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PARTE ESPECIAL

DELITOS COMUNES

“Hay duda razonable


de que me violó si luego
reconoce ser el padre de mi hija”:
La valoración del “comportamiento posdelictivo atípico”
en caso de violación sexual según el R. N. N° 231-2018-Lima

Angela Andrea PADILLA TRINIDAD*

La autora realiza un análisis crítico de los fundamentos sostenidos por la Corte Su-
prema de Justicia en el R.N. N° 231-2018-Lima, que no encontró nulidad procesal

RESUMEN
en la sentencia absolutoria por duda razonable a un acusado de violación sexual de
menor de edad. En especial, cuestiona la valoración del comportamiento posdelic-
tivo de la menor agraviada, que –en palabras del Supremo Tribunal– fue extraño o
atípico porque acudió con el acusado a registrar a la hija recién nacida de ambos.

I. Introducción

MARCO NORMATIVO ¿Cómo debe comportarse una víctima con


• Constitución Política del Estado: arts. 2.24.e y 139.3. su agresor luego de ocurrida la violación
• Código Penal: arts. VIII, 45, 45-A, 46 y 173.
sexual? ¿Qué consecuencia jurídica tiene
el comportamiento “atípico” de aquella?
• Código Procesal Penal: art. 158.1, 160.1 y 393.2, 398.1
y 399.1. Estas son las preguntas que surgen luego
de leer atentamente el Recurso de Nulidad
PALABRAS CLAVE: Comportamiento posdelictivo / N° 231-2018-Lima, expedido el 3 de sep-
Estereotipos de género / Violación sexual de menor de
edad / Valoración de la prueba / Duda razonable / Presun-
tiembre de 2018 por la Sala Penal Perma-
ción de inocencia nente de la Corte Suprema de Justicia de la
República1, a propósito de la absolución por
Fecha de envío: 10/05/2019 duda razonable de un procesado por delito
Fecha de aprobación: 17/05/2019 contra la indemnidad sexual-violación de
menor de edad.

* Miembro del Grupo de Investigación en Epistemología Jurídica y Estado Constitucional de la Pontificia Univer-
sidad Católica del Perú (Giejec). Cofundadora de Radicales Libres-Revista de Derecho y Crítica (www.radica-
leslibres.pe). Miembro del staff profesional de Gaceta Penal & Procesal Penal.
1 Conformada por los jueces supremos San Martín Castro, Barrios Alvarado, Príncipe Trujillo, Sequeiros Vargas
(juez ponente) y Chávez Mella.

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Es de nuestro especial interés la valoración los objetivos institucionales de la Comisión
que realiza la Corte Suprema de los com- de Justicia de Género del Poder Judicial2.
portamientos posdelictivos del procesado
y, principalmente, de la agraviada, que, al II. El caso
ser “atípicos” (o “fuera de lo común”), sus-
tentaron la duda razonable sobre la impu-
tación. Por ello, nuestro texto presenta la 1. La imputación y las pruebas de cargo
actuadas
siguiente estructura analítica: en la pri-
mera parte, reconstruimos el razonamiento En el caso que origina el Recurso de Nulidad
judicial recaído en el Recurso de Nulidad N° 231-2018-Lima, a Jefferson López Meza
N° 231-2018-Lima; luego, en la segunda se le imputó haber violentado sexualmente a
parte, desmenuzamos el análisis sobre la la menor identificada con las iniciales N. C. R.
base de tres ejes temáticos, los cuales son: desde que esta tenía trece años de edad, durante
i) los estereotipos de género en los proce- el periodo de abril de 2001 a mayo de 2002;
sos por violación sexual; ii) la presunción como consecuencia de tales actos, la menor
de inocencia y el tratamiento jurídico de quedó embarazada y alumbró a una niña.
la duda razonable; y, iii) la valoración del
comportamiento posdelictivo atípico rea- Aunque no se precisa la edad del procesado
lizada por la Corte Suprema en el caso cuando ocurrieron los hechos, sin duda,
concreto. Adelantamos que nuestra postura se trataba de una persona mayor de edad
es altamente crítica de la decisión judicial –incluso, por encima del límite de responsa-
objeto de comentario, y tiene como prin- bilidad restringida–, caso contrario creemos
cipal sustento los criterios en materia de que la Corte Suprema hubiera considerado
justicia penal y género desarrollados por relevante señalar dicha condición personal, a
la Comisión y la jurisprudencia de la efectos de cumplir lo dispuesto en los artícu-
Corte Interamericana de Derechos Huma- los VIII y 45 del Código Penal.
nos, así como lo expresado por la propia
Según la temporalidad de los hechos materia
Corte Suprema a través del Acuerdo Ple-
de imputación, la responsabilidad penal del
nario N° 2-2005/CJ-116, Acuerdo Plena-
procesado se enmarcó en el texto del artículo
rio N° 1-2011/CJ-116, Acuerdo Plenario
173 del Código Penal, establecido por el
N° 4-2015/CJ-116 y la Sentencia Plenaria
artículo 1 de la Ley N° 27507 (del 13 de julio
Casatoria N° 1-2018/CIJ-433.
del 2001), que se reproduce a continuación:
A manera de advertencia, consideramos
Artículo 173. Violación de menor de
necesario expresar que nuestro enfoque del
catorce años de edad
caso proviene del feminismo jurídico, en el
marco de la defensa de los derechos funda- El que practica el acto sexual u otro aná-
mentales a la igualdad y a la debida motiva- logo con un menor de catorce años de
ción de las resoluciones judiciales en casos edad, será reprimido con las siguientes
de violencia de género, en concordancia con penas privativas de libertad:

2 La Comisión de Justicia de Género del Poder Judicial es una instancia creada por el Acuerdo de la Sala Plena
N° 141-2016 para institucionalizar el enfoque de género en todos los niveles de la administración de justicia a
nivel nacional.

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(…)
Comentario relevante
3. Si la víctima tiene de diez años a de la autora
menos de catorce, la pena será no menor
de veinte ni mayor de veinticinco años.
Uno de los cuestionamientos más
Si el agente tuviere cualquier posición, complejos que realiza el feminismo
cargo o vínculo familiar que le dé particu- a la administración de justicia es el
lar autoridad sobre la víctima o le impulse relativo a los estereotipos de géne-
a depositar en él su confianza, la pena será ro que recaen sobre las víctimas de
no menor de treinta años para los supues- violencia sexual durante el proceso
tos previstos en los incisos 2 y 33.
penal.
En el caso materia del recurso, la agraviada
–tanto a nivel preliminar como durante la
instrucción y en juicio oral–, sostuvo un
relato uniforme y específico sobre el modo a) Ausencia de incredibilidad subjetiva.
y la forma en que fue sometida sexualmente Es decir, que no existan relaciones
por el procesado cuando tenía trece años y entre agraviado e imputado basadas
cómo –producto de las violaciones perpetra- en el odio, resentimientos, enemistad
das– se convirtió en madre adolescente. En u otras que puedan incidir en la parcia-
este punto es conveniente traer a colación los lidad de la deposición, que por ende le
criterios para valorar la sindicación tanto del nieguen aptitud para generar certeza.
agraviado como del coacusado y el testigo,
b) Verosimilitud que no solo incide en
fijados en el Acuerdo Plenario N° 2-2005/
la coherencia y solidez de la pro-
CJ-116, del 30 de setiembre de 2005, por los
pia declaración, sino que debe estar
magistrados de las Salas Penales Permanente
rodeada de ciertas corroboraciones
y Transitorias de la Corte Suprema de Justi-
periféricas, de carácter objetivo que
cia, en los siguientes términos:
le doten de aptitud probatoria.
Tratándose de las declaraciones de un c) Persistencia en la incriminación, con
agraviado, aun cuando sea el único tes- las matizaciones que se señalan en el
tigo de los hechos, tiene entidad para ser literal “c” del párrafo anterior. (funda-
considerada prueba válida de cargo y, por mento 10)
ende, virtualidad procesal para enervar
la presunción de inocencia del imputado, En el caso, la declaración de la menor, ade-
siempre y cuando no se adviertan razones más, fue coherente con lo expresado en la
objetivas que invaliden sus afirmacio- pericia psicológica que se le realizó, donde
nes. Las garantías de certeza serían las se concluye que padece de “trastorno de
siguientes: estrés postraumático por violencia sexual

