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INDICE

Introducción…………………………………………………………………pg. 4

Biología como ciencia……..............................................…………………...pg. 5

Desarrollo histórico de la bilogía como ciencia……………………..............pg. 8

División de la biología………………………………………………………pg. 11

Biología general……………………………………………………..............pg. 16

Biología especial……………………………………………………….........pg. 17

Ciencias biológicas………………………………………………………......pg. 18

Importancia de la biología....................................................……………...…pg. 19

Importancia de la ciencia…………………………………………….............pg. 20

Aplicaciones de la biología…………………………………………..............pg. 21

Método científico……………………………………………................….…pg.22

La educación científica………………………………………………….……pg.28

Pasos del método científico……………………………………………..........pg. 33

Bibliografía…………………………………………………………...............pg. 36
INTRODUCCIÓN

Formar profesionales que contribuyan a la mejora continua de la situación sanitaria y ambiental,

cuyas deficiencias impiden un adecuado desarrollo. A nivel mundial, de Latinoamérica, el Perú,

especialmente la Región Ayacucho la demanda de intervenciones en el campo de Saneamiento

Básico, Protección del Medio Ambiente y la Salud Ocupacional, así como de investigación y

capacitación en este campo es imperante.

Formar profesionales comprometidos con los problemas ambientales que surgen de la

interacción sociedad naturaleza, así como sus formas de intervención, mediante el diseño, la

experimentación, la aplicación de tecnologías y la gestión que tengan idoneidad en el abordaje

de situaciones problemáticas típicas de la profesión, capacidad creadora para producir

innovación, capacidad de análisis y reenfoque de los problemas, manejo del pensamiento

científico y metodologías de investigación, sentido de contexto en su actividad, visión global del

conocimiento, motivación para una actualización permanente, capacidad para integrar, formar y

conducir equipos de trabajo, capacidad para tomar decisiones, cuidando la preservación del

ambiente y actitud ética en el ejercicio de la profesión, como un aporte a la construcción de un

desarrollo que considere el bienestar, la calidad de vida y la protección de los recursos naturales.
1. FORMAR PROFESIONALES COMPETENTES:

Capaces de afrontar los retos de los nuevos tiempos con liderazgo, fundamentado en una

sólida formación académica, investigativa y humanista. Implica dotarlos de los

conocimientos, competencias, actitudes y valores que les permitan desempeñar

correctamente las funciones para las que se han formado durante el grado.

Todo ello es una tarea progresiva y de igual manera que el estudiante cada año, a través de

las diversas asignaturas, va adquiriendo nuevos conocimientos también tiene que ir

desarrollando las restantes capacidades que contribuirán a su correcto desempeño

profesional. Es decir, además de en el saber, el estudiante también tiene que ir avanzando,

a lo largo de los cursos, en el saber hacer, saber estar y saber ser.

Esto es lo que se trabaja y se desarrolla a través del programa CEU e Plus. En el marco de

dicho programa se imparten, semestralmente, talleres de dos horas de duración en todos los

grados desde el primer curso hasta el último. Su objetivo es potenciar progresivamente las

competencias profesionales y la socialización laboral del estudiante dotándolo de

herramientas para definir su futuro profesional y afrontar con mayor seguridad su inserción

laboral.

Entre otros, se ofrecen talleres sobre autoconocimiento, currículum, imagen y lenguaje no

verbal, redes sociales, atención plena, liderazgo y redes.

Además, los estudiantes disponen desde el primer curso de la posibilidad de solicitar

sesiones de coaching individual para trabajar en su desarrollo y crecimiento personal. A lo

largo del proceso de coaching se ayuda al estudiante a identificar sus valores emociones y

conductas para poder promover el cambio y potenciar sus habilidades y recursos

personales.

En suma, convertirse en un profesional competente no se improvisa y desde la universidad

se da la posibilidad de ir construyendo desde el primer curso un futuro laboral prometedor.


