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BACHAHA, AMANTES E IMPUNIDAD

Sara Alonso Mallo


Sara Alonso Mallo es estudiante de Historia en la UNED

“Cada movimiento que hacen es seguido y aplaudido, y nunca he visto tanto interés sin
aliento, ya que excitan, toda la gente parece devorarlos con sus ojos, mientras sus
manos golpean el tempo de cada paso. Si un Bacha condesciende a ofrecer a un
hombre un plato de té, el receptor se eleva a tomarlo con una profunda reverencia, y
devuelve el cuenco vacío de la misma manera, dirigiéndose a él sólo como Majestad, o
diciéndole “yo soy tu esclavo”.
(Eugene Schuyler, 1872 - 1873)

“ (…). La orquesta comenzó con una curiosa melodía triste, el ritmo se aceleraba
destacándose por los timbales, y cuatro bacha tomaron sus posiciones sobre la
alfombra. (…) Descalzos, vestidos como mujeres con largas batas de seda de brillantes
colores que les llegaban por debajo de las rodillas, y pantalones estrechos sujetos
firmemente alrededor de sus tobillos, los brazos y las manos brillaban con anillos y
pulseras. Las danzas consisten en contorsiones sensuales del cuerpo y contorsiones
rítmicas hacia adelante y atrás, con las manos y los brazos levantados en un
movimiento tembloroso. (…), los ojos de los espectadores nativos brillaban con
admiración, mientras que los Bacha entonaban al mismo tiempo una melodía
penetrante con la música a un ritmo cada vez mayor. (…) estaban cantando sobre el
amor y la belleza de las mujeres. Más rápido y más rápido se movieron los bailarines
hasta que finalmente uno cayó al suelo, aparentemente exhausto y encantado por el
amor”.
(Konstantin Konstantinovich Pahlen, 1908 - 1909)

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Danza de un bacha en Samarkand (1905-1915). Fotografía de S. M. Prokudin-Gorskii
(Biblioteca del Congreso, Estados Unidos).

Estamos en una sala llena de señores adultos, no tienen por qué ser viejos pero sí
adultos, y entonces se abre una puerta y entra una señorita tintineando cascabeles y
deslumbrando con mogollón de lentejuelas que dirían por ahí. La señorita empieza a
bailar, y según nos vamos fijando (porque el maquillaje ayuda mucho pero no lo puede
todo) vemos que el cráneo de la señorita es algo más anguloso de lo que suele ser usual
en las señoritas, y al llegar a las más violentas contorsiones del baile también podemos
ver que sus pechos son postizos. ¿Cuál es el misterio? Ninguno. La nuestra es una fiesta
de Bacha bazí, “Juego con chicos”, es decir, un chico se viste de chica y baila
canciones de amor: un hallazgo, incluso en las calles de Kabul es facilísimo encontrar
puestos callejeros en los que se venden DVD de Bacha bazí.

Hasta este punto todo podría parecer una exótica forma de entretenimiento oriental, pero
resulta que el “juego” no termina siempre cuando cesa la música. Entonces el bachesh
reaparece con sus ropas masculinas de salir a la calle, los espectadores se levantan y
algunos de ellos se llevan al baches a la casa de alguno de ellos o a un hotel; aquí está la
segunda parte del trabajo del bachesh: el sexo, ya sea con su dueño o también con los
amigos de su dueño.
El Bacha bazí es una forma de explotación y abuso sexual de los niños varones
autóctona de Afganistán, si bien pueden verse espectáculos parecidos en países vecinos
del Asia Central como Tayikistán y Uzbekistán. Muchas veces los chicos son
propiedades de un individuo en concreto y otras no. Llegados a este punto es muy
interesante el estudio hecho por la AIHRC (Comisión independiente de Derechos
humanos de Afganistán). Eso sí, las estadísticas se basan en el número de participantes
encuestados pero la realidad es que hay muchos más individuos que permanecen en la
sombra y de los que no tenemos noticia, a esto se le llama cifra negra).

