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OBJETIVOS DE UN CAMPAMENTO.

Un campamento en primer lugar tiene objetivos, de lo contrario, no sería una buena idea llevarlo a
cabo, porque generaría un enorme desgaste de energía, tiempo y recursos. Pero, ¿cuáles son los
objetivos correctos a la hora de pensar en organizar un evento de esta magnitud?

El aspecto formativo-religioso: Es el más importante a tener en cuenta, ya


que de esto se trata. Instruir a los jóvenes que participan en la iglesia, y además darle la
posibilidad a los nuevos que conozcan por qué seguimos a Cristo. Insisto en que no es bueno tratar
de inculcar nuestra fe por la fuerza, sino que lo primordial es tratar de nuestra vida y ejemplo
"seduzca" a los demás y los impulse a querer tener lo mismo en sus propias vidas. Pablo
exhorataba a los primeros cristianos a que siguieran su ejemplo, no sólo sus palabras: "Sed
imitadores de mí, como yo lo soy de Cristo" (1 Corintios 11:1)

Debe haber enseñanza, lo mejor es escoger un tema que hable directamente de Cristo, no de los
personajes del Antiguo Testamento. Si bien en algunas iglesias está de moda hablar de
prosperidad, riquezas logros y bendiciones, yo creo que debemos dejar ese tema para el público
más selecto. El fin del campamento cristiano es guiar al joven a Cristo, no a las bendiciones que
derivan de una vida cristiana. No sé si me explico. Queremos convertirlos en buenos cristianos,
pero no lo haremos nosotros, sino el Espíritu Santo que es quien hace la obra y a través de uno
sólo. Recuerde quién es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6-9)

Es bueno creer que Dios bendice, pero es mejor entender quién es Jesucristo, y esto, muchos no lo
entienden. Hablemos de Cristo Jesús, de su vida, de su humildad, llamemos a nuestros jóvenes a
una experiencia nueva basada en la humildad, la verdad, el perdón y sobre todo, el amor.

Debemos tener cuidado también en la calidad de la enseñanza, sin descuidar la ministración. Todo
en su justa medida, hará la experiencia inolvidable. Debe haber una buena equidad entre ambas
cosas, ya que si fuera todo enseñanza sería un tanto aburrido para la edad que estamos tratando,
y si fuera todo ministración caeríamos en la trampa del orgullo y estaríamos expuestos al peligroso
pensamiento de que todo es espiritualidad suprema.

El aspecto psico-social: Es importante además pensar las actividades con una


finalidad social y psicológica. Debemos entender que la comunicación entre adolescentes es
fundamental para un buen desarrollo psíquico y una buena autoestima, que es el tema
fundamental en la actualidad por el cual existen tantos suicidios, depresiones y crímenes. Los
jóvenes necesitan entablar relaciones sanas con sus pares y superiores, encontrar un lugar y un
propósito en la sociedad y eso se lo debemos dar, aunque tal vez en menor medida, sin dejarlo de
lado.

El aspecto físico: Otro aspecto importantísimo de un campamento es el aspecto


físico. Si bien convocamos a los chicos para ministrarles e instruirles en la fe, estamos en un
campamento, no en una reunión de fe. Física, psicológica y emocionalmente ellos irán preparados
para la acción, para aprender cosas y ponerlas en práctica, para compartir y para divertirse.

Si no quieres realizar actividad física ni juegos que incluyan baile y deportes, entonces realiza un
retiro, no un campamento. Recuerda que el objetivo principal es prepararlos para enfrentar a un
mundo complicado y para interactuar con los demás, y para esto deben vencer la timidez y elevar
la autoestima. Y, positivamente, los juegos de recreación y esparcimiento son un buen medio.
Jesús tenía momentos de esparcimiento, como en aquella ocasión que estuvo en una boda,
relatado en el evangelio de San Juan. No queremos decir con esto que la diversión tiene que ser el
fin principal ni mucho menos, pero es importante mantener el equilibrio en todo.

El aspecto intelectual: Debemos tener muy en cuenta la manera en que


planearemos nuestro campamento, las personas que invitaremos para ministrar y la audiencia a la
que está dirigido. Los jóvenes tienen costumbres, formas de comportarse tanto en la soledad
como en la sociedad, y esto se debe respetar. por supuesto que no usaremos palabras fuera de
lugar ni expresiones groseras o inapropiadas, ni hablaremos en forma alguna de ofender a nadie,
pero debemos entender que ellos respetarán más a quienes entienden, y a quienes los entienden
y los respetan. Ten en cuenta esto.

No es lo mismo decir, por ejemplo: "Chicos, ahora vamos a bendecir los alimentos", que hacer una
solemne presentación como ésta: "Ahora hermanos vamos a ponernos en reverencia delante del
Señor para agradecerle por las bendiciones que todos los días pone en nuestra mesa, así que les
pido que cierren sus ojos y repitan conmigo esta oración..."

¿Cuál de las dos oraciones crees que dará más resultado y haga que los chicos recuerden todos los
días orar por lo alimentos...?

Este es un ejemplo de cómo en algunas ocasiones ser muy religioso espanta a la gente,
especialmente a los jóvenes.

Con esto concluyo la primera entrega de este tema, que es un tanto extenso. Próximamente
publicaré acerca de los requisitos a tener en cuenta en cuanto a los recursos materiales y humanos
que hacen falta para la organización de un campamento, y además prometo traerles un
organigrama completo a modo de ejemplo de un campamento realizado durante tres días.