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Formato de trabajo de investigación formativa

1. Título del Proyecto

La falta de sueño y las consecuencias en el rendimiento de los estudiantes


universitarios.

2. Resumen del Proyecto

Los trastornos del sueño constituyen uno de los problemas de salud más relevantes en
las sociedades occidentales. La importancia de una buena calidad de sueño no
solamente es fundamental como factor determinante de la salud, sino como elemento
propiciador de una buena calidad de vida. La calidad del sueño no se refiere
únicamente al hecho de dormir bien durante la noche, sino que también incluye un buen
funcionamiento diurno (un adecuado nivel de atención para realizar diferentes tareas).

Uno de los principales problemas que se plantean en las diversas sociedades es la


educación de nuevos individuos constituidos por una buena formación integral, dicha
formación se puede ver también influenciada por muchos factores entre ellos el mal
hábito de sueño que pueden afectar no solo el desempeño sino también la salud mental
y física.

Ser estudiante universitario se ha descrito como un extenuante proceso en el cual los


jóvenes pueden sufrir numerosas alteraciones notables en sus horas de sueño, niveles
de estrés, presión y frustración emocional e incluso depresión.

Mediante este proyecto podremos analizar qué tanto afecta la ausencia de sueño en los
estudiantes y qué consecuencias puede traer en su desempeño académico

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3. Planteamiento de la pregunta o problema de investigación y su justificación en
términos de necesidades y pertinencia.

El sueño es un proceso complejo que involucra múltiples sistemas. Está considerado


como el mejor de los descansos que un organismo puede tener, no solo por la
recuperación energética que se realiza durante el mismo, sino por la cantidad de
beneficios físicos y mentales que se desprenden de esta actividad. Es una función
fisiológica indispensable para la vida, fundamental para garantizar el bienestar físico y
emocional del individuo, así como la armonía con su medio externo. En las dos
primeras décadas de la vida, se producen cambios en los patrones del sueño
fisiológico. A medida que los niños maduran, asumen patrones de sueño de los adultos,
más ciclos de sueño durante la noche y menos somnolencia diurna.

Un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo. A la edad de 60 años, 20 de ellos los


habremos dormido. Es lo que más hacemos, día a día, noche tras noche, así que
cualquier problema durante el sueño, nos afecta cotidianamente, tanto de noche, como
de día, condicionando muchas veces nuestra vida, porque las funciones del sueño son
importantísimas para nuestro organismo.

El sueño o acto de dormir, como se denomina generalmente es considerado como el


mejor de los descansos que el organismo puede tener, no solo por la recuperación
energética que se realiza durante el mismo, sino por la cantidad de beneficios físicos y
mentales que se desprenden de esta actividad.

La vida moderna exige un permanente proceso de aprendizaje, atención,


concentración, vigilancia y funciones cognitivas como conducción, control y observación

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tienen un papel fundamental. Todas están íntimamente relacionadas con un buen
descanso.
Al no tener buenos hábitos de dormir, podría traer consecuencias graves para nuestro
organismo, Por eso, el sueño no reparador tiene consecuencias sociales y médicas
importantes que afectan por igual a todas las edades y estamentos sociales.

Sí nos vamos al contexto académico, La falta de sueño es un significativo factor oculto


en el descenso del desempeño en jóvenes en edad escolar, de acuerdo a una
investigación llevada a cabo a nivel internacional, la falta de sueño es un problema tan
serio que la enseñanza escolar ha tenido que disminuir su dificultad para acomodarse a
los estudiantes con problemas de sueño, indica el estudio.

Hoy en día y especialmente los estudiantes universitarios sacrifican los tiempos que
necesitan para dormir o los alteran permanentemente desconociendo los daños que
esto puede causarles. Estos desordenes unidos al estrés en el que viven debido a la
gran carga académica que tienen, además de las actividades laborales que le
corresponden, han generado una serie de trastornos en el sueño, que han merecido el
estudio sistemático y especializado por parte de investigadores interesados en el tema.
Sin duda la falta de sueño afectan en el rendimiento académico de los estudiantes, y no
solo en el ámbito académico, sino en muchas áreas de su vida, los malos hábitos de
sueño puede acarrear consecuencias y afectar de manera significativa en el desarrollo
de los jóvenes.

