Vous êtes sur la page 1sur 153

CP - ciencia política

EDUBP | ABO | primer cuatrimestre

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 1


í n dic e

 presentación 3

 programa 5
contenido módulos

 mapa conceptual 6

 macroobjetivos 7

 agenda 7

 material 8
material básico
material complementario

 glosario 9

 módulos *
m1 | 16
m2 | 58
m3 | 98
m4 | 133

* cada módulo contiene:
microobjetivos
contenidos
mapa conceptual
material
actividades
glosario

evaluación 153

impresión total del documento 153 páginas !

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 2


p r e se nt ac ión

¡Hola!, ¿cómo le va? Durante este próximo cuatrimestre compartiremos con


usted el desarrollo de esta asignatura: Ciencia Política.
Antes de comenzar con el desarrollo de la materia lo invitamos a ver el siguiente
video de presentación.

Podrá visualizar el video presentación desde su plataforma

Seguramente se preguntará el porqué de una materia como la presente en la


carrera de Abogacía y la respuesta podrá tenerla acabadamente una vez que
hayamos podido desarrollar el programa. Sin embargo, déjeme decirle, como
una primera aproximación, que nuestra disciplina se ocupa de estudiar y analizar
la problemática del poder, el Estado, la interpretación crítica de los fenómenos
políticos e ideologías subyacentes; y si tenemos en cuenta que los abogados
monopolizan uno de los “poderes del Estado” –me estoy refiriendo al llamado
Poder Judicial– obviamente va de suyo la incumbencia que esta disciplina tiene
para un futuro profesional de la abogacía, cualquiera fuese el ámbito futuro de
su práctica. ¡Ni qué hablar si se dedicara a la política, actividad que mayormente
se despliega en los llamados poderes ejecutivo o legislativo!
Con lo dicho en el párrafo precedente, creo justificar el porqué de una materia
como la nuestra en la carrera que usted ha elegido, pero permítame ahora
realizar una síntesis de lo que veremos a lo largo del cuatrimestre:

1. El primer módulo, que contiene dos unidades, persigue como finalidad


desentrañar el objeto de nuestra disciplina y además indagar sobre cómo
se ocupa la ciencia política en el abordaje del mismo. Veremos las distintas
posturas respecto a cuándo se originó la disciplina y las distintas formas
de hacer ciencia política. Se debe tener en cuenta que el objeto de estudio,
la política, también puede ser abordado por otras disciplinas pero con otra
visión, tales como la economía, la sociología, etc. En la segunda unidad
veremos cómo ha evolucionado el fenómeno político en el contexto histórico.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 3


2. En el segundo módulo nos ocuparemos del Estado como modelo de
dominación político paradigmático de la modernidad (desde el siglo XV
a nuestros días), aproximándonos durante la unidad N° 2 a los diferentes
modelos en que éste se ha manifestado a lo largo de la historia: el absolutista,
el liberal, el de bienestar, hasta llegar al proceso actual de globalización que
analizaremos durante el último módulo de la asignatura.
3. En el módulo tres nos ocuparemos de las ideologías, la democracia como
régimen político y de los actores políticos que constituyen la dinámica
del escenario político. La primera unidad se extiende en el análisis de las
ideologías, principalmente sobre el liberalismo, el socialismo y una reflexión
sobre los totalitarismos. La segunda unidad del módulo se ocupa de la
democracia, un tema tan caro a la cultura política posterior a la Revolución
Francesa (1789), aunque reconoce antecedentes muy antiguos.
Si bien la democracia es una forma de gobierno, y desde una perspectiva más
actual es uno de los regímenes políticos imperantes en el globo, ha recorrido
un largo camino y su pretendido triunfo –por lo menos en el discurso luego
de la caída del muro de Berlín y el fin de la llamada “guerra fría”– no es tan
así, ya que existen grandes porciones del planeta en donde aún todavía no
está vigente... ¡¡¡y ni qué decir de otros en donde si bien formalmente impera,
en lo sustancial dista mucho de hacerlo!!! En la otra unidad ahondaremos
en otros actores políticos que juegan en la “arena política” y que no son
el sistema político mayor –el Estado– sino subsistemas dentro de él; nos
referimos a los partidos políticos, los grupos de presión, etc.
4. Finalmente, en el módulo cuatro estudiaremos el estado y el escenario
internacional, transitando primeramente por sobre las nuevas formas de
interrelación e interdependencia global, los procesos de integración y
desintegración, y con ello, el impacto que la globalización ha tenido por
sobre el estado como unidad soberana de acción y decisión territorial

Hemos realizado así un repaso preliminar del programa de la asignatura y una


presentación de nuestra disciplina. La selección de los contenidos que en ella se
incluyen ha sido realizada teniendo en cuenta los objetivos que la UBP se planteó
al desarrollar la currícula de la carrera de Abogacía y, muy especialmente, la
consideración de la ciencia política como instrumento útil para comprender la
realidad política –y especialmente estatal– en la que el abogado desarrolla su
profesión.
De esta forma, su estudio le aportará las herramientas para manejarse en los
nuevos procesos de integración y con los nuevos actores que, desde lo político,
sirven de marco referencial para comprender mejor las nuevas realidades y
relaciones jurídicas que se le presentarán, a la par que tener una visión más
completa y acabada desde lo social –y lo político– a los fines de poder abordar
y llegar a mejores soluciones en el ámbito de lo jurídico.
Para el diseño de este programa hemos tenido en cuenta el estudio de la asignatura
como un proceso gradual y vinculado de contenidos que le permitirán al final del
cuatrimestre una comprensión integral del fenómeno político, su identificación
y descripción, un conocimiento sobre los procesos históricos de formación del
estado moderno, su comprensión actual y el alcance de su reconfiguración en
clave globalizada, transitando previamente por el análisis de las ideologías que
subyacen a los diferentes modelos de estado, la democracia y escenario de la
práctica política real.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 4


Para ello, hemos seleccionado la bibliografía que Ud. encontrará en el material
general de la asignatura, pero que luego podrá también observar dentro de cada
módulo con un criterio de mayor especificidad.
Recuerde finalmente que durante su cursada cuenta con el apoyo y guía de los
tutores, quienes le acompañaremos durante todo el cuatrimestre.

¡Bienvenido y éxitos en el aprendizaje de estos contenidos!

p r o g ram a

Módulo 1: La política y su conocimiento


Unidad I
I- Nociones introductorias de la asignatura: el hombre y la realidad social como
efectividad humana.
II- La Política: Delimitación conceptual y caracteres. Distintos enfoques sobre
su especificidad. Autonomía de lo político.
III- La Ciencia Política: Su función. Descripción, interpretación y crítica de los
fenómenos políticos. Distintas posturas respecto a su origen. Teoría del
Estado, Historia de las Ideas, Dinámica Política, Relaciones Internacionales.
IV- El nacimiento de lo político: Platón y Aristóteles. Atenas: Ciudad estado y la
unidad persona/estado (estructura TODO/PARTE).

Módulo 2: Teoría del Estado


Unidad II
I- Los modelos históricos de organización política pre-estatales.
II- El orden político medieval: sus características. Cristianismo: Aportes y la
dualidad del poder. Crisis del orden político medieval y aparición del Estado
Moderno.
III- Proceso histórico de surgimiento del Estado moderno. Lo público y lo
privado.
IV- La modernidad, construcción del estado absoluto y pensadores modernos.
MAQUIAVELO, BODIN y HOBBES.
V- Sociedad Civil: concepto. Diversos enfoques respecto a su relación con el
Estado.
VI- Reflexiones teóricas sobre el Estado: algunas nociones comparativas.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 5


Unidad III
I- Elementos del Estado: Territorio, población, poder. El Derecho. Concepto de
Soberanía. Distinción entre Estado y Gobierno.
II- Fin y justificación del estado.
III- El Estado de Derecho: origen y evolución. Crisis del estado absoluto. Estado
de Derecho liberal. Origen, evolución y crisis. Análisis a partir de la relación
Estado-Economía y Sociedad.
IV- Estado Social de Derecho o Estado de bienestar. Origen, desarrollo y crisis.
Nuevas perspectivas.

Módulo 3: Ideologías, democracia y dinámica política


Unidad IV
Liberalismo; Socialismo; marxismo; socialismo-democrático; social-cristianismo.
Los totalitarismos.

Unidad V
I- Origen y evolución de la democracia. Las democracias contemporáneas.
Discusión en torno a sus significados.
II- Forma de gobierno y estilo de vida. Vigencia sociológica de la democracia.
contenido formal y sustancial de la democracia. Reglas y condiciones.
Principio de la mayoría y la minoría.
III- Diferentes modelos de Democracia. Distintos enfoques teóricos sobre la
democracia.
IV- Representación y participación política. Gobernabilidad y Democracia. El
poder limitado.

Unidad VI
I- Partidos Políticos. Sistemas de Partidos.
II- Los Grupos de Interés y los Grupos de Presión. Los movimientos sociales.
III- Opinión pública. Medios de Comunicación y Política.

Módulo 4: El Estado y el Escenario Internacional


Unidad VII
I- Nuevas formas de interrelación e interdependencia. El escenario
internacional y los procesos de integración y desintegración: Mundialización,
Globalización, Regionalización y desglobalización.
II- Nuevos actores políticos del escenario internacional.

m a p a c o nc e pt u al

Esta asignatura no posee mapa conceptual. Ante cualquier duda, consulte con
su tutor”

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 6


m a c r o o b j e t ivos

• Identificar la especificidad de lo político dentro del ámbito de lo social,


comprendiendo los problemas medulares de la ciencia política.
• Desarrollar habilidades en el manejo del instrumental analítico para la
descripción, interpretación y crítica de los fenómenos políticos en el marco
de los procesos histórico-sociales.
• Profundizar el estudio –iniciado con la asignatura Constitucional I– del Estado
y sus diferentes manifestaciones históricas, a los fines de contextualizar
institucionalmente el estudio del derecho.
• Comprender la sustancia, organización y estructura del Estado como unidad
de acción y decisión para diferenciarlo de toda otra organización social.
• Generar conocimiento y comprensión crítica de la democracia, y de los
preceptos normativos que fundamentan la ideología legitimizadora.
• Conocer el desarrollo histórico del pensamiento político de distintos autores
clásicos, para fortalecer los lineamientos teóricos principales de la materia.
• Evaluar las nuevas formas de manifestación del poder estatal y el proceso de
la globalización, a efectos de un aprendizaje comparativo con las estructuras
teóricas tradicionales de la teoría del estado.
• Distinguir las notas características de los distintos actores políticos en el
marco de los procesos histórico-sociales.
• Distinguir las distintas corrientes ideológico-políticas que surgieron con la
modernidad, necesarias para interpretar los fenómenos políticos actuales.
• Desarrollar una metodología de estudio que permita comprender la realidad
política regional y argentina, a través de procesos reflexivos que promuevan
su análisis crítico.
• Conocer los problemas de la globalización y sus consecuencias en lo
político-institucional.
• Desarrollar los valores democráticos, los derechos humanos y la solidaridad,
como actitud permanente ante los acontecimientos cotidianos de la vida
personal y profesional.

a g e n da

Esta asignatura no posee Agenda. Ante cualquier duda, consulte con su tutor”

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 7


m a te rial
Material Básico:
• Material elaborado y publicado en la plataforma de la UBP.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y PIÑERO, Ma. Teresa: El
conocimiento de la Política. Ed. Advocatus, Córdoba, 2001.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana (y otros): Notas sobre Teoría
del Estado. Ed. Advocatus, Córdoba, 2000.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CENTENO, Carlos
A.: Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed. Advocatus, Córdoba, 2001.
(Hay ediciones anteriores).
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María S. y PIÑERO, María Teresa: Las
Transformaciones del Estado. Ed. Advocatus. Córdoba, 2001.

