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TAREA N°1

AS3101-1
Nacimiento y desarrollo de las estrellas

Integrantes: Pablo Jara M.


Profesor: Edgardo Costa
H.
Auxiliar: Maximiliano
Vega A.
Nicolás
Troncoso K.
Fecha: 23 de abril de
2019.
Santiago de
Chile

Contenido

P1 ................................................................................................................................................................ 1
P2 ................................................................................................................................................................ 5
P3 ................................................................................................................................................................ 7
BIBLIOGRAFÍA ....................................................................................................................................... 10

Índice de figuras

FIGURA 1: SISTEMA DE FUERZAS, PRESIONES Y GEOMETRÍA.............................. 1


FIGURA 2: SERIE DE REACCIONES PP1............................................ 4
FIGURA 3: R/R0 VS TIEMPO ................................................... 5
FIGURA 4: LOG(Δ/Δ0) VS TIEMPO ............................................... 6

II
P1
El enfoque dado para resolver el problema es distinto al de utilizar
un gas con dos partículas. En este caso se asume que se está en una
nube homogénea con un gas ideal dentro de ella.
En primer lugar, el equilibrio hidrostático existe cuando la gravedad
es balanceada por un gradiente de presiones, de tal forma que el
cuerpo no se expanda o se contraiga. En este caso, el cuerpo es
representado por una esfera, con una presión interna actuando en
todas las direcciones y la gravedad, actuando de igual forma, pero
en sentido contrario.
Si tomamos una capa cualquiera de esta esfera (en otras palabras, un
cascarón), existirá una presión tanto en la capa superior como en la
capa inferior, así como una fuerza de gravedad. El equilibrio de
fuerzas queda como:

Figura 1: Sistema de fuerzas, presiones y geometría

𝑃1 − 𝑃2 = 𝐹𝑔 (1)

Si descomponemos estas fuerzas, tendremos que el gradiente de


presiones en el elemento infinitesimal es igual la diferencia de
presiones:

𝜕𝑃
𝑃1 − 𝑃2 = − 𝑑𝑟 ∙ (𝑟 2 sin(𝜃) 𝑑𝜃 𝑑𝜙) (2)
𝜕𝑟

Además, la gravedad en términos de la masa de un elemento se define


como:

𝐺𝑚1 𝑚2 𝐺𝑚 𝐺𝑚
𝐹𝑔 = 2
= 2 ∙ 𝑑𝑚 = 2 ∙ 𝜌 ∙ 𝑑𝑟 ∙ (𝑟 2 sin(𝜃) 𝑑𝜃 𝑑𝜙) (3)
𝑟 𝑟 𝑟

1
Así, igualando (2) y (3):
𝜕𝑃 𝐺𝑚
− = 2 ∙𝜌 (4)
𝜕𝑟 𝑟

Donde la masa m de la fuerza de gravedad es la masa que se encierra


por el radio r. Además, es posible escribir la variación de P
respecto a m utilizando regla de la cadena:
𝜕𝑃 𝜕𝑃 𝜕𝑚
= (4)
𝜕𝑟 𝜕𝑚 𝜕𝑟

Donde la variación espacial de masa respecto del radio viene dada


por la diferencia entre un cascaron de radio r y un cascaron de radio
r+dr:
4 4 4
𝑑𝑚 = (3 𝜋(𝑟 + 𝑑𝑟)3 − 3 𝜋(𝑟 + 𝑑𝑟)3 ) 𝜌 = (4 ∙ 𝜋 ∙ 𝑟 2 𝑑𝑟 + 4 ∙ 𝜋 ∙ 𝑟 𝑑𝑟 2 + 3 ∙ 𝜋 ∙ 𝑑𝑟 3 ) 𝜌 (5)

Despreciamos los términos infinitesimales que están al cuadrado y al


cubo y queda:

𝑑𝑚 = (4 ∙ 𝜋 ∙ 𝑟 2 𝑑𝑟)𝜌 (6)

Y realizando el típico truco de pasar dividiendo un dr:


𝜕𝑚
= 4 ∙ 𝜋 ∙ 𝑟2𝜌 (7)
𝜕𝑟
Reemplazando en la ecuación:
𝜕𝑃 𝐺𝑚
− 4 ∙ 𝜋 ∙ 𝑟2𝜌 = 2 ∙ 𝜌 (8)
𝜕𝑚 𝑟