Pero, ¿Cómo la falta de sueño afecta la salud mental, física y el rendimiento


académico de los estudiantes y cuáles son sus consecuencias?

Al ahondar un poco más en las posibles consecuencias que podrían estar afectando el
sueño de los estudiantes, será más sencillo crear estrategias que puedan ayudar a
evitar que este siga siendo un motivo de bajo rendimiento.

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Debido a la importancia que tiene el sueño, se hace necesaria la evaluación de las
consecuencias de sueño en estudiantes universitarios enfocándonos en los de
Psicología ya que existe una alta vulnerabilidad de esta población estudiantil a sufrir
trastornos de sueño, debido a las exigencias de tiempo y demandas de rendimiento. Se
ha comprobado que un sueño de buena calidad, es necesario para la realización de
diversas actividades de los individuos, y por ende de los estudiantes universitarios de
carreras que necesitan de una buena concentración y de una adecuada salud mental
para realizar sus diversas actividades.

4. La justificación
Con la realización de este proyecto de investigación se van a analizar las diferentes
causas y la relación que se pueden establecer entre los factores que pueden estar
afectando el sueño y su posible incidencia sobre el rendimiento educativo a nivel
universitario

El rendimiento educativo es uno de los principales factores que nos indican diversos
estudios europeos sobre la calidad educativa en nuestro país y en el mundo en general.
La comparación de los datos a nivel internacional llevada a cabo por el Boston College
encontró que Estados Unidos tiene el número más alto de estudiantes con falta de
sueño.

En la transición de la adolescencia a la adultez temprana, frecuentemente se adoptan


hábitos que no son compatibles con un buen sueño. Entre ellos tenemos: horario
inapropiado del sueño, frecuentes siestas diurnas prolongadas; horario de acostarse o
de levantarse que depende de su elección; uso habitual de productos que contienen
alcohol, nicotina o cafeína, especialmente en el 3 periodo previo a irse a la cama;
actividades de estimulación mental, como actividad física o emocional antes de dormir;
frecuentes actividades en cama no relacionadas con el sueño (tales como ver la
televisión, leer, estudiar, merendar, pensar, planificar); ambiente de sueño poco

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apropiado (Vela-Bueno, FernándezMendoza, y Olavarrieta-Bernardino 2009; Kloss,
Nash, Horsey, y Taylor, 2011)

En su artículo (Pérez 2010) destaca que descansar las clásicas ocho horas necesarias
para tener una buena calidad de sueño parece casi una misión imposible, las
preocupaciones, el estrés laboral y la inestabilidad económica entre otros factores,
conspiran contra el descanso de los adultos, y también de los jóvenes.

Es conocido que para muchos jóvenes, la universidad representa una forma de


autonomía personal que no habían experimentado, en este contexto, se producen
cambios en el estilo de vida, uno de los que se alteran con más frecuencia es el sueño.
Tal vez debido a las demandas sociales y académicas, muchos estudiantes
universitarios adoptan patrones de sueño irregulares, los 8 cuales dan lugar a variación
en los hábitos de sueño. A pesar de esto, la relación entre el sueño y las características
de salud, bienestar y la somnolencia, han recibido poca atención en los estudiantes
universitarios.

Hay conocimientos acerca de que los estudiantes Universitarios por su demanda


académica, son una población de gran riesgo para desarrollar alteraciones en los
patrones del sueño, a su vez, estos cambios acarrean consecuencias de stress
psicológico que repercuten en la salud mental del individuo, por lo tanto las
interrupciones en el sueño, asociadas a las demandas académicas podrían ser un
predictor para las enfermedades de salud mental en esta población estudiantil
(Sahraian y Javadpour 2010).
Las discrepancias entre el ritmo del sueño en los días laborables y los fines de semana
también conocidas como Jetlag social (SJL por sus siglas en Ingles), afectan a la
población y se han encontrado asociados a un alto riesgo de ser perjudiciales para la
salud. Se refiere a un desajuste entre el reloj biológico y el reloj social que causan la
privación crónica de buen sueño

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5. Los objetivos

Objetivo general

• Identificar las consecuencias de la ausencia de sueño y su relación con el


rendimiento académico

Objetivos específicos

• Conocer el concepto de sueño y las fases que lo conforman.


