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Influenza

¿Qué es la influenza?
Es una enfermedad respiratoria aguda, producida por el virus de la influenza. A diferencia del resfrío común, sus
síntomas son de mayor intensidad y gravedad. La duración de la enfermedad es “autolimitada”, es decir, mejora
sola al cabo de unos días. Sin embargo, a veces puede producir cuadros más graves, como neumonía y otras
complicaciones, que con escasa frecuencia pueden llevar a la muerte. Estas complicaciones se dan especialmente
en personas mayores, en personas con enfermedades crónicas, en niños lactantes y en embarazadas.

¿Cómo se contagia?
Normalmente la influenza se contagia entre una persona enferma y las sanas a través de las gotitas de saliva que
se generan al toser o estornudar. El principal mecanismo es a través de las manos, que tocan superficies
contaminadas con secreciones respiratorias de un enfermo que tosió estornudó recientemente. Al llevarse las
manos contaminadas a la cara, el virus ingresa a la vías respiratorias. Por ello es importante el lavado frecuente de
las manos y el taparse la boca al toser o estornudar cuando se está enfermo. También es recomendable que el
enfermo use una mascarilla cuando está en presencia de otras personas.
El período de incubación (que es el tiempo que transcurre entre el contagio y la aparición del primer síntoma) tiene
una duración entre uno a cuatro días. Las personas comienzan a transmitir la infección uno o dos días antes que
aparezcan los síntomas y hasta cinco días después de ese momento.

¿Cuáles son sus síntomas?


Lo más notorio de la influenza es que se manifiesta en forma súbita, sin avisos previos provocando una repentina
fiebre alta (sobre 38 grados) la que dura en promedio dos o tres días, pudiendo llegar a la semana. Junto a la
fiebre elevada, la enfermedad se acompaña de un cansancio o debilidad que pueden ser extremos, el cual en el
caso de los adultos mayores se puede prolongar más allá de lo normal (dos a cinco días). Frecuentemente se
presenta también romadizo o coriza.
También es habitual que la persona sufra de dolor de cabeza en la zona frontal o bien generalizada. Es frecuente
el dolor al tragar y la tos, el dolor muscular, el dolor a las articulaciones y la molestia frente a la luz, síntomas que
pueden durar más de una semana. En ocasiones pueden aparecer problemas estomacales (como nauseas, vómitos
y diarrea) y otitis, aunque estos síntomas son más frecuentes en los niños.
La influenza también puede agravar los síntomas de otras enfermedades que las personas ya tienen, como por
ejemplo: insuficiencia cardiaca, diabetes, neumonía por sobreinfección bacteriana, deshidratación y otras. La
dificultad para respirar es una de las complicaciones más graves que se pueden presentar en los niños.
En los menores de tres meses se puede presentar apnea (cese de la respiración). En lactantes menores la
enfermedad se puede presentar sólo con fiebre alta. Los síntomas desaparecen en forma espontánea
habitualmente en pocos días, pero la tos y el decaimiento pueden persistir por mas de dos semanas.

¿Cómo se previene?
Para la influenza estacional existe una vacuna que se aplica anualmente y que está indicada en todas las personas.
El Ministerio de Salud cada año realiza una campaña gratuita para los que tienen mayor riesgo de presentar
complicaciones por la influenza, como los adultos mayores, embarazadas, lactantes y portadores de enfermedades
crónicas. La vacunación también está indicada para todo el personal de salud, porque están mas expuestos al
contagio.
La influenza puede prevenirse practicando medidas básicas de higiene, como el lavado frecuente de las manos con
agua y jabón o con preparados de alcohol-gel y el uso adecuado de pañuelos para cubrirse la boca y nariz al toser
y estornudar.

Tratamiento y pronóstico
La mayoría de las personas se recuperan espontáneamente solo con medidas generales como el consumo
abundante de líquidos, el uso de medicamentos para bajar la fiebre (antipiréticos) y el reposo en cama. En
personas que presentan un cuadro más severo pueden usarse antivirales para tratar la infección. Es importante
guardar reposo y evitar las visitas de otras personas para no diseminar la enfermedad.
INTRODUCCIÓN

La influenza o gripe es una enfermedad respiratoria aguda que afecta a todos los grupos etarios. Su agente causal
es el virus de la Influenza (A, B o C) que se caracteriza por poseer una gran variabilidad genética y el potencial de
causar epidemias y pandemias.

El curso clínico de la influenza clásica, asociada al virus influenza A o B, es el de una enfermedad respiratoria alta,
generalmente autolimitante, caracterizada en los niños, jóvenes y adultos por un comienzo abrupto, fiebre,
escalofríos, malestar, cefaleas, mialgias y tos no productiva. La mayoría de los síntomas persisten por 3 o 4 días. El
pasaje del virus al tracto respiratorio bajo, contribuye a la aparición de complicaciones neumónicas o a infecciones
bacterianas secundarias, principalmente en personas con enfermedad respiratoria crónica, o en los mayores de 65
años. La infección clínica producida en los lactantes semeja a la infección severa causada por otros agentes
respiratorios virales.

EPIDEMIOLOGÍA

Reservorios: La influenza pandémica no es una zoonosis. A diferencia de los Arbovirus y Rhabdovirus, el virus
Influenza no posee un rango estricto de huéspedes animales, ni un reservorio animal especial. Existe sin embargo,
una relación antigénica entre los virus de influenza pandémica y los virus influenza de mamíferos inferiores y aves.

Fuentes de infección: Las secreciones respiratorias o las gotitas de Pflügge, provenientes de los enfermos con
gripe, constituyen la principal fuente de infección, al ser eliminadas con la tos o los estornudos.

Mecanismos de transmisión y puerta de salida de los virus: La influenza humana, se transmite


directamente de una persona enferma a otra sana, por vía aérea, durante el período sintomático de la
enfermedad. La virulencia y la antigenicidad del virus, la inmunidad del huésped y el ambiente, interaccionan entre
sí, afectando la transmisión del virus persona-persona. El virus Influenza tipo A, por sus frecuentes variaciones
antigénicas, posee mayor virulencia que los virus B y C.

ESTRUCTURA Y COMPOSICIÓN QUÍMICA

Uno de los rasgos más típicos de su cubierta es la presencia de espículas que se proyectan radialmente y que
conforman dos tipos morfológicos diferentes: las HA (hemaglutinina) de forma de bastón y las NA
(neuroaminidasas), con apariencia de hongo. Ambos antígenos de superficie están agregados a la cubierta lipídica,
por cortas secuencias de aminoácidos hidrofóbicos. En la parte interna de esa cubierta, derivada de la membrana
plasmática de la célula huésped, yace la proteína M (matriz o membrana) que da forma y estabilidad a la
envoltura.

Los virus influenza tipo A y B, sintetizan en las células que infectan dos proteínas no estructurales, designadas NS1
y NS2. Estas, junto a una tercera proteína, encontrada recientemente (la M2, sintetizada por el tipo A y la NB, por
el tipo B), son codificadas por diferentes genes en los dos tipos de virus. Las dos últimas, representan una de las
pocas diferencias bioquímicas existentes entre los dos serotipos.

La organización de los 8 segmentos del ARN de cadena simple en el interior del virión, no está completamente
aclarada.

Proteínas de la cubierta viral

Existen dos glicoproteínas en la cubierta del virus influenza tipo A y B, la hemaglutinina y la neuraminidasa, y sólo
una en el virus Influenza C, la hemaglutinina-esterasa.

Hemaglutinina: La HA representa el 25% de las proteínas totales del virión y la NA, el 6,7%. La HA se proyecta
desde la membrana lipídica de la cubierta viral, como una espícula de aproximadamente 14 nm por 4 nm. La HA
está distribuida uniformemente en la superficie del virión, mientras que la NA, puede estar concentrada en ciertas
áreas. Las funciones de la HA son:

participar en la adsorción y penetración del virus a la célula;


estimular la fusión entre la membrana de la célula huésped y la envoltura viral;
aglutinar a los eritrocitos a través de la HA1, produciendo una reacción de hemaglutinación visible;
inducir la síntesis de anticuerpos neutralizantes.
Neuraminidasa: La glicoproteína neuraminidasa o enzima destructora de receptores, se extiende desde la
membrana viral como una proyección o espícula formada por una cabeza cuadrangular. Sus funciones son:

catalizar el clivaje de las uniones entre el ácido siálico terminal y un residuo azucarado adyacente celular que
permite transportar al virus a través de las mucinas y destruir los receptores de la HA sobre la célula huésped,
permitiendo la elución de la progenie viral de la célula infectada;
prevenir la agregación viral, protegiendo al virus de su propia HA;
estimular la producción de anticuerpos inhibidores de la neuraminidasa

Proteínas de la nucleocápside

Polimerasa: proveen toda la maquinaria enzimática para


la síntesis del ARN viral. Los segmentos 1, 2 y 3 del ARN
del virus de la Influenza A, B y C, codifican por tres
proteínas P

Nucleoproteína (NP): es uno de los antígenos


específicos de tipo del virus, que distingue entre los
tipos A, B y C

Proteínas M (Matriz o de Membrana): el segmento 7, del


virus codifica las proteínas M1 y M2. La M1, es una
proteína estructural del virión, asociada íntimamente
con la bicapa lipídica de la cubierta del virus, de manera
que está muy próxima a las glicoproteínas de la
superficie y al complejo RNP. Al igual que la NP es un
antígeno específico de tipo. La M2es considerada una proteína no estructural y su función es desconocida.

