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ROCAS DESIMENTARIA SILICATADAS

5.1INTRODUCCION:
Como se discute en el capítulo 1, las rocas sedimentarias compuestas principalmente de partículas
de silicato derivadas de la rotura por erosión de rocas más viejas y por el volcanismo piroclástico
se llaman rocas sedimentarias siliciclasticas. Areniscas, conglomerados y lutitas componen los
miembros de este grupo. Las rocas sedimentarias siliciclásticas representan aproximadamente las
tres cuartas partes de todas las rocas sedimentarias en el registro geológico y están presentes en
sucesiones sedimentarias que van desde el Precámbrico hasta el Holoceno. Son de especial interés
para los geólogos como indicadores de la historia de la Tierra. Muchas de las texturas y estructuras
discutidas en los capítulos 3 y 4 están particularmente bien desarrolladas en estas rocas. Estas
texturas y estructuras proporcionan información importante sobre el transporte de sedimentos
antiguos y las condiciones de deposición. Además, los minerales y fragmentos de rocas en rocas
sedimentarias siliciclásticas proporcionan nuestras pistas más definitivas sobre la naturaleza y la
ubicación de los antiguos sistemas de montaña desaparecidos, como las Montañas Rocosas
ancestrales y las Montañas Apalaches de los Estados Unidos. Los geólogos del petróleo están
especialmente interesados en las areniscas porque más de la mitad de las reservas mundiales de
petróleo y gas ocurren en estas rocas. Las hojas también son de gran interés porque la materia
orgánica contenida en las lutitas se cree que es el material fuente del petróleo y del gas.

En este capítulo, nos centramos en la composición de partículas (tipos de minerales y fragmentos


de roca) de areniscas, esquistos y conglomerados y exploramos maneras en que la composición
puede usarse para clasificar estas rocas e interpretar aspectos de su orificio. También
examinaremos brevemente los cambios en la composición y la textura que se producen debido a
la diagénesis del entierro.

5.2 SANDSTONES

Las areniscas constituyen el 20-25 por ciento de todas las rocas sedimentarias. Son rocas comunes
en sistemas geológicos de todas las edades, y se distribuyen a lo largo de los continentes de la
Tierra. Las areniscas consisten principalmente en granos de silicato que varían en tamaño de 1/16
a 2 mm. Estas partículas forman la fracción estructural de las areniscas. Las areniscas también
pueden contener varias cantidades de cemento y un material de tamaño muy fino (<~ 0,03 mm)
llamado matriz, que están presentes dentro del espacio intersticial de los poros entre los granos
del armazón. Debido a su tamaño aproximado (relativo a la

Tama~no de las partıculas en las lutitas), la mineralogıa del armazón de las areniscas puede
determinarse general- mente con exactitud razonable con un microscopio petrográfico estándar o
por microscopıa electrónica retrodispersada (por ejemplo, Krinsley et al., 1998). La composición
química a granel puede medirse mediante técnicas instrumentales tales como fluorescencia de
rayos X y espectrometría de emisión de plasma de argón indutivamente acoplada (ICP). La química
de los neumáticos de los granos minerales individuales se determina comúnmente mediante el
uso de un microanalizador de sonda de electrones o un detector de rayos X de energía dispersiva
(E * X) acoplado a un microscopio electrónico de barrido.
En esta sección examinaremos la mineralogía y la composición química de los areniscas,
discutiremos la clasificación de las areniscas sobre la base de la compo- sición mineral y
evaluaremos la utilidad de la composición química y de las partículas al interpretar la génesis de
las areniscas.

Mineralogía del marco

Las partículas que componen las areniscas son principalmente minerales de silicio de tamaño de
arena y toscos y fragmentos de roca conocidos como granos de armazón, como se mencionó. Sólo
unos pocos tipos principales de minerales constituyen el grueso de todas las areniscas. Estos
minerales comunes y fragmentos de roca se muestran en la Tabla 5.1 y se discuten con mayor
detalle en los siguientes párrafos.

Cuarzo

El cuarzo (Si02) es el mineral dominante en la mayoría de las areniscas, constituyendo en


promedio alrededor del 50-60 por ciento de la fracción de la estructura. Es un mineral
comparativamente fácil de identificar, tanto megascópicamente en muestras de mano como por
examen petrográfico en secciones delgadas, aunque puede confundirse con feldespatos. Debido a
su dureza su¬perior y la estabilidad química, el cuarzo puede sobrevivir al reciclaje múltiple. Los
granos de cuarzo en muchos areniscas muestran algún grado de redondeo adquirido por abrasión
durante uno o más episodios de transporte, particularmente por el viento.

El cuarzo puede presentarse como granos (monocristalinos) (Fig. 5.1 A) o como granos
compuestos (policristalinos) (Fig. 5.IB). Cuando se examinan bajo prismas polarizados cruzados con
un microscopio petrográfico, muchos granos de cuarzo muestran patrones de extinción a medida
que se gira la etapa. Esta propiedad se denomina extinción ondulatoria. Algunos autores (Folk,
1974, Basu et al., 1975) sugieren que las propiedades de policristalinidad y extinción ondulatoria
pueden usarse para distinguir el cuarzo producido de diferentes fuentes. El cuarzo se deriva de la
roca plutónica, particularmente las rocas plutónicas félsicas tales como granitos, rocas
metamórficas y areniscas más viejas.

Feldespatos

Los minerales de feldespato representan aproximadamente el 10-20 por ciento de los granos de
armazón de las areniscas promedio. Son el segundo mineral más abundante en la mayoría de los
areniscas. Varias variedades de feldespatos se reconocen en base a las diferencias en la
composición química y las propiedades ópticas. Están divididos en dos grandes grupos: feldespatos
alcañiles y feldespatos de plagioclasa.

Los feldespatos alcalinos constituyen un grupo de minerales en los que la composición química
puede extenderse a través de una serie completa de soluciones sólidas de KAISijOj a través de (K,
Na) AlSi3Oj a NaAlSi308. Debido a que los feldespatos ricos en potasio son miembros tan comunes
de este grupo, se ha convertido en una práctica generalizada llamar a los feldespatos alcalinos de
feldespatos de potasio, a menudo acortados simplemente a K-spars. Los miembros comunes del
grupo potasio-feldespato incluyen ortoclasa, microclina (figura 5.1C) y sanidina. Los feldespatos de
plagioclasa forman una serie de soluciones sólidas complejas que van desde NaAlSi3Og (albita)
hasta CaAhSijCk (anorthite). Una fórmula general para la serie es (Na, Ca) (Al, Si) Si20 (J. Los
feldespatos de plagioclasa pueden

Comúnmente se distinguen de los feldespatos de potasio sobre la base de propie- dades ópticas
tales como el hermanamiento (véase la figura 5.ID con la figura 5.1C) mediante examen con un
microscopio petrográfico. Desafortunadamente, algunos feldspatos de K (por ejemplo, ortoclasa y
sanidina) y algunas plagioclasas no son centrifugados, lo que dificulta su diferenciación entre sí y
de cuarzo. Los feldespatos de potasio son generalmente considerados como algo más abundantes
en general en las rocas sedimentarias que los feldespatos de plagioclasa; Sin embargo, la
plagioclasa es más abundante en areniscas de rocas volcánicas.

Figura 5.1Principales tipos de granos de armazón en areniscas. A. Cuarzo monocristalino,


Roubidoux Fm. (Ordovícico), Missouri. B. Cuarzo policristalino, arenisca del Mioceno, Japón Mar.C.
Feldespato de potasio (microclina), Bateman Fm. (Eoceno), Oregon. D. Plagioclasa feldspato,
Bateman Fm. (Eoceno), Oregon. E. Mica (moscovita), Bateman Fm. (Eoceno), Oregon. F. Minerales
pesados (Z = Zircon, M = magnetita, P = piroxeno), India. Fotomicrografías de nicol cruzadas.

Los feldespatos son químicamente menos estables que el cuarzo y son más susceptibles a la
destrucción química 3 durante la meteorización y la diagenesis. Debido a que son también más
suaves que el cuarzo, los feldespatos se vuelven más redondeados durante el transporte. También
parecen ser algo más propensos a romperse mecánicamente y romperse debido a su escisión. Los
feldespatos son menos propensos que el cuarzo a sobrevivir varios episodios de reciclado, aunque
pueden sobrevivir más de un ciclo si el clima ocurre en un clima moderadamente árido o frío.
Debido a esta posibilidad de reciclado, la presencia de unos pocos granos de feldespato en una
roca sedimentaria no |

Necesariamente significa que la roca está compuesta por sedimentos de primer ciclo derivados
directamente de rocas ígneas o metamórficas cristalinas. Por otra parte, un alto contenido de
feldespatos, particularmente del orden del 25 por ciento o más, indica probablemente derivación
directamente de rocas de fuente cristalina.

Minerales del Marco Accesorio

Minerales que tienen una abundancia promedio en rocas sedimentarias de menos de 1 a 2 por
ciento se llaman minerales accesorios. Estos minerales incluyen las micas comunes, muscovita
(mica blanca) y biotita (mica oscura), y un gran número de llamados minerales pesados, que son
más densos que el cuarzo.

La abundancia media de micas gruesas en las rocas sedimentarias siliciclásticas es menor de


aproximadamente 0,5 por ciento, aunque algunas areniscas pueden contener 2-3 por ciento. Las
micas se distinguen de otros minerales por su hábito platy o escamoso (Fig. 5.1E). La moscovita es
químicamente más estable que la biotita y comúnmente es mucho más abundante en areniscas
que la biotita. Las micas se derivan particularmente de las rocas fuente meta-morphócas, así como
de algunas rocas ígneas plutónicas.

Los minerales que tienen una gravedad específica mayor que aproximadamente 2,9 se llaman
minerales pesados. Estos minerales incluyen tanto las va- lidades químicamente estables como las
inestables (lábil) como se muestra en la Tabla 5.1. Los minerales pesados estables como el zirconio
y el rutilo pueden sobrevivir a múltiples episodios de reciclado y son comúnmente redondeados,
indicando que la última fuente era sedimentaria. Los minerales menos estables, como la mag-
netita, los piroxenos y los anfíboles, tienen menos probabilidades de sobrevivir al reciclado. Son
comúnmente los sedimentos del primer ciclo que reflejan la composición de los tocks cercanos de
la fuente. Por lo tanto, los minerales pesados son indicadores útiles de las rocas de origen
sedimentario, ya que los diferentes tipos de rocas fuente producen diferentes conjuntos de
minerales pesados. Los minerales pesados se derivan de una variedad de rocas ígneas,
metamórficas y sedi¬ mentarias.

Debido a su baja abundancia en areniscas, los minerales pesados son comúnmente concentrados
para estudiar separándolos de la fracción de minerales ligeros usando líquidos pesados tales como
bromoformo o politungstato sódico (por ejemplo, Lindholm, 1987, p.214). En este proceso de
separación, el sedimento desagregado se agita en un líquido pesado contenido en un embudo
colocado dentro de una campana extractora. Los minerales ligeros flotan en la superficie del
líquido pesado, pero los minerales pesados se hunden gradualmente en el tallo del embudo,
donde pueden ser extraídos y separados de ellos. La fracción ligera. Después de que el lıquido
pesado se haya lavado en un disolvente adecuado, estos concentrados minerales pesados se
pueden montar entonces en un portaobjetos de cristal de microscopio (figura 5.1 F) y estudiarse
con un microscopio petrográfico.

