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08-06-2019
Guatemala
Thelma Pueblos
Ollantay Itzamná
Rebelión

Guatemala, "país chiquito de inmensos volcanes donde todo queda lejos", nuevamente es noticia
mundial porque una mujer indígena maya empobrecida, sin "cualificación" académica, hace una
disrupción política sin precedentes.

"Yo soy Thelma Cabrera, soy mujer maya mam, defensora de derechos humanos y derechos de la
Madre Tierra. Las comunidades en resistencia, en asamblea, me eligieron para ser candidata a la
presidencia de la República por el Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP). Aquí nadie
buscó un hueso... Fue decisión asamblearia para recuperar todo lo que se ha privatizado... para
impulsar un proceso constituyente... para crear el Estado Plurinacional, porque los pueblos no
tenemos Estado", así se presenta Thelma Cabrera, sin soltar su bandera (hecha a mano) donde
resalta un volcán con sol naciente.

Ella, de 49 años de edad, con su sencillez, belleza natural, claridad de ideas, y dignidad que irradia,
en las últimas semanas ha inyectado "entusiasmo" en la apática coyuntura electoral en la que
Guatemala elegirá a su próximo gobernante nacional, legisladores y autoridades municipales, el 16
de junio.

No se autodefine como "lidereza" (individuo liberal), se asume como defensora de derechos. No


sólo de los derechos humanos, sino también derechos de la Madre Tierra. Es decir, Ella supera el
antropocentrismo occidental y nos revela la identidad cosmocéntrica de lo humano. Esta
autoidentificación está relacionada con la propuesta del Buen Vivir que platea el MLP.

Thelma asume su ser de mujer indígena (en una sociedad racista y machista), como sujeta con
dignidad. No como víctima. Por ello proclama las históricas agenda irresueltas de los pueblos con
dignidad y gallardía, mas nunca clamando conmiseración.

Thelma es esencialmente comunitaria. "Fueron las comunidades en asamblea que me


encomendaron esta responsabilidad", es una autoconciencia que restriega la falsa conciencia de
todos sus oponentes circunstanciales (¿quién y cómo fueron electos candidatos Uds.?, parece
decirles). Imposible analizar/comprender la autonarrativa de Thelma dentro de las categorías del
individualismo metodológico.

Thelma no protesta, ni se queja, ni promete. Ella propone soluciones estructurales a los males
estructurales que padece Guatemala como Estado y sociedad. "Nosotros sabemos de las
enfermedades de Guatemala. Tenemos la medicina", indicó, con convicción, en más de una ocasión
mostrando el documento del proceso constituyente plurinacional hecho por las comunidades.

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Thelma no se identifica con la vieja izquierda (neoliberal), ni con la social democracia. Mucho
menos con los patrones que saquean el país. Ella, ante el "asombro de los y las revolucionarias e
indigenistas ilustradas" desafía al sistema neoliberal, al debilitado Estado criollo, y al imperialismo
norteamericano. "No vamos a quitar nada a nadie. Sólo vamos a hacer cumplir las Leyes que Uds.
aprobaron", les dice a cuantos infructuosamente buscan tildarla de "comunista".

Thelma no representa al pueblo maya. Ella representa a las comunidades organizadas de los cuatro
pueblos de Guatemala (Mestizo, Maya, Xinca y Garífuna) articulados, ahora, en MLP. La
plurinacionalidad no es un discurso para Thelma, es una vivencia de 26 años de ejercicio y defensa
de derechos en los territorios.

Por esto y mucho más, Thelma Cabrera no es lidereza, no es representante del pueblo maya, Ella
no está en campaña electoral. Thelma es comunidades en resistencia, pueblos dispuestos a
cambiar su destino adverso. Thelma Cabrera expresa la dignidad y la gallardía mancillada de los
cerca de 9 millones de guatemaltecos empobrecidos, y de los millones de los nuevos pobres que ya
nacieron (y están en la clase media aún) o están por nacer.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative
Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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