Materiales Complementarios:
• ARISTÓTELES. La política.
• BIDART CAMPOS, Germán J. Lecciones elementales de política, Ed. Ediar,
Bs. As. 1973.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y PIÑERO, M. Teresa. El estado
y sus modelos histórico-políticos en Europa y Latinoamérica. Ed. Advocatus.
Córdoba, 2015.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana: “La Democracia”, pp. 185 a
207. En: Cuadernos de Política. Ed. Advocatus, Córdoba, 1998. (El alumno
encontrará este material en el CD en forma de enlace).
• CERRONI, Humberto: Política, teorías, procesos, sujetos, instituciones y
categorías. Ed. Siglo XXI, México, 1992.
• CHEVALLIER, Jean Jacques: Los grandes textos políticos desde Maquiavelo
hasta nuestros días. Ed. Aguilar, Madrid, 1965.
• FAYT, Carlos S. Derecho Político, Ed. Depalma, Bs. As. 1998.
• HELD, David. La democracia y el orden global, del Estado moderno al
gobierno cosmopolita, Ed. Paidós, Barcelona 1997.
• JUÁREZ CENTENO, Carlos et al.: La Ideología Contemporánea. Ed. Avocatus,
Córdoba, 1991.
• KELSEN, Hans. Esencia y Valor de la Democracia.
• LÓPEZ, Mario Justo. Introducción a los Estudios Políticos. Ed. Depalma, Bs.
As., .1987.
• LÓPEZ, Mario Justo: Introducción a los Estudios Políticos. Tomo 1. Ed.
Depalma, Buenos Aires, 1987. (Hay otras ediciones).
• LÓPEZ, Mario Justo: Manual de Derecho Político. Ed. Kapelusz, Buenos
Aires, 1981.
• PINTO, Julio (comp.): Introducción a la Ciencia Política. Eudeba, Buenos
Aires, 2001. (Hay ediciones anteriores).
• PLATÓN. La República.
• PRELOT, Marcel. Historia de las Ideas Políticas, Ed. La Ley, Bs. As., 1971.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 8


• SABINE, George H. Historia de la Teoría Política, Ed. Fondo de Cultura
Económica, Méjico, 1994.
• SARTORI, GIOVANNI.
• La democracia en 30 lecciones, 2008.
• ¿Qué es la democracia?, 1993.
• Teoría de la Democracia, debates contemporáneos, 1987.
• Aspectos de la Democracia, 2007.
• Partidos y Sistemas de Partidos, 2005.
• VALLÉS, Joseph M.: Ciencia Política. Una introducción. Ed. Ariel,
Barcelona, 2000. Disponible en https://ovejasconpieldelobo.files.wordpress.
com/2016/01/josep-m-valles-ciencia-politica-una-introduccion.pdf
• TOMASINI, L., TUSSIE, D. y ESCUDÉ, C.: Video 2do. Congreso Nacional de
Ciencia Política, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 1995.
• Diamint, Ruth. “Democracia: Civiles y Militares”. Video.
• “La democracia argentina 1983-2001”. Video sobre “18 años de Democracia”,
extractado del programa especial de Canal 7 – Buenos Aires.

g l osario

Actores políticos: Denominación que se puede utilizar como sinónimo de


“sujetos políticos”, “fuerzas políticas”, etc.

Administración pública: El conjunto de personas que no están involucradas


de manera directa en la toma de decisiones políticas importantes, pero que
construyen y ponen en práctica las políticas que cumplen estas decisiones. Ejs.:
policías, enfermeras de la salud pública, agentes de hacienda, etc.

Agonal (lucha): Es una de las fases de la política. Ésta hace a la dinámica de la


política (ver Dinámica política).

Autonomía: También respecto a la política, en el sentido de que tiene “leyes”


propias, explicaciones, causalidades que le son inherentes y que difieren de las
de otros ámbitos como la economía, por ejemplo.

Burocracia: Una manera de organizar la administración pública que


enfatiza el profesionalismo, la contratación y los ascensos en base al mérito
y la profesionalización. Se suele usar en forma “peyorativa” de la noción de
administración pública.

Causalidad: Una interpretación de las relaciones entre eventos, en la que un


evento “provoca” o produce otro evento.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 9


Ciencia política: Disciplina científica. Un ejemplo de las llamadas ciencias
sociales, culturales o “blandas”. Entre ellas podemos señalar, también, la ciencia
jurídica, la historia, la sociología, etc. Tiene por objeto el estudio de la política.
Podemos sostener que es el campo académico que toma como su tarea única y
general el análisis de la política, en especial la del Estado.

Ciencia política “conductista”: Es la que enfatiza el análisis estadístico y las


teorías abstractas en busca de regularidades básicas y esenciales a lo largo de
un conjunto de eventos.

Ciencia política “interpretativa”: Es la que enfatiza los métodos históricos,


antropológicos, legales y el todo complejo que se está estudiando. Heller,
cuando sostiene que su teoría del Estado será ciencia política cuando logre
describir, interpretar y criticar los fenómenos políticos, se enrola en esta postura
de una manera mucho más acabada, o podemos decir “científica”, que los que
sólo apelan a uno de los métodos señalados.

Compleja e indivisa: Como una suma de todas las otras características de la


política, y como parte de la realidad humana y social, la realidad política es
compleja y de imposible división. La efectividad humana implica un todo
inseparable en los hechos, aunque en las reflexiones o “in abstracto” cada
ámbito de ese acontecer sí pueda ser “partido”, separado o desagregado a los
fines de su análisis.

Comunismo: Es una versión del socialismo marxista, la más radical. Los


comunistas, en general, sostienen que la única forma de construir un Estado
socialista es mediante la revolución, por lo que en ocasiones están menos
interesados por las elecciones que los socialistas democráticos. Después de
1920, los comunistas reconocieron mayoritariamente el liderazgo de la ex Unión
Soviética (URSS) en la formulación de sus objetivos y estrategias. Se suele
expresar que el sistema comunista cayó con la desaparición de la ex URSS,
en la década de los ´90. Aunque también podemos señalar que todavía existen
modelos que se acercan a lo que era ese tipo de Estado socialista: China, Corea
del Norte, ¿Cuba?

Conservadurismo: Ideología que postula como el objetivo más importante de la


política la de crear sociedades estables basadas en una jerarquía de poder. Éste
debe estar en manos de una clase tradicional de gobernantes. Aparece como
una reacción al liberalismo por parte de quienes se sienten amenazados en su
condición social privilegiada: nobleza terrateniente, jerarquías eclesiásticas.

Democracia: Reafirmando el conocimiento vulgar, podríamos decir que es el


gobierno del, por y para el pueblo. Su terminología proviene del griego, y está
integrada por las voces “demos” y “cracia”, esto quiere decir, el gobierno de
los demos. Éstos eran pequeñas divisiones territoriales de las polís griegas, por
los cuales se accedía a la vida ciudadana. Como el origen de la democracia
lo encontramos en Grecia, de allí su nombre. Es una forma de gobierno, un
régimen político, y hasta se habla de una forma o estilo de vida. Existen distintos
tipos de democracia, pero las denominaciones más conocidas y que implican
mayores devaneos de los teóricos y los políticos son: democracia formal y
democracia sustancial (social); directa o indirecta, etc. Obviamente, cuando nos
adentremos en su estudio veremos que el término tiene más acepciones según
vaya acompañado de algún adjetivo calificativo: “delegativa”, “participativa”,
“representativa”, “liberal”, “procedimental”, etc.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 10


Dictadura: Toda forma de gobierno en la que el o los titulares del poder no
lo han obtenido constitucionalmente, o cuando lo ejercen sistemáticamente en
contra de esos principios y reglas, de tal suerte que no tienen responsabilidad
alguna en el ejercicio del poder. Lo que legitima su accionar es el temor de los
ciudadanos o súbditos.

Dinámica política: Como la política es polifacética, una de esas faces que la


integran hace referencia a su dinamismo. Cuando se habla de dinámica política,
en el campo de la ciencia política, estamos refiriéndonos a los distintos actores
políticos que protagonizan el hecho político: partidos políticos, grupos de
presión, opinión pública, etc. Son los que ponen en movimiento la estructura de
la relación política para que ésta no esté siempre inmóvil e igual, lo que impediría
la evolución, el cambio, etc. Algunos autores, como Prelot, la denominan vida
política.

Especificidad: Nos estamos refiriendo al ámbito de lo político. Queremos decir


que tiene características propias.

Estado de derecho: Hace referencia a una versión del Estado moderno que
implica el ejercicio del poder estatal según los parámetros del derecho, o si
se quiere, el ejercicio del poder estatal con las limitaciones que el derecho le
impone.