3 Al día de hoy está vigente la modificación realizada por el artículo 1 de la Ley N° 30838, publicada el 4 de agosto
del 2018, cuyo texto es el siguiente: “Artículo 173. Violación sexual de menor de edad. El que tiene acceso car-
nal por vía vaginal, anal o bucal o realiza cualquier otro acto análogo con la introducción de un objeto o parte del
cuerpo por alguna de las dos primeras vías, con un menor de catorce años, será reprimido con pena de cadena
perpetua”.

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y personalidad en fase de estructuración”. del caso del procesado y, en consecuencia,
La Corte Suprema, al respecto, también ha dictó sentencia absolutoria por duda razo-
brindado parámetros de valoración del daño nable en favor de López Meza, la cual fue
psicológico originado por el delito de viola- recurrida, mediante recurso de nulidad, por
ción sexual, mediante el Acuerdo Plenario la representante de la Novena Fiscalía Supe-
N° 4-2015/CIJ-116 de fecha 2 de octubre del rior Penal de Lima.
2015, donde se establece que:
3. Los argumentos de la Corte Suprema
[La violencia sexual] genera un daño psi-
cológico en la víctima que implica a su Frente a la nulidad deducida, la Sala Penal
vez lesiones psíquicas agudas producidas Permanente de la Corte Suprema de Justicia
por un delito violento (…) y por otro, de la República tuvo que evaluar si existía
(…) secuelas emocionales que persis- un supuesto de duda razonable o si, por el
ten de forma crónica como consecuencia contrario, concurrían medios probatorios
del daño sufrido que interfieren negati- suficientes que erróneamente la Sala Penal
vamente en su vida cotidiana (…) las Superior no habría valorado al declarar la
lesiones mas frecuentes son los trastornos absolución de López Meza.
adaptativos, el trastorno de estrés postrau-
mático o la descompensación de una per- Como punto de partida, la Corte Suprema
sonalidad anómala. (fundamentos 32 y 33) observó que “[e]l Ministerio Público, al for-
mular su recurso [de nulidad], no cuestionó
Por tanto, se entiende que en el caso concreto concretamente el motivo de absolución (…)
la fiscalía cumplió con acreditar la violación puesto que el trasfondo del debate fue la eva-
sexual en agravio de la menor. luación del contexto de los hechos, esto es, si
hubo o no una relación sentimental y si, en el
2. La defensa del imputado y las prue- marco de este vínculo, sus actores mantuvie-
bas de descargo actuadas ron relaciones sexuales y procrearon hijos”
(fundamento 2.2).
Por su parte, a lo largo del proceso, López
Meza señaló que mantuvo una relación sen- Evaluando el fondo del asunto, la Corte
timental con la menor agraviada y, por ende, Suprema desarrolló una serie de observa-
nunca se configuró acto alguno de violencia ciones sobre el comportamiento de los suje-
sexual. tos procesales luego de la presunta comisión
del delito (denominados “comportamientos
Para demostrar el consentimiento de la
posdelictivos atípicos”), que procedemos a
menor, el procesado ofreció las declara-
detallar.
ciones testimoniales de su cuñada y de un
tercero (este último había sido denunciado 3.1. “Procesado y agraviada concurrieron
por la hermana de la víctima por actos de a registrar a la hija en común”
violencia física y psicológica). Asimismo,
el procesado ofreció fotografías –sin fecha Conforme consta en la partida de nacimiento,
cierta– en las que aparece junto a la menor tanto el procesado como la agraviada concu-
en eventos sociales. rrieron al registro de identidad civil (Reniec)
para firmar como declarantes –padre y
La Tercera Sala Especializada en lo Penal madre– de la menor que fue concebida a raíz
para Procesos con Reos en Cárcel de la Corte de la presunta violación sexual. Para la Corte
Superior de Justicia de Lima acogió la teoría Suprema tal acto.

