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Investigar 15 enfermedades relacionadas al neurodesarrollo.

1. Trastorno de atención con hiperactividad (TDAH)

Se caracteriza por síntomas manifiestos de desatención y/o impulsividad-hiperactividad. Se


presentan subtipos dependiendo de si el síntoma predominante es el déficit de atención, la
hiperactividad-impulsividad o si ambos equivalentes.

Las principales manifestaciones de cada una de las áreas son:

Desatención:
 - Falta de atención a los detalles y comisión de errores por descuido.

 - Dificultad para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas.

 - Se distrae fácilmente con estímulos irrelevantes.

 - Parece no escuchar cuando se le habla directamente.

 - No sigue instrucciones ni finaliza tareas.

 - Tiene dificultades para organizar tareas y actividades.

 - Evita en la medida de lo posible tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.

 - Es descuidado en las actividades diarias.

Hiperactividad:
 - Se remueve en el asiento o mueve en exceso manos y pies.

 - Se levanta en situaciones en las que debería permanecer sentado.

 - Exceso de energía.

 - Corre o salta excesivamente en situaciones inapropiadas (en adultos, sensación de


inquietud).

 - Dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.

 - Habla en exceso.

Impulsividad:
 - Se precipita en las respuestas sin haber dejado acabar la pregunta.

 - Tiene dificultades para guardar turno.


 - Interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros.

Trastornos específicos del aprendizaje

Las habilidades cognitivas no son homogéneas en una misma persona, pero si tras un desarrollo
apropiado existe un área particularmente deficitaria, nos referimos a un problema específico en el
aprendizaje. Se caracteriza por un rendimiento académico sustancialmente por debajo de lo
esperado dada la edad cronológica del sujeto, la medición de su inteligencia y una enseñanza
apropiada para su edad. Interfieren significativamente en el rendimiento en la escuela,
dificultando el adecuado progreso del niño y la consecución de las metas marcadas en los
distintos planes educativos.

2. Trastorno de lectura (dislexia)


Se caracteriza por un deterioro de la capacidad para reconocer palabras, lectura lenta e insegura y
escasa comprensión.

3. Trastorno de la expresión escrita (disgrafía)


El problema puede estar en la escritura concreta de palabras o en la redacción-composición
general.

4. Trastorno del cálculo (discalculia)


Afecta al aprendizaje de los conocimientos aritméticos básicos (suma, resta, multiplicación y
división), más que a los conocimientos matemáticos más abstractos (álgebra o geometría).

5. Trastornos de la comunicación
Aparecen cuando el desarrollo del lenguaje no sigue el patrón previsto o se producen déficits
significativos en alguno de sus aspectos. Las características lingüísticas de cada trastorno varían
en función de su gravedad y de la edad del niño.

6. Trastorno de la expresión
La capacidad para la expresión oral es marcadamente inferior al nivel adecuado para la edad
mental del niño. Las dificultades pueden aparecer tanto en el lenguaje verbal como el gestual.
Sus principales características son: un habla limitada cuantitativamente, vocabulario reducido,
dificultad para la adquisición de palabras nuevas, errores de vocabulario o de evocación de
palabras, frases excesivamente cortas, estructuras gramaticales simplificadas, limitación de las
variedades de estructuras gramaticales y de los tipos de frases, omisiones de partes críticas de las
oraciones, utilización de un orden inusual de palabras y enlentecimiento en el desarrollo del
lenguaje.

7. Trastorno de la comprensión
La capacidad para la comprensión es marcadamente inferior al nivel adecuado para la edad
mental del niño. También está notablemente afectada la expresión (este trastorno suele llamarse
“trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo”), lo que se debe a que el desarrollo del
lenguaje expresivo descansa en la adquisición de las habilidades receptivas.

Aparte de las características propias del trastorno de expresión mencionado previamente, en este
caso se observa dificultad para comprender palabras, frases o tipos específicos de palabras.
También puede llegar a darse un déficit en distintas áreas del procesamiento auditivo:
discriminación de sonidos, asociación de sonidos y símbolos, almacenamiento, rememoración y
secuenciación.

8. Trastorno fonológico (dislalia)


Su principal característica es la incapacidad para utilizar los sonidos del habla evolutivamente
apropiados para la edad y el idioma del niño.

Puede implicar errores de la producción, utilización, representación u organización de los


sonidos, como por ejemplo sustituciones de un sonido por otro u omisiones de sonidos.

9. Tartamudeo (disfemia)
Trastorno de la fluidez normal y estructuración temporal del habla inapropiada para la edad del
sujeto.

Se caracteriza por frecuentes repeticiones o prolongaciones de sonidos o sílabas. También


pueden presentarse interjecciones, fragmentación de palabras, bloqueo (audible o silencioso),
circunloquios, palabras producidas con un exceso de tensión física y repeticiones de
monosílabos.

No suele producirse durante una lectura oral, cantando o hablando a objetos inanimados o
animales.

10. Disartria

Se considera disartria a aquella dificultad en la articulación del lenguaje producida por una
alteración cerebral o situada en las fibras nerviosas que regulan la articulación y producción
del lenguaje. Se considera un tipo de dislalia orgánica.