Estado liberal de derecho: Es un tipo de Estado de derecho. Luego de la primera


versión del Estado moderno, la absolutista, a partir de fines del siglo XVII en
Inglaterra, pero con la consolidación en las democracias constitucionales del XIX
se evidenció el ejercicio de este tipo de Estado que hizo crisis a finales del primer
tercio del XX. También se lo llamó Estado liberal o Estado de derecho formal o
clásico. El rol del Estado en esta versión es la de ser un Estado gendarme o
abstencionista. Los neo-liberales hablan de un Estado mínimo.
Estado moderno: Modelo de dominación política que surge a partir del siglo XV
en el círculo cultural de occidente. Se ha convertido en el modelo paradigmático
de la modernidad. Ha tenido distintas versiones o estilos y perdura hasta el día
de la fecha, aunque algunas teorías o autores preanuncian en la actualidad la
hora de su fin o extinción.

Estado social de derecho: Es la versión que adopta o hacia la que evoluciona el


Estado liberal de derecho luego de su crisis en la década del ´30. Su época de
vigencia es hasta 1970, aproximadamente. También se lo conoce como Estado
de bienestar, Estado democrático. Estado de justicia, Estado keynesiano, etc. El
rol del Estado en esta versión es el de un Estado intervencionista o asistencialista.

Fascismo: Movimiento político que apareció en las décadas de los ´20 y ´30.
Enfatizaba el boato militarista, el nacionalismo, la representación corporativa
bajo el mando de un dictador único. El ejemplo arquetípico lo constituye Benito
Mussolini. Pero también se suele señalar a Franco en España, Salazar en
Portugal, etc. En un sentido estricto, se reduce a la Italia fascista de Mussolini,
pero en una acepción más amplia, en la Argentina se utiliza el vocablo fascista
para calificar las actitudes anti-democráticas.

Fenómeno político: Nos referimos a la actividad y a la relación (humana) que


constituyen la realidad política.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 11


Fin del Estado: Se relaciona con la cuestión del para qué existe el Estado.
Siguiendo el pensamiento de Heller, hace a la existencia misma del Estado, a su
“ser”. Es sinónimo de su función social.

Globalización: Es un fenómeno que supone el acortamiento del tiempo y el


espacio fruto de la revolución tecnológica operada en el siglo XX. Para algunos
es una nueva etapa del capitalismo. Suele ser catalogada como un fenómeno
económico, tal vez por sus implicancias, pero es un proceso complejo y más
amplio que no puede agotarse con una explicación “economicista” o monocausal.

Grupo de interés: Es una asociación o grupo de personas que se ven unidas


por un interés en común. Puede ser deportivo, cultural, económico, social, etc.

Grupo de presión: Todo grupo de interés que, además, intenta presionar al


gobierno para que éste tome medidas de gobierno que recepte sus voliciones.
Todo grupo de presión es grupo de interés, pero no viceversa. Es una fuerza
política o actor político.

Historia de las ideas: Otra parte de la ciencia política que hace un estudio de la
evolución del pensamiento político, cómo se ha ido generando la teoría política a
través de la perspectiva de los distintos autores a lo largo de la historia. (Ver lista
tipo de la UNESCO en los contenidos de la Unidad 1 del módulo 1).

Ideología: Conjunto de ideas que están relacionadas y que se modifican entre


sí; conjunto de ideas organizadas sobre algo.

Justificación del Estado: ¿Por qué existe el Estado? Es un problema del “deber
ser” que se relaciona con la función jurídica del Estado y el derecho. Es más bien
un problema de la filosofía jurídica que de la ciencia política.

Liberalismo: Ideología que postula que el objetivo más importante de la política


es ayudar a los individuos a desarrollar el máximo de sus capacidades, con la
menor intervención posible por parte del gobierno. Resalta el papel protagonista
del individuo: su libertad es el valor supremo que sólo tiene como límite la
libertad de los demás.

Medios de Comunicación Social: Son lo que se conoce como “medios”;


también se los denomina medios masivos de comunicación: la prensa, la radio, la
televisión, etc. En los últimos tiempos han adquirido una relevancia inusitada en
el escenario político. Hoy es más importante para un político asistir a un programa
de televisión que ir a un mitín político en algún barrio debido a la masividad del
público que posibilitan estos nuevos medios. Además pueden erigirse en un
instrumento para la contienda electoral. Ejemplo de ello lo constituyó Berlusconi,
monopólico empresario de la televisión privada de Italia, que a través de ella
llegó al poder en ese país.

Mercado: Para los liberales es sinónimo de sociedad civil. En contraposición con


lo estatal, que es el ámbito de lo público, el mercado es el ámbito de lo privado.

Modelos de dominación política: Formas de organización política. A lo largo de


la historia humana han existido distintos ejemplos.

Modelos históricos de organización política: Véase Modelos de dominación


política. Ej.: la polis griega, el feudalismo, el Estado, etc.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 12


Nación: Grupo grande de personas que están unidas y reconocen una semejanza
entre ellas debido a una cultura común. En particular, un idioma común parece
importante en la creación de la nacionalidad, pero también puede ser una
religión, una forma de vida, etc.
Las naciones suelen coincidir con los límites políticos de los Estados, pero no
siempre. Así, el idioma y la cultura kurdos se extienden a lo largo de partes del
territorio de Turquía, Irak e Irán; nacionalismo irlandés y británico se encuentran
mezclados en el territorio de Irlanda del Norte. Existen sobrados ejemplos de la
falta de concordancia entre los “límites” nacionales y los límites de los Estados.
Tal situación es una fuente poderosa de conflictos y agitación política.

Nacionalismo: Ideología que se identifica apasionadamente con un Estado de


parte de sus ciudadanos. Es importante tener en cuenta que el nacionalismo
es un concepto proteico, esto es, que puede ser de diferente tipo. En realidad,
todas las ideologías tienen distintas versiones, sub-tipos, etc.

O.N.G.: Organización no gubernamental. En el ámbito de las relaciones


internacionales, y en lo que podemos llamar la “arena política internacional” (o
si prefiere, el escenario internacional en el que se desenvuelve la política), se
denomina de esta forma a ciertas organizaciones que cumplen una función similar
a la de los grupos de interés y que en reiteradas oportunidades se transforman en
grupos de presión. Ejemplos de ONGs son: Amnesty International, Greenpeace,
por sólo citar las más conocidas.

Opinión pública: El proceso político tiene en la opinión pública un elemento


integrador de su legitimidad. Si bien la mayor libertad de opinión se encuentra en
las democracias, en todo régimen político las decisiones tienen un gran soporte
en la opinión pública. Es otro de los actores o fuerzas políticas. Es volátil,
cambiante.

Partido político: Es otro ejemplo de fuerza política o actor político. Si bien hay
distintos tipos y clases de partidos políticos, desde una perspectiva tradicional,
podríamos decir que es un grupo de personas que unidos por una misma
ideología intentan llegar al poder (o al menos desplegar una función de control
si no logran acceder al gobierno). Sin embargo, también podemos señalar como
uno de sus rasgos característicos la de ser un mediador entre la sociedad y
el gobierno. Es un actor político fundamental toda vez que “monopoliza” la
oferta política. Con esto queremos expresar que para ser presidente, legislador,
concejal, etc., hay que alcanzar el cargo, casi en todos los países, a través de
un partido político.

Poder: Capacidad de una persona para causar que otra haga lo que desea
aquella, por cualquier medio. // Uno de los elementos que constituyen la
organización estatal. En tal sentido no debe confundirse poder con gobierno. El
poder hace referencia al poder del Estado, en cambio el gobierno es sólo una
“parte” del poder estatal.

Polifacética: Es una de las características de la política. Significa tener muchas


fases.

Política: Objeto de nuestra disciplina, la ciencia política. Implica una


actividad humana que supone una relación. Esta relación es una relación de
mando, subordinación, por la cual un individuo logra doblegar la voluntad
de otro/s. Es un término complejo, multívoco, que en general es usado
por las personas de manera irreflexiva. Nosotros debemos utilizarlo en su
acepción estricta, y en tal sentido esa relación de mando y obediencia de

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 13


la que venimos hablando exige no solo la formalidad de tal relación sino un
contenido, esto es, la construcción, consolidación y conservación del agregado
humano. Se utiliza así como sinónimo de sistema político, y debemos aclarar
que el sistema político paradigmático de los últimos siglos es el Estado.

Política internacional: Política conducida entre Estados, en lugar de aplicarse


dentro de un solo Estado.

Privado: El ámbito de lo individual, lo opuesto a lo estatal. Ámbito donde impera


la autonomía de la voluntad de la persona, donde el Estado no puede ni debe
interferir. Para los liberales es sinónimo de mercado.

Público: El ámbito de lo estatal, lo político (a partir de la modernidad). Lo opuesto


a privado.

Relaciones internacionales: Otro ámbito de la ciencia política que en los


últimos tiempos ha adquirido una relevancia mayor debido a los fenómenos de
internacionalización, trasnacionalización y globalización de las sociedades y
la política. (Ver lista tipo de la UNESCO en los contenidos de la Unidad 1 del
módulo 1)

Simbólico: Otro de los caracteres de lo político: que se expresa simbólicamente,


a través del signo. No es como la realidad de la naturaleza, totalmente objetiva.

Sindicato: Una de las formas asociativas más importantes de los últimos


tiempos. También fue una de las más precoces. Sus orígenes se remontan al
proceso de formación del Estado moderno, allá por el Renacimiento. El peso de
los sindicatos en la vida social y política de los países ha adquirido tal presencia y
relevancia que se ha llegado a hablar de “política de los intereses” y a configurar
el mismo proceso político como una contratación triangular entre sindicatos
obreros, sindicatos patronales y gobierno. Si bien la palabra, técnicamente,
engloba tanto a los sindicatos obreros como a los patronales, usualmente
prepondera su uso en referencias a los primeros. Adquieren gran relevancia por
su defensa de intereses económicos comunes en su rol de fuerza contractual
(que se ejercita en los enfrentamientos con la contraparte económica, esto es,
los sindicatos patronales), pero que también se manifiesta en su lucha con las
otras articulaciones del poder político (gobierno, parlamento, entidades locales)
y con los partidos políticos. Son un ejemplo de fuerza política, sujeto político,
actor político, como se lo quiera llamar. Depende el rol que “jueguen” son un
tipo de grupo de interés y se pueden tornar en el ejemplo más claro de grupo
de presión.

Soberanía: Es un atributo del poder del Estado. Es lo que lo hace diferente al


poder de las otras organizaciones que existen dentro de su territorio, y que se
traduce en el monopolio de la fuerza física, en el hecho de decidir en última
instancia, etc.

