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EVALUACIÓN DE LA APLICACIÓN DE DOSIS DE NITRÓGENO Y POTASIO EN

EL CULTIVO DE MAIZ (Zea mays L.) EN UNA ZONA PRODUCTORA DEL


MUNICIPIO DE LA FLORIDA, DEPARTAMENTO DE NARIÑO

ANGIE DANIELA RODRIGUEZ MORA


VALENTINA SALAZAR RAMOS

UNIVERSIDAD DE NARIÑO
FACULTAD DE CIENCIAS AGRÍCOLAS
PROGRAMA DE INGENIERÍA AGRONÓMICA
PASTO, NARIÑO
2019
EVALUACIÓN DE LA APLICACIÓN DE DOSIS DE NITRÓGENO Y POTASIO EN
EL CULTIVO DE MAIZ (Zea mays L.) EN UNA ZONA PRODUCTORA DEL
MUNICIPIO DE LA FLORIDA, DEPARTAMENTO DE NARIÑO

ANGIE DANIELA RODRIGUEZ MORA


VALENTINA SALAZAR RAMOS

Anteproyecto de Trabajo de Grado como requisito parcial para optar al título de


INGENIERO AGRÓNOMO

Presidente
JORGE ALBERTO VELEZ LOZANO I.A F M.Sc Ph.D

Co Presidente
GERMAN CHAVES JURADO I.A. Esp. M.Sc.

UNIVERSIDAD DE NARIÑO
FACULTAD DE CIENCIAS AGRÍCOLAS
PROGRAMA DE INGENIERÍA AGRONÓMICA
PASTO, NARIÑO
2019
I. INTRODUCCIÓN

El cultivo de maíz, pertenece a la familia de las gramíneas; es un producto básico


en la alimentación de los pueblos, heredado de nuestros aborígenes y consumido
en una gran variedad de preparaciones y estados de madurez tanto para humanos
como animales, representando una de las raíces del pueblo colombiano. Este cereal
se siembra en 125.220 has-1 a nivel nacional y en Nariño, 12.426 has-1
aproximadamente (MinAgricultura, 2017).
En el 2012, generó 131 mil empleos directos e indirectos. Fue el segundo cultivo
transitorio con mayor área cosechada a nivel nacional, ya que alcanzó las 551 mil
hectáreas, lo que permitió producir más de 1,8 millones de toneladas, teniendo la
tercera mayor producción de los cultivos de su categoría, con un rendimiento
promedio de 3,3 toneladas por hectárea. La producción total fue valorada en $827
mil millones (FINAGRO,2015).
La producción de cultivos de ciclo corto, aumentó en 285.600 toneladas frente al
2011. Los productos que promovieron este incremento fueron, las hortalizas
(57,7%), el maíz (46,6%) y el arroz (25,2%), debido a las mejoras en las condiciones
climáticas, especialmente en el caso del arroz y a programas de apoyo del Gobierno
como el Plan País Maíz (FINAGRO, 2015).
La rentabilidad de este cultivo es muy baja, debido a que los insumos son altos y el
precio del producto bajo, por lo que es importante hacer más eficientes los sistemas
de producción de maíz.
En el municipio de La Florida, se dedican aproximadamente 700 hectáreas al cultivo
del maíz, empleando principalmente maíces regionales, cuya producción se dedica
en gran parte al autoconsumo sin remanentes importantes para la comercialización
debido principalmente a los bajos rendimientos generalmente de 1 t/ha (UMATA,
2010).
La adecuada nutrición, juega un papel importante en la producción, lo cual conlleva
a una mayor demanda de elementos minerales, es decir, que duplicar la producción
de cosecha, exigiría también una doble extracción de minerales del suelo (Suarez,
2011).
Con el fin de evaluar la disponibilidad de N y P en el suelo y corregir la deficiencia
nutricional del cultivo en el área de estudio, se plantea esta propuesta para
determinar la dosis adecuada y oportuna en el cultivo de maíz.
La fertilización, es uno de los insumos más caros en la producción, por lo que en
esta investigación se plantea como objetivo, estudiar la aplicación de nitrógeno (N)
y potasio (K) en el crecimiento y rendimiento del maíz.
II. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La agricultura, continua bajo labranza intensa y sin fertilización adecuada; es usual


en algunas regiones que han agotado en buena medida la materia orgánica y las
reservas de nutrientes de los suelos. Las relaciones aplicación/extracción para
nitrógeno, fosforo, potasio y azufre en los cultivos, han mejorado durante los últimos
años, pero los balances de nutrientes siguen siendo negativos.
Por ende, el manejo integral de nutrientes, se ha convertido en una necesidad
debido a la variabilidad introducida en los sistemas agrícolas (Ratto y Miguez, s, f.)
Las políticas económicas dirigidas al campo en los últimos años, han disminuido el
precio del maíz, al tratar de igualarlo a los precios internacionales y los insumos se
han encarecido considerablemente; esta es una de las razones, por lo cual, los
agricultores deben conocer cuales fertilizantes incrementan en mayor proporción los
rendimientos (Alvarado, 2002).
En la agricultura tecnificada, la fertilización o abonamiento, constituye como bien se
sabe, un factor vital del manejo encaminado a obtener una adecuada nutrición de
los cultivos, como fundamento para alcanzar la máxima producción por unidad de
superficie. Sin embargo, al terminar el siglo XX, el alcance que se busca con el
abonamiento sobrepasa largamente la simple adquisición de altos rendimientos
(Guerrero, 1998)
III. OBJETIVOS

3.1 OBJETIVO GENERAL


Evaluación de la aplicación de dosis de nitrógeno y potasio en el cultivo de maiz
(Zea mays L.) en una zona productora del municipio de La Florida, departamento
de Nariño

3.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS


 Evaluar la respuesta productiva a tres dosis de aplicación en el cultivo de
maíz en una zona productora del municipio de La Florida, Nariño.
 Realizar un análisis económico.
IV. JUSTIFICACIÓN

