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MARCO TEÓRICO

Introducción
En el presente apartado se aborda y analiza información acerca de los
estudios realizados acerca de la Anemia ferropénica en la infancia, así como el
sustento teórico de este padecimiento prevaleciente en México y Latinoamérica.

Antecedentes del tema


La Anemia ferropénica no es una enfermedad emergente, sino todo lo
contrario, es un padecimiento con varios antecedentes y a pesar de que las
instituciones médicas y gubernamentales constantemente realizan campañas de
difusión para informar a la sociedad en general, acerca de sus causas y
consecuencias, lamentablemente este padecimiento sigue presente y por
consiguiente se siguen suscitados casos, siendo con mayor frecuencia en la etapa
de desarrollo infantil. Esta información concuerda con lo que menciona la
Organización Mundial de la Salud, quién menciona que la anemia ferropénica es la
carencia alimenticia y el problema de salud más frecuente en todo el mundo
(OMS, 2001).
En el mismo sentido, pero desde una perspectiva nacional, de acuerdo a los
datos obtenidos en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición [ENSANUT] (2012)
“La anemia ha sido un problema en nuestro país que se empezó a detectar desde
1999 con una prevalencia en preescolares de 31.6% y en escolares de 15.2%.4”
(parr.1). Sin embargo, este problema sigue afectado sociedad Mexicana, al
respecto el Instituto Nacional de Salud Pública [INSP] (2015) afirma que la
prevalencia de la anemia en México fue de 23.3% en niños menores de 5 años,
10.1% en infantes de 5 a 11 años; estos datos estadísticos nos permiten concluir
que para dicho año aproximadamente 33.4% de la población infantil de México
sufrió este padecimiento, siendo un dato significativo si consideramos que este
porcentaje representa alrededor de 3.7 millos de infantes.
La afectación de esta enfermedad es longitudinal en los sujetos que la
padecen, esto significa que los infantes que sufrieron este mal, es muy probable

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que sus consecuencias, en cierta medida, se mantengan durante las siguientes
etapas de vida. Al respecto Stanco (2007), quien realizó una investigación de esta
enfermedad, afirma que “la deficiencia de hierro durante los primeros meses de la
vida produce un déficit neuropsicológico a muy largo plazo” (p. 28). Confirmando
de esta manera el daño a largo plazo que provoca la anemia en las personas.
Sería erróneo considerar que la afectación de la anemia ferropénica en el
ser humano es exclusivamente en el ámbito de la salud, ya que estudios han
demostrado que sus repercusiones no sólo transgreden este ámbito, sino también
transitan en el económico; esta conclusión se confirma y concuerda con lo que
mencionan Horton y Ross (2003) citados por el INSP (2015), quienes aseguran
que la anemia genera un impacto económico negativo de 16.78 millones de
dólares anuales a los servicios de Salud Pública; es decir el 4.05 % del PIB, todo
esto específicamente por concepto de pérdida de productividad física y cognitiva.

Bases teóricas
Anemia: un padecimiento frecuente y prevalente.
Como se mencionó en el primer apartado de este documento, la anemia se
mantiene como una problemática de salud pública vigente y la importancia del
estudio de las anemias nutricionales y de la deficiencia de hierro radica no
solamente en su alta frecuencia, sino en los trastornos funcionales que ocasionan,
aun en su forma moderada (Agudelo et al., 2003). Aunando a esta afirmación
Zavaleta y Astete - Robilliard (2017) mencionan que: “la anemia es altamente
prevalente en el mundo, afecta a casi de la mitad de los niños de cinco años, y a
una tercera parte de las gestantes” (p. 716).
En el mismo sentido la OMS (2011) citada por el Comité Nacional de
Hematología, Oncología y Medicina Transfusional y el Comité Nacional de
Nutrición (2017), ha declarado que “la deficiencia de hierro y la anemia son
problemas de salud pública universal por sus consecuencias sobre la salud de los
individuos y sobre aspectos sociales y/o económicos, que afectan en distinto
grado a todos los países. Ocurre a todas las edades, pero su prevalencia es
máxima en niños pequeños y mujeres en edad fértil” (p. 406).

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Definición de anemia.
“La anemia es una enfermedad de la sangre que se define como la
disminución de la concentración de hemoglobina en el organismo, siendo
generalmente los valores normales por encima a los 12 gramos por decilitro en la
mujer, y a 13.5 en el hombre”. (Basto, 2009, p. 70). Es importante especificar que
la hemoglobina es una proteína que se encuentra dentro de los glóbulos rojos, a la
que se une el oxígeno para su posterior transporte y utilización por los distintos
tejidos del organismo. Los glóbulos rojos son los corpúsculos de la sangre
encargados de transportar el oxígeno a los tejidos. Se originan en la medula ósea,
un órgano que se halla dentro de algunos huesos y donde se fabrican la mayoría
de los componentes sanguíneos. Entonces, cuando desciende el nivel de la
hemoglobina en la sangre aparecerán los síntomas de la anemia ferropénica.
(Basto, 2009).