11. Disglosia

La disglosia es una dislalia orgánica producida por alteraciones morfológicas que impiden o
dificultan el uso normal del lenguaje y la correcta pronunciación. Un ejemplo lo encontramos en
personas con labio leporino o con malformaciones faciales. También es considerada un tipo de
dislalia orgánica.

12. Trastorno de la comunicación social

También llamado trastorno de la comunicación pragmática, se basa en la existencia de


dificultades a la hora de usar el lenguaje de una manera adecuada al contexto. No hay problemas
en comprensión ni en emisión, pero sí de emplear el lenguaje correcto en el momento correcto.
Es habitual que el sujeto no capte por qué en determinados contextos emplear un lenguaje u otro
resulta más o menos adecuado, que existan dificultades para entender metáforas y analogías,
buscar segundos significados o encontrar diferentes maneras de expresar una misma idea, siendo
el lenguaje por lo general literal. Asimismo, no solo ocurre con el lenguaje oral, sino también
con el gestual.
Esta sintomatología es habitual en sujetos con autismo y Asperger.

13. Afasias y disfasias

Las afasias son todas aquellas alteraciones en las que se produce la pérdida o la dificultad para
producir, comprender o repetir el lenguaje debido a la existencia de una lesión cerebral, estando
dicha habilidad ya adquirida anteriormente y produciéndose los déficits solo después.
Su equivalente infantil es la disfasia, en la que dichos problemas se dan ante una habilidad aún
no consolidada y que a menudo no puede desarrollarse por completo debido a la lesión
cerebral. En este último caso a veces resulta difícil de diferenciar de otros problemas, ya que no
hay una línea base fijada con respecto a la capacidad de lenguaje: el niño aún no ha aprendido o
no ha acabo de aprender a comunicarse.
Dentro de este grupo de trastornos existen muchas variantes, en función del área lesionado y el
efecto que tenga en la comunicación y el lenguaje.

14. Hiperlexia

Este problema se caracteriza por una gran habilidad para la lectura rápida, pero por lo
general con poca comprensión y retención del material leído.

15. Disortografía

Un problema en el que el principal déficit se da a la hora de escribir correctamente el contenido


del mensaje que queremos producir. A veces también denominada disgrafía disléxica, se
producen errores en la escritura que afectan al trazado correcto de las grafías según las normas
ortográficas.

16. Glosolalia

Uso de un lenguaje inventado por parte del sujeto, siendo incomprensible para los oyentes, en
el que se generan términos nuevos a la vez que existe agramatismo.

17. Taquifemia

Trastorno del habla en que el sujeto habla de manera excesivamente rápida, hasta el punto que se
produce una fuga de palabras y continuos errores derivados de la gran velocidad a la que se
habla.

18. Trastornos del espectro autista (TEA)

Son un grupo de discapacidades del desarrollo que pueden causar problemas graves, y hasta
crónicos, de socialización, comunicación y conducta.

La forma en la que estas alteraciones se manifiestan varía mucho de un niño a otro, de ahí que se
hable de un "espectro" o "continuo de trastornos", lo que significa que existen diferentes maneras
en las que los síntomas de este tipo de trastornos aparecen y que la gravedad de los mismos varía
de unos casos a otros. El cuadro clínico no es uniforme ni está absolutamente demarcado, y su
presentación oscila en un espectro de mayor a menor afectación, varía con el tiempo y se ve
influido por factores como el grado de capacidad intelectual asociada o el acceso a apoyos
especializados.

Las personas con TEA procesan la información en su cerebro de manera distinta a los demás y se
desarrollan a un ritmo distinto en cada área. Se caracterizan por la presentación de dificultades
clínicamente significativas y persistentes en la comunicación social (marcada dificultad en la
comunicación no verbal y verbal usada en la interacción, ausencia de reciprocidad social y
dificultades para desarrollar y mantener relaciones con iguales apropiadas para el nivel de
desarrollo), conductas estereotipadas motoras o verbales, comportamientos sensoriales inusuales,
adherencia excesiva a rutinas y patrones de comportamiento ritualistas e intereses restringidos.

19. Trastornos motores

Otro de los grandes grupos de trastornos del neurodesarrollo son los motores, en el que existen
dificultades en aspectos vinculados al movimiento como la coordinación o se producen
movimientos involuntarios.
Dentro de estos trastornos encontramos el trastorno del desarrollo de la coordinación, el de
movimientos estereotipados y los trastornos por tics. En este último grupo encontramos el
trastorno de la Tourette, junto al de tics motores o vocales persistentes y el de tics transitorio.

20. Dislexia y alexia

Uno de los trastornos del lenguaje más conocidos, pero en este caso del lenguaje escrito. La
dislexia es la dificultad para la lectoescritura en el que el sujeto tiene problemas para
comprender lo que lee o realizar la acción de leer. Las letras se mezclan y se realizan
sustituciones, omisiones y traslaciones, se enlentece la lectura y por lo general existen
dificultades para comprender lo leído.
La dislexia puede ser superficial (en el que se dan problemas a la hora de leer globalmente las
palabras), fonológica (en el que la persona tiene dificultades para leer asociando la pagrafia con
su equivalente en forma de fonema, con lo que solo se lee a partir de la forma de la palabra) o
profunda (una mezcla de las dos anteriores, que aparece junto a problemas semánticos).
La alexia supone la total incapacidad para esta habilidad debido a una lesión cerebral.