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[N]o es propio de un comportamiento Asimismo, las fotografías ofrecidas, en pala-


posdelictivo de la violación sexual; sin bras de la Corte Suprema, “denotan una vin-
embargo, tampoco es suficiente para ase- culación entre el procesado y la agraviada en
verar que no ocurrió la violación sexual eventos sociales (…) y permiten aseverar que
que refiere la agraviada, sino que genera entre ambos concurría una relación de cor-
el estándar de duda razonable en el juz- dialidad, atípica en los casos de violación”.
gador al ser un comportamiento atípico
en los casos de violación, dado que el Por consiguiente, no fue objeto de debate
presunto agresor asumió su responsabi- la valoración de las pruebas de cargo, sino
lidad paternal y la presunta agraviada el comportamiento contextual posdelictivo,
consintió y acudió junto con el primero a es decir la actitud que tuvo la denunciante
un acto trascendente como es el registro hacia el procesado luego de ocurrido el
de identidad de un recién nacido. (funda- delito. Así, se consideró que la presunción
mento 2.3) de inocencia del imputado no fue enervada,
pese a que el propio Tribunal reconoció que
Es así que, para la Corte Suprema, los hechos “la versión incriminatoria de la agraviada
posdelictivos consistentes en el reconoci- fue persistente, garantía de certeza que no
miento de identidad de una menor procreada estuvo en cuestión” (fundamento 2.2) y que
como consecuencia de una violación sexual “obran en los recaudos las conclusiones de la
por parte del imputado y el cumplimiento pericia psicológica practicada a la agraviada
de este de “sus obligaciones paternales”, que presentan resultados compatibles con un
permiten estimar una duda razonable, “ante ultraje sexual” (fundamento 2.3).
la insuficiencia de pruebas de cargo”, aun
cuando la fiscalía había presentado la decla- III. ¿Cómo “debe” comportarse una
ración incriminatoria persistente de la menor víctima de violencia sexual para
agraviada y la pericia psicológica, que deba obtener justicia?
cuenta de los estragos de la violación en per-
juicio de su salud mental. 1. Estereotipos de género en los proce-
sos por violación sexual
3.2. “Relación de cordialidad entre el pro- Uno de los cuestionamientos más complejos
cesado y la agraviada”
que realiza el feminismo a la administración
Para la Corte Suprema, las pruebas de des- de justicia es el relativo a los estereotipos de
cargo –testimoniales y fotografías– corrobo- género que recaen sobre las víctimas de vio-
raron una “circunstancia contextual posde- lencia sexual durante el proceso penal.
lictiva” del caso: la relación de cordialidad
existente entre procesado y víctima. Si nos ceñimos a la definición realizada por
la Corte Interamericana de Derechos Huma-
[Los testigos] corroboraron una circuns- nos a propósito del caso González y otras
tancia de contexto, esto es, que entre el (“Campo Algodonero”) versus México,
procesado y la agraviada existía una rela- recaído en la sentencia del 16 de noviembre
ción sentimental. (…) La citada testigo de 2009, los estereotipos de género son una
afirmó únicamente que apreciaba una idea preconcebida de aquellas características
relación buena entre el procesado y la sociales atribuidas prescriptivamente a hom-
agraviada y que esta acudía al domicilio bres y mujeres y que, generalmente, reflejan
del primero en horas de la noche, y se la situación de subordinación de estas den-
quedaba a conversar hasta altas horas. tro de la sociedad (Comisión de Justicia de
(fundamento 2.4) Género del Poder Judicial, 2018, p. 37).