Los rendimientos de maíz, han mejorado por la introducción de híbridos con un


potencial genético cada vez más alto, mejor absorción de nutrientes y por la
optimización de las prácticas agronómicas, como densidad de siembra. Un aspecto
importante a considerar en la producción agrícola, es el adecuado suministro de
nutrientes para satisfacer los requerimientos de un cultivo. Tradicionalmente, se
considera el maíz, como un cultivo muy exigente en nitrógeno para la formación del
grano, ya que su insuficiencia, determina una baja productividad (Mendoza et al.,
2006); las necesidades fluctúan entre 25 y un máximo de 28-30 kg N por tonelada
de grano (Castellanos et al., 2005).
Este índice se ha generalizado para el cálculo de las necesidades de abonado;
seleccionar la dosis adecuada, fuente y momento de aplicación, es indispensable
para el logro del éxito en la producción de los cultivos (Özden, 2010).
Actualmente, en Colombia en zonas productoras se aplican hasta 270 kg N/ha.
Además, para recomendar la dosis de N, es necesario tener en cuenta el potencial
productivo y el contenido de materia orgánica del suelo, considerando un uso
adecuado de los residuos de cosecha en el suelo (Castellanos et al., 2005).
Basados en que en esta zona de La Florida, no se han realizado este tipo de
investigaciones, lo que se busca es proponer dosis de N y K que pueden ser óptimas
para obtener mejores rendimientos.
V. IMPORTANCIA

En los últimos años, en charlas a productores y técnicos, financiadas por el Fondo


Nacional Cerealista (FNC), se han socializado e implementado en parcelas de
investigación, los resultados en nutrición, encontrados en investigaciones
anteriores. En estos, se muestra que las recomendaciones de dosis de Nitrógeno
varían entre 80 y 170 Kg-1 por hectárea y de potasio entre 50 y 80 Kg-1 de K2O en
diferentes zonas productoras, con rendimiento promedio, reportado de 5,36
toneladas por hectárea, sin embargo, en algunas zonas donde el productor tiene la
capacidad de invertir en insumos, como híbridos de mayor potencial genético y el
incremento en las dosis de los nutrientes hasta 250 Kg-1 de Nitrógeno y 190 Kg-1 de
Potasio por hectárea, se han obtenido rendimientos superiores a 10 toneladas por
hectárea contando con condiciones ambientales favorables (FENALCE, 2013).
La producción de maíz tradicional, está destinada especialmente para el consumo
humano, mientras que la producción tecnificada, en su gran mayoría, se destina a
suplir la demanda de insumos de la industria alimenticia y de concentrados para
animales. Es decir, gran parte del maíz que se requiere para alimentar a la población
colombiana, es abastecida por los pequeños agricultores (MinAgricultura, 2016).

Se debe tener en cuenta, que, en la agricultura, se requiere hacer uso eficiente del
agua (UEA) y nitrógeno (N), debido a que son dos de los insumos más importantes
para la producción, los cuales deben estar bien provistos en cantidad y oportunidad
para asegurar un estado fisiológico óptimo en la floración, momento en que se
determina el rendimiento.

La disponibilidad de nitrógeno en el suelo, influye en las tasas de crecimiento del


maíz, herramienta que permite analizar el comportamiento de distintos cultivares,
niveles de fertilización y condiciones ambientales (D'Andrea et al., 2008).

Por otra parte, el K desempeña un papel fundamental en procesos como la


fotosíntesis, osmorregulación, síntesis de proteínas, formación y translocación de
carbohidratos y activación de enzimas (Mengel, 2007), pero las altas dosis de K,
pueden producir efectos negativos sobre las plantas y el medio ambiente. Cuando
hay una alta aplicación de ese nutriente en el suelo, puede haber perjuicio sobre la
germinación de las semillas y el crecimiento de las plantas (Takasu et al., 2014).
Una herramienta para lograr un adecuado manejo de la nutrición de los cultivos, es
un diagnóstico oportuno del contenido de nutrimentos en el suelo; el análisis de
suelo, indica la deficiencia o suficiencia para poder establecer estrategias de
fertilización, estas pueden dirigirse al suelo, tratamientos a la semilla o aplicaciones
foliares (Takasu et al., 2014).

VI. MARCO TEÓRICO


6.1 NUTRICIÓN VEGETAL
La nutrición vegetal, en las plantas, es un aspecto de gran importancia, debido a
que de este depende el incremento de la producción agrícola, mediante la aplicación
del manejo eficiente del suelo y la nutrición vegetal. El objetivo de la nutrición, es
aumentar la productividad de los cultivos para mantener la demanda de alimentos.
Hay varios aspectos que intervienen en la nutrición de las plantas, como los
nutrientes, el suelo, la capacidad de intercambio catiónico y el pH (FAO, 1999).
Las plantas, además de las condiciones climáticas que faciliten su crecimiento,
requieren tanto de un medio para su soporte físico y anclaje del sistema radical,
como de la provisión de agua y elementos esenciales (FAO, 2001). Sin embargo,
los suelos varían considerablemente en sus potenciales para retener y suministrar
el agua y los nutrientes requeridos por las plantas, por esta razón, se implementa la
fertilización del suelo, que se define como la capacidad de los suelos de
proporcionar los elementos esenciales para el crecimiento de las plantas, en las
cantidades apropiadas y en el momento preciso (Liñán y Liñán, 2015). Pocos suelos
se ajustan a las especificaciones requeridas de manera perfecta y la mayoría,
requiere de suministros adicionales de nutrientes para satisfacer las necesidades
de las plantas (Sánchez y Owen, 2001).
Para desarrollar un sistema de manejo de la nutrición vegetal, es necesario
considerar los siguientes factores:
• La asimilación de los nutrientes por parte del cultivo para obtener un rendimiento
razonable.
• La cantidad que potencialmente puede ser suministrada por el suelo sin
degradarse.
• La eficacia de utilización del nutriente desde su fuente (Sánchez y Owen, 2001).
Para satisfacer estas consideraciones, un suelo puede requerir realmente, no solo
los 3 elementos principales, (N) nitrógeno, (P) fósforo y (K) potasio, sino cualquiera
o una combinación de todos los otros, que son necesarios para garantizar el mejor
nivel de nutrición del cultivo, hablamos de los micronutrientes (boro (B), cloro (Cl),
cobalto (Co), cobre (Cu), hierro (Fe), manganeso (Mn), molibdeno (Mo) y zinc (Zn).
Estos elementos son necesarios para la planta, ya que cada uno hace un gran
aporte al desarrollo de esta (FAO, 2001).
Se puede afirmar, que la nutrición vegetal, es sin duda responsable en gran parte
del funcionamiento de cualquier planta y a su vez, es el factor determinante en la
productividad, calidad y rentabilidad para cualquier sistema productivo (Sánchez y
Owen, 2001).

