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Diego Rosas Saturnino.

Eduardo Nicol;
¿Qué entendemos usualmente por estética?

En filosofía, se suele entender como la rama que estudia la sensibilidad, pero también
la percepción de las cosas bellas. Ambas concepciones comparten la noción de sujeto,
que heredaron de la metafísica y la epistemología. Nicol, en su primer libro,
Psicología de las situaciones vitales (1941) se da cuenta de la crisis de la noción de
sujeto. Lo que señala es el dualismo epistemológico y el problema de la
intersubjetividad. En su primer libro se propone hacer una psicología científica que
tome en cuenta la experiencia (vital) del individuo. Nicol discute tanto con el
psicoanálisis como con el conductismo. Reconoce que la psicología tradicional da por
hecho la distinción de lo psíquico y lo expresivo. Adentro y afuera del sujeto. El
psicoanálisis se queda solo con el interior. Trabaja con un fantasma e ignora al cuerpo.
El conductismo parece operar fenomenológicamente, ya que solo se dedica al estudio
del comportamiento del individuo ante ciertos estímulos. Nicol dice que estudia
relación estimulo-expresión Pero resulta que se transforma en una psicología sin
psique. Nicol propone una psicología fenomenológica y hermenéutica. El individuo
no puede ser estudiado como una máquina. Debe ser entendido en su dimensión vital.
A pesar de que su proyecto suena ambicioso, se da cuenta es necesario hacer una
completa crítica a la metafísica. Esto es etiología y diagnóstico. Al igual que el
medico busca la causa de una enfermedad, Nicol ante la crisis de la metafísica, busca
la causas del problema. Es necesario hacer un mapeo de la metafísica. Esto es llevado
a cabo en Metafísica de la expresión (1957). Parménides y Heráclito comparten la
idea de la unidad del ser y la inherencia del logos a la naturaleza. No hay oposición
en este sentido. Para Heráclito, la unidad de la multiplicidad y el devenir son
explicados por el logos. Pero para Parménides, el logos excluye la posibilidad de la
multiplicidad y el devenir. Parménides es el primero en pensar que el ser es atemporal,
inmóvil y absoluto. También es el primero en relacionar la episteme con el ser y a la
doxa con las apariencias (no-ser). Nicol se pregunta porque Parménides pone en boca
de una diosa una verdad que parece tan fundamental (El ser es y no ser no es) cuando
esto es en realidad un verdad evidente. Pero Parménides entiende por no ser a lo que
cambia. Entonces el ser esta oculto (pues lo que se presenta en el mundo es la
multiplicidad.) y la diosa desvela la verdad trascendente y atemporal. Nicol se da
cuenta que la permanencia del ser lleva detrás a la trascendencia. Platón, logra de
alguna manera conciliar a Parménides y a Heráclito. En la alegoría de la línea de la
Republica, podemos ver que se trata de una escala onto-epístemologica. Podemos
notar que le da más peso a Parménides. Hace una división entre la realidad sensible
y la inteligible. Las apariencias tienen un grado de ser menor. Y vemos a las
apariencias porque “tomamos una cosa por otra” (el concepto Eikasia significa
literalmente eso, aunque es traducido por imaginación). Se diría que al tomar al ser
por los entes se cae en un error. Las ideas toman el lugar del ser que permanece. No
se llega a su aprensión, sino con los ojos del alma, pues el alma tiene la misma
naturaleza del ser y es inmortal. Niveles distintos de ser corresponden a distintas
formas de conocer1. Según Platón, la opinión versa sobre el mundo fenomenológico,
y la noesis (la contemplación del ser) trata sobre lo inmutable que es lo bueno, lo bello
y lo justo. Aristóteles, a pesar de su intento de rescatar al ente, sigue el camino de su
maestro. La ciencia primera se dedica al estudio del ser en tanto que es. Este es el
camino que siguió la filosofía (sustancialista, especulativa e idealista). Hay la
necesidad de una ciencia segunda que dedique al estudio de las causas materiales (el
movimiento, la alteración). Lo cambiante es considerado accidental porque no es
necesario, ni idéntico. Pero lo inmutable es asociado comúnmente con la idea de Dios.
Plotíno inyecta el concepto de emanación al modelo platónico. Plotino es una
influencia importante tanto para la mística cristiana como la musulmana. Avicena,
en su texto Sobre Metafísica, nos pide imaginar a un hombre que fue creado en la
absoluta nada, como si estuviera flotando en el aire, en el vacío o un abismo de éter
donde no puede ni siquiera sentir el aire, ni contemplar el vacío con sus ojos, ni
escuchar el propio silencio enmudecido. Solamente está en el mundo sin ningún
indicio de que exista el mismo y sin embargo, este hombre tiene una intuición
rudimentaria de lo existente. Esto, es ciertamente parecido a la operación cartesiana.
Pero Avicena es un místico. Descartes es obligado a hacer esta operación por una
duda. Dice que ha dudado de muchas opiniones que ha tomado por ciertas y que es
necesario dudar de todo para buscar un fundamento del cual no pueda dudar. En su
operación, es profundamente platónico, la doxa y la aprehensión inmediata del ser
son iguales. Por eso Descartes también duda del mundo fenomenológico y se queda
solo con el cogito. La intuición existencial está hecha por el pensamiento. Pero no es
un pensamiento vivo. El cogito no es el individuo concreto. Es la estructura que está
detrás. Es lo que “sujeta” al individuo. Las particularidades, vivencias, emociones y
todo lo que conforma al individuo concreto es puesto en suspensión para la operación
cartesiana. Cogito no cambia y por lo tanto se vuelve trascendente. No solo da pie al
dualismo entre mente-cuerpo, también al del sujeto-objeto (y el objeto es todo el
mundo “exterior” y incluyendo a un inaccesible “otro”). Nicol dice que la operación
cartesiana no solo es imposible, también innecesaria2. No se puede dudar de la
aprehensión inmediata del ser porque esta no es una opinión (tampoco una ciencia).
El ser está a la vista y no es necesario ningún método. Resulta que el ser, como objeto
de experiencia primaria y común, es lo esencialmente comunicable.3 Pero Descartes
duda de esta evidencia. Husserl, también tiene el temor de que el ser se revele como
apariencia.4 La metafísica de Parménides (la distinción doxa y episteme, y la
permanencia del ser trascendente) se transforma en un pensamiento regulador. Luego
Hume se da cuenta que existen dos actitudes ante la vida. La actitud filosófica y la
actitud natural. De algún modo es el primero en usar el método fenomenológico para