Socialismo: Ideología que plantea que la sociedad está integrada por clases
que se hallan en constante conflicto y que a los fines de establecer una sociedad
justa, con personas iguales, el proletariado o clase obrera deberá hacerse del
poder y así llegar a esa etapa final donde las clases, y por lo tanto el Estado, no
sean necesarios.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 14


Socialismo democrático o socialdemocracia: Rama del socialismo que
apoya la democracia electoral. Por lo tanto, promueve el acceso al poder del
proletariado por vía de las elecciones. Postulan una evolución mucho más
gradual, un progreso paulatino y no un cambio radical.

Sociedad civil: Concepto y realidad que surge contemporáneamente al


surgimiento del Estado. Para los liberales es sinónimo de mercado.

Sufragio: Voto. El sufragio universal (un hombre, un voto) representa la mayor


fuerza política de los tiempos modernos y uno de los signos principales –sino el
principal– de la democracia moderna.

Sujetos políticos: En sentido estrictamente técnico se utiliza como sinónimo


de actores de la política (“actores políticos”). Podemos señalar a los partidos
políticos, grupos de presión, etc.

Teoría del Estado: Es una forma de hacer ciencia política. Se ocupa del estudio
del Estado. La primera obra científica sobre el tema fue Teoría del Estado, de
Hermann Heller. (Ver lista tipo de la UNESCO en los contenidos de la Unidad 1
del módulo 1)

Tercera Vía: Es una posición del gobierno laborista inglés del actual primer
ministro, Tony Blair. Fue esbozada por Anthony Giddens, un cientista social
y político inglés de gran renombre y de origen marxista, que actualmente es
profesor de Sociología en la London School of Economics. Intenta ser una suerte
de simbiosis entre la antigua social-democracia y el actual liberalismo económico
o capitalismo. Fue presentada como programa político e ideológico a fines del
siglo pasado, circa 1999.

Territorio: Es uno de los elementos del Estado. Constituye su “base” física,


pero entendida en un sentido más amplio, ya que lo integran su espacio aéreo,
el subsuelo, el mar adyacente, etc., e incluso la sede de sus embajadas en el
extranjero.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 15


m ó d u los

m1

m1 microobjetivos

• Identificar la especificidad de lo político a fin de vincularlo con el ámbito de


lo social.
• Distinguir lo político como fenómeno social de la ciencia política, en una
relación de objeto de estudio a disciplina.
• Identificar las diferentes perspectivas teóricas respecto al origen de la
disciplina.
• Comprender la función de la ciencia política como disciplina metodológica
de estudio de lo social.
• Analizar la relación de la ciencia política con otras disciplinas de estudio
acerca del fenómeno social y su autonomía.
• Comprender la importancia del pensamiento de Athenas en la construcción
de las ideas de ciudadanía, participación y democracia.
• Analizar el pensamiento de Sócrates, Platón y Aristóteles, y sus aportes para
el estudio del Estado, gobernante y poder.
• Comprender la cosmovisión ideológica ateniense del TODO/PARTE y su
proceso evolutivo hacia la edad media.

m1 contenidos

A continuación los invitamos a ver el video de presentación de este módulo.

Podrá visualizar el video presentación desde su plataforma

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 16


Estimado alumno, en este primer módulo de la asignatura, compuesto por 4
puntos centrales; transitaremos inicialmente por una instancia introductoria que
nos conduzca hacia la comprensión del hombre como sujeto social y relacional
y la realidad que este construye: efectividad humana.
A partir de allí, iniciaremos el estudio de la política como fenómeno social,
procurando identificar sus caracteres y las dificultades que su definición
envuelve, motivado ello por el uso irrestricto de dicho termino en el vocabulario
no científico.
La tercera instancia permite un análisis detallado de la ciencia política como
disciplina autónoma dotada de un método cuyo objeto resulta, precisamente, el
fenómeno político. Aquí indagaremos sobre las distintas posturas respecto a su
origen y los distintos enfoques que pueden encontrarse respecto al abordaje del
estudio científico de lo político.
También consideramos importante comprender que hay diferentes ámbitos que
pueden constituir un estudio científico del fenómeno político: así el estudio y
comprensión del modelo de organización política que conocemos con el nombre
de Estado, o el abordaje de la historia de las ideas políticas a través de los
diferentes autores que han contribuido a la formación de la teoría política; o bien
ocuparnos del estudio de otros actores políticos que no sean el Estado; o, en fin,
visualizar que en cierta forma la problemática de las relaciones internacionales
también son parte de nuestra disciplina.
La última parte de este módulo está vinculado al estudio de la cosmovisión
ideológica ateniense, su desarrollo y estructura político-social de las polis y sus
aportes al estudio actual del fenómeno político, con especial consideración de la
democracia como forma de vida.
Esto se completará con el estudio de los autores clásicos como PLATON y
ARISTOTELES a través de sus obras: LA REPUBLICA Y LA POLITICA.

Unidad I: LA POLITICA Y SU CONOCIMIENTO


I. Nociones introductorias de la asignatura: el hombre y la realidad social como
efectividad humana.
II. La Política: Delimitación conceptual y caracteres. Distintos enfoques sobre
su especificidad. Autonomía de lo político.
III. La Ciencia Política: Su función. Descripción, interpretación y crítica de los
fenómenos políticos. Distintas posturas respecto a su origen. Teoría del
Estado, Historia de las Ideas, Dinámica Política, Relaciones Internacionales.
IV. El nacimiento de lo político: Platón y Aristóteles. Atenas: Ciudad estado y la
unidad persona/estado (estructura TODO/PARTE).

I- NOCIONES INTRODUCTORIAS DE LA ASIGNATURA: EL HOMBRE Y LA


REALIDAD SOCIAL COMO EFECTIVIDAD HUMANA.
El hombre como protagonista de todas las ciencias sociales, construye la
realidad como algo vivido, siendo parte inserta de ella en conjunto con sus pares
y actuando de manera socialmente efectiva: la realidad social es una construcción
que realizan los hombres dentro de las condiciones naturales y culturales que lo
rodean.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 17


Las diferentes ciencias sociales permiten el estudio metodológico y sistematizado
del hombre a través de diferentes perspectivas, atrapando y reduciendo
analíticamente su conducta en relación a uno o varios objetos de su realidad
circundante.
En el inacabado universo de estudio del hombre, y del cual se desprenden las
diferentes disciplinas que lo toman por objeto, siempre resultará un puntapié
inicial referirse a la realidad, al contexto en el cual éste se encuentra inserto y
coadyuva junto a sus pares en transformarle.
Tal como veremos, la Ciencia Política ofrece el estudio de un sector del
comportamiento humano, describiendo el conocimiento de los procesos
de interacción permanentes del hombre en convivencia, y cómo afectan el
comportamiento de unos sobre otros a través de una relación de mando y
obediencia continua.
Tal como refiere el mismo Hermann Heller en su obra Teoría del Estado, el hombre
constituye una unidad indisoluble y dialéctica de cuerpo y alma, que actúa con
sentido en la realidad a través de lo corporal, pero que a su vez la penetra con
su espíritu.
En este sentido, refiere que “La realidad social consiste en ese crearse a sí mismo,
en ese renovado engendrarse a sí mismo. No cabe admitirse en ella la presencia
de fuerza productoras y/o relaciones que existen fuera o independientemente del
hombre. Todo lo supra personal y lo infra personal será actualizado por la persona
humana para que sea socialmente eficaz”.1
Tal como este mismo autor detalla en su obra, tanto el carácter natural
(condiciones naturales y leyes físicas de la naturaleza) como el carácter cultural
(acción social con sentido) son determinantes dialecticos e inseparables para
que el hombre efectivice la realidad, la construya.
Así las cosas, la realidad social consiste en efectividad humana, materializada
por actos de sentido voluntarios y comprensivos que el hombre lleva adelante,
que involucran tanto explicaciones causalistas provenientes de las naturaleza,
como consecuencialistas propias del orden cultural.
De todo esto resulta que la política como porción de la actividad humana – y
traducida en comportamientos con vocación de organizar la vida en comunidad-,
y de su estudio metodológico –la ciencia política-; nos permite una comprensión
parcial de la realidad humana, aquella ligada a la vida en comunidad y guiada de
forma perpetua por la máxima aristotélica zoon politikon; siendo así el hombre
protagonista de la política.

1. Hermann Heller. Teoría del estado. Ed. Fondo de Cultura Económica. México, 1985. P. 86

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 18


II- LA POLÍTICA: DELIMITACIÓN CONCEPTUAL Y CARACTERES. DISTINTOS
ENFOQUES SOBRE SU ESPECIFICIDAD. AUTONOMÍA DE LO POLÍTICO.

1- Origen del vocablo Política


En primer lugar veremos la extensión de su significado y, por ende, la dificultad
para una definición univoca.
Este vocablo deriva de la voz “Polis”, usado en el griego clásico. En sus orígenes
estaba circunscrito al tipo de sistema político a que se refería, esto es la polis. Es
decir que históricamente estaba condicionado a su esta forma de organización.
Con el tiempo el significado etimológico originario fue extendiéndose. Por
una parte, comenzó a referirse a otros sistemas políticos, como por ejemplo:
Imperio, Estado, etc. Pero por otro lado, comenzó a aludir a las más diversas
clases de subsistemas –obviamente políticos- que, para su funcionamiento,
requerían la existencia de un sistema político mayor: así, “la bulé” ateniense; “la
geruxia” espartana, etc. A esta extensión ya apuntada se fueron agregando otros
significados atendiendo a la función gramatical de la palabra. Por ejemplo, no es
lo mismo decir política (para designar una realidad sustantivada) que decir forma
política (para cualificar esa realidad); o la política (para designar la estructura de
esa relación); o una política (para designar una actividad específica tendiente a
ocupar el puesto de mando en la adopción y ejecución de una decisión). Ello,
sin contar otras acepciones, significaciones cargada de valoraciones, como por
ejemplo, cuando se utiliza en sentido peyorativo “... es pura política! ...”.
Con este breve introito queremos poner de relieve lo difícil, peligroso y hasta casi
imposible de esbozar una definición mono-conceptual.
Lo que sí intentaremos será delimitar, precisar el fenómeno real –o los distintos
fenómenos reales- que se designan con el vocablo “política”, y sus caracteres:

2- La política como realidad y sus caracteres


A través de sus numerosos significados, la palabra política designa siempre un
sector de la realidad humana. Si bien desde Aristóteles se ha venido utilizando
también para designar el conocimiento de esa realidad, nosotros utilizaremos
el término para referirnos a ese sector de la realidad humana, y nos valdremos
de otras expresiones, como por ejemplo Filosofía política, Ciencia Política, etc.
para designar las disciplinas que se dedican o se ocupan de su estudio y la
producción metodológica de su conocimiento.