6.2 NUTRICIÓN VEGETAL EN MAÍZ


El maíz (Zea mays L.), pertenece a la familia de las gramíneas y se cree que se
originó en los trópicos de América Latina, especialmente los géneros Zea,
Tripsacum y Euchlaena, cuya importancia reside en su relación filogenética con el
género Zea (Deras, 2010).
El sistema radicular del maíz, se desarrolla a partir de la radícula de la semilla, que
se debe sembrar a una profundidad adecuada, para lograr su buen desarrollo. El
crecimiento de las raíces, disminuye después que la plúmula emerge y virtualmente,
detiene completamente su crecimiento en la etapa de tres hojas de la plántula. Las
primeras raíces adventicias, inician su desarrollo, a partir del primer nudo en el
extremo del mesocótilo; esto ocurre, por lo general, a una profundidad uniforme, sin
relación con la profundidad con la que fue colocada la semilla. Un grupo de raíces
adventicias, se desarrolla a partir de cada nudo sucesivo, hasta llegar a los siete o
diez nudos, todos debajo de la superficie del suelo. Estas raíces adventicias, se
desarrollan en una red espesa de raíces fibrosas. El sistema de raíces adventicias,
es el principal sistema de fijación de la planta, ya que absorbe nutrimentos y agua
(Deras, 2010).
6.3 FISIOLOGÍA Y FENOLOGÍA DEL MAÍZ
El maíz, pertenece a las monocotiledóneas gramíneas. Las raíces son fasciculadas
y robustas, ayudando a la fijación de nutrientes en la planta y ser un perfecto anclaje
que se refuerza con la presencia de raíces adventicias. El tallo tiene aspecto de
caña, con los entrenudos rellenos de una médula esponjosa, erecto, sin
ramificaciones y de elevada longitud pudiendo alcanzar los 2 metros de altura. Las
hojas son alternas, paralelinervias y provistas de vaina que nace de cada nudo
(gramínea). El número de hojas, depende de la variedad y del ciclo, de la época de
siembra, pero lo normal es que haya un máximo de 15 hojas. Parece que el número
de hojas está relacionado con el potencial de producción (Ortas, 2008).
El maíz, es una planta monóica, tiene flores masculinas y flores femeninas
separadas, pero en el mismo pie. La flor masculina, tiene forma de panícula y está
situada en la parte superior de la planta. La flor femenina, la futura mazorca, se sitúa
a media altura de la planta. La flor, está compuesta en realidad por numerosas flores
dispuestas en una ramificación lateral, cilíndrica y envuelta por falsas hojas,
brácteas o espatas (Ortas, 2008).
La producción de los cultivos, depende de la intercepción de la radiación solar y de
su conversión en biomasa. La cantidad de radiación incidente, que es interceptada
por el cultivo, está determinada por el área foliar, por la orientación de la hoja y por
su duración. El índice del área foliar (IAF), es importante para determinar la
intercepción de la radiación hasta un valor cercano a 4 en el caso del maíz; después
de este valor, el área adicional tiene poco efecto en la intercepción de la luz. La
densidad de siembra, es un factor determinante del IAF y de la intercepción de la
radiación (Cuéllar y Arrieta, 2010).
La cantidad total de radiación interceptada a lo largo de todo el período de cultivo,
depende del tiempo requerido para alcanzar la intercepción máxima y también de la
duración del área verde de la hoja (Balardin et al., 2001).
Los efectos simulados, indican, que las hojas superiores combinadas con las hojas
horizontales inferiores, dan lugar a un uso más eficiente de la radiación por parte de
la capa total de hojas. Es de esperar, que la importancia de este efecto, sea mayor
en las zonas tropicales, donde el ángulo de incidencia de los rayos solares es mayor
(Pearson y Hall, 1988), pero también, el efecto es menor en cultivos C4 como el
maíz, la espata que cubre la mazorca, contribuye a asimilar más materiales para la
mazorca que otras hojas de la planta (Noriega, 2011). Las hojas erectas por encima
de la mazorca, permiten una mayor iluminación de las hojas que la recubren,
obteniendo así un beneficio adicional. La iluminación de las hojas inferiores, es
importante para la continua absorción de nutrimentos durante la etapa de llenado
de los granos y también es favorecida por las hojas erectas en la parte superior de
la planta (Bolaños, 2008).
El maíz, presenta el proceso fotosintético C4, lo cual le proporciona el beneficio de
la continua respuesta al incremento de la radiación hasta la plena luz, con bajos
niveles de fotorespiración. Estas características, son sumamente adecuadas a las
altas temperaturas y a las altas intensidades de luz que se encuentran en las zonas
tropicales (Norman et al., 1995).
El maíz, sin estrés sembrado a altas densidades, puede interceptar alrededor de
55% del total de la radiación recibida en el período de cultivo. Se ha informado de
eficiencias de conversión para cultivos de maíz sin estrés, que van de 1,2 a 1,6
gramos de biomasa por encima de la superficie de la tierra por cada MJ (mega joule)
de radiación solar interceptada (Muchow, 1994). Bajo buenas condiciones, en zonas
templadas y sin estrés, el maíz puede crecer a razón de 500 kg/ha/día durante
varias semanas, resultando así en una alta productividad (Balardin et al., 2001).
6.4 APROVECHAMIENTO DE NUTRIENTES
En las primeras fases de desarrollo del maíz, las extracciones de N, P y K son muy
pequeñas, acelerándose estas durante la formación del tallo. La absorción de N y
P, se realiza durante todo el ciclo y son transferidos al grano, mientras que la de K
finaliza con la aparición de los estilos. Así, los suelos cultivados con maíz, agotan
rápidamente las reservas de N y P, pero no las de K. La aplicación de N deberá
realizarse de forma fraccionada (Ortas, 2008).
Un cultivo de maíz que produce 4 000 kg/ha de grano, requiere alrededor de 100
kg/ha de nitrógeno (N), 18 Kg/ha de fósforo (P) y 68 Kg/ha de potasio (K) (Sánchez,
1996). El sistema radical del maíz, es capaz de absorber nutrimentos a través de
toda la vida de la planta, pero la absorción declina durante la última parte del ciclo,
que corresponde al llenado del grano y a medida que comienza la senescencia de
las hojas inferiores (Yara, 2012).
Nitrógeno se requiere en cantidades grandes e influye en maximizar el crecimiento
