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1 Nicolás Becerra 5º H.A.

/liceo Nº 9
Trabajo escrito individual sobre la “Divina comedia” de Dante Alighieri.
Describir nuestra visión personal de un posible infierno.

“MI INFIERNO”

nicolasbecerrap@hotmail.com
2 Nicolás Becerra 5º H.A./liceo Nº 9

nicolasbecerrap@hotmail.com
3 Nicolás Becerra 5º H.A./liceo Nº 9
Mi infierno

Génesis del infierno


En plena revolución francesa la burguesía se concentro en arrebatarle el poder a las
clases privilegiadas, nobleza y clero, que tenían el control político y económico y
que impedían el desarrollo de la nueva clase pujante. Este grupo trato de
neutralizar todo poder que les impidiera desarrollarse, cambiando los viejos
propietarios por otros nuevos. En nuestros días el hombre sigue ejerciendo
dominación apoyados en doctrinas y sistemas económicos que atentan contra la
dignidad humana y con la complicidad de estados que defienden los derechos de
unos pocos.(Art. 7 de la constitución declara el derecho a la propiedad privada) de
esta manera los nuevos dueños del mundo siguen procurando neutralizar todo
poder siempre que se les atraviese en sus objetivos, poniendo a la señora libertad
en la primera trinchera, porque todo aquel que no se adhiera al dogma es
considerado terrorista que atenta contra el orden establecido, eterno, inmutable. El
problema surge cuando este sistema genera tanta desigualdad, donde cada vez
menos ricos concentran la mayor parte de la riqueza mientras que mares de
humanos tienen dificultades de satisfacer las necesidades básicas y millones
soportan su existencia en condiciones infrahumanas, cuando la mentira es
insostenible y las llamas lo abrazan todo el infierno se nos revela.

Ejércitos del mal.


Es obvio que el único dios-demonio visible es el Dinero y no el papá de
Jesús.
Lo que ha hecho el dios Dinero con el dios cristiano es lastimoso, a dominado a la
institución religiosa y la ha convertido en su esclava funcionado como un brazo de
este sistema bestial propagandaeando valores que sirven a los deseos del dios
supremo. La iglesia parece haber perdonado a las clases dominantes por la
usurpación de sus bienes a cambio de que se les permita seguir inoculando a la
humanidad de jerarquías y divisiones (creyentes con pasaje directo al cielo
versus pecadores) y estas jerarquías son compartidas por el dios Dinero que es
experto en dividir. Así la iglesia es, como siempre fue, una clase de parásito que
toma la forma del dios pero no lo es, en realidad no es mas que un demonio
encargado de controlar y castigar inventando mentiras.
Este demonio vampírico se esfuerza en bautizarnos y, aunque no seamos
creyentes, nos salpica igual con sus babas, marcando pautas y valores, que aunque
seamos adultos, nos son difíciles de esquivar, como si la infección estuviera
grabada genéticamente en alguna zona fantasmal del cerebro y requiere un
esfuerzo intelectual y emocional tedioso y constante para que podamos desdibujar
esas marcas. Es que el parásito es escurridizo. Pero dejemos de hablar de
enfermedades oportunistas y hablemos del mal encarnado.

Como supe que estaba condenado.


A nadie le gusta ver gente muriendo de hambre, pero...cuántos de nosotros
podríamos renunciar a todo lo que tenemos por un bien general... ¿Podemos?. ¿No
son naturales acaso las ansias de dominación, de poder, de cuidar lo propio en
detrimento de lo del otro?. ¿Porque son tan reconocibles y familiares estas
actitudes? ¿Porque sobreviven estos instintos tan básicos de supervivencia? ¿No
será este pecado mortal mezcla de avaricia, soberbia y ambición del ser
humano restos de nuestro pasado animal y los sistemas de dominación
ejercidos por los centros de poder, sean económicos o religiosos, el emergente de la
bestia asustada y sedienta de sangre que hay en todos nosotros?. Que terrible
revelación, no solo estamos en un infierno sino fue nuestra propia creación. El tema
es que hace rato nuestra especie dejó de ser un animal que se maneja por instinto
nicolasbecerrap@hotmail.com
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y la evolución nos a dotado de una capacidad única, inexistente en varios
kilómetros luz a la redonda, podemos decidir, entonces no tenemos excusa,
estamos todos condenados por acción o por omisión.
Adoramos al único dios que nos domina. El infierno cristiano no existe, solo existe
este infierno en el que transcurre nuestra vida y donde unos pocos apoyados en el
silencio de muchos bestializan a todos. En el caso que el infierno existiera esos son
los pecadores que merecerían estar en él ultimo infierno, los que firman guerras,
sea por la razón que sea, los que exterminan a pueblos o los condenan a su
desaparición para explotar sus tierras, en definitiva los que matan o esclavizan para
tener más de esto o de lo otro pero siempre más. Todos estamos condenados y lo
sabemos, quien no ha sentido un mínimo, aunque sea mínimo, remordimiento por
llenarnos el estomago mientras vemos niños hermoso deambulando por las calles
buscando sus almas perdidas en una nube de nafta y pegamento? Si existe algún
remordimiento existe esperanza. Los que ejercen el poder son los demonios
menores, papas y déspotas, que nos hipnotizan y adormecen convenciéndonos de
que nuestros hermanos son los enemigos y así justifican todo los atropellos, pero
son solo los portavoces, ellos responden a poderosos semidioses dueños de todo lo
que ves, comes, bebes, queres tener, que son los dueños del infierno y están en
contacto con el supremo que les habla y dice que hacer, estos nunca se dejan ver,
son gigantes que se esconden en el fondo oscuro de poderosas, luminosas y
ultramodernas minas de azufre que regurgitar miseria y los pequeños de estos
diabólicos semidioses cuando salen al exterior a reclutar almas, ya que es el único
divertimento que les permiten los mayores, se hacen llamar a si mismos sociedades
anónimas. ¿Nunca te preguntaste porque son anónimas? ¿De que se esconden? Así
el dios Dinero controla a los semidioses ocultos, que lo poseen, y estos controlan a
los demonios menores de traje y corbata, que avanzan en autos blindados, que lo
quieren poseer, y los demonios menores controlan a los simples mortales y así
somos todos arrastrados a destrozarnos los unos a los otros con la promesa de
poseerlo alguna vez.

Buscando a la “donna angelicatta”


Si algún día me decidiera a buscar a un dios no lo buscaría en estatuas, ni en
gorditos que hablan en latín y usan vestidos, ni en energías cósmicas con presunta
voluntad y planes para todos, ni en la promesa de una felicidad eternamente
inmóvil, teatral, que muestra lo que es a través de lo que tiene, como el personaje
se reconoce según sus ropas, un paraíso resguardado bajo candados y tejidos
eléctricos, solitario, que es lo único que ese dios puede ofrecer, lo buscaría en la
inocente sonrisa de un niño, en un divagante que cree en encontrar la salida del
infierno, en los que tienen un ideal más allá de su bienestar, los que ayudan sin
esperar recompensa, en los anónimos que no tienen ni tendrán bustos en los liceos,
en esos héroes esta la salvación.

nicolasbecerrap@hotmail.com