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Fiesta. La cámara la sigue a Irina.

Pedro habla con un micrófono

Pedro: Qué hermosa es! Qué hermosos ojos y qué bien que le queda ese pullover turquesa. Se ve tan
sexy. Quisiera besarla, abrazarla, penetrarla, decirle lo mucho que la quiero y, por sobre todas las cosas,
cuidarla. Cuidarla para siempre.
Sos un pelotudo, un idiota, es la hermana de tu mujer. Pero no puedo evitarlo. Me consume la vida desde
hace meses. Sueño con ella, pienso en ella en la oficina, en el baño, en la lavandería. No hay peor estado
que el de la fantasía. Cuando me rozó en el pasillo y olí el perfume de su nuca casi me desmayo. No
queda bien desmayarse. Sos productor, productor de teatro, cómo te vas a desmayar! (Olga entrando)
Olga: Pedro? Pedro? (trayendo una bandeja con canapés) Los probaste? Los hizo Catalina y su amiga.
Pedro: Riquísimos! Tu hermana es una cocinera increíble
Olga: Lo sé, tiene un don para la cocina, no? (Catalina trayendo otra bandeja de comida. La cámara en
Pedro, Olga y Catalina) Catalina están riquísimos, deberías abrir un restaurant
Catalina: Lo vamos a hacer. Con Martika, vamos a abrir una empresa de banquetes. Mientras buscamos
trabajo como actrices, es que estamos cansadas de hacer teatro alternativo, queremos algo más
comercial. Viste lo que están pagando?
Pedro: En dónde? Pagan en algún lugar en este país?
Catalina: Y vamos a hacer banquetes para fiestas mientras recitamos unas poesías.
Olga: Muy bien y cómo se llama?
Catalina: Qué cosa? Ah, Las zurdas!
Pedro: Las zurdas!?
Catalina: Decimos poesía de Rosa Luxemburgo mientras damos canapés, ya tenemos dos eventos
vendidos en Nordelta.
Olga: Muy bien! Unís todo, no?
Catalina: Olga necesito hablarte en privado

Olga y Catalina se separan del grupo

Catalina: Olga tengo que pedirte plata de nuevo. No te enojes.


Olga: Nunca me enojo
Catalina: Es la última vez, te lo prometo.
Olga: Llevo la cuenta de todo. Tranqui.
Catalina: Algún día te voy a devolver todo.
Olga: Cuánto necesitás?
Catalina: 5.000 dólares. Sé que es mucho pero necesitamos eso para empezar con Martika lo de los
eventos. Gran parte se nos va en comida y gran parte en los derechos de las poesías.
Olga: Se pagan derechos?
Catalina: Las traducciones rusas son muy caras. Los derechos los tienen los ingleses y tenemos que
pagar a la agencia de San Petesburgo. Es un tema. Pero queremos hacer algo de calidad y también ver si
podemos cambiar algo, no? Me parece que la comida y la poesía puede generar cambios políticos.
guerra de guerrillas cultural, como le dice Martika.
Olga: Te lo transfiero. Pero estamos hablando de cocaína otra vez? Digo, estás tomando nuevamente?
Catalina: No nos vamos a dedicar a eso para siempre. Estamos yendo a muchas audiciones y en alguna
vamos a quedar, estoy segura. Puede surgir algo, pero las fiestas son de noche. Hace rato que no tomo
drogas duras, solo cocaína y estoy haciendo también mucho yoga.

Empiezan a cantar los padres de las tres hermanas y el resto en el centro del hall. Irina entra a la
cocina. La cámara en los padres.

Irina: Papá y mamá están rememorando el pasado otra vez.


Olga: Probaste las gambas al ajillo que hizo Cata?
Irina: Necesito un antihistamínico para mamá antes de que tome de nuevo.
Olga: No está tomando ya
Irina: Pero seguro va a empezar y de ahí a que empiece papá hay un segundo.
Catalina: Está hermosa con ese vestido
Olga: No deja de tocarse las ligas, cómo le gusta seducir! A los 80 y se sigue tocando
Catalina: Espero llegar a los 80 tocándome
Irina: Los antihistamínicos?
Olga: Los tiene Pedro (Sale Irina)
Catalina: Federico no vino? Qué depresivo que es!
Olga: Creo que Irina lo está por dejar.
Catalina: Cómo lo sabés?
Olga: Lo presiento. Ella está detrás de otro. Estoy segura. Lo invité a Miguel pero no sé si va a venir.
(Olga y Catalina Empiezan a servir la comida) A veces me siento tan sola. Lo invité a Miguel pero no sé
si va a venir.
Catalina: Es otro depresivo
Olga: Por lo menos no se da con cocaína como tu ex. Vos estás mal por lo que pasó entre ustedes.
Catalina: Lo está dejando también. Viste que hace títeres? Está muy entusiasmado. No soporto a Miguel,
está cada día más gordo.

Entra Martika. La cámara en el baño (con Irina y Pedro)

Martika: Es una conversación de hermanas? Interrumpo? No hay un puto soltero interesante en esta
fiesta
Olga: Puede que a Martika le guste Miguel
Catalina: Olga siempre va a invitar a alguien que a nadie le va a gustar. No creo que le a alguien le guste
Miguel. Siempre, desde que éramos chicas invitaba a tipos que no les gustaba a nadie.

En el baño.

Irina: Me encanta el libro que me regalaste. Por qué se te ocurrió Silvina Ocampo?
Pedro: Supongo que tiene un significado especial para mí. No viene Federico?
Irina: Está un poco triste. Hace un mes que no vende un cuadro y no creo que la cosa vaya mejor en las
próximas semanas. Supongo que no le va a alcanzar el dinero para llegar a fin de año.
Pedro: Qué era?
Irina: Qué cosa?
Pedro: El cuadro
Irina: Un desnudo mío mientras me masturbaba. Sugestivo. Eso dijo el comprador. Es extraño pensar
que un desconocido va a tener mi cuerpo desnudo masturbándose en su comedor o en su cocina. Te
pusiste rojo?
Pedro: No no no no y vos qué estás haciendo?
Irina: Se me están acabando los ahorros, también. No creo que consiga trabajo ahora como está la cosa.
Estaba pensando en estudiar.
Pedro: Estudiar?
Irina: Sociología, psicología, antropología, siempre me gustaron mucho los chicos. Me gustaría trabajar
con niños discapacitados o ciegos. También me gusta mucho la veterinaria. Supongo que los hurones
sería mi especialidad.

Entra Olga

Olga: La cena está lista. Viste Pedro qué linda que está Irina? Está preciosa. Tocale la cara.
Pedro: Ahora?
Olga: Dale, tocale la piel (Pedro le toca la piel) Te gusta? Es muy suave no? (Olga ríe)
Irina: Me encontré el otro día con tu ex marido. Iba a hacerse un análisis de sangre.
Olga: Con Miguel? Es un hipocondríaco.

En el comedor. La cámara en el comedor.

Trigorin: Señores y señoras, propongo un brindis, por esta hermosa cena que preparó Olga
Olga: La hice con ayuda de Catalina, Irina y Martika
Martika: La hizo toda ella
Trigorín: Y también la quiero felicitar por su gran logro en la representación barrial de Casa de
muñecas? Fuiste una Nora espectacular.
Arkadina: Es muy difícil hacer de Nora, lo hice no me acuerdo en qué año, y más cuando tenés una
ardillita de Torvald como mi marido. Hay que saberlo hacer y siempre está el peligro de caer en el
ridículo.
Olga: Mamá, todos sabemos que no hubo representación de Nora más buena que la tuya
Trigorin: Creo que Ibsen se debe haber sentido orgulloso de la Nora de Olga.
Arkadina: Y la mía?
Catalina: También mamá.
Olga: Tuve suerte. Dejar de trabajar unos meses y poder hacer algo de teatro aficionado. No me da para
más. La cocina es lo mío, eso creo. Me gusta servir.

Irina se acerca al micrófono. La cámara va hacia Federico que está pintando.

Irina: Es imaginación mía o Pedro me estuvo mirando mucho? No sé, creo que me estuvo mirando. Me
sentí muy bien cuando me miraba. Se me erizaron un poco los pezones. Él en determinado momento se
puso rojo, no? Cuando estábamos en el cuarto, fue medio raro cuando Olga entró. Serán felices? No sé.
No sé. Estoy muy bien. Él me hizo sentir muy bien. Mi vida con Federico se está volviendo
insoportable.

En el atelier. Federico está pintando.

Irina: Querés un café?


Federico: No, gracias
Irina: Y algo de comer?
Federico: Nada.
Irina: Estás seguro?
Federico: Completamente
Irina: Hubiera estado bueno que estuvieras en la cena
Federico: Estoy en un periodo de mi vida que es mejor que esté solo. No puedo estar con gente, no me
banco ni yo, no quiero lastimar a nadie.
Irina: No lo hubieras hecho, son todos muy amables
Federico: Irina, sos la única persona con la que puedo estar. Con la que me hace ilusión estar.
Irina: Sos demasiado duro con la gente.
Federico: No es suficiente que te quiera?
Irina: No hablás nada, sos un misterio. Conmigo sos bueno pero siento que despreciás a todo el mundo.
Federico: Hubo un tiempo que te encantaba estar conmigo. Después que te enseñé todo lo que sabía
sobre pintura, de música, de teatro, de filosofía, después de todo lo que se puede enseñar viene el olvido.
Ya no tengo nada para ofrecer.
Irina: Pedro dice que te puede ofrecer algo. Quizás algún comprador para las pinturas.
Federico: Algún imbécil snob que ni siquiera sabe lo que es una acuarela.
Irina: Intentá ser amable
Federico: Está caliente con vos
Irina: No es así. No lo conocés del todo.
Federico: Siempre que lo ves, llegás y venís con un libro que te recomendó o una película para ver o un
perfil para seguir. Está caliente con vos. (La cámara se pone en la preparación de Miguel y el resto)
Irina: No lo conocés
Federico: Es un proyecto de contador que pretende ser artista. Es un productor. No podés pedirle más
que te venda arte, cuando el arte es arte cuando no se vende. (Ella lo besa)

En el teatro. Mucha gente siguiendo a Miguel.