en materia seca y cosecha. Más de 200 Kg/ha se requiere para obtener una cosecha
de 7 T/ha (Mitchell, 2011), niveles más altos que en cualquier otro nutriente. Si se
cultiva el maíz para ensilaje o como mezcla de mazorcas, la remoción de nitrógeno
será igual. Aplicaciones fraccionadas funcionan mejor, sobre todo en suelos ligeros,
para mantener una buena disponibilidad de nitrógeno. Demasiado nitrógeno en
etapas tardías, puede resultar en encamado y crecimiento tardío excesivo (Yara,
2012).
El potasio se requiere en cantidades grandes, o sea niveles equivalentes a los de
nitrógeno. La absorción total rodea los 200 Kg/ha. La mayoría de ese potasio se
utiliza para las hojas y el tallo y la demanda pico, es durante la elongación del tallo,
cuando la absorción de potasio es más grande que cualquier otro nutriente (Mitchell,
2011).
6.5 TIPOS DE SUELOS PARA EL CULTIVO DE MAIZ
El cultivo, requiere suelos de tipo intermedio, con buen drenaje, sueltos, aireados,
planos o ligeramente quebrados. No son aconsejables suelos arcillosos, debido a
su alta retención de humedad, ya que esta condición, disminuye el aire del suelo,
esencial para el desarrollo de la planta (FAO,1991).
El maíz, se adapta muy bien a todos tipos de suelo, pero suelos con pH entre 6 a 7,
son a los que mejor se adapta. También, requiere suelos profundos, ricos en materia
orgánica, con buena circulación del drenaje para no producir encharques que
originen asfixia radicular (FAO, 2001).
El maíz, es una planta de gran desarrollo radicular, por lo tanto, necesita suelos
planos y profundos, de textura franca a franco-arcillosa, de buen drenaje y que
puedan retener suficientes nutrientes y humedad. En suelos "pesados" (arcillosos),
el exceso de humedad por un período prolongado, afecta en forma negativa el
rendimiento del maizal. Suelos muy arenosos, obligan a riesgos más frecuentes por
la falta de retención de humedad. En igual forma, pendientes de suelo sobre un 2º/o
constituyen limitante para el riego, debiendo efectuarse la siembra en curvas de
nivel para evitar erosión (Lagos, 2010).
6.6 DIAGNÓSTICO DE LAS NECESIDAS NUTRICIONALES DEL MAIZ
El suelo, es la principal fuente de nutrientes para las plantas y su oferta se estima
usualmente, a través del análisis de suelos de las formas “disponibles” o
“extractables” de los nutrientes; la cantidad de nutriente que se extrae químicamente
en un análisis, solo una proporción de la cantidad total de nutriente en el suelo y la
cantidad extraída, tampoco es igual a la cantidad de nutriente absorbida por el
cultivo, pero mantiene una relación con ella y con el rendimiento del cultivo, por lo
tanto, el análisis del suelo representa un “índice de disponibilidad” de nutrientes para
el cultivo (Correndo, 2012).
El análisis de suelos, constituye una de las mejores prácticas de manejo (MPM)
para el uso de fertilizantes y continúa siendo el enfoque más utilizado a nivel
mundial, pero otras metodologías o enfoques, tales como nuevos indicadores de
suelo, muestreos georreferenciados, análisis de planta, conocer los requerimientos
de nutrientes, utilizar sensores remotos y modelos de simulación, aportan
alternativas complementarias y/o superadoras para mejorar los diagnósticos de
fertilidad (Reussi y Echeverria, 2009).
Para poder conocer que nutrientes tengo disponibles, necesito conocer mediante
un correcto muestreo y análisis de suelo, la fertilidad general del lote (Herrera, et
al., 2014). Parámetros como materia orgánica (MO), nitrógeno total (Nt), potencial
hidrógeno (pH), conductividad eléctrica (CE), Nitrógeno de nitratos (N-NO3), Azufre
de sulfatos (S-SO4) y cinc (Zn), deberían ser conocidos al momento de hacer una
prescripción (Andrade y Martínez, 2014)
Generalmente, el estado nutricional de las plantas, es evaluado por análisis químico
del tejido vegetal (hoja) y normalmente en su interpretación, se utilizan
concentraciones críticas o rangos de concentración. Sin embargo, estos métodos
presentan ciertas limitaciones por el tiempo de ejecución y alto costo, lo que no
permite corregir rápidamente deficiencias nutricionales (Kappes, 2013).
6.7 FERTILIZACIÓN ACTUAL DEL MAIZ
Como sistema productivo, el cultivo de maíz para grano, entre el total de sus costos
de producción, dirige la mayor parte (31%) al segmento nutricional de los
fertilizantes edáficos (Castellanos et al., 2017).
El manejo eficiente de la nutrición en el cultivo de maíz, es uno de los pilares
fundamentales para alcanzar rendimientos elevados, sostenidos en el tiempo y con
resultados económicos positivos, no sólo en el mismo cultivo de maíz, sino en los
que participan en su rotación, ya que, por los elevados volúmenes de rastrojos
dejados por el maíz, facilitan el reciclado de nutrientes y mejoran las condiciones
físicas del suelo (Steinbach, 2000).
Para el maíz con rendimientos corrientes, específicamente, debe considerarse que
el nivel crítico de fósforo asimilable debe ser inferior a 20 ppm (Bray 1) para
recomendar el uso de fertilizantes. Valores superiores a ese nivel, ameritan el uso
de fertilizantes, solo si se desea cubrir los requerimientos de un cultivo
subsiguientes, o se esperan rendimientos superiores al promedio, o simplemente se
desea reponer el fósforo que se exportará con esa cosecha (Melgar y Torres, s, f.)
La etapa más importante para absorción de nutrientes en el maíz, es durante el
estiramiento del tallo (V6 a floración). Solo en el caso de utilizar un pivote para
fertirrigación, todo el fertilizante tiene que ser aplicado antes de esta etapa, por
cuestiones de altura y densidad del cultivo, como más adelante suele ser difícil
poder entrar al campo con maquinaria convencional (Yara, 2007).
Cifras de absorción y remoción, varía conforme a cual cultivo se trata. Las
diferencias de absorción/remoción de nutrientes entre maíz para grano y maíz para
ensilaje, se tienen que considerar al hacer el programa de fertilización del siguiente
cultivo. La utilización de nutrientes puede también variar mucho entre las diferentes
variedades (Yara, 2007).
6.7.1 NITROGENO: Nitrógeno se requiere en cantidades grandes e influye en
maximizar el crecimiento en materia seca y cosecha. Más de 200 Kg/ha se requiere
para obtener una cosecha de 7 T/ha. Niveles más altos que en cualquier otro
