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IV. Dinámicá de lá pártículá II. Dinámicá.


Segunda Ley de Newton. Cantidad de Movimiento.
En general definimos a la masa de un cuerpo o una partícula
a un número asociado a ellos, el que se obtiene comparando el
cuerpo con un cuerpo patrón, utilizando para ello, una balanza de
brazos iguales, fig. IV-1. La masa es entonces un coeficiente que
distingue una partícula de otra. Nuestra definición operacional de
masa nos da su valor suponiendo que la partícula se halle en re-
poso. fig. IV-1
La cantidad de movimiento de una partícula se define como
el producto de su masa por su velocidad. Designándole con p , tenemos:
p mv (IV-1)
La cantidad de movimiento es una magnitud vectorial, por lo que tendrá la misma di-
rección de la velocidad. Es un concepto físico de mucha importancia porque combina los dos
elementos que caracterizan el estado dinámico de una partícula, su masa y su velocidad. En
el sistema MKS, la cantidad de movimiento se expresa en m kg/s.
El hecho de que la cantidad de movimiento es una cantidad dinámica con mayor in-
formación que la velocidad puede demostrarse estudiando algunos experimentos simples.
Por ejemplo, es más difícil detener o aumentar la velocidad de un camión cargado que la de
uno vacío, aun teniendo los dos la misma velocidad. Podemos expresar ahora la ley de iner-
cia de otra manera diciendo que: una partícula libre siempre se mueve con cantidad de mo-
vimiento constante.
Si sobre una partícula libre actúa una determinada
fuerza F constante, fig. IV-2 su cantidad de movimiento
variará; entonces, por la ec. (IV-1) cuando se encuentra en
t, B
el punto A y tiempo t0 será p0  m v0 y en el punto B y
tiempo t será p  m v
t0, A
Donde la diferencia entre la cantidad de movimiento
final e inicial será: fig. IV-2

p  
p0  m v  v 0 
p  m  v
Si dividimos ambos lados de la ecuación por ∆t
p v
 m (IV-1)
t t
Aplicando límite
p v
lim  m lim
t  0 t t  0 t
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dp dv
 m (IV-2)
dt dt
Designaremos el cambio de la cantidad de movimiento con respecto al tiempo de una
partícula con el nombre de “fuerza”, esto es, la fuerza que “actúa” sobre una partícula es:
dp
F  (IV-3)
dt
La palabra “actúa” no es apropiada ya que sugiere la idea de algo apropiado a la partí-
cula. La fuerza es un concepto matemático el cual, por definición, es igual a la derivada con
respecto al tiempo de la cantidad de movimiento de una partícula dada, cuyo valor a su vez
depende de su interacción con otras partículas. Por consiguiente, físicamente, podemos con-
siderar la fuerza como la expresión de una interacción.
La expresión IV-3, es la segunda ley de movimiento de Newton (o segunda ley de
Newton de la que habíamos tratado anteriormente de forma más light). Que para nuestros
cálculos la podemos escribir como:
dv
F m ó F  ma (IV-4)
dt
 i
Fi  m a (IV-5)
Que la podemos expresar diciendo: la suma de las fuerzas es igual a la masa multipli-
cada por la aceleración o por las ec. IV-2, el cambio con respecto al tiempo de la cantidad
de movimiento es igual a la masa multiplicada por el cambio con respecto al tiempo de la
velocidad. La suma de las fuerzas tiene la misma dirección que la aceleración. Por la ec. IV-5,
F
si la fuerza es constante la aceleración, a 
, es también constante y el movimiento es uni-
m
formemente acelerado. Esto es lo que sucede con cuerpos que caen cerca de la superficie
terrestre: todos los cuerpos caen sobre la tierra con la misma aceleración g , y, por consi-
guiente, la fuerza de atracción gravitacional de la tierra llamada peso, es:
P  mg (IV-6)