Así,
𝜕𝑃 𝐺𝑚
=− (9)
𝜕𝑚 4𝜋𝑟 4

Ahora bien, como queremos que aparezca el término que pertenece a la


energía potencial, multiplicamos por 4𝜋𝑟 3 a ambos lados:
𝜕𝑃 𝐺𝑚
4𝜋𝑟 3 = − (10)
𝜕𝑚 𝑟

Ambos lados los integramos respecto a la masa total M de la nube,


produciendo una ecuación integral (notando que r y P adquieren
valores distintos en los límites de M):

2
𝑀 𝑀
𝜕𝑃 𝐺𝑚
∫ 4𝜋𝑟 3 𝑑𝑚 = ∫ − 𝑑𝑚 (11)
0 𝜕𝑚 0 𝑟

Desarrollamos el primer término usando integral por partes:


𝑀 𝑀
𝜕𝑃 𝜕𝑟
∫ 4𝜋𝑟 3 𝑑𝑚 = 4𝜋𝑟 3 𝑃|𝑀
0 − ∫ 𝑃12𝜋𝑟 2 𝑑𝑚 (12)
0 𝜕𝑚 0 𝜕𝑚

Donde podemos notar que para el primer valor, P vale cero para
P=P(M), pues, la presión es nula en la superficie de la esfera en
la que integramos, al igual que r(0)=0 en el centro de la esfera.
Además, utilizando la ecuación (7):
𝑀 𝑀 𝑀
𝜕𝑟 1 3
−∫ 𝑃12𝜋𝑟 2 𝑑𝑚 = − ∫ 2𝜌
𝑃12𝜋𝑟 2
𝑑𝑚 = − ∫ 𝑃 𝑑𝑚 (13)
0 𝜕𝑚 0 4 ∙ 𝜋 ∙ 𝑟 0 𝜌

Reemplazando (13) en (11):


𝑀 𝑀
3 𝐺𝑚
∫ 𝑃 𝑑𝑚 = ∫ 𝑑𝑚 (14)
0 𝜌 0 𝑟

Por un lado, tenemos la energía potencial, y por el otro una


medida de la presión interna del gas en la esfera que da cuenta de
la energía cinética del sistema. Así:
𝑀
𝐺𝑚
𝐸𝑔 = − ∫ 𝑑𝑚 (15)
0 𝑟

El lado dado por la presión interna del gas la transformamos a


energía interna (o cinética en este caso) por medio del supuesto de
la no existencia de fuerzas intermoleculares, en consecuencia,
modelamos el problema como un gas perfecto de densidad uniforme. La
ley del modelo teórico de un gas perfecto propone que (resultado
clásico de mecánica estadística):
𝑃
= (𝛾 − 1)𝑐𝑣 𝑇 (16)
𝜌

Ahora bien, dado que cv es el calor especifico, al multiplicarlo


por la temperatura obtenemos la energía específica del gas (𝑐𝑣 𝑇 =
𝑢). Además, para un sistema con un átomo, 𝛾 = 5/3:
𝑀 𝑀
3
∫ 𝑃 𝑑𝑚 = 2 ∫ 𝑢 𝑑𝑚 = 2𝐸𝑘
0 𝜌 0
(17)

3
De esta forma:
𝑀 𝑀
𝐺𝑚
𝐸𝑔 = − ∫ 𝑑𝑚 = −2 ∫ 𝑢 𝑑𝑚 = −2𝐸𝑘 (18)
0 𝑟 0

Finalmente, por conservación de la energía:


1 1
𝐸 = 𝐸𝑔 + 𝐸𝑘 = 𝐸𝑔 − 𝐸𝑔 = 𝐸𝑔 (19)
2 2

𝑒𝑟𝑔𝑠
b) Sabemos que la luminosidad del sol es de ℒ ≈ 4 ∙ 1033 [ 𝑠
]. En este
contexto, basta con saber que, en una PP1, las reacciones son las
siguientes:

Figura 2: Serie de reacciones PP1

En consecuencia, son 2 neutrinos por cada uno helio producido (pues


se requieren dos veces las primeras dos reacciones), luego la
cantidad de neutrinos por segundo es:
𝑒𝑟𝑔𝑠
4 ∙ 1033 [
𝜈 = 2 [𝑛𝑒𝑢𝑡𝑟𝑖𝑛𝑜𝑠] ∙ 𝑠 ] = 1.997 ∙ 1038 ≈ 2 ∙ 1038 [𝑛𝑒𝑡𝑟𝑖𝑛𝑜𝑠 ] (20)
25 ∙ [𝑀𝑒𝑉] 𝑠𝑒𝑔

