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Desde la génesis, cuando se menciona la palabra conflicto, generalmente se le atribuyen

características negativas, asumiendo al mismo como algo perjudicial para el campo en que se

presenta; comúnmente es asociado con comportamientos, actitudes o palabras toscas, agresivas,

que generan cierto malestar y que muy pocas veces termina con satisfacción entre las partes, sino

por el contrario suelen generarse discordias, rencores, resentimientos y demás a raíz del mismo.

De hecho uno de los enfoques tradicionales defendía esta postura, donde sostenía que todo

conflicto era malo y era sinónimo de violencia; pero así como todo es cambiante y todo

evoluciona, la concepción que se tenía del conflicto también fue evolucionando hasta llegar al

punto en donde se le quito el atributo monstruoso que se le daba y se empezaron a destacar

también las cualidades particulares que este tenía, ya que se empezó a entender que todos los

seres humanos somos mundos diferentes, con diversas creencias, concepciones, posturas,

argumentos y ese solo hecho ya genera el conflicto desde la naturaleza propia. Por ello se

empezó a ver desde un enfoque de relaciones más humanas, que manifestaba que la presencia del

conflicto era algo natural e inevitable, pero que no siempre era malo, incluso en muchas

ocasiones era capaz de despertar esencias escondidas en el ser y el entorno en que se presentara,

como por ejemplo, la creatividad, la adaptación al cambio, el trabajo en equipo entre otras vistas

hoy por hoy como competencias comportamentales y por cierto tenidas muy en cuenta en el

ámbito laboral, tal es así que incluso se empezó a crear un enfoque más interactivo que comparte

la concepción de que el conflicto es algo natural, pero adicionalmente propone que puede ser

conveniente fomentarlo, ya que puede sacar tesoros escondidos dentro de las personas y las

organizaciones.
¿Porque consideras que la presencia de conflictos generan alternativas de crecimiento

organizacional?

Desde mi punto de vista, considero que el conflicto planteado desde una perspectiva respetuosa

es positivo, ya que saca a la luz diferentes puntos de vista y mayores posibilidades de ver y hacer

las cosas, además estimula la mente de manera tal que no se encierre en un criterio único,

cuadrado, estático, apático y poco viable al momento de responder a las diversas necesidades de

cambio que se puedan generar, por lo anterior es conveniente dentro de una organización un

conflicto sano, competitivo capaz de sacar lo mejor de sí de cada quien y convertirlo en un todo

aplicable y favorable para el fortalecimiento de las estrategias tanto comparativas como

competitivas dentro de la organización.

¿Cuál consideras que debe ser tu posición frente a la presencia de conflictos

organizacionales?

Por el área en que me desenvuelvo, siendo esta Gestión de recursos Humanos, mi posición frente

a los conflictos que se presenten debe ser objetiva, neutral e imparcial, eso sí siempre procurando

aclarar el panorama, la base donde surgió el conflicto y las múltiples posibilidades de solución

que pueden haber; generalmente procuro ser mediadora, justa pero racional, llevando a las partes

a entender las múltiples diferencias que tienen, pero también los miles de beneficios que sacarían

si reúnen lo mejor de ambos, con toma de conciencia, disposición y motivación para el cambio y

la mejora continua, de hecho voy muy de la mano con lo propuesto por el autor, escritor y orador

mexicano Miguel Ruiz, quien plantea cuatro maravillosos acuerdos que francamente por la

experiencia personal son un magnifico aporte para la solución de conflictos, No supongas, Honra

tus palabras, haz siempre lo mejor, no te tomes nada personal.