Proteínas no estructurales (NS1 y NS2): el segmento 8 del ARN viral, codifica al menos dos polipéptidos no
estructurales que son traducidos por diferentes ARNm. No se conoce la función específica de la NS1. La NS1 de
humanos, prcinos y equinos son indistinguibles entre sí y las de virus aviares muestran evidencias de variabilidad
antigénica. La proteína NS2, se sintetiza en una etapa tardía y no se conoce su función.

CICLO BIOLÓGICO CELULAR

Adsorción: El virus se adsorbe a los residuos del ácido siálico del receptor de la célula huésped, a través del
sitio adsortivo, ubicado en la HA1.
Penetración: El virus ingresa a la célula mediante un proceso de endocitosis y forma un endosoma, el cual se
rompe, liberando el contenido del virus en el citoplasma
Transcripción y Traducción: El mecanismo de transcripción de este virus es único, porque requiere la
cooperación especial de actividades celulares. Como es un virus ARN de cadena negativa, su transcripción está
mediada principalmente por el complejo ARN polimerasa-ARN dependiente, con una función análoga a las
transcriptasas de otros virus ARN de cadena negativa. El ARNm es transportado al citoplasma, donde dirige la
síntesis de proteínas virales. El ARN complementario, sirve de templado para la formación de ARN genómico.
Ensamblado y liberación: Las proteínas de la nucleocápside son ensambladas dentro del núcleo y las
correspondientes a la cubierta viral, a nivel de la membrana celular. Las HA y las NA son sintetizadas en el
citoplasma, migran hacia la membrana celular, vía retículo endoplásmico y complejo de Golgi y al mismo tiempo
se incorporan a las cadenas laterales de hidratos de carbono. Las áreas de membrana celular, que contienen en
su capa interna las HA y NA, envuelven a los antígenos virales internos y se inicia la brotación que progresa
hasta que emerge la nueva partícula. La NA viral elimina los residuos de ácido siálico de la superficie de la célula
huésped. para prevenir la readsorción de la progenie viral y se promueve la liberación del virus. (imagen 1-2)

VARIACIONES ANTIGÉNICAS DEL VIRUS INFLUENZA

El virus Influenza es único en su potencial de cambiar la estructura antigénica. Los antígenos de superficie HA y NA
muestran dos tipos de variaciones: las menores o fluctuaciones antigénicas que están asociadas a los virus tipos A,
B y C y las mayores, que ocurren en el tipo A.

El virus tiene una gran capacidad de mutación, con lo cual cambia algunas de sus características, de tal manera
que la cepa de virus circulante una temporada puede ser diferente a la de la temporada anterior. Esta gran
capacidad de mutación es muy difícil de controlar, por lo cual la gripe no se puede erradicar y sigue siendo una de
las enfermedades más frecuentes.
Podemos agrupar las variaciones antigénicas que se producen en este tipo del virus de la gripe en dos tipos:

"antigenic shift" o variaciones mayores: Los virus influenza A sufren reordenamientos. Gracias a esto, en
una célula infectada simultáneamente por dos virus diferentes, los viriones descendientes pueden contener
mezclas de los genes de los virus parentales. Añadiendo a esta propiedad la habilidad del virus influenza A para
infectar animales que viven cercanos a los humanos tenemos una situación en la cual infecciones dobles con
virus humano y no humano originan un resultado impredecible de nuevas cepas con composiciones genéticas
muy diferentes. Este reordenamiento de genes, conocido como "antigenic shift" puede darse también entre dos
cepas de origen humano. Si estos cambios se dan en los genes que codifican para la HA, la NA o ambas, la cepa
resultante del reordenamiento tendrá una ventaja selectiva frente al sistema inmune de la población, inmunidad
que es mediada por anticuerpos para estos antígenos será relativamente ineficaz. De esta forma el "antigenic
shift" puede causar epidemias de influenza A ampliamente extendidas. ( Imagen 1 – 2)

"antigenic drift" o variaciones menores: Los virus de RNA tienden a tener elevadas tasas de mutación,
10000 veces mayor que el DNA, y esto se da en todos los virus de influenza. Estas mutaciones también pueden
llegar a dar cambios en el material genético, y desde aquí producir cambios en los polipéptidos víricos, los cuales
sufren dos o tres sustituciones de aminoácidos cada año; pero al ser unos cambios tan progresivos y
acumulativos no son tan dramáticos como los causados por el "antigenic shift".

La capacidad de las cepas con este tipo de cambio de propagarse en la comunidad depende de si se ven afectadas
los antígenos de HA y NA. Pero ya que los cambios son menos pronunciado en el "antigenic shift" estas cepas
tienden a causar brotes más localizados más que no grandes epidemias.
PROPAGACION DE LA INFLUENZA

De persona a persona

Las personas con influenza pueden contagiarla a otros hasta unos 6 pies de distancia aproximadamente. La
mayoría de los expertos creen que los virus de la influenza se diseminan principalmente a través de las gotitas que
se producen al toser, estornudar o hablar. Estas gotitas pueden terminar en la boca o en la nariz de quienes se
encuentran cerca o posiblemente inhalarlas y llegar a los pulmones. Siendo algo poco frecuente, una persona
también puede llegar a contraer la influenza si toca una superficie o un objeto contaminado con el virus de la
influenza y se toca luego la boca o la nariz.

Para evitar esto, es necesario permanecer alejados de las personas enfermas y quedarnos en casa si nos
enfermamos. Además, es importante lavarse las manos a menudo con agua y jabón durante al menos 20
segundos. Si no hay agua y jabón, use un limpiador de manos a base de alcohol. La ropa blanca, los utensilios de
cocina y los platos que pertenecen a quienes están enfermos no deben compartirse si no se lavan correctamente.
Los utensilios de cocina se pueden lavar en un lavavajillas o a mano con agua y jabón y no es necesario lavarlos
por separado. Además, se deben limpiar y desinfectar las superficies de contacto más comunes en el hogar, el
trabajo y la escuela, especialmente cuando alguien está enfermo.

La influenza es contagiosa

La mayoría de los adultos pueden contagiar a los demás a partir de 1 día antes de que los síntomas se
desarrollen, y hasta 5 a 7 días después del inicio de la enfermedad. Los niños pueden contagiar el virus incluso
durante más de 7 días. Los síntomas comienzan de 1 a 4 días después de que el virus entre en el cuerpo. Esto
quiere decir que se puede contagiar la influenza a otra persona antes de saber que se está enfermo, y
también mientras lo esté. Algunas personas pueden infectarse con el virus de la influenza pero pueden no tener
síntomas. Durante este tiempo, esas personas pueden contagiar el virus a otras.

QUIENES TIENEN ALGO RIESG DE CONTRAER INFLUENZA

Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza

La mayoría de las personas que contraigan la influenza padecerán una enfermedad leve, necesitarán atención
médica o medicamentos antivirales y se recuperarán en menos de dos semanas. Sin embargo, algunas personas
tienen mayores probabilidades de desarrollar complicaciones por la influenza que pueden requerir hospitalización y,
a veces, provocan la muerte. Neumonía, bronquitis, sinusitis e infecciones del oído son algunos ejemplos de
complicaciones relacionadas con la influenza. La influenza también puede empeorar otros problemas de salud
crónicos. Por ejemplo, las personas con asma pueden sufrir ataques de asma mientras tienen influenza y las
personas con insuficiencia cardiaca congestiva crónica pueden presentar un agravamiento de su condición
desencadenado por la influenza. A continuación se mencionan los grupos de personas más propensas a desarrollar
complicaciones graves si contraen la influenza.

Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la influenza

 Los niños menores de 5 años, especialmente los niños menores de 2 años

 Adultos de 65 años de edad y mayores

 Mujeres embarazadas (y mujeres que han dado a luz dos semanas atrás)

 Residentes de asilos de ancianos y de otros centros de cuidado a largo plazo

 Además, los indígenas americanos y nativos de Alaska[1.1 MB, 2 páginas] parecen tener un riesgo más
alto de presentar complicaciones por la influenza

Personas que padecen afecciones médicas incluyendo:

 Asma
 Enfermedades neurológicas y del neurodesarrollo [incluyendo trastornos del cerebro, la médula espinal, el
nervio periférico y los músculos, por ejemplo, parálisis cerebral, epilepsia (trastornos convulsivos),
accidentes cerebrovasculares, discapacidad intelectual, retraso en el desarrollo de moderado a grave,
distrofia muscular o lesión de la médula espinal].

