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1.

Buscar el concepto trabajo, de modo comparativo para cada una de las edades
trabajadas (feudalismo- modernidad) Se puede realizar un cuadro comparativo.
Lo que las sociedades han denominado, representado y valorado como trabajo

Las concepciones y formas en las que el trabajo se ha presentado a lo largo de la


historia, han sido congruentes con las circunstancias históricas,
filosóficas, políticas, culturales y económicas propias de cada cultura y
época. Más específicamente, las características a las que se vio sujeto
el trabajo en cada momento histórico, variaron según las
características de los actores involucrados, los modos y medios de
producción, las relaciones de poder, etc., elementos que se tomaran
en cuenta para determinar de qué manera se concebía el mismo, tanto
en la edad media como en la modernidad.

Edad media:

Esta época se caracteriza esencialmente por contener una concepción


de trabajo de carácter servil. Conocer las formas del sistema feudal,
propio de la edad media, nos proporciona la información necesaria
para determinar cómo se desarrollaban los mecanismos y caracteres
del trabajo.
Como ya sabemos, el feudalismo consistía en la relación entre los
señores feudales y los campesinos. En primer lugar, debemos aclarar
que la forma que adquiere el trabajo en este contexto histórico, está
ligada al tipo de economía que regía en la época, la cual era una
economía de subsistencia; es decir, el objetivo de este s istema laboral,
era el de abastecer a la sociedad de los elementos básicos y necesarios
para poder subsistir.
En la relación feudal entre señores y campesinos, estos últimos eran
quienes realizaban la labor, siendo los productores directos, y los
dueños de los medios de producción (arados, hoces y animales de tiro,
etc.). Estos, trabajaban la tierra a partir de mano de obra familiar, y
debían producir un volumen superior al requerido, generando un
excedente destinado a proveer a la nobleza, el clero, y otros sectores
sociales. De esta manera, el señor “remuneraba” el trabajo campesino
otorgándole protección, fundada en su disponibilidad armamentística.
Por último, las horas de trabajo estaban determinadas directamente
por el modo de producción agrícola de la época; de esta manera, los
tiempos de trabajo se medían por los ciclos de las cosechas, siendo
contemplados en meses y semanas, y de acuerdo a necesidad y las
ganas de trabajar.
Edad moderna

La concepción de trabajo en esta época contrasta en todas sus


características con la idea presente en la edad media. La crisis del
feudalismo provoca que la vida rural y el trabajo agrícola y campesino
deje de ser el eje de la economía y comienza a transformarse la noción
de trabajo como recurso esencialmente de subsistencia, dando lugar al
nacimiento de una visión del trabajo más cercana a la que hoy en día
nosotros conocemos, de carácter capitalista, siendo la Revolución
Industrial el quiebre fundamental entre estas dos visiones.
Ya en épocas pre-industriales, en Inglaterra se había desarrollado una
agricultura de carácter comercial, con incipientes relaciones
capitalistas; estos rasgos se ven, por ejemplo, en la dismin ución de la
mano de obra servil en función de una relación feudal, y la aparición
de mano de obra campesina asalariada, por parte de campesinos que
acumularon riqueza (que ya no estaban atados a un señor, si no que se
relacionaban directamente con el merca do, pero tampoco podían
invocar antiguos derechos señoriales sobre quienes iban a realizar el
trabajo), apropiándose de tierras abandonadas por otros campesinos
que se trasladaron a las ciudades . Además, los señores feudales,
viendo menoscabado su capacida d de control y poder sobre los
siervos, también se ven obligados a contratar mano de obra asalariada,
o mayormente, a arrendar sus tierras a campesinos en situación de
libertad. Simultáneamente, en el ámbito urbano, se comienzan a
ocasionar levantamientos y movimientos sociales, que dan por tierra al
control de las antiguas corporaciones, comenzando nada más ni nada
menos a invocar el derecho al trabajo; de esta manera comienza a
gestarse un contexto socio -político y económico que, sumado al
estallido de la revolución industrial y sus respectivas
transformaciones, producen un cambio radical en la ma nera de
concebir el trabajo y las relaciones laborales.
En primer lugar, y en función a los medios de producción, el tr abajador
ya no era dueño de estos, ya que los había perdido en manos de la
burguesía, por lo cual existe una separación entre el trabajo y los
medios de producción, rasgo esencialmente distintivo en relación al
trabajador dueño de sus herramientas de la ed ad media. A causa de
esto, este nuevo agente social, perteneciente a una clase obrera o a un
incipiente proletariado, no tiene otra opción que otorgar su fuerza de
trabajo a cambio de un salario determinado, ya que no tenían otro
medio de subsistencia; así entonces, la tarea del trabajador ya no es la
de proporcionar elementos de subsistencia a la sociedad toda, si no la
de asegurar su propia subsistencia en función del salario obtenido, y
proporcionando, en función de una producción lo menos interrumpida
posible, al estrato empleador la posibilidad de un elemento
fundamental en la concepción del trabajo de esta nueva época: la
ganancia.
Por último, la labor de esta nueva clase obrera se caracterizaba por la
existencia de un lugar único de trabajo, el cual e ra la fábrica, en donde
se obraba en función de un proceso de mecanización altamente
regular, impulsando una producción de carácter colectivo, ya que se
realizaban tareas más complejas y además desconocidas hasta el
momento, para lo cual era necesaria una división del trabajo. En las
fábricas, el papel del tiempo fue fundamental, ya que, a diferencia del
trabajo agrícola feudal, no entraban en juego las condiciones
naturales ni la administración dinámica del tiempo por parte de los
trabajadores, generándose así, jornadas de trabajo que se
determinaban en función de horas y minutos y a la cual el obrero
estaba estrictamente atado.