2. PROMOVER EL USO ADECUADO DE HERRAMIENTAS
TECNOLÓGICAS:

Pedagógicas e innovadoras de acuerdo a las exigencias del mundo globalizado.

Son todas aquellas herramientas tecnológicas que nos facilitan la exploración con mayor
facilidad de algún tema determinado hoy en día ha cambiado mucho y tenemos que estar a la
par con estos cambios para poder enseñar a nuestros infantes nuestra innovación .

Como educadores nos exigirán la utilización y buen manejo de estas herramientas como la
computadora el Internet.

La Informática, es un conjunto de conocimientos científicos y de técnicas que hacen posible el


tratamiento automático de la información por medio de computadoras. Esta combina los
aspectos teóricos y prácticos de la ingeniería, informática, lógica y otras...

La tecnología es el resultado del progreso del hombre en la sociedad en el esfuerzo que


buscaba para satisfacer sus necesidades y deseos, este conocimiento desarrollado por el hombre
mediante su actividad científica existe y se manifiesta en varias formas como: hardware,
software, humaneware o manpower
Las herramientas tecnológicas están diseñadas para facilitar el trabajo y permitir que los
recursos sean aplicados eficientemente intercambiando información y conocimiento .

Actualmente la educación ha sufrido, cambios drásticos en sus planes de estudio, pero


principalmente en sus recursos didácticos tecnológicos, que son usados por los profesores y
alumnos en el acto educativo. Estas herramientas tecnológicas, ofrecen una nueva forma de
impartir clases, dando la oportunidad de explotar al máximo un tema en específico, a través de
las diferentes vías didácticas que ofrece la tecnología en la actualidad.

La sociedad a través de su evolución científica y tecnológica, exige más de los perfiles de los
actores participantes en la educación, principalmente de los profesores, demandando una mayor
capacidad de poder emplear estas herramientas en beneficio de la educación, es decir, se le
acredita al maestros, el buen uso de las herramientas tecnológicas al impartir su clase, logrando
atrapar la atención del alumno y principalmente que el análisis y la crítica del tema expuesto se
de con mayor fluidez.

En la actualidad nos enfrentamos a una sociedad que exige cada vez más de los individuos,
tanto laboral como socialmente. Es por esto que el objetivo de la educación es principalmente
formar individuos, que podrán desarrollarse en un sistema de competencias. La ciencia y la
tecnología, ofrecen una infinidad de herramientas tecnológicas que pueden apoyar al profesor
en su desempeño laboral.

El tener una formación educativa profesional, hoy en día es más accesible que en décadas
pasadas, por ejemplo, en última década se ha dado con mayor fuerza, la educación a distancia,
donde las principales herramientas tecnológicas son la computadora y el Internet, que son los
mediadores que cortan la distancia entre el alumno y la institución.

La educación que se da dentro de las aulas, tiene una la lista


de recurso didáctico tecnológico mucho más extensa
comenzado desde un pizarrón interactivo, marcadores
especiales de pizarrón, bibliotecas interactivas, proyectores
entre otros, recordando la computadora y el Internet, existen
también software que pueden ser usados con un fin didáctico,
como lo es Word, Excel, Power point, writer, calc, impress,
entre otros, además de plataformas como moodle y dokeos
por mencionar algunas.

Las herramientas tecnológicas, proporcionan al profesor y el alumno una mayor facilidad del
dominio del tema. Es decir el profesor usara la herramienta didáctica que el considere mejor
para impartir cierto tema y a partir de ellas lograr que el alumno se involucre en la clase
aportando ideas propias, que enriquecerán el tema expuesto. El papel del profesor es
seleccionar las herramientas didácticas que mejor le convengan a su clase y explotarlas al
máximo.

La Informática es la ciencia aplicada que abarca el estudio y aplicación del tratamiento


automático de la información, utilizando sistemas computacionales, generalmente
implementados como dispositivos electrónicos.

La sociedad a través de su evolución científica y tecnológica, exige más de los perfiles de los
actores participantes en la educación, principalmente de los profesores, demandando una mayor
capacidad. De poder emplear estas herramientas.