En tal sentido, la política como realidad humana, supone ante todo


la existencia de seres humanos, hombres, que conviven: esto es,
convivencia humana, vida social, seres humanos relacionados,
interactuantes. Sin seres humanos que conviven, no hay política.
Sin embargo, no toda convivencia humana es convivencia política,
ni toda actividad del hombre es política: la política es un sector de
la realidad humana pero no es toda la realidad humana. Puede haber
convivencia humana –lazos de amor, de amistad, de colaboración
totalmente espontanea, etc.- que no revista el carácter de política2.

2. LÓPEZ, Mario Justo. Manual de Derecho Político. Ed. Kapelusz, Buenos Aires, 1981. p. 20

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 19


No obstantes aun esa convivencia que se supone sin contenido político esta
necesariamente anclada a la existencia de un contexto político en la cual se
desarrolla: sin sistema político –con sus ingredientes de actividad política y
relación política- no hay convivencia humana organizada y persistente. Este es
el supuesto básico para que pueda haber lazos no políticos de convivencia. Es
por esto que Aristóteles refería al hombre como zoon politikon.
Concluyendo, la realidad política –no distinta del sistema político o convivencia
política- es la relación de mando-obediencia entre los hombres.
De lo expuesto y esta noción que damos como conclusión se desprende que
Sistema, relación y actividad política se suponen recíprocamente.
La realidad política (comprensiva, por consiguiente, del sistema, la relación y
la actividad política), ofrece como sus más salientes características la de ser:
múltiple, polifacética, variable, simbólica y multirrelacionada (y por lo tanto,
compleja e indivisa).

a) La Política: realidad múltiple


Según el grado de generalidad que se tenga en cuenta, la realidad política puede
ser considerada en sentido lato, en sentido intermedio y en un sentido estricto.
O lo que, siguiendo a Bertrand de Jouvenel, denominaríamos “sentido formal”,
“sentido material” y “sentido material limitado”.
En un sentido formal, para que haya política, basta que la actividad de
un hombre o de unos hombres en relación con otro u otros, tienda a que el
comportamiento de éste o éstos sea el que aquél o aquellos se proponen. En
este sentido, la actividad es formalmente política si obedece a una técnica para
inclinar voluntades ajenas y regir sus comportamientos hacia metas propuestas.
No importa el modo de acción de los promotores, ni la naturaleza de la empresa
por realizar, ni la transitoriedad o permanencia del concurso. Ejemplos en este
sentido lo serían: una reunión de vecinos que se juntan para apagar un incendio;
una banda de delincuentes; una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU
para decidir la intervención humanitaria en alguna región del planeta, etc. En
todos estos casos, formal y técnicamente, la actividad es igual. No importa
que varíen los “modos” de la actividad –los fines- ni el grado de su integración:
transitoriedad o permanencia.
En un sentido material, es necesario que la actividad humana se torne
persistente y permanente. Así, dicha actividad debe estar dirigida como medio a
construir, consolidar y conservar el agregado humano –grupo- de que se trate.
Pueden servirnos de ejemplos para comprender esta acepción la creación y
mantenimiento de una Sociedad Anónima, Iglesia, Asociación, etc. Es importante,
en este caso, advertir que sigue sin interesar los fines u objetivos pero que sí
requerimos ahora, de la permanencia.
La política en este sentido, se utiliza como sinónimo de sistema político en
sentido amplio, en la medida que implica un proyecto común permanente que
configura una relación de mando y obediencia no importando a que fines refiera.
Ahora bien, si el agregado humano persistente de que se trata no es uno de los
muchos y diversos que existen con fines específicos: religiosos, culturales, etc.
sino aquel, único, con el fin más abarcador, del cual dependen los demás sin
que él dependa de ellos, es que estamos en presencia de la política en sentido
material restringido, o del sistema político estricto sensu que refiere al estado
y su organización.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 20


Con este significado, la actividad y la relación que constituyen la realidad política
se refieren al Estado, el sistema político paradigmático de nuestro tiempo, y a los
sistemas políticos mayores que él, actualmente en gestación (Unión Europea,
bloques regionales, etc.). En este sentido, son ejemplos: actividades y relaciones
estatales; actividades de órganos estatales; o de un partido político –sistema
político menor- que procure el acceso a ese órgano; o la de un grupo de presión
que busque influir sobre su actividad.

Ahora los invitamos a realizar la actividad 1 correspondiente a


este módulo.

b) Política: Realidad polifacética (fases)


La realidad política se nos presenta como una actividad y una relación
que configura un sistema. Estos distintos aspectos de la realidad política,
existencialmente unidos, ponen de relieve dos fases conceptualmente
diferenciables: La faz estructural y la faz dinámica. Además, la faz dinámica, en su
inseparable vinculación con la estructural, se manifiesta como dos fases también
diferenciables conceptualmente: la faz agonal y la faz arquitectónica.
La actividad política se da dentro de una relación y ésta implica una estructura en
la que se articulan las partes de un todo. Así, encontramos diferentes “jerarquías”:
mando y obediencia. Esta estructura tiende a traducirse en Instituciones Políticas.
Dentro de esta estructura y alrededor de ella apreciamos “actividad” que se
traduce en la otra faz, la faz dinámica de la política. En esta última, a su vez,
encontramos las dos restantes: agonal y arquitectónica.
En todo sistema político nos encontramos con cargos, roles, en torno a los
cuales se desenvuelve “actividad”, ya sea para acceder a ellos, ya sea para
conservarlos. Desde esta perspectiva la política es “lucha” y “conflicto”, lo que
supone la “agonalidad” de la política, o en otros términos su faz agonal.
Pero quedaría incompleto este panorama si redujéramos la política a la lucha
por el poder. Una vez poseído, o una vez en él, es también un medio para
construir, consolidar, consensuar la vida política, la convivencia política. Todo
ello con el fin de alcanzar y lograr objetivos, metas comunes. Este sentido
constructor, integrador, realizador de objetivos comunes del poder hace a su faz
arquitectónica. En otros términos, el politólogo alemán Carl Schmitt nos habla
de la “relación amigo-enemigo” que siempre se encuentra en la relación política,
en las relaciones de poder. En nuestra opinión, y en otros términos, se refiere a
estas dos fases de las que estamos hablando y que siempre están presentes en
la política. Aunque alguna de ellas pueda preponderar más en un caso o ejemplo
dado, analizado.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 21


Tal como refiere Mario Justo López, la actividad política no tiene tal sentido por
si misma sino en función de una determinada relación interhumana. Esta relación
implica una estructura (articulación entre las partes de un todo) que se manifiesta
como una diferenciación jerarquizada entre seres humanos, de tal como que la
voluntad y consiguiente actividad de los unos determinan la de los otros.3

En este punto del desarrollo del módulo, les sugerimos la realiza-


ción de la actividad 2.

c) Política: Realidad variable


Esta realidad a la que llamamos política no fue siempre la misma, igual, ni en el
espacio ni en el tiempo. Es por eso que aun cuando la realidad política tenga
siempre las faces ya señaladas (lo permanente), diferirá –en cuanto realidad- de
un lugar a otro o de una época a otra (lo contingente) Ejemplos: no es lo mismo
la realidad de la polis en la antigüedad que la de los Estados modernos; en
igual época no es igual la realidad política de un régimen totalitario que la de
uno democrático. En otro tipo de ejemplos, podemos apreciar esa “variabilidad”
comparando la realidad política de Ushuaia con la de Dusseldorf (Alemania), aun
cuando esa realidad política esté integrada por las mismas partes constitutivas.
También varía la realidad política de la Córdoba de fines del siglo XIX con la de
fines del XX.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 22


d) Política: Realidad simbólica
Todos los actos, los hechos, situaciones, etc. en que se manifiesta materialmente
la política son traspuestos a un registro compuestos de símbolos. La política es
una realidad simbólica. Así, los fenómenos políticos no son tales sino a través de
los símbolos que le dan sentido.
En la realidad política lo esencial no es el fenómeno en sí mismo, sino lo que se
ve de él, o como se cree verlo, como se lo siente. Lo esencial es la imagen, que
en el universo político es creada por un conjunto de símbolos. La “imagen” la
dan los oropeles, que consisten a veces en tradiciones, normas, creencias, etc.
Ejemplos: Rey, Juez, líder. Alguien es juez aunque intrínsecamente no le interese
la justicia. Rey aunque sea “lelo”. Lo que importa para ser líder, es que por
ejemplo, alguien parezca ser valiente aunque en realidad sea un cobarde; o que
parezca ser un genio aunque en realidad sea un mediocre. También pueda que
sea valiente y genial, pero lo que importa es que lo parezca, que lo represente.
De ahí la importancia de la imagen.
También ocurre que un mismo hecho tiene connotaciones distintas en función
de la imagen. Así por ejemplo, la elección de Reagan como presidente de USA
–un mismo hecho- puede ser tenida como una desgracia o como una buena
estrella, un augurio –distintas imágenes-. El pacto que Petain hizo con Hitler para
que este no invada el sur de Francia –un mismo hecho- para algunos fue una
demostración de Petain como traidor mientras que para otros logró la salvación
–distintas imágenes-.
Dada esta característica simbólica de la realidad política, se convierte en un
factor determinante de ella, por un lado, los distintos resortes sicológicos, con
alta dosis de irracionalidad: ambición, vanidad, temor, el deseo, la fe. Y por otro,
las distintas doctrinas operantes: ideologías, mitos, utopías, etc. Además, en la
actualidad, y desde hace ya unas décadas, juegan un papel preponderante en
esto los medios de comunicación con fines de propaganda. Un sector importante
de la realidad política consiste en crear la imagen y “venderla”.
Duverger, en este sentido expresa: “El siglo XX no es sólo el siglo del átomo:
también es el siglo de las ciencias sociales. Los nuevos métodos de propaganda
y encuadramiento de los hombres pueden ya cambiar al mundo tanto como la
utilización de la energía nuclear(...) El desarrollo de la ciencia política permite
entrever la posibilidad de una política consciente, en la que los hombres dejarán
de ser objetos, cosas en manos de sus dirigentes. Es de esperar que al fin un día
será falsa la fórmula de Maquiavelo, por desgracia aún verdadera: `gobernar es
hacer creer’”.