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En el Perú, un caso emblemático sobre la
Comentario relevante necesidad de erradicar los estereotipos de
de la autora género en la administración de justicia es el
de la joven ayacuchana Arlette Contreras4, a
Los problemas se presentan cuando quien la ciudadanía vio a través de las noticias
detrás de la condena o de la absolu- ser víctima de una salvaje agresión física por
parte de su pareja Adriano Pozo para llevarla
ción por duda razonable se esconde
contra su voluntad a una habitación de hotel
una valoración judicial prejuiciosa y
en julio del 2015. Aunque el proceso penal
estereotipada de los hechos, como un fue incoado por tentativa de feminicidio y de
signo más de la precariedad estruc- violación sexual, la Corte Superior de Justicia
tural en la que están sumidos ciertos de Ayacucho resolvió imponer un año de pena
grupos sociales. suspendida contra Adriano Pozo por el delito
de lesiones leves, alegando su condición de
ebriedad al momento de los hechos como
atenuante, y luego fue absuelto en febrero del
Por su parte, la Comisión Interamericana de 2018, en el marco de un nuevo proceso que
Derechos Humanos, mediante el “Informe
estuvo plagado de estereotipos de género al
sobre acceso a la justicia para las mujeres
momento de la valoración de los hechos. Sobre
víctimas de violencia en las Américas” del
este caso, coincidimos con Carrasco (2019)
2 de enero de 2007, ya había denunciado
cuando señala que, para la Corte Superior,
el negativo impacto de los estereotipos de
género a las mujeres inmersas en procesos [L]a ausencia de pedido de ayuda por
judiciales, donde se descalifica automática- parte de la víctima [Arlette Contreras] en
mente su credibilidad y se les otorga respon- varias oportunidades específicas, implica
sabilidades tácitas por los hechos de los que que no existió resistencia de su parte por
en realidad son víctimas, afectando la valora- lo cual podría considerarse que habría
ción de las pruebas y generando la inacción legitimado la relación sexual. Esta hipó-
por parte de los operadores jurídicos (Díaz, tesis y lectura de los hechos refleja la
Rodríguez y Valega, 2019, p. 20). Un claro equívoca exigencia de que las mujeres
ejemplo de ello es el caso Veliz Franco y víctimas de violencia sexual deban ejer-
otros versus Guatemala, recaído en la sen- cer resistencia y pedir ayuda como requi-
tencia del 19 de mayo de 2014, en donde, sito sine qua non para que el caso pueda
según la Corte Interamericana de Derechos determinarse como violación sexual, a
Humanos, los estereotipos de género recaí- pesar del peligro que supone para las
dos sobre la víctima –una menor de quince mujeres enfrentar a su agresor. (…) para
años desaparecida y, luego, hallada muerta- el colegiado, no fue suficiente la negativa
tuvieron una influencia negativa durante la verbal y expresa. (p. 220)
etapa de investigación, impidiendo el debido
proceso (Comisión de Justicia de Género del En aras de implementar paulatinamente una
Poder Judicial, 2018, p. 213). justicia con enfoque de género en el Perú,

4 En setiembre del 2018, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema dispuso transferir la competencia del pro-
ceso seguido contra Adriano Pozo a la Corte Superior de Lima Norte, que se encargará de resolver la apelación
de la sentencia absolutoria.

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acorde a los estándares internacionales, de garantizar los derechos fundamentales a


