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Totalitarismo y Distopía unidos en una realidad

Durante muchos años el género distópico ha estado presente, plasmando las distintas
realidades que han existido, especialmente la de los gobiernos totalitarios. En el ámbito
de la literatura se pueden encontrar libros como 1984, Un mundo feliz, Fahrenheit 451,
Rebelión en la granja, entre otros. Mientras que en la actualidad se evidencia en los
países de carácter totalitarios como: Venezuela, Cuba y Corea del norte en donde las
libertades personales han sido invadidas por sus propios gobiernos. La distopía es lo
contrario a la utopía, ya que esta última demuestra un sistema de gobierno ideal que tiene
una sociedad perfecta y justa, en cambio, la distopía crítica al gobierno “perfecto” sin
perder el rasgo distintivo de la propia utopía manteniendo las características de ciencia
ficción y gobiernos totalitarios.

En efecto, consideramos que la distopía si está presente en los gobiernos totalitarios,


debido a que se puede observar en la vida cotidiana de los ciudadanos de estos
gobiernos. Por lo anterior, este ensayo tiene como objetivo cuestionar nuestra realidad
como sociedad y su similitud con la distopía. A continuación, daremos a conocer las
razones del porque consideramos que la distopía sí es propia de los gobiernos totalitarios:
En primer lugar, la propaganda es muy común en todos los países, ya que a través de
esta se nos intenta vender algún producto, informar o tan solo concientizar sobre algún
tema de interés de la población. En cambio, en los países totalitaristas es ocupada para
influenciar nuestros ideales, producir una opinión sobre un tema de relevancia para el
gobierno de manera que todos los habitantes logren obtener un pensamiento colectivo.
¿Pero qué tiene que ver esto con la distopía? Es que en estos gobiernos es habitual que
existan grupos de personas en contra de la información que entrega ese proclamado
gobierno “perfecto” e intentaran ponerse en contra de este, esto es una característica
principal de la distopía, la cual consiste en que el protagonista logra abrir sus ojos frente a
la realidad en la cual vive e intenta relevarse contra ese sistema.

No obstante, existen grupos que dicen que la propaganda en todos los países tiene el
mismo propósito, producir un pensamiento ideológico, como la propaganda de la guerra
fría la cual tenia al mundo dividido entre dos ideologías (Capitalistas y Comunistas). Pero
esto no es así, ya que la propaganda capitalista tiene el objetivo de recomendarnos lo que
nos gusta, mientras que la propaganda ocupada por los gobiernos totalitarios se
caracteriza principalmente por la poca variedad de temas que toma, ya que estos nos
muestran lo que ellos quieren que veamos.
En segundo lugar, es muy común escuchar en las noticias que en algún asesinato, robo o
guerra las armas son ocupadas para intimidar a la víctima o al enemigo, pero en los
gobiernos totalitarios y en las propias novelas distópica las armas son ocupadas para
producir miedo a sus propios habitantes, de esta manera, mantienen a sus ciudadanos
controlados. Este concepto en el caso de la realidad se puede observar en algunos países
como Venezuela y corea del norte, ya que en estos uno no se pueden expresar de
manera libre sin que el gobierno los oprima, mientras que en la Distopía este concepto se
puede ver en la novela de George Orwell, 1984 en el cual la noción de miedo o terror
siempre está presente, puesto que el partido gobernante ocupa métodos como el gran
hermano y las telepantallas. Esto se puede observar en el siguiente fragmento: “En cada
uno de los descansillos y frente al hueco del ascensor, volvía a percibir aquella cara
descomunal que le miraba fijamente desde la pared. Tratábase de una de esas figuras
hechas de suerte que sus ojos parecen seguirle a uno en todas direcciones. Y en la parte
inferior del cartelón leiase la inscripción siguiente: EL HERMANO GRANDE OS VIGILA.”
(Orwell, 1949, p.8). Esto último es una evidencia de que la propaganda es utilizada para
producir una presión al habitante y evitar alguna rebelión por parte del ciudadano en las
novelas distópicas.

A pesar de ello, hay quienes opinan que los gobiernos que critican al totalitarismo también
cometen abusos contra la población, pero este hecho en sí no es común, ya que en los
gobiernos democráticos si ocurren abusos por parte de poder, pero estos son específicos
y no afectan a todos los habitantes y cuando suceden la justicia se encarga de
solucionarlos. Por el contrario de los gobiernos totalitarios, en los cuales es muy frecuente
ver que se ocupan elementos tales como armas para producir miedo a la población y
cuando estos conllevan muerte no salen a la luz.