 Enfermedades pulmonares crónicas (como enfermedad pulmonar obstructiva crónica [COPD] y fibrosis
quística)

 Enfermedad cardiaca (como enfermedad cardiaca congénita, insuficiencia cardiaca congestiva y


enfermedad de la arteria coronaria)

 Trastornos sanguíneos (como anemia falciforme)

 Trastornos endocrinos (como diabetes mellitus)

 Afecciones renales

 Enfermedades del hígado

 Trastornos metabólicos (como trastornos metabólicos congénitos y trastornos mitocondriales)

 sistema inmunitario debilitado debido a una enfermedad o medicamento (como personas con VIH o SIDA,
o cáncer o aquellas personas en tratamiento con esteroides por enfermedades crónicas)

 Personas menores de 19 años de edad que están recibiendo una terapia a largo plazo a base de aspirinas

 Personas con obesidad extrema (índice de masa corporal [IMC] de 40 o superior) Calcule su índice de
masa corporal o IMC

VACUNA

¿Qué es la vacuna inyectable contra la influenza?

La vacuna inyectable contra la influenza se administra con una aguja, generalmente en el brazo. La vacuna
inyectable contra la influenza estacional brinda protección contra los tres o cuatro virus de la influenza que, según
las investigaciones, serán los más comunes en la temporada.

¿Hay más de un tipo de vacuna inyectable contra la influenza?

Sí.

Los CDC recomiendan el uso de vacunas inyectables contra la influenza (incluidas las vacunas inactivada y
recombinante contra la influenza) durante la temporada 2017-2018. La vacuna contra la influenza en atomizador
nasal (vacuna contra la influenza atenuada en virus vivos o LAIV) no debería usarse durante la temporada 2017-
2018.

Estarán disponibles las vacunas contra la influenza trivalente (de tres componentes) y tetravalente (de cuatro
componentes).

Las vacunas trivalentes contra la influenza incluyen lo siguiente:

 Vacunas inyectables trivalentes en dosis estándar (IIV3) que se fabrican utilizando virus cultivados en
huevos. Hay diferentes vacunas inyectables para la influenza aprobadas para diferentes grupos etarios. La
mayoría de las vacunas inyectables contra la influenza se aplican en el brazo (músculo) con una aguja. Hay
una fórmula de la vacuna trivalente que se puede aplicar mediante una inyección a presión, a personas de
entre 18 y 64 años.

 Una vacuna trivalente en dosis alta, aprobada para personas mayores de 65 años.
 Una vacuna inyectable trivalente recombinante que no contiene huevo, aprobada para personas mayores
de 18 años, incluidas mujeres embarazadas.

 Una vacuna inyectable trivalente para la influenza con coadyuvante (un ingrediente de una vacuna que
ayuda a desencadenar una respuesta inmunitaria más fuerte en el organismo del paciente), aprobada para
personas mayores de 65 años (nueva esta temporada).

Las vacunas tetravalentes para la influenza incluyen lo siguiente:

 Vacunas tetravalentes contra la influenza inyectables aprobadas para los distintos grupos etarios, incluidos
niños de tan solo 6 meses.

 Una vacuna inyectable tetravalente contra la influenza de aplicación intradérmica, que se inyecta vía
intradérmica en lugar del músculo con una aguja mucho más pequeña que la que se usa con la vacuna
inyectable común. Está aprobada para personas de 18 a 64 años.

 Una vacuna inyectable tetravalente contra la influenza que contiene virus producido en cultivo celular,
aprobada para su administración en personas mayores de 4 años.

 A vacuna inyectable tetravalente recombinante aprobada para su administración en personas mayores


de 18 años, incluidas mujeres embarazadas (nueva esta temporada).

¿Quiénes deben vacunarse en esta temporada?

Todas las personas de 6 meses de edad o más deben vacunarse contra la influenza cada temporada. Esta
recomendación se ha utilizado desde el 24 de febrero del 2010 cuando el Comité Asesor sobre Prácticas de
Inmunización (ACIP) de los CDC votó a favor de la vacunación "universal" contra la influenza en los Estados Unidos
para que más personas estén protegidas contra la enfermedad.

La vacunación para prevenir la influenza tiene una importancia particular para las personas que corren alto riesgo
de presentar complicaciones graves por la enfermedad. Consulte Personas con alto riesgo de desarrollar
complicaciones por la influenza para ver una lista completa de los factores relacionados con la edad y la salud que
aumentan el riesgo.

Más información disponible en Quiénes deben vacunarse contra la influenza.

¿Quiénes no deben vacunarse contra la influenza?

Para esta temporada, los CDC recomiendan el uso de la vacuna inyectable contra la influenza; ya sea la vacuna
contra la influenza inactivada (IIV) or la vacuna recombinada contra la influenza (RIV). La vacuna contra la
influenza en atomizador nasal (vacuna contra la influenza atenuada en virus vivos o LAIV) no debería usarse
durante la temporada 2017-2018. Diferentes vacunas contra la influenza cuentan con la aprobación para ser
usadas en diferentes grupos de personas. Los factores que permiten determinar si una persona está en
condiciones de vacunarse, o de recibir una vacuna en particular, incluyen la edad, el estado de salud (actual y
pasado) y cualquier alergia a la vacuna contra la influenza o sus componentes.

 Personas que no pueden recibir la vacuna inyectable contra la influenza

 Personas que deberían hablar con su médico antes de recibir la vacuna inyectable contra la influenza

¿Cuán efectiva es la vacuna inyectable contra la influenza?

La protección que brinda la vacuna contra la influenza depende de la edad y el estado de salud de la persona que
la recibe, y la similitud o "correspondencia" entre el o los virus en la vacuna y los que están en circulación. Para
obtener más información, consulte Eficacia de la vacuna - ¿Qué tan eficaz es la vacuna contra la influenza?.

¿Cuáles son los riesgos de vacunarse contra la influenza?

Una idea equivocada común es que la vacuna contra la influenza puede causar la enfermedad, pero esto no es así.
Uno no puede contraer influenza por una vacuna inyectable contra la influenza. En la actualidad, hay dos maneras
de fabricar las vacunas inyectables contra la influenza: a) con virus de la vacuna contra la influenza que han sido
"inactivados" y, por lo tanto, no son infecciosos, o b) sin ningún virus de la vacuna contra la influenza (que es el
caso de la vacuna recombinada contra la influenza).

Los efectos secundarios más comunes luego de administrarse la vacuna inyectable contra la influenza son dolor,
enrojecimiento, sensibilidad o inflamación donde se administra la inyección. También pueden presentarse síntomas
como fiebre leve, dolor de cabeza y dolores musculares. El riesgo de que una vacuna inyectable contra la influenza
cause un daño grave, o la muerte, es extremadamente pequeño. Sin embargo, una vacuna, como cualquier
medicamento, puede rara vez causar problemas serios, como reacciones alérgicas graves. Aunque las reacciones
graves son poco frecuentes, debe informarle a su médico, enfermera/o, clínica o farmacéutico/a si tiene
antecedentes de alergia o ha tenido una reacción grave a una vacuna contra la influenza o a un componente de
ella. Casi todas las personas que se vacunan contra la influenza no tienen problemas serios ocasionados por la
vacuna. Para obtener más información, consulte Seguridad de la vacuna contra la influenza.

¿Cuáles son los posibles efectos secundarios?

 Dolor, enrojecimiento, sensibilidad o inflamación donde se administró la inyección

 Fiebre (en bajos grados)

 Dolores

La vacuna inyectable intradérmica contra la influenza puede causar otros efectos secundarios leves, incluyendo:

 Dureza y picazón en la zona donde se administró la inyección

Si se presentaran estos síntomas, sucederán inmediatamente después de que se administre la vacuna y


probablemente tengan una duración de uno a dos días.

¿Se pueden sufrir problemas graves?

Las reacciones alérgicas que ponen en peligro la vida ocasionadas por las vacunas son muy raras. Los síntomas de
reacciones alérgicas graves pueden incluir dificultad para respirar, voz ronca o resuellos, urticaria, palidez,
debilidad, latidos rápidos del corazón o mareos. Si se presentan, generalmente se producen entre unos minutos y
unas horas después de la inyección. Estas reacciones pueden darse en personas alérgicas a algún componente de
la vacuna, por ejemplo, la proteína del huevo u otro ingrediente. Aunque las reacciones graves son poco
frecuentes, debe informarle a su médico, enfermera/o, clínica o farmacéutico/a si tiene antecedentes de alergia o
ha tenido una reacción grave a una vacuna contra la influenza o a un componente de ella.

