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Teatro y Espacio Social

...breve historia de la plaza y el teatro en occidente


A lo largo de la historia podemos encontrar paralelos entre la configuración espacial de la
plaza y el teatro de una sociedad en un momento histórico determinado. En Grecia el
Ágora y el Teatron, tienen el mismo principio organizador del espacio: la imitación del
círculo mágico, lugar de encuentro entre iguales. El teatro griego no tenía telón ni
camarines, no había “nada detrás”; el ágora griega no ocupaba un espacio central en la
ciudad ni estaba rodeada de importantes edificios públicos. Era más bien un sentido
geográfico y un sentimiento de respeto a la naturaleza lo que guiaba a los griegos en la
ubicación de todos los edificios religiosos, políticos y los espacios públicos, y aún en el
lugar de sus casas.

La concepción griega del espacio era la del vacío contenedor para la vida del hombre, y su
relación con el espacio no era de dominación sino de contemplación, por ello el espacio
urbano no era homogéneo y centralizado sino que, heterogéneo, múltiple, plástico,
guardaba una simbiosis con el paisaje accidentado de la península ática.

Pero no nos engañemos en Grecia todo estaba pensado para mantener el régimen
democrático: el gobierno de la mayoría, es decir de los ciudadanos griegos (hombre –
libres – con un cierto poder económico y un cierto nivel sociocultural), quedaban excluidas
mujeres, esclavos y un grupo considerable de hombres libres pero no ciudadanos por su
bajo nivel económico. Grecia era una sociedad de corte aristocratizante.

El teatro griego oficial: La Tragedia y en segundo lugar la Comedia, tenían un fin


moralizante y conservador de los valores tradicionales de la polis. El ágora era un lugar
para la discusión solo entre los ciudadanos griegos.

El círculo mágico en el teatro y en el ágora reflejaba una construcción ilusoria de sociedad


democrática que ocultaba con bastante eficacia todas sus desigualdades.

En Roma este sentido del equilibrio y la armonía con la naturaleza se pierde: el hombre ya
no es la medida espiritual que da razón al mundo y tampoco el modelo plástico del
universo, sino la tensión y la fuerza, la energía física y la potencia moral que ejerce su
voluntad de dominio sobre el espacio mediante la acción guiada por un sentido de
conquista. Así los edificios romanos se convierten en grandes monumentos: el foro en
total oposición con el ágora griega esta dominado por un templo. Desde los comienzos, los
romanos mezclaron los negocios, el servicio divino, la administración de justicia y la vida
pública.

Surge en Roma el concepto de espacio interior como lugar que pertenece al hombre y con
esto la idea de dominio del mundo: el modelo de plaza y de ciudad cuadricular responde
directamente a los fines bélicos del imperio romano, pensada desde la estrategia de
defensa y emboscada del enemigo; el Circo Romano, con su pista de arena central donde
se realizaban espectáculos sangrientos: lucha de gladiadores, suelta de leones
hambrientos que devoraban a los esclavos, ante los ojos de todo el pueblo romano que se
ubicaba en las tribunas que rodeaban la pista y de la corte imperial que miraba el
espectáculo desde sus palcos; este circo romano que reemplaza casi totalmente la
popularidad que había alcanzado el teatro en Grecia, reflejaba la misma idea de vencer y
dominar al espacio como si fuera un enemigo. Y era una síntesis de la cultura de la
dominación.

En la edad media, la plaza y el teatro coinciden en un mismo espacio físico creado


espontáneamente desde las necesidades de la comunidad y ambos son un punto de fuga
del poder medieval.

La plaza es un espacio abierto, sin murallas (tan típicas de la ciudad medieval), que poco a
poco va concentrando toda la actividad libre y profana de la sociedad medieval. Con el
surgimiento de los comerciantes y feriantes que vendían sus productos, la plaza se
convierte en un punto de fuga del poder económico de los señores feudales, así como el
teatro se convierte en punto de fuga del poder moral ejercido por la iglesia. El
contrabando de objetos de gran diversidad, objetos extraños e inútiles muchas veces,
debe haber provocado todo un choque ético y estético, una liberación de las fuerzas
vitales reprimidas por la rigidez de la cultura oficial. Esto también ejerció influencia en el
lenguaje ya que poco a poco fueron conformándose y sobreponiéndose las lenguas
nacionales y los dialectos locales sobre el idioma oficial: el latín.

La farsa callejera recupera el espacio circular, la plaza se convierte en espacio popular


fuera de la ley de los señores feudales y su desigualdad y fuera de la ley de la iglesia con
su promesa del más allá.

La concepción dominante en la Edad Media es la de un espacio fuertemente polarizado:


arriba y abajo, dentro y fuera, aquí y allá. Es una síntesis de la idea centralista y
homogeneizante de Roma y de la concepción religiosa judeo cristiana fuertemente
dualista. La plaza con su sentido de lugar para todos y de aquí y ahora, escapa a la
concepción medieval y anticipa la humanización del espacio que se produce con el
humanismo en el Renacimiento.