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ESTADÍSTICAS DE LA AIHRC

Bacha
- Un 87% dice que son obligados, solo un 13% dice hacerlo motu proprio.
- Un 81% quiere cambiar de “trabajo”, pero un 19% dice que no. Un 68% reconoce cobrar por
cada “trabajo”.
- Un 58% dice haber sido víctimas de violencia. Según sus testimonios las palizas, los encierros
y los intentos de asesinatos son las formas de violencia más comunes hacia ellos.
- La mayoría tienen menos de 18 años. El 42% tienen entre 13 y 15 años, 45% entre 16 y 18, y
un 13% entre 18 y 25.
- La alfabetización y la consciencia tienen un fuerte efecto, los alfabetizados son menos
vulnerables. Un 48% de los testados son analfabetos. El 87% no pueden ir a la escuela.
- Un 39% de los chicos se dedican principalmente a dormir con su abusador y a tener sexo con
él, un 36% son explotados para bailar. Un 33% dice ser usado únicamente para el sexo, y otro
31% solo para bailar y entretener.

Propietarios
- El 90% de las élites locales y de los testigos afirman que no han sido perseguidos por la ley.
- Un 86% reconocen sentirse atraídos por el “aspecto encantador” de los chicos, a otro 14%
dicen que para ellos eso no es importante.
- Un 86% dice que los bacha son felices así, pero otro 14% reconoce que eso no es vida para los
bacha.
- El 78% están casados y el 22% están solteros, 18% tienen más de una esposa. Más del 46%
se casaron entre los 18 y los 25 años, el 46% están completamente satisfechos con su
matrimonio y el 43% parcialmente con su matrimonio.
- El 75% tienen un chico, un 14% tienen 2, pero ambos grupos han podido tener hasta 3 chicos
en posesión. El 81´6% tienen chicos entre 13 y 16 años, un 78% dicen que les interesan los
chicos de entre 13 y 16 años, y un 14% muestran interés por los que tienen entre 17 y 18.
- Un 69´5% dice que el propósito del Bacha bazí es para su recreo, deseo e intereses personales.
Lo que incluye dormir juntos, sexo, y disfrutar haciéndolos bailar en las fiestas en las que
pueden tocar sus cuerpos durante las danzas. Algunos dicen que en algunos lugares es natural o
para competir con rivales.
- Un 69% de los abusadores niegan amenazas.
- Un 69% de los propietarios se muestran indignados ante el asunto de los chicos que son
asesinados; el 31% restante ni se inmutan.
- En términos sociológicos el 64% son gente normal para la sociedad. Los ricos, los
comandantes y los ancianos son menos del 8% de los consumidores.
- 58% son analfabetos, si bien no es un factor estructural.
- 53% han confesado organizar fiestas entre otros propietarios de bacha acompañadas de bailes y
consumo de alcohol. El otro 47% restante lo niega.
- Un 39% dice tener a su víctima en posesión 24 horas al día (viven juntos), un 14% dicen que
unas 12 horas diarias, un 8% unas 6 horas, y entre un 14 y un 25% entre 3 y una hora.
- Un 29% dicen que pagan dinero por ellos, un 13% dicen que conocen a estos chicos a través
de amigos, un 9% confiesa que los consiguen mediante coerción y amenazas. Un 24% da
otros motivos poco claros.
- El 25% tienen entre 21 y 30 años, el 28% entre 31 y 40, 28% 41 y 50.