Existe una pequeña posibilidad de que la vacuna contra la influenza pueda estar asociada al Síndrome de Guillain-
Barré, no más de 1 o 2 casos por millón de personas vacunadas. Esto representa un porcentaje menor al riesgo de
presentar complicaciones graves por la influenza que podría prevenirse con la vacuna contra la influenza.

¿Qué debo hacer si tengo una reacción grave causada por la vacuna contra la influenza estacional?

Llame a un médico o vaya al médico inmediatamente.

Dígale a su médico qué sucedió, el día y hora cuando sucedió y cuándo recibió la vacuna inyectable.

Pídale a su médico, enfermera o departamento de salud que presente un formulario (VAERS) Sistema para
Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas o se comunique con VAERS llamando al 1-800-822-7967. Se reciben
informes de todas las personas involucradas: pacientes, padres, proveedores de atención médica, farmacéuticos y
fabricantes de vacunas.

¿La vacuna inyectable contra la influenza puede causar que contraiga la influenza?

No, la vacuna inyectable contra la influenza no puede contagiarle la enfermedad. Actualmente, hay dos maneras
de fabricar las vacunas contra la influenza que se administran con una aguja. La vacuna puede fabricarse con a)
virus de la vacuna contra la influenza que han sido "inactivados" y, por lo tanto, no son infecciosos, o b) sin ningún
virus de la vacuna contra la influenza (que es el caso de la vacuna recombinada contra la influenza). En estudios
ciegos, aleatorios donde algunas personas recibieron vacunas inyectables contra la influenza y otras vacunas con
agua salada, los únicos síntomas diferentes fueron un mayor dolor en el brazo y enrojecimiento en la zona de
vacunación los cuales se evidenciaron en las personas que recibieron las vacunas inyectables contra la influenza.
No hubo ningún tipo de diferencia en cuanto a síntomas como dolores corporales, fiebre, tos, secreción nasal o
dolor de garganta.

Hay más información sobre estos estudios disponible en:

 Carolyn Bridges et al. (2000). La eficacia y relación costo-beneficio de la vacuna contra la influenza en
adultos trabajadores sanos: Un estudio aleatorio controlado .

 Kristin Nichol et al. (1995). Eficacia de la vacunación contra la influenza en trabajadores adultos sanos.
New England Journal of Medicine. 333(14): 889-893.

¿Por qué algunas personas no se sienten bien luego de recibir la vacuna inyectable contra la
influenza?

La vacuna inyectable contra la influenza puede causar efectos secundarios, lo que suele confundirse con los
síntomas de la influenza. Por ejemplo, las personas suelen sentir un dolor en el brazo donde se administró la
inyección. El pinchazo de la aguja también puede causar algo de dolor en la zona de la inyección. Rara vez las
personas que reciben la vacuna inyectable contra la influenza presentan síntomas tales como fiebre, dolores
musculares y una sensación de malestar o debilidad. En caso de que se experimenten algunos de estos síntomas,
los efectos por lo general duran entre 1 a 2 días después de la vacunación y son mucho menos graves que la
enfermedad real.

¿Por qué algunas personas se vacunan contra la influenza y aún así tienen síntomas de la
enfermedad?

Existen varias razones por las que una persona podría tener síntomas de influenza incluso después de vacunarse
contra la enfermedad.

1. Las personas puedan resultar expuestas a uno de los virus de la influenza incluidos en la vacuna justo
antes de vacunarse o durante el lapso de dos semanas que el cuerpo tarda en adquirir la protección luego
de vacunarse. Esta exposición puede ocasionar que una persona contraiga la influenza antes de que la
protección de la vacuna haga efecto.

2. Las personas también pueden enfermarse por virus que no son de influenza, que están presentes en la
temporada de influenza y que producen síntomas parecidos a los de la influenza (como los rinovirus).

3. Una persona puede estar expuesta a un virus de la influenza que no esté incluido en la vacuna contra la
influenza estacional. Todos los años circulan muchos virus de influenza diferentes. La vacuna inyectable
contra la influenza protege contra 3 o 4 virus (dependiendo de si la vacuna inyectable contra la influenza
es trivalente o tetravalente) que, según las investigaciones, serán los más comunes.

4. Desafortunadamente, algunas personas pueden infectarse con un virus de la influenza a pesar de haberse
vacunado. La protección que brinda la vacuna contra la influenza puede variar ampliamente, basándose,
en parte, en los factores de salud y en la edad de la persona que se vacuna. En general, la vacuna contra
la influenza tiene mayor efecto entre las personas jóvenes saludables y los niños mayores. Algunas
personas mayores y personas con ciertas enfermedades crónicas podrían desarrollar menos inmunidad
después de la vacunación. No obstante, incluso entre las personas cuya respuesta a la vacunación tiende a
ser menos favorable, la vacuna contra la influenza puede prevenir la enfermedad. La vacunación es
particularmente importante para las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves por la
influenza y para quienes están en contacto directo con personas de alto riesgo. Para obtener más
información sobre la eficacia de la vacuna contra la influenza, vea ¿Qué tan eficaz es la vacuna contra la
influenza estacional?

Por último, la vacuna inyectable contra la influenza puede causar efectos secundarios leves, lo que suele
confundirse con los síntomas de la influenza. Consulte "¿Por qué algunas personas no se sienten bien luego de
recibir la vacuna inyectable contra la influenza?" para obtener más información.

 Declaraciones de información sobre la vacuna contra la influenza (VIS)

Consideración especial sobre la alergia a los huevos


Las recomendaciones de vacunación para las personas alérgicas al huevo no han cambiado desde la temporada
pasada (2016-2017).

Las personas alérgicas al huevo pueden recibir la vacuna aprobada contra la influenza recomendada para su edad
y ya no deberán ser monitoreadas por 30 minutos luego de vacunarse. Las personas con alergia grave al huevo
deben vacunarse en un entorno médico y ser supervisadas por un proveedor de atención médica que sea capaz de
reconocer y manejar afecciones alérgicas graves.

Vacunación contra la influenza

¿Por qué la gente debería vacunarse contra la influenza?

La influenza es una enfermedad grave que puede llevar a la hospitalización y, en ciertas ocasiones, incluso
provocar la muerte. Cada temporada de influenza es diferente, y la infección por el virus de la influenza puede
afectar a las personas de maneras diferentes. Pero millones de personas se enferman de influenza todos los años,
cientos de miles son hospitalizadas y miles o decenas de miles mueren por causas relacionadas con la influenza
cada año. Incluso las personas sanas pueden enfermarse gravemente a causa de la influenza y contagiar a otros el
virus. Los CDC estiman que desde el 2010 las hospitalizaciones relacionadas con la influenza oscilaron de 140 000
a 710,000, y se calcula que las muertes a consecuencia de la influenza han variado de 12 000 a 56,000. Durante la
temporada de influenza, se registran niveles más altos de virus de la influenza en circulación entre la población
estadounidense. (La "temporada de influenza" en los Estados Unidos puede comenzar ya en octubre y continuar
hasta mayo). La vacuna anual contra la influenza estacional es la mejor manera de reducir el riesgo de contraer la
enfermedad y contagiarla a otras personas. Mientras más personas se vacunen contra la influenza, menos podrá
propagarse el virus a través de esa comunidad.

¿Cómo funcionan las vacunas contra la influenza?

Las vacunas contra la influenza hacen que los anticuerpos se desarrollen en el cuerpo aproximadamente dos
semanas después de la vacunación. Estos anticuerpos brindan protección contra la infección con los virus incluidos
en la vacuna.

La vacuna contra la influenza estacional lo protege contra los virus de influenza que, según las investigaciones,
serán los más comunes la próxima temporada. Las vacunas contra la influenza tradicionales (llamadas vacunas
"trivalentes") están fabricadas para brindar protección contra los tres virus de la influenza: un virus de la influenza
A (H1N1), un virus de la influenza A (H3N2) y un virus de la influenza B. También hay vacunas contra la influenza
que protegen contra cuatro virus (denominadas vacunas "tetravalentes"). Estas vacunas brindan protección contra
los mismos virus que la vacuna trivalente más un virus de la influenza B.

¿Qué tipos de vacunas contra la influenza se encuentran disponibles?

Los CDC recomiendan el uso de vacunas inyectables contra la influenza (incluidas las vacunas inactivada y
recombinante contra la influenza) durante la temporada 2017-2018. La vacuna contra la influenza en atomizador
nasal (vacuna contra la influenza atenuada en virus vivos o LAIV) no debería usarse durante la temporada 2017-
2018.