nutriente, aproximadamente 16 Kg/T, será removido en el grano. Si se cultiva el
maíz para ensilaje o como mezcla de mazorcas, la remoción de nitrógeno será igual.
Aplicaciones fraccionadas funcionan mejor, sobre todo en suelos ligeros, para
mantener una buena disponibilidad de nitrógeno. Demasiado nitrógeno en etapas
tardías, puede resultar en encamado y crecimiento tardío excesivo (Yara, 2007).
6.7.2 POTASIO: Es un elemento que solo se requiere en cantidades pequeñas, es
imprescindible durante las etapas tempranas de desarrollo para asegurar el
desarrollo de una buena raigambre y para impulsar el desarrollo de brotes y follaje.
Las plantas absorben aproximadamente 85 Kg K2O/ha. El potasio se requiere en
cantidades grandes, o sea niveles equivalentes a los de nitrógeno. La absorción
total rodea los 200 Kg/ha. La mayoría de ese potasio, se utiliza para las hojas y el
tallo y la demanda pico es durante la elongación del tallo cuando la absorción de
potasio es más grande que cualquier otro nutriente (Yara, 2007).
6.7.3 MICRONUTRIENTES: Los micronutrientes más importantes que se absorben
en cantidades mayores son hierro y manganeso. También son los micronutrientes
que se llevan en cantidades mayores, cuando toda la planta se utiliza y se remueve
del campo. No obstante, boro y zinc, siendo los dos nutrientes más importantes, se
remueven en mayores cantidades con el grano. Se está poniendo más común
aplicar zinc con la semilla al sembrarla, para dar un buen desarrollo de raíces y
brotes (Yara, 2007).
6.8 CLIMAS PARA EL CULTIVO
El maíz, requiere una temperatura de 25 a 30ºC. Requiere bastante incidencia de
luz solar y en aquellos climas húmedos su rendimiento es más bajo. Para que se
produzca la germinación en la semilla, la temperatura debe situarse entre los 15 a
20ºC. El maíz llega a soportar temperaturas mínimas de hasta 8ºC y a partir de los
30ºC pueden aparecer problemas serios, debido a mala absorción de nutrientes
minerales y agua. Para el fructificación se requieren temperaturas de 20 a 32ºC
(INFOAGRO, s, f.).
El maíz, es muy sensible a las bajas temperaturas, siendo el periodo emergencia a
floración, el de máxima sensibilidad. En esta etapa, la temperatura mínima tolerada
es de 7°C, razón por la cual, deben elegirse cuidadosamente las épocas de siembra
en cada zona agroclimática (FAO, s, f.).
El maíz, requiere de condiciones hídricas de temperatura y de iluminación
adecuadas para su crecimiento. Por otra parte, se trata de una especie de día corto,
lo que significa que es inducida a florecer con días con menos de 10 horas de luz.
Sin embargo, debido a su gran adaptación, tolera también días largos, con 12 a 14
horas de luz (Villaseca y Novoa, 2010).
En cuanto a los requerimientos hídricos, se sabe que el maiz es sensible al exceso
de agua y a períodos de falta de ella. Como es un cultivo de primavera verano, debe
regarse. Las situaciones de exceso o de déficit de agua, se producen por utilizar
suelos con problemas de drenaje o bien por mal manejo de agua de riego; por
ejemplo, haciendo un excesivo número de riegos (Villaseca y Novoa, 2010).
6.9 LABORES CULTURALES DEL MAIZ
Son los trabajos que requiere el cultivo desde su siembra hasta su cosecha; algunos
de estos trabajos son comunes a todas las plantas, otros son especiales de cada
especie (Deras, 2010).
6.9.1 Preparación del suelo: La labranza mínima, es un método benéfico para
agricultores que tienen terrenos inclinados o con buen drenaje, ya que disminuye la
erosión; también permite una mayor retención de humedad al no remover ni exponer
el suelo a la acción del viento (Deras, 2010).
Si la preparación del suelo es mecanizada, es conveniente realizar un paso de
arado, dos o tres pasos de rastra y si fuera posible, realizar una nivelación del suelo.
Las rastreadas se pueden hacer a 15 o 20 cm de profundidad dependiendo del tipo
del suelo; el último paso de rastra es recomendable hacerlo antes de la siembra
(Deras, 2010).
6.9.2 Siembra: Antes de efectuar la siembra, se seleccionan aquellas semillas
certificadas resistentes a enfermedades, virosis y plagas. Se efectúa la siembra
cuando la temperatura del suelo alcance un valor de 12ºC. Se siembra a una
profundidad de 5cm. La siembra se puede realizar a golpes, en llano o a surcos. La
separación de las líneas de 0.8 a 1 m y la separación entre los golpes de 20 a 25
cm (Deras, 2010).
6.9.3 Fertilización: El maíz, necesita para su desarrollo unas ciertas cantidades de
elementos minerales. Las carencias en la planta se manifiestan cuando algún
nutriente mineral está en defecto o exceso. Se recomienda un abonado de suelo
rico en P y K. En cantidades de 0.3 kg de P en 100 Kg de abonado. También un
aporte de nitrógeno N en mayor cantidad sobre todo en época de crecimiento
vegetativo (Deras, 2010).
6.9.4 Riego: se recomienda de acuerdo a la necesidad de la planta, se realiza al
goteo, por aspersión, por gravedad e incluso por inundación si es necesario (Deras,
2010).
6.9.5 Cosecha: se cosechan cuando hayan alcanzado un 85-95% de su maduración
fisiológica de sus frutos (Deras, 2010).
6.10 COSECHA Y POSCOSECHA DEL MAIZ
Las labores de cosecha y poscosecha, se deben hacer en una forma oportuna y
adecuada para evitar dañar la calidad del grano. En cultivos tecnificados en suelos
planos, es preferible cosechar con combinadas, debido a que tiene ventajas sobre
la cosecha manual como economía en tiempo y dinero, menor número de labores
(desgrane, transporte, empaque), el grano puede ser cosechado con humedades
entre 20 y 25% y menor requerimiento de áreas cubiertas para almacenamiento del
producto. Por su parte, la cosecha manual permite que los granos se puedan
recolectar con humedad más alta (22 a 26 %), la pérdida de granos es mínima y el
grano se puede clasificar antes del desgrane, por lo que se aumenta la calidad del
producto a vender (Ospina, 2015).
Las actividades de poscosecha, están dirigidas a conservar la calidad de los granos.
Inicialmente se relacionan con el secamiento y almacenamiento del producto, sin
embargo, en pos cosecha también se realizan labores de clasificación, limpieza y
empaque (Ospina, 2015).
6.11 VARIEDADES QUE SE SIEMBRAN EN EL MUNICIPIO LA FLORIDA