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En el abuso sexual infantil la violencia y la intimidación pueden ser una forma de
interactuar sexualmente el abusador con la víctima, puede hacer con pero no es lo más
habitual; la técnica más habitual entre los agresores suele ser la del grooming, el
engatusamiento de la víctima por el abusador. La escalada en la conducta pedófila
siempre va en ascendente debido a la habituación de la mente del pedófilo que comienza
contemplando a los niños y termina manteniendo sexo con ellos. Muchos individuos
tienen su parafilia hacia los niños “durmiendo” hasta que comienzan a integrarse de
manera paulatina en los círculos de Bacha bazí hasta que terminan dedicando gran parte
de su tiempo al Bacha bazí lo mismo que un adicto lo hace con los estupefacientes.
De todas formas dos de los rasgos del pedófilo son su inmadurez y su ira hacia el
mundo de los adultos, lo que en muchos casos puede nacer de que muchos de los
propietarios de bacha hayan sido niños-soldados en los casi 40 años de guerra civil
afgana, por lo tanto, en muchos casos tanto las víctimas como los abusadores son
infancias rotas.
Si bien no podemos seguirlo a pies juntillas es muy interesante el punto de vista del
profesor (Félix López Sánchez, Universidad de Salamanca) del que podríamos extraer
qué, además del interés económico, hace que los bachaha quieran repetir el mismo
proceso con otros chicos. Para López Sánchez la agresión sexual adolescente nace de la
propia pulsión sexual adolescente, la desinhibición general, sobre todo sexual, y la falta
de valores éticos de referencia, o incluso sustancias estimulantes. Siendo fundamental el
clima de violencia generalizada en todos las facetas de la vida cotidiana que reina en
Afganistán, puesto a que ello contribuye a que los chavales estén peor socializados,
tengan más tendencia a recurrir a la agresividad para lograr sus objetivos, controlar sus
impulsos o demostrar su poder. Además, la sociedad disculpa los abusos de estos chicos
al considerarles agentes con mucha necesidad sexual, con dificultades para controlar sus
impulsos sobre todo si han sido objeto de altos niveles de excitación. Por otra parte,
ellos sientes su autoestima mermada frente a los demás de no conseguir sus objetivos
sexuales. Tampoco ayuda el hecho de que haya sido comprobado en diversos estudios
que los sujetos varones desde la primera infancia aprenden con mayor facilidad y hacen
un mayor uso, por tanto, de más la agresividad física y verbal para lograr sus objetivos.
Así que a la hora de diagnosticar a un abusador adolescente no nos enfrentamos a un
enfermo psiquiátrico, sino a un adolescente con un déficit en el proceso de socialización
que puede manifestarse en la carencia de ética social que le hace saber que no se debe
imponer la conducta sexual de uno a los demás, por ser una falta contra la libertad e
intimidad de los demás. También en la ausencia de habilidades sociales sin las que
cometen graves errores relacionales como los de no saber expresar el deseo, seducir,
respetar el “no” de la otra persona, etc. Todo ello sin olvidar la falta de capacidad de
autocontrol generalizada o situacional.
Así que bien podríamos echar la vista atrás para ver desde qué punto arranca el
problema.

Llegados a este punto es necesario detenernos en el tema de la homosexualidad en


Afganistán.

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http://www.elmundo.es/internacional/2013/11/15/5286538563fd3d047f8b457b.html

En lo que refiere a las víctimas podríamos relatar una serie de características que suelen
reunir los bacha, pero creo que serán más ilustrativos los testimonios de un chico que
hace llamarse Omid y el de un proxeneta profesional al que los niños de los parques
llaman “el alemán”, aunque sea afgano de pura cepa, que opera entre Balkh y Takhar y
que habló para el documental “Los chicos danzantes de Afganistán” de Najibullah
Quraishi. Omid habló para el periodista Rustam Qobi, quien grabó un documental sobre
el Bacha bazí (http://www.bbc.com/news/world-south-asia-11217772), y le dijo que a
sus 15 años era el mayor de tres hermanos, su padre había muerto y su madre pedía en
las calles de Kabul, entre lo que a ella le dan y los 2 $ y el arroz pilau (arroz especiado)
que le dan a él por noche mantienen a la familia. Omid habla claramente sobre el
desahogo sexual que tiene que ofrecer y sobre cómo sus abusadores nunca han sido
perseguidos por la ley debido a su poderío. Por su parte “el alemán” dice que hay
chicos que sirven para bailar y que otros solo sirven para el sexo; él sabe reconocer a los
que sirven para bailar por su forma de andar y porque son delgados y sanos, cuando los
encuentra les dice que va a organizar una fiesta y que necesita chicos para bailar, algo
en apariencia inocente. Quizá lo más significativo que dice este individuo es que “a los
hombres que no les interesan las mujeres les interesan los chicos, y cuando les gustan
les gustan mucho”. Algo muy parecido a lo que le dice a Rustam Qobi un antiguo
muyahid de 38 años llamado Mohammad Yawar en Pul-e Khumri: “Disfruto mucho
abrazando a un chico, su perfume me mata. No tengo esposa, él es como mi esposa, se
viste con ropas de mujer y duerme junto a mí (aquí es necesario matizar que no solo
hablamos de sexo sino también de dormir juntos toda la noche), le adoro, es todo para
mí” mientras besa su fotografía.