Estarán disponibles las vacunas contra la influenza trivalente (de tres componentes) y tetravalente (de cuatro
componentes).

Las vacunas trivalentes contra la influenza incluyen lo siguiente:

 Vacunas inyectables trivalentes en dosis estándar (IIV3) que se fabrican utilizando virus cultivados en
huevos. Hay diferentes vacunas inyectables para la influenza aprobadas para diferentes grupos etarios. La
mayoría de las vacunas inyectables contra la influenza se aplican en el brazo (músculo) con una aguja. Hay
una fórmula de la vacuna trivalente que se puede aplicar mediante una inyección a presión, a personas de
entre 18 y 64 años.

 Una vacuna trivalente en dosis alta, aprobada para personas mayores de 65 años.

 Una vacuna inyectable trivalente recombinante que no contiene huevo, aprobada para personas mayores
de 18 años, incluidas mujeres embarazadas.
 Una vacuna inyectable trivalente para la influenza con coadyuvante (un ingrediente de una vacuna que
ayuda a desencadenar una respuesta inmunitaria más fuerte en el organismo del paciente), aprobada para
personas mayores de 65 años (nueva esta temporada).

Las vacunas tetravalentes para la influenza incluyen lo siguiente:

 Vacunas tetravalentes contra la influenza inyectables aprobadas para los distintos grupos etarios, incluidos
niños de tan solo 6 meses.

 Una vacuna inyectable tetravalente contra la influenza de aplicación intradérmica, que se inyecta vía
intradérmica en lugar del músculo con una aguja mucho más pequeña que la que se usa con la vacuna
inyectable común. Está aprobada para personas de 18 a 64 años.

 Una vacuna inyectable tetravalente contra la influenza que contiene virus producido en cultivo celular,
aprobada para su administración en personas mayores de 4 años.

 A vacuna inyectable tetravalente recombinante aprobada para su administración en personas mayores


de 18 años, incluidas mujeres embarazadas (nueva esta temporada).

¿Algunas de estas vacunas contra la influenza disponibles se recomiendan por sobre las otras?

Para la temporada de influenza 2017-2018, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) recomienda la
vacunación anual contra la influenza para todas las personas mayores de 6 meses, con la vacuna inactivada contra
la influenza (IIV) o la vacuna recombinante contra la influenza (RIV). No se debe utilizar la vacuna contra la
influenza en atomizador nasal (vacuna contra la influenza atenuada en virus vivo o LAIV) durante la temporada
2017-2018. No existe preferencia de una vacuna sobre la otra entre las vacunas inyectables para la influenza
aprobadas que se recomiendan. Hay muchas opciones de vacunas entre las que elegir, pero lo más importante es
que todas las personas a partir de los 6 meses en adelante se vacunen contra la influenza todos los años. Si tiene
preguntas sobre qué vacuna es mejor para usted, consulte con su médico u otro profesional de la salud.

¿Quiénes deben vacunarse en esta temporada?

Todas las personas de 6 meses de edad o más deben vacunarse contra la influenza cada temporada. Esta
recomendación se ha utilizado desde el 24 de febrero del 2010 cuando el Comité Asesor sobre Prácticas de
Inmunización (ACIP) de los CDC votó a favor de la vacunación "universal" contra la influenza en los Estados Unidos
para que más personas estén protegidas contra la enfermedad.

La vacunación para prevenir la influenza tiene una importancia particular para las personas que corren alto riesgo
de presentar complicaciones graves por la enfermedad. Consulte Personas con alto riesgo de desarrollar
complicaciones por la influenza para ver una lista completa de los factores relacionados con la edad y la salud que
aumentan el riesgo.

Más información disponible en Quiénes deben vacunarse contra la influenza.

¿Quiénes no deberían recibir la vacuna?

Los CDC recomiendan el uso de la vacuna inyectable contra la influenza; ya sea la vacuna contra la influenza
inactivada (IIV) or la vacuna recombinada contra la influenza (RIV). La vacuna contra la influenza en atomizador
nasal (vacuna contra la influenza atenuada en virus vivos o LAIV) no debería usarse durante la temporada 2017-
2018. Diferentes vacunas contra la influenza cuentan con la aprobación para ser usadas en diferentes grupos de
personas. Los factores que permiten determinar si una persona está en condiciones de vacunarse, o de recibir una
vacuna en particular, incluyen la edad, el estado de salud (actual y pasado) y cualquier alergia a la vacuna contra
la influenza o sus componentes.

 Personas que no pueden recibir la vacuna inyectable contra la influenza

 Personas que deberían hablar con su médico antes de recibir la vacuna inyectable contra la influenza
¿Cuándo debo vacunarme?

Debería vacunarse ya mismo contra la influenza si aún no lo ha hecho esta temporada. Lo mejor es vacunarse
antes de que la influenza comience a propagarse en su comunidad. El desarrollo de anticuerpos para proteger
contra la influenza demora aproximadamente dos semanas a partir de la vacunación. Los CDC recomiendan que las
personas se vacunen contra la influenza antes de finales de octubre, si es posible. No obstante, vacunarse más
tarde todavía puede resultar beneficioso y se debería seguir ofreciendo la vacunación durante toda la temporada
de influenza, incluso en enero y posteriormente.

Los niños que necesitan dos dosis de la vacuna para estar protegidos deberían comenzar el proceso de vacunación
mucho antes porque las dos dosis deben ser administradas con un intervalo de al menos cuatro semanas.

¿Dónde puedo vacunarme contra la influenza?

Las vacunas contra la influenza se ofrecen en muchos lugares, como consultorios médicos, clínicas, departamentos
de salud, farmacias y centros de salud universitarios, así como por parte de muchos empleadores e incluso en
algunas escuelas.

Incluso si no tiene un médico o un enfermero de cabecera, puede recibir la vacuna contra la influenza en otro lado,
como en un departamento de salud, en una farmacia, en una clínica de atención de urgencias y con frecuencia en
su escuela, centro de salud universitario o en su lugar de trabajo.

El siguiente Localizador de vacunas es una herramienta útil para encontrar la vacuna en su área.

¿Por qué debo vacunarme contra la influenza todos los años?

Se necesita una vacuna contra influenza todas las temporadas por dos motivos. En primer lugar, la respuesta
inmunitaria del cuerpo de la vacunación disminuye con el tiempo, por ende es necesario recibir una vacuna anual
para que la protección sea óptima. En segundo lugar, dado que los virus de la influenza cambian constantemente,
la fórmula de la vacuna contra la influenza se revisa todos los años y, a veces, se actualiza para que sea efectiva
ante los cambiantes virus de la influenza. Para contar con la mejor protección, todas las personas mayores de 6
meses deben vacunarse todos los años.

¿La protección que proporciona la vacuna es inmediata?

No. Luego de unas dos semanas de haber recibido la vacuna los anticuerpos comienzan a desarrollarse y a brindar
protección contra la infección por el virus de la influenza. Por eso es mejor vacunarse al comenzar el otoño, antes
de que comience realmente la temporada de la influenza.

¿Puedo contraer la influenza estacional aunque me haya vacunado este año?

Sí. Aún hay posibilidades de que contraiga la influenza incluso si se vacunó. La capacidad que tiene la vacuna
contra la influenza de brindar protección depende de varios factores, incluidos la edad y el estado de salud de la
persona que se vacuna, y también la similitud o "correspondencia" entre los virus que se usaron para fabricar la
vacuna y los que circulan en la comunidad. Si los virus incluidos en la vacuna y los virus de la influenza en
circulación en la comunidad coinciden demasiado, la eficiencia de la vacuna es mayor. Si no hay demasiada
coincidencia entre ellos, la eficacia de la vacuna puede disminuir. Sin embargo, es importante recordar que incluso
cuando no hay demasiada coincidencia entre los virus, la vacuna aún puede proteger a muchas personas y
prevenir las complicaciones por la influenza. Esta protección es posible porque los anticuerpos producidos en
respuesta a la administración de la vacuna pueden proporcionar algo de protección (denominada protección
cruzada) contra diferentes, aunque relacionados, virus de la influenza. Para obtener más información acerca la
eficacia de la vacuna, consulte ¿Qué tan eficaz es la vacuna contra la influenza estacional?

Eficacia de la vacuna

La efectividad de la vacuna contra la influenza (VE, por sus siglas en inglés) puede variar de un año a otro y entre
diferentes grupos etarios y de riesgo. Para obtener más información acerca la eficacia de la vacuna, consulte ¿Qué
tan eficaz es la vacuna contra la influenza estacional? Para obtener más información específica sobre esta
temporada, visite Acerca de la temporada actual de influenza.

Beneficios de la vacuna
¿Cuáles son los beneficios de la vacunación contra la influenza?