la Corte Suprema estableció a través del la igualdad y a la debida motivación de las
Acuerdo Plenario N° 1-2011/CJ-116, del 6 resoluciones judiciales en casos de violencia
de diciembre de 2011, y en calidad de doc- de género.
trina legal, el siguiente criterio sobre la apre-
ciación de la prueba en los delitos contra la 2. Tratamiento jurídico de la duda
libertad sexual: razonable
En cuanto a los delitos sexuales, como La Corte Suprema ha desarrollado una línea
categoría especial y a partir de sus pro- jurisprudencial coherente –aunque impre-
pias particularidades, es de rechazar para cisa5– sobre los supuestos en los que corres-
evaluarlos en sede judicial cualquier ponde condenar o absolver. Así, para que
prejuicio o estereotipo con base en el el juzgador emita una decisión absoluto-
género que suponga un atentado contra ria debe: i) concluir, de manera fehaciente,
la dignidad de la víctima femenina. Este sobre la plena irresponsabilidad de la per-
criterio judicial exige, desde una pers- sona a quien se le imputa la comisión de
pectiva objetiva, que se lleve a cabo una un delito, arribando a dicha certeza a través
adecuada apreciación y selección de la del material de prueba de descargo aco-
prueba a fin de neutralizar la posibilidad piado durante el proceso; o ii) en su defecto,
de que se produzca algún defecto que cuando de la actividad probatoria surja duda
lesione la dignidad humana y sea fuente razonable sobre la participación del proce-
de impunidad. (fundamento 8) sado, en virtud del principio in dubio pro
reo; o iii) la actividad probatoria debe ser
Por ejemplo, a la luz de lo estipulado en
insuficiente para entrar a un análisis de con-
el citado Acuerdo Plenario, se configura el
dena (Recurso de Nulidad N° 816-2010-
delito de violación con la realización del
Lima, del 5 de mayo de 2011, fundamento
agente del acto sexual indeseado, involun-
3). A su vez, la decisión condenatoria exige
tario o no consentido, por lo que “no existe
que suficientes elementos de prueba hayan
forma en que la resistencia de la víctima se
erija en presupuesto material sine qua non acreditado la responsabilidad penal del acu-
para la configuración de este ilícito penal” sado en forma clara, categórica e indubita-
(fundamento 21). En consecuencia, repro- ble, lo contrario tiene como consecuencia
charle a la víctima de violencia sexual no la absolución, en respeto del derecho a la
haber oponido resistencia frente a la agresión presunción de inocencia que tiene todo acu-
no está jurídicamente permitido. sado conforme al literal “e” del inciso 24
del artículo 2 de la Constitución Política del
Más allá de que muchos litigantes y magis- Perú (Recurso de Nulidad N° 2473-2011-
trados peruanos tengan reparos en la adop- Lima, del 22 de mayo de 2012, fundamento
ción de la aplicación de la justicia penal 3, y Recurso de Nulidad N° 2030-2011-
con un enfoque de género, lo cierto es que Piura, del 27 de octubre del 2011, funda-
hay sólidos argumentos jurídicos a favor mento 3).

5 Como señala Higa Silva, es necesario que la doctrina penal sustantiva y procesal establezca criterios objetivos
que permitan evaluar cuándo la hipótesis introducida por el acusado generan –o no– duda razonable y, por lo
tanto, sustentan una sentencia absolutoria (2013, p. 119).

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En esta línea, cabe recordar que la presun- se condene a una persona si es que del
ción de inocencia es un principio universal análisis de los hechos es posible razona-
consagrado en la Convención Americana blemente que el acusado no haya come-
sobre Derechos Humanos y el Pacto Interna- tido el delito que se le haya cometido.
cional de Derechos Civiles y Políticos, ins- La carga de la argumentación de la duda
trumentos internacionales donde se establece razonable se encuentra en el imputado
que en los procesos penales toda duda debe quien tendrá que sustentar que existe otra
resolverse a favor del procesado, siempre y hipótesis razonable que puede ser expli-
cuando no haya modo de eliminarla (Hua- cada por los hechos probados en el pro-
roma Vásquez, 2018, p. 53). Por su parte, el ceso. (2013, p. 118)
legislador peruano, siguiendo el criterio de
los citados instrumentos internacionales, ha Los problemas se presentan cuando detrás
establecido en el artículo II del Título Pre- de la condena o de la absolución por duda
liminar del Código Procesal Penal que, en razonable se esconde una valoración judi-
caso de duda razonable sobre la responsa- cial prejuiciosa y estereotipada de los
bilidad penal, debe resolverse a favor del hechos, como un signo más de la preca-
imputado. riedad estructural en la que están sumidos
ciertos grupos sociales.
Mientras que el criterio para determinar la
aplicación de la presunción de inocencia 2. El “comportamiento posdelictivo atí-
es “objetivo”, al basarse en la existencia pico” de la víctima de violencia se-
de la prueba de cargo o la vulneración de xual en el caso
las garantías procesales en la práctica de la
prueba, el criterio para determinar la apli- En el Recurso de Nulidad N° 231-2018-
cación del principio del in dubio pro reo es Lima, los jueces supremos de la Sala Penal
“subjetivo”, por cuanto consiste en un estado Permanente consideraron que la consecuen-
de duda en la mente del juez al realizar la cia procesal –lógica– de la acreditación de un
valoración de la prueba (Bustamante Rúa, “comportamiento posdelictivo atípico” de la
2010, p. 28). Así, “el Ministerio Público solo víctima de violencia sexual es la absolución
debe acusar a una persona cuando tiene todas del procesado por duda razonable, a pesar de
las pruebas de su responsabilidad en el delito las sólidas pruebas de cargo.
que le imputa, y el juez solo debe condenar al En otras palabras, para la Corte Suprema la
imputado cuando su responsabilidad ha sido hipótesis de que hubo una relación sexual
demostrada más allá de toda duda razonable” consentida en el marco de un vínculo senti-
(Higa Silva, 2013, p. 115). mental sostenido por la menor de 14 años y el
Como señala Higa Silva, el planteamiento acusado López Meza es tan razonable (creí-
de la duda razonable no es sinónimo de la ble, legítimo, comprensible, etc.) como la
acreditación de la inocencia del acusado por- hipótesis incriminatoria de violación sexual
que, pese a que en ciertos casos la hipótesis en agravio de la menor; aun cuando esta
de la acusación sea más creíble, corresponde última se basó en la sindicación de la víctima
absolver si la hipótesis de defensa también –acorde a los parámetros establecidos por el
es razonable (2013, p. 116). En ese sentido, Acuerdo Plenario N° 2-2005/CJ-116–, y fue
continúa el citado autor: corroborada tanto por los resultados de la
pericia psicológica que se le practicó como
Lo que trata de garantizar este derecho por el hecho de que resultó embarazada por
[a la presunción de inocencia] es que no el acusado.