Fragmentos de roca

Pedazos de rocas de origen antiguo que aún no se han desintegrado para producir granos
minerales individuales se llaman fragmentos de roca o clastos. Los fragmentos de roca constituyen
alrededor del 15-20 por ciento de los granos del marco en la arenisca media; Sin embargo, el
contenido de fragmentos de roca de las areniscas es muy variable y oscila entre cero y más del 95
por ciento. Fragmentos de cualquier tipo de roca ígnea, metamórfica o sedi¬ cial pueden ocurrir
en areniscas (Fig. 5.2); Sin embargo, es más probable que los fragmentos de rocas de origen de
grano fino se conserven como fragmentos de tamaño de arena (Boggs, 1968). Las rocas de fuente
de grano muy grueso tales como granitos típicamente producen clastos de tamaño de arena
gruesa o mayor (por ejemplo, Fig. 5.2A); Sin embargo, tales clastos no son comunes porque los
granitos se desintegran comúnmente para producir minerales individuales en lugar de clastos. Los
fragmentos de roca más comunes en las areniscas son los clastos de rocas volcánicas (figura 5.2B),
el vidrio volcánico (en las rocas más jóvenes) y las rocas metamórficas de grano fino como la
pizarra, la filita, el esquisto y la cuarcita Fig. 5.2D). Los fragmentos de tamaño de arena de siltstone
cementado con sílice, arenisca de grano fino (Fig. 5.2E) y pizarra son menos

común. Los clastos de piedra caliza u otras rocas carbonatadas son también menos comunes,
posiblemente en parte porque no sobreviven al desgaste y al transporte. Los granos de cuarzo
compuestos que consisten en cristales de cuarzo extremadamente pequeños, denominados
cuarzo mi-crocristalino, se llaman chert. Los granos de Chert son en realidad fragmentos de roca,
derivados de la erosión de los nódulos de chert o chert acamados en la piedra caliza, y pueden ser
abundantes en algunas areniscas

Los fragmentos de roca son particularmente importantes en los estudios de rocas de origen
sedimentario. Son moderadamente fácilmente identificables y son indicadores más confiables de
los tipos de rocas fuente que los minerales individuales como el cuarzo o el feldespato, que
pueden derivarse de diferentes tipos de rocas fuente

Cementos Minerales

Los granos estructurales de los neumáticos en la mayoría de las rocas sedimentarias siliciclásticas
están unidos entre sí: por algún tipo de cemento mineral. Estos materiales de cementación
pueden ser sili-; Minerales tales como cuarzo y minerales opalinos o no silicatados tales como
calcita y dolomita A. El cuarzo es el mineral de silicato más común que actúa como cemento. En La
mayoría de las areniscas, el cemento de cuarzo está químicamente unido a la red cristalina de los
granos de cuarzo existentes, formando aros de cemento llamados sobrecrecimientos (Fig. 5.3A).

Dichos sobrecresos que conservan la continuidad cristalográfica de un grano se dice que son
tiltaxiales. Debido a que los recubrimientos sintácticos son ópticamente continuos con el grano
original, se extinguen en la misma posición que el grano original cuando se rotacan en la etapa de
un microscopio polarizador. El crecimiento excesivo puede ser reconocido por una línea de
impurezas o burbujas que marcan la superficie del grano original. Los sobrecrecimientos de cuarzo
son particularmente comunes en areniscas ricas en cuarzo. Menos comúnmente, el cemento de
cuarzo J está presente como cuarzo microcristalino, que tiene un grano fino, | Textura cristalina
similar a la del chert. Cuando el cemento de sílice se deposita como mi-. Cuarzo ctocristalino,
forma un mosaico de cristales de cuarzo muy pequeños que llenan el interior; Espaciales
espaciales entre los granos de silicato del marco (Fig. 5.3B). No es raro que los cristales próximos a
los granos estructurales sean pequeños, ligeramente alargados, y estén orientados de forma
normal a las superficies de los granos de armazón. Más raramente, el opal (un mineral isotrópico)
se produce como cemento en areniscas, particularmente en areniscas ricas en materiales
volcánicos. Como el cuarzo y el cuarzo microcristalino (chert), el ópalo también está compuesto de
Si02, pero, a diferencia de estos minerales, el ópalo contiene un poco de agua y carece de una
estructura cristalina definida. Por lo tanto, se dice que es amorfo. Opal es metaestable y cristaliza
en el tiempo al cuarzo microcristalino.

Los minerales carbonatados son los cementos minerales no siliconados más abundantes en las
rocas sedimentarias siliciclásticas. La calcita es un cemento de carbonato particularmente común.
Se precipita en los espacios de poros entre los granos del armazón, formando típicamente un
mosaico de cristales más pequeños (Fig. 5.3C). Estos cristales se adhieren a los granos del marco
más grande y se unen entre sí. Los cementos carbonatados menos comunes son dolomita y
siderita (carbonato de hierro). Otros minerales que actúan como cementos en areniscas incluyen
minerales de óxido de hierro hematita y limonita, feldespatos, anhidrita, yeso, barita, minerales
arcillosos (Fig. 5.3D) y minerales de zeolita. Las zeolitas son minerales de aluminosilicatos
hidratados que se presentan como cementos principalmente en rocas volcánicas sedimentarias
(discutidas en una sección posterior).

Todos los cementos son minerales secundarios que se forman en areniscas después de la
deposición y durante el entierro. Los detalles del proceso de cementación se dan en la Sección 5.5
(Diagenesis).
Matrix Minerals

Los granos en areniscas menores de aproximadamente 0,03 mm, que llenan los espacios
intersticiales entre los granos de la estructura, se denominan minerales de la matriz. Los minerales
de matriz pueden incluir micas de tamaño fino, cuarzo y feldespatos; Sin embargo, los minerales
de arcilla constituyen la mayor parte de los granos de la matriz. Debido a su pequeño tamaño, los
minerales de arcilla son difíciles de identificar mediante la microscopía petrográfica de rutina.
Deben ser identificados mediante técnicas de difracción de rayos X, microscopía electrónica u
otros métodos no ópticos. Los minerales de arcilla son de composición diversa. Pertenecen al
grupo de minerales filosilicatos, que se caracteriza por estructuras de capas bidimensionales
dispuestas en láminas indefinidamente extendidas.

Los grupos arcillosos más comunes son illite [K2 (Si6Al2) Al402o (OH) 4], esmectita
(montmorillonita) f (Al, Mg) g (Si40io) 3 (OH) 10 • I2FI2O], caolinita fAl2Si2 05 (013) 4 ], Y clorito
[(Mg, FeJsfAl, Fe3 +) 2Si3OI0 (OH) 8]. La caolinita es una arcilla de dos capas; Los otros son arcillas
de tres capas. La esmectita es un grupo arcilloso-mineral, de los cuales la montmorillonita es una
variedad principal. Los minerales arcillosos se forman principalmente como minerales secundarios
durante la erosión subaerial y la hidrólisis, aunque también pueden formarse por medio de la
intemperización subacuática en el medio marino y durante la diagenización del enterramiento.

Composición química

Tradicionalmente, los sedimentólogos han puesto relativamente poco énfasis en el estudio de la


composición química de las rocas sedimentarias siliciclásticas, en agudo contraste con los geólogos
que estudian las rocas ígneas y metamórficas. Esta falta de interés se atribuye principalmente a la
creencia común de que la composición química de las rocas siliciclásticas es menos útil que la
composición mineral para interpretar la historia y la procedencia de los depósitos. Además, la
presente composición química de estas rocas puede no reflejar con precisión su composición en el
momento de la deposición, ya que la cristalización de nuevos minerales durante el enterramiento
y la diagénesis de los sedimentos puede cambiar la composición química original. El costo
anteriormente elevado de realizar análisis químicos es un factor adicional que ayudó a desalentar
estudios químicos extensos de rocas sedimentarias. Varias herramientas nuevas, como el
microanalizador de sondas de electrones y los rayos X

Fluorescencia, permiten ahora análisis quimicos rápidos y comparativamente baratos de la


composición de la roca. Estas nuevas herramientas, así como las actitudes cambiantes con
respecto a la importancia de la composición química, están haciendo que los sedimentólogos
desarrollen un interés más profundo en la química de las rocas sedimentarias. Por ejemplo, los
datos químicos, tanto la composición química a granel como la composición de oligoelementos de
minerales individuales, se han aplicado a estudios de procedencia, es decir, estudios que
relacionan materiales sedimentarios con sus rocas de origen (por ejemplo, Morton et al., 1991;
Basu, 1993).

Debido a que la mayoría de los granos en las rocas sedimentarias siliciclásticas se derivan de
diversos tipos de rocas ígneas, metamórficas y sedimentarias, la mineralogía y la composición
química de las rocas siliciclásticas son claramente una función de la composición de la roca madre.
Sin embargo, las rocas sedimentarias muestran diferencias químicas distintas de las rocas madre
originadas debido a los cambios químicos que se producen durante la meteorización y la
diagenesis. Por ejemplo, tienden a enriquecerse en sílice y se descomponen en hierro, magnesio,
calcio, sodio y potasio en comparación con las rocas presentes. El enriquecimiento en sílice se
produce porque los minerales silíceos resisten la intemperización química; Por lo tanto, la sílice se
concentra en los residuos de la intemperie con respecto a los cationes más solubles. Además, la
estabilidad química superior de los minerales SiC> 2 como el cuarzo y el chert hace que las rocas
sedimentarias se enriquezcan progresivamente en estos minerales durante los múltiples eventos
de reciclaje. Por lo tanto, en general, el contenido de sílice aumenta a costa de minerales ricos en
hierro y magnesio menos estables.

La composición química promedio de algunas areniscas registradas en la litera¬ tura se muestra en


la Tabla 5.2. Destaco que esta tabla muestra la composición promedio de unas cuantas areniscas.
Los especímenes de arenisca de otras formaciones pueden tener composiciones químicas que se
desvían considerablemente de estos valores medios. El silicio, expresado como SiC> 2, es el
constituyente químico más abundante en todos los tipos de areniscas debido a la abundancia de
cuarzo en areniscas ya la presencia de silicio en todos los minerales de silicato. El aluminio (AI2O3)
es moderadamente abundante en areniscas que contienen feldespatos abundantes o en areniscas
ricas en fragmentos de roca que contienen una matriz de minerales arcillosos, es mucho menos
abundante en areniscas ricas en cuarzo, que comúnmente no tienen una matriz de arcilla. En
promedio, el hierro, el magnesio, el calcio, el sodio y el potasio son menos abundantes en
areniscas que el aluminio. Las concentraciones relativas de estos elementos varían en función de
la mineralogía de los granos de arena y de los tipos de minerales de arcilla de la matriz y cementos
diagenéticos en la roca. Por ejemplo, las areniscas con abundante cemento de carbonato de calcio
o fósiles carbonatados pueden tener un contenido de calcio anormalmente alto.

Clasificación de las areniscas

La clasificación descriptiva de las areniscas se basa fundamentalmente en la mineralogía del


marco, aunque la abundancia relativa de la matriz juega un papel en algunas clasificaciones.
Aunque la mineralogía es la base principal para clasificar las areniscas, encontrando una
clasificación adecuada para todos los tipos de areniscas y aceptable para la mayoría Geólogos ha
demostrado ser un objetivo difícil de alcanzar. De hecho, se han propuesto más de cincuenta
clasificaciones diferentes para las areniscas (Friedman y Sanders, 1978), pero ninguna ha recibido
amplia aceptación. Las clasificaciones que incluyen todo incluido tienden a ser demasiado
complicadas y difíciles de manejar para uso general, y las clasificaciones que son simplificadas
excesivamente pueden transmitir muy poca información útil.