e) Política: Realidad multirrelacionada


La política, como realidad existencial, se encuentra relacionada con otras
realidades. Pero algunas de esas realidades con las que se relaciona no son,
en rigor, sino manifestaciones o modalidades, elementos de ella misma. Así
corresponde señalar que, a más de multirrelacionada es una realidad compleja
e indivisa.
Compleja por estar constituida por diversos elementos: ideas, instituciones y vida
política, siguiendo a Prèlot. Pero es también indivisa, porque existencialmente
–ontológicamente- es una, sin desmedro de la diversidad de sus elementos
constitutivos y dejando en claro que ellos se interrelacionan, se interinfluyen.
La multirrelación que se opera “dentro” de esa realidad se traduce en el influjo
recíproco existente entre la vida política, las instituciones políticas y las ideas
políticas. Así por ejemplo: de las ideas del racionalismo filosófico del siglo XVIII,

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 23


de esas ideas de la ilustración, de los “contractualistas”, etc. hubo una influencia
hacia hechos que ocurrieron como por ejemplo la Revolución Francesa, y ésta
generó –a su vez-nuevas instituciones que gestaron nuevas prácticas, nuevas
ideas y así sucesivamente. O podríamos comenzar el ejemplo a partir de alguno
de los otros ingredientes de esta multirrelación hacia “adentro” de la política y
el resultado sería apreciar de cualquier forma la relación recíproca entre ellos
–vida, instituciones e ideas políticas-
Pero, como ya lo señaláramos, se relaciona con otras realidades extrañas a
ella: con normas jurídicas y morales (derecho y moral) que la estructuran como
relación y la regulan como actividad. También, obviamente, con todo el contorno
ambiental que la rodea, condiciona: factores o condiciones –mejor esta última
acepción- sociales, sicológicas, históricas, económicas, geográficas, etc. Hemos
visto, aunque muy al pasar que la política es variable y está históricamente
condicionada. Por ende, su vinculación con la historia aparece manifiesta.
La “multirrelación” es doble: “dentro” de la realidad política y “con” la realidad
extra política.
Múltiple, polifacética, variable, simbólica y multirrelacionada, la realidad política
es una realidad compleja que no puede dividirse en compartimientos estancos.
Aunque susceptible de diversos enfoques conceptuales, - es existencialmente
una, sin desmedro de la diversidad de sus elementos constitutivos, de los
factores que la condicionan y de las consecuencias que origina. Como ya
lo señaláramos, y siempre que esto no se olvide, científica y didácticamente
resulta de utilidad la división ternaria que de ella hace Marcel Prélot en ideas,
instituciones y vida políticas. En este sentido la estructura de la currícula de la
asignatura sigue este diseño ya que analizamos ideas-marxismo, liberalismo-
y teorías –normativas, institucionalistas, críticas-, estudiamos instituciones –por
ejemplo el Estado- y en lo referente a la dinámica política nos ocupamos de lo
que es la vida política, el rol que juegan los actores políticos –partidos, grupos
de presión, opinión pública, etc.-

3- Hacia una definición de la política


Desde un punto de vista amplio podríamos decir que la política se traduce en
el conjunto de actividades destinadas a organizar la vida de un grupo a través
de la discusión e implementación de un proyecto común de orden. Esto supone
las acciones realizadas con la intención de influir, conservar o modificar el poder
y la organización necesaria para llevar adelante ese proyecto de orden. Desde
este punto de vista, la política es una actividad generalizada que tiene lugar en
todos aquellos ámbitos en los que los seres humanos se ocupan de producir y
reproducir sus vidas en el marco de un fin común determinado.
Esta actividad puede suponer tanto enfrentamientos como cooperación, ya que
pueden existir disputas tanto sobre el proyecto en sí como sobre sus formas de
implementación.
Así en la vida de los grupos, de la más diversa índole, por ejemplo religiosos,
académicos, deportivos etcétera, las reglas y normas que se discuten y dictan
como las actividades que tienen que ver con el proyecto que el cuerpo estructura
para su conformación y reproducción (ese proyecto de orden) entrarían dentro
de lo que llamamos política en sentido amplio.
Desde un punto de vista más específico la política se liga a cuestiones relacionadas
con lo público. En eso pensaba Cicerón cuando habló de res pública, la cosa
pública, la que es común a todo el grupo social.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 24


Anteriormente en Grecia, ya se había considerado el orden político, como un
orden común, creado para resolver las cuestiones en que todos los integrantes
de la comunidad tenían algún interés. Así el concepto de un orden, que era
político y común al mismo tiempo, fue expuesto por Platón.
Se puede decir que las palabras «pública», «común» y «general» tienen una
prolongada tradición de uso que las ha hecho sinónimo de lo político.
El carácter común del orden político se ha reflejado en la historia política, en la
idea básica de que la política se ocupa de los intereses generales, compartidos
por todos los integrantes de la comunidad; la autoridad política habla en nombre
de una sociedad considerada en sus cuestiones comunes, en las “cuestiones
públicas”. Lo público se diferencia de lo privado - la familia y el ámbito de
intercambio de mercancías- y de lo estatal - monopolio del poder soberano -.
Lo público se refiere a aquel espacio de discusión de temas comunes, abierto a
todos.
Teniendo en cuenta lo expresado sostenemos que desde un punto de vista
específico y en el sentido utilizado desde nuestra perspectiva por la ciencia
política, contemporáneamente, la política se refiere más concretamente a las
actividades realizadas en el marco del Estado, pero que no se agota en lo estatal,
orientadas al ámbito de lo colectivo y que tienen el carácter de vinculantes para
la comunidad.
La política así se refiere a lo relativo a la “cosa pública”, y al poder político ya
que es allí el espacio organizativo de las cuestiones comunes, donde se discute
e implementa el proyecto común de orden, el que adquiere las características de
ser vinculante y colectivo.
Pero también debe destacarse que en la historia política han existido y existen
(sucesiva y simultáneamente) opiniones diversas referentes a lo que debía ser
incluido dentro del concepto de «buen orden». Así se podría enunciar desde las
ideas de la «polis griega», pasando por las concepciones cristianas, el enfoque
liberal moderno, el marxista y muchos otros más.
Atento a que existen alternativas y a menudo contrarias propuestas de orden,
la política incluye también el conflicto, la lucha por distintos proyectos de
convivencia, tal como se desprende de sus propios caracteres anteriormente
señalados; de entre los cuales la política como realidad polifacética es el que
mejor representa esto.
Desde otro punto de vista, estas actividades provocan conflicto, porque
representan líneas de acción que se cruzan, mediante las cuales, individuos y
grupos, tratan de estabilizar una situación de modo afín a sus aspiraciones o
necesidades, según sus valores o intereses.
Por ello, la política es tanto una fuente de conflicto como un modo de actividad
que busca resolverlos y promover ajustes en aquellas cuestiones comunes,
compartidas por todos los miembros del grupo social.
Mario Justo López, tal como señaláramos antes, destaca dos faces
conceptualmente diferenciales de la política como realidad multifacética: la faz
estructural y la faz dinámica.
* Faz estructural: Como relación interhumana, la política implica una estructura.
Esa estructura, aunque puede presentarse circunstancialmente débil o muy
fluida, muestra siempre una tendencia a traducirse en instituciones políticas,
órganos y normas, con vocación de orden y estabilidad. Los órganos y normas
comprenden cargos y roles diferenciados y establecen una jerarquización de
ocupantes de ellos.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 25


* Faz dinámica: En torno y dentro de esa estructura se desarrolla la actividad
que constituye la faz dinámica de la política, la cual dinamiza constantemente la
estructura, y en la cual se advierten también dos faces:
i- faz arquitectónica: Esta actividad tiene fines mediatos y concretos de
construcción, conducción e integración de un grupo de acuerdo a metas
propuestas.
ii- faz agonal: Tiende en forma inmediata a la conquista y conservación de cargos
o a resistir la actividad desplegada desde ellos. En este marco la faz dinámica de
la política evidencia su tendencia al movimiento y al cambio.
En definitiva las distintas faces que forman parte de lo que en conjunto constituye
la política plenaria están entrelazadas. Si tuviera únicamente la faz agonal, la
competencia por el acceso a los cargos y su conservación y la resistencia de los
oponentes, lo político aparecería sólo como pura lucha, como fuerza destructora
del sistema político.
Si tuviera únicamente la faz arquitectónica, la política correría el riesgo de
estancamiento y fosilización.
Asimismo sin la faz estructural, la faz dinámica tendería al caos, pero sin la faz
dinámica la mera faz estructural carecería de vida y movimiento.
La política se presenta así como proceso de lucha y de movimiento de
acomodamiento y ajuste. Se evidencia la estabilidad y el cambio, el conflicto
y el consenso. Sin este dinamismo sostiene Mario Justo López la «entropía», el
desgaste natural del orden, concluirá con los grupos humanos.
Contemporáneamente, entonces, la política se analiza como la forma «natural»
de conflicto social, acerca del desarrollo de las organizaciones políticas, y tiene
ámbitos institucionales definidos: los partidos políticos, el gobierno, y otros
similares; en términos generales: el Estado.

4- La especificidad de la política
Atento a ello pasaremos a desarrollar el proceso histórico de definición del
ámbito de lo político en el marco del análisis propuesto.
En el círculo cultural de Occidente se atribuye el origen del estudio de la política
a la cultura griega, más específicamente se ubica el comienzo de la política y
de la reflexión sobre ella, en Atenas. Así se sostiene que el análisis sistemático
y riguroso de los hechos políticos, surge en el momento histórico, en que en el
siglo IV a.C., la crisis terminal de la polis suscita la reflexión de Aristóteles (Pinto,
Julio, comp. 1995). Ello, tal como veremos en profundidad luego al estudiar la
conformación de las polis atenienses y su valoración sobre la actividad política
de la ciudadanía y su cosmovisión ideológica del TODO-PARTE.
Este autor, mencionado por algunos enfoques como el «iniciador» de la ciencia
política2 en su clasificación de las ciencias, diferencia ésta de la ética y la coloca
en la cúspide de las ciencias prácticas, en tanto se ocupa del estudio de la vida
en común de la polis, la cual era lo más relevante en la cosmovisión ateniense de
la época. Esto explica el destacado lugar de 1a ciencia política en ese momento.
Una vez pasada la polis, nuestra disciplina se hace más jurídica, desarrollándose
en la dirección indicada por el aporte romano.

