la fe y la esperanza para el cuidado y la sanación, dado que
ha estado presente a lo largo de toda nuestra historia y por lo tanto también a lo largo de la
narrativa que da cuenta de nuestra convivencia como especie humana, en los que ha habido
influencias de lo má- gico, las oraciones y los encantos. De este modo, el permitir que los
individuos cultiven su sistema de creencias y ejecuten sus ritua- les para permitir que les
ayude a mantener la fe en ellos mismos, contribuirá a la sanación
o mantención de la salud. Esto proviene de una costumbre arcaica, ya que en muchas culturas
la fe y la sanación eran resorte del mismo oficiante; sucede así, por ejemplo, en las
comunidades indígenas, y así es como ac- tualmente se intenta incorporar sus propios rituales.
Particularmente en Chile, en la asis- tencia del parto de miembros de la comuni- dad Aymará,
o en EE.UU, donde a los miem- bros ortodoxos de la comunidad judía se les permiten los
alimentos kosher. Entonces, y de acuerdo al viejo aforismo, “no siempre es factible curar,
pero siempre cuidar”, la fe no necesariamente logrará la curación; pero siempre estará
asociada al cuidado.

3. “El cultivo de la sensibilidad hacia uno mismo y hacia los otros” (8) será redactado más
tarde como “El cultivo libre de las pro- pias prácticas espirituales y transpersonales, que vaya
más allá del ego y la apertura a los demás con sensibilidad y compasión”. Para Watson el ser
humano es en primer lugar un ser sintiente. Es habitual que en la práctica sanitaria se separe
el desarrollo profesional de este ámbito, producto de lo cual las per- sonas tienden a esconder,
negar o disimular sus sentimientos. Esto llevará a no tratar con los propios sentimientos, a
temerles y a no poder cambiarlos cuando éstos no son posi- tivos. Un individuo que rehúsa
reconocer sus propios sentimientos, difícilmente logrará entender los de los otros. Por otra
parte, se tiende a proteger al paciente de sentimientos negativos, para que no llore, o muestre
an- siedad. Estos sentimientos forman parte de la vida y de los procesos que vivimos como
seres humanos.
Un ejemplo: ¿Es prudente evitar que una madre mire el rostro de su hijo que ha naci- do
muerto? Con esta práctica sólo aumenta- rá el dolor, y negará la evidencia que iniciará el
duelo. Esta práctica se apropia del dolor de otro, impide su libre expresión por des- garradora
que sea. El duelo de esta madre es personal, forma parte de su vida y no le atañe al personal
sanitario evitarlo. En estas oca-
CIENCIA Y ENfERMERIA XVII (3), 2011
siones el silencio, el respeto y un abrazo son más útiles; y por cierto, más humanos. Por tanto
la expresión de los sentimientos es una forma de empatía con otros que trasciende el propio
yo.
Las conductas de evitación también tien- den a ser habituales, como el temor a enfren-
tarse al paciente que va a morir, la aprensión a contestar preguntas, y enfrentar situacio- nes
de duelo y dolor. Todas estas situaciones están presentes en el día a día de la labor de
enfermería. Es por ello que el practicar la sensibilidad hacia sí mismo y los otros ad- quiere
relevancia, y Watson destaca que esta sensibilidad se ve reforzada por la formación valórica.
El cultivar un desarrollo evolutivo moral debe ser tan importante como man- tenerse al día
en las técnicas y conocimien- tos, como asimismo la apertura a desarrollar sentimientos como
la fe y esperanza. El de- sarrollo de la sensibilidad forma parte de un ser auténtico y honesto,
que no teme develar su rostro ante la vulnerabilidad y el dolor (8).