Nomenclatura estructural de los sedimentos mixtos

El sedimento siliciclástico no consolidado se denomina grava (dominancia de granos de 2 mm de


tamaño), arena (1 / 16-2 mm) o lodo (<1/16 mm), dependiendo del tamaño del grano. Los
equivalentes rocosos de estos sedimentos son conglomerados, areniscas y pizarra (matorral).
Debido a que muchas rocas sedimentarias siliciclásticas están compuestas de granos de tamaños
mixtos, no siempre es fácil decidir si una roca debe llamarse un conglomerado, una arenisca o un
esquisto. Podría ser difícil decidir, por ejemplo, si una roca sedimentaria compuesta de partes casi
iguales de tamaño de arena y partículas de tamaño de barro debería llamarse piedra arenisca o
pizarra. Se han ideado diversos esquemas de clasificación para nombrar sedimentos mixtos
texturizados y rocas sedimentarias, la mayoría de los cuales utilizan diagramas de textura
triangular como los que se muestran en la Figura 5.4.

La clasificación textural ilustrada en la Figura 5.4A incluye partículas que varían desde el barro
(arcilla y limo fino) hasta grava. Obsérvese que los límites de textura en este esquema de
clasificación no son completamente simétricos. Idealmente, podríamos esperar que el límite entre
grava y arena de barro se fije en 50 por ciento; Sin embargo, esto no siempre es así, como muestra
la figura 5.4A. Debido a que las partículas de tamaño de grava suelen ser menos abundantes que
las partículas de arena y barro, muchos geólogos consideran que un sedimento con un fragmento
de tamaño de grava de tan sólo un 30 por ciento es un gravón. Si los sedimentos contienen sólo
partículas de tamaño de arena y menores, es más apropiado un esquema de clasifi- cación de
textura como el de la figura 5.4B o 5.4C que utiliza arena, limo y arcilla como miembros finales de
la clasificación. Una vez que se ha establecido la nomenclatura textural del sedimento siliciclástico
y de las rocas sedimentarias, las rocas dentro de cada grupo textural pueden clasificarse además
sobre la base de la composición.

Clasificación Mineralógica

La mayoría de las areniscas se componen de mezclas de un número muy pequeño de


componentes del marco dominante. El cuarzo, los feldespatos y los fragmentos de roca como el
chert y los clastos volcánicos son los únicos constituyentes del armazón que suelen ser
suficientemente abundantes para ser importantes en la clasificación de areniscas. Además de los
granos del marco, la matriz puede estar presente en los espacios intersticiales entre estos granos.
A pesar de la composición muy simple de las areniscas, los geólogos no han podido ponerse de
acuerdo sobre una sola clasificación de arenisca aceptable. Las clasificaciones publicadas van
desde aquellas que tienen una fuerte orientación genética hasta aquellas basadas estrictamente
en propiedades observables y descriptivas de las areniscas. La mayoría de los autores de
clasificaciones de arenisca usan un esquema de clasificación que involucra una gráfica QFR o QFL.
Estas parcelas son diagramas triangulares en los que se representan cuarzo (Q), feldespatos (F) y
fragmentos de roca (R o L) como miembros finales en los polos del triángulo de clasificación.
Existen numerosas formas posibles de que dicho triángulo puede subdividirse En los campos de
clasificación, y los geólogos han explorado la gama completa de estas posibilidades (véanse
reediciones de Klein, 1963, Boggs, 1967b, Okada, 1971, Yanov, 1978).

Una de las clasificaciones más sencillas y fáciles de usar es la de Gilbert (Williams, Turner y Gilbert,
1982), que se muestra en la Figura 5.5, que se basa en una clasificación anterior de Dott (1964). En
esta clasificación, las arenitas que están libres de matriz (<5 por ciento) se clasifican como arenitos
de cuarzo, arenitos feldspáticos o arenitos líticos dependiendo de la abundancia relativa de los
constituyentes QFL. Si la matriz puede ser reconocida (por lo menos 5 por ciento), los términos
cuarzo wacke, feldspathic wacke, y wacke lítico se utilizan en su lugar. Una diferencia principal
entre la clasificación de Gilbert (1982) y Dott (1964) es que Dott establece la frontera entre
arenitas y wackes en la matriz del 15 por ciento. Las clasificaciones de arenisca que incluyen más
"palancas" de clasificación que las de Gilbert, y que han sido ampliamente utilizadas por los
geólogos estadounidenses, incluyen las de McBride (1963) y Folk, Andrews y Lewis (1970). Estas
clasificaciones no incluyen la matriz como parte del esquema de clasificación.
El nombre arkose es usado a menudo por los geólogos para cualquier arenita feldspática que es
particularmente rica (> ~ 25 por ciento) en feldespatos. Otro término en uso general es graywacke.
Este nombre se aplica comúnmente a las piedras de arena ricas en matrices de cualquier
composición que hayan sufrido entierros profundos, tengan una maíz clorítica y sean de color gris
oscuro a verde oscuro, muy duras y densas. Este término ha sido muy mal utilizado, y su uso
continuado es controvertido (véase Boggs, 1992, p.185-186). Algunos geólogos piensan que el
término debe ser abandonado por completo y que debemos sustituir la palabra wacke por
graywacke. Eso es probablemente un buen consejo. En cualquier caso, el nombre se restringe
mejor al uso en el campo y no debe usarse como término petrográfico.

Madurez de arenisca

El término madurez se aplica a las areniscas de dos maneras diferentes. La madurez composicional
se refiere a la abundancia relativa de granos estables e inestables en una arenisca. Una arenisca
compuesta principalmente de cuarzo se considera mate- rialmente madura, mientras que una
arenisca que contiene minerales inestables abundantes (por ejemplo, feldespatos) o fragmentos
de roca inestables es inmadural- mente composicional. La maturidad textural está determinada
por la abundancia relativa de la matriz y el grado de redondeo y clasificación de los granos del
armazón, como se ilustra en la Figura 5.6. La madurez de textura puede variar de inmaduro
(mucho arcilla, granos del marco pobremente clasificados y poco redondeados) a supermature
(poca o ninguna arcilla, granos del marco bien clasificados y bien redondeados). La madurez de la
textura supuestamente refleja «el grado de transporte y reelaboración de los sedimentos; Sin
embargo, también puede verse afectado por procesos diageneticos (es decir, se pueden formar
minerales de arcilla en los espacios de poro durante la diagenisis del entierro).

Características generales de las principales clases de areniscas

La discusión anterior indica que las arenitas se pueden dividir en base a la mineralogía del marco
en tres grupos principales: arenitos de cuarzo, arenas feldspáticas y arenitas líticas (estos grupos
incluyen wackes). A continuación se describen algunas características generales de cada uno de
estos clanes de arenisca.

Arenitos de cuarzo

Las arenitas de cuarzo están compuestas de más de 90 por ciento de granos silíceos que pueden
incluir fragmentos de cuarzo, chert y cuarzo (Fig. 5.7A). Son de color blanco o gris claro, pero
pueden ser manchados de rojo, rosa, amarillo o marrón por óxidos de hierro. Están generalmente
bien litificados y bien cementados con sílice o cemento carbonato; Sin embargo, algunos son
porosos y friables. Las arenitas de cuarzo típicamente ocurren en asociación con ensamblajes de
rocas depositadas en ambientes crátonos estables tales como ambientes eólicos, de playa y de
estanterías. Por lo tanto, tienden a ser interpolados con carbonatos de aguas poco profundas y, en
algunos casos, con areniscas feldspáticas. La mayoría de las arenitas de cuarzo son texturalmente
maduras hasta supermaturales (Fig. 5.6); Los wackes de cuarzo son poco comunes. El lecho
cruzado es particularmente característico de estas areniscas, y las marcas de ondulación son
moderadamente comunes. Los fósiles rara vez son abundantes, posiblemente debido a la mala
preservación o al origen eólico de algunos arenitos de cuarzo, pero los fósiles pueden estar
presentes. Además, trazas de fósiles como madrigueras de las facies de Skolithos pueden ser
localmente abundantes en algunos arenitos de cuarzo marino superficial. Las arenitas de cuarzo
son comunes en el registro geológico. Pettijohn (1963) estima que constituyen aproximadamente
un tercio de todos los areniscas.

Las arenitas de cuarzo pueden originarse como depósitos de primer ciclo derivados de rocas
cristalinas o metamórficas primarias, pero son más propensos a ser el producto de

Reciclado múltiple de granos de cuarzo procedentes de rocas sedimentarias. Si son depósitos de


primer ciclo, deben haberse formado bajo condiciones de intemperie, transporte y deposición tan
vigorosas que la mayoría de los granos químicamente menos estables que el cuarzo fueron
eliminados (por ejemplo, Johnsson, Stallard y Meade, 1988). Concebiblemente, una extensa
lixiviación química bajo condiciones de intemperie calientes, húmedas y de bajo relieve;
Transporte prolongado por el viento; Reelaboración intensiva en la zona de surf; O una
combinación de estos procesos podría ser adecuada para generar una arenita de cuarzo de primer
ciclo. La mayoría de los arenitos cjuartz son probablemente policíclicos, y su historia puede haber
incluido al menos un episodio de transporte eólico, aunque no necesariamente durante el último
ciclo deposicional.

Las arenitas de cuarzo son rocas muy comunes en el registro geológico, particularmente en las
sucesiones estratigráficas del Mesozoico y Paleozoico. Algunos ejemplos bien conocidos de
arenitos de cuarzo en América del Norte incluyen la piedra arenisca Ordovician St. Peter en el
mediocontinente Estados Unidos, la arenisca jurásica de Navajo de la meseta de Colorado, el
cuarteto de Eureka ordovícico en Nevada y California, partes de la arenisca de Dakota del
Cretácico en el La meseta de Colorado y las grandes llanuras, y muchas areniscas de Cambro-
Ordovicien en el valle superior de Mississippi. También se conocen numerosos ejemplos de
arenitas de cuarzo de otros continentes. Pettijolm, Potter y Siever (1987, páginas 179-184)
enumeran ejemplos adicionales de arenitos de cuarzo de América del Norte, Europa y otras partes
del mundo.

Arenites feldespáticas

Las arenitas feldspáticas (Fig. 5.7B) contienen menos del 90 por ciento de cuarzo, más feldespato
que fragmentos de roca inestables y cantidades menores de otros minerales como micas y
minerales pesados. Algunas arenitas feldspáticas son de color rosa o rojo debido a la presencia de
feldespatos de potasio o óxidos de hierro; Otros son de color gris claro a blanco.

\ Son típicamente de grano medio a grueso y pueden contener altos porcentajes de granos
subangulares a angulares. El contenido de la matriz puede variar de trazas a más del 15 por ciento,
y la clasificación de los granos del armazón puede variar desde moderadamente bien ordenada a
mal ordenada. Por lo tanto, las areniscas feldspáticas son comúnmente inmaduras o
submaturadas textualmente, es decir, wackes.

Las arenitas feldspáticas no se caracterizan por ningún tipo particular de estructuras


sedimentarias. El lecho puede variar de esencialmente sin estructura a paralelo I laminado o
laminado cruzado. Los fósiles pueden estar presentes, especialmente en los lechos marinos.