2. Utilizamos aquí la denominación «ciencia política» en su sentido histórico, como conocimiento sistemático
y fundado sobre la política, sin atender por ahora a otras distinciones que se formularán posteriormente.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 26


Posteriormente, en la Edad Media, la política se teologiza, primero adaptándose
a la visión cristiana del mundo, luego en el marco de la disputa entre el papado
y el imperio; y finalmente en función de la ruptura entre el catolicismo y el
protestantismo. Pero en la Antigüedad y en la Edad Media, en todos los casos, y a
pesar de la distinción inicial aristotélica, el discurso sobre la política se configuró
como un discurso limitado e incluso subordinado a los otros dos discursos ya
mencionados.
Así, se puede sostener que hasta la Modernidad, y con Maquiavelo, la política no
se configura con cierta especificidad y autonomía.
Con el autor florentino se produce una autonomatización de la materia objeto de
estudio, lo político escindido ahora de las acostumbradas sujeciones a lo ético y
lo religioso, ya no es algo determinable en función de ellos.
En términos generales queremos señalar que la política es «distinta», lo que
implica una condición necesaria y no suficiente de autonomía, y además que no
es solamente distinta, sino que también tiene cierta independencia en cuanto
a sus leyes de funcionamiento. La política es tal, por medio de un imperativo
que es propio y tiene sus leyes que el político debe aplicar. En el sentido antes
precisado, es Maquiavelo y no Aristóteles, quien «descubre» la política (Sartori,
1992).
Se debe precisar también, que cuando hablamos de autonomía de la política,
ese concepto no ha de entenderse en sentido absoluto, sino relativo.
Luego de esta primera distinción, debemos destacar que el ámbito de la política
inicia un proceso de diferenciación que lo distinguirá de lo que es materia
económica, social o de derecho público, porque en el transcurso de los siglos
XVIII y XIX, estas materias cortaron el cordón umbilical, para constituir otras
disciplinas (Strasser,1991).
¿Cómo se desarrollan estos procesos de diferenciación que nos permiten perfilar
contemporáneamente el espacio y la autonomía de la política?
Como hemos señalado, la diferenciación de la política de otros ámbitos o esferas,
se da también a través de un proceso histórico. En este sentido, es en el seno
de la modernidad en que se produce una distinción fundamental en nuestra
temática: la diferencia entre Estado y sociedad, o en otros términos, lo público y
lo privado, correspondiendo a la política, la esfera de lo público.
La afirmación de la sociedad como una realidad independiente y autosuficiente
tiene, sin embargo, un lento desarrollo.
Sostiene Sartori (1992), que es sintomática la ausencia de la idea de sociedad en
la literatura del siglo XVI, que teorizaba el derecho de resistir a la tiranía.
Se le atribuye a Locke, una primera formulación de la idea de sociedad. En
realidad, la idea de sociedad no es tampoco una idea que se formula y aplica en
los acontecimientos revolucionarios. Es una idea de paz que pertenece a la fase
tardía de la escuela de derecho natural.
Es el espacio de libertad e igualdad en el que se desarrollan las libres relaciones
entre hombres libres e iguales, sólo reguladas y no reformuladas jurídicamente.
Si bien Locke y Montesquieu fueron los precursores del descubrimiento de la
sociedad, el liberalismo político no tenía la fuerza del liberalismo económico
(capitalismo) porque desde su óptica política la sociedad debía ser regulada por
el derecho, en cambio las leyes de la economía no son leyes jurídicas (políticas),
sino leyes «naturales» del mercado.
Así, son los economistas clásicos Smith y Ricardo, y en general los librecambistas,
quienes se esfuerzan por demostrar cómo la vida asociada encuentra en la
división del trabajo, su propio principio de organización y que es una esfera
ajena al Estado, no regulada por sus leyes, ni su derecho.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 27


Son los economistas de los siglos XVIII y XIX los que construyen la hegemonía
de las ideas que postulan la imagen positiva de una realidad social capaz de
autorregularse, de una sociedad que vive y se desarrolla según sus principios.
Entonces el modelo y el ejemplo de la «sociedad espontánea» de los
economistas, se extiende a la sociedad en general y sienta las bases de la
definitiva diferenciación entre sociedad y Estado. Las premisas que no aparecían
claras en Locke ni Montesquieu para descubrir a la sociedad como «realidad
autónoma» estaban maduras ya en el siglo XIX por obra de los economistas del
capitalismo.
Por ello, por una parte, la política ya no comprende el estudio de los procesos
económicos de la sociedad civil, sino que son objeto de una nueva y prestigiosa
disciplina, la economía.
Por otra parte la obra El sistema industrial, de Saint Simon (17701825), prefigura
con profética genialidad la sociedad ya transformada en sociedad industrial.
La sociedad se configura entonces como una realidad tan autónoma que se
convierte en objeto de una ciencia por sí misma, que es distinta también no
sólo a la política sino a la economía y que Comte (l 7981857) bautizó como
«sociología».
Luego de esta descripción del devenir histórico de la política, advertimos que se
ha diferenciado de lo ético-religioso, luego de la economía y tampoco incluye ya
al sistema social. Finalmente se rompen los nexos identificantes entre política
y derecho, al menos en el sentido en que un sistema político no se comprende
como un sistema jurídico, y éste puede ser objeto de estudio de la ciencia jurídica.
El ámbito de la política queda así referido a la organización y gobierno de las
comunidades humanas.
La política comprende las actividades humanas efectuadas en un “espacio
público” destinadas a organizar la vida de un grupo. De allí deriva el ordenamiento
de las conductas humanas.
Consiste en actividades realizadas con intención de influir, obtener, conservar,
modificar o extinguir el poder, la organización o el ordenamiento de la comunidad.
Podrían invocarse esas acciones como lucha o disyunción, o bien como paz,
equilibrio o armonía. Podrá considerárselas mero reflejo de los móviles económicos
o visualizárselas exentas de esas motivaciones. Tales consideraciones no alteran
la distinción de la actividad política frente a otras formas de actividades, sólo
muestran los motivos que pueden encontrarse insertos en la acción política.
La referencia de la política con el espacio público y el poder de decisión, permite
diferenciar los actos políticos de los actos sociales y económicos.
Y por referirse al poder político de decisión sobre un espacio territorial, la política
se enmarca en el Estado.
En torno a los conceptos de poder y Estado se ha dado una disputa por su
postulación como «objeto» de la ciencia política. A nuestro juicio, esto constituye
un debate irrelevante, en cuanto nos interesa el poder estructurado en el marco
de la organización estatal, que incluye el poder institucionalizado y el poder
socialmente construido que busca participar en las decisiones.
El Estado es una organización que dispone de niveles y estructuras que le
permiten monopolizar el uso legal de la fuerza. Es la organización en la que,
a partir de la modernidad, se encarna el poder político institucional izado y los
distintos grupos de poder que buscan disputarlo o influir sobre él.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 28


III- LA CIENCIA POLÍTICA: SU FUNCIÓN. DESCRIPCIÓN, INTERPRETACIÓN
Y CRÍTICA DE LOS FENÓMENOS POLÍTICOS. DISTINTAS POSTURAS
RESPECTO A SU ORIGEN. TEORÍA DEL ESTADO, HISTORIA DE LAS
IDEAS, DINÁMICA POLÍTICA, RELACIONES INTERNACIONALES

1- La importancia del saber científico político


El campo de la política parece ser de por sí el más fructífero para la discusión y
el debate, tanto es así entre los preocupados por razones profesionales como
incluso con respecto al hombre de la calle. Se trata de un terreno impreciso en el
que los aspectos valorativos generan una complicación añadida y cuyo interés
depende de los momentos históricos que se atraviesen.
La política parece haberse constituido en tierra de todos y de nadie, en dominio
de aquellos que operan con la política, los que hablan sobre la realidad política
y los que profetizan sobre ella. Lo que es comprensible en tanto la política nos
envuelve, sobre todo en las democracias, ya que es en ellas cuando estamos
autorizados a evaluar, a participar y a soñar con decisiones políticas compartidas.
Pero detrás de las especulaciones que todos nos consideramos autorizados a
realizar, existe la pretensión de constituir un tipo de conocimiento de la política
que sea distinto al vulgar. Es decir un conocimiento científico.
Este tipo de ambiciones generalmente resulta difícil de entender para el
observador corriente, ya que si bien es frecuente oír que la palabra ciencia es
algo importante, es frecuente también que no se puedan dar fundamentos de
tal apreciación. Inmediatamente el observador asocia la importancia con los
progresos visibles en las ciencias naturales, sobre todo en la ciencia aplicada;
por ejemplo, cuando se estudian problemas prácticos, como el desarrollo de una
vacuna contra el Sida.
Pero ¿qué sucede con las investigaciones en el campo de las ciencias sociales?
Aun cuando reconozcamos la importancia de estudios en estas áreas, lo que
sería ya un gran logro, es poco común que se reconozca el soporte sobre el
que se asientan las investigaciones. Estas están fundadas sobre un tipo de
conocimiento sobre la política al que se le reconoce el carácter de científico.

Pero ¿por qué le asignamos tanta importancia a esta cuestión de


dotar de cientificidad al estudio de la política?
Diremos que los parámetros de la ciencia establecen reglas para
poder generar un tipo de conocimiento de lo político distinto al
vulgar, un tipo de conocimiento técnicamente riguroso que admita la
refutación racional o empírica de sus presupuestos. Por lo tanto, si
hay posibilidades de hablar de algún tipo de conocimiento racional,
cierto, riguroso y contrastable (controlable) podemos decir que habría
algún tipo de progreso en el conocimiento.
Pero, además, la ciencia constituye, en el mundo contemporáneo, una
muy importante fuente de validación y legitimación del conocimiento
y de las decisiones basadas en él, es decir es una fuente de poder,
como lo fue la religión cristiana en la Edad Media europea cuando
constituía el paradigma dominante para describir, explicar y predecir
la realidad. La ciencia como criterio de verdad tiene prestigio y
constituye una manera de entender al mundo, la que como tal no es
meramente descriptiva, sino además potencialmente ideológica. Por
lo tanto afirmar que un conocimiento es científico no constituye un
juicio meramente neutro. (Lista, C, 1992: 3).