4. “El desarrollo de una relación de ayuda y confianza” (8). El cuidar la relación humana se
convierte en “Desarrollo y mantenimiento de una auténtica relación de cuidado, a través de
una relación de confianza”. Una relación de cuidado depende de los factores de cuidados
enunciados anteriormente. Esta relación de confianza va unida con la promoción y acep-
tación de sentimientos positivos y negati- vos. Para esto es necesario la sensibilidad, la
apertura y el altruismo, pero también la con- gruencia, que tiene que ver con la honestidad,
con la percepción de realidad y con el apego a la verdad. Watson delimita tres guías para
evitar la incongruencia: en primer término, las enfermeras/os no deben jugar roles es-
tereotipados, ni emitir discursos programa- dos cual “contestador telefónico”, ya que esto
bloquea la autenticidad y aleja al paciente; en segundo término, el ser capaz de reconocer las
dificultades que conlleva la relación con otros pasa por el comprender que toda rela- ción, al
menos, tiene dos emisores y dos re-ceptores; y en último término, que si bien las experiencias que
otorgan los pacientes son vitales, también lo son las propias experien- cias. Este es un proceso de
autoaprendizaje, en el que la introspección es fundamental.
La relación de cuidado está basada en la creencia que el ser para el cuidado es único, es
persona y es capaz de ejercer su libertad y su autonomía, en mayor o menor grado. Más
específicamente, los pacientes o usuarios no nos pertenecen, ni su cuerpo, ni sus proble- mas,
ni su espíritu. A modo de ejemplo: mu- chas veces en el cuidado de un paciente gra- ve, que
no está consciente y no puede ejercer autonomía en relación a sus funciones cor- porales, la
certeza que es un cuerpo ajeno, pero el cuerpo de una persona, ayudará a no cosificarlo y a
respetarlo como tal.

5. “La aceptación de expresiones de sentimien- tos positivos y negativos” (8). Esta es una parte
inherente a la formación de una relación de ayuda y de confianza. Watson la enuncia más
tarde como un “estar presente y constituirse en apoyador de la expresión de los sentimien- tos
positivos y negativos en una conexión con la espiritualidad más profunda del ser que se cuida”.
Las emociones juegan un rol prepon- derante en la conducta humana y para Wat- son son
“una ventana por la cual se visualiza el alma”. Es ampliamente aceptado que la comprensión
intelectual y la emocional de la misma información son bastante diferentes, esto es más
acentuado cuando las situaciones conllevan un efecto negativo, por ejemplo, situaciones
como la ansiedad, el estrés y la confusión, o incluso el temor, pueden alterar la comprensión
y la conducta. La libre expre- sión de estos sentimientos permite no elabo- rar sentimientos
defensivos, de negación o aumentar el estrés. La labor del profesional de enfermería es
permitir la expresión de es- tos sentimientos, que es congruente con vi- sualizar al otro como
un ser para el cuidado.

6. “El uso sistemático de una resolución creati- va de problemas del proceso asistencial”(8) se
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convierte en: “el uso creativo de uno mismo, como partícipe en el arte de cuidar y de todas las
maneras de conocer como parte del proceso asistencia”. Watson se refiere a la sistemati- zación
excesiva de normativas que impiden el desarrollo creativo de esta profesión. Las enfermeras
realizan multiplicidad de proce- dimientos y suponen que la corrección de estos
procedimientos es la manifestación de la utilización de un método científico, por ejemplo, el
uso del proceso de enfermería, el que Watson visualiza como un método de resolución de
problemas para asistir con una decisión a todas las situaciones de enferme- ría. Esto es
importante, porque la sistemati- zación de los procesos no debe ser un impe- dimento para
investigar, estudiar y desarro- llar habilidades, para enfrentar situaciones nuevas. El mal uso
de los formatos impide visualizar la profundidad del fondo, cuando se realizan
mecánicamente, esto es relevante pues –en último término– es lo que distin- gue a un técnico
de un profesional. El proce- so de enfermería –un instrumento que aún se utiliza y que está
abocado a diagnosticar las necesidades de los pacientes y a progra- mar las acciones para
darles solución, como asimismo a la evaluación de estas acciones– se suele convertir en un
proceso mecánico, que normalmente no está centrado en el pa- ciente sino en la patología. Si
se agrega a esto un deficiente profesionalismo, en el sentido de no ser reconocidos por el
colectivo social como auténticos profesionales y con auto- percepción de sacrificio y
sumisión, puede desembocar en una posición rígida, auto- controlada, y autodestructiva, lo
que daña profundamente al propio practicante y difi- culta la relación terapéutica. El no
delimitar el campo propio de realización de enferme- ría y referirlo a un campo biomédico
no ha- cen posible la autonomía y la creatividad.
Según Watson, para cumplir la misión de
brindar cuidados efectivos es indispensable cambiar esta imagen, adquirir autoconfian- za y
ejercer más autonomía. Para esto el ins- trumento privilegiado es la investigación, el
aprendizaje, la apertura a nuevas estrategias de cuidados, establecer correcciones a las teorías
existentes y elaborar nuevas. En resu- men, es vital desarrollar un marco de cono- cimientos
respecto al cuidado.