No podemos hablar de la “Plaza Renacentista” sino más bien de las plazas renacentistas,
pero la línea que une a todas es la utilización de la perspectiva. La perspectiva en la
plástica y la arquitectura es la organización del espacio desde un punto de vista humano.
Sin embargo no tarda el poder en adueñarse de esta nueva mirada del mundo y en ubicar
“el punto de vista” donde le sea conveniente: Así tenemos las numerosas plazas
renacentistas; la de Capitolio y la Plaza del Vaticano son un bello ejemplo de esta
orientación de la mirada hacia lo que se tiene que ver. Paralelamente el teatro a la italiana
es el punto culminante de cómo organizar y dominar la percepción del espectador.

La perspectiva renacentista se convierte rápidamente en perspectiva central siguiendo las


leyes de la simetría y el orden: la plaza con su escultura central rodeada de importantes y
bellos edificios y el teatro a la italiana con su palco oficial, destinado al rey, son el
correlato estético de toda la cultura y nueva ética burguesa: Nacionalismo, Estados
nacionales, Poder económico, Humanismo...

Pero no olvidemos que el arte de la perspectiva es la de crear “ilusión”; ilusión de tercera


dimensión en el caso de la pintura, ilusión del centro en el caso de la arquitectura. ¿Pero
que pasa si el punto de fuga se desplaza? La percepción se organiza de manera distinta
siguiendo un recorrido no previsto.

Esto es lo que hace el manierismo primero y luego el Barroco. Introducen el tiempo como
cuarta dimensión; mediante el desplazamiento sucesivo del ángulo visual y retoman el
concepto de espacio interno como espacio vivido captado por la experiencia directa. La
perspectiva se multiplica en numerosos puntos de vista posibles, interviene la elección del
receptor. Se produce entonces una liberación espacial como correlato de la liberación
mental de las normas y las convenciones, se cuestiona de esta manera tanto el estatismo
del orden moral como el orden estático de la geometría elemental: la simetría, la antítesis
entre espacio interno y espacio externo, el equilibrio y la síntesis en la composición, todo
lo que fuera considerado como un prejuicio intelectual y formal, se trata de una actitud
creadora que busca independizarse de las fórmulas y los esquemas.

...la plaza independencia no tiene naranjas


San Miguel de Tucumán, cuidad de los naranjos, tiene su plaza principal, en plena
temporada de naranjas naranjas, todos sus naranjos vacíos... Es viernes 16 de
Mayo de 1997, es un día de verano (ahora no se sabe cuanto dura el verano),
después de la marcha de a “Pata y Pulmón”, la Plaza Independencia ha quedado
cubierta de basura; pero a la tarde la plaza brilla y todos los naranjos han quedado
vacíos: el señor gobernador de Tucumán, guiado por su gran sentido ecológico ha
dado órdenes claras a la Municipalidad de hacer lo necesario para mantener el
orden de la “nueva ciudad”.

Veo rodar miles de naranjas desde la plaza en dirección a la casa de gobierno, ruedan por
el piso, cruzan la calle, suben las escalinatas y la explanada lateral, entran por la puerta
central y llegan rodando hasta el despacho de la gobernación del Tucumán.

¿Qué pasa con el ojo del poder cuando es mirado por los miles de ojos que él controla?
¿Qué pasa cuando los presos “se dan vuelta todos juntos” para mirar a la torre de control
y hacerle saber al ojo que los mira que él también es mirado?. Pero los presos no sabemos
mirar frente a frente al poder, nos miramos unos con otros, controlándonos a nosotros
mismos. El ojo del poder se multiplica en los esclavos que juegan al amo con los otros
esclavos, en los presos que en la cárcel juegan entre ellos al ladrón y al policía. Así la
estructura del poder se desmultiplica en toda la trama social y ya no importa que haya
alguien en la torre de control del Gran Panóptico Social.

La gente pasa y mira a esa que está sentada escribiendo y pensando en un banco de la
plaza; pasa un compañero de trabajo y me pregunta en broma si estoy perdida. ¿estaré
perdida?

- ¡Qué lindo lugar para trabajar!, dice Gloria y el viento por fin sopla fresco.
Cuando llego a la facultad me preguntan por qué he faltado la mañana del viernes.

- Porque fui a la marcha, contesto, pero lo mismo se me descuenta el día

¿Qué lugar ocupamos en el entramado del poder?

- ¿Dónde estamos a cada instante?

La Plaza parece invertir el Modelo Panóptico, creando intencionalmente una ilusión de


espacio libre desde donde podemos pararnos en un punto cualquiera. Por ejemplo, desde
la Estatua de la Libertad y mirar todo a nuestro alrededor.

¿Qué vemos? Al frente la casa de gobierno, a sus espaldas el Banco Provincia


privatizado, a la izquierda la Catedral y a su derecha la iglesia San Francisco y la Caja
Popular de Ahorros.

Descubrimos que en realidad la plaza es una trampa, y que a semejanza de un teatro al


aire libre es un lugar para mirar pero también para ser mirado. Si observamos con
cuidado, vemos en los techos de todos los edificios y en el campanario de las iglesias
pequeños ojos que no solo nos miran sino que filman hasta nuestros pensamientos (pero
eso sí: nuestros sueños, esos no pueden ser enjaulados si vuelan alto.