A pesar de que la efectividad de la vacuna contra la influenza puede variar, existen muchos motivos para
vacunarse contra la influenza cada año.

 La vacunación contra la influenza puede evitar que contraiga la enfermedad.

 La vacunación contra la influenza puede reducir los riesgos de hospitalización asociados a la influenza,
tanto en niños como en adultos mayores.

o La eficacia de la vacuna en la prevención de las hospitalizaciones relacionadas con la influenza fue


similar a la eficacia de la vacuna en la prevención de consultas médicas por la enfermedad, según
un estudio comparativo publicado en 2016.

 La vacunación contra la influenza es una herramienta de prevención importante para las personas con
afecciones de salud crónicas.

o La vacunación se relacionó con índices más bajos de algunos eventos cardíacos (del corazón)
entre personas con enfermedades cardíacas, en especial entre aquellas que habían tenido un
evento cardíaco el año anterior.

o La vacunación contra la influenza también ha demostrado estar relacionada con una menor
cantidad de hospitalizaciones entre las personas con diabetes (79%) y con enfermedad pulmonar
crónica (52%).

 La vacunación ayuda a proteger a las mujeres durante y después del embarazo. Vacunarse también puede
ayudar a proteger a su bebé de la influenza luego del nacimiento. (La madre transmite anticuerpos al bebé
en gestación durante el embarazo).

o Un estudio que medía la efectividad de la vacuna contra la influenza en mujeres embarazadas


arrojó que la vacunación redujo a la mitad el riesgo de presentar una infección respiratoria aguda
asociada a la influenza.

o Hay estudios que demuestran que la vacuna contra la influenza en mujeres embarazadas puede
reducir a la mitad el riesgo de que su bebé contraiga la enfermedad de la influenza. Se observó
que esta protección se mantiene por varios meses después del nacimiento.

 Y un estudio del 2017 fue el primero de su tipo en demostrar que la vacunación contra la influenza puede
reducir de forma significativa el riesgo de muerte por influenza en los niños.

 La vacunación contra la influenza también puede hacer que la enfermedad sea más leve en caso de que la
contraiga. (Por ejemplo, un estudio del 2017 reveló que la vacunación contra la influenza redujo los casos
de muerte, los ingresos a unidades de cuidados intensivos (UCI), la duración de la estadía en las UCI y la
duración de las hospitalizaciones en general entre los pacientes hospitalizados con influenza).

 La vacunación también protege a los que lo rodean, incluidas las personas que tienen una mayor
vulnerabilidad a sufrir una enfermedad grave a causa de la influenza, como los bebés y los niños
pequeños, los adultos mayores y las personas con afecciones crónicas.

*Las referencias de los estudios que se mencionan arriba se pueden encontrar en Publicaciones sobre los
beneficios de la vacuna contra la influenza. Vea también la hoja informativa Por qué vacunarse contra la
influenza [224 KB, 2 páginas]

Correspondencia de la vacuna
¿Qué quiere decir la expresión "una buena correspondencia" entre los virus de la vacuna y los virus en circulación
de la influenza?

Una buena correspondencia se da cuando los virus de la vacuna y los virus que circulan entre las personas,
durante una temporada determinada de influenza, están estrechamente relacionados y los anticuerpos producidos
por la vacuna brindan la protección necesaria contra la infección.

¿Qué sucede si los virus en circulación son diferentes de los virus de la vacuna?

Durante las temporadas en que uno o más de los virus en circulación difieren de los virus de la vacuna, la
efectividad de la vacuna puede verse reducida.

¿La vacuna puede brindar protección aunque no se establezca una "buena" correspondencia?

Sí, los anticuerpos que se forman en respuesta a la vacunación a través de un virus de la influenza a veces pueden
brindar protección contra virus diferentes pero relacionados. Una correspondencia menos que óptima puede tener
como resultado una menor efectividad de la vacuna contra el virus con el que fue fabricada pero puede seguir
brindando algo de protección contra la enfermedad.

Además, incluso cuando hay una correspondencia menos que óptima o una menor efectividad contra un virus, es
importante recordar que la vacuna contra la influenza está diseñada para proteger contra tres o cuatro virus,
según el tipo.

Por estas razones, incluso durante temporadas cuando existe una correspondencia menos que óptima, los CDC
continúan recomendando la vacuna contra la influenza. Esto es particularmente importante para las personas con
alto riesgo de presentar complicaciones por la influenza, y sus contactos más cercanos.

¿Por qué sucede que a veces no hay una buena correspondencia entre un virus de la vacuna y los virus en
circulación?

Los virus de la influenza cambian constantemente (lo que se conoce como "transformación antigénica"),
generalmente cambian de una temporada a otra, o incluso pueden cambiar dentro del curso de una misma
temporada de influenza. Los expertos deben elegir qué virus incluirán en la vacuna con muchos meses de
antelación a fin de producir y distribuir la vacuna a tiempo. (Para obtener más información sobre el proceso de
selección de virus para vacunas, visite Selección de virus en la vacuna contra la influenza (gripe). Debido a estos
factores, siempre existe la posibilidad de lograr una correspondencia menos óptima entre el virus que circula y los
virus usados en la vacuna.

¿Habrá una buena correspondencia entre la vacuna para esta temporada y los virus en circulación?

No es posible predecir con certeza qué virus de la influenza prevalecerán durante una temporada determinada.
Durante el transcurso de la temporada de influenza, los CDC analizan muestras de los virus de la influenza que
circulan en esa temporada y prestan atención a sus propiedades genéticas y antigénicas a fin de evaluar cuánta
similitud hay entre los virus que se recomendaron para elaborar la vacuna y los virus en circulación. Los datos se
publican semanalmente en FluView. Además, los CDC realizan estudios todos los años para determinar la
efectividad de la vacuna contra la enfermedad esa temporada en particular. Por lo general, los resultados
obtenidos en estos estudios se publican una vez que finaliza la temporada de influenza y tienen en cuenta todos
los datos recopilados durante la temporada. También se pueden proporcionar cálculos preliminares de los
beneficios que tendrá la vacuna esa temporada usando los datos disponibles hasta ese momento. Para obtener
más información, consulte Eficacia de la vacuna - ¿Qué tan eficaz es la vacuna contra la influenza??

Efectos secundarios de la vacuna (Qué esperar)

¿La vacuna contra la influenza puede contagiarme la influenza?

No, una vacuna contra la influenza no puede causarle la enfermedad. Actualmente, hay dos maneras de fabricar
las vacunas contra la influenza que se administran con una aguja. La vacuna puede fabricarse con a) virus de la
vacuna contra la influenza que han sido "inactivados" y, por lo tanto, no son infecciosos, o b) sin ningún virus de la
vacuna contra la influenza (que es el caso de la vacuna recombinada contra la influenza). La vacuna contra la
influenza en atomizador nasal contiene virus vivos. Sin embargo, los virus están atenuados (debilitados) y no
pueden causar influenza. Los virus debilitados están adaptados al frío, esto significa que están diseñados para
causar infección sólo a las temperaturas más bajas que hay dentro de la nariz. Los virus no pueden infectar los
pulmones ni otras áreas en donde existan temperaturas más cálidas.

Si bien la vacuna contra la influenza no puede contagiarle la enfermedad, hay diferentes efectos
secundarios que pueden estar relacionados con la administración de la vacuna inyectable o la vacuna
en atomizador nasal. Estos efectos secundarios son leves y duran poco, en especial, si se los compara con los
síntomas de un caso grave de influenza.

La vacuna inyectable contra la influenza: Los virus en la vacuna están muertos (inactivos), por lo que no
puede contraer influenza por una vacuna inyectable contra la influenza. Algunos de los efectos secundarios
menores que pueden aparecer son estos:

 Dolor, enrojecimiento, sensibilidad o inflamación donde se administró la inyección

 Fiebre (en bajos grados)

 Dolores

El atomizador nasal: los virus en la vacuna en atomizador nasal son debilitados y no causan síntomas graves
generalmente asociados con la influenza. En los niños, los efectos secundarios de la vacuna en atomizador nasal
pueden incluir:

 Secreción nasal

 Resuello

 Dolor de cabeza

 Vómitos

 Dolores musculares

 Fiebre

En los adultos, los efectos secundarios de la vacuna en atomizador nasal pueden incluir:

 Secreción nasal

 Dolor de cabeza

 Dolor de garganta

 Tos

Si ocurren estos problemas, comienzan poco después de la vacunación, son leves y duran poco tiempo. La mayoría
de las personas que reciben la vacuna contra la influenza no presentan problemas graves. Sin embargo, en
extrañas ocasiones, la vacunación contra la influenza puede causar problemas graves, como reacciones alérgicas
severas. Las personas que creen que la vacuna inyectable contra la influenza les ha hecho daño pueden presentar
una reclamación del Programa nacional de compensación por lesiones causadas por vacunas (VICP).

