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Epidemiologia

En México, la tasa de mortalidad global por cáncer en general en mujeres es de 69.2 por
100,000 habitantes. De estas muertes, el cáncer de mama representa ahora la causa más
importante, ya que afecta a mujeres adultas de todas las edades y niveles de ingreso. En la
Actualidad, es la segunda causa de muerte entre las mujeres mexicanas adultas de 30 a 54
años de edad.
La tasa de mortalidad por cáncer de mama en Mexico muestra un aumento notorio. Entre
1955 y 1960, la tasa era de 2 a 4 muertes por 100,000 mujeres y en la década de 1990-1999
se elevó a 9 por 100 000. Entre 1990 y 2000 la mortalidad se incrementó 10.9% (de 13.06ª
14.49), en contraste con lo observado en países desarrollados, donde la mortalidad por
causa descendió. De acuerdo con estadísticas de Globocan, se predice que en el 2030 serán
diagnosticadas 24386 mujeres con cáncer de mama en México, y 9779 morirán a
consecuencia del mismo.
Factores de riesgo.
Los factores de riesgo que se relacionan con el cáncer de mama se muestran en el cuadro
60-1; sin embargo, el 60% de los casos carece de algún factor de riesgo identificable por lo
que, en principio, todas las mujeres se encuentran en riesgo.
El cáncer de mama hereditario representa cerca de 5-10% de los casos de cáncer de mama
y tiene una prevalencia de 1/300 a 1/800. Los dos genes mejor estudiados y que explican
40% de los casos de cáncer de mama familiar con el BRCA y el BRCA. Las mutaciones en
estos genes también se relacionan con el cáncer de ovario. Hay otros genes involucrados en
el desarrollo del cáncer de mama. Que representan menos del 1% de los casos. Como el
síndrome de Cowden, síndrome de Li Fraumeni; ataxia telangletasia, síndrome de Blom
síndrome de Peutz-Jeghers, síndrome de Werner y sindorme de Muir-Torre.

Manifestaciones clínicas y diagnóstico.

La presentación clínica es variable e incluye desde la enfermedad subclínica, solo detectable


por imagen, hasta la enfermedad avanzada, como carcinoma inflamatorio. El cáncer de
mama se puede presentar como un tumor palpable, indoloro y hasta 30% cursa con
adenopatías metastásicas palpables. Los tumores localmente avanzados pueden producir
cambios de piel como retracción, piel de naranja y ulceración; en estos casos, es más
frecuente la presencia de adenopatías regionales y metástasis. El carcinoma inflamatorio
de la mama se caracteriza por una induración difusa de la piel con un borde erispeloide, que
en general se presenta sin una masa palpable bien definida. Otras formas de presentación
menos frecuentes son una lesión eccematosa en la piel de pezón, característica de la
enfermedad de Paget, en tanto que la secreción espontanea de líquido serohématico a
través del pezón es una presentación poco usual, asi como lo es la demostración de
adenopatías axilares metastásicas sin un tumor mamario palpable.
El diagnostico suele establecerse mediante el interrogatorio y el examen físico minucioso,
los estudios imagen y la biopsia de la lesión, que a continuación se describen con mayor
detalle.
Exploración física. La exploración debe realizarse en dos posiciones, con la paciente sentada
y después en posición supina, con una palpación por cuadrantes. Se debe de buscar de
manera específica la presencia de adenopatías axilares, supraclaviculares e
infraclaviculares, asi como la exploración de campos pulmones y la detección de
crecimiento hepático. A pesar de que la exploración física es el método diagnóstico de la
exploración depende en gran media del tamaño del tumor y de la experiencia del médico.

Mastografía, ultrasonido y resonancia magnética. La mastografía es ahora el mejor


método de detección para el cáncer mamario. Se reporta una sensibilidad diagnostica de
70-75%, y hasta 10% de los tumores puede pasar desapercibido en las imágenes
mastográficas. La sensibilidad de la mastografía se relaciona con la densidad del tejido
mamario: en mamas grasosas, la sensibilidad de la mastografía alcanza hasta un 100% en
contraste con las mamas densas donde la sensibilidad puede ser de solo 45%.

El ultrasonido se ha convertido en un complemento esencial, tanto para diferenciar masas


quísticas de sólidas, como para caracterizar lesiones benignas y malignas. Asimismo, este
método resulta útil en la identificación de lesiones malignas en mamas densas, en especial
en mujeres menores de 40 años. En la toma de biopsias de lesiones no palpables, el
ultrasonido ayuda a localizarlas.
La imagen por resonancia magnética (RM) tiene mayor sensibilidad diagnostica (94-100%),
pero baja especificidad (37-97%), con un valor predictivo positivo de 33%. Las indicaciones
actuales de este estudio son: a) detección de tumores en mujeres de alto riesgo, sobre todo
en las portadoras de mutaciones en BRCA, BRCA, ya que hasta el 13% de estos se
diagnostican con este método, b) identificación de tumores mamarios ocultos por su
presentación axilar y c) realización de biopsias dirigidas.

Biopsia. En el caso de lesiones no palpables detectadas por mastografía, la biopsia se dirige


por marcaje con agua o mediante estereotaxia. Si la lesión se observa por ultrasonido, la
toma de la muestra de biopsia se realiza dirigida por este método de imagen. La biopsia con
aguja de corte (tru-cut) es un procedimiento muy útil, de bajo costo, fácil de realizar y no
requiere preparación. En lesiones mayores de 1 cm, la biopsia con aguja de corte alcanza
una especificidad diagnostica de 100%.
Cuando existe discordia entre la apariencia de las anormalidades mastográficas y el
diagnostico histológico, se indica la biopsia quirúrgica.