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“Su cuerpo es tan suave,
sus labios tan tiernos.

Está tocando al chico


con sus ropas de algodón.

Dime dónde vives


para que pueda hablar con tu padre,
¡oh muchacho, haces arder de pasión a tu amante!.

Voy hacia el río


y estoy tan borracho
que si no encuentro a mi amante
me ahogaré en el río.

Oh, tú, el del diente de oro, ¿dónde estás?


no soporto estar delante de la puerta cuando tú estás dentro,
quiero apoyar la cabeza en tu tierno pecho,
¡oh, tú, el del diente de oro!, ¿dónde estás? ¿por qué no vienes?”

Canción de Bacha bazí recogida por Najibullah Quraishi.

Lo que nos lleva de manera irremediable a la homosexualidad en Afganistán.


En palabras de Mawlawi Mohammad Sadiq Sadiqyar, un estudioso y líder de la oración
en Mazar-e-Sharif, esto es cosa del Demonio y sus practicantes deberían ser apedreados
hasta la muerte, pero lo cierto es que hay padres de familia que casan a sus bacha ya
mayores con sus hijas para no abandonen la familia, y también hay soldados que no
tienen recato en acudir a la consulta de un médico a contarle que han contraído una
enfermedad venérea tras mantener relaciones con un compañero de armas, sin embargo
si se les pregunta qué piensan de la Homosexualidad dirían que es una desviación y una
vergüenza. Y he aquí que se nos plantean dos cuestiones: la de los hombres que son
efectivamente homosexuales y los que no. Los genuinamente homosexuales, por
testimonios que no pienso revelar cuentan que en Afganistán la Homosexualidad se la
considera de las cosas más reprobables, pero sin embargo es relativamente normal
encontrar hombres adultos que viven con otros hombres diciéndoles a sus vecinos y
conocidos que son parientes suyos del pueblo o de otra provincia siendo totalmente
mentira. Pero por otra parte están los no homosexuales que también tienen afición al
Bacha bazí. Aunque aceptemos que la Homosexualidad es una opción sexual presente
en la especie Humana y en muchas otras especies animales, tendríamos que reparar en
las secuelas que causa en el desarrollo personal de los hombres afganos la implacable
separación de sexos que se les impone desde pequeñitos, como la separación de sus
madres a los 7 años. Así que al llegar a la adolescencia todo se traduce en falta de
afecto, desconocimiento total de la mujer e iniciación en la sexualidad, lo que
desemboca en que en muchas ocasiones los hombres afganos se inician en el sexo con
otros hombres aunque su tendencia sea a las mujeres, “a falta de pan buenas son las
galletas”.