2. Describir y analizar cómo era el trabajo del artista. Desarrollar en función de ¿si el
artista trabajaba de forma independiente, si necesitaba de “otros”?, ¿si realizaba
trabajos bajo “contratos”?, ¿para quienes realizaba su trabajo? , ¿con que
frecuencia? Y otros.

Durante la primera etapa de la edad media, el arte y el trabajo del artista estaba
estrechamente ligado a la religión y a la iglesia. Este, inicialmente era monje, pero
conforme avancen los siglos comienzan a aparecer otros artistas que no
pertenecían a este grupo, siendo generalmente artesanos pertenecientes a los
gremios. El gremio ejercía una función de vigilancia y supervisión, tanto sobre el
hombre como sobre su obra. De todos modos, se seguía viendo en ellos el objetivo
de manifestarse artísticamente en pos del acercamiento de Dios al pueblo, por lo
cual en esta etapa el arte era en su totalidad de carácter sacro, debido al gran
poderío de la iglesia católica.
Con el correr de los siglos y en torno al desarrollo del renacimiento, comienza a
incrementarse la aparición de manifestaciones artísticas despegadas de cualquier
motivación religiosa, es decir de carácter profano. Más específicamente en el
ámbito musical, estos artistas estaban catalogados principalmente en troveros,
trovadores y juglares, y relación con respecto al trabajo podía variar. En algunos
casos, estos podían encontrarse en el ámbito cortesano, realizando una labor de
entretenimiento que contribuya al agasajo de la nobleza en pos del ideal
hedonista de ese momento. Por otra parte, determinados artistas, generalmente
juglares, vivían de forma ambulatoria, presentando sus interpretaciones musicales
en ferias y sitios por el estilo, sin poseer una relación laboral con el estado. Cabe
destacar que, durante todo este periodo el objetivo de la creación musical, nunca
fue el de la obra como fin último en pos de su belleza o de la expresión del mismo
artista, ni tampoco el de la búsqueda del prestigio, ya que no era una visión propia
de la época la de considerar la labor del artista como prestigiosa o digna de
admiración en sí misma, sino más bien, era realizada, como dijimos antes, como
respuesta a las demandas de la nobleza o como mero sustento económico (para
nada sustancial).
Ya en el siglo XVII, los cambios ideológicos y filosóficos que comienzan a gestarse,
repercuten directamente sobre la concepción del músico y el artista en general. En
pos de las nuevas mentalidades burguesas que entran en desarrollo en este
momento (e incluso antes), el arte se considera como una verdadera expresión de
conocimiento, realizada por eruditos, y reparando ya en la existencia de un criterio
musical elevado que otorgaba prestigio a quienes componían o interpretaban las
diferentes obras. A pesar de esto, el trabajo del músico va a seguir ligado al
estado, relacionándose directamente con el consejo real y mediante el encargo de
diferentes piezas, incluso aun, en determinados casos, de carácter religioso.

3. Partir de la lectura del texto: Dobb; Estudio sobre el desarrollo del capitalismo
Parte I Los comienzos de la Burguesía:
 Identifique la desigualdad de posición existente en la incipiente burguesía.
Diferenciando la pequeña y gran burguesía.
 Explique las características del comercio mayorista y la primitiva riqueza
burguesa