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¿Y esto por qué? Porque la menor de 14 indagar respecto a su comportamiento sexual


años acudió junto con el procesado a regis- o social, anterior o posterior al evento cri-
trar a la hija en común, quien –según resalta minal, deviene en pruebas constitucional-
la Corte– ejerció la paternidad responsable mente inadmisibles” (fundamento 34).
(“como lo haría un buen padre”), además
de la relación de cordialidad existente entre Por supuesto, en el citado acuerdo plenario,
ellos, como se aprecia en las fotos sin fecha y los jueces supremos también establecieron
como fue sostenido por los testigos –que no que son aceptables “los actos de demostra-
precisaron si la cordialidad se mantuvo luego ción y de verificación de las circunstancias
de la comisión de los hechos denunciados–. en que se realizó la agresión sexual impu-
“¿Cómo puede portarse de esa manera una tada”, en respeto a la garantía genérica de
víctima con su violador?”, parece haber sido defensa procesal y al principio de contradic-
la pregunta que se instaló en la mente de los ción que asisten al procesado (fundamento
magistrados al examinar el expediente. 34); por ello, consideramos conveniente
aclarar que, en el presente análisis, no nega-
Entonces, ¿cómo debió comportarse N. C. R. mos el derecho de defensa de los procesados
(13) para obtener justicia? Siguiendo el cri- por violación sexual, nuestra intención es
terio valorativo de la Corte Suprema, parece cuestionar cómo una decisión proveniente
que la credibilidad de la víctima no hubiera de las más altas esferas del Poder Judicial
sido cuestionada si impedía el ejercicio de puede contemplar una valoración prejuiciosa
la paternidad por parte del procesado, en y estereotipada de las conductas anteriores
perjuicio de su propia hija. O si no hubiese o posteriores al evento criminal, que tenga
sonreído en la foto donde se le ve junto al como consecuencia que una agresión sexual
procesado. en agravio de menor de edad quede impune.
Las acciones u omisiones de la denunciante Aparte de las críticas ya expuestas a la
durante su dinámica social con el proce- decisión recaída en el Recurso de Nulidad
sado fueron valorados según estereotipos de N° 231-2018-Lima, consideramos impor-
género y no con el estándar establecido por tante plantear también las siguientes obser-
la propia Corte Suprema en el Acuerdo Ple- vaciones dogmáticas (que a cualquiera le
nario N° 1-2011/CJ-1166, oportunidad en la generarían “duda razonable”):
que los jueces supremos fueron enfáticos al
señalar que “la credibilidad, la honorabilidad Si los jueces supremos considera-
o la disponibilidad sexual de la víctima o ron correcto que la acreditación de un
de un testigo no podrán inferirse de la natu- “comportamiento posdelictivo atípico”
raleza sexual del comportamiento anterior atribuido a la agraviada tiene como con-
o posterior de la víctima o de un testigo” secuencia el dictado de sentencia abso-
(fundamento 27), dado que, “por el principio lutoria por duda razonable, ¿están reco-
de pertinencia y el derecho constitucional nociendo tácitamente que la valoración
de la víctima a que se proteja su intimidad, del “comportamiento posdelictivo” tiene