Mujer: Lo que pasa Miguel es que no están conformes con lo que ensayaron. Les parece todo muy
confuso.
Miguel: Y ahora se enteran de cómo es?
Hombre: Solo tenemos media hora
Otra mujer: No, solo falta cinco minutos para empezar la función
Miguel: Cuánta gente hay?
Otra mujer: Entre lo vendido y regalado llegamos a mitad de platea.
Miguel: Regalado cuánto?
Hombre: Más de la mitad de la mitad
Miguel: Me duele mucho la cabeza, alguien me puede conseguir un clonazepan?
Otra mujer: Alguien puede venir al camarín de Anton, se tomó 1600 tranquilizantes. Parece que tiene
pánico.
Miguel: No!
Hombre: Además, tenemos que sacar la escena sobre el abuso infantil
Miguel: Sacarla?
Mujer: Sí, dijeron que es demasiado fuerte y vinieron de #metoo y dijeron que producía más abusos
infantiles y a mujeres
Miguel: Estamos tratando de mostrar la realidad
Otra mujer: Elles no le entienden
Miguel: Estamos hablando de abuso de un padre a su hijo, todos fuimos abusados alguna vez
Una actriz: Quién me cambió la escena?
Miguel: Teníamos que acortarla Marita. Te estabas olvidando mucho de la letra y la tuvimos que acortar.
Marita: Yo puedo con mis olvidos y también puedo decir qué y cuándo hay que acortar. Nadie, ni vos ni
nadie tiene derecho a sacarme texto.
Hombre: Qué hacemos con el abuso?
Miguel: Que no le baje los pantalones
Hombre: Le hace sexo oral al hijo.
Miguel: Dale una botella de Coca y que se ponga insinuante con la pajita mientras mira al hijo (Llegan a
donde está Anton)
Anton: Me siento mal
Miguel: Te tragaste una farmacia entera (La cámara en la cara de Olga)
Anton: Me estoy quedando sin voz, estoy viejo, ya nadie me paga ni el mínimo de actores y no querés
que no me quiera matar. No quiero hacer una danza homosexual con un cura. Yo era galán de telenovelas
y ahora estoy en esta mierda de Exterminados. Imaginate lo último que va a decir en Wikipedia. Galan
de telenovela. Murió haciendo Exterminados.
Miguel: Yo acá con dolor de cabeza mientras mi ex socio se muda a Punta del Este a producir teatro allá.
Todo me toca a mí. Todo. Y todas las pelotudeces que dirige y produce él son un éxito.
Mujer: Y esta noche tenés que ver a tu ex mujer.

Miguel entra al comedor de la casa de Olga, su ex mujer.


Olga: Me alegro que hagas acto de presencia.
Miguel: Solo tengo un par de minutos. El teatro me está matando. Hoy tengo que ver a dos actores y no
creo que vaya a cerrar con ninguno de los dos. No sé se tienen que meter tantas personas entre el arreglo
de los actores y uno. Los representantes, los directores artísticos, los jefes administrativos, parece que
estoy haciendo el amor con una multitud, es pornográfico.
Olga: Es el cumple de tus hijos, no hables de eso.
Miguel: Feliz cumpleaños (A los gemelos/pueden ser dos muñecos) Eso es lo bueno de hablar con niños
reales, si fuera teatro tendríamos que poner muñecos.
Olga: Papá les trajo un regalo
Miguel: No me dan un beso ni nada. Y cómo va todo? La escuela?
Olga: Ya pueden abrir los regalos.
Miguel: Cómo está Pedro?
Olga: Lo voy a convencer que produzca una obra de teatro
Miguel: No te parece un poco enfermo? Separarte de un productor y director de teatro y obligar a tu
actual marido a que produzca teatro?
Olga: Lo voy a obligar a que ponga la plata (abriendo el regalo de Miguel)
Miguel: Poner la plata no es producir. Igual siempre tuviste buen gusto para los maridos. O siempre te
casaste con posibles fracasados.
Olga: Qué hermosa pelota!
Miguel: Mirá, rebota. (Tira la pelota y se escucha como lo rompe)
Olga: Miguel, el jarrón!
Miguel: (Se acerca al micrófono) Olga es hermosa. Es divina. Lo mejor es que no tengo que pasarle una
pensión. Espero no tener un problema de salud.

Entra al consultorio

Médico: Qué le pasa ahora?


Miguel: De verdad creo que tengo algo. En realidad estoy convencido
Médico: Y no es como lo de las hemorroides?
Miguel: No creo. Ahí me sangraba y era tensión en el ano.
Médico: (Comienza a revisarlo con el estetoscopio y luego con el aparato para los oídos) Me dijo por
teléfono que se mareaba
Miguel: Un poco. Y creo que escucho mal del oído derecho. O el izquierdo. El derecho o el izquierdo,
no me acuerdo muy bien.
Médico: A ver (lo revisa) Creo que ha sufrido una pérdida de audición de altos decibeles en el oído
derecho. Seguramente ha estado expuesto a mucho ruido o es algún virus.
Miguel: Pero si estoy sanísimo. Siempre digo que tengo algo.
Médico: Tuvo mareos?
Miguel: Ahora que lo dice creo que sí
Médico: Y le zumban los oídos?
Miguel: Si, me estoy quedando sordo?
Médico: No creo. Me gustaría que se hiciera una resonancia. Le voy a dar la receta.
Miguel: Una resonancia? Es para tanto?
Médico: Solo quiero descartar algunas cosas
Miguel: Algunas cosas como qué?
Médico: No es nada, confíe en mí.

Miguel sale y se va a una computadora. Va a una computadora. Cámara en la computadora. Pone


“Mareos y dolor de oído.” Entra a una página. Llega a la palabra “cáncer”. Sale de la página. Busca
“Resonancia por mareos y dolor de oídos ruidos raros”. Entra a una página. Llega a la palabra
“cáncer”. Busca “cáncer dolor mareos oídos ruidos raros”. Llega a “tumor cerbral”. Sale. Entra a la
oficina. Está la secretaria con dos actores. La cámara mientras se preparan “Las zurdas”.

Secretaria: Estos son los libretos


Actriz: Cada vez hay menos letra
Secretaria: Cada vez hay menos plata. Es el país en el que vivimos.
Secretaria: (A Miguel que camina desesperado) Qué te pasa?
Miguel: Me zumban los oídos
Secretaria: Estás pálido
Miguel: Y estoy mareado. (Suena el teléfono) No escuchas un sonido como un pitido?
Secretaria: No. (Atiende) No. Hoy trabajaremos hasta tarde. Pedimos comida.
Miguel: Y si tengo un tumor?
Secretaria: (cuelga) No te dijeron que tuvieras uno. Yo tuve y me salvé. Te podés salvar.
Miguel: Y por qué no me dicen eso?
Secretaria: Porque entrarías en pánico
Miguel: Estás segura que no escuchás un zumbido?
Secretaria: No y tenemos que hacer la función. Y tenemos que estrenar otra obra.
Miguel: No me puedo concentrar.
Secretaria: No tenés nada
Miguel: Por qué quiere que me haga la resonancia?
Secretaria: Para descartar ciertas cosas
Miguel: Cosas como qué
Secretaria: No sé. Cáncer
Miguel: No hablés de eso.
Secretaria: Hace una semana dijiste que tenías un melanoma en la boca
Miguel: Tenía una parte de la piel que se me había salido
Secretaría: Te habías quemado con un caldo
Miguel: Pero me había olvidado. Esta mañana estaba feliz y mirá esto ahora
Secretaria: No estabas feliz. Esta producción es un fracaso y no sé la próxima. Marita es una heladera.
No creo que sea la mejor actriz para protagonizar.
Miguel: Estaba contento pero no tenía conciencia de la felicidad y Marita es buena es buena. Tengo
cáncer, no sé que voy a hacer.

En una recepción. Con la compañía Las zurdas! Catalina y Martika sirven. Fiesta. Música. Gente
bailando.

Josúé: Están deliciosos, qué son?


Catalina: Huevos de codorniz. Los hace Martika, qurés probar un canapé de gambas al ajillo? Los hice
yo
Martika: (entrando) El strogonoff es un éxito.
Catalina: Querés unas almejas?
Josué: Son irresistibles. Son mujeres hermosas como para estar sirviendo.
Catalina: Estamos tratando de abrirnos un camino en la crisis. Somos actrices. Siempre estamos a punto
de quedar en una audición comercial. De teatro comercial. Pero no se nos estaría dando.
Martika: Vamos a necesitar más lasagna
Josué: Sos una actriz con un don para los pastelitos. Mi nombre es Josué.
Catalina y Martika: Hola! Catalina y Martika.
Josué: Me vine para acá porque la fiesta me aburre muchísimo. Prefiero escuchar Aida que estar en esta
fiesta.
Martika: Te gusta la ópera?
Josué: Me encanta. Tengo un palco en el Colón, me compro una botella de vino y me voy a escuchar
ópera y lloro.
Catalina: A mí también me encanta llorar con la ópera.
Martika: Me deshago en la última escena de La traviata
Josué: Yo muero arrodillado
Catalina: A qué te dedicás?
Josué: Soy arquitecto
Martika: Y qué construís?
Josué: Les interesa? Vengan conmingo

Salen y ven un edificio. Están en un auto. Imágenes de edificios. Montaje con la cara de ellos.