7. “La promoción de una enseñanza-aprendi- zaje interpersonal” (8). Luego deriva a: “Par-
ticipar de una verdadera enseñanza-aprendi- zaje que atienda a la unidad del ser y de su
sentido y que trate de mantenerse en el marco referencial del otro”. Este factor de cuidado es el
que más ayuda al usuario a ser partícipe activo del estado de su propia salud y a tomar las
decisiones en pos de mantenerla, recupe- rarla, mejorarla, o en otros casos a preparar- se para
determinados eventos. La enferme- ría como profesión ha estado muy ligada a la educación
en salud; sin embargo, Watson considera que la educación que se brinda es ante todo
información, concretizada en una lista de acciones a realizar o a evitar. Dicha información
no se apropia de un sello que la distinga de otros modos de obtenerla, como por ejemplo a
través de los medios de comu- nicación, donde también se brinda educa- ción en salud,
periódicamente. La educación en salud, efectuada por profesionales de la salud, requiere
establecer una relación inter- subjetiva para otorgar una educación per- sonalizada y dirigida.
La educación en salud persigue un cambio positivo y proactivo de los usuarios, cambio que
–según Watson– es difícil de obtener, si no se incorporan nue- vos paradigmas. La
información –prosigue Watson– es un componente de la educación, pero no el todo. Si bien
se han dado impor- tantes pasos en este rubro, no es menos cierto que por escasez de tiempo,
o motivación, se suele seguir informando a los pacientes, sin educarlos, y sin educarse a
través de ellos, ya que la educación es un proceso de retroali- mentación para ambas partes,
y no una mera entrega de conocimientos.
El cuidado supone el brindarlo en base a
las necesidades sentidas de los usuarios/pa- cientes/clientes. Una actitud efectiva de cui-
CIENCIA Y ENfERMERIA XVII (3), 2011
dado, por tanto, supone un conocimiento de lo que los individuos necesitan. Personalizar los
cuidados es, en buenas cuentas, mantener una actitud respetuosa hacia las particulari- dades
de un individuo, comunidad o pobla- ción. La generalización tiende a neutralizar los sujetos,
a masificarlos y, además, a no ob- tener buenos resultados.
Según Rogers –a quien cita Watson– la enseñanza no es función de un buen currí- culum
clínico ni académico del educador, es un proceso mucho más complejo, que parte de tener la
habilidad para lograr, en el marco de una relación –en este caso, educador-edu- cando–
cambios de conducta. Esto pasa ne- cesariamente por nutrirse de los educandos, y no de un
mero recitar conocimientos.

8. “La creación de un entorno protector y/o co- rrectivo para el medio físico, mental, espiritual y
sociocultural” (8) se convierte en: “creación de un medio ambiente de cuidado en todos los
niveles (físico, no físico, ambiental de energía y de conciencia) ya sea el todo, belleza, con- fort,
dignidad y paz”. Watson divide este am- biente en externo e interno, los cuales son
interdependientes entre sí. Ambos contienen variables, por ejemplo del medio ambiente
externo surgen las variables como seguri- dad, confort, abrigo; y del medio ambiente interno
surgen la autorrealización, comuni- cación, etc. A partir de estas variables surgen las
necesidades, que Watson define como el requerimiento de una persona, que de ser satisfecho,
alivia o disminuye su angustia o dolor, o mejora su sentido de adecuación y bienestar. La
satisfacción de estas necesida- des tiene estrecha relación con la salud del individuo.

9. “La asistencia con la gratificación de necesi- dades humanas” (8). Las que posteriormente
llama: “La asistencia en necesidades básicas, con un cuidado consciente e intencional que
toca y envuelve el espíritu de los individuos, honrando la unidad del Ser, y permitiendo a la
espiritualidad emerger”. Las necesidades humanas están estratificadas. De acuerdo a Watson,
el primer nivel está representado por las necesidades de supervivencia o ne- cesidades biofísicas, por
ejemplo: nutrición, eliminación y ventilación. En el segundo nivel se ubican las necesidades
funcionales o psicofísicas como reposo - actividad, y las sexuales. En un tercer nivel, las integrativas
o necesidades psicosociales, de pertenencia y logros. En el nivel más elevado se ubican las necesidades
intra/interpersonales; la necesi- dad de realización del sí mismo, tendientes a la búsqueda de
crecimiento personal.
Watson acota que los factores sociocultu- rales afectan todas las necesidades en todos los
niveles. El brindar cuidados es, por tanto, el trabajo profesional destinado a la satisfac- ción
de necesidades humanas en el ámbito de la salud de un individuo, comunidad o población,
como también integrativo y ho- lístico, porque abarca los diferentes estratos de necesidades.