3. PROMOVER LA PARTICIPACIÓN DE LOS ESTUDIANTES EN LAS


ACTIVIDADES CURRICULARES

Uno de los factores claves que favorecen el desarrollo personal, el aprendizaje, la


retención y la satisfacción de los alumnos con su educación, es el nivel de compromiso o
involucramiento de estos con su proceso de formación (Hu & Kuh, 2000; Tinto & Godsell,
1993; Astin, 1993; Terenzini, 1992). A mayor involucramiento de los estudiantes en
aspectos académicos y sociales de la vida universitaria, mayores beneficios en términos de
su desarrollo y desempeño global (Huang & Chang, 2004). El involucramiento ha sido
descrito por Astin (1977, en Gardner & Barnes, 2007, p.369, t.d.a1) como “el tiempo y
esfuerzo dedicado por el estudiante en actividades directamente relacionadas con la
institución educativa y sus programas”, sean estas estrictamente académicas o de índole
social o política. En línea con tal definición, diversos estudios relacionados con el concepto
de involucramiento o compromiso educativo consideran a éste de manera
multidimensional, asumiendo en su caracterización al tiempo invertido por los estudiantes
tanto en actividades estrictamente académicas (asistencia a clases, lectura de textos, toma
de apuntes, estudio) como en actividades extracurriculares (organizaciones de voluntariado
y política, clubes de intereses compartidos, actividades deportivas, etc.) (Terenzini &
Pascarella, 2005; Huang & Chang, 2004).

En el presente documento, se ofrecerá una revisión respecto a la literatura referida a la


importancia de las actividades extracurriculares en la formación profesional universitaria y
su presencia en la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), sus efectos en el
desarrollo social y cognitivo de los estudiantes y su relación con la adaptación y el
involucramiento de estos al contexto de la Educación Superior. Actividades
Extracurriculares Se entiende por “extracurriculares” a aquellas actividades estructuradas e
inestructuradas a las cuales los estudiantes acceden en el contexto universitario, que no son
parte de los procesos de instrucción formal de la institución educativa, y que sin embargo
influyen en el desarrollo global de los estudiantes, fomentando la adquisición de
habilidades cognitivas y sociales en sus participantes (Terenzini, Pascarella & Blimling,
1999). Existe una inmensa variedad de éste tipo de actividades: deportivas, políticas,
religiosas, de servicio social comunitario (voluntariados), culturales, de consejería
vocacional, de esparcimiento, etc. Las experiencias extracurriculares a las que acceden los
estudiantes pueden surgir tanto desde la universidad, institucionalmente, como desde
organizaciones formales e informales de estudiantes y organizaciones externas a la
universidad. En la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) es posible realizar la
distinción propuesta entre (1) actividades extracurriculares institucionales y (2) actividades
extracurriculares ofertadas por agentes distintos a los representantes de la universidad
(organizaciones de pares y organizaciones externas). Desde la institucionalidad, la UC
ofrece variadas actividades extracurriculares, gestionadas por distintos organismos. Por
ejemplo  Dirección General Estudiantil (DGE): Ofrece actividades de acogida y recepción
a los “novatos” (nuevos alumnos), gestiona y financia actividades deportivas, solidarias,
académicas y culturales diseñadas por los universitarios, otorga consejería vocacional a los
estudiantes que lo requieran (CARA UC) y promueve el desarrollo de habilidades para la
vida profesional en las promociones cercanas al egreso (CDP).

Deportivas y de proyección social, cultivadas en el enfoque de responsabilidad social y


cuidado del medio ambiente dentro del proceso formativo.

4. EVALUAR LA PERTINENCIA Y EFICACIA DEL PLAN DE ESTUDIO:

Del Programa Académico de Enfermería para su actualización de acuerdo a los


cambios científicos y tecnológicos en el ámbito de la salud.

Que estos estudiantes logran al finalizar el plan de la carrera que optaron.


