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La hiperconectividad y el hombre

Integrantes
Cristian Caldera
Mariana Guzmán
Daniela García

Profesor
Argemiro Menco

UNIVERSIDADE DE CARTAGENA
FACULTAD CIENCIAS ECONÓMICAS
PREGRADO ECONOMÍA
2019
“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de
continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda
Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de
tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye
porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente, nunca hagas preguntar
por quién doblan las campanas: doblan por ti.” John Donne

La híper conectividad es un concepto que sintetiza la situación actual del ser


humano en la cual vive conectado permanentemente a la información a través
de diferentes dispositivos como la radio, la televisión, internet (más aun con el
Wi-Fi) y el teléfono celular.
A lo largo de la historia de la historia de la humanidad, el ser humano ha
desarrollado normas de comunicación, que permitan relacionarse entre sus
pares. El carácter social del ser humano (Zoon Politikón – Animal Político,
concepto que nos llega de la antigua Grecia), se ha convertido a lo largo de los
siglos, en el motor que ha impulsado la búsqueda de nuevas y novedosas
normas de relacionarse, compartir, ser parte de, Conectar.
De la misma norma como el hombre a lo largo de los siglos, mejoras
tecnológicas que le permite resolver sus necesidades insatisfechas, nuevas
armas que le permitan acceder a diferentes fuentes de alimento, el huevo, la
rueda. El descubrimiento de pinturas rupestres, el nacimiento de la escritura y
la divulgación del verbo, permiten al hombre nuevas normas de comunicar
A lo largo de los siglos subsiguientes, el continuo desarrollo demográfico, el
surgimiento de nuevas civilizaciones, y el nacimiento de nuevas y más
modernas tecnologías, han permitido al hombre acceder a la posibilidad de
contar con un alcance cada vez mayor en sus horizontes comunicativos.
De esta norma la historia de la humanidad parece alternar la fuente del poder
real entre quienes detentan la nuerza (el acceso y uso de armas), y quienes
administran los medios de comunicación. Este último grupo parece cobrar
mayor importancia y un nuevo significado durante el siglo 20, poco antes del
comienzo de la segunda guerra mundial, en el seno de la incipiente Alemania
Nazi.
Hoy la conectividad nos resulta indispensable en nuestras vidas. La
conectividad ha cobrado tal importancia, que nuestro relacionamiento con el
mundo, parte de nuestro celular, del acceso a la red que dispongamos. Ya sin
importar nuestra edad, nos hemos vuelto adictos a este pequeño artilugio que
satisface nuestro sentido de pertenencia.

 ¿Estamos más conectados?


Sin dudas la tecnología actual nos permite llegar a casi cualquier parte
del mundo. Nuestros mensajes de WhatsApp, o Instagram, vencen
cualquier frontera, y alcanzan a cualquier destinatario, siempre y
cuando este usuario se encuentre conectado a la red.

 Matrix
Desde la perspectiva de un mercader medieval, que debía surgir las mil y una
vicisitudes al transitar las precarias y poco seguras rutas de comercio
europeas, demorando semanas y meses en realizar tramos de pocos cientos de
kilómetros, este grado de conectividad seria mágico. Por supuesto desde esta
perspectiva, este alcance tecnológico a disposición de la comunicación es un
grandioso avance.
Sin embargo, desde el otro extremo del telescopio, hoy nos asombra el
dominio que los más jóvenes tienen sobre la tecnología, y nos preocupa que la
tecnología avanza de manera clara y sistemática, por sobre de actividades que,
en nuestra infancia, nos permitía otro grado de conexión; el asado en la
esquina de casa con los chicos del barrio, el juntarse para compartir cualquier
tipo de actividad, la charla con un café; La charla con un café ha encontrado
su reemplazo en un mensaje de audio, el asado ha sido reemplazado por la
play, y los grupos de WhatsApp abundan, casi bajo cualquier excusa, llenando
nuestro sentido de pertenencia.
Sin dudas esto debiera implicar estar más conectados.
“Voces, sólo voces, como ecos Como atroces chistes sin gracia. Hace mucho
tiempo escucho voces Y ni una palabra. Y mis ojos maltratados Se refugian en
la nada Y se cansan De ver un montón de caras Y ni una mirada”
Una nueva noche fría – Callejeros
Hace tiempo atrás recuerdo haber leído una noticia sobre una anciana en de 89
Años, quien, a pesar de gozar de buena salud, pidió la Eutanasia, al sentir que
le resultaba imposible y hasta doloroso, vivir en un mundo con el cual no
conectaba.

 ¿Mas o menos conectividad?


No existe una respuesta taxativa sobre este punto, y las respuestas
seguramente van a ser tan diversas como perspectivas existan.
Es muy importante, sin embargo, poder identificar los beneficios que nos
aporta esta nueva norma de relacionarnos: La posibilidad de vencer las
distancias y las fronteras hacia un nuevo modelo social, que parece acercarnos
al concepto de ciudadanos del mundo.
Los riesgos no son menores, y es importante tenerlos presentes, no solo se
trata de discutir el grado de privacidad que ofrece Facebook, o la capacidad
que puede tener Rusia, para manipular elecciones gubernamentales en USA.
Quizás en el camino debamos repensar el peso que tiene esta conectividad en
nuestras vidas cotidianas. Sin dudas estar conectados es muy bueno, sin
embargo, pareciera que, en las ansias de lograr una mayor conexión virtual,
perdemos un importante grado de conexión con el mundo real, el mundo de la
palabra, el mundo de la mirada.