10. “El reconocimiento de fuerzas fenomeno- lógicas y existenciales” (8). Este último factor de
cuidado es el método para lograr trabajar en la satisfacción de ellas: la fenomenología,
concepto que Watson define así: “se refiere al énfasis en la comprensión de las personas de
cómo las cosas aparecen ante ellos… La feno- menología es descriptiva, es una descripción de
datos que aparecen en una situación dada y ayuda a entender el fenómeno en cuestión
(10).Esta orientación es útil para la enferme- ra, ya que ayuda a reconciliar o mediar la in-
congruencia de los diferentes puntos de vista de la persona en forma holística; y al mismo
tiempo, atender al orden jerárquico de sus necesidades” (16).

Los diez factores expuestos por Watson ayudan a delimitar lo que es el cuidado pro-
fesional, ya que si bien una enfermera/o, puede ayudar al otro a resolver problemas y
promover a restaurar su salud, no puede crearle ni restaurarle la salud. La enfermera,
entonces, como acota Watson, es responsable
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de ofrecer condiciones para que el paciente/ usuario resuelva sus propios predicamentos.
Cada persona desarrolla su forma de encon- trar significados en la vida, y esto es válido para
los individuos enfermeras/os, ya que confrontan su forma de estar en el mundo ante un evento
que es la enfermedad, pero éste es un proceso individual, en toda su pro- fundidad.

APLICACIÓN DE LA TEORÍA DE J. WATSON

La teoría de Watson ha tomado fuerza en diferentes lugares del mundo a través de un Instituto
y Consorcio Internacional de Cui- dados Caritas. Actualmente, la teoría de Wat- son tiene una
conexión con 29 países, lo que refleja la trascendencia de ella. También exis- te una variada
literatura que ha expuesto la utilidad de la teoría de Watson en la práctica. Por ejemplo, Bent
et al. (17) consideraron la conceptualización de Watson en un sistema de salud en Colorado,
Estados Unidos, como modelo guía de la práctica, basados en la re- lación de personas,
sistemas y experiencias. Dentro de las partes del proyecto, la unidad Nightingale creó un
ambiente propicio para cambios con el personal usando el Reiki, la Reflexología, la pintura,
la decoración de la unidad y el uso de la música. La teoría de Watson fue una guía iluminadora
que sos- tuvo la fundamentación y apoyó la práctica dado por su beneficio en cultivar una
con- ciencia de cuidados, y el establecimiento de una relación terapéutica fuerte y sostenible.
En Canadá, Cara (18) en una educación continua instó a las enfermeras a aplicar la teoría
de Watson en su práctica clínica ya que frente a la deshumanización en los sistemas sanitarios,
las enfermeras deben hacer un es- fuerzo consciente por preservar el cuidado. Rafael-Falk
(19) ha extrapolado la teoría de Watson usando los conceptos de holismo, atención y ecología,
para afirmar que es con-
gruente con los enfoques contemporáneos de salud de la comunidad en la atención pri- maria,
la promoción de la salud, y en mode- los de desarrollo de la comunidad.
En Brasil, Do Nascimento y Lorenzini (20), usando el enfoque de la investigación- acción
para recolectar una variedad de datos de las acciones de cuidados realizadas, dan cuenta de
un proyecto cualitativo situado en un hospital de Santa Caterina. Este grupo implementó
este proyecto en familias y pa- cientes de una unidad de emergencia, visto como una
experiencia innovadora y desa- fiante de autoconocimiento y humanización de las relaciones
de cuidado. En el mismo país, Sueuda et al. (21) evaluaron los concep- tos teóricos de la teoría
de Watson realizan- do un cruce, entre la percepción de pacientes portadores de lesión
medular del tipo para- plejia y las enfermeras que interactuaban con esos hospitalizados.
Dentro de su evaluación, los autores señalan: “teóricamente las enfer- meras… asumían ese
compromiso [del cui- dado humano como el ícono de la teoría, de la práctica, y de la
investigación]; sin embargo, en la práctica lo distorsionaban en nombre de la neutralidad
científica” (21).
En España, Velásquez et al. (22) incorpo- raron el concepto de sufrimiento espiritual
dentro de un plan de cuidados en el cual asignaron importancia medular al acto de rezar,
como parte de los efectos positivos en la salud de las personas y a la teoría de Wat- son
incorporada en la extensión de vivencias espirituales.
En Chile ha habido intentos de búsque- da para su comprensión como en Ayala et al. (23),
quienes mostraron el proceso de traducción y pilotaje del Caring Behaviors Assessment Tool
al castellano para posterior validación. Poblete (24), recientemente, en su tesis doctoral usó
la teoría de Watson en la percepción del cuidado en enfermeras asis- tenciales y académicas.
Los comportamientos y conductas no son fáciles de cambiar abruptamente, tanto en las
personas como en las instituciones, quienes
CIENCIA Y ENfERMERIA XVII (3), 2011
culturalmente, por largo tiempo han privi- legiado formas de cuidar basada en la racio-
nalidad empírica y la tecnología médica que la refuerza (25). Enfermería debe entender
que ha seguido más a la ciencia médica y, por ende, a la enfermedad y al curar. Aun-
que seguiremos conviviendo con ellas, las enfermeras/os deben empezar a valorar los
cuidados como algo mucho más apreciado que la complementariedad a la medicina, al
otorgarle representación y visibilización en la práctica, siendo así sus mismas practican-
tes y sus usuarios los beneficiados.

