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Vygotsky

El pensamiento psicológico de Vygotsky surge como una respuesta a la división imperante entre dos
proyectos: el idealista y el naturalista, por ello propone una psicología científica que busca la
reconciliación entre ambas posiciones o proyectos. Sus aportaciones, hoy toman una mayor
relevancia por las diferencias entre los enfoques existentes dentro de la psicología cognitiva.
Vygotsky rechaza la reducción de la psicología a una mera acumulación o asociación de estímulos y
respuestas.
La psicología de Vygotsky pondera la actividad del sujeto, y éste no se concreta a responder a los
estímulos, sino que usa su actividad para transformarlos. Para llegar a la modificación de los
estímulos el sujeto usa instrumentos mediadores. Es la cultura la que proporciona las herramientas
necesarias para poder modificar el entorno; además, al estar la cultura constituida fundamentalmente
por signos o símbolos, estos actúan como mediadores de las acciones.

Freud
El punto de vista Freudiano relaciona la educación del niño con una tarea ética particular del psicoanálisis que
tiene como guía conductora, la verdad.
Conocemos por autores como Mannoni o Doltó, las consecuencias psicopatológicas si desconocemos
insistentemente la verdad de nuestra propia historia y nuestros deseos.
La capacidad de pensar, de fantasear, de soñar y de hablar nos permite acercarnos aunque sea levemente a
esta realidad interior.
En el niño se añaden además su plasticidad lúdica y sus fabulaciones, cuando estas no están perturbadas por
bloqueos emocionales.
La educación para la realidad que Freud comenta en "El porvenir de una ilusión", consiste en que el niño no
solo se enfrente y apropie de su realidad exterior sino fundamentalmente de sus laberintos desconocidos.
Estos aunque, para algunos pedagogos no lo parezca, están intimamente conectados con los caminos
externos de la educación.
No cesó de advertir que esta comunicación, que desconocemos parcialmente; se traba cuando es el educador
el que no quiere saber nada de su propia vida infantil, de sus deseos más arcaicos, de sus carencias
constitutivas.

PIAGET
Uno de los puntos principales es el aprendizaje por descubrimiento. Los niños aprenden mejor
explorando y practicando. Dentro del aula, el aprendizaje se centra en el alumno a través
del aprendizaje activo del descubrimiento. El aprendizaje activo y el descubrimiento, por tanto, son
claves en la educación infantil.
Otro pilar de la teoría de Piaget es el concepto de maduración biológica y el desarrollo por etapas (de
las que hemos hablado en el punto anterior). Por eso hay un momento apropiado para enseñar cierta
información o conceptos a cada niño. Si el niño no ha alcanzado la etapa apropiada de desarrollo
cognitivo no debe aprender determinados conceptos.
El profesor no debe enseñar sino que debe facilitar el aprendizaje y dentro del aula debe:
Evaluar qué nivel de desarrollo tiene cada niño para diseñar tareas adecuadas a cada uno.
Utilizar métodos que permitan descubrir o reconstruir situaciones, centrándose en el aprendizaje,
más que el resultado final.
Fomentar las actividades colaborativas e individuales, donde los niños aprendan unos de otros.
Impulsar situaciones donde se presenten problemas que ayuden a replantearse los esquemas al
niño.