Catalina: El rojo es magnífico.


Martika: Los detalles de los ladrillos a la vista
Josué: Esa es idea mía. Es contextual, quise mantener en el rediseño el estilo de la calle y las
proporciones.
Catalina: Y el rojo?
Josué: Es rojo común.
Martika: Es granito rojo sin pulir. Es como un todo orgánico. Es casi interdependiente. No sé cómo
explicarlo. Es como si respirara el edificio. Es como ver su sangre interior, es como ver sus venas.
Josué: Parece que te sabés meter en tu entorno vital. La búsqueda del sujeto del futuro para las
vanguardias. La gente pasa por edificios vitales de esta ciudad y no se da cuenta de lo que tiene.
Catalina: Qué edificios te gustan?
Josué: Quieren verlos?
Martika: Vamos

Se proyectan edificios de la Ciudad de Buenos Aires. Mismo montaje en las imágenes. Música de fondo.

Catalina: (con micrófono) Qué romántico! Me da ganas de ponerme un vestido largo y salir a uno de
esos balcones. Cuánta gente se habrá suicidado desde esos balcones! Es que Martika se pone a hablar de
cosas que cree saber y no sabe nada. Es una ignorante. Le podría deslizar a Josué que le gustan los tríos.
No. Soy buena amiga. No sé. Odio a Martika. Es tan prepotente. Cuando quiere algo y se le mete en la
cabeza lo logra. Ahora me van a dejar tirada. Cómo la cagué. Es que me gusta mucho. Muchísimo.
Tendría que aprovechar ahora. Podría decir que me decidí a quedarme en una fiesta en Parque Patricios y
me tiene que llevar. Después me tomo un Uber. No. Voy a quedar en evidencia. Mejor me voy a dormir y
veo algo. Espero que hayan estrenado algo nuevo en Netflix. Me voy a tomar dos clonazepan.

Pedro corre alrededor de la escenografía. Irina hacia el lado contrario. Se encuentran. La cámara
espera el encuentro.

Irina: Pedro! Qué hacés por acá?


Pedro: En realidad estoy buscando una librería.
Irina: En esta zona?
Pedro: Estoy esperando a un cliente. Y le dije que nos encontráramos por acá. Y vos? Vivís por acá?
Irina: No, voy a una reunión de Alcohólicos Anónimos. Caminamos? (Imágenes de ellos quietos e
imágenes corriendo)
Pedro: Sí, claro. Pero para qué seguís yendo?
Irina: No me conociste antes de Federico. Me levantaba y desayunaba vino tinto.
Pedro: Serías muy infeliz.
Irina: Infeliz y gorda. Encuentro las reuniones muy reconfortantes. Me gusta el grupo.
Pedro: No creo que tengas problemas.
Irina: Los tengo. Debería empezar con mi infancia. Mirá, entremos acá, es una excelente librería. Tenés
tiempo? (entran a librería)
Pedro: Obvio.
Irina: Lo tienen todo. Es maravillosa.
Pedro: Lo es.
Irina: Qué libro querés?
Pedro: Ninguno. Solo estoy haciendo tiempo.
Irina: Me pasaría todo el día leyendo acá. Es uno de los lugares más maravillosos del mundo.
Pedro: Algún día podríamos tomar un café.
Irina: No tengo tiempo
Pedro: Claro, lo entiendo. Estás ocupada.
Irina: Parecés tenso. Estás bien?
Pedro: No. Sí. Estoy bien. Cómo está Federico?
Irina: Bien. Muy bien. Ayer me llevó a ver una exposición de Caravaggio al Malba. Es precioso ir con él
a var pintura. Se aprende mucho.
Pedro: Mirá este libro de Marosa? El otro día estaba leyendo un poema tuyo y me acordé de ella?
Perdón, estaba leyendo un poema de ella y me acordé de vos. Te lo puedo comprar?
Irina: No creo.
Pedro: Dale
Irina: No
Pedro: Dale
Irina: No. Bueno. Dale. Muchas gracias.
Pedro: A vos por enseñarme la librería. Nos juntamos y comentamos el libro. Te parece?
Irina: (saliendo) Empieza la reunión. Generalmente hablan de las recaídas y me encanta estar. Perdón,
quiero llegar rápido.
Pedro: No olvides el poema de la página 112

Irina sonríe. Entra a reunión de Alcohólicos Anónimos. Todos sentados en círculo. La cámara sigue la
reunión.

Alcohólico: Hola soy Paulo y soy alcohólico.


Todos: Hola Paulo
Alcohólico: La primera vez que probé el alcohol fue a los 6 años. En esa época no estaba tan mal visto
dar vino a un chico y mucho menos a un adolescente. A los 13 años mis padres me dejaban salir solo o
con mis amigos. Antes de ir a las maquinitas, a la salida de la escuela, mis amigos y yo nos juntábamos
en un aula abandonada de la escuela. En una época era la casa de Dorita, la portera de la escuela, pero
después que se murió quedó abandonada. Nos llevábamos unas botellas de vino, tres/cuatro/cinco, y nos
pásabamos la botella. El que tomaba el último trago tenía una prenda. Tenía que…bueno, eso no sé si
contarlo. Siempre me quedaba yo con el último trago y eso me hacía muy feliz. Treméndamente feliz.
Cuando me hice un poco más grande quise seguir siendo el del último trago, tener la prenda y me
tomaba todo el alcohol que podía. Al principio era vino para desayunar, a las once, al mediodía, a las 3,
5, 7 y a la noche, a la noche nada. A la noche esperaba la prenda pero no llegaba. Como el alcohol no me
hacía efecto empecé a tomar otras cosas: desodorante para las axilas, alcohol de quemar, amoníaco,
lavandina, detergente, champú, raid, probé todo, todo. A la noche, nada. A la noche, agua, A la noche,
esperaba la prenda. A la noche, esperaba ser querido. Abrazado. Esperaba cariño, un poquito. Así…
(señala con la mano)

Miguel con el doctor. El doctor lo levanta de la camilla y le muestra una radiografía a la luz. La
cámara sigue a la gente que desarma la reunión.
Doctor: No me gusta demasiado el resultado del ENG ni del BSR. Le vamos a tener que hacer una
tomografía en la cabeza. Ve esta zona gris. No me gusta. No es definitivo. No quiero que se preocupe.

El doctor lo deja. Miguel empieza a caminar. Se sienta. Se duerme. Se despierta. La cámara sigue al
doctor que desarma y arma la escena siguiente.

Miguel: No es nada. No le gusta la mancha. Eso es todo. No significa nada. No saques conclusiones
(saca el teléfono. Busca: Cáncer cerebral tiempo de vida. Tres meses) Tres meses. No dios. No creo en
dios. No te va a pasar nada. No tenés que buscar. Esto es Buenos Aires, es tu ciudad, no puede pasarte
nada. A nadie le pasa nada a menos que se la busque y no me la busco. Es así. Hay gente, tráfico,
crímenes? No puedo desaparecer así no más. Me parece que tengo el tumor. Me doy cuenta cada vez que
parpadeo. Es del tamaño de una pelota de tennis. Es molesto. Esto es un tumor? Un parpadeo y dejar de
existir. Quiere que me haga un escáner cerebral para confirmar la sospecha. Quizás si me quedo sordo o
ciego me salvo. Es lo mismo que pasó hace unos años con Olga.

Aparece Olga. Se sienta al lado de él. El médico se sienta delante de ellxs. La cámara sobre ellxs dos.

Doctor: Lo siento señora, no puede tener hijos.


Olga: No hay ninguna posibilidad?
Doctor: No. No significa que no puedan tener una vida sexual normal. No pueden tener hijos. Él es
infértil.
Miguel: No será que no sacaron buena cantidad de esperma cuando me hicieron la prueba?
Doctor: Sacaron buena cantidad. La suficiente.
Miguel: Puedo hacer algo? Más ejercicio o hacerme hormonar? Hay posibilidades si me saco hormonas
femeninas. Todos las tenemos, sería cuestión de sacarme lo que me sobra, no?
Doctor: Me temo que no
Miguel: Necesito una segunda opción
Olga: Esta es la segunda opción.
Miguel: Una tercera, entonces
Doctor: Entiendo que sea un duro golpe para ustedes y hay muchas parejas que se separan después de
esto. La mujer siente que nunca va a poder maternar y el hombre que no va a poder paternar. Hay que
darse cuenta del carácter ominoso de tener hijos, algo que nadie piensa. Pueden adoptar o hacerse
inseminar artificialmente.
El doctor se levanta y se va. Ellxs caminan. La cámara los sigue.

Miguel: Es una humillación


Olga: Me parece que te masturbás demasiado
Miguel: No te metas con mis hobbies
Olga: Entiendo que te guste el porno pero creo que es demasiado. Podemos adoptar un niñe o me puedo
hacer fertilizar?
Miguel: Con quién?
Olga: Alguien, se puede comprar el semen. No quiero morirme sin tener un niñito o una niñita en los
brazos y sentir que es mío, mía
Miguel: Y te vas a hacer introducir el semen? De cualquiera?
Olga: Hay lugares donde lo congelan y te lo ponen.
Miguel: Eso sería como descongelar un niño y ponértelo adentro. No te parece mucho?
Olga: Quiero maternar. Lo único que te pido es que lo pienses.

Ellxs se sientan delante de una pareja de amigos. La cámara sobre ellxs.