Las arenitas feldspáticas típicamente tienen estanterías incratónicas o estables, donde pueden
estar asociadas con conglomerados, arenitos de cuarzo de poca profundidad o arenitos líticos,
rocas carbonatadas o evaporitas. Menos típicamente, ocurren en las sucesiones sedimentarias que
fueron depositadas en cuencas inestables u otro ajuste más profundo del agua, cinturón móvil. Las
arenitas feldspáticas de estos últimos tipos, comúnmente de una matriz rica y bien endurecida
debido a un enterramiento profundo, se denominan frecuentemente grecas feldspáticas. La
abundancia de arenitos feldspáticos en el registro geológico no está bien establecida. Pettijohn
(1963) estima que los arcos forman aproximadamente el 15 por ciento de todas las areniscas. Si se
incluyen grelos feldspáticos, las arenitas feldspáticas probablemente son más abundantes que el
15 por ciento.

) Algunos arcos se originan esencialmente in situ cuando el granito y las rocas relacionadas se
desintegran para producir un sedimento granular llamado grus. Estos materiales arcosicos
residuales pueden ser desplazados a una corta distancia hacia abajo y depositados como
ventiladores o delantales de material de desecho, comúnmente denominados cuñas clásticas.
Estos ventiladores pueden extenderse en cuencas y ser intercalados o intercalados con mejores
sedimentos estratificados y mejor clasificados. Otras arenitas feldspáticas experimentan
considerable transporte y reelaboración por los ríos o el mar antes de ser depositadas. Estas
areniscas re-trabajadas contienen menos feldespato que arcos residuales, y están mejor
ordenadas y los granos son mejor redondeados.

) La mayoría de las areniscas feldspáticas se derivan de rocas cristerales primarias de tipo


granítico, tales como granito grueso o rocas metasomáticas que contienen abundante) feldespato
de potasio. También se conocen arenitas feldspáticas que contienen feldespatos
predominantemente plagioclasas, derivadas de rocas ígneas tales como dioritas de cuarzo o de
rocas volcánicas 1. La preservación de grandes cantidades de feldespatos durante el. La intemperie
parece requerir que los arenitos feldspáticos se originen en climas muy fríos o muy áridos, donde
los procesos químicos de intemperismo son inhibidos, o (2) en climas más cálidos y húmedos
donde el relieve marcado de los levantamientos locales permite una rápida erosión de los
feldespatos antes Se pueden descomponer. Aunque algunos feldespatos pueden sobrevivir al
reciclaje de una fuente sedimentaria, parece improbable que las rocas fuente sedimentarias
suministren suficiente feldespato para producir una arenita feldspática o arcosis. Las arenitas
feldspáticas se producen en sucesiones sedimentarias de todas las edades, aunque parecen ser
particularmente abundantes en los estratos mesozoico y paleozoico. Algunos ejemplos comunes
incluyen la arenisca roja vieja (carbonífero) en Escocia,

, El Grupo Triásico de Newark en el área de Nueva Jersey, la Formación de Pensilvania y las


formaciones de Lyons del Colorado Front Range, y la Formación Paleoceno Swauk de Washington.
La Formación Swauk es particularmente interesante porque es una plagioclasa arkose.

Arenitos líticos

Las arenitas líticas son un grupo extremadamente diverso de rocas que se caracterizan por un alto
contenido ge- neral de fragmentos de roca inestables como volcánica y metamórfica

Clastos; Sin embargo, las arenitas líticas pueden contener algunos clastos estables tales como
chert (por ejemplo, Fig. 5.7C). Contienen menos del 90 por ciento de granos de cuarzo y contienen
más fragmentos de roca inestables que los feldespatos. Los colores pueden variar de gris claro, sal
y pimienta a medio uniforme a gris oscuro. Muchas arenitas líticas están mal clasificadas; Sin
embargo, clasificar rangos de bien clasificado a muy mal ordenados. El cuarzo y muchos otros
granos del marco son generalmente poco redondeados. Las arenitas líticas tienden a retener
cantidades sustanciales de matriz, muchas de las cuales pueden ser de origen secundario. Así, la
mayoría de las areniscas líticas son texturalmente inmaduras a la submatura (wackes líticos). Las
arenitas lıquicas pueden variar desde unidades fluviales de lecho irregular, restringidas
lateralmente, cruzadas hasta unidades de turbidita marina uniformemente unidas, lateralmente
extensas, graduadas. Pueden ocurrir en asociación con conglomerados fluviales y otros depósitos
fluviales o en asociación con conglomerados marinos de aguas más profundas, lutitas pelágicas,
cherts y basaltos submarinos. Los arenitos líticos incluyen areniscas que muchos geólogos
continúan llamando graywackes. Los graywackes se diferencian de los arenitos líticos "nor-
mentales" por ser de color gris oscuro a verde oscuro, bien indurados o litificados, y comúnmente
tienen una matriz que consiste en clorita secundaria. El término graywacke se usa tan libremente,
sin embargo, que podría ser Pettijohn (1963) estima que las arenitas líticas y los graywackes juntos
representan casi la mitad de todas las areniscas.

Las arenitas lıquicas son tıpicamente areniscas de composición inmadura que se originan en
condiciones que favorecen la producción y deposición de grandes volúmenes de materiales
relativamente inestables. El carácter mecánicamente débil de muchos de los fragmentos líticos en
estas areniscas sugiere que probablemente se derivan de áreas accidentadas y de alto relieve. Las
arenitas líticas pueden depositarse en entornos no marinos en ventiladores aluviales proximales u
otros entornos fluviales. Alternativamente, pueden depositarse en cuencas marinas (capítulo 16)
adyacentes a los cinturones de empuje doble, o pueden ser transportados por grandes ríos del
continente en ambientes deltaicos o de poca profundidad. Los sedimentos líticos depositados en
zonas costeras pueden ser retransportados hacia aguas más profundas por corrientes de turbidez
o por otros mecanismos de gravedad-flujo de sedimentos. Estos sedimentos de aguas profundas
son particularmente propensos a sufrir un enterramiento profundo y un metamorfismo incipiente,
que conduce al desarrollo de características generalmente atribuidas a los graywackes.

Ejemplos comunes de areniscas líticas incluyen las sucesiones de arenisca del Paleozoico de los
Apalaches centrales en el este de los Estados Unidos (por ejemplo, Ordovician Juniata Formation,
Mississippian Pocono Formación, Pennsylvanian Pottsville Formación); Muchas areniscas asociadas
con las medidas del carbón en todo el mundo; Muchas areniscas jurásicas y cretáceas de las
montañas rocosas de los Estados Unidos y Canadá y la costa oeste de los Estados Unidos (por
ejemplo, arenisca cretácea del río Belly de Canadá, formación franciscana jurásica de California); Y
areniscas terciarias de la Costa del Golfo, la Costa Oeste y los Alpes.

Las areniscas volcaniclasticas son un tipo especial de arenita lítica compuesta principalmente de
detritos volcánicos (Fig. 5.7D). Las areniscas volcánicas pueden estar constituidas en su mayor
parte por materiales piroclásticos que han sido transportados y reelaborados, o pueden contener
detritus volcánicos derivados de la erosión de rocas volcánicas más antiguas. Se caracterizan
especialmente por la presencia de feldespatos eúdricos, fragmentos de piedra pómez, fragmentos
de vidrio y fragmentos de roca volcánica, y generalmente tienen un contenido de cuarzo muy bajo
(por ejemplo, Boggs, 1992, páginas 197-209).
Otras Piedras

Las areniscas discutidas anteriormente están compuestas de constituyentes derivados


principalmente por el desgaste de rocas preexistentes o por el volcanismo explosivo. Se conocen
algunos tipos de "areniscas" menos abun- dantes cuyos constituyentes se formaron en gran parte
dentro de la cuenca deposicional por procesos químicos o bioquímicos. Estas rocas, llamadas
arañas híbridas por algunos autores, incluyen variedades poco comunes de areniscas como

Greensands (arenas glauconitic), areniscas fosfáticas, y areniscas calcarenaceous (compuesto de


granos de carbonato de tamaño de arena). Estas rocas no son verdaderas piedras de arena (rocas
siliciclásticas) sino rocas sedimentarias químicas / bioquímicas (capítulos 6 y 7).

5.3 CONGLOMERADOS

El término conglomerados se utiliza en este libro como un nombre de clase general para las rocas
sedimentarias que contienen una fracción sustancial (al menos el 30%) de partículas de tamaño de
grava (> 2 mm) (figura 5.8A). Las brechas (Fig. 5.8B), que se componen de fragmentos muy
angulares, de tamaño de grava, no se distinguen de los conglomerados en la discusión siguiente.
Los conglomerados son comunes en sucesiones estratigráficas de; Todas las edades, pero
probablemente representan menos del 1 por ciento en peso de la masa total de roca sedimentaria
(Garrels y McKenzie, 1971, pág. 40). Están estrechamente relacionados con: areniscas en términos
de origen y mecanismos de deposición, y contienen algunos de los mismos tipos de estructuras
sedimentarias (p. Ej., Tablas y valles transversales, lechos graduados).

Composición de Partículas

¡Los conglomerados pueden contener fragmentos de tamaño de grava de minerales individuales


tales como cuarzo f; Sin embargo, la mayor parte de los granos del marco del tamaño de la grava
son fragmentos de la roca | (Clastos). Los granos minerales individuales de arena o de barro están
comúnmente

matriz. Cualquier tipo de roca ígnea, metamórfica o sedimentaria puede estar presente en un
conglomerado, dependiendo de las rocas de la fuente y de las condiciones de deposición. Algunos
conglomerados están compuestos sólo por los tipos más estables y duraderos de clastos (cuarcita,
chert, vena-cuarzo). Los conglomerados estables compuestos principalmente por un único tipo de
clastos son referidos por Pettijohn (1975) como conglomerados oligomicitarios. La mayoría de los
conglomerados oligomíticos se derivaron probablemente de fuentes mixtas de roca madre que
incluían tipos de roca menos estables. El reciclaje continuo de clastos mezclados mixtos e
inestables a través de varias generaciones de conglomerados llevó finalmente a una destrucción
selectiva de los clastos menos estables y la concentración de clastos estables. Los conglomerados
que contienen un surtido de muchos tipos de clastos son conglomerados polimíticos. Los
conglomerados poliméticos que se componen de una mezcla de clastos en gran parte inestables o
metastables tales como basalto, piedra caliza, pizarra y filitas metamórficas se conocen
comúnmente como conglomerados petromitos (Pettijohn, 1975). Casi cualquier combinación de
estos tipos de clastos es posible en un conglomerado petromict. La matriz de los conglomerados
comúnmente consiste en varios tipos de minerales de arcilla y micas finas y / o silte o arena de
tamaño de cuarzo, feldespatos, roca, fragmentos y minerales pesados. La matriz puede ser
cementada con cuarzo, calcita, hematita, arcilla u otros cementos.
Clasificación

Los conglomerados pueden originarse por varios procesos, como se muestra en la Tabla 5.3. Nos
interesan más los conglomerados epiclasticos, que se forman por descomposición de rocas más
antiguas a través de los procesos de erosión y erosión. Conglomerados epiclasticos que son tan
ricos en granos de armazón de tamaño de grava que los granos de tamaño de grava tocan

Y forman un marco de soporte se denominan conglomerados apoyados por clastos. Los


conglomerados pobres en clastos que consisten en gravas escasas soportadas en una matriz de
barro / arena se llaman conglomerados soportados por matriz. Boggs (1992, p.221) sugiere que los
conglomerados con soporte de clastos se denominan simplemente conglomerados y que los
conglomerados soportados por matriz se llaman diamictitas. Aunque el término diamicita se usa a
menudo para depósitos glaciales mal ordenados, en realidad es un término no genético que puede
aplicarse a rocas sedimentarias silicásticas no ordenadas o mal ordenadas que contienen
partículas mayores de cualquier tamaño en una matriz fangosa.

