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Valoración de la Prueba

Por valoración o apreciación de la prueba Judicial se entiende la operación mental que realiza el
juez que tiene por fin conocer el mérito o valor de convicción de un medio de prueba.
Es el momento culminante y decisivo de la actividad probatoria: define si el esfuerzo, el trabajo,
el dinero y el tiempo invertidos en investigar, asegurar, solicitar, presentar, admitir, ordenar y
practicar las pruebas que se reunieron en el proceso han sido provechosos o perdidos; es decir si
esa prueba cumple o no el fin procesal a que estaba destinada, de llevarle la convicción al juez.
Su importancia es extraordinaria.
a) Tres aspectos básicos de la función valoratoria: percepción, representación o
reconstrucción y razonamiento:
El juez debe percibir los hechos a través de los medios de prueba, pero luego es indispensable
que proceda a la representación o reconstrucción histórica de ellos, no ya separadamente sino en
su conjunto, poniendo el mayor cuidado para que no queden lagunas u omisiones que
trastruequen la realidad o la hagan cambiar de significado. En la segunda fase indispensable de la
operación está la representación o reconstrucción que puede hacerse respecto de algunos de los
hechos por la vía directa de la percepción u observación, pero a muchos otros se llega
indirectamente, por la vía de la inducción o deducción, es decir infiriéndolos de otros hechos,
porque sólo los segundos y no los primeros hayan sido percibidos por el juez.
De ahí que la tercera fase del proceso de valoración de la prueba sea la intelectual o la de
raciocinio o razonamiento, sin que esto signifique que deba estar precedida por la segunda o de
reconstrucción, y también, en ocasiones, a un mismo tiempo con la primera o perceptiva (cuando
el juez debe resolver inmediatamente conoce los hechos a través de las pruebas).
Momento en que se ejerce la actividad valorativa:
Generalmente la valoración corresponde a la sentencia, pero en ocasiones se presenta en
providencias interlocutorias, cuando por ellas deben adoptarse decisiones sobre hechos distintos
de los que fundamenten las pretensiones de la demanda y las excepciones de mérito que se les
hayan opuesto, como sucede en las oposiciones a la entrega o secuestro de bienes, en las
objeciones a dictámenes de peritos, en las recusaciones de Jueces, tachas de testigos o de falsedad
de documentos, etcétera.
Finalidad de la valoración de la prueba
Son diferentes el fin de la prueba y el fin de su valoración. Aquél es siempre el convencimiento o
la certeza del juez; éste es precisar el mérito que ella pueda tener para formar el convencimiento
del juez, es decir su valor de convicción, que puede ser positivo, si se obtiene, o, por el contrario,
negativo, si no se logra. Por ello, gracias a la valoración podrá saber el Juez si en ese proceso, la
prueba ha cumplido su fin propio y si su resultado corresponde o no a su fin. Pero en ambos casos
la actividad valorativa ha cumplido el fin que le corresponde. Dicho de otra manera, el resultado
de la prueba se conoce mediante su valoración.
Principio de comunidad de la prueba: Este principio indica que la prueba no pertenece a quien
la aporta, sino que pertenece al propio proceso por lo que puede favorecer a ambas partes y por
ende el juez al momento de dictar sentencia debe de valorar a las pruebas en su conjunto sin
importar quien las haya aportado.
Fuerza o valor probatorio de los medios de prueba: Puede decirse que apreciar la prueba "es
la actividad intelectual que lleva a cabo el juez para medir la fuerza probatoria de un medio de
prueba. Por lo tanto, fuerza o valor probatorio es la aptitud que tiene un hecho (solo o en
concurrencia con otros) para demostrar Judicialmente otro hecho o para que el mismo hecho
quede demostrado.
Sistemas de valoración de la prueba
 Sistema de prueba legal o tasada: Es el sistema de apreciación de la prueba que consiste en
vincular al juzgador a una valoración preestablecida. La ley, a tal fin, fija un determinado
efecto para el resultado de un medio probatorio. Ejemplo: Artículo 186 CPCYM:
(Autenticidad de los documentos). Los documentos autorizados por notario o por
funcionario o empleado público en ejercicio de su cargo, producen fe y hacen plena prueba,
salvo el derecho de las partes de redargüirlos de nulidad o falsedad.

 Sistema de libre convicción: En cuanto a la libre convicción debe entenderse por tal aquel
modo de razonar que no se apoya necesariamente en la prueba que el proceso exhibe al juez,
ni en medios de información que pueden ser fiscalizados por las partes. Este sistema es lo
Contrario de la prueba tasada, el juzgador no se sujeta a ninguna regla específica establecida
con anterioridad, sino que por medio de análisis determina su valor, sujetándose de los
medios de prueba presentados, que le al final provocarán su convencimiento.

 Sistema de Sana Critica: La sana crítica es la operación intelectual realizada por el juez y
destinada a la correcta apreciación del resultado de las pruebas judiciales, realizada con
sinceridad y buena fe.