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Prólogo

Las SS, y en particular su líder el Reichsführer Hein-


rich Himmler, tuvieron un destacado papel cultural en
el Tercer Reich. A pesar de que algunos las confunden
con las Waffen SS, la rama armada, y otros se piensan
que fueron una organización secreta dedicada a temas
esotéricos, la realidad es que su papel terminó siendo
fuertemente cultural. Nacidas como fuerza de defensa
y teniendo luego una tarea policíaca, que sí puede ser
realmente considerada su función principal, fue toman-
do forma la función de agrupar a los mejores hombres y
tomar funciones directivas en la vida política del Reich,
siguiendo el mandato del Führer de conseguir poner
a los mejores en los puestos directivos, tarea marcada
como objetivo fundamental del desarrollo político del
nacionalsocialismo.

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Si bien las SS tuvieron una marcada orientación eli-
tista que hasta puede resultar contrastante con el discur-
so del partido, no dejan de coincidir con la general bús-
queda de un ideal germánico, nórdico o ario, más tarde
europeo, que tomara las riendas dirigentes y formarán a
toda la sociedad. En realidad, para lograr un verdadero
populismo que llegue a todas las capas, el nacionalsocia-
lismo se propuso primero crear una aristocracia deter-
minada por una real capacidad y que, como el mismo
concepto de Führer nacionalsocialista lo indica, sea ca-
paz de encarnar el espíritu del Volk y ser guía y modelo
en la tarea de manifestar su esencia.
No se debe caer tampoco en el extremo de considerar
a la SS la organización nazi más preponderante, ya que
la formación de la sociedad y la aplicación de políticas
sociales revolucionarias que agruparon a toda la comu-
nidad fue responsabilidad del partido Nacionalsocialis-
ta y sus organizaciones sociales. Si alguna agrupación
tuvo un papel preponderante en la política de la época,
probablemente haya sido el Frente Alemán del Trabajo,
pero las SS no dejan de tener un papel sumamente im-
portante en las orientaciones culturales, en la búsqueda
y fomento de las ancestrales tradiciones del pueblo ale-
mán y en su desarrollo cultural.
La búsqueda de un ideal, de un modelo formador, ha
sido probablemente su más importante tarea.

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Dentro de las incontables ramas de las SS, Heinrich
Himmler llevaba un control personal sobre las tres or-
ganizaciones SS más importantes: La Ahnenerbe (He-
rencia de los Ancestros), la Sociedad para el Cuidado
de Monumentos Culturales y la editorial oficial SS, la
Nordland Verlag (Editorial de la Tierra del Norte). La
editorial fue de hecho la primera empresa SS1 y una de
las tres editoriales más importantes de Alemania, lle-
gando a estar sus réditos económicos y sus ventas entre
las más importantes de Alemania. De hecho, en sus 11
años de actividad publicó más de 200 títulos.
Estando Ediciones Sieghels llegando humildemente
a los 200 títulos2 creemos oportuno comenzar con la
traducción de las obras más importantes de Nordland
Verlag, a la que consideramos una de las editoriales más
interesantes del Tercer Reich. Creemos también que
1 Pueden mencionarse entre las empresas SS más
importantes la “Porzellanmanufaktur Allach” (fábrica
de porcelana Allach) encargada tanto de la fabricación
de bellísimas piezas artísticas de porcelana como de
objetos ceremoniales o simbólicos con fuerte contenido
pagano o de tradiciones ancestrales, la “Deutsche
Edelmöbelfabrik” (fábrica de muebles preciosos alemanes)
y la “Schwertschmiede der SS” (Forjadores de espadas SS)
2 Salvando las distancias, obviamente, ya que
nosotros trabajamos montados “sobre hombros de
gigantes” dado que la mayor parte de nuestros trabajos
son reediciones de trabajos ya hechos.

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nada más oportuno que comenzar con las dos obras
de Wulf Sörensen que la nombrada editorial publicó,
ya que a menudo se ha dicho que este no era más que
el pseudónimo utilizado por Heinrich Himmler para
escribir las obras con más fuerte contenido pagano y
de hecho las 3 traducciones que se han hecho en len-
gua inglesa han sido vendidas como si fueran obras de
Heinrich Himmler, aunque tal vez sea en algún caso por
motivos comerciales. Lejos estamos nosotros de utilizar
tales métodos para poder tener más ventas pero sobre
todo estamos en contra de la común valoración de una
idea o una obra dependiendo la persona que la escriba o
sostenga. Antes más bien creemos en el refrán que dice
que cuando el genio señala la luna sólo los tontos se
quedan discutiendo sobre el dedo.
En realidad, la más fuerte sostenedora de la autoría
de Himmler bajo el pseudónimo de Sörensen es la es-
critora Savitri Devi quien en su libro “Oro en el crisol.
Esperiencias en la Alemania de postguerra” sencillamente
lo da como un hecho comprobado. Su conocimiento de
la materia y buenos contactos en Alemania le dan sostén
a la afirmación, pero de acuerdo a todos los datos que
quedan asentados oficialmente tenemos que decir que
Wulf Sörensen es oficialmente el pseudónimo de Frith-
jof Fischer-Sörensen.
Frithjof Fischer (23 de julio de 1899, Bonn - 21 de