Los conglomerados y diamictitas se pueden dividir adicionalmente en base a la estabilidad de los


clastos en conglomerado cuarzoso / oligonucleótido / diamictita y conglomerado petromicto /
diamictita sobre la base de la abundancia relativa de estos tipos de clastos (Tabla 5.4). Si se desea,
se puede realizar una clasificación adicional a base de tipo clast (ígneo, metamórfico,
sedimentario) (Fig. 5.9); Sin embargo, tal clasificación puede no ser necesaria en muchos casos.

Origen y ocurrencia de conglomerados

Los conglomerados cuarteos (oligomict) se derivan de rocas metasedimentarias que contienen


camas de cuarcita, rocas ígneas que contienen vetas rellenas de cuarzo y sucesiones
sedirimentistas, particularmente calizas, que contienen lechos de chert. Como se ha mencionado,
los tipos de roca menos estables deben haber sido destruidos por el desgaste, la erosión y el
transporte de sedimentos, tal vez a través de varios ciclos de transporte, para producir un residuo
de clastos estables. Debido a que los clastos cuarzosos representan sólo una pequeña fracción de
un cuerpo de roca original mucho más grande, el volumen total de conglomerados de cuarzo es
pequeño. Tienden a presentarse como finas capas de guijarros o lentes de guijarros en unidades
de arenisca predominantemente. Pueden ser apoyados por clastos o soportados por matriz.
Aunque su volumen general es pequeño, los conglomerados cuarzosos son comunes en el registro
geológico que va desde el precámbrico hasta el terciario. La mayoría de los conglomerados
cuarzosos parecen ser de origen fluvial (capítulo 8) y probablemente están depositados
principalmente en arroyos trenzados. También se conocen conglomerados de cuarzo marinos,
trabajados por ondas, que se depositan en el medio ambiente litoral (playa).

La mayoría de los conglomerados petromict son conglomerados polimíticos que consisten en una
variedad de clastos metastables. Pueden derivarse de muchos tipos de rocas plutónicas,
volcánicas, metamórficas y sedimentarias, aunque los clastos de un conglomerado particular
pueden ser predominantemente uno u otro de estos tipos de rocas. Por ejemplo, un
conglomerado particular puede ser un conglomerado de piedra caliza, un conglomerado de
basalto, un conglomerado de esquisto, etc. Los conglomerados compuestos predominantemente
de clastos ígneos plutónicos parecen ser poco comunes, probablemente porque las rocas
plutónicas como los granitos tienden a desintegrarse en fragmentos de tamaño de arena en lugar
de formar bloques más grandes. El volumen de antiguos conglomerados petromict es mucho
mayor que el de los conglomerados cuarzosos. Forman los verdaderos cuerpos conglomerados del
registro geológico y pueden alcanzar espesores de miles de metros. La preservación de tal gran
espesor de conglomerado implica una erosión rápida de las tierras altas o zonas de volcanismo
activo. Los conglomerados de Petromict pueden ser transportados por mecanismos de flujo de
fluido y sedimentación por gravedad; ellos

Se depositan en ambientes que van desde fluviales a aguas poco profundas marinas profundas.
Los conglomerados de aguas profundas son los denominados conglomerados resedimentidos que
fueron retransportados desde las zonas costeras por corrientes de turbidez u otros procesos de
flujo por gravedad del sedimento. El grueso de los cuerpos conglomerados verdaderamente
gruesos (> 20 m) probablemente se depositaron en sistemas no marinos (aluvión / río trenzado) o
en entornos de ventiladores de aguas profundas.

Los conglomerados intraformacionales se componen de clastos de sedimentos que se han


formado en las cuencas de deposición, en contraste con los clástos de conglomerados
extrafractuales que se derivan de fuera de la cuenca deposicional. Los conglomerados
intraformacionales se originan por la deformación penecontemporánea de sedimentos
semiconsolidados y la redeposición de los fragmentos bastante cerca del sitio de deformación. El
desprendimiento penitenciario de sedimentos para formar clastos puede tener lugar
subaerialmente, como por secado de barro en una marea plana, o bajo el agua. Las causas
subacuáticas de los lodos semiconsolidados por las corrientes de marea, las olas de tormenta o los
flujos de gravedad-sedimento son, en cualquier caso, la sedimentación interrumpida sólo un corto
tiempo durante este proceso. Los tipos más comunes de fragmentos encontrados en los
conglomerados intraformacionales son los clastos de lodo siliciclástico y los clastos de cal. Los
clastos son comúnmente angulares o sólo ligeramente redondeados, sugiriendo poco transporte.
En algunos lechos, los clastos aplanados se apilan prácticamente en el borde, aparentemente
debido a la agitación inusualmente fuerte de la onda o de la corriente, para formar lo que se llama
conglomerados marginales (Pettijohn, 1975, p.184).

Los conglomerados intraformacionales forman comúnmente capas delgadas, de unos pocos


centímetros a un metro de grosor, que pueden ser lateralmente extensas. Aunque son mucho
menos abundantes que los conglomerados extra-formacionales, se producen en rocas de muchas
edades. Los llamados conglomerados de guijarros planos compuestos de clastos de siltstone de
carbonato o limo son particularmente comunes en rocas de edad cámbrica en varias partes de
Norteamérica. También se producen en muchas otras calizas Paleozoicas tempranas de la región
de los Apalaches. Los conglomerados intraformacionales compuestos de clastos rasgados de
pizarra incrustados en la parte basal de las unidades de arenisca son muy comunes en las
sucesiones sedimentarias depositadas por los procesos de gravedad-flujo del sedimento.

5,4 SHALES (MUDROCKS)

Las esquisas son rocas sedimentarias siliciclásticas de grano fino, es decir, rocas que contienen
más del 50 por ciento de grano siliciclástico menor que 0,062 (1/256) mm. Por lo tanto, están
constituidos predominantemente por partículas de tamaño de cieno (1 / 16-1 / 256 mm) y de
tamaño de arcilla (<1/256 mm). El xisto es un nombre de clase aceptado históricamente para este
grupo de rocas (Tourtelot, 1960), equivalente al nombre de la clase arenisca, un uso aceptado por
Potter, Maynard y Pryor (1980, p.12-15). Estos autores usan el término pizarra como el nombre de
clase para todas las rocas sedimentarias siliciclásticas de grano fino, pero dividen las pizarras en
varios tipos, tales como piedras de barro y barro, dependiendo del porcentaje de constituyentes
de tamaño de arcilla y la presencia o ausencia de laminación ( Discutido posteriormente bajo
clasificación).

Por otra parte, algunos autores prefieren usar el nombre de la clase mudrock, en lugar de pizarra,
para todas las rocas de grano fino (por ejemplo, Blatt, Middleton y Murray, 1980, p. Divide
mudrocks en shales (si laminados) o mudstones (si no está laminado). Por lo tanto, restringen el
uso de la pizarra a rocas de grano fino, como las de la figura 5.10A, que muestran laminación o
fisilidad (la capacidad de dividirse fácilmente en capas delgadas). Las rocas de grano fino, no
laminadas, como las que se muestran en la figura 5.10B, son, según este uso, areniscas. En este
libro, sigo el uso de Potter, Maynard y Pryor y aplico el nombre de clase general de pizarra a todas
las rocas sedimentarias siliciclásticas de grano fino. Claramente, sin embargo, el uso de la pizarra o
roca de lodo como nombre de clase para las rocas siliciclásticas de grano fino es una cuestión de
preferencia personal.

Las esquistos son abundantes en las sucesiones sedimentarias, constituyendo aproximadamente el


50 por ciento de todas las rocas sedimentarias en el registro geológico. Históricamente, las lutitas
han sido un grupo poco estudiado de rocas, principalmente porque su tamaño de grano fino hace
que sea difícil de estudiar con un microscopio petrográfico ordinario. Esta perspectiva está
cambiando, sin embargo, a medida que se desarrollan instrumentos tales como el microscopio
electrónico de barrido y el microanalizador de sonda de electrones que permiten el estudio de
granos de tamaño fino con gran aumento (por ejemplo, Fig. 5.11).

Composición

Mineralogía

Las arcillas se componen principalmente de minerales de arcilla y cuarzo fino y feldespatos (Tabla
5.5). También contienen varias cantidades de otros minerales, incluyendo minerales de carbonato
(calcita, dolomita, siderita), sulfuros (pirita, marcasita), óxidos de hierro (goethita) y minerales
pesados, así como una pequeña cantidad de carbono orgánico . La figura 5.11 es una fotografía de
alta ampliación, tomada mediante el uso de microscopía electrónica de barrido retrodispersada,
que permite examinar tanto la mineralogía como la textura de este laminado laminado. [Ver
Krinsley et al., 1998, para la discusión del uso de la microscopía electrónica retrodispersada en el
estudio de las rocas sedimentarias.)

Los datos de la Tabla 5.5 muestran la composición mineral en función de la edad. No se observa
ninguna tendencia discernible de la mineralogía frente a la edad a partir de esta tabla, excepto
posiblemente una ligera tendencia a disminuir el feldespato con el aumento de la edad. Muchos
factores influyen en la composición de las lutitas, incluyendo el entorno tectónico y la procedencia
(fuente), los entornos de deposición, el tamaño de los granos y la diagénesis del enterramiento.
Algunos minerales, como los minerales de carbonato y sulfuros, se forman en las lutitas durante el
enterramiento como cementos o reemplazos) minerales. El cuarzo, los feldespatos y los minerales
arcillosos son principalmente detríticos (terrígenos)
Minerales, aunque alguna fracción de estos minerales también puede formarse durante la
diagenización del entierro. En particular, los minerales arcillosos parecen estar fuertemente
afectados por los procesos diagenéticos. Como se muestra en la Tabla 5.1, los grupos minerales
arcillosos principales son caolinita, illita, esmectita y clorita. Se ha informado que las proporciones
relativas de estos grupos arcillosos-minerales cambian sistemáticamente con la edad (Fig. 5.12).
Con el tiempo, especialmente en las rocas más antiguas que el Mesozoico, la proporción de ilita y
clorita crece a expensas de la caolinita y la esmectita. Estas tendencias se atribuyen a la alteración
diagenética de la caolinita y la esmectita para formar illita y clorita.

Composición química

La composición química de los esquistos es una función directa de su composición mineral. En la


Tabla 5.6 se muestran composiciones de algunos folíolos medios norteamericanos y rusos. Si02 es
el constituyente químico más abundante en estas lutitas (57-68 por ciento), seguido por Al203 (16-
19 por ciento). El contenido de Si02 de las pizarras es afectado por todos los minerales de silicato
presentes, pero particularmente por el cuarzo. Por lo tanto, las lutitas tienden a contener menos
Si02 que las areniscas, que comúnmente se enriquecen en cuarzo. A1202 se deriva principalmente
de minerales de arcilla y feldespatos. Es más abun- dante en las lutitas que en las areniscas debido
al mayor contenido mineral de arcilla de

Shales El Fe en las lutitas es suministrado por minerales de óxido de hierro (hematita, goethita),
biotita y algunos otros minerales como siderita, anquerita y minerales de arcilla esmectita. La
abundancia de KjO y MgO se relaciona principalmente con la abundancia de minerales arcillosos,
aunque algunos Mg pueden ser suministrados por dolomita y K está presente en algunos
feldespatos. La abundancia de Na está relacionada con la presencia de minerales arcillosos (por
ejemplo, esmectitas) y plagioclasa sódica. El Ca es suministrado por plagioclasa y minerales de
carbonato ricos en calcio (caldita, dolomita).