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ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL BACHA BAZÍ
A veces es curiosísimo escuchar o leer a muchas personas con grandes conocimientos
sobre Afganistán hablar del Bacha Bazí casi como si fuese algo novedoso; dicen que
tiene su origen en la inoperancia legal de las autoridades afganas que reina a lo largo y
ancho del país (que en parte es así), otros dicen que se debe a la severidad con la que se
aplica en Afganistán la segregación de sexos islámica; cada uno tiene una opinión
distinta, pero si echamos la vista atrás encontramos testimonios desde el S. XIX lo
menos, aunque si nos seguimos retrayendo al pasado tal vez no encontremos Bacha
Bazí pero sí una cultura de la ambigüedad sexual cuanto menos muy interesante.
Para empezar de acuerdo con las informaciones del historiador de la danza Anthony
Shay, la moral puritana de las potencias coloniales occidentales de finales del S. XIX
hizo que el Bacha bazí desapareciera de las grandes ciudades, ya que las élites habían
absorbidos algunos de los valores colonialistas. En su visita al Turquestán de 1872 a
1873 el viajero Eugene Schuyler escribió que los bacha ocupaban el nicho ecológico de
las bailarinas sin que resultase lascivo. Sin embargo señaló que los puntos calientes eran
Bujará y Samarkanda mientras que en el Khanato de Kokand habían sido prohibidos las
danzas públicas, y en Taskent fueron prohibidos a partir de 1872 a raíz de una epidemia
de Cólera que fue interpretada por los mullahs como un castigo divino porque tales
comportamientos violaban los preceptos del Corán, así que las autoridades rusas
prohibieron las danzas públicas ese verano; sin embargo la prohibición solo duró un
año.

http://www.newq8bride.com/2010/05/shocked-
by-dancing-boys-bacha-bazi.html

http://www.khaama.com/new-report-released-on-bacha-bazi-abuse-of-teenage-boys-
6579

Podemos encontrar otro testimonio en la persona de Malik Kafur, muerto en 1316 d.c.,
un prominente general de Alauddin Khilji. Malik Kafur era realmente Sabour Bhai, hijo
de un Señor rajput, pero en su adolescencia Alauddin Khilji se enamoró perdidamente
de sus gracias, así que fue mandado castrar y convertir al Islam llegando a convertir en
una destacada personalidad militar. Sin embargo el eunuco más famoso de todos fue
Bagoas, muerto en 336 a.c., quien según Diodoro de Sicilia llegó a visir de Artajerjes

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III, penúltimo rey aqueménida, y a ser el amante favorito de Alejandro Magno,
Iskander, como en conocido en Afganistán, sin llegar a desbancar nunca a Efestión en
el corazón de Alejandro, eran amores parejos al parecer. Así que tenemos por tanto
testimonios irrefutables de una cultura de ambigüedad sexual ya desde época
preislámica por tanto no podemos recurrir al Islam como una de las fuentes de la
problemática del Bacha bazí. La cuestión es que desde tiempo inmemorial los reyes
persas tuvieron a sus esposas recluidas en sus harenes al cuidados de una tropa bastante
numerosa de eunucos, pero es que además los eunucos eran también servidores de
palacio y por tanto estaban más cerca a la hora de mantener una relación que las
mujeres, ello sin contar la gran influencia política que ejercían ya que solían servir
como desengrasante a la hora de articular las relaciones entre los clanes aristocráticos
que siempre merodeaban por los palacios a la espera del momento propicio para
lanzarse al asalto del trono. Por eso tenían un papel privilegiado en el trato con el
monarca ya que vigilaban y cuidaban de las mujeres de la familia, mantenían a raya a la
nobleza y actuaban como mayordomos palaciegos, todo ello solía llevarlos a
desempeñar importantes responsabilidades políticas, nuestro anteriormente citado
Bagoas llegó a ser comandante de las satrapías orientales con Darío III, y es probable
que también les llevase a la alcoba del monarca como al parecer sucedió con nuestro tan
traído y llevado Bagoas que fue visir de Artajerjes III y presunto amante de Darío III e
Iskander.
Así que parece bastante evidente que las culturas del lugar desde la Noche de los
tiempos no han tenido a las mujeres en demasiada estima a la hora de mantener
relaciones entre adultos, algo que queda claro como el agua en el proverbio pashtún que
dice que “las mujeres están hechas para procrear, los jóvenes (varones) para el
placer” y no hay ningún inconveniente en “desahogarse”.