Hay más información disponible acerca de la seguridad de las vacunas contra la influenza en La seguridad de la
vacuna contra la influenza.

Distribución y suministro de vacunas

¿Cuánta vacuna contra la influenza se estima que habrá disponible para la temporada de influenza 2017-2018?

La vacuna contra la influenza es producida por fabricantes privados, por lo que el suministro depende de los
fabricantes. Los fabricantes de vacunas proyectaron desde un principio que habría una disponibilidad de 151 a 166
millones de dosis de la vacuna inyectable contra la influenza (es decir, vacunas inactivadas y recombinantes contra
la influenza) para la temporada 2017-2018.

¿Dónde puedo encontrar más información sobre el suministro de vacunas?

Hay información sobre el suministro de vacunas disponible en el sitio web sobre la influenza de los CDC.

¿Por qué los fabricantes y distribuidores adoptan un enfoque gradual para la distribución de la vacuna?

La producción de la vacuna contra la influenza comienza de 6 a 9 meses antes de comenzar la distribución de la


vacuna. Incluso con este comienzo temprano, no es posible completar todo el proceso de producción y distribución
antes de la temporada de influenza, en parte se debe a la cantidad limitada de plantas de producción de vacunas
contra la influenza en los Estados Unidos y la gran cantidad de dosis que se producen cada año. En cambio, la
distribución de la vacuna contra la influenza se realiza en etapas durante varios meses. La distribución comienza a
finales del verano y termina prácticamente a finales de noviembre o principios de diciembre. Esto puede generar
algo de incertidumbre dada la dificultad que enfrentan los proveedores de vacunas al momento de planificar sus
actividades de vacunación. Los fabricantes y distribuidores intentan hacer llegar, tan pronto como sea posible,
algunas vacunas a la mayor cantidad de proveedores posible para que puedan comenzar a vacunar a sus
pacientes.

Más información

 Declaración de información sobre la vacuna: Vacuna inactivada contra la influenza

 Declaración de información sobre la vacuna: Vacuna viva intranasal contra la influenza


¿Cómo sé si tengo influenza?

Puede tener influenza si presenta algunos de estos síntomas o todos:

 fiebre*

 tos

 dolor de garganta

 secreción o congestión nasal

 dolores corporales

 dolor de cabeza

 escalofríos

 fatiga

 diarrea y vómitos eventuales

*Es importante destacar que no todas las personas con influenza tienen fiebre.

¿Qué debo hacer si me enfermo?

La mayoría de las personas enfermas de influenza padecerán una enfermedad leve y no necesitarán atención
médica o medicamentos antivirales. Si presenta síntomas de influenza, en la mayoría de los casos debe
permanecer en su casa y evitar el contacto con otras personas, excepto para recibir atención médica.

Sin embargo, si presenta síntomas de la influenza y forma parte de un grupo de alto riesgo, o está muy enfermo o
muy preocupado por su enfermedad, comuníquese con su proveedor de atención médica (médico, asistente
médico, etc.).

Algunas personas corren alto riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza (incluidos los niños, las
personas mayores de 65 años, las mujeres embarazadas y las personas con ciertas afecciones médicas). Esto
aplica tanto para la influenza estacional como para las infecciones por virus nuevos de la influenza. (Para obtener
una lista completa de las personas que corren mayor riesgo de presentar complicaciones por la influenza, consulte
Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza). Si forma parte de un grupo de alto riesgo
y presenta síntomas de la influenza, lo mejor que puede hacer es consultar a su médico apenas comience a
manifestarse la enfermedad. Recuérdele sobre su situación de alto riesgo por la influenza. Los CDC recomiendan
que las personas con alto riesgo de presentar complicaciones deberían ser tratadas con medicamentos antivirales
cuanto antes ya que se obtienen mejores beneficios si el tratamiento se inicia dentro de los 2 días desde la
aparición de la enfermedad.

¿Debo ir a una sala de emergencias si me siento sólo un poco enfermo?

No. La sala de emergencias debe ser utilizada por las personas que están muy enfermas. No debe concurrir a una
sala de emergencias si está levemente enfermo.

Si presenta las señales de advertencia de emergencia de la influenza, debe ir a una sala de emergencias. Si
presenta síntomas de influenza y si está en alto riesgo de padecer complicaciones a causa de la influenza o si está
preocupado por su enfermedad, llame a su proveedor de atención médica para que lo aconseje. Si concurre a la
sala de emergencias y no tiene influenza, podría contagiársela de las personas que sí la tienen.

¿Cuáles son las señales de advertencia de emergencia de la influenza?

En los niños
 Respiración acelerada o problemas para respirar

 Coloración azulada de la piel (cianosis)

 Consumo insuficiente de líquidos

 Dificultad para despertarse o falta de interacción

 Estado de irritación tal que el niño no quiere que lo carguen en brazos

 Síntomas similares a los de la influenza que mejoran pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de
la tos

 Fiebre con sarpullido

Además de estos síntomas, busque atención médica de inmediato si algún niño presenta cualquiera de los
siguientes signos:

 No poder comer

 Dificultad para respirar

 Llorar sin lágrimas

 Cantidad significativamente menor de pañales mojados que la normal

En los adultos

 Dificultad para respirar o falta de aire

 Dolor o presión en el pecho o abdomen

 Mareos repentinos

 Confusión

 Vómitos graves o persistentes

 Síntomas similares a los de la influenza que mejoran pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de
la tos.

¿Existen medicamentos para tratar la influenza?

Sí. Existen medicamentos que su médico puede recetarle para tratar la influenza llamados "antivirales". Estos
medicamentos pueden hacer que se sienta mejor rápidamente y prevenir complicaciones graves. Ver Tratamiento -
Medicamentos antivirales para obtener más información.

¿Cuánto tiempo debo permanecer en casa si estoy enfermo?

Los CDC recomiendan que permanezca en su casa durante al menos 24 horas después de que la fiebre haya
desaparecido, excepto para buscar cuidados de salud o por necesidades de otro tipo. La fiebre debería desaparecer
sin necesidad de utilizar medicamentos antifebriles como Tylenol®. Mientras tanto debe permanecer en su casa y
no debe viajar, asistir al trabajo ni a la escuela y además no debe ir de compras, a eventos sociales ni a reuniones
públicas.

Los CDC además recomiendan que no se administre aspirina (ácido acetilsalicílico) ni ningún producto que
contenga salicilato (p. ej., Pepto Bismol) a los niños y adolescentes (toda persona hasta los 18 años de edad) que
tienen influenza o un presunto caso de influenza porque podría causar una extraña complicación muy grave
llamada síndrome de Reye. Puede encontrar más información acerca del síndrome de Reye aquí.
¿Qué debo hacer si estoy enfermo?

Guarde distancia de los demás tanto como sea posible para evitar contagiarlos. Si debe salir de su casa, por
ejemplo para buscar atención médica, use una mascarilla, si tiene una, o cúbrase la boca con un pañuelo
desechable al toser o estornudar. Lávese las manos frecuentemente para evitar contagiar la influenza a otras
personas.

Influenza: Historia y amenazas

Durante la primera guerra mundial, en la primavera de 1918, los rusos llegaron a un armisticio con Alemania,
lo que permitió a esta última cerrar ese frente y concentrar más de un millón de hombres en la lucha en
Francia. Estados Unidos recién entraba en esta guerra y su presencia aún no planteaba una ayuda real a los
aliados. El avance alemán se hizo sentir, en muchos lugares las tropas germanas aventajaban en una
proporción de 4 a 1 a las tropas aliadas. Se conquistaron 1.250 millas cuadradas en cuatro meses lo que era
un gran avance en esta guerra de trincheras. En mayo habían llegado al río Marne poniendo a su artillería
pesada a tiro de París. La población civil inició la evacuación de París.

No fue el heroísmo de los aliados o la influencia de los americanos, sino que una epidemia, la que diezmó a las
tropas germanas deteniendo el avance y permitiendo que el aparato bélico americano alcanzara la magnitud
suficiente para cambiar el curso de la historia. Dicha epidemia, que afectó también a las tropas aliadas y al
mundo en general, fue la influenza o gripe española, como es conocida. Su nombre no se debe a que haya
surgido la epidemia en España sino que simplemente porque, al ser España neutra en esta guerra, no existía
impedimento en reportar públicamente una epidemia que en los otros países se consideraba información
privilegiada.

La primera guerra mundial produjo una gran cantidad de muertes; sin embargo, se estima que la epidemia de
influenza fue responsable de 20 a 40 millones de muertos en menos de un año, dos a cuatro veces más que el
total de las muertes en cuatro años de guerra. Se calcula que un quinto de la población mundial fue infectada
y que 2 a 3% de los infectados murieron.