Él: entonces él pasó por delante de la barrera y el tren se lo llevó puesto.


Ella: Fue rápido. A veces pienso que morir es como?
Él: como tener relaciones sexuales. Ustedes nos entienden, como acabar, no?
Olga: Tenemos que hablarles de algo
Miguel: Es un tema muy importante.
Olga: Se lo contamos porque son nuestros amigos sino no se lo contaríamos. Es un secreto. No podemos
tener hijos.
Miguel: Yo no puedo y ella puede. No es importante quién tiene la culpa. Necesitamos tener un hijo.
Olga: Podríamos adoptar pero no nos gustaría que un extraño fuera el padre de nuestro hijo
Miguel: Y estábamos pensando en vos. Que seas el padre. No estamos pensando en que tengas
relaciones con ella.
Olga: Para nada. Sería todo muy controlado.
Miguel: Ponés un poquito de semen en un vasito y se lo ponemos a ella.
Olga: Qué te parece?
Él: Al principio me shockeó pero ahora creo que es un honor que hayan pensado en mí.
Ella: A mí me molesta un poco
Olga: Siempre pensamos en alguien que queramos y nos guste.
Ella: Me parece que no podemos seguir hablando
Olga: Claro. Piénsenlo. Se lo llevan a su casa y lo piensan. No necesitan responder ahora.
Ella: Es un tema para que cada uno de nosotros lo hable con su analista
Él: Y con mi abogado.
Miguel: Lo van a pensar?
Olga: Por favor
Él: He donado ropa a los pobres y también sangre para gente que tiene SIDA. Creo que un poco de
esperma no sería tan malo.
Ella: Es mejor que lo hablemos en casa.

Miguel habla solo. La cámara sigue a los amigos y luego sigue a Miguel. Miguel con micrófono.

Miguel: Y así fue como mi mujer tuvo mellizos de mi mejor amigo. Nos separamos y ahora estoy solo.
Es predecible. Todo. La vida y la muerte comienza con lo que dice un médico.

Josué y Catalina escuchan ópera y toman un champán. La cámara los sigue. Entra Pedro con un
músico a la casa de Federico e Irina.

Pedro: Les presento a Leo. Acaba de comprar una casa en Nordelta y necesita poner cosas a las paredes.
La está decorando.
Leo: Es extraño. Nunca ví tantas paredes desnudas en mi vida.
Pedro: Le hablé de tu obra y está muy entusiasmado
Leo: Tengo varios cuadros y me gustaría completar con algunos tuyos. Tengo un Berni, un Quinquela,
un Pettoruti, un Spilimbergo, un Soldi…
Irina: Te gusta ser coleccionista?
Leo: Si no tengo nada para hacer es lo mejor que puedo hacer. De chico me gustaba el arte. Estoy
buscando algo grande, bien grande.
Federico: Vamos al sótano. Ahí tengo. Mis obras conviven con el subte.

Pedro e Irina se quedan solos. La cámara sigue a Leo y Federico. Leo mira los cuadros. Federico le
explica. Se le incinúa. Se besan. Sobre el final de la escena se distancian, peleados.

Pedro: Se van al campo este fin de semana?


Irina: Sí, nos encanta pasear en el campo
Pedro: Podemos vernos antes que se vayan?
Irina: Tengo que hacerme una limpieza de dientes esta semana.
Pedro: Qué bien!
Irina: Gracias por traer a Leo.
Pedro: Pensé que era bueno que se conocieran. Sacó un par de discos muy buenos.
Irina: Hablando de discos, estuve escuchando el terceto de Mozart que me recomendaste. También el
este otro de Bach, el segundo movimiento. Escuchaste esto (pone un disco de Ludovico Eudanuvi) Es
más contemporáneo pero quizás te guste.
Pedro: A dónde vas a hacerte la limpieza?
Irina: A un amigo odontólogo gay. Es especialista en estomatología. Atiende fundamentalmente a trans y
travestis pero me gusta sentirme una más entre ellxs.
Pedro: Leíste los poemas de Marosa?
Irina: Eróticamente descarnados.
Pedro: (habla con micrófono) Qué ganas que tengo de besarla! Pero tiene que ser en un lugar más
solitario. Con cautela. Con suavidad. Preguntale algo más. Todo tiene que ser con mucha diplomacia.
(Deja el micrófono) Leíste?? (Bruscamente la besa. Irina se separa) Estoy enamorado de vos. Tengo que
hablar con vos, a solas. Tengo que decirte, contarte tantas cosas.

Entra Federico con Leo.

Federico: No me interesa venderlo.


Leo: Pero qué te pasó?
Federico: Nada, no podés
Leo: No podés vos. Vos empezaste
Irina: Qué paso?

Ambos la miran.

Federico: No se compran cuadros para que peguen con el sofá. Es arte. El arte no diseña.
Leo: Todo diseña. El diseño es todo en la vida. No tenés redes? Facebook, instagram, snapchat? Solo te
dije que tenía que pegar.
Federico: Nada, no tengo nada. Vivo en el pasado. Por favor, ándate.
Leo: Sos un paranoico. No te pongás así (Lo intenta tocar)
Federico: Soltame!
Irina: No entiendo.
Pedro: Creo que se deberían calmar
Federico: Te pido que vos también te vayas.
Leo: Pedro, estás transpirando mucho
Pedro: Vos también, vamos.

Salen. Pedro corre. Saca el teléfono. Llama. Cuelga. Corre. Se encuentra con Irina. Leo vuelve, entra,
se sigue besando con Federico. La cámara sigue a Leo y Federico.

Irina: Te estaba buscando


Pedro: Te pido disculpas
Irina: Cómo esperás que reaccione?
Pedro: Pero estoy enamorado
Irina: Y Olga?
Pedro: Estamos en la última etapa de la relación
Irina: Ella lo sabe?
Pedro: Lo intuye
Irina: Nunca me dijo nada, me dice todo, qué raro!
Pedro: Estoy enamorado, no puedo más. Dale, yo sé que estás casada, sería solo un rato.
Irina: Un rato? Pero Olga…
Pedro: Me desenamoré. Te gustó? El beso, te gustó?
Irina: No puedo responder eso.
Pedro: Te gustó. Si no te hubiera gustado podrías responder.
Irina: No. Y cuando es no es no. Pará.
Pedro: No, no soy eso. Pará. Te quiero. Te quiero mucho. Te gustó, decime la verdad.
Irina: Por qué te separarías de Olga?
Pedro: Por mil razones. Te gustó, decímelo.
Irina: Siento algo por vos, pero nada más. Es solo eso. No me hagas decir nada más.
Pedro: No te hago decir nada más. Pero decime “si”, por favor…
Irina: Nada más. Me tengo que ir. Quiero estar con Federico. Con él siento que tengo todo. Que él no
necesita nada. Me voy. Me tengo que hacer la limpieza de boca.

Irina se va. Pedro se queda sonriendo.


Olga entra a la casa de sus padres: Arkadina y Trigorin. La cámara sigue a Arkadina que toma vino,
sentada en una mesa. Olga se acerca y le saca el vaso.

Trigorin: Siempre, todo, todo lo que dice tu madre es mentira. Es una mentirosa compulsiva.
Olga: Por favor, no digas nada. Sabés que se pone peor.
Olga: Te voy a hacer un café, mamá. Qué pasó?
Trigorin: Estábamos haciendo un anuncio. Quedamos en un casting. Hace meses que no quedamos en
nada. De repente aparece un actor joven y hermoso, parecía un efebo.
Olga: A vos también te gustaba, papá?
Trigorin: Sí, pero se le insinuó ella. No yo.
Olga: Estás enojado porque te gané de mano.
Trigorin: Te diste cuenta cómo lo violentaste? Cómo le acercabas la boca? El chico casi se pone a llorar.
Después te pusiste a tomar y le gritabas desde la mesa. Soy un hombre mayor. Quién te creés que sos?
Arkadina: Llevo toda la vida aguantando los insultos de un don nadie. Todo el día está arreglándose.
Qué te crees que sos? El protagonista de muerte en Venecia? Viejo, choto y puto. Gracias que tuvimos
una hija que tiene talento. Las otras dos nos salieron putas y adictas.
Olga: Creo que Irina es la que tiene más talento.
Arkadina: Una alcohólica que nunca sabe dónde está parada? Mirá con lo que está! Por favor!
Trigorin: Agrede a todo el mundo. Se levanta a la mañana, empieza a empinar el codo y agrede a todo el
mundo. Ella se cree una diva. Estás muerta Arkadina, gaviota de porcelana, cacharrito viejo, personaje
menor.
Olga: Basta papá!
Trigorin: Yo intento mantenerme joven de espíritu
Arkadina: Y por eso le andás tocando el bulto a pendejos.
Olga: Basta mamá!
Arkadina: Los sacrificios que hice por él! Todo lo que rechacé, no tenés idea todo lo que rechacé.
Mediocre, ególatra.
Olga: No seas tan dramática mamá.
Trigorin: Actúa, actúa, actúa! Sobre actúa. Cómo vas a actuar si no tenés nada adentro, si no te sale de
adentro.
Arkadina: A vos lo que te sale de adentro es mierda.
Olga: (con micrófono) Los dos eran jóvenes, lindos, prometedores. Pero sus esperanzas no llegaron a
cumplirse. Constantes peleas, infedelidades, cualquier cosa que mostrara que tenía más valor el uno o el
otro. Nunca les reproché nada, Irina y Catalina le han dicho todo lo que tenían para decirles. Y todo lo
que les dijeron era verdad. Les encantaba la idea de tener hijos y tuvieron tres hijas. Tres hermanas.
Nunca les interesó criarnos.
Arkadina: De toda la familia, vos sos la única que tiene talento.
Olga: Mi único talento es tener suerte. Siempre tuve algo de suerte. Nada más.
Arkadina: Sos la única que se merece subirse a un escenario. Catalina, pobre, quiere ser actriz pero no
tiene la chispa. Es tan mojigata! Pobrecita. E Irina, nunca sabe dónde y cómo tiene que estar ubicada en
la vida.
Trigorin: Olga, te acordás?