• Reconocer los elementos que inciden directamente sobre la ausencia de sueño
• Idear estrategias para crear mejores hábitos de sueño en los estudiantes
universitarios

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6 La metodología

Para desarrollar esta investigación sobre la relación que presenta el sueño con el
rendimiento académico, se va a iniciar una revisión bibliográfica sobre el conjunto de
elementos que se encuentran más relacionados directamente

• El sueño, analizando su concepto, evolución, fases, áreas del cerebro


implicadas, trastornos, factores que lo condicionan y el sueño en los escolares
• Rendimiento académico, estableciendo su concepto, condicionantes y causas
del mismo

Adicionalmente se desarrolla el marco empírico, analizando los datos obtenidos


mediante un conjunto de cuestionarios a un grupo muestra estableciendo las
consecuencias que el sueño y/u otras actividades relacionadas con el mismo provocan
sobre el rendimiento académico en los jóvenes, analizando si existe un relación entre
ambas

La metodología que se va a usar será de tipo cualitativa mediante entrevistas a


estudiantes de la universidad Simón Bolívar

Marco teórico

El sueño

Todos los individuos requieren de un periodo de descanso necesario para afrontar las
actividades que se presentan diariamente. En los estudiantes, el sueño es esencial para

recuperar las fuerzas necesarias para rendir eficazmente en situaciones escolares,


sociales o personales.

El término sueño tiene su origen etimológico en el término griego Hypnos, que


significaba sueños, del que apareció el término latino Somnus (sueño), cuya raíz

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original se conserva en algunos cultismo actuales como somnoliento, somnífero o
sonámbulo.

A partir de los trabajos realizados a principios del Siglo XX, se desarrollaron otros que
supusieron un avance significativo en relación al conocimiento del sueño y elementos
relacionados con este, destacándose las siguientes aportaciones según Vizcarra
(2000):

• En la década de los años 30, Harvey, Davis y Horbat identificaron los diferentes
ritmos cerebrales y sus variaciones durante el sueño.

• A mediados de siglo, en 1949, el trabajo realizado por Magoun y Moruzzi sobre el


centro del despertar y de la atención en la vigilia, aportó el término de Sistema
Activador Reticular (SAR).

• En 1958, el trabajo realizado por Dement y Kleitman dio lugar al descubrimiento


del REM (Rapid Eyes Movement) o sueño de movimientos rápidos de los ojos.

• La edición del Manual de estandarización y terminología de Rechtschaffen y


Kales (1968) supuso un gran avance en el estudio de los sueños.

Factores que afectan al sueño

Dentro del periodo considerado como el descanso, existen un conjunto de elementos


que condicionan y favorecen el sueño, mientras que por el contrario, otro lo dificultan.

Los principales elementos que afectan favoreciendo el sueño, según Estivill y De Béjar
(1997) son:

 Hábitos y/o rutinas habituales anteriores al sueño.

 Periodo de relajación anterior mediante baño con agua caliente, música


tranquila y/o con ejercicios respiratorios.

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 Ejercicio físico de grado suave o moderado.

 Alimentación rica en alimento de contenido triptófano (leche y


derivados), así como realizar una cena ligera una hora anterior a irse a
dormir.

 Ambiente tranquilo, sin presencia de luz y/o ruidos de gran intensidad.

 Ropa adecuada y cómoda según las condiciones climatológicas.

 Uso de colchones y/o almohadas adecuadas a las características


personales, tanto físicas como de posición.

En el lado opuesto, los siguientes factores tienen un efecto negativo sobre el sueño,
dificultándolo, serían atendiendo a Estivill y De Béjar (1997):

 Ausencia de ejercicio físico o realización de uno de intensidad muy alta,


sobre todo justo antes de ir a dormir.

 Alimentación contundente o ausencia de ella.

 Consumo de productos ricos en cafeína, teína y otros estimulantes del


sistema nervioso.

 Uso de ciertos productos farmacológicos que influyen en el sueño, tanto


cuantitativamente como cualitativamente.