El modelo vigente de plaza y de ciudad en nuestra provincia es romano. Acabamos de


decir que este modelo pensado por Vitruvio en la época del Imperio Romano, estaba
diseñado y organizado con fines bélicos para defenderse de los numerosos enemigos del
Imperio mediante una emboscada. ¿No cumple hoy el mismo propósito?

El modelo romano de plaza incluye o esta incluido en el modelo cuadrangular de ciudad. A


partir de un centro punto privilegiado desde donde se determinan las direcciones a seguir
se organiza toda la ciudad: la circulación de las calles y avenidas, la división en “zonas” de
la cuidad y sus alrededores, la ubicación de los edificios públicos.

El centro de la ciudad funciona como una gran torre de control o un faro que con su único
ojo mira todo a su alrededor poniendo orden.

Así el movimiento de los ciudadanos queda completamente legalizado y por lo tanto el que
rompe el orden impuesto es considerado enemigo público.
La plaza como “espacio verde” circunscribe y legaliza el tiempo libre individual y colectivo:
el paseo dominguero de los niños, los encuentros amorosos, la yuta, los jubilados dando
de comer a las palomas, etc.

La plaza como espacio para la protesta social y política mantiene el status quo del
sistema: los pocos trabajadores, los más desocupados y los jubilados que no se
han muerto todavía, van a gritar frente, a los costados o dando la espalda a la
casa de gobierno, y vuelven a sus casas a morirse de hambre, no sin antes
persignarse delante de la Catedral.
También la plaza es un espacio para la “marginalidad”: los chicos de la calle, borrachos,
locos, gay y alguno que otro artista callejero (o todo junto)

Entonces vemos que la plaza viene a cumplir un fin ecológico para el poder, y podemos
decir que cumple con los tres registros ecológicos que plantea Guattari: el medioambiental
(como espacio verde), el social (como lugar para la protesta) y hasta el mental o
psicológico (como espacio para el solitario)

La moda de la ecología ha llevado a los artistas a realizar el arte ecológico (papel


ecológico, pintura ecológica, temas ecológicos), pero la cuestión es desde que lugar
pensar la ecología: ¿conservar? ¿qué?.

Si comparamos la estructura del espacio teatral a la italiana con este panóptico de la


plaza, ¿no observamos el mismo principio ecológico del poder? ¿No está hecho el teatro a
la italiana para ser “espejo de la realidad? (vieja pretensión fascista de la metafísica
antigua que entiende e identifica una sola realidad con una sola verdad: la del poder)

Y no es otra cosa la gran T del teatro a la italiana, que desde la posición privilegiada del
Ojo del Rey, aún hoy ocupada por el director, organiza centralizando, ocultando, cortando
y armando toda la puesta en escena, una percepción mutilada y dominada de la realidad.
Así la plaza y el teatro sirven al poder como estrategias de manipulación y ocultamiento de
la realidad.

...

OTRA PLAZA
Pero hemos visto en la historia el surgimiento de otros modos posibles de organización del
espacio: el desorden de la plaza medieval se planteo como contraposición del rígido orden
de la sociedad feudal, la plaza, como un cuadro del Bosco, se convierte en feria, punto de
fuga del poder de los señores feudales, minando el poder económico a través de la
comercialización directa, y punto de fuga del poder moral de la iglesia con la contracultura
de la sátira, la farsa y la trova vulgar y pagana.

También en las culturas americanas existe otro modelo: la estructura existencial


americana según Rodolfo Kursch, se define por el estar y no por el ser. Estar significa
estar en el mundo para contemplarlo y comprenderlo, no para dominarlo. En lengua
Aymará el origen del término “estar” tiene vinculación con “poner las cosas para vender en
la plaza”.

La plaza es un verdadero vacío, pero delimitado, es un espacio cerrado a cielo abierto, una
cortadura, un límite en la continuidad espacial hecha por el hombre, donde cada uno lleva
las cosas que hace para vender, y donde este vender tiene el sentido del trueque y no del
comercio ya que no produce plusvalía.

El poder ordena el espacio, lo divide, traza una línea divisoria, pone sus gendarmes
y separa y clasifica los espacios y su normal “funcionamiento”.

Fuera de foco

Es posible repensar la plaza y el teatro desde otra óptica, ya no como espacios de poder
sino como espacios de alteración local, repensarlos desde una nueva ecología que se
construya sobre nuevos valores éticos, estéticos y políticos que modifiquen las formas de
ser en el seno de la familia, del contexto urbano, del trabajo, etc.

El teatro como todas las artes es un ámbito profundamente propicio para la


construcción de subjetividad, no estamos diciendo que el teatro “deba ser”, sino
que por el solo hecho de ser una actividad humana que pone en contacto a las
personas entre sí, ya es un espacio de construcción de subjetividad. Por ello
trabajar en el terreno de las disciplinas humanas requiere en estos tiempos un
agudizado sentido creativo, porque de lo que se trata es de inventar y reinventar
constantemente al sujeto humano inventándonos a nosotros mismos, hablar de
ética en una época en que la utilización de todos los recursos del pensamiento
postmoderno son permanentemente domesticados para servir a los fines del único
dios que aún no se ha muerto: EL DINERO.