6 En concordancia con la posición de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos –expuesta


líneas arriba–, el citado acuerdo plenario estableció como objetivo “evitar innecesarios cuestionamientos de la
idoneidad moral de la víctima, los cuales legitimarían una gama de prejuicios de género, orientados a rechazar la
imputación penal con base a su comportamiento sexual” (fundamento 36).

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fijasen nuevos criterios jurisprudenciales
Comentario relevante por medio de la Sentencia Plenaria Casa-
de la autora toria N° 1-2018/CIJ-433, expedida el 18 de
diciembre de 2018, sobre el alcance de la
El comportamiento posdelictivo de determinación de la pena del delito de viola-
los sujetos procesales –que no es ción sexual en agravio de menores de edad, a
través de la cual se dejó sin efecto el carácter
un elemento típico del delito– pue-
vinculante de los criterios establecidos en
de ser valorado a efectos de la de- la Casación N° 335-2015-El Santa, estable-
terminación de la pena, en calidad ciendo como doctrina legal: i) que corres-
de circunstancia general atenuante, ponde al juez penal ser muy riguroso en la
de conformidad con los artículos 45, determinación e individualización de la pena
45-A y 46 del Código Penal. prevista en el artículo 173 del Código Penal;
y ii) que en el delito contra la indemnidad
sexual no son aplicables los denominados
“factores para la determinación del control
de proporcionalidad de la atenuación” por-
la potencialidad de desvirtuar –o no– la
que no se corresponden con las exigencias
presunción de inocencia como regla de
jurídicas que guían la aplicación, determina-
juicio, esto es, en el marco de la etapa
ción y aplicación de las penas.
oral del proceso penal? ¿O es que, acaso,
el “comportamiento posdelictivo” de los
IV. Reflexión final
sujetos activos o pasivos no puede ser
valorado como un elemento típico del
delito, porque su configuración es poste- Según el Ministerio de la Mujer y Pobla-
rior a la comisión del mismo? ciones Vulnerables (2019), cada día 9 niñas
menores de 14 años acuden al Reniec a reco-
En nuestra opinión, el comportamiento pos- ger el DNI de sus hijos recién nacidos. Y,
delictivo de los sujetos procesales –que no según el Observatorio Nacional de la Vio-
es un elemento típico del delito–, puede ser lencia contra las Mujeres y los Integrantes
valorado a efectos de la determinación de del Grupo Familiar (2018), las estadísticas
la pena, en calidad de circunstancia general muestran que en el Perú miles de niñas se
atenuante, de conformidad con los artículos convierten en madres pese a que sus cuerpos
45, 45-A y 46 del Código Penal. no han terminado de desarrollarse y tampoco
han alcanzado la madurez intelectual y emo-
Ahora bien, en el contexto de los procesos cional para afrontar una maternidad producto
por delito contra la indemnidad sexual, si se de violación sexual, lo cual representa un
comprueba que la menor de 14 años man- problema de salud pública porque limita el
tuvo relaciones sexuales voluntarias con el normal desarrollo de la niña y pone en riesgo
acusado, ¿la gravedad del injusto contenido su salud física y mental, afectando su calidad
en el artículo 173 del Código Penal decae y proyecto de vida.
(y, por tanto, corresponde aplicar una pena
inferior a la prevista legalmente)? Llama la Esta realidad, como hemos tratado de expo-
atención que a solo tres meses de la decisión ner en el presente artículo, también repre-
recaída en el Recurso de Nulidad N° 231- senta un problema del sistema de justicia,
2018-Lima, las Salas Penales Permanente, que sigue perpetuando estereotipos de
Transitoria y Especial de la Corte Suprema, género al momento de valorar las conductas

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DERECHO PENAL | PARTE ESPECIAL

precedentes, concomitantes y posteriores de Interpretación de un delito de violencia


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