Trigorin, Arkadina y Olga escuchan un tema de Ludovico Eidanuvi. Se acercan y bailan.


Entra un médico con radiografías. Miguel espera.
Catalina, Irina y Pedro caminan por el espacio. Toman algo, piensan.

Médico: Lo que me temía. Tengo malas noticias. El tumor está exactamente donde creíamos. Es
irreversible. No hay nada para hacer. La cirugía no serviría de nada. Se acabó.
Miguel: (con micrófono) Se acabó. Tento tanto miedo que estoy paralizado. Es como si me estuviera
estrellando en un avión. No puedo moverme, ni hablar, ni respirar.

El médico entra de nuevo

Médico: Las pruebas han salido bien. No hay nada. El dolor de oído no sé de dónde vino pero lo que
fuera se ha ido y era nada. Está completamente sano.

Miguel sale corriendo y salta, feliz, al compás de la música. Al correr y saltar siente un pequeño dolor
en la pierna. La cámara lo sigue. Entra al escritorio y habla con su secretaria.

Secretaria: Son buenas noticias, ¿no?


Miguel: ¿Te das cuenta que todos pendemos de un hilo?
Secretaria: Deberíamos estar celebrando, ¿no? Tomando algo.
Miguel: Nada tiene sentido. El programa, el teatro, nada tiene sentido, el mundo entero no tiene sentido.
Secretaria: Estás eufórico por no tener nada.
Miguel: Mientras corría por la calle me di cuenta que tenía un dolor en la pierna. Si no es el cerebro será
la pierna o el riñón o el hígado. Siempre habrá algo y siempre vamos a estar frente a la muerte. En algún
momento vamos a estar frente a la muerte sin una buena noticia a cambio.
Secretaria: ¿Y recién te das cuenta de eso?
Miguel: Estuve a punto de tirarme de un piso 13 pero me da miedo la altura. Además pensé que mis
padres se hubieran querido suicidar y no quería ser tapa de Crónica. Hubiera sido una masacre.
Secretaria: Yo me voy a morir, vos te vas a morir, tu gata se va a morir, todos nos vamos a morir, es así.
Necesitás irte de vacaciones. Andate unos días a Mar de Ajó que se pone re lindo a esta altura del año. O
búscate una puta en plaza Once. No probaste nunca una dominicana? Dicen que hacen el mejor sexo oral
del mundo.
Miguel: No, ahora no necesito más problemas, quiero respuestas. Respuestas. Sino haré algo drástico.

Pedro, en un hotel. Recibe a Irina.

Pedro: Pensaba que no venías


Irina: Por poco no vengo
Pedro: No dormí en toda la noche pensando en esto
Irina: No sé qué hacemos en un hotel. Es terrible.
Pedro: Es el lugar menos arriesgado.
Irina: Me prometí que esto no pasaría hasta que vivieras solo. No sabía qué hacer cuando llamaste.
Pedro: Quise llamarte cada día desde que pude expresarte lo que sentía. Me he reprimido muchas veces.
Irina: No quiero que pienses mal de mí.
Pedro: No, mi amor. Es una situación difícil (la besa)
Irina: Ya lo sé. (se besan apasionadamente. En la cama, luego de tener sexo) Ha sido perfecto.
Pedro: No podría estar con nadie más. No quiero que nadie más te toque.
Irina: Me preocupaba no estar a la altura de Olga
Pedro: ¿De verdad pensás eso?
Irina: Siempre.
Pedro: Sos la persona más apasionada del mundo. Y también la más cariñosa y tierna.
Irina: Solo puedo serlo con vos.
Pedro: Quiero hacer cosas para vos. Olga no me necesita tanto.
Irina: Quiero hacer cosas por vos. Sé que suena pretencioso pero quiero hacer cosas por vos. Quiero que
cuides de mí. Y me encanta que me hagas cosas.

Suena Ludovico Eidanuvi. Irina camina bajo la lluvia y llega a su casa. Se encuentra con Federico.

Federico: Llegás tarde


Irina: No di cuenta de lo tarde que era (Se desnuda y se cambia de ropa)
Federico: Estaba viendo un programa sobre la dictadura. Imágenes horripilantes de gente tirada desde un
avión. Intelectuales de la época y de ahora desconcertados. Ese es el problema. Las imágenes dicen algo
que el pensamiento nunca va a poder decir. Expresan su perplejidad por el asesinato de miles de
personas y después ayudan a que los asesinos gobiernen. Nunca van a encontrar una respuesta porque la
respuesta no está afuera sino en ellos mismos. Ellos condenan a la sociedad. Nosotros condenamos a la
sociedad. Se preguntan por qué pasa. Pasa porque nadie, y fundamentalmente ellos, no lo detienen. Ellos
permiten que estén en el poder. La intelectualidad es una clase social sin conciencia. Pasás en la
televisión o en internet de verlos hablar y luego una propaganda de un servicio que te promete una pizza
en 10 minutos. No hay razón en la continuidad de la producción de conocimiento. Es lo mismo una
persona que tiran de un avión que una pizza, un desodorante, una puta en cartel en Mar del Plata, un
dibujito animado, un político, etc etc etc. Te imaginás un pregonador del evangelismo hablando de la
matanza de gente en la última dictadura? Te lo imaginás siendo presidente de un país? Yo sí. Creo que
eso ya está acá.
Irina: No tengo ganas de pensar en la sociedad contemporánea. Por lo menos, no tengo ganas ahora.
Federico: Si hablo es porque te quiero preparar para el mundo real
Irina: Dejame. Me ahoga tanto pensamiento. Me ahoga hablar y reflexionar siempre sobre lo mismo.
Me tengo que ir de acá.
Federico: ¿Por qué? ¿Cómo? ¿De dónde sacarías plata para mudarte?
Irina: Estoy pensando en vivir con mis padres una temporada.
Federico: Siempre supe que me dejarías. ¿Tiene que ser ahora?
Irina: Va a ser temporal. Tengo que intentarlo.
Federico: Alguien te besó. Alguien te besó esta noche.
Irina: Dejá de acusarme.
Federico: A mi no me podés engañar.
Irina: Disculpame.
Federico: ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Quién es?
Irina: Alguien que conocí. Tengo que mudarme.
Federico: No podés irte. Sos mi única conexión con el mundo.
Irina: Perdoná
Federico: No es justo. Necesito que me cuides.
Irina: Necesito un marido no un hijo. Ni siquiera sé lo que quiero. (Ella se acerca y él la rechaza con
violencia) Lo nuestro no es ni siquiera sexual. Ni intelectual. Sos tan superior.
Federico: Hace años que debería haberme casado con vos. Cuando me lo pediste.
Irina: Es lo mismo. No hubiera funcionado.
Federico: Sabía que me dejarías por un hombre más joven.

Él llora. Ella se acerca.


Pedro con Olga, en la cama.

Pedro: (con micrófono) ¡Qué pasión hubo hoy con Irina! Es un volcán. Creo que fue una de las
experiencias sexuales más impresionantes de mi vida. Qué manera de morderme…nunca me había
gustado pero con ella… Fue como un sueño, un gran sueño. Ahora me siento tan bien al lado de Olga…
Olga es hermosa, es encantadora. Pero lo de Irina ha sido tan real. Con Olga tengo la sensación de
formar parte de algo. Es una mujer maravillosa y la traicioné. Me cogí a su hermana en un hotel. Soy
despreciable. Qué acto más cruel y superficial. Voy a llamarla y decirle que todo fue una locura. Eso voy
a hacer. No puede volver a ocurrir. No soy ese tipo de hombre. Quiero mucho a Olga como para
perderla. La amo y la traicioné. (se levanta rápido)
Olga: ¿Qué te pasa?
Pedro: Nada, me acordé que Galo me pidió que lo llamara.
Olga: Es muy tarde
Pedro: Siempre está trabajando. (Se levanta. Va al comedor. Toma el micrófono) Le voy a decir que no
podemos estar en contacto hasta que nos separemos. Es inmoral. Luego pasará un tiempo y no la voy a
llamar. Se va a olvidar. Tengo que parar esto antes de involucrarme demasiado. Prefiero hacerle daño a
Irina antes que destrozar a Olga. Es la una y media. No podrá hablar conmigo delante de él. Me estoy
poniendo histérico. La voy a llamar en cuanto me levante. A las seis. La llamo a las seis. La llamo y lo
corto todo, de raíz. (Suena el celular. Deja el micrófono. Atiende)
Olga: (desde la habitación) ¿Quién es?
Pedro: Es Galo
Irina: Quiero decirte que me siento muy unida a vos a partir de esta noche. Muy muy unida. Buenas
noches.
Pedro: Buenas noches
Olga: ¿Pasó algo con Galo?
Pedro: Nada, nada. Lo de siempre. Toma mucho y llama a cualquier hora.

Miguel camina. Ve imágenes proyectadas.