En tercer lugar, la censura es propia de la distopía como en los gobiernos totalitarios, ya


que de esta manera pueden moldear la información según los ideales del gobierno,
además pueden producir que los habitantes eviten algunos temas por ignorancia. Esto se
puede observar en las novelas como 1984 donde existía el ministerio de la verdad el cual
se encargaba de cambiar toda la información del pasado, debido a que esta era un peligro
para el partido, y en Fahrenheit 451 en donde los libros eran quemados. Por ejemplo, en
la siguiente cita del libro Fahrenheit 451: “Caminaron un poco más y la niña dijo: ¿Es
verdad que hace muchos años los bomberos apagaban el fuego en vez de encenderlo?

- No, las casas siempre han sido combustibles.


- Qué raro. Oí decir que hace muchos años las casas se quemaban a veces por accidente
y llamaban a los bomberos para parar las llamas. El hombre se echó a reír. La muchacha
lo miró brevemente." (Bradbury, 1953, p.18). En esta cita se puede apreciar una
conversación que demuestra la ignorancia que tienen algunos habitantes y como el
sistema ha llegado a deformar la realidad haciéndoles creer otras cosas como que los
bomberos nunca apagaron el fuego, sino que siempre lo han causado, cosa que en
realidad no es así. La censura a actuado de tal forma que ha producido una enorme
ignorancia en las personas, y esta ignorancia es lo que le conviene a los sistemas
totalitarios mantener.

Sin embargo, hay personas que creen que la censura no es propia de los gobiernos
totalitarios y la distopía, dado que también está presente en otros tipos de sistemas, estos
se basan en que en los países capitalistas y sus medios de comunicación muestran lo que
les conviene. Pero esto es erróneo, debido que la información se puede obtener de
manera libre a través de uno de los medios más importante, el internet. Además, en los
gobiernos totalitarios te pueden castigar por buscar información que no les conviene,
puesto que estos gobiernos tienen las redes intervenidas.

En conclusión, la distopía sí está presente en los gobiernos totalitarios, dado que en estos
se pueden encontrar características propias de las novelas distópicas, tales como, el uso
de la propaganda para manipular a sus ciudadanos, las continuas demostraciones de
poder por parte del gobierno para producir miedo en los habitantes y por último, las
incesantes censuras que hacen estos gobiernos para que sus ciudadanos no se den
cuenta de la realidad en la que están viviendo. Todos estos factores crean una sociedad
en donde la ignorancia y el miedo predominan, lo cual es muy conveniente para el
régimen totalitario porque de esta manera así logran mantener a la ciudadanía como a
ellos les plazca y se aseguran de seguir estando en el poder, visto que como las personas
creen que su realidad está bien y es la única que existe, se terminaran conformando con
lo que su sistema actual les proporciona y no tendrán la necesidad de querer cambiarlo,
pues al final seguirán viviendo en una distopía creada por su propio gobierno, en la cual
ellos creen que está bien, e incluso se podría decir que los gobiernos pueden hacerles
creer que en vez de estar viviendo una distopía, en realidad están en una utopía “en su
mundo perfecto” , no obstante, esto no es así ya que la constante censura, entrega de
datos falsos y omisión de los verdaderos, el uso de violencia el cual es normalizado y la
falta de libertad de expresión solo seguirán fortaleciendo un mundo distópico que presenta
un gobierno totalitario.

Ya concluido este ensayo se nos abren nuevas interrogantes con respecto a la relación
que existe entre el género distópico y los gobiernos totalitarios de la actualidad, pues
como la distopía está presente en sistemas totalitarios, se nos aparecen incógnitas tales
como, ¿es necesario que estos gobiernos tengan un gran desarrollo tecnológico tal como
se ven en las novelas distópicas? Y si fuera el caso ¿Qué necesitan estos gobiernos para
convertirse en una distopía en su totalidad?

Orwell, G. (1949). 1984. Buenos Aires, Argentina: Editorial Kraft. Barcelona, España:
Editorial Planeta.

Bradbury, R. (1953) Fahrenheit 451. Estados Unidos: Editorial Ballantines Books.