Principio de la conservación de la cantidad de movimiento


Una consecuencia inmediata de la ley de inercia es que un observador inercial recono-
ce que una partícula no es libre (es decir, que interactúa con otras partículas) cuando obser-
va que la velocidad o la cantidad de movimiento de la partícula deja de permanecer constas-
te; o en otras palabras, cuando la partícula experimenta una aceleración.
Consideremos ahora una situación ideal. Supongamos que, en lugar de observar una
partícula aislada en el universo, como se supuso en la ley de inercia, observamos dos partícu-
las que están sujetas solamente a su interacción mutua y se encuentran por otro lado aisla-
das del resto del universo. Como resultado de su aceleración, sus velocidades individuales no
son constantes sino que cambian con el tiempo, y sus trayectorias en general son curvas,
como se indica en la fig. IV-3 por las curvas (1) y (2). En un cierto tiempo t0, la partícula 1 se
encuentra en A con velocidad v 01 y la partícula 2 en B con velocidad v 02 .Posteriormente en el
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tiempo t, las partículas se encuentran en A1 y B1 con velocidades v1 y v 2 , respectivamente.
Denominando m1 y m2 las masas de las partículas, la cantidad de movimiento del sistema en
el tiempo t0 es: v 1

p0  p01  p02  m1 v01  m2 v02 (IV-7)


A
Luego, en el tiempo t:
v 01 1
p  p1  p2  m1 v1  m2 v2 (IV-8)
v2
De otra manera hubiéramos escrito las ma- A B
sas. El resultado importante de nuestro experimen-
1
to es que independientemente de los valores de t0 v 02

y t, siempre encontramos como resultado de nues- (1)


tra observación, que p0  p . En otros términos, la B
cantidad de movimiento total de un sistema com- fig. IV-3
(2)
puesto de dos partículas que están sujetas sola-
mente a su interacción mutua permanece constante.
Este resultado constituye el principio de la conservación de la cantidad de movimien-
to, uno de los principios fundamentales y universales de la física. Consideremos, por ejem-
plo, un átomo de hidrógeno, compuesto por un electrón rotando alrededor de un protón, y
supongamos que el sistema se encuentra aislado de modo que solamente se tomará en
cuenta la interacción entre el electrón y el protón. Por consiguiente, la suma de la cantidad
de movimiento del electrón y del protón con relación a un sistema inercial de referencia es
constante. Similarmente, consideremos el sistema compuesto por la tierra y la luna. Si fuera
posible despreciar las interacciones debidas al sol y a los otros cuerpos del sistema planeta-
rio, entonces la suma de la cantidad de movimiento de la tierra y la luna, con relación a un
sistema inercial de referencia, sería constante.
Aunque el principio ya enunciado de la conservación de la cantidad de movimiento
considera claramente dos partículas, este principio se cumple para cualquier número de par-
tículas que formen un sistema aislado; es decir, partículas que están sometidas totalmente a
sus propias interacciones mutuas y no a interacciones con otras partes del mundo. Por ello,
el principio de la conservación de la cantidad de movimiento en su forma general dice la can-
tidad de movimiento total de un sistema aislado de partículas es constante.
No se conocen excepciones a este principio general de conservación de la cantidad de
movimiento. Por el contrario, cuando parece que hay violación de este principio en un expe-
rimento, el físico inmediatamente busca alguna partícula desconocida que no ha notado y la
cual puede ser la causa de la aparente falta de conservación de la cantidad de movimiento.
Es esta búsqueda la que ha dado lugar a que los físicos identifiquen el neutrón, el neutrino,
el fotón, y muchas otras partículas elementales.
La conservación de la cantidad de movimiento puede expresarse matemáticamente es-
cribiendo la siguiente ecuación:
p  i pi  p1  p2  p3  ...  constante (IV-9)
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Esta ecuación nos dice que, en un sistema aislado, el cambio de la cantidad de movi-
miento en un intervalo particular de tiempo, es igual y opuesto al cambio de la cantidad de
movimiento del reto del sistema durante el mismo intervalo de tiempo.
Para el caso particular de dos partículas que interactúan entre sí, fig. IV-3,
p1  p2  constante (IV-10)
Es decir
p01  p02  p1  p2
De ésta última:


p1  p01   p2  p02 
Llamando p1  p1  p01 y p2  p2  p02 a los cambios de las cantidades de movimientos
entre los tiempos t0 y t, de las partículas 1 y 2, podemos escribir:
p1   p2 (IV-11)
Este resultado indica que,
p1 p02
para dos partículas interactuan- p1
tes, el cambio en la cantidad de
movimiento de una partícula en
un cierto intervalo de tiempo es
igual y opuesto al cambio en la
p01 p2 p2
cantidad de movimiento de la
otra durante el mismo intervalo
de tiempo (fig. IV-4). Por lo tanto,
fig. IV-4
el resultado anterior puede ex-
presarse igualmente diciendo que: una interacción produce un intercambio de cantidad de
movimiento. De manera que cantidad de movimiento “perdida” por una de las partículas
interactuantes es igual a cantidad de movimiento “ganado” por la otra partícula.
La ley de inercia propuesta anteriormente, es justamente un caso particular del princi-
pio de conservación de la cantidad de movimiento. Como tenemos solamente una partícula
aislada en lugar de varias, la ec. (IV-10), tiene solamente un término por lo que p = constante
o lo que es lo mismo, v = constante, lo cual es una expresión de la ley de inercia.
Utilizando la ec. (IV-2) de cantidad de movimiento, y suponiendo que la masa de una
partícula es constante, podemos expresar el cambio en cantidad de movimiento de la partí-
cula en un tiempo t como:

 
p   mv  m v

Por lo tanto, la ec. IV-11 se convierte en m1 v1   m2 v2 por lo que:

m2  v1
 (IV-12)
m1  v2
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La cual indica que los cambios de magnitud v1
de velocidad son inversamente proporcionales a
las masas. Este resultado nos permite definir la
A F12
masa dinámicamente. Así, si la partícula 1 es v 01 v2
1 F21
nuestra partícula “patrón”, su masa m1 puede
definirse como la unidad. Haciendo interactuar
A B
cualquier otra partícula llamémosle la partícula 2, F12
2
con la partícula patrón y aplicando la ec. (IV-12) v 02
podemos obtener su masa m2. Este resultado (1) F21
indica que nuestra definición operacional previa
B
de masa puede reemplazarse por esta nueva de-
finición operacional derivada a partir del principio fig. IV-5
(2)
de conservación de la cantidad de movimiento y
la suposición de que la masa no cambia con la velocidad.
Si a ambos miembros de la expresión IV-12 la dividimos por t, y luego aplicamos el lí-
mite:
p1 p2
 
t t
p1 p2
lim   lim
t  0 t t  0 t

dp1 dp
  2 (IV-12)
dt dt
Por lo que:
F12   F21

Donde F12 es la fuerza sobre la partícula (1) debido a su interacción con la partícula (2) y
F21 es la fuerza sobre la partícula (2) debido a su interacción con la partícula (1), fig. IV-5.
Como conclusión se puede decir que cuando dos partículas interactúan, la fuerza sobre una
partícula es igual y opuesta a la fuerza sobre la otra.
Esta es la tercera ley del movimiento de Newton (o simplemente tercera ley de New-
ton), que también se llama como ley de acción y reacción ec. (IV-12).
Sobre las partículas actuarán por la 2º ley de Newton:
dv1 dv2
F12  m1 , F21  m2
dt dt
Pasando al primer miembro dt:
F12 dt  m1 dv1, F21 dt  m2 dv2
Integrando entre un punto inicial y uno final obtendremos:
t v1 t v2
0
F12 dt  m1 
v01
dv1; 
0
F21 dt  m2 
v02
dv2

 
t
0
F12 dt  m1 v1  v 01 (IV-13)
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 
t
0
F21 dt  m2 v2  v02 (IV-14)

Los segundos miembros son las variaciones de la cantidad de movimiento de las partí-
culas (1) y (2), y los primeros miembros, la integral de una fuerza durante el intervalo de
tiempo en el cual actúa que se denomina impulsión de una fuerza (o impulso de una fuerza),
y se representa por J .
Las ecuaciones IV-13/14 pueden enunciarse como que el incremento de la cantidad de
movimiento de cualquier cuerpo es igual a la impulsión de la fuerza ejercida por el mismo.