Clasificación

Debido a que se requieren técnicas analíticas especiales para determinar la composición mineral
de las lutitas, y debido a que estas técnicas consumen mucho tiempo y son expensivas, muchos
geólogos no determinan rutinariamente la composición mineral de las lutitas. Por lo tanto, la
mayoría de las clasificaciones que se han propuesto para los esquistos no se han basado en la
composición mineral, o al menos no enteramente en la composición mineral. Estas clasificaciones,
ninguna de las cuales ha sido ampliamente aceptada, acentúan comúnmente las cantidades
relativas de limo y arcilla, la dureza o el grado de endurecimiento de las rocas y la presencia o
ausencia de laminación fisible. Las excepciones a esta práctica general de clasificación son las
clasificaciones de Picard (1971), que hace hincapié en la composición mineral de la roca para
dividirse fácilmente a lo largo de capas delgadas, estrechamente espaciadas y aproximadamente
paralelas. Granos de tamaño silte en mudrocks (esquistos), y la clasificación de Lewan (1978), que
requiere un análisis semicuantitativo de difracción de rayos X para determinar la mineralogía.

La clasificación de Potter, Maynard y Pryor (1980), que se muestra en la Tabla 5.7, se basa en el
tamaño del grano, la laminación y el grado de induración. Es similar a la clasificación de campo de
los esquistos propuestos por Lundegard y Samuels (1980). Esta clasificación hace hincapié en la
importancia de los constituyentes del tamaño de la arcilla y el espesor del lecho, es decir, si están
acostados o laminados. Dependiendo de estas variables, las lutitas se pueden dividir en piedra de
barro (33-65% de constituyentes de tamaño de arcilla y en cama) o de barro (33-65% de
constituyentes de tamaño de arcilla y laminados) y arcilla (66-100% de constituyentes de tamaño
de arcilla y ) O clayshale (66-100% de constituyentes de tamaño de arcilla y laminados). Las rocas
siliciclásticas de grano fino que contienen menos del 33 por ciento de constituyentes de tamaño
de arcilla son siltstones.

Se pueden usar términos informales adicionales con esta clasificación para proporcionar más
información sobre las propiedades de las lutitas. Estos pueden incluir términos que expresan el
color, el tipo de cementación (calcáreo, limoso, ferruginoso o rico en hierro, silíceo); Grado de
induración (duro, blando); Mineralogía si se conoce (por ejemplo, cuarzosa, feldspática, micácea);
Contenido fósil (por ejemplo, fosilífero, foram-rico); Contenido de materia orgánica (por ejemplo,
carbonoso, rico en kerógeno, cobalto); Tipo de fracturado (co-choidal, hackly, blocky); O
naturaleza de la ropa de cama (por ejemplo, ondulada, lenticular, paralela).

Origen y Ocurrencia de Shales (Mudrocks)

Los esquistos se forman bajo cualquier condición ambiental en la que el sedimento fino es
abundante y la energía del agua es suficientemente baja para permitir la sedimentación del
sedimento fino suspendido

Y el día. Las esquistos son particularmente característicos de ambientes marinos adyacentes a *


continentes mayores donde el fondo marino se encuentra debajo de la base de olas de tormenta,
pero también pueden formarse en lagos y partes de agua tranquila de ríos y en ambientes
lagonales, mareales y deltaicos. Los productos siliciclásticos de grano fino de la intemperie
exceden en gran medida a las partículas más gruesas; Así, el sedimento fino es abundante en
muchos sistemas sedimentarios. Debido a que los sedimentos finos son tan abundantes y pueden
depositarse en una variedad de ambientes de agua tranquila, las lutitas son, con mucho, el tipo de
sedimentación más abundante. Constituyen aproximadamente el 50 por ciento del total del
registro de roca sedimentaria.

Habitualmente se intercalan con areniscas o calizas en unidades de espesor de unos pocos


milímetros a varios metros o decenas de metros. También se producen unidades de pizarra casi
pura de centenares de metros de espesor. Las unidades de esquisto en sucesiones marinas
tienden a ser lateralmente extensas.

Algunos shales que son particularmente bien conocidos debido a su grosor, amplia extensión,
posición estratigráfica o contenido de fósiles incluyen la pizarra cámbrica de Burgess del oeste de
Canadá, que es famosa por sus impresiones bien conservadas de animales de cuerpo blando , El
Eoceno Green River (petróleo) Shale de Colorado; La Meseta Cretácica de Mancos del oeste de
América del Norte, que forma una gruesa cuña delgada hacia el este que se extiende desde Nuevo
México hasta Saskatchewan y Alberta; La Formación Devemiano-Misisipí de Chattanooga y
formaciones equivalentes que cubren una gran parte de América del Norte y cuyo alcance
generalizado todavía está mal explicado;

Las lutitas gitlandas silurianas de Europa occidental, el norte de África y la región del Golfo per-
siano, que contienen una asociación de fauna de pelecypod y graptolita, y la Formación de Figáne-
nes precámbricas de Sudáfrica, bien conocida por sus primeros fosiles. El origen y la ocurrencia de
los xistos son discutidos en detalle por Potter, May- jnard y Pryor (1980) y Schieber, Zimmerle y
Sethi (1998).

5.5 DIAGENESIS DE LAS ROCAS SILICICLASTICAS SEDIMENTARIAS

Las rocas sedimentarias siliciclásticas se forman inicialmente como depósitos no consolidados de


arena, arena o barro. Las composiciones minerales y químicas de estos depósitos son) funciones
de un sistema complejo de condiciones y procesos, incluyendo la litología de roca fuente,
transporte de sedimentos y condiciones ambientales (por ejemplo, Johnsson,

) 1993). Los sedimentos recién depositados se caracterizan por tejidos sueltos, no recolectados;
Altas porosidades; Y alto contenido de agua intersticial. A medida que la sedimentación continúa
en las cuencas subsistentes, los sedimentos más antiguos son enterrados progresivamente por
sedimentos más jóvenes a profundidades que pueden llegar a decenas de kilómetros. El
enterramiento de sedimentos se acompaña de cambios físicos y químicos que tienen lugar en los
sedimentos en respuesta al aumento de la presión por el peso del sedimento superpuesto, al
aumento hacia abajo de la temperatura ya cambios en la composición del agua porosa. Estos)
cambios actúan en concierto para provocar la compactación y la litificación del sedimento,
convirtiéndolo ul- tímidamente en roca sedimentaria consolidada. Así, la grava no consolidada es
finalmente litificada al conglomerado, la arena es litificada a la arenisca, y el lodo siliciclástico se
endurece en pizarra.

El proceso de litificación se acompaña de cambios físicos, mineralógicos y químicos. El empaste de


grano flojo da paso con el enterramiento a tejidos más apretados que tienen una porosidad muy
reducida. La porosidad puede reducirse aún más, por precipitación de cementos en espacios de
poros. Los minerales que eran quımicamente estables a bajas temperaturas superficiales y en
presencia de aguas porosas ambientales se alteran a temperaturas de enterramiento más altas y
modifican las composiciones de agua porosa. Los minerales pueden estar completamente
disueltos o pueden ser parcialmente o completamente reemplazados por otros minerales.

Por lo tanto, la porosidad, la mineralogía y la composición química pueden cambiarse a 1 grados


diferentes durante la diagenización del entierro. La diagenesis, etapa final del proceso de
conformación de conglomerados, areniscas y esquistos, es un proceso que comienza con

Meteorización de las rocas de origen y continúa a través de sediment.transport, deposición y


entierro. Para interpretar adecuadamente la procedencia, el transporte y la histograma
deposicional de las rocas sedimentarias, debemos reconocer y distinguir entre las características
del sedimento que estaban presentes en el momento de la deposición y las características de las
rocas sedimentarias que resultaron de la alteración funeraria. La diagenesis también tiene
importancia económica porque puede afectar negativamente a la capacidad de las rocas
siliciclásticas para almacenar y transmitir fluidos, un tema de considerable interés para los
geólogos del petróleo y de las aguas subterráneas (por ejemplo, Stonecipher, 2000). Una breve
descripción de los procesos diagenetic y los efectos físicos y químicos de estos procesos se incluye
aquí.
Etapas y dominios de la diagenisis

La diagenesis tiene lugar a temperaturas y presiones superiores a las del entorno meteorológico
pero por debajo de las que producen metamorfismo. No existe un límite claro entre los dominios
de la diagénesis y el metamorfismo; Sin embargo, comúnmente se considera que la diagenesis se
produce a temperaturas inferiores a unos 250 ° C (Fig. 5.13). La diagenesis puede comenzar casi
inmediatamente después de la deposición, mientras que el sedimentación está todavía en el
océano u otro piso de la cuenca, y puede continuar a través de un entierro profundo y un eventual
levantamiento. El enterramiento somete sedimentos a condiciones de presión y temperatura muy
diferentes de las que existen en el ambiente deposicional. En la figura 5.13 se muestran las creci-
miento de la presión geostática (roca), la presión hidrostática (fluida) y la temperatura en función
de la profundidad. La composición de los fluidos de poro también cambia. Hay tanto un aumento
general en la salinidad de las aguas porosas con el aumento de la profundidad de entierro y un
cambio en la química del agua porosa (por ejemplo, Heydari, 1997). Los cambios en la química de
los poros y el agua son difíciles de generalizar y difieren de la cuenca a la cuenca, pero incluyen
variaciones en la abundancia de estos importantes iones formadores de minerales como Si4t, Al3
", Ca2 +, K +, Mg21, Na * y HCO3 Bicarbonato), muchos de estos iones aumentan en abundancia
con el aumento de la profundidad funeraria, concomitante con el aumento de la salinidad. Para un
examen reciente de los fluidos en las cuencas de deposición y su papel en la diageneísis, véase
Kyser (2000).

Varios autores han sugerido que los sedimentos pasan por tres a seis etapas de diagénesis. Quizás
las etapas más aceptadas de la diagénesis son las propuestas por Choquette y Pray (1970). La
eodiagénesis se refiere a la etapa más temprana de la diagénesis, que tiene lugar a profundidades
muy poco profundas (unos pocos metros a decenas de metros) en gran parte bajo las condiciones
del medio deposicional. La mesodiagénesis es la diagénesis que se produce durante el
enterramiento más profundo, bajo condiciones de aumento de la temperatura y la presión y la
alteración de las composiciones de agua porosa. La telodiagénesis se refiere a la diagénesis tardía
que acompaña o sigue el levantamiento de los sedimentos previamente enterrados en el régimen
de las aguas meteóricas. Las cerraduras sedi¬ mentarias que todavía están profundamente
enterradas en las cuencas de deposición no han sufrido, por supuesto, la telodiagénesis. Algunos
autores ahora se refieren a estas etapas simplemente como eogénesis, mesogénesis y telogénesis
(por ejemplo, Worden y Burley, 2003;Higo. 5.14). Los procesos diagenetic más importantes que
ocurren en cada uno de estos regímenes diagenetic, y los efectos de estos procesos, se resumen
en la tabla 5.8.Estos procesos y efectos se discuten en mayor detalle a continuación.

Principales procesos y efectos diagenéticos

Enterramiento superficial (Eogenesis)

Los principales cambios diageneticos que se producen en el régimen eodiagenetico comprenden la


reelaboracion de los sedimentos por organismos (bioturbacion), la compaccion menor y el
reenvasado de grano, y los cambios mineralogicos. Los organismos reelaboran los sedimentos en o
cerca de la interfaz de deposición a través de varias actividades de rastreo, excavación y
sedimentación. La bioturbación puede destruir estructuras sedimentarias primarias tales como
laminación y crear en su lugar una variedad de rastros que pueden incluir ropa de cama moteada,
madrigueras, pistas y senderos. La reelaboración orgánica suele tener poco efecto sobre la
composición mineralógica y química de los sedimentos. Debido a la profundidad de enterramiento
muy superficial, los sedimentos sólo experimentan compactación muy ligera y reordenamiento del
grano durante la diagénesis temprana.