Y la cantidad de neutrinos por unidad de tiempo por unidad de área,


simplemente se calcula la densidad por área de neutrinos, asumiendo
que se distribuyen radialmente desde el sol a la tierra:
𝑛𝑒𝑡𝑟𝑖𝑛𝑜𝑠
𝜈 2 ∙ 1038 [ 𝑠𝑒𝑔 ] 𝑛𝑒𝑡𝑟𝑖𝑛𝑜𝑠 1
𝜌= = = 7 ∙ 1010
∙ (21)
[ ]
𝐴𝑟𝑒𝑎 4𝜋 ∙ (1𝑈𝐴)2 𝑠𝑒𝑔 𝑐𝑚2

4
P2

a. Como RRR = 135, luego:

𝑡𝑓𝑓 = 1.808 ∙ 1011 [𝑠] = 5.729 ∙ 103 [𝑦𝑟]

b. Claramente r/r0 es una variable sin unidades, además, solo


existe entre cero y uno dado que r va de r0 a 0. Respecto a la
gráfica, se obtiene lo siguiente:

Figura 3: r/r0 vs tiempo

Donde utilizó la ecuación paramétrica de la forma:

sin(2 ∙ 𝑎𝑐𝑜𝑠(√𝛼))
acos(√𝛼) + = 𝛽𝑡
2
Donde:

𝛼: Es la razón entre el radio actual y el radio inicial de la nube


(r/r0).
1
𝐺∙8∙𝜋𝛿 2
𝛽: Es una constante que vale ( 3 0) = 8.688 ∙ 10−12 [𝑠 −1 ]

5
c) Como la nube se asume homogénea en términos de su densidad y
esférica en su geometría, es fácil ver que al reducir o aumentar su
radio, su densidad cambia, dado que debe conservar la materia:
𝑀
𝛿=
4 3
3 𝜋𝑟
De igual forma:
𝑀
𝛿0 =
4 3
3 𝜋𝑟0
Dividiendo ambas ecuaciones se obtiene que:

𝛿 𝑟03
= 3
𝛿0 𝑟
Y la grafica obtenida es:

Figura 4: Log(δ/δ0) vs tiempo

6
c) El grafico de la figura 3 muestra que la tasa de descenso del
tamaño de la nube (traducido por el radio de esta) aumenta a medida
que el tiempo avanza, es decir, la derivada de la curva se vuelve
infinita para tiempos cercanos al tiempo free-fall. Además, muestra
claramente que el modelo supone un colapso no real de la nube, dado
que esta no llega a radios nulos con densidades infinitas. El grafico
de la figura 4 muestra la misma situación, la densidad aumenta
progresivamente, hasta una tasa que ya no tiene sentido.
Los dos gráficos muestran ciertos problemas del modelo, pues este no
considera la existencia de fuerzas intermoleculares que ayudan a
evitar que la nube colapse hasta un espacio de densidad infinita.
Sin embargo, el modelo si permite entender las condiciones básicas
par que exista colapso, esto debido a que en términos generales las
nubes se comportan como lo predice el modelo, a pesar de que no
poseen densidades homogéneas en el espacio ni tampoco actúa solamente
la gravedad y la presión.

P3

a) El autor define el enfoque clásico como el establecido por


Jeans, Hoyle y Hunter. En este sentido, las observaciones

7
muestran que los supuestos de los modelos clásicos no pueden
predecir ciertamente lo que sucede. En primer lugar, la
homogeneidad de las nubes no es cierta, y de hecho, estas son
un espacio caótico, desde donde si bien pudo existir un inicio
homogéneo, estas nubes dejan de ser así, a pasar a un estado
impredecible. Además de esto, las simplificaciones en el
equilibrio hidrodinámico tampoco son tales, debido a que el
régimen del fluido es turbulento y en consecuencia, el análisis
se hace más complejo. Además, se visualizaron nubes que no
cumplen con el largo de Jeans, lo que hace que el origen de
esta no sea solamente gravitacional. En consecuencia, los
supuestos de los autores no se cumplen.

b) La turbulencia es un fenómeno de la mecánica de fluidos en


donde, el fluido deja de presentar régimen laminar y cambios
rápidos de presión y velocidad. En este sentido, en el paper
se comenta que dado que no es posible conocer que tipo de
comportamiento es dominante dentro de la nube y que todos los
comportamientos conocidos actúan al mismo tiempo de forma
irregular. Es por esto, que el autor define el comportamiento
del fluido dentro de la nube como turbulento, donde las
irregularidades en pequeña escala afectan todo el sistema a
gran escala.