Sintomatología.
Síntomas generales: palidez de piel y mucosas, decaimiento, anorexia.
Manifestaciones circulatorias: taquicardia, hipotensión arterial. Manifestaciones
neuromusculares: cefalea, sensación de mareo y vértigo, visión nublada,
disminución de la capacidad de concentración, cansancio precoz, dolor muscular.
Manifestaciones respiratorias: disnea. Otras manifestaciones: hipersensibilidad al
frío y Náuseas. (Comité Nacional de Hematología, Oncología y Medicina
Transfusional y el Comité Nacional de Nutrición, 2017).

Causas y consecuencias a largo plazo.


La anemia tiene diversas causas, tal como se puede observar en la figura 1,
sin embargo la inadecuada ingesta de hierro en los alimentos y otros nutrientes es
una causa importante de este padecimiento. Se han identificado otras causas de
anemia, por ejemplo, en un estudio realizado en Perú el año 2015, se determinó
que las formas más frecuentes de anemias son las relacionadas a parasitosis y
aquellas que tienen al mismo tiempo dos o más causas (Zavaleta y Astete -

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Robilliard, 2017).
En el mismo sentido se encontró que otros factores que dan lugar a la
anemia se asocia a diversos factores sociodemográficos, y factores relacionados
al cuidado de la salud del niño. Un análisis secundario en el Perú (año 2016),
encontró que en menores de 6 a 35 meses, la anemia está asociada tanto a
factores sociodemográficos, como el lugar de residencia fuera de Lima, bajo nivel
socioeconómico, madre adolescente y con poco nivel educativo, sexo masculino
del menor, edad menor a 24 meses, fiebre reciente, etc., así como los cuidados
madre-niño, por ejemplo, falta de control prenatal y de tratamiento contra la
anemia en la gestación, parto en el hogar, anemia materna durante la encuesta y
ausencia de tratamiento antiparasitario en el menor, etc. (Zavaleta y Astete -
Robilliard, 2017).

Figura 1. Causas y consecuencias de la anemia en población infantil.

Efecto de la anemia en el desarrollo infantil. Como ya se ha hecho mención


en párrafos anteriores, la anemia provoca efectos nocivos en el desarrollo infantil,
y estos pueden afectar diferentes aspectos de dicho desarrollo.
Efectos de la anemia en el desarrollo cerebral. La anemia y la deficiencia de

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hierro, en especial, en periodos de rápido crecimiento como la etapa fetal y la
infancia, afecta el desarrollo del hipocampo (16) y la corteza frontal, alterando el
sistema de neurotransmisión dopaminérgico (Muñoz y Humeres, 2012, citado por
Zavaleta y Astete – Robilliard 2017 p. 718). Es por ello que las etapas fetal y
neonatal son consideradas cada vez más importantes en el desarrollo de la
persona y la necesaria evaluación nutricional durante dichas etapas, con el
objetivo de prevenir en vez de curar.
Efectos de la anemia en el desarrollo motor. De acuerdo a la investigación
de Walter (2003) citado por Zavaleta y Astete – Robilliard (2017):
Se encontró que los niños que fueron anémicos durante los primeros años
de vida, tuvieron luego un bajo desarrollo motor, caracterizado por
deficientes habilidades motoras finas y gruesas. Sin embargo, sus efectos
no necesariamente fueron reversibles luego del tratamiento de
suplementación y a pesar que dicha deficiencia de hierro se había disipado.
(p. 718).
Efectos de la anemia en el desarrollo mental. “El desarrollo mental o
cognitivo incluye funciones de ejecución del pensamiento, memoria, razonamiento,
atención, procesamiento visual, así como solución de problemas” (Frongillo, 2014
citado por Zavaleta y Astete – Robilliard, 2017, p. 719). “De manera similar que
con el desarrollo motor, la anemia en la infancia reduce las habilidades cognitivas
de los niños” (Grantham-McGregor, 2001., Sachdev, Gera y Nestel, 2005.,
Szajewska, Ruszczynski y Chmielewska, 2010 todos citados por Zavaleta y Astete
– Robilliard, 2017, p. 719). Lo interesante de las conclusiones anteriores, las
cuales son producto de estudios, es que a pesar de la evidente afectación que
provoca la anemia ferropénica, no se pudo correlacionar con el rendimiento
escolar, no obstante sí se encontró que los sujetos de investigación tuvieron una
mejoría en el desarrollo mental luego de la suplementación con hierro. (Sachdev,
Gera y Nestel, 2005, todos citados por Zavaleta y Astete – Robilliard, 2017).
Efectos de la anemia en la conducta. Algarín, Nelson, Peirano, Westerlund,
Reyes y Lozoff 2013 todos citados por Zavaleta y Astete – Robilliard, (2017)
hallaron que los niños que tuvieron anemia en el primer año de vida,

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específicamente a los 6, 12 y 18 meses, y que luego fue corregida mediante
suplementación, se encontró que a los 10 años de seguimiento, tuvieron tiempos
de reacción más lentos y menor capacidad para controlar respuestas impulsivas,
lo que se le denomina como pobre control inhibitorio. Esto ha permitido concluir
que esta dificultad es uno de los déficits conductuales que se relaciona con
trastornos como déficit de atención e hiperactividad, entre otros (Mediavilla-García,
2003, citado por Zavaleta y Astete – Robilliard, 2017). Lamentablemente estos
comportamientos no deseados y problemas de conducta tienen un impacto no solo
dentro de cada hogar, sino también en las escuelas, y posiblemente, con el
tiempo, generen algún tipo de problema social mayor.