Miguel: Hay millones de libros sobre cualquier tema imaginable, de mentes extraordinarias, pero ningún
libro puede solucionar lo que siento. Cualquier cosa sabe más que yo sobre las preguntas que me hago.
Miralo a Socrates, se cogía a jovencitos y nadie le decía nada. En esa época no había ningún #metoo.
¡Qué me puede enseñar! ¿Y Nietzsche con su teoría del eterno retorno? Dijo que viviríamos nuestras
vidas una y otra vez. Exactamente igual, eternamente. Mirá la gente patinando o corriendo. Mirá esa
pobre mujer paseando las grasas como si trotar un poco la pudiera salvar de la muerte. Pero ella sabe
algo que yo no puedo saber. Y Freud, otro gran pesimista, el psicoanálisis no cambió nada de nada. Mi
último psicólogo renunció a la profesión luego de atenderme y se dedica a dar charlas de desarrollo
personal. Creo que le va mejor. Quizás el amor sea la única respuesta. Recuerdo cómo amaba a Olga, y
cómo me amaba ella a mí. Intentó que me pusiera en pareja con Catalina para que no estuviera tan solo.
Hasta ese sacrificio hizo.

Miguel con Catalina. Miran un recital de rock proyectado. El sonido a todo volumen.

Catalina: ¿Por qué ponés esa cara?


Miguel: No escucho nada. Voy a quedarme sordo.
Catalina: Estás viendo a un genio
Miguel: Mis oídos están sufriendo un cataclismo. No oigo nada.
Catalina: ¡No notás la hermosa energía que hay! Está lleno de vibraciones positivas.
Miguel: Tengo miedo. Cuando terminen tomarán rehenes a la gente que los escucha. Estoy seguro.

Catalina aspira cocaína

Catalina: ¿Querés?
Miguel: Llevas toda la noche con eso. Te va a salir otra fosa nasal. ¿Nos vamos?
Catalina: Me encantan las canciones de extraterrestres. ¿A vos no?
Miguel: No si la cantan extraterrestres.
Catalina: No puedo comunicarme con vos. Sos un reprimido.
Miguel: Tus hermanas tienen buen gusto para la música. Qué pasó con vos?
Catalina: Yo soy única.
Miguel: ¿Querés escuchar algo bonito?
Catalina: Sos un reprimido. Prefiero que no. Es como salir con un cardenal.

Se sientan y escuchan música de Ludovico. Catalina aspira cocaína nuevamente.


Catalina: La pasé muy bien.
Miguel: Se nota. Seguís empeñada con meterte eso en la nariz.
Catalina: Esa música me aburre.
Miguel: Claro, te gusta más el batifondo de esos asesinos de madres, ¿no? Te la pasás tomando cocaína.
Qué tenés, un kilo en la cartera?
Catalina: Me voy, me agrediste toda la noche. Chau

Miguel camina solo

Miguel: Me alegro que Olga organizara todo. Pero no tiene muy buen ojo. Siento que no haya
funcionado. Es que Catalina tiene una sensibilidad polimorfa. Es imposible vincularse con ella. Solo
deseo bailar con alguien y que todo termine bien.

Pedro está bailando con Irina. De ahí pasa a la mesa y habla con Olga.

Olga: Estás de mal humor?


Pedro: Solo un poco preocupado
Olga: Te puedo ayudar. Hoy casi no me hablaste. Cuando te dije de tener otro hijo me saltaste a la
yugular.
Pedro: Tenemos cuatro
Olga: Pero quiero tener uno con vos
Pedro: Es lo último que necesitamos ahora. Traer otro hijo a este país? Nos tenemos que estabilizar
Olga: Llevamos 4 años juntos. Cuándo nos vamos a estabilizar?
Pedro: Cuando nos conocimos tu vida era un caos.
Olga: Lo era y lo mejoré con vos. Por eso me parece bueno tener otro hijo.
Pedro: No digás boludeces
Olga: Estás enojado conmigo.
Pedro: No
Olga: Estás desencantado con nuestro matrimonio
Pedro: No
Olga: Tenés a otra?
Pedro: No. Qué esto? La Gestapo?
Olga: No, no te estoy interrogando, pero pareciera que me ocultaras algo.
Pedro: Y si te digo que estoy desencantado solo para conformarte?
Olga: Lo estás?
Pedro: No. Lo digo para que no me preguntes más. Es como si quisieras que dijera que sí
Catalina: Me hacés sentir muy mal

Pedro toma el micrófono

Pedro: No la tortures más, decíselo. Decile que estás enamorado de otra que es su hermana. Decile que
querés dejarla y acabá de una vez con todo.
Catalina: Ser sincero es siempre lo mejor. Puedo ayudarte? Si estás sufriendo, por qué no lo compartís
conmigo?
Pedro: (la abraza) Sabés que te quiero. Que te quiero muchísimo. No te merezco.
Catalina: No, yo no te merezco.

Olga y Catalina entran a una casa de ropa. Eligen ropa

Catalina: Quiero estar linda pero no demasiado arreglada. Qué te parece esto?
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Olga: Me gusta mucho. Te sienta bien ese color.
Catalina: Quién hubiera dicho que me compraría ropa para la ópera?
Olga: Me da ganas de conocerlo
Catalina: Está casado y tiene dos hijos. Su mujer entra y sale de internaciones psiquiátricas. Es esquizo.
A veces está bien pero después tiene una recaída y él se pone muy mal. El año que viene quiere empezar
una carrera nueva y también dejar a la mujer. Claro que ya hizo una carrera y ella lo mantuvo mientras
hacía la primera carrera entonces se siente muy culpable.
Olga: Te contó todo eso en la primera cita?
Catalina: Es que se siente muy solo y necesita hablar. Es muy triste. Qué me pongo para la audición?
Olga: Qué audición?
Catalina: Tengo una audición para un musical. También va Martika.
Olga: No sabía que cantabas, sé que Martika canta muy bien pero vos?
Catalina: Hice un par de cursos, qué puedo perder? Además, en los musicales cantan horrible y nadie se
da cuenta. Creo que tengo grandes posibilidades. No?
Olga: No quiero verte en una situación en la que te hagan sufrir.
Catalina: Es una sola canción. No creo que pase nada. No creés que pueda cantar bien? Es como si en
cada pregunta tuya me estuvieras diciendo que no tengo talento para ser artista.
Olga: No es eso. Pero no te conviene profundizar en algo?
Catalina: En qué? Haciendo comidas?
Olga: No, en la actuación. No es necesario cantar.
Catalina: Suponés que no tengo talento. No sé por qué me tratás tan mal.
Olga: No hablo más
Catalina: Yo tampoco. No quiero que mi inseguridad estropee todo.

En la audición. Canta. Hay tres jurados.

Jurado: Gracias. Muchas gracias.

Pasar a cantar Martika. Canta perfecto.


Martika y Catalina caminan por la ciudad.

Martika: Has estado perfecta. Te vas a llevar una gran sorpresa.


Catalina: Me alegra que tengamos trabajo esta semana. Tenemos el cumpleaños de la señora Levinas.
Cumple 80, no? Quizás tengamos que ir a la funeraria, depende de su salud.
Martika: Me llamó Josué. Quiere llevarme a la ópera. No sabía qué decirle.
Catalina: En serio?
Martika: Me llamó anoche. Estoy muy sorprendida. Quiere llevarme a ver Rigoletto.
Catalina: Y vas a ir?
Martika: No sabría cómo negarme.
Catalina: Diciendo no
Martika: Me dijo que te había invitado pero que te va a decir que quiere ir conmigo.
Catalina: No te negaste?
Martika: Claro, me negué. Pero insistió, mucho.
Catalina: Pero estoy saliendo con él.
Martika: Se lo dije. Me dijo que le apenaba la situación y quería responder a su deseo. Es solo una noche
de ópera. No va a pasar nada.

Miguel con un cura.

Cura: Por qué lo pensó?


Miguel: Por gusto supongo. No me siento bien con el judaísmo. Necesito algo en qué creer o la vida no
tiene sentido.
Cura: Entiendo, pero por qué ha elegido el catolicismo?
Miguel: Es una religión muy bonita. Es fuerte, es estructurada, no son pro aborto y si son antinucleares.
Cura: No cree en Dios?
Miguel: No, pero quiero creer. Haré huevos de pascua si hace falta o cualquier castigo por todos estos
años de no haber creído.
Cura: Supone dar un gran salta
Miguel: Lo sé, usted puede ayudarme?

Miguel con los padres. La madre pega un grito y llora.

Miguel: No lo entiendo. Pensé que los alegraría.


Padre: Cómo querés que nos alegremos? Nunca pensaste en Dios y ahora pensás en Cristo?
Miguel: Necesito un cambio drástico
Padre: Y creer en Cristo es ese cambio?
Miguel: Voy a intentarlo
Padre: Pero sos judío
Miguel: Nací judío y ya soy mayorcito como para decidir.
Padre: Pero por qué Cristo? Por qué no te hacés budista?
Miguel: No te da miedo la muerte?
Padre: Dejar de existir? No
Miguel: No te aterra la idea?
Padre: NO, seguramente cuando llegue el momento voy a estar inconciente. Si no me preocupa ahora la
muerte menos me va a preocupar cuando esté inconciente.
Miguel: Pero qué seguridad tenés que Dios exista
Padre: Claro que Dios existe idiota
Miguel: Y si existe por qué hay tanta maldad en el mundo? Y por qué hubo nazis que nos mataban o
milicos que tiraban gente desde un avión?
Padre: Eso es política (intentando abrir una lata) No sé cómo funciona esta mierda

La madre sigue llorando. Miguel mira imágenes de Cristo.


Olga e Irina entran a un restaurant. Esperan a Catalina.