 MAÍZ FNC 8610: Semilla híbrida de maiz amarillo, es un material con


excelentes características, tallos resistentes, alto rendimiento, buena altura
de mazorca, grano cristalino, que garantiza buen rendimiento tanto para
grano y forraje. Además de esto, tiene un precio 50% más económico al del
mercado (FENALCE, 2018).
 MAÍZ FNC 8134: Es un híbrido con una alta productividad, tiene un potencial
óptimo con el cual se espera una producción superior a 8 toneladas con un
buen paquete tecnológico. Es un híbrido que se adapta a las diferentes zonas
maiceras del país, posee características muy homogéneas en su desarrollo
y productividad además se ha seleccionado para tolerar diversos problemas
o enfermedades que afectan al maiz como: Diplodia (Stenocarpella maydis)
y mancha de asfalto (Phyllachora maydis Maubl.). Tiene un color amarillo
intenso, profundo de muy buena comercialización (FENALCE, 2018).
 MAÍZ FNC 8502: Semilla híbrida de maiz blanco, tiene un promedio en su
número de hileras de 14-16 hileras/mazorca, 35 granos/hilera, el peso de
1000 granos tiene un promedio en peso de 350 gr. Es un material para
ensilaje debido a su buena altura y buen follaje ya que tiene 20 hojas con 106
cm de largo y 12,6 cm de ancho (FENALCE, 2018).
 MAÍZ FNC 115: Semilla híbrida de maiz amarillo, tiene un promedio en su
número de hileras de 14-16 hileras/mazorca, 30-40 granos/hilera, el peso de
1000 granos tiene un promedio en peso de 320 gr. Es un material para
ensilaje debido a su buena altura con 260-280 cm y buen follaje ya que tiene
14-18 hojas con 100-120 cm de largo con excelente contenido nutricional
(FENALCE, 2018).
 MAÍZ FNC 31AC QPM AMARILLO: Es un maiz biofortificado, tiene un
promedio en su número de hileras de 12-16 hileras/mazorca, 22-32
granos/hilera, el peso de 1000 granos tiene un promedio en peso de 220-300
gr. Es un material con una altura de 235-260 cm y un follaje de 10-12 hojas
con 85-95 cm de largo (FENALCE, 2018).