CONSIDERACIONES FINALES

Este artículo ofrece una interpretación de la obra teórica de Watson, que se basa en con-
cepciones filosóficas existenciales y fenome- nológicas, pero que también da cuenta de
una influencia espiritual y ecológica, recogidas de la filosofía oriental hinduista (26).
Watson intenta, a lo largo de su trabajo, fundamentar el cuidado como una forma de
habitar en el mundo, en un mundo que no nos es ajeno, mundo al que hemos venido
para desarrollar un proyecto, que nos permitirá trascender y cuya expresión más
primitiva es el cuidado genuino, un mundo con los otros donde so- mos invocados e
interpelados, desde la des- nudez propia de la vulnerabilidad humana (27), aspecto que
aporta y da contenido ético a nuestro proyecto de corte existencialista.
El cuidado, expuesto en forma de supues- tos y factores, da cuenta de una metodolo-
gía inspirada en la fenomenología como una forma de aproximación para que el
cuidador profesional se convierta en instrumento te- rapéutico y por último, y no menos
impor- tante, una forma de entender la relación in- tersubjetiva, interpersonal y
transpersonal situada en una esfera cósmica, donde cada acción tiene un efecto, lo que
además impo- ne una responsabilidad, entendida como una respuesta de profundo
contenido ético en la
relación con usuarios o clientes, y estimulan- do un proceso de individuación dinámico
y coherente con el convivir (28).
hemos intentado, además, exponer al- guna literatura en diferentes contextos de
enfermería, ya que actualmente hay varios hospitales en que enfermeras y líderes en la
administración, utilizan y aplican las ba- ses filosóficas, teóricas y morales de Watson
(29). Esperamos así que estos ejemplos ins- piren y contagien la apertura de re-pensar
y hacer enfermería, realizando una síntesis entre teoría y práctica actualizada y vigente.
Fue nuestro deseo, también, mostrar la teo- ría de Watson para que despierte al queha-
cer académico, ya que este trabajo da cuenta de una reflexión profunda: que enfermería,
en tanto humano, precisa del convivir en un mundo con los otros, mostrando la necesi-
dad de incluir las ciencias humanas en nues- tra formación de pre y postgrado.
Queremos terminar con una frase de Jean Watson, que inspiró la confección de
este artículo: “Nursing has lost its soul to medical and technical and evidence-based
practices, which we need”, Watson agrega; “But without the human dimension, it can be
destructive to human beings. It’s foundational to sustaining humanity and putting
caring back into our systems”1 (30).

REFERENCIAS

1. Rogers ME. An introduction to the theo- retical basis of nursing. Philadelphia:


Saunders; 1970.
2. Leininger MM. Caring: an essential hu- man need. Detroit: Slack; 1991.