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mayo de 1977, Orth an der Donau) fue un escritor ale-
mán especializado en la recolección de cuentos infan-
tiles tradicionales, demostrando su admiración por los
Hermanos Grimm. Durante la primera guerra mundial
sirve como combatiente del frente en el Cuerpo de Es-
quiadores Bávaro, se especializa luego de la contienda
en el comercio de libros y funda la editorial Nordland
Verlag en el verano de 1933 en Dusseldorf. En diciem-
bre de 1934, la editorial se convierte en la primera em-
presa adquirida por la SS y la difusora oficial de las ideas
de ésta. Fischer es mantenido en el puesto de Director,
aunque bajo supervisión directa de Himmler, mientras
la editorial crece a pasos agigantados en su distribución
y alcance.
Sus actividades se amplían a la creación de postales y
edición de varias revistas de gran tirada. Fischer trabaja
como editor y redactor para las revistas “Die Notwe-
hr” (1933/34), “Der Brunnen” (1934/35) y “Nordland”
(1934)
Entre 1935 y 1936 la editorial trabaja en estrecha co-
laboración con la Ahnenerbe y hasta llegan a fusionar
sus casas editoriales trasladando la sede desde Magde-
burgo hasta Berlín en 1938.
Pero la suerte de Fischer se había acabado ya a finales
de 1936 cuando por críticas a la política nazi y proble-
mas personales con el Reichsführer es despojado de la

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dirección de la editorial y hasta llega a pasar un breve
periodo de arresto. A mediados de 1937 es liberado y
por los próximos dos años se lo mantiene en estricto
control, pudiendo escribir y publicar sólo con autori-
zación expresa de Himmler. Su prestigio y difusión sin
embargo no vinieron a menos ni durante este periodo
ni sobre el final de la guerra, siendo su obra “La voz
de los ancestros” ampliamente difundida y reconocida
como una llamada a la juventud para mantener puras
las tradiciones ancestrales, un rescate de la religiosidad
germánica y resistencia ante los embates del catolicismo
en su contra.
Durante el periodo de arresto de Fischer es el pro-
pio Himmler quien firma la orden de publicación a su
nombre para que la obra se reedite. Tal vez haya sido
este el hecho que ha confundido a los sostenedores de
la autoría del Reichsführer ya que Savitri Devi cita ca-
sualmente la edición de este mismo año. Pero el libro ha
tenido al menos 17 ediciones3 durante el Tercer Reich y
muchas posteriores.
Tampoco fue nunca expulsado de las SS, de las que
fue miembro Nº 107191, y alcanzó el rango de SS-Un-
terscharführer.
La interpretación que en “La voz de los ancestros” se
3 Puede que haya más, nosotros hemos rastreado la
primera editada en 1933 y la 17º edición editada en 1944.

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hace del cuento de Blancanieves delata la afición que
siempre tuvo Fischer por los cuentos de los hermanos
Grimm, aunque estos, en general, han sido revalorados
por el Tercer Reich como una fuente primordial del es-
píritu del pueblo y revitalización de las antiguas tradicio-
nes. Sin embargo, también denotan una superficialidad
en su compresión, ya que gran parte de ellos, y sobre
todo Blancanieves, tienen un significado alquímico4 que
es ignorado en esta ocasión, aunque tal vez lo sea para
no mezclar significados esotéricos más profundos que
pueden ser malcomprendidos por los desconocedores
de estas temáticas y quedarse sólo en una interpretación
política, lo que también es válido.5
Aunque no sea la temática de este libro, explicaremos
brevemente sobre el significado de este cuento para de-
4 No está de más aclarar que la Alquimia no es
esencialmente un trabajo de los metales, ni un antecesor
de la química, como vulgarmente se la conoce, sino una
obra de purificación, fortalecimiento y elevación interior,
como han demostrado autores como Julius Evola, René
Guénon, Mircea Eliade o Titus Burckhart.
5 Debe decirse que los sostenedores de la importancia
de este simbolismo alquímico en la educación de los
niños, especialmente seguidores de la antroposofía que
mantuvieron contacto con jerarquías nacionalsocialista
durante el Tercer Reich, creen que su símbolo último no
necesita ser explicado pues simbolizan aquello que no
puede expresarse y que constituye el lenguaje del alma.