c) Larson busca conocer el comportamiento de las nubes y lo hace


observando si los supuestos del teorema de Virial
(principalmente el de equilibrio hidrostático) se asemejan a
lo observado. En este sentido, Larson recopilo información
propia y de otros autores sobre el tamaño máximo lineal de la
nube (L), el ancho de línea o ancho de la dispersión (ΔV) y la
velocidad radial de la nube (V), esto con el fin de obtener la
velocidad de dispersión (𝜎), y solo en algunos casos, la
temperatura de la nube (T). Además se identifican, con el fin
de mejorar la precisión de la medición, el tipo de moléculas
mapeadas de la nube.

Respecto al largo L, se describe que este es el largo proyectado


mas largo entre las partículas observadas, el cual tiene un
rango de error del 20% al 50%. En el caso de la masa, para
nubes con moléculas CO se asume la masa de H2, y se utiliza que
el 70% de la masa total es de H2. Para nubes donde esto no es
seguro de realizar, se utilizan métodos aproximados basados en
la excitación molecular y la geometría de la nube. Así, los
errores de la masa son entre 2 a 4 veces los valores
encontrados.

8
Con V y ΔV es posible estimar 𝜎, sin embargo, los errores
aumentan al estudiar nubes más grandes, debido que el supuesto
de isotropía de la velocidad en la nube deja de cumplirse.

d) Larson encontró una correlación lineal (luego de trabajar en


el espacio log-log), entre las variables de la dispersión (𝜎)
y el tamaño de la nube (L). Como se realizo en el espacio log-
log, la correlación encontrada es una ley de potencias entre
ambas variables. Con la correlación 𝜎(𝐿), el autor describe
cálculos para correlación con V y ΔV.
Sin embargo, estos valores varían según el tamaño de la nube y
el tipo de nube en estudio.
Adicionalmente, el autor para obtener el comportamiento de la
nube respecto del efecto de la gravedad obtuvo la correlación
𝜎(𝑀), al igual que otras correlaciones basadas en las
anteriores mencionadas. Además, la correlación con la densidad
media, 𝜎(⟨𝑛(𝐻2 )⟩).

Quizás la correlación mas importante es la que conecta la razón


de Virial con la dispersión, lo que permite ver que tan
importante es la gravedad en la dinámica de la nube y que tan
cerca se está del equilibrio de Virial.

e) Claramente no, en varios casos, la correlación 𝜎(𝐿) logra una


mejor correlación que 𝜎(⟨𝑛(𝐻2 )⟩), lo que implica que la
correlación de la densidad no se condice con la del tamaño,
esto implica anomalías de densidad y por lo tanto en las otras
variables de estado. En consecuencia, el efecto de la
turbulencia es tan importante (o más importante) que el de la
gravedad. Además, la correlación 𝜎(𝐿) no es muy diferente de la
encontrada por Kolmogoroff para turbulencia subsónica.
f) El autor concluye que si bien la posibilidad de que existan
velocidades supersónicas en pequeños grupos moleculares no
sucede después de que se produce un primer estado de
hidrodinámica supersónica, no es así para grandes nubes, donde
las grandes estrellas se forman en zonas donde se acumula
materia (accretion processes), los cuales se pueden simular
correctamente asumiendo el efecto de turbulencias y la
temperatura.

g) Evidentemente los modelos estudiados hasta el momento son


analíticamente mas simples que uno que incorpore la turbulencia
en la dinámica de la nube. A pesar de ello, es interesante que
los modelos funcionen relativamente bien en la mayoría de los
casos para tener una visión general del comportamiento estelar,
dado que las ecuaciones de turbulencia sirven mas para entender
la dinámica de la nube cuando esta no es homogénea y su

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geometría no es fácil de describir. Me atrevería a concluir
que cuando se trabajan con nubes pequeñas la dinámica del
sistema está bien descrita asumiendo un equilibrio de Virial,
sin embargo, para grandes nubes y la formación de varias
estrellas masivas, la turbulencia debe tenerse en cuanta al
momento de describir la dinámica de la nube.

Bibliografía

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Carroll, B., & Ostlie, D. (2014). Introduction to Modern
Astrophysics. Harlow: Pearson.
Kippenhahn, R., Weigert, A., & Weiss, A. (2012). Stellar Structure
and Evolution. Heidelberg: Springer.

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