VII. ANTECEDENTES
Investigaciones realizadas, sobre fraccionamientos nutricionales en cultivos de
Nariño, demostraron que, se evaluó el efecto del fraccionamiento de la fertilización
edáfica con nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y la aplicación de boro,
manganeso y zinc, sobre el crecimiento, desarrollo, rendimiento y calidad de
tubérculo en la variedad de papa Criolla Colombia (Pérez et al., 2008).
Se utilizó un diseño de bloques al azar con estructura factorial 2 4+2. Se presentaron
diferencias estadísticas para las variables de crecimiento y desarrollo, rendimiento
y calidad de tubérculos. No se observó efecto de los tratamientos para la interacción
entre elementos menores, por lo cual, el análisis se centró en el efecto del
fraccionamiento de N-P-K Mg y los niveles de fertilización con boro, manganeso y
cinc. La fertilización sin fraccionamiento de N-P-K-Mg favoreció mejor desarrollo
foliar y mayor potencial de rendimiento, por lo cual no se recomienda su
fraccionamiento (Pérez et al., 2008).
Se observaron respuestas positivas a la aplicación de boro para la variable
rendimiento y se encontró, que su respuesta es complementaria al acompañamiento
de nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio en la fertilización. La variable gravedad
específica presentó valores mayores a 1,088 mientras que el contenido de materia
seca fue mayor en los tratamientos testigos y en el fraccionamiento; la aplicación de
manganeso estuvo relacionada con incrementos en el contenido de materia seca
posiblemente por contribuir a una mayor fotosíntesis neta (Pérez et al., 2008).
VIII. METODOLOGIA
8.1 LOCALIZACIÓN

La Florida, es un municipio de Colombia ubicado en el departamento de Nariño al


sur de Colombia, su espacio territorial está localizado geográficamente a 1º 18” de
latitud Norte y 17º 24” de longitud Oeste. Su cabecera corregimiento se encuentra
a una altitud de 2.077 m.s.n.m; se localiza en una zona de influencia volcánica con
una geografía de alta complejidad, que explica la frecuente ocurrencia de
erupciones volcánicas, deslizamientos, avalanchas e inundaciones de carácter lento
y torrencial. (CORPONARIÑO, 2008).
8.2 DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

 Topografía
El municipio de La Florida, Nariño ubicado al noroccidente del departamento,
está conformado por diferentes veredas, entre estas encontramos la vereda
Duarte, la cual se eligió para el desarrollo experimental de este trabajo.
Presenta una latitud de 1° 21’ 46.11’’ y longitud de 77° 1’ 47.7’’ con una altitud
de 1925 msnm.

 Suelos
La mayor parte del territorio, presenta suelos con gran deterioro debido a las
malas prácticas agrícolas. En la vereda Duarte, el suelo es de textura
arenosa-arcillosa y un color oscuro y se dedican a la siembra de caña en su
mayoría, pero un 15.76% a cultivos de maíz (GOBIERNO DIGITAL.2018).

 Clima
El clima presente en la vereda Duarte es medio semihúmedo corresponde a
la zona centro del sector con una temperatura de 16ºC a 20ºC; una humedad
media y una altitud de 1600 a 2000 msnm (GOBIERNO DIGITAL.2018).

 Especies que se encuentran en el área


En la vereda Duarte, se observa un predominio de explotación de caña, fique,
café, pastos y maiz.

Casi la totalidad del territorio del Municipio de la Florida, tiene inclinaciones por la
producción del cultivo de maíz anual (GOBIERNO DIGITAL.2018).
 Fuentes de agua o tipo de riego

Las fuentes de agua que se tienen en el municipio La florida son siete


fuentes importantes, las cuales surten a los diferentes corregimientos y
veredas entre ellas: San Pablo, Molinoyaco, La burrera, Las Palmas, Los
arrayanes, Duarte, y San Francisco. Con respecto al balance hídrico y de
acuerdo a un estudio técnico, el municipio presenta un déficit promedio de
agua de 392.5 M3 año, siendo la más crítica falta de agua en las zonas bajas
del municipio (GOBIERNO DIGITAL.2018).
La vereda Duarte, posee una pequeña microcuenca que nace en dicho sector
y desemboca en el rio Pasto; la quebrada Duarte, como se la conoce
localmente, tiene un corto recorrido y recoge las aguas del sector. Presenta
un caudal de 1.0 L; además de esto, la vereda Duarte también hace usos de
fuentes como guadua o ciénaga con un caudal de 0.05 L. (GOBIERNO
DIGITAL.2018).
8.3 VARIEDAD A CULTIVAR
 Suministro: FNC 8134 hibrido amarillo.
 Cantidad: Bolsa x 60.000 semillas aprox.
 Certificación: Categoría CERTIFICADA.

8.4 TRATAMIENTOS Y DISEÑO EXPERIMENTAL

Se planea sembrar en un terreno de 33m ancho x 26m de largo dividido en 18


parcelas, cada parcela mide 8m x 5.5m con 8 surcos respectivamente, separados
a 1m entre surco y 0,40m entre planta.
 Se desea sembrar un número total de 2.736 plantas.
 En cada bloque se desea sembrar 912 plantas.
 En cada Tratamiento se desea sembrar 456 plantas.
 Se siembran 2 semillas por sitio.
El diseño experimental será Bloques Completos al Azar en Parcelas Divididas y tres
(3) repeticiones. Se tomaron estas dosis de acuerdo al análisis de suelos (anexo 1).
La parcela principal será dos (2) dosis de potasio:

 K1 = 90 Kg K2O ha-1
 K2 = 120 Kg K2O ha-1
La sub parcela será tres (3) dosis de nitrógeno:

 N1 = 100 Kg N ha-1
 N2 = 150 Kg N ha-1
 N3 = 200 Kg N ha-1

 El área útil de la parcela principal será de 108 m 2 (24 surcos espaciados a


0,90 m por 5 m de largo).
 El área útil de cada sub parcela será de 36 m 2 (8 surcos espaciados a 0,90
m por 5 m de largo).
 Cada repetición tendrá una distancia de 0,40 m entre sí, y separados a 1 m
por tratamiento.
 En total el área útil será de 324 m2 y un área total de 326,8 m2.
 Se tendrá un total de 12,5 sitios por surco y 2 semillas por sitio, con un total
de 200 semillas.