Deteniéndonos en la aparición y desarrollo de la incipiente burguesía, se debe


advertir que no se puede concebir a la misma como un grupo o sector
totalmente unificado , sino que hay que reparar en las desigualdades tanto
sociales como económicas que diferencian a esta clase en surgimiento en dos
subgrupos: la pequeña burguesía, y la gran burguesía, de poder adquisitivo
exponencialmente mayor, además del poder político que logro concentrar en
sí misma.
Por un lado, podemos caracterizar a la pequeña burguesía, en su nacimiento,
como un sector esencialmente productor. De esta manera, sus ingresos
dependían de un “régimen de pequeña producción”, en el cual la misma era
realizada por pequeños productores que eran propietarios de sus
instrumentos de producción. Luego, se ocupaban de comercializar libremente
sus productos, comprendiendo que el mayor tránsito comercial era local, y en
el cual se efectuaba un intercambio de artículos artesanales que eran vendidos
en el mercado urbano. De todos modos, si bien este régimen de producción
significo una relativa ganancia para estos pequeños productores, el margen de
ahorro era estrecho lo cual imposibilitaba la oportunidad de una sustancial
acumulación de capital, lo cual los posicionaba en un estrato muy inferior al de
la gran burguesía.
La otra cara de esta incipiente burguesía comprende la existencia de una
burguesía altamente enriquecida tanto económicamente como social y
políticamente. Esta estaba formada por burgueses que comenzaron a
desprenderse de la producción, comprendiendo que debían dedicarse de
manera exclusiva al comercio mayorista para obtener grandes ganancias
(ampliamente superiores a las del pequeño burgués productor y actor en el
mercado local), moviéndose en un mercado más amplio y en constante
expansión . En tiempos donde la burguesía logra establecerse con firmeza, los
ingresos de la misma residen en la explotación de un proletariado
dependiente, y en la reservación para sí del excedente, en este caso
enormemente acrecentado a causa de la redoblada productividad del trabajo
hecha posible por la técnica moderna; pero en tiempos precedentes donde la
clase burguesa estaba en pleno desarrollo, esta no contaba con siervos que se
agotaran trabajando para ella (al estilo feudal) ni había invertido en el uso de
un proletariado industrial. Así, los ingresos representaba una participación en
el producto del campesino labrador o del artesano urbano. La ampliación de
mercados y la disponibilidad más abarcativa y dinámica de bienes, a causa del
comercio, contribuyo a elevar el nivel de vida del productor y de este modo, el
burgués, obtuvo sus ganancias como participación en este incremento general.
Si bien esto logro comenzar a posicionar a estos burgueses en un nivel más
alto, no justifica el gran excedente, enriquecimiento y acumulación de capital
por parte de este sector. Una de las principales causas que contribuyó a esto
fue que buena parte del comercio, predominantemente comercio exterior,
consistía en explotar una ventaja política; por otro lado, cuando la clase de
mercaderes logra una determinada estabilidad y organización, se planteó
como objetivo la adquisición de derechos monopólicos que la protegieron de
la competencia, lo cual le permitió a esta burguesía establecer los términos de
intercambio en sus tratos con productor y consumidor, en función de sus
intereses. Esto produjo la base esencial de la primitiva riqueza burguesa, es
decir, la acumulación originaria (a partir de la cual se comienza a dar el
régimen capitalista de producción) y de la acumulación de capital mercantil,
mediante la explotación del comercio. Este último se daba en cuanto un
excedente pasaba a manos del capital comercial, a expensas de los artesanos
urbanos y del productor campesino, e inclusive del consumidor aristocrático,
siendo una parte de cuya renta o acumulación feudal traspasada a la
burguesía. Un punto fundamental es que en muchos casos la ganancia no sale
de la mera explotación de los bienes, si no de funcionar como mediador del
cambio de los productos de sociedades poco desarrolladas comercialmente y
en otros aspectos económicos aplicando el simple mecanismo de comprar
barato y vender caro. Tanto la separación de la materia prima respecto del
artesano y de este respecto del consumidor, así como el hecho de que los
recursos que poseía el productor fueran tan escasos, constituyeron la fuente
de la ganancia comercial. Además dado el carácter primitivo de las
comunicaciones, la existencia de mercados locales estrechos, separados unos
de otros, significo que todo pequeño cambio en el volumen de compras o en
cantidades ofrecidas en venta tienda a ejercitar un efecto
desproporcionadamente grande sobre el precio del mercado; de modo que los
burgueses, como dijimos antes, dictaron regulaciones en interés de los que
comerciaban. En la medida en que perduraron estos mecanismos, lo hicieron
también las posibilidades de ganancia exponencial para quienes tenían los
medios de explotarlas, y se procuró tratar de perpetuar esta condición, siendo
uno de los objetivos del capital mercantil. Así entonces, la conjunción de todos
estos elementos hicieron posible el carácter monopólico de las estrategias
económicas burgueses y la posibilidad de la obtención de un excedente que se
tradujo en ganancias sumamente altas, determinando a este sector burgués
como la alta burguesía.

4. A partir de la búsqueda a anterior, reflexionar acerca de las modificaciones, si las


hubiera a partir de la Revolución Industrial y la Revolución Francesa.
Reflexionar acerca de ¿qué modificación hubieron en la forma de trabajo del
artista a partir de las Revoluciones Burguesas y el advenimiento del
capitalismo?

Las revoluciones burguesas, como la aparición del capitalismo, y más adelante, ya


en el siglo XIX, el desarrollo del Romanticismo, proporcionan un contexto que
modificara la relación del artista en relación a su trabajo. A partir de los cambios
sociales, económicos y políticos de la época, nace el artista contemporáneo. Este
se separa completamente del Estado, y se comienza a gestar la noción de músico
que se acerca a la que conocemos hoy en día, con libertad de formación, creación,
y comercialización o exposición de sus obras. Estas tienen como objetivo exaltar el
carácter emotivo del hombre, volcándose a una visión humanista, siendo dirigidas
al público que específicamente desea percibir el espectáculo musical.
TRABAJO INTEGRADOR
HISTORIA SOCIAL

ALUMNO: LANZILOTTA FABRIZIO