También, Glazman y De Ibarrolle, citados por Peraza, presentan la evaluación
del plan de estudios como: “... un proceso objetivo y continuo, que se desarrolle
en espiral, y consiste en comparar la realidad (objetivos y estructura del plan
vigente), con un modelo, de manera que los juicios de valor que se obtengan de
esta comparación, actúen como información retro alimentadora que permite el
adecuar el plan de estudios a la realidad, o cambiar aspectos de esta.” (Peraza,
1998, p. 3). Definición de plan de estudios Por plan de estudios se entiende una
estructura que orienta a la comunidad educativa y manifiesta la planificación del
proceso de aprendizaje. De acuerdo con Carvajal (1984:64) “Es una síntesis
instrumental mediante la cual se organizan y ordenan una serie de factores tales
como propósitos, metas, disciplinas, recursos y perfiles, para fines de enseñanza
y aprendizaje de una profesión que se considere social y culturalmente
importante.” El plan de estudios persigue como objetivo, presentar un orden
lógico de factores que afectan la formación profesional e integral de una persona,
que debe reunir ciertas características acordes con las necesidades sociales. En
ese ordenamiento lógico se incluyen los diferentes cursos con los que debe
cumplir un estudiante para lograr su formación profesional; cursos que deben
tener contenidos seleccionados para dar una formación integral al individuo, y
que este construya su conocimiento sobre un campo epistemológico específico;
además, deben considerar las horas que debe dedicar a cada curso, el orden en
que debe cumplir cada uno, para que reúna los requisitos y correquisitos de los
siguientes. La aprobación de esos cursos conduce al estudiante a la obtención de
un título universitario que lo acredita a ejercer la profesión que eligió. Así
mismo, se debe incluir el perfil profesional y las expectativas de
desenvolvimiento laboral que se espera de ese profesional. Ese plan de estudios
se puede ubicar en una malla curricular, la cual se entiende como “aquella
estructura secuencial de asignaturas lectivas y prácticas que forman un programa
de estudios, en la que se señalan sus requisitos, duración y objetivos”.
(UNESCO, 2001:1). Otros autores, como Díaz, manifiestan que el mapa
curricular “está constituido por la descripción sintética de contenidos de cada una
de las asignaturas que forman el plan de estudios.” (Díaz; 1997, p. 42). El plan de
estudios de un sistema educativo está íntimamente relacionado con los propósitos
de ese sistema, el tipo de necesidades sociales o individuales que se consideraron
en su elaboración, las áreas de formación en que está organizado y las nociones
básicas de cada una de dichas áreas; eso con el fin de obtener un plan de estudios
que permita visualizar la forma en que se apoyan e integran los diferentes
contenidos de las asignaturas, garantizando de ese modo, que no se repitan
contenidos y que se integren los aprendizajes. Le corresponde a la Vicerrectoría
de Docencia de la Universidad de Costa Rica tener presente estos planes de
estudio, ya que se le designa.

GESTIONAR LA CAPACITACIÓN PERMANENTE Y


ESPECIALIZADA DE LOS DOCENTES:

Infraestructura física y equipamiento de última generación para garantizar una


formación de calidad con alto grado de competitividad en el campo de la salud.

A lo largo de este capítulo seguiremos dos líneas expositivas: una caracterizada


por el análisis de textos legales que -hasta el momento- rigen las directrices de la
Formación Permanente docente en nuestro contexto y otra de tipo valorativo en
la que pretendemos analizar la posible relación entre los principios y la realidad
de los mismos. Como se sabe se prevén cambios legales en cuanto al Sistema
Educativo, enmarcados actualmente en el borrador de la llamada “Ley de Calidad
Educativa” y, dentro de esos cambios, se mantiene -aunque muy vagamente de
momento- la importancia de la formación del profesorado. En primer lugar
dedicaremos un epígrafe al análisis de la LOGSE en relación a la Formación
Permanente del Profesorado, exponiendo aspectos del texto legal particularmente
relevantes. La LOGSE, el Plan de Investigación Educativa y de Formación
Permanente1 y el ‘Pla de Formació Permanent del Professorat de Catalunya’: los
propósitos de cambio y algunas percepciones actuales Analizar la Formación
Permanente del Profesorado partiendo de lo que aparece en la LOGSE, es decir,
consultando lo que se pretende en el marco legal que dota de forma jurídica a la
propuesta de Reforma del Sistema Educativo es necesario y, además, resulta en
gran parte gratificante: se encuentran principios que, al menos a nivel teórico,
parecen adecuarse a las necesidades sociales y profesionales que confluyen en la
práctica de la educación y de las que venimos hablando a lo largo de todo el
trabajo.