El recurso de la fragmentación del discurso ha sido usado para la


fragmentación de la sociedad y del individuo, la soledad generalizada es, no un
producto de la elección personal sino de la necesidad del sistema y de su estado
de consumo virtual; a nivel mundial las reservas de combustibles y alimentos se
están terminando, al sistema hoy le sale mucho más económico un individuo sólo,
sin familia, sin amigos, sin vida social, conectado a Internet y consumiendo
productos virtuales que no existen y por lo tanto no tienen costo; además
promueve el estado de inercia y la neutralidad de un cuerpo dominado por la
mente.

La premisa epistemológica de la pérdida del valor absoluto de la verdad ha sido trivializada


por el sistema en el “todo vale nada tiene sentido” que ha contribuido a la actual
situación de un sujeto socialmente descomprometido, no responsable, frívolo y superficial
(el modelo de la adolescencia yanqui ha invadido a escala global la imagen de lo que
desean ser los adolescentes) La globalización nos ha puesto en una encrucijada: tras la
aparente oportunidad para todos se transparenta una sociedad global fuertemente
jerarquizada; se ha “socializado” el estímulo para el consumo pero se ha acrecentado más
aún la desventaja entre ricos y pobres. Todos aspiran a ser el ciudadano global pero cada
vez hay más expulsados y marginales de la gran aldea.

En el terreno del arte se podría hablar de una revolución estética, la estética lo ha


invadido todo a partir del diseño, sin embargo prácticamente ha desaparecido la
función poética del arte de crear utopías. Se podría decir pero justamente el arte
se ha visto liberada de toda otra función que no sea la estética, sí, por supuesto
por fin el arte se ha liberado de las consecuencias morales que tenía en otro
tiempo y no se trata ahora de volverla a cargar de semejante peso, cuando
justamente el arte hoy puede estar al alcance de todos, ¿pero qué es lo que está
al alcance de todos?, la condición postmoderna de la cultura se manifiesta también
en una superpoblación de obras de arte que se dispersan en el espacio físico y
virtual sin autor y sin destinatario alguno: se produce por producir y se consume
por consumir a partir de las estrategias de marketing que han producido una
globalización del gusto. Si analizamos específicamente lo que sucede en el ahora
llamado “mapa teatral del país” podemos observar una tendencia hegemónica
hacia un movimiento de homogeneización del paradigma del teatro exitoso, el que
representa al teatro de Bs. As. hecho principalmente para su exportación a
grandes festivales internacionales sobre todo europeos, podría decirse que
prácticamente se ha producido una comercialización del llamado teatro
independiente, esto también se refleja en las provincias donde los autores
porteños del momento han sustituido a los clásicos y las puestas se repiten año
tras año a lo largo del país. Podemos ya hablar de una nueva
institucionalización del teatro: prácticamente todos los grupos de teatro del
país somos grupos concertados que debemos atenernos a una reglamentación que
llega hasta el punto de definir mediante las diferentes instancias de categorización
y selección qué es teatro y cómo debe ser.

Siempre resulta interesante analizar las cosas desde el modelo del panóptico
propuesto por Foucault para ejemplificar el ejercicio político sobre los cuerpos,
toda regulación al establecer pautas a seguir exige un proceso de
homogeneización.