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jar en claro el nivel de compenetración del autor con la
obra de los Hermanos Grimm, hoy mundialmente co-
nocida gracias a las películas de Disney6, que ha sacado
gran cantidad de sus historias de aquellos cuentos reco-
pilados de tradiciones alemanas. Blancanieves nace en
realidad como hija de una reina, lo que simboliza, me-
diante la realeza, poder y control, además de una pureza
que era propio de la concepción tradicional de realeza,
pero sobre todo el camino real de la auto-divinización
y poder sobre uno mismo. Nace a su vez por un influjo
del cielo, representado en la caída de la nieve, que es la
que inspira a la reina para traer una hija al mundo. Ella
pide que tenga los 3 atributos asociados con los 3 colo-
res de la gran obra alquímica, y de hecho de Blancanie-
ves sólo se dice que tiene efectivamente cabellos negros,
piel blanca y labios rojos, tal cual pide la reina. Estos
3 colores y sus correspondientes tres etapas es el tema
más recurrente en todo el cuento. El negro representa
la Nigredo alquímica, asociado a la Putrefactio, que es la

6 Pueden contarse entre ellas: “Cenicienta”,


“Blancanieves”, “La bella durmiente”, “Rapunzel”,
“Caperusita roja”, “El gato con botas”, “Hansel y
Gretel”, “Los cuatro músicos de Bremel”, y “El Flautista
de Hamelin”. Pareciera cobrar una distinta significación
el que el propio Walt Disney creara su imperio en lucha
contra los lobbys judíos y asistiera a reuniones del
partido nacionalsocialista norteamericano.

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etapa de trabajo sobre la materia prima negra, que sim-
boliza las imperfecciones e impurezas de las que hay que
despojarse mediante la depuración psicológica del ego,
representada de diversas maneras y en diversos procesos
alquímicos. El blanco representa al Albedo alquímico,
el Magisterio al Blanco, que es el trabajo sobre la ma-
teria ya purificada y la fijación de las características del
alma. El rojo representa la Rubedo alquímica, la Gran
Obra, que es el color cúlmine del trabajo de templado
de la obra al blanco por acción del fuego, que gene-
ralmente se asocia a las bodas místicas, o matrimonio
mágico. Este matrimonio fue siempre idealizado por los
caballeros medievales, mediante el culto a la Dama, tal
como lo hicieron los fieles del amor, los Templarios y los
trovadores cátaros, pero no es otra cosa que los procesos
indicados en el Tantra indoario. De hecho, en el cuento
de Grimm, es la unión de Blancanieves con el príncipe,
también en el camino de la realeza, mediante un beso en
sus labios rojos, la que la despierta de su tercera muerte
aparente.
Para no dejar ningún lugar a la duda, durante su
lecho en la caja de cristal, que por cierto recuerda al
Crisol, sagrado recipiente de vidrio donde el alquimista
realiza las transformaciones, los 3 pájaros asociados a los
3 colores bajan a visitar a Blancanieves durante su sue-
ño: el cuervo, siempre asociado a la nigredo; la paloma

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asociado a la Albedo (puede asociarse también el cisne);
y el mochuelo rojo (o Búho) asociado a la Rubedo, con
la particularidad de que esta es el ave que simboliza a
Atenea, el conocimiento sagrado.
Los tres colores asociados a la Gran Obra, que es fun-
damentalmente, repetimos, un proceso de auto-inicia-
ción o divinización del hombre por el propio esfuerzo
y el propio trabajo interior y contacto con lo divino,
son justamente los 3 colores que simbolizan al nacional-
socialismo en su bandera, comenzando por un centro
negro de la swástika, rodeada por un círculo blanco, que
se encuentra a su vez en el rojo sangre, culminación de
la obra, que es el paño de la bandera.
El trabajo alquímico siempre fue asociado a los 7 me-
tales, y por ello en el cuento de Blancanieves no podían
faltar los 7 enanos que extraen metales de las montañas,
lugar asociado siempre al paraíso nórdico o morada de
los dioses7. También Paracelso, otro de los proclamados
héroes de la libertad de conciencia alemana por el Tercer
Reich, representó a los gnomos, o espíritus de los meta-
les, como obreros subterráneos con forma de pequeños
ancianos. Es con el espíritu de estos metales con los que
el alquimista trabaja. Walt Disney, admirador él tam-
bién de Hitler y el Tercer Reich, además de enfrentado
7 ver “La montaña como Walhalla”, de Julius Evola,
recopilado en “Meditaciones de las cumbres”.