La diagénesis temprana provoca algunos importantes cambios mineralógicos en los sedimentos


silıdicos. La mayoría de estos cambios implican la precipitación de nuevos minerales. En ambientes
marinos en los que puede haber condiciones reductoras (bajo en oxígeno), la formación de pirita
es particularmente característica. La pirita puede formar cimento o puede reemplazar otros
materiales tales como fragmentos leñosos. Otras reacciones importantes incluyen la formación de
clorita, glauconita (granos de hierro-silicato verdoso), illita / esmectitaclay, y óxidos de hierro en
aguas oxidadas de poros (por ejemplo, arcillas rojas en el fondo del océano profundo); Y
precipitación de sobrecrecimiento de feldespato de potasio, crecimiento excesivo de cuarzo (por
ejemplo, Fig. 5.3A) y cementos de carbonato (por ejemplo, Fig. 5.3C). En ambientes no marinos,
donde predominan las condiciones oxidantes, hay pequeñas formas de pirita. En su lugar, los
óxidos de hierro (goethita, hematita) se producen comúnmente, la creación de redbeds. La
formación de minerales de arcilla caolínica y la precipitación de cementos de cuarzo y de calcita
pueden tener lugar también en este ambiente.

Enterramiento Profundo (Mesogénesis)

Compactación. Las presiones de carga causadas por un enterramiento más profundo aumentan
significativamente la estanqueidad del empaste del grano con pérdida concomitante de porosidad
(por ejemplo, Fig. 5.15A) y adelgazamiento de los lechos. El aumento de la presión en el punto de
contacto entre los granos también aumenta la solubilidad de los granos en el contacto, dando
lugar a la disolución parcial de los granos. Este proceso se denomina solución de presión o com-
posición química (por ejemplo, figura 5.15B). La compactación química reduce aún más la
porosidad y aumenta el adelgazamiento del lecho. Por lo tanto, bajo la influencia de la
compactación física y química de E, ayudada por la cementación (abajo), la porosidad primaria de
las arenas y los lodos se reduce dramáticamente durante el entierro profundo (Fig. 5.16). La
compactación también provoca la flexión de granos flexibles tales como micas y la compresión de
granos blandos tales como fragmentos de roca (figura 5.17). Stone y Siever (1996) reportan que la
compresión mecánica y la solución de presión causan pérdida de porosidad en areniscas de
cuarzo, principalmente a profundidades de enterramiento menores a aproximadamente 2 km (Fig.
5.18) debido a que los efectos combinados de compactación, solución de presión y un pequeño
Cantidad de cemento de cuarzo produce | Los arreglos de embalaje de granos. Según estos
autores, la pérdida de porosidad a mayores profundidades es principalmente el resultado de la
cementación de cuarzo. Worden y Burley (2003) sugieren que algunas pérdidas de porosidad
debidas a la compactación pueden continuar a profundidades de al menos 5 km.

Procesos Químicos y Cambios. Un aumento de la temperatura de 10 ° C durante el entierro puede


provocar una reacción química doble o triple. Por lo tanto, las fases minerales que eran estables
en el ambiente de deposición pueden llegar a ser inestables durante las profundidades

entierro. El aumento de la temperatura favorece la formación de minerales más densos, menos


hidratados y también causa un aumento en la solubilidad de los minerales más comunes excepto
los minerales del carbonato. Por lo tanto, los minerales de silicato muestran una tendencia
creciente a disolverse con mayores profundidades de enterramiento (y temperaturas), mientras
que los minerales de carbonato como la calcita son más propensos a precipitar. Por otra parte, la
disminución del pH (aumento de la acidez) de las aguas porosas con profundidad puede provocar
la disolución de los carbonatos. Por ejemplo, los materiales orgánicos pueden descomponerse
durante la dia-génesis de enterramiento profundo para liberar CO2. El aumento del contenido de
CO2 de las aguas porosas da lugar a una disminución del pH (aumento de la acidez) que puede
provocar la disolución de los minerales carbonatados. Como se discutió anteriormente, el
aumento de la presión durante el entierro profundo provoca un aumento de la solubilidad de los
minerales en los contactos de punto, dando lugar a la disolución parcial de los minerales. Este
proceso, que libera sílice en las aguas porosas, es un mecanismo importante para suministrar sílice
que posteriormente puede precipitar como nuevos minerales de silicato. En las rocas
sedimentarias silici-clásticas se producen varios tipos de procesos diagenéticos químicos /
mineralógicos durante el enterramiento profundo. Los más importantes de estos procesos son la
cementación, disolución, reemplazo, y la autenticación arcillosa-mineral.

La cementación se refiere a la precipitación de minerales en el espacio poroso del sedimento,


reduciendo así la porosidad y provocando la litificación del sedimento. Los cementos de carbonato
y sílice son los más comunes; Sin embargo, feldespatos, óxidos de hierro, pirita, anhidrita, zeolitas
y muchos otros minerales también pueden formarse como cementos. Como se mencionó en la
discusión de los areniscas, la calcita es el cemento carbonato dominante (e, g, Fig. 5.3C);
Aragonita, dolomita, siderita y ankerita son menos comunes, la cementación de carbonatos es
favorecida por el aumento de la concentración de carbonato de calcio en las aguas porosas y el
aumento de la temperatura de enterramiento. La precipitación se inhibe por el aumento de los
niveles de CO2 en las aguas porosas, que pueden resultar de la descomposición de materia
orgánica en los sedimentos durante el enterramiento. El aumento de los niveles de C02 (presión
parcial) hace que las aguas porosas se vuelvan ácidas y corrosivas para los minerales
carbonatados.

La Figura 5.3C muestra el cemento de calcita que está restringido a un área relativamente
pequeña dentro de una piedra arenisca. El cementado puede ser mucho más extenso, y el
cemento eventualmente puede llenar la mayor parte del espacio poroso en la piedra arenisca. En
otros casos, el cemento puede concentrarse alrededor de algún objeto, tal como un fragmento
fósil o fósil, que aparentemente actúa como un núcleo para la cementación. El cemento puede
construirse alrededor de este objeto para crear una masa globular llamada concreción (Fig. 5.19).
En raros casos, la calcita, así como la barita y el yeso, pueden cristalizarse (precipitarse) como
grandes cristales que envuelven numerosos granos de arena, formando los llamados cristales de
arena (Fig. 5.20).

El cuarzo precipitado como sobrecrecimiento alrededor de los granos de cuarzo detríticos


existentes (por ejemplo, la figura 5.3A) es el tipo más común de cemento de sílice. Los cimientos
de sobrecrecimiento de cuarzo son particularmente abundantes en muchos arenitos de cuarzo.
Menos comúnmente, la sílice precipita como cemento de cuarzo (chert) microcristalino (por
ejemplo, Fig. 5.15C) u opal.

La cementación de cuarzo es favorecida por altas concentraciones de sílice en aguas porosas y por
bajas temperaturas. Algunas sílices se suministran localmente mediante solución a presión o por
disolución de los esqueletos silíceos de organismos fósiles tales como diatomeas y radiolariotas. La
sílice también puede ser importada de otras áreas de una cuenca durante episodios de flujo de
fluidos relacionados con la deshidratación mineral profunda o la actividad tectónica (Stone y
Siever, 1996). La cementación de cuarzo es particularmente probable que ocurra en las cuencas
sedimentarias donde las aguas que circulan hacia abajo profundamente en la cuenca, y disuelven
la sílice a temperaturas más altas, se elevan y se enfrían a lo largo de los bordes de la cuenca.

La disolución de los granos de silicato del armazón y de los carbonatos previamente formados
puede ocurrir durante el enterramiento profundo bajo condiciones que son esencialmente el
opuesto de los requeridos para la cementación. Por ejemplo, los minerales de carbonato se
disuelven en aguas de poros más frías con altas presiones parciales de dióxido de carbono. Los
fragmentos de roca y los minerales de silicato de baja estabilidad, como feldespatos de
plagioclasa, piroxenos y anfíboles, pueden disolverse como resultado del aumento de las
temperaturas de entierro y la presencia de ácidos orgánicos en las aguas porosas. La disolución
selectiva de gránulos o partes de grano menos estables durante la diagénesis se denomina
solución intratrastratal.

La disolución de los granos del marco y de los cementos aumenta la porosidad, particularmente en
areniscas. Los geólogos del petróleo, que están especialmente interesados en la porosidad de las
areniscas, ahora creen que gran parte de la porosidad que existe en las areniscas por debajo de
una profundidad de entierro de unos 3 km es la porosidad secundaria, creada por los procesos de
disolución.

El reemplazo mineral se refiere al proceso por el cual un mineral se disuelve y otro se precipita en
su lugar esencialmente simultáneamente. El reemplazo parece reemplazarlo sin ningún cambio de
volumen entre el mineral reemplazado y el reemplazante. Por lo tanto, las texturas delicadas
presentes en el mineral original pueden, en algunos casos, ser fielmente conservadas en el mineral
de reemplazo. Ejemplos bien conocidos de tales texturas conservadas se pueden encontrar en la
madera petrificada y los fosfatos de carbonato reemplazados por el chert.

Los reemplazos de los minerales de carbonato por el cuarzo microcristalino, el reemplazo del chert
por los minerales de carbonato, el reemplazo de los feldespatos y el cuarzo por los minerales de
carbonato (por ejemplo, la figura 5.15D), el reemplazo de los feldespatos por los minerales de
arcilla, Matriz por minerales de carbonato, reemplazo de plagioclasa rica en calcio por plagioclasa
rica en sodio (albitización) y reemplazo de feldespatos y fragmentos de roca volcánica por
minerales de arcilla o zeolita.

El reemplazo puede ser parcial o completo. El reemplazo completo destruye la identidad de los
minerales originales o fragmentos de roca y, por lo tanto, da una visión sesgada de la mineralogía
original de una roca. La porosidad también puede verse afectada por el reemplazo,
particularmente el reemplazo de los granos de la estructura por los minerales de arcilla, que
tienden a tapar el espacio de los poros y reducir la porosidad. Gran parte de la matriz de arcilla en
areniscas puede ser producida diageneticamente por la alteración de los granos de estructura
inestables a los minerales de arcilla.

Además de estos procesos comunes de reemplazo, un tipo de minerales de arcilla puede alterarse
a otro durante la diagenesis. Por ejemplo, las arcillas de esmectita pueden alterarse a ilita a
temperaturas que oscilan entre aproximadamente 55-200 ° C, con liberación concomitante de
agua. Este proceso es particularmente común en las lutitas y se conoce como desecación de
esquisto. La esmectita también puede alterar al clorito dentro del mismo rango de temperatura, y
la caolinita típicamente se altera a ilita a temperaturas entre aproximadamente 120 y 150ºC. Se
considera que estos procesos diageneticos explican la tendencia del cambio de la abundancia
relativa de arcilla-mineral con la edad mostrada en la Fig. 5.12.