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LAS ESTRELLAS INVISIBLES

Foto de Majid Saeedi

Es lógico hasta cierto punto este tipo de relaciones entre hombres ya que los matrimonios por
amor están muy mal vistos, no solo porque implican un grado de conocimiento previo sino
porque para ellos el matrimonio es la unión entre dos clanes. Los matrimonios tradicionales
no hacen vida social juntos, igual que muchos matrimonios japoneses, y es muy raro que un
hombre presente a su esposa en sociedad, y como para muestra un botón: el ex-presidente
Karzai solo expuso a su esposa al ojo público en una ocasión. Así que el interés de lo
romántico queda reservado en muchas ocasiones a contextos como el Bacha Bazí ya que
hombres y mujeres son completos desconocidos ente sí, como si fueran de galaxias diferentes
hasta el punto de que en muchas ocasiones ellas ni siquiera saben en qué consiste el coito
hasta la noche de boda, y lo más seguro es que ellos no tengan ni idea de lo que a ellas pueda
gustarles, así que a ellas la experiencia así de sopetón no solo no les produce placer sino que
las traumatiza, por tanto para ellas el sexo no es solo un tabú sino también una pesadilla. Por
lo tanto la ausencia de la mujer es suplida por el bachesh, al igual que en el Japón de hace 60
años hacia atrás las geiko (geishas) ocupaban el lugar de las esposas en las reuniones de
hombres dinamizándolas como si fuesen “flores vivas” que cantan, bailan, dan conversación y
cuentan chistes para que los hombres no se aburran.
El tabú sobre las relaciones prematrimoniales es tal que se consideran censurables los
contactos que se puedan establecer entre un chico y una chica que estudien juntos en la misma
universidad o que trabajen en la misma empresa, quedan descartados los roces de ninguna
clase, pero aún así pueden servir como pretexto para que una familia decida rechazar una boda
con alguien en esa situación. La opresión social es tal que muchos jóvenes usan internet para
conocer chicos y chicas de su edad sin incomodar a ninguna de las familiar implicadas, así
que establecen amistades con individuos de ambos sexos, pero cuando se conocen en persona
tanto a unos como a otros, aunque sobre todo los chicos, en vez de charlar cara a cara se ven
poseídos de una risita floja que apenas les deja articular unas cuantas frases.
Es una sociedad basada en la figura masculina como fuerza principal que mueve y sustenta
dicha sociedad mientras que la mujer es el sujeto paciente de dicha fuerza.

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En algunos lugares, sobre todo en el norte de Afganistán, tener un chico danzante es un
signo de prestigio, una distinción social como puede ser en la sociedad occidental tener
un caballo de pura raza, por ejemplo. Los hombres que organizan las fiestas y contactan
con los bailarines ganando un cierto dinero sin demasiados esfuerzos, se afanan en que
“su chico” sea el más guapo y el mejor bailarín, como en muchos países
latinoamericanos donde una hija que destaque en los concursos de belleza es todo un
orgullo para la familia. Pero no todo son fulgores de cascabeles ni brillos de maquillaje,
la “gloria” es únicamente para el dueño del bacha, para el chico solo hay vergüenza,
cuando cumpla 18 años será un hombre y ya no podrá jugar a las princesitas de cuento
oriental que hechizan a los hombres con el aleteo de sus manos, el mecerse de sus
caderas o lo seductor de su mirada. El chico no solo perderá la fama que algunos pueden
alcanzar en sus áreas de actuación por sus danzas y su belleza, sino que también será un
ser impuro que ha cometido actos (sexo con hombres) que en Afganistán pueden
pagarse con la muerte. Así que el Bacha bazí es una pelota que de la misma manera que
va en una dirección puede ir en otra, y tenemos dos casos famosos: el de Amrullah
Saleh, ex-Director de Seguridad Nacional, y el de Mohammed Hanif Atmar
https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=http://aecaf.org/onewebmedia/ATMAR%
252C%2520Sara%2520Alonso%2520Mayo.pdf, actual Asesor de Seguridad del
presidente Ghani. En el caso de Saleh es algo más inocente aunque no menos dañino,
pues muchos han intentado desprestigiarle haciendo correr el rumor de que era el bacha
de Ahmad Shah Massoud; otro personaje de quien sus enemigos dicen que adicto al
Bacha bazí, los foros de internet están
llenos de comentarios de esta índole.

http://kabulpress.org/my/spip.php?arti
cle170468

Saleh en primer plano con Massoud al


fondo sobre el año 2000 o 2001 más o
menos.