Irina: Y Catalina?
Olga: Está audicionando para una publicidad. Seguro llega tarde.
Irina: Cómo está?
Olga: Deprimida
Irina: Debe estar insufrible.
Olga: Ha sido una buena idea invitarla a comer. Dije que fue idea tuya, cuando intento ayudarla se pone
a la defensiva
Irina: Se avergüenza delante de vos.
Olga: Vos cómo estás?
Irina: Bien
Olga: Extrañás a Federico
Irina: No, cómo estás con Pedro?
Olga: Supongo que bien. No sé, ha estado de mal humor últimamente. No sé que le pasa. Está muy
distante e irritable. Cuando intento hablar con él dice que todo está bien. Yo pienso lo peor?que tiene una
amante. Todo el mundo piensa en esas cosas.

Entra Catalina

Catalina: Vengo de una prueba que no pasé.


Olga: Lo de siempre
Catalina: Me dijeron que estoy distinta a mi instagram. Si tengo fotos recientes y ya no las toco. Le
pongo filtro natural. No sé a qué se referían
Irina: Las tocás un poco.
Olga: Bastante
Catalina: Adivinen quién estaba? Martika. Fue muy educada
Olga: Ya vive con Josué no?
Catalina: Sí, y disolvió banquetes Stanivslasky. Una yegua.
Olga: Siempre desconfié un poco de ella.
Catalina: No te va a gustar pero necesito pedirte más plata. Me voy a dedicar a escribir. Quiero ser
escritora. No puedo estar toda mi vida de audición en audición fracasando.
Olga: Está bien
Catalina: No soporto otra negativa. Necesito aferrarme a algo en la vida, algo con futuro. Ya no tengo 16
años. Es de locos, pero tengo una idea para una historia, más de una, pero solo necesito unos meses o un
año para desarrollarla y ponerla en un papel.
Olga: Si hicieras algo más productivo?
Catalina: Como qué?
Olga: No lo sé. Mamá dice que te puede conseguir trabajo en un museo
Catalina: De secretaria?
Olga: No, en el departamento de publicidad.
Catalina: Uno no dice un día ?fracasé en la actuación y ahora soy secretaria?
Olga: Tampoco dice ?fracasé en la actuación y ahora soy escritora?
Catalina: Estás diciendo que soy vieja
Olga: No digo eso
Catalina: Estás diciendo que soy vieja, fea y fracasada. Y mal actriz.
Irina: Vinimos a comer.
Catalina: Solo quiero una ensalada. Creés que soy una fracasada.
Olga: No seas ridícula.
Catalina: Me tratás como una fracasada. Nunca tuviste fe en mí y tiras al suelo cualquier tipo de
entusiasmo que tenga.
Olga: Te he apoyado en todo. No seas desagradecida. Soy sincera, te doy consejos productivos. Siempre
te ayudé económicamente. He hecho de todo para presentarte a hombres solteros.
Catalina: Son fracasados.
Olga: Son demasiado exigentes.
Catalina: Los tipos que me hacés conocer solo demuestran lo que vos pensás de mi.
Olga: No es verdad
Catalina: Que soy mediocre
Irina: Dejá de atacar a Olga. La está pasando mal, muy mal.
Catalina: Y vos por qué te enojás?
Irina: No parás de atacar a ola. Dejala en paz. Me estoy ahogando.
Catalina: Por qué estás tan suceptible?
Olga: Si querés escribir, escribí.
Catalina: Dejemos el tema acá.
Olga: Tomate un año o lo que sea. Quién sabe, a lo mejor hasta escribís algo bueno.
Catalina: (A Irina) Qué te pasa? Estás pálida
Irina: Nada, de repente estoy mareada. Necesito comer algo.

Pedro en el analista. Mientras, en la pantalla, Irina en la facultad con otro

Pedro: No puedo tomar una determinación. Soy como Hamlet, incapaz de todo. Quiero a Irina pero soy
incapaz de dañar a Olga. En ningún lugar de mi vida soy indeciso pero en este no puedo con la
dificultad. Irina está estudiando en la facultad, seguramente no se ve con nadie por respeto a mi, cuando
nos vemos discutimos y de ahí vamos a la cama. Es tan fogosa, está aprendiendo cosas que antes no
sabía o Federico no le había enseñado. A pesar de mis logros, mi formación y de mi supuesta sabiduría
no consigo dominar mis emociones.

Muchos cantando Hare Krishna en un parque

HK: Por qué quieres ser un Hare Krishna?


Miguel: No es que quiera serlo, pero sé que ustedes creen en la reencarnación.
HK: De qué religión sos?
Miguel: Soy judío de nacimiento. Intenté hacerme católico pero no funcionó. Estudié y le puse mucho
empeño pero para mi todo se reducía a ?muere ahora y paga después?. No era lo mío.
HK: Te da miedo la muerte?
Miguel: Claro. A vos no? La reencarnación significará que mi alma pasará a otro ser humando? O a un
perro un gato una cucaracha voladora? O volveré convertido en algo más extraño?
HK: Leé todo esto y pensalo
Miguel: Muchas gracias
Miguel: A quién estás engañando? Vas a hacerte HK? Y vas a raparte la cabeza y ponerte a bailar en los
aeropuertos? Te vas a parecer a ??.
Qué deprimido que estoy

OTOÑO

Irina camina sola por la playa

Irina: Qué poco duró el verano. Cada día hace más frío por las noches. Le estoy gustando mucho a mi
profesor de literatura. La paso muy bien cuando salimos. Siento que estoy traicionando a Pedro y es
ridículo. Por qué no voy a salir con Trepliev, por qué no? Veamos qué pasa en los próximos meses.

Pasa Catalina hablando por teléfono

Catalina: Olga, te llamo para contarte que tu dinero no se ha desperdiciado del todo. Tengo un primer
borrado de algo que he escrito y se lo mostré a Irina y me dijo que estaba muy bien. Me hizo muy
buenas sugerencias. Si te parece paso por tu casa y te lo dejo o te lo mando esta noche para que lo leas.
Catalina conoció a un tipo re interesante en la facultad. Parece buen tipo. Ya hablaremos entonces. Beso
grande.

Fiesta de acción de gracias. Trigorin hablando.

Trigorin: Esta es una canción que Arkadina cantaba en una obra que hacíamos en Mendoza. Me acuerdo
la última función, estaba hermosa. Estaba tan hermosa que los hombres la miraban por la calle, se subían
a la vereda y le decían cosas.
Arkadina: Exagera un poco pero es así. A vos también te decían.

Irina pensando. Por atrás Pedro:

Pedro: Has estado muy fría esta noche. Pasa algo?


Irina: Aquí no. Hay mucha gente.

Irina se va y lo deja solo


Catalina con Olga cocinando
Catalina: Creo que Irina va muy en serio con su nuevo novio.
Olga: Me alegro mucho por ella
Catalina: Creo que está enamorada. Qué te pasa?
Olga: Me parece horrible lo que escribiste.
Catalina: No es necesario que seas tan cruel.
Olga: Está basado en Pedro y en mi.
Catalina: Muy por encima
Olga: Qué ves? Que soy incapaz de aceptar las muestras de afecto de los demás?
Catalina: Es una historia inventada?
Olga: Es idéntica. Las situaciones, los diálogos, todo. Está lleno de detalles entre Pedro y yo. No sé de
dónde lo sacaste. La conversación sobre adoptar, quién te la contó?
Catalina: Irina me lo mencionó muy por encima. Yo tomé la idea esencial y la exageré un poco.
Olga: Y cómo lo sabe Irina? No le cuento todo. Tocás cosas muy sensibles para mí. Decís que es como si
yo no necesitara nada, como si fuera autosuficiente.
Catalina: Olga, no es lo que pretendía decir.
Olga: Que todos cuentan conmigo y que soy muy altruista.
Catalina: Te lo agradecemos.
Olga: Me lo agradecen pero también me guardan rencor.
Catalina: No quiero hablar de eso. No hice nada malo. Vos misma me dijiste que voy y Pedro tenían
problemas.
Olga: Pero eso es asunto mío. Cómo podés saberlo con tanto detalle?
Cómo es que Irina lo sabe? Son cosas muy íntimas
Catalina: Y por qué no las contás?
Olga: Porque no quiero preocupar a nadie.
Catalina: A veces me gustaría que me agobiaras
Olga: Hablaste con Pedro?
Catalina: Para nada, discúlpame si te ofendí.

Pedro con Irina

Irina: Se acabó Pedro. No sé ya como decírtelo.


Pedro: Me lo merezco
Irina: Yo tengo tanta culpa como vos
Pedro: Yo siento que estoy enamorado
Irina: Conocí a alguien. Es así. Te dije que no te iba a esperar para siempre.
Pedro: No es tanto tiempo tampoco
Irina: Ha pasado un año y seguís casado con mi hermana. Yo creo que sos infeliz con ella y también creo
que nunca me debería haber metido en esto. Fui débil. Y ahora que he conocido a alguien y puedo tomar
distancia me doy cuenta.
Arkadina: (entrando) En 15 minutos está la cena
Pedro: Te enamoraste de un día para el otro?
Irina: Me gusta mucho. Lo nuestro se acabó. Lo digo en serio.

Entra Arkadina a la cocina y habla con Catalina

Arkadina: Leí lo que escribiste, me encantó. Es muy inteligente.


Catalina: Sos mi mamá y no todo el mundo va a ser tan bueno
Arkadina: Me gusta mucho el personaje de la madre. Una vieja borracha, coqueta y malhablada con un
marido homosexual.
Catalina: Me siento muy orgullosa
Trigorin: Un brindis por acción de gracias

Olga con Pedro, en el baño

Olga: Estuviste hablando con Catalina y con Irina de nuestra relación?