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a los judíos, llegó aquí incluso más lejos que los Her-
manos Grimm pues les asignó los nombres asociados
a los 7 metales y sus 7 planetas, dato que no figura en
el cuento original. La asociación de estos 7 trabajos de
la Gran Obra fue desde tiempos inmemoriales cono-
cido en el mundo indoario con el trabajo sobre los 7
Chakras, que es en todo paralelo al trabajo de Alquimia
y del Yoga, una misma ciencia sagrada aria que busca
la propia divinización con el trabajo sobre uno mismo,
interiorizando procesos y símbolos expresados exterior-
mente de distintas maneras.
Todo el cuento de Blancanieves, sin excepción, hace
referencia a estos procesos, pasando por las 3 trampas
o tentaciones y muertes de los 3 procesos y asociados a
los 3 atributos, que representó siempre a la muerte ini-
ciática para renacer a una nueva vida real, y transcurre
en el lugar sagrado por excelencia de los indoeuropeos,
como el bosque, pletórico de simbolismos y asociacio-
nes etimológicas, que no es momento de desarrollar.8
Se debe notar particularmente que Blancanieves es “mil
veces” más bella que la madrastra, en clara referencia al
número mil, que siempre se asoció la divinidad en el
8 Pueden verse el artículo “El árbol y el bosque:
significados y símbolos dentro del mundo indoeuropeo” de Jean
Markale en el blog: http://identidadytradicion.blogia.
com/2011/091401-el-arbol-y-el-bosque-significados-y-
simbolos-dentro-del-mundo-indoeuropeo.php

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mundo indoario.
En suma, es el mismo tema recurrente de cientos de
cuentos, del descenso del alma desde las regiones celes-
tes para un trabajo de purificaciones y vencer las tenta-
ciones en el mundo terrestre, culminando con un rena-
cimiento a una nueva vida, siempre poniendo el énfasis
en la capacidad de autoiniciación del hombre, que lleva
la divinidad en sí mismo y tiene que trabajar por sí solo
en ella para ganarse el derecho a una vida que es más
que vida. Sin necesidad para ello de intermediarios con
la divinidad ni de amenazas y temores a la muerte para
lograr su propia realización.
No es otra cosa lo que canta Sörensen en “La voz de los
antepasados” y en “Amiga muerte”, pues resaltan en ellos
la búsqueda de la propia espiritualidad, asociada por las
SS a un sentimiento pagano alejado de las cadenas del
espíritu que le quiere imponer el judeo-cristianismo.
Aunque un admirador de los Hermanos Grimm
como Fischer , o tal vez Himmler, no haga referencia
a los simbolismos profundos de sus cuentos, la esencia
de los mismos está implícita en el canto a la libertad de
espíritu y el rechazo a los mandatos jehovíticos. Siempre
se ha dicho, además, que los símbolos tienen distintos
niveles de significación que se interpenetran o se distan-
cian según la profundidad que se le quiera dar, pero no
por ello dejan de ser igual de ciertos.

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Sea quien sea el autor, el libro deja traslucir un senti-
miento pagano de la vida y una búsqueda de las raíces
culturales y espirituales germánicas que se correspon-
den con las tareas culturales de las SS y los anhelos de
Himmler.
“La voz de los ancestros”, junto a “Amiga muerte”, re-
unidos en esta edición, constituyen, en suma, un llama-
do a la búsqueda de las antiguas tradiciones, por una
espiritualidad germánica fiel al llamado de la sangre, a
una virilidad y autodominio que permitan mirar cara a
cara tanto a la vida como a la muerte, reconociéndolas
y respetándolas como el entramado de una ley superior
pero ante las que el individuo se enfrenta con heroísmo
y tranquilidad. Este resurgir de las antiguas tradiciones
comporta una búsqueda de la trascendencia superando
las debilidades y vicios de una vida demasiado huma-
na, para ser fiel al legado de los ancestros y leales con
el espíritu de la propia sangre. Proponen también dejar
de lado completamente los antiguos miedos y creencias
difundidos por el antiguo testamento, que no son sino
propias de un espíritu totalmente extraño al ario, con
unos mandamientos hechos para personas de bajeza
moral, a las que la misma necesidad de prohibición de
hechos despreciables por sí solos, delata.
El espíritu germánico no necesita que se le impongan
creencias mediante el miedo y el castigo ni necesita una

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mediación para llegar a lo sagrado. No existe para él una
barrera infranqueable con lo divino, pues el amor a la
divinidad se manifiesta en el amor a la propia chispa
divina que mora en su interior, y al reconocimiento de
la misma en la naturaleza y en los otros seres.
El reconocimiento de las eternas leyes del universo,
el honrar a la divinidad en uno mismo y en los otros, el
contacto íntimo con la naturaleza, el amor por el pro-
pio esfuerzo y búsqueda de superación y pureza le son
propios.
Dentro de este espíritu se pueden encasillar las obras
que aquí presentamos.

Pablo Siegel
Buenos Aires,
21/09/2014

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