 Uso de instrumentos electrónicos, tales como ordenadores, tabletas,


televisión, móviles, videoconsolas, etc. pueden influir de forma negativa.

 Ambiente con luz y/o ruidos intensos.

 El estrés y la ansiedad provocan dificultad en la conciliación del sueño.

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 La climatología, tanto en alta y/o baja si son muy pronunciadas influyen
en el descanso.

 Exceso de sueño en días anteriores y/o hipersomnia.

 Alteración del ritmo cardiaco y/o situaciones de "jet lag".

El sueño es un estado fisiológico activo y rítmico que aparece cada 24 horas en


alternancia con otro estado de conciencia básico que es la vigilia. "Ejerce un gran
impacto en la vida de las personas y sus efectos no se limitan al propio organismo
(necesidad de restauración neurológica) sino que afectan al desarrollo y funcionamiento
normal de un individuo en la sociedad", aclararon los miembros del equipo médico a
cargo del relevamiento.

Al parecer, las necesidades individuales de sueño varían ampliamente y si bien algunos


adultos mayores sanos pueden llegar a dormir tan sólo 4 horas diarias, lo ideal para
jóvenes universitarios es al menos seis de mínima y 9 horas como máximo.

Una mala calidad del sueño es un síntoma que con frecuencia aparece asociado a
fatiga, la disminución de las capacidades cognitivas y motoras durante el día y una
mayor incidencia de accidentes de tránsito y laborales.

El estudio descriptivo implementado a través de un instrumento de medición como el


índice de calidad del sueño de Pittsburg, le proporcionó a los especialistas una
puntuación global y consideraciones parciales en siete componentes distintos: calidad
subjetiva del sueño, latencia (cantidad de tiempo que lleva conciliar el sueño), duración,
eficiencia habitual, alteraciones, uso de medicación hipnótica y disfunción diurna

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Cronograma de actividades

MESES
N° Actividad
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Fecha de
Entrevista a inicio:
estudiantes de la 11/04/2019
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Universidad Fecha de
Simón Bolivar término:
15/04/2019

Resultados/Productos esperados y potenciales beneficiarios

Definir los resultados esperados, estos deben ser coherentes con los objetivos
específicos y con la metodología planteada. Los resultados se pueden presentar en
publicaciones (libros, artículos, capítulos), documentales y seminarios.

El sueño es una parte integral de la vida cotidiana, una necesidad biológica que permite
restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento.
Este tiene unas fases las cuales hacen que nuestro descanso cada noche se más
completo y reparador, mientras dormimos, pasamos por diferentes fases o estadios de
sueño que se suceden con un patrón repetido a lo largo de cuatro a seis ciclos de
sueño durante toda la noche. Todos estos estadios se incluyen en dos grandes fases
de sueño, con grandes diferencias en cuanto a actividad muscular, cerebral y
movimientos oculares.

Las fases y ciclos del sueño

No todo el descanso ni el sueño es igual una vez que nos metemos en la cama: nuestro
sueño es cíclico y se divide en ciclos de aproximadamente 90 minutos que se repiten
durante las ocho horas recomendables que pasamos durmiendo, pudiendo encadenar

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entre cuatro y seis ciclos seguidos. Dentro de estos ciclos se suceden diferentes etapas
de sueño lento y de sueño paradójico, en secuencias con un orden determinado.

Fase I o etapa de adormecimiento

Esta primera etapa comprende aproximadamente los primeros diez minutos del sueño,
desde que estamos en período de vigilia hasta que nos adormecemos, una etapa de
transición.

Fase II o etapa de sueño ligero

La fase II de nuestro sueño ocupa aproximadamente el 50% de nuestros ciclos de


sueño. Es la etapa en la que el cuerpo va desconectando lentamente de aquello que
hay en nuestro entorno, y tanto nuestra respiración como nuestro ritmo cardíaco se van
ralentizando. Dentro de esta fase se suceden etapas de gran actividad cerebral con
otras de menor intensidad, algo que hace que sea muy difícil despertarnos cuando
estamos en ella. ¿Alguna vez has soñado que caes por un precipicio y te has
despertado súbitamente? Ha sido durante la fase II o de sueño ligero.