Pedro: Claro que no
Olga: Catalina ha escrito unas cosas tan personales que tienen que venir de vos.
Pedro: Me duele mucho la cabeza y no me gusta que me acusen.
Olga: No te estoy acusando, solo te estoy preguntando. Crees que soy demasiado altruista y competente?
Demasiado perfectita? Qué nos pasó? Por qué tomaste tanta distancia de mi?
Pedro: Me va a estallar la cabeza
Olga: Nunca querés hablar de nada
Pedro: Cada vez que quiero hablar cambiás de tema. Hablamos menos, tenemos menos relaciones. Estoy
muy confuso, por favor.
Olga: Hablaste con Catalina a mis espaldas. Seguro que sí. Sabe muchas cosas. Quizás le hayas pedido
algún consejo o hayas bromeado alguna vez. Y con Irina? Hablaste?
Pedro: Dejame en paz, por favor. Necesito alguien a quién le importe.
Olga; A mí me importás y mucho
Pedro: Es difícil estar con alguien que da tanto y que pide tan poco. Que no habla.
Olga: Tengo necesidades enormes. Solo que nos las cuento.
Pedro: Yo no las veo. Tampoco Catalina o Irina.

Se proyecta una foto de las tres hermanas

Olga: Qué oscuro está todo esta noche. Me siento tan perdida.

Pedro la besa

Pedro: No lo estás. Te quiero mucho.

Miguel camina. Catalina está mirando libros.

Miguel: Ha sido una suerte encontrarme con vos. Quizás no te acuerdes pero pasamos juntos la peor
noche de mi vida.
Catalina: Si me acuerdo
Miguel: Te acuerdas? Te vi y dije por qué no charlar un poco.
Catalina: No congeniamos en nada. Solo nos faltaba agarrar las pistolas y tirarnos tiros. Cómo estás?
Miguel: Bien. Estás muy linda. Recordás que me cerraste la puerta del taxi en la cara? Estuviste a punto
de dejarme sin nariza
Catalina: Habría sido horrible. De eso hace mucho tiempo. La gente cambia. Espero que hayas cambiado
Miguel: Espero lo mismo de vos. Tu personalidad era bastante rara
Catalina: La tuya también. Cómo estás? Qué estás haciendo?
Miguel: No mucho. Un poco de esto y de lo otro.
Catalina: Es una pregunta compremetedora.
Miguel: Y vos?
Catalina: He estado intentando escribir.
Miguel: Qué interesante y qué escribes?
Catalina: No te va a interesar
Miguel: Claro que sí.
Catalina: Seguro que todos te dicen que han escrito algo
Miguel: No me lo ha dicho nadie.
Catalina: Leerías algo mío?
Miguel: Si te interesa mi opinión. No sé por qué iba a interesarte, siempre odiaste mis gustos
Catalina: No es cierto
Miguel: Sí lo es
Catalina: Creo que sería un gran guión para teatro. Seguís haciendo teatro?
Miguel: Ya no. Hace un año que no hago. Tenía que pensar hacia dónde ir. Pero se me está acabando la
plata y voy a retomar. Es una historia larga y aburrida.
Catalina: Pero estás bien?
Miguel: Sí
Catalina: Me encantaría que leyeras el guión. Pero mientras lo lees y me insultás acordate que es mi
primer guión. En realidad no es el primero, es el segundo. El primero fue sobre Olga pero se enojó
mucho conmigo luego de leerlo. No era nada malo pero se enojó.
Miguel: Si querés lo leo.
Catalina: Puedo ir mañana a tu casa y leértelo
Miguel: Leo solo desde que tengo cuatro años.
Catalina: Ha sido una suerte encontrarme con vos.

Caminan. Pasa el tiempo y Catalina le lee el guión

Catalina: ?Tengo la sensación que debería haber seguido para no encontrarme con vos. Tal vez debería
haber seguido caminando y no haber empezado esta conversación. Vamos por la vida jugando nuestras
cartas y qué mano te ha tocado? Carlos: Cuál? Emilia: Tengo una pareja de cartas altas, quizá de ases. El
problema es que tienes tres doce. Fin? Podés ser sincero. Decime qué te pareció
Miguel: Es genial. Me dejás sin habla. No estaba de humor para escucharlo ahora.
Catalina: No sé qué decir. Me emociona que te guste.
Miguel: He estado en vilo. Es maravilloso. Es hermoso. Cómo se te ocurrió la escena culminante? En la
que el arquitecto vuelve a su casa con su novia actriz y su ex mujer esquizofrénica los mata a puñaladas?
Catalina: Se me ocurrió. De la nada.
Miguel: Es fabulosa
Catalina: De verdad creés que puedo ser escritora?
Miguel: Hay un par de detalles que haría de forma diferente. Pero son detalles: es fabuloso.
Catalina: Estoy impresionada. Me alegraste el día.
Miguel: Ha sido genial. Pensaba que me aburriría como una ostra. Querés que comamos juntos? Me
encantaría hablar del guión. Creo que podríamos hacer algo con él.
Catalina: Me gustaría saber qué te hizo abandonarlo todo
Miguel: Ya no importa.
Catalina: A mi no. Eras tan ambicioso?Pasaste una crisis?
Miguel: Algo así
Catalina: Y cómo lo superaste?

Escena que se representa en paralelo

Miguel: Un día toqué fondo. Pensé: me gustaría seguir viviendo en un mundo sin dios? Tengo un rifle.
Lo cargué y me lo puse en la frente. Pensé: voy a suicidarme. Luego pensé y ?si me equivoco?? ? Y si
dios existe?? Al fin y al cabo nadie lo sabe. Pero entonces pensé: quizás no sea suficiente. Quiero una
certeza o nada. Recuerdo perfectamente que el reloj hacía tic tac, tic tac. Tenía el arma en la frente. Sin
saber qué hacer. De repente el rifle se disparó. Estaba tan tenso que apreté el gatillo sin querer. Pero
como transpiraba tanto el rifle se había resbalado y la bala no me había alcanzado. Los vecinos
empezaron a tocar la puerta. Se armó un escándalo tremendo. Corrí a la puerte y no sabía qué decir.
Estaba avergonzado y confundido. Mi mente iba a mil por hora y yo solo sabía una cosa: Tenía que irme
de ahí. Salir a la calle y despejarme. Empecé a caminar por las calles. Todo me parecía tan violento.
Estuve caminando tanto que en determinado momento me tuve que sentar. Me metí en un cine.

Proyección de una película de los Hnos Marx

Solo necesitaba unos instantes para poner en orden los pensamientos. Y volver a ver el mundo desde una
perspectiva racional. Me siento y la película que daban la había visto varias veces cuando era niño. Me
encataba. Me encanta. Me pongo a mirar la pantalla y la película me enganchó. Como lo hizo siempre el
cine o el teatro. Pensé, cómo podía pensar en suicidarme? Si dios no existe y pasás por la vida una sola
vez? Por qué no vivir la experiencia? Debería dejar de amargarme la vida? No? Buscando respuestas que
nunca las tendré. Y disfrutar de la vida mientras dure. Y después quién sabe. Quizás haya algo a lo que
aferrarse. Quizás es muy frágil pero es lo que hay. Asi que empecé a relajarme y pasarlo bien.
Catalina: Hay algo que me preocupa desde hace tiempo y me gustaría decírtelo abiertamente. Siempre
he lamentado como me comporté la noche que salimos.
Miguel: No seas tonta. Ni ridícula. Fue culpa mía.
Catalina: Querés que volvamos a cenar juntos?
Miguel: Claro. Estás libre esta noche?
Fiesta. Día de acción de gracia.
Olga, Trigorin, Catalina y Arkadina en la cocina

Trigorin: Quiero hielo. Dónde está el hielo?


Olga: Ahí está
Trigorin: A dónde está Catalina? Llega tarde
Irina: El nuevo guión de Catalina ha mejorado mucho.
Olga: Escribe buenos diálogos
Arkadina: Puedo decir que vas a interpretar a Desdemona en una obra?
Olga: No mamá. Es sumamente alternativo lo que voy a hacer
Arkadina: Pero vas a actuar y matarás de celos a Othello. Y con un buen semantal negro nunca se sabe.
Quizás tengas que arriesgar tu matrimonio.

Irina con Trepliev en el comedor. Pedro la mira

Pedro: Irina sos increíble. Precios. Te sienta tan bien estar casada. Lo que pasó entre nosotros es cada
vez más confuso. Me comporté como un idiota. No sé qué me pasó. Estaba convencido de que no podía
vivir sin vos. En qué situación puse a los dos. Y me di cuenta que amo a Olga mucho más de lo que
creía.
Arkadina: Feliz día de acción de gracia

Arkadina y Trigorin bailan con Ludovico Eidanuvi. Entra Catalina.

Olga: Catalina, llegaste


Catalina: No me hubiera perdido la cena

Catalina va a un espejo a mirarse. Todos bailan. Por detrás de ella Miguel.

Miguel: No te pongás nerviosa. Soy tu marido.


Catalina: Cuándo llegaste?
Miguel: Hace unos minutos. Estás hermosa. Le estaba hablando a tu padre de lo irónica que es la vida.
Antes siempre pasaba noche de acción de gracia con Olga. Nunca pensé que lo haría con alguien más.
Que pudiera amar a alguien más. Y años más tarde estoy enamorado de su hermana. Y paso la noche con
ella. El corazón es un músculo solitario y resistente. Sería una gran historia: un tipo se casa con una
hermana, no funciona y se casa con la otra, años más tarde.
Catalina: (sonriendo) Miguel, estoy embarazada.

Sonríen. Se abrazan. Sueña la música.

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