A diferencia de otras epidemias, la pandemia de influenza de 1918-19, fue letal no sólo en ancianos y
personas debilitadas, sino que también en adultos sanos. La mayoría de las pérdidas humanas de las tropas
americanas en Europa no fue debida al fuego enemigo, la mayoría (casi 80%) de estos jóvenes murió por
efecto de la influenza (43.000 soldados).

La Asociación Médica Americana (AMA) reportó que un tercio de la muerte de médicos fue fruto de la
infección.

Nuestro país reportó 23.789 muertes, en una población que sumaba 3,6 millones para 1919.

Aunque el conocimiento etiológico de las epidemias es relativamente reciente, ya Hipócrates (412 aC)
describía lo que parece haber sido epidemias de influenza. Las descripciones continuaron en Roma y luego la
durante la Edad Media.

La primera descripción clara de influenza se atribuye al médico americano Robert Johnson, un facultativo de
Filadelfia quien describió una epidemia de 1793. Siguiendo esta descripción hay antecedentes de epidemias en
los anales de la salud pública en los años 1833, 1837, 1847, 1889-90 y en 1918.

Respecto a la etiología, el investigador alemán Richard Pfeiffer estudió la expectoración de pacientes con un
cuadro clínico de influenza, detectando gran cantidad de bacterias; al filtrar los líquidos en bujías del tipo
Pasteur-Chamberland, no obtenía material infectante, hecho que indujo a este investigador y a otros a
plantear una etiología bacteriana de la influenza
Etiología

Es común dar por hecho que la etiología de las infecciones se ha conocido de siempre, pero tras cada una de
ellas ha habido uno o varios cazadores de microbios que con mucho esfuerzo e ingenio han logrado demostrar
los agentes etiológicos de las diferentes enfermedades.

En el caso de influenza, esta historia trata de cerdos, perros cazadores, zorros y hurones.

En 1918, el inspector de la oficina de industria animal de E.U.A. describió una enfermedad en cerdos, muy
similar en sintomatología a la grave epidemia de influenza de los años 1918-19. Su observación no tuvo mucha
repercusión, en especial por la gran oposición de los productores de carne de cerdo, quienes se sintieron
amenazados. Diez años después, en 1928, se describió el paso de la infección de un cerdo a otro; sin
embargo, no se logró evidenciar una etiología viral. El Dr. Richard Shope del Departamento de Patología
Comparativa del Instituto Rockefeller en Princeton, fue el primero en reproducir la influenza en cerdos sanos,
inoculando material obtenido de cerdos enfermos que había sido filtrado mediante la cámara de Pasteur-
Chamberland. Esta fue la primera evidencia de una etiología viral de la influenza porcina.

A fines del siglo XIX y principios del XX los aristócratas ingleses que practicaban la cacería del zorros, estaban
muy preocupados por la muerte de sus sabuesos por distemper. El virus del distemper, que pertenece a la
misma familia que el virus del sarampión, produce una infección respiratoria frecuentemente complicada con
manifestaciones neurológicas que paralizan, y luego matan a los perros. Este grupo juntó dinero para iniciar la
investigación sobre esta enfermedad en la búsqueda de una vacuna protectora. Esto se hizo en conjunto con
la empresa Burroughs-Wellcome (hoy GlaxoSmithKline), lográndose desarrollar la primera vacuna para el
distemper el año 1928.

La investigación tuvo problemas, en especial con el uso de perros como animales de laboratorio, algunos eran
inmunes por exposición previa al virus del distemper pero, sobre todo, la sociedad protectora de animales y la
sociedad en general se oponían al empleo del "mejor amigo del hombre" como animal de experimentación.
Esto se superó cuando los perros fueron reemplazados por hurones, por fortuna también susceptibles al
distemper.

En 1933, una nueva epidemia de influenza afectó a un porcentaje de la población, incluyendo a personal de
Burroughs-Wellcome. Inesperadamente los hurones también enfermaron, con síntomas como estornudos, tos,
y sibilancias. El Dr. Wilson Smith entonces tomó muestras de faringe de personas con influenza, las pasó por
el filtro de la cámara de Pasteur-Chamberland e inoculó en hurones sanos. Pronto se comprobó la infección en
estos animales, lo que demostró por primera vez que la etiología de la influenza humana era viral, a la vez que
se cumplían los postulados de Koch.

El científico australiano Maxfarlane Burnet, introdujo el uso de huevos fecundados como medio de cultivo, y
George Hirst introdujo la hemoaglutinación como método diagnóstico para la infección por influenza.

Los virus influenza que afectan al hombre se dividen en tres serotipos: A, B y C. El influenza A es el
responsable de epidemias que afectan no sólo al hombre sino que, a cerdos, caballos, focas y una gran
variedad de aves. Se ha aislado virus influenza de aves domésticas y silvestres, fundamentalmente aves
acuáticas como pato, gansos, golondrinas marinas, gaviotas y aves domésticas como pavos, pollos,
codornices, faisanes, gansos y patos.

Estudios de biología molecular apuntan a que los virus humanos pueden tener su origen en aves acuáticas.
Los virus aviarios crecen difícilmente en el hombre y viceversa, pero ambos (de origen aviar o humano) se
desarrollan bien en el cerdo.

En Asia es muy frecuente la convivencia de cerdos, patos y hombre. El traspaso de virus entre las especies
facilita los cambios antigénicos propios de este virus. Se piensa que en la naturaleza la infección de cerdos con
cepas provenientes de aves y humanos convierte al cerdo en un escenario propicio para la producción de
cambios y generación de virus con diferentes características antigénicas.

Esto ha hecho necesario estar monitoreando los cambios antigénicos de los virus aislados, especialmente los
cambios de la hemaglutinina (H) una glicoproteína importante en el virus, ya que su división en dos partes es
importante para la infectividad del virus. Cambios en la hemaglutinina y en la neuroaminidasa (N) se
observaron en las distintas epidemias:

1933: H1N1
1957: H2N2 (gripe asiática)
1968: H3N2 (gripe de HongKong)
1977: reaparición de H1N1 (gripe rusa)

Todos estos cambios hacen que el virus no sea adecuadamente detectado y neutralizado por los mecanismos
inmunitarios, y que la vacuna que protege contra determinado tipo de virus no sea eficaz para uno diferente.
Por ello es necesario inmunizar anualmente a la población en mayor riesgo de complicaciones y al personal de
salud. La vacuna de la influenza no tiene la efectividad de otras vacunas virales.

Todos estos cambios hacen que el virus no sea adecuadamente detectado y neutralizado por los mecanismos
inmunitarios, y que la vacuna que protege contra determinado tipo de virus no sea eficaz para uno diferente.
Por ello es necesario inmunizar anualmente a la población en mayor riesgo de complicaciones y al personal de
salud. La vacuna de la influenza no tiene la efectividad de otras vacunas virales.

Desafíos

La producción mundial de vacunas tiene una serie de desafíos en el presente y para el futuro. Los estándares
de calidad han exigido cada vez mayores inversiones mientras el potencial de efectos adversos, en especial los
derivados de presuntas malformaciones fetales, hacen que la producción de vacunas sea altamente riesgosa
para la mayoría de las empresas de punta; muchas de las industrias farmacéuticas elaboradoras de vacunas
han firmado contratos con los Estados, estableciendo responsabilidades compartidas para el caso de
presentación de efectos adversos severos.

La producción de la vacuna anti-influenza obliga cada año a un esfuerzo coordinado de los países para
mantener un alerta epidemiológico, estudiar las variaciones antigénicas de los virus circulantes y luego en
poco tiempo desarrollar una vacuna apropiada.

El interés de países como E.U.A en desarrollar vacunas contra posibles armas de bioterrorismo ha hecho que
disminuyan su interés prioritario en una enfermedad que puede tener serias repercusiones en la salud y la
economía de un país. Esto ha llevado al Presidente de la Sociedad Americana de Infectología (IDSA) Dr. W.
Michael Scheld, a dirigirse al Secretario de Salud de ese país haciéndole ver lo vulnerable que es E.U.A. frente
a una posible pandemia siendo que la mayor producción de vacunas está centrada en Europa y no en E.U.A.
En dicha carta el apunta a tres puntos estratégicos:

 Impulsar el uso de genética reversa para la producción de los partidores en contra de la cepas
candidatas para pandemias y también aquellas seleccionadas por la Organización Mundial de la Salud
en los períodos inter pandémicos.

 Hacer un listado de todas las empresas que intenten producir vacunas para la pandemia.
 Desarrollar e implementar un protocolo internacional común de inmunogenicidad y seguridad de las
vacunas producidas por estas compañías.

Existe una genuina preocupación por la posibilidad de una pandemia, la cual pudiera originarse en estos
brotes de influenza aviar que actualmente se desarrollan en el Asia.