5. BRINDAR SERVICIO TUTORIAL AL ESTUDIANTE:

Que garantice la culminación de su formación profesional de manera exitosa y su


inserción en el mercado laboral.

El acompañamiento tutorial constituye en la actualidad una necesaria alternativa


en el marco de la educación superior. El presente trabajo parte de una
conceptualización general de la tutoría y efectúa una revisión de los estilos,
métodos y procedimientos relacionados con esta faceta de la vida académica que
aplicada de manera coherente y sistemática, puede contribuir de manera efectiva
a la consecución de los objetivos que la educación superior actual persigue.
Teniendo en cuenta los cambios que tanto la economía como la legislación han
generado en la educación, y principalmente en los programas universitarios
latinoamericanos, se hace preciso generar procesos de cambio en la
conceptualización del currículo, de la actividad docente y de los planes de
estudio y poner en marcha programas de acompañamiento tutorial a los
estudiantes que den respuesta a las dificultades que los estudiantes enfrentan en
las diferentes dimensiones de su vida. Este estudio surge a partir de la
investigación sobre la efectividad de un programa de acompañamiento tutorial en
Psicología en una institución de educación superior de carácter universitario, y
busca evidenciar los puntos preponderantes que requieren ajustarse y adaptarse
en los programas de acompañamiento tutorial para facilitar el que se preste un
servicio educativo que tenga en cuenta tanto la formación profesional como la
formación de la persona.

Conceptualización de la tutoría

La tutoría, entendida de manera genérica implica el acompañamiento que toda


persona necesita al adelantar cualquiera de los procesos de desarrollo existencial.
Los orígenes del término y de las acciones que implica, se remontan a la antigüedad.

Córdoba (1998) relaciona el concepto de tutoría con el genérico de tutela, y con el


concepto clásico de curador (cuidador). Se refiere entonces al tutor como quien
ejerce el papel de “defensor, protector o director en cualquier línea. Así mismo la
tutela o tutoría se confiere para curar (cuidar) de la persona y los bienes de aquel que
por minoría de edad o por otra causa, no tiene completa capacidad civil.” En este
sentido encontramos el papel del tutor en el maestro de la antigua Grecia,
concretamente en la mayéutica socrática. Sin embargo, se han situado sus inicios,
sus raíces y la tradición que ha conformado su práctica actual en la universidad
medieval.

Doherty (2002) se refiere a que en el periodo medieval, en la Universidad de Oxford,


cuando los escolares, hombres jóvenes, eran admitidos en la institución para ser
formados como “hombres de carácter, conocimiento y religión”, esto implicaba que
se les inculcara el comportamiento, las reglas de vida y las ideologías propias de los
hombres prominentes de la Inglaterra medieval.

Sin embargo durante el siglo XIX la idea de un tutor moral comenzó a cambiar y a
ejercer un papel más académico. El papel del tutor se refería a “enseñar a los
estudiantes cómo usar sus mentes. A enseñar cómo pensar, no enseñar qué pensar”
(Moore, 1968, citado por Doherty, 2002).

El modelo inglés de tutorías ha servido de patrón para la aplicación de esta estrategia


en muchas otras universidades del mundo. El papel del consejero académico a
manera de tutor en muchas de las universidades norteamericanas es una muestra de
ello, y conduce a que tanto el tutor como el estudiante, encuentren las mejores
alternativas para conseguir el más elevado nivel de formación.