La realidad ha muerto, la política ha muerto, el arte ha muerto, vivimos


esta sensación de agonía, de desilusión nostálgica o irónica, muchos han hablado
de una fase depresiva del sistema, sin embargo el mundo no es tan solo el mundo
virtual que hoy parece ser el único con estatus de realidad, ni tampoco el que
informan los medios, el mundo también es este más cercano, el de mi cuerpo y su
relación con el de los otros en un espacio tiempo común en el que puedo crear
mundos posibles y la realidad puede ser también ese otro espacio.
Fuera de Foco surge casi naturalmente a partir de nuestras múltiples experiencias
teatrales en espacios urbanos públicos realizadas como estrategias en la
investigación de la teatralidad de la Fiesta, pero también hay que ver en los
tempranos antecedentes del grupo una necesidad de alternar constantemente el
espacio resguardado de la sala con el de la calle o con otros espacios alternativos y
con nuestra actividad de promotores culturales, para Tucumán somos como una
mezcla rara de teatro experimental con una concepción de todo borramiento de las
fronteras entre arte popular y arte de elite, nunca hemos pensado en un teatro
con una categorización de espectador homogéneo, sino del espectador vivo ese
que está ahí, ya sea en la sala o en la calle el espectador es ese que está ahí, que
es una persona de carne y hueso igual que el actor, ya hemos dicho que la
relación actor espectador es para nosotros la matriz de la teatralidad, la otra matriz
originaria es que el teatro es juego y goce además de trabajo, queremos decir
claramente que no es la obra como producto cerrado lo que nos importa. Es en el
cuerpo del actor donde hace carne la obra, el nuestro es un teatro de actores,
todos somos actores, buscamos en el otro al otro actor, el que nosotros no
somos... es en esa confrontación, que a veces se produce, donde el terreno de lo
signito asume un carácter personal y para cada actor la obra significa cosas
diferentes de acuerdo a su vida personal, a su estado de ánimo, a su apertura
hacia el otro, a sus proyecciones éticas, estéticas, lúdicas, corporales y a su
capacidad de invención... de ese momento. Esto último es lo que los actores
ejercitamos cotidianamente, la capacidad de invención puede ser tan peligrosa
como una bomba química, pero no a nivel de la masa sino de la subjetividad.
Trabajar en contacto con otros no es simple, requiere de un afinamiento
permanente, encuentros y desencuentros pueden hacernos entrar en una danza
vital o pueden llevarnos a grandes quiebres de conciencia, permanentemente el
actor oscila entre un estado objetivo como productor de los signos de la obra y un
estado subjetivo de sensaciones, sentimientos y pensamientos que bullen en su
cuerpo en estado de representación. Pero aquí es donde volvemos a decir “todos
somos actores”, también el espectador. No es que pensemos que el teatro pueda
cambiar algo, ni siquiera somos de los que hacen del teatro una militancia en el
campo de los discursos, para nosotros no es tan importante lo que dice la obra,
sino lo que va sucediendo y filtrándose a nivel del texto previo y va provocando el
surgimiento de un nuevo texto que invade el mínimo orden establecido; surge
entonces un texto emergente, es un texto espontáneo pero no inocente, es un
texto inesperado pero puede ser a veces profundamente evidenciador de un macro
texto social del que somos también reproductores. Por ello trabajar en lo que se
dice es tan importante, no por creer que vamos a decir algo nuevo o siquiera que
vamos a decir algo, sino porque la improvisación y el juego requieren de un actor
“culto”: ya que el espesor de la teatralidad que manejamos no depende tan solo
del bagaje técnico y las resoluciones estéticas de la puesta sino también de este
trabajo del actor consigo mismo, esto es un riesgo que asumimos cada función,
porque el actor siempre está diferente y eso incide en cada partícula de la obra,
muchas veces nos hemos llevado sorpresas no del todo gratas, pero no buscamos
la obra de arte perfecta, no nos interesa siquiera la perfección, sin embargo la
obra y sus partes son afinadas permanentemente, la repetición puede llevar al
actor a un estado anodino si este no se replantea permanentemente su trabajo y
lo va resignificando con lo que va viviendo... el trabajo del actor consiste también
en un trabajo consigo mismo. Por ello cuando hablamos de la dualidad realidad
- ficción, lo decimos no tan solo en un sentido conceptual o teórico de lo que nos
planteamos en nuestra estética y nuestra poética, sino que hablamos del estado
mismo que nos proponemos en el trabajo del actor, sin duda alguna a este estado
hemos llegado desde el manejo conciente de la técnica, pero ese estado es solo
alcanzado a partir de la superación de la técnica, a su vez la técnica se supera una
vez alcanzada.
El proyecto Fuera de Foco comienza a definirse como tal en mayo de 2003 y
comprende una serie aún abierta y creciente de actividades que se interrelacionan
por su sentido de intervenir en lo urbano. Sacamos el arte de sus ámbitos
establecidos y lo llevamos a todos lados, la calle, un pub, el mail, la feria, hasta
espacios marginales como un basural. También tomamos edificios públicos y
alteramos su habitual funcionamiento o trabajamos con el imaginario social de
algunas fechas significativas y usamos el humor y la ironía para instalar una
mirada crítica.
Fuera de Foco se identifica con diversos movimientos artísticos contemporáneos
que se proponen y exponen puntos de vista diferentes y diferenciadores, ya sea
por características experimentales, informales, por el grado de hibridez e
inclasificación o por su accionar trasgresor e ilegal y asumen o buscan una nueva
perspectiva ante los retos de la globalización cultural y el desafío de las
desigualdades sociales.
Además el proyecto se extiende a otros lenguajes artísticos (PLÁSTICA, TEATRO,
FOTOGRAFÍA, VÌDEO, POESÍA, ECT) y pretende generar también un ámbito de
teorización sobre las prácticas artísticas contemporáneas, en este sentido además
de la forma de intervención urbana propia del grupo a la que hemos denominado
mascarada, venimos también realizando una serie de talleres y seminarios que
han concluido con la realización de intervenciones en Tucumán, Santa Fe, Santiago
Del Estero, Jujuy y Salta. Además a partir de esto se ha formado un pequeño
centro de estudios que intenta generar un espacio de reflexión sobre las prácticas
artísticas tucumanas.
...
Sobre la MASCARADA
Nuestros personajes vienen invadiendo desde el año pasado las calles céntricas y
desde nuestra sede de San Juan y Maipú los vecinos han empezado a
identificarnos con nuestras identidades de ficción o los transeúntes ocasionales son
sorprendidos con alguna escena callejera. Tenemos nuestro propio estilo de
intervención urbana a la que hemos denominado “mascarada”, sucede que el clima
festivo de nuestros personajes provoca una empatía natural que baja las barreras
del espectador y lo llevan a convertirse en actor, así nuestra pequeña filmadora
registra las escenas y personajes que surgen constantemente a nuestro alrededor
sin tenernos de únicos protagonistas. Trascribimos a continuación algunas
crónicas de estas experiencias fuera de foco:

apartado
Juana y Pocha fuera de foco
Hoy, 8 de marzo día internacional de la mujer nuestras queridas
amigas pocha y juana nos invitaron a salirnos fuera de foco:
muchas caras preocupadas con los problemas cotidianos se
cambiaron por una sonrisa al encontrarse por las calles céntricas
de San Miguel de Tucumán con estas dos payasas de la vida:
creemos en el humor y la ironía como una forma de llegar
al corazón de la gente y como una manera de vivir la vida... nos
reímos principalmente de nosotros mismos y de nuestra
cotidianeidad por eso creemos que todos los días pueden ser una
fiesta sin olvidar todos los matices de la vida... No solo nos une el
espanto, también la alegría de nuestro trabajo cotidiano: somos
hombres y mujeres de teatro por lo tanto hacedores de la cultura
de nuestra provincia, la muerte de grandes discursos han dado
paso a la búsqueda de las pequeñas verdades aquellas que tengan
más relación con la vida y la enorme y móvil realidad...
Trabajamos para aportar con nuestra profesión a la conciencia
crítica y al movimiento de la vida...
POCHA Y JUANA

esta es una de las respuestas que recibimos al mail de difusión:

Para J-P,
Leo su último Mail y sonrío al imaginármela Juana-Pocha. Esas dos
payasas que hay en su vida, tan graciosas, tan ligeras y tan...
“livianamente niñas.” Me las imagino elegantemente vestidas con
zapatones amarillos, o rojos, tipo”Daisy”(la novia del Pato Donald), con
polleras entablilladas y estampadas a cuadros grandes. Por supuesto,
eróticas medias que hacen juego con sus carteras. Y camisas livianas
que dejan transparentar corpiños saltarines y voluminosos. Peinados
“extralight”, que flotan sobre sus cabezas. Y un Maquillaje... que
derrocha altanería y frutas.
Vaya paradoja, “DOS NIÑAS” en la calle, conmemorando el “Día
Internacional de la MUJER”.
Vaya paradoja, las niñas payasas, “SÍ QUE SE HAN TOMADO EN SERIO
LA VIDA”.
Han decidido atacar directo al corazón de la gente, nada menos que
ametrallando alegría, a diestra y siniestra. Atemorizando el “orden
instituido” e “intentando despertar a los dormidos”.
Solo puedo sonreír desde aquí, el desierto en donde trabajo. Me invade
una emoción muy placentera, al saber de noticias e invitaciones.
Ah, por cierto, yo también suelo salir por estos pajares a hacer
payasadas
con mi cámara de fotos. Pero solo los animales pueden entenderme.
Espero que allá en la city, las entiendan más.
Amo vuestro despertar contagioso, Amo vuestra infantil autenticidad,
para
Uds., mis más afectuosos y solidarios saludos. Yo recordaré y tendré un
espacio en mi corazón para Juana y Pocha.
Como prueba de mi alegría, aquí le envío un regalito, “una fuera de
foco”,
de mi maquinita que hace burbujas, si la pueden usar, úsenla. Y traten
de
descubrir con el zoom las otras cosas que se pueden ver más allá.
Saludos y Besos. José Sarmiento.
Crónica de las intervenciones realizadas en diciembre 2003 (producidas
en el marco de un seminario dictado durante octubre - noviembre)

La primera intervención se realizó el día viernes 21 de noviembre al mediodía en el


Supermercado Norte de San Martín al 300 a la que denominamos “no solo de

pan vive el hombre” y cuyo objetivo fue interrumpir la cadena de consumo: la


acción consistió en un recorrido con los típicos carritos, por los diferentes pasillos y
góndolas, luego llegamos a las cajas con los carritos vacíos, hicimos la cola para
pagar pero cuando el primero de los 12 performers que participamos llegó a la
cajera, estalló un texto poético, acción a la que nos sumamos todos desde el lugar
de la cola en el que nos encontrábamos, haciendo de pronto de ese espacio un
espacio para la poesía, las reacciones de la gente fueron diversas pero ninguno
quedó indiferente, no faltó la policía que nos hizo salir a empujones y dos de
nosotros terminamos en la primera dando explicaciones de que lo único que
hicimos fue llevar poesía a un lugar público. Mientras tanto el grupo que había
quedado “libre” entró raudamente al VEA de calle Córdoba al 600, y ya con la
primera experiencia realizó por segunda vez la acción más breve: entraron pero se
pusieron del lado de afuera de las cajas, cada uno frente a una caja y largaron
cada uno su texto y salieron no dando tiempo a la policía.

El viernes 28 realizamos la segunda intervención en el bar de la estación de


servicio que está en Corrientes y 25 de mayo y también realizamos varias acciones
durante el trayecto de ida y vuelta.
Además cosechamos algunos “espectactores”, gente del público que con la
movida se largaron también ellos a decir alguna poesía que tenían en su cabeza,
esto definió que el nombre de esta intervención surgiera después de realizada. Le
pusimos “Todos tenemos una poesía en la cabeza”, las reacciones de la
gente son contradictorias están los que se sienten invadidos y los que se gratifican
escuchando, ponen la oreja y se reconfortan y hasta los que se convierten en
actores ocasionales.

