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Estudiante: Nicolás Antolínez Parrado

Materia: América II

El arte y la educación en la colonia

En el presente trabajo se busca explicar las dinámicas sociales y la educación en la sociedad


colonial y sus efectos en las llamadas castas, en este caso el virreinato de la Nueva Granada,
mostrándolos como el modelo base de dominación que expone Immanuel Kant en sus escritos
sobre la ilustración. Este análisis se llevará a acabo a partir de diferentes obras de arte; los
retratos pintados por Pedro José Figueroa de Francisco José de Paula Santander y Simón
Bolívar, ambos se encuentran en el museo de arte colonial, en ellos se muestra a los dos
próceres con sus prendas militares; también será utilizada la ilustración de la primera parte
de los veintiún libros sobre la monarquía indiana compuestos por Juan de Torquemada,
ubicada en el mismo museo, en la que se puede observar una representación de Torquemada
dando lecciones a un amplio publico, de todas las edades, debajo de una inscripción que dice:

“Primera parte
de los veinte i un libros rituales i monarchia
indiana, con el origen y guerras, delos indios occidentales, de las
poblaciones, descubrimiento, conquista, conversion y
otras cosas maravillosas de la mesma tierra, ditribuydos
en tres tomos”1
Además de esto se usarán textos de diferentes autores en los que se habla del “vivir cotidiano”
de las diversas castas, además de una exposición bastante concisa del sistema educativo
colonial.

Antes que nada es necesario delimitar el periodo temporal a trabajar. Si bien, normalmente,
se suele tener por “periodo colonial” el espacio entre el descubrimiento de América y el
subsecuente establecimiento de las diferentes audiencias, hasta la consolidación de las
diferentes campañas de independencia, exceptuando el periodo de la restauración fernandina,
en este caso se tomará la idea expuesta, aunque no defendida, por Germán Colmenares en su

1
Torquemada, J. 1615. Ilustración. Museo de Arte Colonial de Bogotá.
libro “Partidos políticos y clases sociales”, en el cual se nos menciona que la verdadera
renovación de las instituciones políticas se dio en 1848, fecha de la verdadera emancipación2,
tiempo en el cual se manifestaron las exigencias de diferentes sectores sociales.

La primera etapa del sistema educativo colonial está presente en la ilustración de


Torquemada. Esta hay que entenderla bajo el contexto del descubrimiento y la conquista de
los pueblos americanos por parte de los españoles, el encuentro cultural en el cual los
conquistadores esperan someter a sus adversarios, en este caso usando como herramienta la
educación, obviamente esta de mano de la evangelización.

La educación se pensó como necesaria bajo los intereses de explotación de la corona, aunque
si bien existía una vocación real por los padres de ciertas ordenes religiosas, aún así se servía
a estos fines. Esta formación, pensada para la evangelización de la población indígena, iba
aunada con la integración de las comunidades indígenas al sistema imperial español, no solo
en un sentido estrictamente económico, sino también social y político. La intención de ciertas
ordenes religiosas por crear un clero indígena, conformado por nobles, capaz de atraer a sus
súbditos a la fe cristiana al final fracasó, según el mismo Torquemada por “la incapacidad
indígena para aprender materias abstractas”3. Quizá esta sea la primera muestra de lo que se
refiere Kant con “dominación”, el intento de crear un “mentor”, es el principio base de un
régimen contrario a la emancipación mental del hombre. En cuanto a las áreas técnicas de la
educación no hay mucho que anotar, puesto que si bien existen numerosos casos de indígenas
dedicados a estos oficios, no requieren de un uso extenso de la Razón, por lo que no es
necesaria la liberación.

En el caso de los mestizos se da una configuración especial, al no pertenecer a la capa social


de los conquistadores, pero tampoco a la de los conquistados, se crea un “desarraigo social”.
Son individuos que se encuentran en un limbo dentro del orden social de la colonia. Aunque
hubo intentos de educarlos, para evitar que quedaran en la mendicidad, dichos intentos no
prosperaron. Esta casta no es entregada a un mentor para su adoctrinamiento, creando un
miedo latente entre la clase dirigente, puesto que podrían ser capaces de poner en peligro el

2
(Colmenares, 2008)
3
(Chocano, 2014)
orden implantado por la corona4, como finalmente ocurrió. Se puede decir que se trata de la
única casta realmente libre en términos kantianos, prueba de esto es que la mayoría de la
población involucrada en levantamientos como la insurrección comunera de 1781 hayan sido
mestizos. Mismo caso es el de los sectores mulatos y pardos de Cartagena, al haber sido
descuidada su evangelización se permitió que las ideas de la Libertad africanas y su identidad
cultural permanecieran intactas5; fueron los negros en armas quienes tuvieron una
participación estelar en la creación de la junta de gobierno de Cartagena en 1811. Incluso
después es apreciable su Libertad en figuras como el almirante Prudencia Padilla.