En todas las parcelas se aplicará el fósforo, magnesio, azufre, boro y zinc al


momento de la siembra. El nitrógeno se fraccionará 20% en la siembra, 40% en V6
y 40% en V10. El potasio se fraccionará 50% en la siembra y 50% en V6.
8.5 MAPA DE CAMPO
8.6 LABORES CULTURALES
8.6.1 Preparación del suelo

Se recomienda efectuar una labor de arado al terreno para que el suelo quede
suelto y consiga una mejor porosidad, lo que ayudará a que entre más oxígeno a
las plantas también para evitar la acumulación excesiva de agua. Se pretende que
el terreno quede uniforme y libre de arvenses. También se efectúan labores con
arado de vertedera con una profundidad de 30 a 40 cm; en las operaciones de
labrado los terrenos deben quedar limpios de restos de plantas (Blanco, 2014).
8.6.2 Siembra

Antes de efectuar la siembra, se selecciona la semilla que se va a utilizar en nuestro


caso FNC 8134 hibrido amarillo que se caracteriza por general una alta producción.
Se efectúa la siembra cuando la temperatura del suelo alcance un valor de 12ºC.
Se siembra a una profundidad de 5cm, la siembra se puede realizar directa o
en surcos. La separación de las líneas es de 0.8 a 1 m y entre plantas de de 20 a
25 cm (Blanco, 2014).
8.6.3 Control fitosanitario

Las principales enfermedades que afectan el cultivo del maíz en Colombia son de
origen fungoso; se encuentran diseminadas en todo el país y su aparición está
sujeta a las condiciones ambientales que favorezcan la infección y multiplicación del
patógeno, así como la fuente de inóculo y la susceptibilidad de los genotipos.
Aunque son muchas las enfermedades de origen fungoso que afectan el follaje del
maíz, solamente se mencionan aquellas que por su incidencia y severidad se
consideran de importancia económica (Varón y Sarria, 2007).
8.6.4 Control de malezas
El control eficiente y oportuno de malezas, es la clave para la aplicación exitosa del
sistema: se puede llevar a cabo de forma manual o mediante herbicidas, así como
a través de la utilización de rotaciones de cultivos adecuadas que también incluyen
los abonos verdes y cultivos de cobertura. Algunos efectos benéficos que este
sistema aporta al ambiente, son el control de la erosión, el mejoramiento de la
calidad del agua, mayor infiltración de agua en el suelo; influencias positivas sobre
el cambio climático a través del secuestro de carbono en el suelo, vienen a
evidenciarse solamente después de varios años del uso ininterrumpido y continuo
del sistema (Herrera, 2014).
8.6.5 Riego
El maíz, es un cultivo exigente en agua en el orden de unos 5 mm al día. Los riegos
pueden realizarse por aspersión. Las necesidades hídricas van variando a lo largo
del cultivo, cuando las plantas comienzan a emerger, se requiere menos cantidad
de agua, pero mantener una humedad constante. En la fase del crecimiento
vegetativo, es cuando más cantidad de agua se requiere y se recomienda dar riego
unos 10 a 15 días antes de la floración. La fase de floración, es el periodo más
crítico, porque de ella va a depender el cuajado y la cantidad de producción
obtenida, por lo que se aconsejan riegos que mantengan la humedad y permita una
eficaz polinización y cuajado (Blanco, 2014).
8.6.6 Cosecha

Esta actividad se debe realizar, cuando el maíz alcanza la madurez fisiológica es


decir materia seca con el fin de utilizarlo como semilla. Un buen indicador de esta
fase, es la presencia de la capa negra del grano en el punto de inserción del grano
según (Deras, 2010). La cosecha, se debe realizar lo más pronto posible para evitar
pérdidas por pudrición, causadas por hongos, infestación por plagas (gorgojos,
termitas, barrenadores, entre otros) o cualquier otro factor que perjudique la
producción (Deras, 2010).
8.7 VARIABLES A EVALUAR

 Altura de planta y mazorca: Para evaluar este parámetro, se tomará dos


surcos centrales por cada parcela, escogiendo cinco plantas al azar, se
medirá la altura desde la base hasta la punta de la espiga y para la mazorca,
desde la base hasta el punto de inserción de la planta.
 Número de granos por mazorca: Al cosechar, se escogerá 10 mazorcas al
azar, se desgrana y se contabiliza los granos, obteniendo así el promedio de
número de granos por mazorca.

 Rendimiento: Una vez realizada la cosecha y desgrane de cada parcela


útil, se efectúa el pesaje para transformar los datos en Kg/ha. Se determinará
el contenido de humedad del grano con un medidor de humedad (Motonko),
el cual sirve para ajustar el rendimiento del maíz por hectárea con un
contenido de humedad del 15% y aplicando la fórmula propuesta por
CIMMYT:
IX. MEDIOS DE REALIZACIÓN

TITULO: EVALUACIÓN DEL USO EFICIENTE DE NITROGENO Y POTASIO EN


EL CULTIVO DE MAIZ (Zea mays L.) EN UNA ZONA PRODUCTORA DEL
MUNICIPIO DE EL PEÑOL, DEPARTAMENTO DE NARIÑO.
AUTORES: Valentina Salazar Ramos – Daniela Rodríguez Mora
PRESIDENTE: Jorge Alberto Vélez Lozano I.A.F. M.Sc. Ph.D
CO PRESIDENTE: German Chaves Jurado I.A. Esp. M.Sc.
FECHA PROBABLE DE INICIO:
FECHA PROBABLE DE CULMINACION:
FINANCIACIÓN: Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas
FENALCE.
X. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
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