En cambio el caso del señor Atmar es algo más espinoso. Según las revelaciones de
Wikileaks sobre los cables diplomáticos norteamericanos el señor Atmar habría tenido
la ocurrencia de acudir a una fiesta con bacha y drogas organizada por una empresa
privada estadounidense para el cuerpo policial de la provincia de Kunduz. La revelación
del sarao causó gran turbación al señor Atmar, cosa que debido a la proverbial
parsimonia del señor Atmar cuesta imaginar, pero aun así decidió enfrentar a la opinión
pública diciendo que él era un hombre con pocas amistades y que necesitaba distraerse.
Unas declaraciones un poco extrañas la verdad.
Si retomamos el ejemplo del señor Saleh podemos tocar uno de los puntos más
polémicos del Bacha bazí: su origen. Muchos de los que no son tayikos, sobre todo los
pashtún, insisten en que es una tradición tayika, pero los tayikos contraatacan diciendo
que el Bacha bazí es una tradición pashtún; incluso un antiguo comandante muyahid

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llamado Dastager que fue filmado por Najibullah Quraishi, dice que el Bacha bazí viene
de Pakistán y que fue allí donde los muyahidín que luchaban contra los soldados de la
URSS se aficionaron a él para divertirse en sus momentos de ocio, pero si echamos la
vista atrás parece que no fue así…

Hay en esto además una crueldad añadida: al cumplir los 18 los esquemas en los que el
bachesh ha sido criado desde los 10 u 11 años se desvanecen como si fuese un sueño; es
cierto que ser bachesh es muy desagradable pero algunos bacha establecen verdaderas
relaciones afectivas con sus amos, reciben un dinero que les hace mucha falta sin
agotadoras y mal pagadas jornadas laborales y muchos de ellos se hacen realmente
conocidos en sus provincias por su pericia artística pero cuando terminen la
adolescencia y sean hombres adultos todo terminará; como las Kumaris de Nepal que
son diosas mientras son niñas pero con su primera menstruación se convierten de golpe
y porrazo en vulgares mortales. Del todo a la nada en cuestión de segundos.
Recientemente las autoridades afganas han decidido ponerle coto a estas prácticas
debido a que se están extendiendo como una peste por todo el país, así que las han
calificado de pura pederastia perol Bacha Bazí continuará porque ninguno de los
factores que le ha hecho nacer ha desaparecido. Y dado que en la Aldea global todos
somos culpables de todo deberíamos preguntarnos qué es lo que estamos haciendo con
los niños.

Si les interesa qué podría decir la Psicología sobre este fenómeno con
saramallo@gmail.com

Bibliografía

Apuntes tomados en el curso “Abuso sexual infantil: Pedofilia” en la UNED Pontevedra


(https://extension.uned.es/actividad/9577).

http://www.theguardian.com/world/2009/sep/12/dancing-boys-afghanistan

http://www.bbc.com/news/world-south-asia-11217772

http://www.rawa.org/temp/runews/2010/11/18/bacha-bazi-afghanistanand-darkest-secret.html

http://www.rawa.org/temp/runews/2007/11/19/afghan-boy-dancers-sexually-abused-by-former-
warlords.html

http://www.khaama.com/new-report-released-on-bacha-bazi-abuse-of-teenage-boys-6579

http://www.aihrc.org.af/home/press-release/3319

“Afganistán: claves para entender el presente”, Javier María Ruíz Arévalo (Universidad de
Granada, 2014).

http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2013/09/el-relativismo-y-el-etnocentrismo-
no.html (Noemí Villaverde Maza licenciada en Educación social (UPV/EHU) y Antropología
cultural y social (Deusto) (http://revistamito.com/author/noemivillaverde/).

“Afganistán: Crónica de una ficción”, Mónica Bernabé (Debate, 2012).

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