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1.

TALES

Laercio, D. (2002) escribe sobre Tales, que muchos opinan que fue el

primero en defender la inmortalidad del alma, de este grupo es el poeta Querilo.

Fue el primero que averiguo el trayecto del sol de un trópico a otro; y el primero

que, comparando la magnitud del sol con la de la luna, manifestó ser esta

setecientas veinte veces menor que aquel, como escriben varios. Dijo que el

agua es el primer principio de las cosas; que el mundo esta animado y lleno de

espíritus. Fue el creador de las estaciones del ano, y asigno a estos trescientos

sesenta y cinco días.

No tuvo ningún maestro, excepto que cuando viajo por Egipto se

familiarice con los sacerdotes de aquel país. Jerónimo dice que midió las

pirámides por medio de la sombra, proporcionándola con la nuestra cuando es

igual al cuerpo.

Tales, el sabio, murió estando en unos espectáculos gimnásticos, afligido

del calor, sed y debilidad propia, por ser ya viejo. En su sepulcro se puso este

epigrama:

Túmulo esclarecido, aunque pequeño, es este; pues encierra la grandeza de los

orbes celestes, que abreviados tuvo en su entendimiento el sabio Tales.

OPINIÓN:

2. ARISTÓTELES

Salgado, S. (2012) menciona que Aristóteles decía que el filósofo es el

pensador en voz alta. Pensar en voz alta es dialogar, pero no solo con uno
mismo, sino simult6neamente establecer un diálogo con la tradición y los

coetáneos; esto es en cierta manera hacer historia de la Filosofía.

La filosofía de Aristóteles es un diálogo con la propia razón, es decir, un

esfuerzo por pensar el pensar mismo. De ahí surge la definición y clasificación

de las ciencias, paso necesario para construir un sistema del saber.

OPINIÓN:

3. SÓCRATES

Martínez, A. (1980), Escribió sobre Sócrates que pocos hombres han

ejercido una influencia tan profunda y permanente en la historia del

pensamiento occidental como Sócrates. A ella no fueron ajenos, sin duda, su

ejemplar muerte (donde entran en abierta contradicción las leyes del Estado y

la propia conciencia moral individual), y la fecundidad de su magisterio en

cuyo caldo de cultivo germinó Platón y el discípulo de este, Aristóteles. Sin

embargo, el hecho de que no escribiera ni una sola línea ha motivado graves

dificultades de carácter histórico-filosófico que usualmente denominamos la

cuestión socrática.

OPINIÓN:
4. CONFUCIO

Aguilar, J. (2007) habla sobre Confucio las enseñanzas de Confucio han

llegado hasta nosotros gracias a sus alumnos y se hallan reunidas en los cuatro

libros clásicos. Aunque existen otros textos, este trabajo se centrara en ellos. En

este caso se ha utilizado la edición de 1997, que consta de 469 páginas. Los

cuatro clásicos así pues, el confucianismo y sus enseñanzas contienen mucho de

humanismo y de ética, más que de religión propiamente dicha. Se trata de una

forma de vida, de unas enseñanzas filosóficas entre las cuales se incluyen

referencias a cuestiones de carácter económico que influyeron enormemente y

marcaron la sociedad y el Estado chino de aquella época, y que mas tarde se

extendieron a otros países.

OPINIÓN:

5. DEMÓCRITO

Roberto, L. (2013) habla sobre Demócrito es conocido como el gran atomista

antiguo, el filosofo materialista por antonomasia. Sin embargo, la importancia de

su teoría del conocimiento ha sido disminuida. En este trabajo se pretende analizar

la teoría del conocimiento de Demócrito en su posición histórica. Partiendo de la

clasificación de Bailey, analizaremos las interpretaciones fenomenitos, e scépticas

y dogmáticas, tratando el origen y el apoyo de las mismas. Finalmente, basándonos

en la tesis doctoral de Marx, pondremos a las tres teorías en conflicto, lo que nos

llevará a afirmar como Demócrito muestra una contradicción que representa el fin

del unionismo presocrático, y el contexto del pluralismo platónico y aristotélico.


Al atribuir al mundo fenoménico un carácter convencional, Demócrito destruye en

el ámbito del conocimiento lo que esta intentando defender en la ontología: que el

ser tiene que ver con los sentidos. Para salvar las apariencias se hace necesaria una

nueva doctrina del ser, que acoja sus múltiples sentidos.

OPINIÓN:

6. PLATÓN

Azcarate, P. (1871), menciona que para Platón la Idea no es un simple concepto

mental, algo que sólo exista en la mente, sino una entidad extramental que tiene

existencia objetiva: hay, por ejemplo, multitud de cosas sensibles bellas; pues

bien, la idea de Belleza, no es, para Platón, la mera construcción mental, formada

a base de los caracteres comunes que podamos observar en las cosas sensibles

bellas, no es lo que habitualmente conocemos como el concepto de lo bello: la

Idea de Belleza existe por sí misma, más allá de la mente y con independencia de

los objetos sensibles bellos. Y lo mismo ocurre con las Ideas de Verdad, Bondad,

Justicia, etc.

Las ideas son el correlato, en el mundo inteligible, de las esencias de las cosas

sensibles; dicho de otro modo, las esencias de las cosas sensibles tienen en el

mundo inteligible, o mundo de las Ideas, su correspondiente Forma o Idea.

OPINIÓN:
7. ANAXÁGORAS

Bueno, G. (1974) Habla sobre Anaxágoras y menciona que el Este Nous, Mente o

inteligencia, es concebido por Anaxágoras como algo infinito y autónomo, y separado de las

semillas y de todas las demás cosas que existen, llamándole la más fina y pura de todas las

cosas, poseedor de todo el saber sobre cualquier asunto y del mayor poder. También le

concibe como ocupando un espacio, por lo que parece que Anaxágoras mantiene una

concepción material del Nous o Mente, formado de la materia más pura y más sutil, pero

lejos todavía de una concepción inmaterial o incorpórea del ser. No obstante se le considera

como el primero que introduce el recurso a un principio espiritual o intelectual, aunque,

según las quejas expresadas por Aristóteles en la "Metafísica", haya recurrido a él sólo

cuando la explicación por causas materiales le resultaba imposible.

OPINIÓN:

BIBLIOGRAFÍA:

 Salgado, S. (2012). La filosofía de Aristóteles. México: Editorial Duererias.

 Laercio, D. (2002). Vida de los filósofos más ilustres. Madrid: Editorial

Luarna.

 Martinez, A. (1980). La ética de Sócrates y su influencia en el pensamiento

occidental. Málaga, España.

 Aguilar, J. (2007). Los cuatro libros clásicos del confucianismo.

 Roberto, L. (2013). La teoría del conocimiento de Demócrito.


 Azcarate, P. (1871). Obras completas de Platón. Madrid: editorial Medina

y Navarro.

 Bueno, G. (1974). La metafísica presocrática. Oviedo: Editorial Pentalfa