1
ME. 76, Etiología y diagnóstico.
2
ME. 101, El contradiscurso del método.
3
ME. 97, Etiología y diagnostico
4
Husserl, Meditaciones, I
notar que la actitud filosofía es imposible en la vida diaria. Pero no acaba con el
pensamiento especulativo a pesar de su imposibolidad. Incluso Kant, al intentar
acabar con la metafísica y el pensamiento especulativo, termina por oponer al sujeto
trascendental con el sujeto concreto. Busca las reglas puras del pensamiento en lo
suprasensible. Sigue pensando en una lógica de la permanencia. Kant es capaz de
negar la realidad exterior del tiempo y el espacio, para decir que se trata de intuiciones
a priori. Ni Kant ni Descartes, hacen una verdadera crítica a la metafísica pues siguen
pensando en la permanencia (ahora puesta en el individuo). ¿Cómo explicamos esta
senda que ha seguido la historia de la filosofía? Nicol dice que todos ellos no hicieron
más expresar su sentimiento de recelo y zozobra ante la fugacidad del mundo material
y su anhelo de encontrar algo más firme5. Algunos de ellos son místicos (Platón,
Plotino y Avicena) y buscan dar cuenta de la idea de Dios, la inmortalidad del alma,
la univocidad, la verdad eterna, etc. Pero los otros, con una actitud más racionalista
crean las nociones de identidad y sustancia. Estas tienen que ser atemporales para que
pueda haber ciencia de ellas. Pero ya Heráclito y Anaximandro demostraron que hay
firmeza en el cambio.
Ahora que ya hicimos una crítica a la tradición metafísica de occidente, a la idea de
permanencia y a la noción de sujeto, podemos plantear un problema de estética en
nuevo sentido. ¿Cómo de la materia nace el verbo? Para Descartes, hay que apelar a
Dios para explicar el cogito. Pero esto no es más que afirmas el misterio que hay
detrás del verbo. Descartes podría explicar a toda la vida solo con el movimiento
mecánico (transformando a los animales en autómatas), pero el hombre, según
Descartes es sustancialmente distinto. ¿Cómo de un ser viviente se pasa a un ser
verbal? El cogito es otro tipo de sustancia de la res extensa. El problema es que el
verbo nace de la materia (que sería decir que de la res extensa nace el cogito). Para la
teología medieval también sería un problema insoluble el origen del verbo humano.
Pues para ellos el verbo, es trascedente, divino, atemporal. Pero resulta que el hombre
no solo es capaz de tener su propio logos. Es capaz de transformas al logos en música.
El canto es metamorfosis de la voz y la palabra.6 La expresión del hombre expresa su
propio ser. No es solo el cuerpo ni tampoco solo el alma (psique). El hombre,
mediante la expresión afirma su ser en comunidad.
Bibliografia:

E. Nicol, Psicología de las situaciones vitales, FDE, Ciudad de México, 1957


________Metafísica de la expresión, FDE, Ciudad de México, 1941 (2da, redición
1963)
________Formas de Hablar sublimes, UNAM, Ciudad de México, 1990

5
ME, P. 96 Etiología y diagnostico
6
FDS, P. 54 Origen del verbo.