El lunes 1 de diciembre Fuera de foco entró a poetizar tribunales, la movida se hizo


alrededor del mediodía, esta intervención comenzó en la escalinata y hall central
del primer piso de Tribunales y concluyó tres horas después cuando pudimos
retirarnos de la seccional segunda, (con la intervención de dos abogadas) las tres
personas que fuimos detenidas bajo la causa de alguna “contravención”.
Los hechos pusieron de manifiesto todo un texto social que nuestra pequeña
cámara registró en buena parte y donde los actores principales creo que fueron los
numerosos oficiales de policía que “intervinieron” en los hechos.
Imágenes que se pudieron ver también por la cámara de canal 10 mostraban a
policías desconcertados que tomaban del brazo a actores y actrices, mientras los
performers los conducían (a los policías) subiendo y bajando las enormes
escalinatas de tribunales mientras continuaban diciendo sus poesías y el numeroso
público presente también sorprendido detenía su rutina para mirar lo que sucedía.
Cuando terminamos y ya nos dirigíamos al Centro de Estudios Teatrales para
hacer el análisis de la intervención, o sea cuando ya caminábamos por la calle
como ciudadanos comunes y ya a dos cuadras de Tribunales, fuimos interceptados
por policías uniformados y de civil que nos agredieron en plena esquina de Buenos
Aires y Gral. Paz y ante la mirada a distancia de muchos vecinos y transeúntes,
tres de nosotros fuimos llevados por la fuerza a la seccional segunda: ya en la
seccional nos trataron con mucha prepotencia entonces yo decidí retomar la
intervención y sin que la policía pudiera lograr que me callase y me quedase quieta
me pasee por los pasillos y entré a las oficinas leyendo de vez en cuando alguna
poesía o partes del libro que tenía en mis manos y que era una antología de
Octavio Paz, cuyo título es “Libertad bajo palabra”, creo que la coincidencia
resultó ser muy significativa y es el nombre de la tercera intervención.
Sacar el arte a la calle tiene sus riesgos como dice La Gaceta de hoy, pero además
pone en evidencia un complejo texto social sobre el que es interesante trabajar
posteriormente.

Uno de los propósitos del proyecto Fuera de Foco del grupo Manojo de Calles es
justamente poner en evidencia estas relaciones, desenmascarando la esquizofrenia
del sistema: de esta manera pueden leerse las imágenes captadas por las cámaras
de canal 10 y la nuestra en la intervención de Tribunales donde los principales
actores terminaron siendo los policías y sus modus operandi; ante la impotencia
no supieron que hacer a tal punto que hasta se pusieron en evidencia ante las
cámaras, cuando violando la ley tomaban del brazo a mujeres (cosa que no
pueden hacer los policías hombres) que decían una poesía inofensiva en las
escalinatas de tribunales, lo cual no está prohibido por la ley. Las cámaras captan
a policías desconcertados llamando a más policías que directamente no saben que
hacer; en realidad los actores “burlaron” la entrada porque cualquier ciudadano
puede ingresar libremente a Tribunales y salieron cuando terminaron la acción
performática que fueron a realizar, cuyo objetivo artístico era sencillamente
poetizar el espacio. ¿Pondrán ahora una custodia más fuerte y violarán un derecho
constitucional de libre circulación?

FUERA DE FOCO en la FIESTA PROVINCIAL DEL TEATRO


INDEPENDIENTE 2004
(Fuera de competencia porque Cachito Pérez era Jurado)

– se da sala con música tranquila, hay mucha gente, la sala tiene capacidad para 40
personas de manera muy apretada, es una salita muy pequeña con un pequeño escenario
que apenas se levanta sobre el piso unos 30 cm. La sala se llena y todavía queda más de
la mitad de gente afuera... entonces se cierra la puerta que da a la sala y se abre la otra
pequeña puerta que da al escenario y se empieza a ubicar la gente sobre el escenario...

hay una luz cenital

que marca el espacio de veda

es un círculo de no más de 1,30 m de diámetro

está casi al centro del espacio...

sigue entrando gente ya no cabe nadie más, el único espacio libre es ese círculo...

hay público que no puede entrar cuando se cierran las puertas

ADENTRO... la gente habla y habla y está bastante apretada...

Desciende la luz cenital y suavemente cae luz sobre los espectadores que están sentados
frente a frente... entonces empiezan a mirarse entre sí y empiezan a pensar en la
situación... (lo que piensa el espectador es siempre impredecible quiero decir
que tal vez se puede hasta cierto punto influenciar en el recorrido del
espectador, en su ocupación del espacio, pero nunca se puede saber nada de lo
que el espectador piensa sobre lo que está viendo... por eso provocar la
percepción es también provocar el pensamiento del espectador... no solo es
activo el espectador que se mueve, participa, goza y se entrega al juego sino
también ese espectador que lo rechaza y piensa divergentemente sobre lo que
está viendo, para ambos espectadores trabajamos)

Vivimos la inutilidad del arte como un desafío vital...

Buscamos el goce permanente...


No queremos tener otra ética que la lúdica

No creemos en nada más que el placer que sentimos con el espectador por eso hacemos
teatro...

Nos disolvemos en el aire de cada personaje... en su fugaz presencia en su placer por


existir tan libre del mundo supuestamente real...

El público sigue adentro... y la obra que no existe de pronto empieza afuera


(suena una sirena y la voz de Cachito Pérez anuncia por megafono un incendio en
el teatro)

- Fuego, fuego se incendia el Círculo de la prensa!!!!!