El caso de los criollos es el que demuestra el punto máximo de desarrollo del sistema
educativo colonial, por el tipo de individuos que forma, es la formación plena de la
dominación mental, condición que se ve posteriormente reflejada por las acontecimientos
más representativos de las campañas independentistas y la formación de las juntas de
gobierno en América, en especial el caso de la Nueva Granada. Es en esta etapa donde entran
los retratos de los diferentes próceres de Figueroa.

Ambas obras tienen demasiadas cosas en común, como por ejemplo el tema militar, siempre
presente en las representaciones de la casta criolla. La carrera militar era una de las vías de
ascenso social disponibles hasta cierto punto para los criollos, a parte de la educación
universitaria. Sin embargo, aun en estos espacios se ven reflejadas las restricciones del
sistema de castas; en el caso de la carrera militar, los cargos más altos dentro de la jerarquía
estaban reservados para los peninsulares, coroneles como Sámano fueron enviados para
mantener el orden en Santa Fe ante la amenaza de la formación de una junta de gobierno
americana como se había hacho en Quito en 1809 ¿Qué otra institución podría reflejar mejor
la condición impositiva del sistema de formación colonial que el ejercito?

La universidad era solamente otro espacio de contradicciones en la sociedad colonial, eran


constantes los conflictos, incluso hasta llegar a la violencia, entre criollos y peninsulares. Ni
que hablar de las otras castas que llegaron a tener el privilegio de alcanzar la universidad,
mulatos, pardos y mestizos, su segregación era extrema, hasta el punto de que era posible
llevar causas legales para su expulsión. La educación era una cuestión de elites. Gentes

4
(Chocano, 2014)
5
(Rosas, 2003)
formadas por la lectura de Cicerón, Salustio, Julio Cesar, Virgilio y Horacio. La visión del
orden jerárquico del mundo y de la vitalidad de las ideas imperialistas inundaban las
lecciones6. En las aulas se estaban formando los futuros mentores encargados del
adoctrinamiento y dirigencia sobre el pueblo llano, supuestamente incapaz de comprender
las ciencias y las artes del buen gobierno.

La formación integral de los estudiantes iba desde las artes hasta la medicina. Las leyes
jugaban un papel primordial, puesto que eran el boleto de acceso a los cargos bajos en la
burocracia colonial. La instrucción en esta institución elitista solo podía llevar a que se
concibiera de forma casi instintiva que el pueblo, aquella gente que hizo posible la realización
del cabildo, era por naturaleza ignorante, y que por este motivo debían ser guiados por sus
hermanos mayores, los criollos, a lo que era mejor para ellos. Es esta lógica la que lleva a la
realización de un cabildo extraordinario el 20 de julio, y finalmente una demostración clara
del funcionamiento del sistema atacado por Kant en sus escritos sobre la ilustración.

En conclusión se puede decir que; primero, el sistema educativo colonial, a través de sus
fases de desarrollo, primero con los indígenas y después con los criollos, demuestra a
cabalidad lo que para Kant era la dominación mental del pueblo, la creación e imposición de
mentores encargados del mantenimiento del orden social por medio de la supresión de la
Razón; y segundo, que las castas que no tuvieron una gran participación en este, tuvieron la
posibilidad de desarrollar un pensamiento y accionar propio desde el cual impulsaron los
movimientos de emancipación en sus respectivos territorios, como la insurrección comunera
de 1781 y la participación de los sectores pardos y mulatos en la creación de la junta de
gobierno en Cartagena en 1811.

6
(Chocano, 2014)
Bibliografía
Chocano, M. (2014). La América Colonial (1942 - 1763). Cultura y vida cotidiana.
SINTESIS.
Colmenares, G. (2008). Partidos politicos y clases sociales. Medellín: La Carreta.
Kant, I. (1784). ¿Qué es la ilustración? Boletín mensual de Berlín
Rosas, R. (2003). El tribunal de la santa inquisición y los negros esclavos en américa.
Universidad de Pivia.