Funcionamiento intelectual y rendimiento escolar en niños con anemia y


deficiencia de hierro.
Stancon (2007) realizó estudios de casos control y el análisis de sus
resultados presentó una asociación entre anemia por deficiencia de hierro en la
infancia y disminución en el desarrollo mental y físico. Sin embargo, esta
afectación en la capacidad mental y cognitiva no fue tan marcada en los infantes
con deficiencia de hierro sin anemia. Esto nos permite llegar a la conclusión de
que, al menos para este autor, la anemia ferropénica sí influye en el rendimiento
escolar. Asimismo Stancon (2007) mencionó que la severidad, cronicidad y el
momento de aparición del déficit nutricional son elementos importantes, que
necesitan seguir siendo investigados, así como, la reversibilidad o no de los
efectos. Concluyendo que la anemia ferropénica en relación con el funcionamiento
escolar aún necesita ser investigado con mayor profundidad y quizás con otras
variables de estudio.

Tratamiento.
Después de haber realizado el diagnóstico y detectar la anemia ferropénica
se procede a la administración de un tratamiento. Si el padecimiento es severo
entonces requerirá de transfusiones; no obstante en los demás casos sólo será
preciso dar hierro para que la médula ósea se recupere. Para esto existen

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suplementos de hierro para ser administrados vía oral e intravenosa.
Habitualmente se prefiere la ferroterapia por vía oral, habiendo en el mercado
distintos preparados, como las sales ferrosas la cuales son las más baratas y
efectivas. Otros preparados son las sales férricas teniendo como característica
que generalmente estos son mejor tolerados aunque se absorben menos.
Aunque el tratamiento puede iniciarse tomando la medicación con las
comidas, para una absorción máxima debe tomarse, si se puede, por lo menos
una hora separado de las comidas y dos horas de los antiácidos. La toma junto
con vitamina C, como la contenida en el zumo de naranja, aumenta su absorción.
(Basto, 2009).

Alimentación, la mejor prevención.


Según el Comité Nacional de Hematología, Oncología y Medicina
Transfusional y el Comité Nacional de Nutrición (2017), se debe promover la
lactancia materna exclusiva para los primeros 6 meses de vida.
Asimismo, se debe favorecer la alimentación complementaria oportuna y
adecuada con la introducción, a los 6 meses, de papillas junto con alimentos de
consistencia similar ricos en hierro de alta biodisponibilidad. Se debe enfatizar la
importancia de la lactancia materna y, una vez comenzada la alimentación con
sólidos, la introducción precoz de alimentos ricos en hierro (30 g/día, equivalentes
a, aproximadamente, 2 cucharas soperas).
El té, el café, los cereales, los antiácidos y las dietas con mucha fibra
pueden disminuir la absorción de hierro (Basto, 2009).

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Referencias
Agudelo, G., Cardona, O., Posada, M., Montoya, M., Ocampo, N., Marín, C.,
Correa, M. y López, C. (2003). Prevalencia de anemia ferropénica en
escolares y adolescentes. Revista Panamericana de Salud Pública. Vol.
XIII., p.6.
Bastos, M. (2009). Anemia ferropénica. Tratamiento. Revista Española de
Enfermedades Digestivas, Vol. I, Número 1, pp. 70. Madrid.
Comité Nacional de Hematología, Oncología y Medicina Transfusional, Comité
Nacional de Nutrición. (2017). Deficiencia de hierro y anemia ferropénica.
Guía para su prevención, y tratamiento. P. 115, Supl 4.
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. (2012). Evidencia para la política pública
en salud. Recuperado de:
https://ensanut.insp.mx/doctos/analiticos/AnemiaNinos.pdf
Instituto Nacional de Salud Pública. (2015). Anemia en niños: una enfermedad
subdiagnosticada. Recuperado de:
https://www.insp.mx/images/stories/infografias/Docs/140521_Anemia.pdf
Kaymak, Cihan. y Ünver, K. (2018) ¿Existe alguna asociación entre la
concentración de vitamina D y la ferropenia en los niños?. Sociedad
Argentina de Pediatría, pp. 736-743.
Stanco, G. (2007). Funcionamiento intelectual y rendimiento escolar en niños con
anemia y deficiencia de hierro. Colombia médica, vol. XXVIII., Sup. 1, núm.
1, pp. 24-33. Universidad del Valle Cali, Colombia.
Zavaleta, N. & Astete-Robilliard, L. (2017). Efecto de la anemia en el desarrollo
infantil: consecuencias a largo plazo. Revista Peruana de Medicina Experimental y
Salud Pública, vol., XXXIV, núm. 4, pp. 716-722, Lima, Perú.

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