Telogénesis

Las rocas sedimentarias que han sufrido una diagénesis funeraria profunda pueden ser
posteriormente elevadas por actividades de construcción de montañas y no erosionadas por la
erosión. Estas

Los procesos llevan asociaciones de minerales, incluyendo nuevos minerales formados durante la
mesogénesis, en un ambiente de temperatura y presión más bajas y en el cual las aguas de poro
mesogénico son enjuagadas y reemplazadas por aguas meóricas (lluvias) ácidas y ricas en oxígeno
de baja salinidad. Bajo estas condiciones cambiadas, los cementos previamente formados y los
granos estructurales pueden disolverse (creando porosidad secundaria) o los granos estructurales
pueden alterarse a minerales arcillosos, por ejemplo, feldespato potásico a caolinita (reducción de
la porosidad). Alternativamente, dependiendo de la naturaleza de las capas de poro, se pueden
precipitar cementos de sílice o carbonato. Otros cambios pueden incluir la oxidación de los
minerales de carbonato de hierro y otros minerales que contienen hierro para formar óxidos de
hierro (goethita y hematita), oxidación de sulfuros (pirita) para formar minerales de sulfato (yeso)
si el calcio está presente en las aguas porosas y disolución de menos Minerales estables como
piroxenos y anfíboles. Los procesos de grado de telogénesis en los de subaerial meteorización
como rocas sedimentarias se exponen a la superficie de la Tierra.

5.6 SIGNIFICADO DE LA PROVENANCIA DE LA COMPOSICIÓN MINERAL

La mineralogía del silicato y la composición de fragmentos de rocas sedimentarias siliciclásticas


son propiedades fundamentales de estas rocas que las diferencian de otras rocas sedimentarias.
La mineralogía es una propiedad particularmente importante para estudiar el origen de las rocas
sedimentarias siliciclásticas, ya que proporciona casi la única pista disponible sobre la naturaleza
de las áreas de origen desaparecidas, es decir, los antiguos sistemas de montaña. Los tipos de
minerales siliciclásticos y fragmentos de roca conservados en rocas sedimentarias proporcionan
una importante evidencia de la litología de las rocas de origen. Los fragmentos de roca
proporcionan la evidencia litológica más directa: fragmentos de rocas volcánicas, rocas de origen
volcánico, fragmentos de rocas metamórficas que indican rocas metamórficas, etc. Los feldespatos
y otros minerales son también importantes fuentes de roca. Por ejemplo, los feldespatos de
potasio sugieren derivación principalmente de rocas ígneas o metamórficas plutónicas, mientras
que la plagioclasa sódica se deriva principalmente de rocas volcánicas alcalinas y la plagioclasa
cálcica proviene principalmente de rocas volcánicas básicas. Las suites de minerales pesados
también se usan para la deter- minación de rocas de origen. Una serie de minerales pesados que
consta de apatita, biotita, hornblenda, monazita, rutilo, titanita, turmalina rosa y zirconio indica
rocas ígneas alcalinas. Una suite que consiste en augita, cromita, diósido, hipersteno, ilmenita,
magnetita y olivina sugiere derivación de rocas ígneas básicas. La doralusita, el granate, la
estaurolita, el topacio, la cianita, la sillimanita y la estaurolita constituyen una suite mineral de
diagnóstico de rocas metamórficas, mientras que una serie de minerales pesados que consisten en
barita, minerales de hierro, leucoxeno, turmalina redonda y zircón redondeada sugiere una Fuente
de sedimento reciclado. La composición de oligoelementos de variedades indi- viduales de
minerales pesados, como el contenido de Ti y Fe de la ilmenita, tiene importancia también como
indicador de procedencia (por ejemplo, Barby y Tsang, 1987). Ver Morton y Hallsorth (1999) para
una discusión extensa de minerales pesados y de procedencia.

El cuarzo también tiene valor como indicador de procedencia. Por ejemplo, Basu et al. (1975)
sugieren que un alto porcentaje de granos de cuarzo con una extinción de undulosa superior a 5 *,
combinado con un alto porcentaje de granos policristalinos que contienen más de tres unidades
de cristal por grano, son típicos de las rocas metamórficas de bajo rango. Por el contrario, el
cuarzo nonundulose y el cuarzo policristalino que contienen menos de tres unidades de cristal por
grano indican la derivación de las rocas fuente ígneas metamórficas o plutónicas de alto rango.
Seyedolali et al. (1997) demostraron que la procedencia del cuarzo también puede determinarse
mediante el análisis de tejido de cromodoluminiscencia por microscopio electrónico de barrido
(SEM). Los granos de cuarzo de rocas plutónicas, volcánicas y metamórficas muestran patrones
distintivos de

Catodoluminiscencia cuando se excita por un haz de electrones en el SEM, lo que proporciona una
interpretación de procedencia fiable (por ejemplo, Kwon y Boggs, 2W2).

Además de proporcionar información sobre la litología de las rocas de origen, las estabilidades
químicas relativas y el grado de meteorización y alteración de ciertos minerales pueden utilizarse
como una herramienta para interpretar el clima y el alivio de las áreas de origen (por ejemplo,
Folk, 1974, p 85). Por ejemplo, la presencia de feldespatos grandes, frescos y angulares en una
piedra arenisca sugiere la derivación de un área de fuente de alto relieve donde los granos se
erosionaron rápidamente antes de la erosión extensa. Alternativamente, pueden haberse
derivado de un área fuente que tiene un clima muy árido o extremadamente frío que retarda el
desgaste químico. Los granos de feldespato pequeños, redondeados y altamente degradados
indican un área de fuente de bajo relieve y / o un clima cálido y húmedo donde la intemperización
química era moderadamente intensa. La ausencia de feldespatos puede indicar que la
meteorización fue tan intensa que todos los feldespatos fueron destruidos o que no había
feldespatos presentes en las rocas de origen. Estos análisis de los constituyentes minerales
proporcionan sólo conclusiones provisionales sobre el clima y el alivio. Además, están sujetos a
interpretaciones erróneas debido a la alteración o destrucción diagenética de los minerales de la
roca fuente.

Los geólogos también están interesados en el establecimiento tectónico de las áreas de origen y
sitios de deposición asociados. Con el desarrollo de la teoría de la expansión del fondo marino y de
la tectónica de placas, este interés se ha centrado en interpretar la configuración tectónica en
términos de las provincias tectónicas de placas (Dickinson y Suczek, 1979; Dickinson et al., 1983).
En otras palabras, los geólogos quieren saber si un derivado particular se derivó de rocas de origen
situadas dentro de un continente, en un arco volcánico asociado con una zona de subducción, o en
otros entornos tectónicos. Se han identificado tres tipos principales de entornos tectónicos, o
procedencias, como se les llama; (1) procedencias de los bloques continentales, (2) procedencias
del arco magmático, y (3) procedencias del orógeno reciclado (Fig. 5.21).
Las procedencias de los bloques continentales (Fig. 5.21A) se localizan dentro de las masas
continentales, que pueden estar bordeadas por un lado por un margen continental pasivo y en el
otro por una correa orogénica o zona de convergencia de placas. Las rocas de origen consisten en
rocas plutónicas ígneas, metamórficas y sedimentarias, pero incluyen pocas rocas volcánicas. El
sedimento erosionado de estas fuentes consta típicamente de cuarzo

Arena, feldespatos con altas proporciones de feldespato de potasio al feldespato de plagioclasa y


fragmentos de rocas metamórficas y sedimentarias. Los sedimentos erosionados de fuentes
continentales pueden ser transportados fuera del continente hacia las cuencas marginales
adyacentes del océano, o pueden ser depositados en cuencas locales dentro del continente.

Las procedencias de orógeno reciclado (Fig. 5.21B) son zonas de convergencia de placas, donde la
colisión de las placas principales crea áreas de fuente elevadas a lo largo del cinturón de choque
de colisión. Cuando dos masas continentales chocan, las rocas de origen en los ascensores de
colisión son típicamente rocas sedimentarias y metamórficas que estaban presentes a lo largo de
los márgenes continentales antes de su colisión. Detritos despojados de estas rocas fuente consta
comúnmente de abundantes fragmentos de roca sedimentario-metasedimentaria, cuarzo
moderado y una alta relación de cuarzo a feldespatos. Cuando una masa continental colisiona con
un complejo de arco magmático, las rocas fuente elevadas pueden incluir rocas ultramáficas
deformadas, basaltos y otras rocas oceánicas, y una variedad de otros tipos de rocas como la roca
ígnea fundamentalmente metamorfoseada, el chert, la argilita (Pizarra débilmente
metamorfoseada), areniscas líticas y calizas. El tratamiento derivado de estas fuentes puede
contener muchos tipos de fragmentos de roca, cuarzo, feldespatos y chert. Chert es un
constituyente particularmente abundante de sedia¬ ments derivados de esta procedencia.

Las procedencias del arco magmático (Fig. 5.21C) se localizan en zonas de convergencia de placas
donde el sedimento se erosiona principalmente de fuentes de arco volcánico que consisten en
tierras altas volcanogénicas (arcos no disociados). Los desechos volcáncásticos que se desprenden
de estas tierras altas consisten en gran parte de fragmentos líticos volcánicos y feldespatos de
plagioclasa. Los feldespatos de cuarzo y potasio suelen ser muy escasos, excepto cuando la
cubierta volcánica se diseca por erosión para exponer las rocas plutónicas subyacentes (arcos
disecados). Los sedimentos de las tierras altas volcánicas pueden ser transportados a una zanja
adyacente o depositados en las cuencas del arco anterior y del arco posterior.

Para diferenciar el sedimento derivado de estas tres principales procedencias tectónicas,


Dickinson y Suczek (1979) y Dickinson et al. (1983) sugieren el uso de diagramas de composición
de triangulares que muestran proporciones de armazón de cuarzo monocristalino, cuarzo
policristalino, feldespatos de potasio y feldespatos de plagioclasa, y fragmentos de rocas
volcánicas y sedimentarias-metasedimentarias. Mediante estudio

De composiciones de arenisca de muchas partes del mundo, generaron los diagramas de proban-
cia que se muestran en la Figura 5.22. Para usar estos diagramas como guía para probar la
determinación de la resistencia de otras areniscas, se determinan las composiciones de los granos
de arena en una piedra arenisca y se representan en uno o ambos diagramas mostrados en la
Figura 5.22. El campo en el que caen la mayor parte de los puntos trazados (por ejemplo, interior
del craton, orógeno reciclado) es el establecimiento tectónico putativo de las rocas fuente.
El modelo de procedencia de Dickinson ha sido criticado porque no todas las parcelas de arena o
arenisca individualmente donde debería de acuerdo con su configuración tectónica. El modelo es
válido, sin embargo, para los valores medios de grandes conjuntos de datos tomados de muestreo
a gran escala de diversos entornos tectónicos (Raymond Ingersoll, commu- nication, 2004).
Además, los datos de composición deben generarse utilizando el denominado método de
recuento de puntos Gazzi-Dickinson (véase Ingersoll et al., 1984). Marsaglia e Ingersoll (1992)
modificaron el triángulo de la procedencia de Dickinson sobre la base de contrastes entre arcos
magmáticos inkaoceánicos y arcos magmáticos de margen continental (su Figura 8), un
refinamiento útil del modelo básico de procedencia.

Un aspecto comparativamente reciente del análisis de la procedencia de las rocas sedimentarias


siliciclásticas es la estimación de las edades de los granos minerales individuales, como la apatita y
el zircon, mediante el uso de diversas técnicas radiométricas. La determinación de las edades de
los granos minerales individuales en las rocas sedimentarias proporciona edades de las rocas de
origen de las cuales se derivaron estos granos. Tal análisis hace posible la unión de los granos
minerales a áreas de fuente específicas de edades conocidas (por ejemplo, Bemet y Spiegel,
2004b). Este tipo de evaluación se conoce como termchronology detrítica. Vea el Apéndice B para
más detalles.