Fase III o etapa de transición

Se trata de una etapa corta, de apenas dos o tres minutos, en la que nos acercamos al
sueño profundo. Durante las fases III y IV del ciclo del sueño es cuando nuestro cuerpo
se encuentra en un estado de relajación profunda y cuando se dan los picos de
segregación de hormona del crecimiento, muy importante para los deportistas.

Fase IV, etapa de sueño profundo o de sueño Delta

La etapa de sueño profundo suele ocupar aproximadamente un 20% del total del ciclo
del sueño. Es la etapa más importante de todas, ya que va a determinar la calidad de
nuestro descanso. Durante esta fase del sueño también es difícil despertarnos: nuestro
ritmo respiratorio es muy bajo, así como nuestra presión arterial, que suele descender
entre un 10 y un 30%.

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Fase de sueño REM (rapid eye movement) o etapa de sueño paradójico
La etapa de sueño REM ocupa un 25% de nuestro ciclo del sueño, entre 15 y 30
minutos. Se denomina fase de rapid eye movement debido al movimiento constante de
los globos oculares bajo los párpados. Esta fase se caracteriza por tener una alta
actividad cerebral, muy similar a la que tenemos mientras estamos despiertos: durante
la fase de sueño REM la actividad cerebral es muy alta, pero nuestros músculos se
encuentran bloqueados. Es la fase en la que soñamos y captamos información del
exterior.
Por otra parte La parte importante del cerebro involucrada en la coordinación del
proceso del sueño se denomina Sistema Activador Reticular (SAR). Comprende un
gran número de células nerviosas del cerebro y es el centro del sistema nervioso
central, responsable de regular la vigilia y las funciones vitales durante el sueño.
Cuando las neuronas “apagan” su actividad, el SAR reduce el nivel de lucidez mental.
Hay una interacción continua y significativa entre el SAR y otros órganos reguladores
del cerebro. Estos incluyen el tálamo, la médula espinal, la glándula pineal, los núcleos
del rafe, el prosencéfalo basal, el hipocampo y el núcleo supraquiasmático (NSQ).

Ante esto se pueden presentar transtornos puesto que al no dormir bien la ansiedad y la
depresión son enfermedades que se pueden empezar a producir.

- El insomnio

- La apnea del sueño

- Trastorno del síndrome circadiano

- Narcolepsia

- Sonambulismo

Entre muchos otros, por mencionar algunas.

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Continuando con esto, nos preguntamos además como se sienten algunos estudiantes
de la universidad Simon Bolivar en cuanto a sus horas de sueño, se les hizo una
pregunta sencilla en donde nos dirían puntualmente como se sienten con respecto a si
sienten que descansas durante las horas de suelo que tienen veamos que
respondieron:
¿sientes que descansas lo suficiente durante tus horas de sueño?

 Maria camila
“No”.
 Deiver
“No, no descanso”.
 Andrea
“No, usualmente no descanso bien casi siempre me acuesto pensando en las
cosas que me toca hacer”.
 Ashley
“No, para nada”.
 Verónica
“Si, casi siempre”.
 Daniela
“Mas o menos”.
 Cristina
“Depende de cuantas hora haya dormido, si son menos de 6 no descanso bien”.
 Rafael
“casi nunca, descanso mas que todo los fines de semana”.
 Luis
“Si, si descanso, porque tengo un horario estricto para el sueño”.
 Patricia
“No, con el embarazo muy poco descanso pero antes si”.
 Luisa
“No, no descanso porque sufro de insomnio”.
 Deydis
Si hace mucho frio o tengo mucho por hacer el próximo dia casi no duermo”.
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http://www.doctorferre.com/preguntas-frecuentes-sueno-adulto/215-partes-cerebro-involucradas-
en-sueno
https://www.iis.es/que-es-como-se-produce-el-sueno-fases-cuantas-horas-dormir/
http://muysaludable.sanitas.es/salud/fases-ciclos-sueno/
https://www.google.com.co/amp/s/elcomercio.pe/amp/viu/estar-bien/son-enfermedades-
asociadas-falta-sueno-207098

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