Y los espectadores empiezan a salir para encontrarse con una serie de


acciones planificadas caprichosamente en un juego de mesa

o surgidas de alguna improvisación, las acciones son pautas para lanzarse a la


improvisación con el espectador... las cosas pueden salir bien o salir mal,

no se pueden prever con certeza...

...La destrucción en el cuerpo hipocondríaco, el ataque externo en el


cuerpo paranoico, la lucha interna en el cuerpo esquizofrénico, la
plurivocidad en el cuerpo drogado, la clausura hermética en el cuerpo
masoquista, la figura excesiva de lo monstruoso... una visión de lo
monstruoso que nos remite directamente a nuestra carne, espacio donde
se conjuga el miedo a la muerte, el erotismo y la metamorfosis
supurante de lo abyecto... no es el juego de la ilusión lo que nos atrae,
nos sentimos fascinados por la excrescencia de signos que clausuran lo
real no por una aséptica sustracción, sino por una saturación...

El hecho es que la obra ha empezado a sucederse afuera y el público es el que ha


quedado fuera de la sala o el que ha llegado tarde o el que pasa por la
Calle tanto como aquel que pagó su entrada esperando que la obra suceda en la sala...

La ironía por sobre todas las cosas es una de las formas más provocadoras

del humor porque produce esa mirada repentina que se burla de nosotros, nos pone al
descubierto

TODO LO QUE VIENE ES UN PRETEXTO PARA MANTENER AL PÚBLICO CON


NOSOTROS DURANTE UN TIEMPO CONSIDERABLE SIN TENER NINGUNA OBRA
POR MOSTRARLES... QUE EL PÚBLICO SE RÍA DE NOSOTROS NOS FASCINA:
COMO QUIEN DIJERA LA FAMOSA FRASE
“del ridículo no se vuelve”

Pero también nos gusta que se rían de ellos mismos...

ACCIONES
Laurita y Mabel

El incendio del teatro

La Antonia y la vecina

El desalojo

La huida

(al final los actores se suben sorpresivamente en taxis y abandonan al público que ha
cortado la calle)

APRECIACIONES SOBRE EL ESPACIO...


EMPIEZO A MIRAR ESTOY CADA VEZ MÁS CERCA... SE HACE POSIBLE QUE YA NADA
SUCEDA EN EL ESPACIO DE VEDA, DESAPARECE EL ESPACIO DE VEDA Y DE PRONTO EL
ESPACIO ESTALLA EN UN AFUERA Y EN UN ADENTRO QUE SE DISPUTAN LOS
DESGARRADOS SENTIDOS, LA PERCEPCIÓN ALTERADA, LA NO MIRADA: EL ESTAR
NUEVAMENTE FUERA DE FOCO...

El concepto de intervención urbana y la poética del estado fuera de foco avanzaron en


nuestras experiencias hacia un juego tácito con el espectador: “ya no hay nada que ver
más que a nosotros sujetos de esta mirada”.

TODO EL AÑO ES CARNAVAL (*)

Acción: personajes festivos cada uno

con su bols de crema pastelera de colores diferentes

ha embarrarse en la calle

SIN PORQUE

SIN PARA QUE

Y SIN RAZÓN

Lo festivo no es

Evasivo

Sino alterador del


ORDEN

Es un desafío

Una provocación

Una invitación

Al goce

Mismo

Vivir la vida

Con frenesí

Llorar

Reír

Gritar

Comer

Amar

Coger

A despabilarse un poco que todo el año es carnaval

(*) Testo base de la intervención realizada ee diciembre de 2004 en la peatonal Muñecas y calles céntricas en la que
participaron los performers: César Romero, Sandra Pérez Luna, Diego Bernachi, Belen Mercado, Tita Montolfo y
Verónica Pérez Luna.
(testimonio del actor DIEGO BERNACHI sobre Todo el año es carnaval – Sábado 04-12-
2004– Lugar: Peatonal y calles céntricas)

Por fin volví a disfrutar de lo festivo, algo tan pocas veces logrado por
mí. Digo “volví a disfrutar”, porque fue como lo vivido en Rosario en El Casamiento de
Martita, donde nada me importó, solo la fiesta que teníamos que hacer y que me tenía
que hacer.

Siento que de ahora en más, o espero que así sea, lograré enfiestarme más en
la calle y hacer lo que yo mismo me censuraba: Entregarme a la calle y que pase lo que
tenga que pasar.

AGUANTE LO FESTIVO.

TODO EL AÑO ES CARNAVAL.

Por fin creo haberme encontrado con mi propio recurso o mi mecanismo para
lograr esta situación incomparable con otra situación de la vida.

Aunque suene a egoísmo en su máxima potencia, no me importa, pero:

- Logré lo festivo.

- Entré en lo festivo.

- Me relacioné en lo festivo.

- Viví en lo festivo.

No importa si suena a egoísmo, pero lo que para mí es valioso es que me animé


a derrumbar esa barrera que me impedía esa entrega imprescindible al juego del azar (sin
ser libertinaje)
Ahora no quiero parar, me hace bien, nos hace bien, y a la gente la transforma,
y qué bueno es transformar a la gente, qué bueno es que nada pase desapercibido y qué
bueno es quedar por unos minutos en la cabeza de esos que nos miran.

Ahora entiendo por qué todo el año es carnaval... o mejor dicho, entiendo que
debo usar “mi carnaval”.