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 29


La ciencia, tal cual se la entiende en el mundo contemporáneo, incluso es
cuestionada por autores dedicados a ella, tal el caso de Paul Feyerabend. El
autor dice que la ciencia ya demostró su poder cuando en la historia venció
al mito, a la religión y a la brujería; pero esto no hace que sea la mejor forma
de conocimiento, por ello no puede excluir otras formas cognoscitivas para la
resolución de los problemas humanos.
Como se advierte, la justificación de la importancia del conocimiento científico de
lo político ha sido excesivamente escueta. Pero ustedes verán que la elección de
los argumentos para justificar dicha importancia implica elegirlos pertenecientes
a alguno de los enfoques que veremos, y adoptar su modelo de «ciencia». O
muchos de los otros existentes, que no abordaremos.

2- Teoría y praxis política. la influencia del saber en la práctica política


En primer lugar debemos realizar algunas consideraciones previas. Hemos
hablado de actividad política, realidad política, cuestiones políticas, etcétera, y
aunque pueda resultar obvio, debemos acordar que haremos un abordaje de
esta problemática, a partir de la teoría política
La actitud del teórico político sobre estos procesos, es distinta a la del político
práctico, el cual se caracteriza por participar, o intentar hacerlo, en la adopción
de las decisiones políticas. Esto no quiere decir que el político práctico no
pueda estar, en mayor o menor medida, influido por los aportes de las teorías
políticas, sino que el aspecto más relevante de su accionar está vinculado a su
participación en la formación de los procesos políticos, y no al estudio de ellos.
En cambio, el teórico político, se orienta específicamente al estudio de esos
procesos. Aunque, debemos destacar, que los teóricos políticos se encuentran
inmersos en los procesos políticos reales y que gran parte de las teorías políticas
causantes de verdaderas transformaciones, constituyen propuestas que no
sólo buscan cambiar el modo de observarlo político, sino también las propias
instituciones políticas reales. Tal es el caso de Aristóteles, Hobbes, Locke, Marx
y tantos otros.
Ahora bien, recordemos lo que dijimos con relación a que las ciencias constituyen
en la actualidad el tipo de saber más legitimado en Occidente y por lo tanto
una fuente de poder, por ello se convierten en un “saber especializado” que
dota de autoridad a quienes se sirven de este saber. Esto ocurre por el lugar de
privilegio que ha alcanzado en Occidente el conocimiento científico, como límite
demarcatorio de la mera opinión, de lo subjetivo, y hasta de lo “irracional”, lo que
comenzó en la Modernidad.
En nuestro caso, la ciencia política ha estructurado un “saber científico político”
que permite revestir de autoridad a quien se apoya en él, sirve como justificación
a las decisiones que se tomen, ya que por su poder “racionalizador” son su
sustento legitimador. Por ello, todo político práctico cuando debe justificar las
decisiones que adopta, remite de una manera directa o indirecta a este tipo de
saber especializado, por ello hay una implicancia entre los aspectos teóricos y
prácticos de la política.
Hoy en Occidente no consideraríamos justificada una decisión tomada por un
gobernante cuando la fundamentara en una especie de “intuición” o en su fe
en Dios. Esto porque desde la modernidad el tipo de conocimiento considerado
válido para explicar el mundo y servir de criterio diferenciados de lo irracional,
subjetivo y metafísico, es el conocimiento científico. Esto le ha permitido a las
ciencias constituirse corno un discurso validador o justificador de las decisiones
que lo tengan como base. De allí que es poco probable que, en nuestro caso

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 30


la política, no tenga como fuente directa o indirecta ese saber especializado
político, que no es sino lo que llamamos ciencia política o teoría política.
Entonces, debemos aclarar que de acuerdo a nuestra posición existe una
ineludible relación entre la teoría y la práctica, entre el desarrollo científico de la
disciplina y los valores políticos que la estimulan.
Es por eso que las teorías políticas se instituyen, a la vez que en paradigmas
científicos que orientan a la disciplina, en perspectivas ideológicas que legitiman
la práctica política; las teorías replantean, a la vez que el discurso científico
vigente, el orden político existente. El horizonte histórico de comprensión es el
que hace inteligible las grandes teorías que dan sentido al análisis científico de
la política (Pinto, Julio, comp. 1995).

3- Aproximación a las teorías políticas contemporáneas


De todo esto, y en miras a dar una definición preliminar, podemos decir que la
ciencia política pertenece al nivel de la reflexión de la política como actividad que
hemos caracterizado antes, y que toma la forma de una disciplina académica que
pretende describir y/o analizar, y/o interpretar, y/o criticar de forma sistemática
lo relativo a la política como actividad, así como sus valores, puntos de vista
e ideologías subyacentes, teniendo al hombre y su realidad como objetos de
estudio.
La ciencia política no es un único ámbito de conocimientos sobre lo político, ni
está constituida por un conjunto de verdades sobre temas políticos, más bien
nos inclinamos a pensar que la ciencia política es un campo donde convergen
numerosas visiones sobre lo político.
Estas diferentes miradas que tienen los teóricos políticos sobre todo lo
relacionado con la disciplina, constituyen sus perspectivas teóricas; que como
tal significan maneras de describir e interpretar lo político, y por consiguiente
implican la elección de herramientas metodológicas para abordar el objeto
de estudio y la construcción de distintos conceptos básicos para describirlo,
explicarlo o interpretarlo.
Lo que nos interesa destacar en este tema es que la historia de la reflexión
política, es la historia de hombres que miran lo político, pero esta mirada no es
una visión ascética, sino cargada de ideología, entendida ésta como posición
frente al mundo.
Von Beyme (1977) llama a esto enfoques metateóricos, que serían como
perspectivas teóricas que condensarían lo que numerosos autores tienen en
común sobre ciertos aspectos fundamentales de la disciplina.
Esta comunión de autores ni es completa ni absoluta, sino que responde a
una decisión clasificatoria y analítica, que si bien se articula con afinidades en
aspectos centrales, se alejan en algunos puntos, por lo tanto su inclusión en uno
u otro enfoque puede generar discusión.
Además esta clasificación no significa que haya abismos infranqueables entre
todos los teóricos pertenecientes a los distintos enfoques; incluso muchos de
ellos comparten conceptos o métodos que pertenecen más específicamente a
otro enfoque.
Todo teórico político tiene ideas sobre lo político, y estas ideas son el reflejo de
su posición frente al mundo, frente a la realidad social, frente al hombre, frente al
Estado, etcétera. Esta posición le da forma a un discurso del teórico, debajo del
cual subyacen supuestos básicos.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 31


Estos supuestos pueden ser de los más variados: pueden ser presupuestos
ontológicos como los referidos a la naturaleza del hombre, la naturaleza sobre la
realidad social. Pueden ser presupuestos epistemológicos-metodológicos como
los referidos a las formas de conocer, la relación básica entre teoría y hechos, y
otros. Entre éstos hay una infinita gama de supuestos básicos, que incluso son
irreductibles para algunos pensadores.
Así los distintos enfoques se clasifican teniendo en cuenta estos supuestos
nucleares, explícitos o implícitos, presentes en las teorías políticas.
De allí que cada teoría o enfoque contiene diferentes conceptos básicos y
distintas definiciones de lo político como concepto central de la ciencia política.
Por lo tanto tienen discursos políticos y sociales diferenciables, los que pueden
seguirse, no en todos los casos, a través de una mirada sobre los argumentos
que estructuran su discurso.
De esto surgiría que un discurso determinado perteneciente al mundo de lo
político, no podrá entenderse y aún menos criticarse, a menos que se tomen en
cuenta dichas presuposiciones.
Como estamos en el nivel de la reflexión sobre lo político, en el nivel de la teoría,
debemos aclarar que no resulta fácil mantenerse en el término ideal entre la
exposición de las teorías, la referencia a la realidad política que contienen y
la valoración y crítica de ellas. Para ello se tratará de describir el pensamiento
general y aconsejar al estudiante la lectura directa de autores de cada enfoque.

Los enfoques que plantearemos, con la intención de exponer los supuestos que
las conforman y guían, son:
• Enfoques normativos u ontológico-normativos.
• Enfoques empírico-analíticos, o empírico-racionalistas o neopositivistas.
• Enfoques crítico-dialécticos.

Cabe decir que a estos enfoques se los suele identificar, aunque esto no es
absoluto ni implica un criterio definitivo, con alguna posición política, entendida
como la adopción de una ideología. Así a los normativistas se los puede
articular con ciertas concepciones conservadoras, aunque hay gran variedad de
normativistas contemporáneos con concepciones reformistas, a los empírico-
analíticos liberales (aunque desde los críticos son estimados conservadores) y
a los crítico-dialécticos, neomarxistas o más genéricamente de izquierda. Dicha
relación permite explicar el surgimiento histórico de ciertos enfoques; pero no
hay una relación causal entre un enfoque y la inclinación política de los teóricos.

4- El nacimiento de la ciencia política


La aproximación a los distintos enfoques sobre lo político nos dará la pauta
que no es para nada unánime el concepto de ciencia política, ya que no es
univoco el concepto de ciencia en general, ni los requisitos que debe cumplir el
conocimiento para poder ser calificado de científico.
De allí que entrar dentro del campo de la ciencia política, como ciencia social,
equivale a penetrar en la polémica.
Como ejemplo palmario del grado de conflictualidad que implica hablar de
ciencia, podemos preguntamos por el nacimiento de la ciencia política.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 32


Tendremos que decir que para ubicar el nacimiento de la ciencia política
debemos partir del supuesto que no hay una línea de demarcación objetiva, no
hay univocidad de criterios sobre el tema, ya que fijar sus comienzos depende
de diferentes visiones sobre temas conflictivos que hacen a las ciencias sociales
en general.
Uno de estos planteos es lo referente, por ejemplo, a la cuestión del objeto
y del método de las ciencias sociales. Estos son sólo dos de los tópicos que
aún son cuestionados, y que de una u otra manera irradian sus efectos sobre
la conceptualización de la ciencia política y por ende sobre los datos de su
nacimiento.
Ahora bien, si nos enrolamos en un concepto positivista de ciencia (cuyos
orígenes veremos) podemos decir que ésta aparece en la década del cincuenta,
a partir de la llamada revolución conductista.
Y esto porque hasta entonces, entenderíamos que la protociencia política
había sido una laxa conjunción de áreas de investigación sobre diferentes
temas políticos en las que convivían pacíficamente historiadores de la política,
juristas y teóricos políticos. Pero la llamada revolución conductista (que luego
desarrollaremos) impuso una rigurosidad positivista para la ciencia política que
conllevaba la obligatoriedad de diferenciarla claramente de las ideologías y
de las especulaciones filosóficas. Se aspiraba a llevar el ámbito de la política,
como el de todas las disciplinas humanas y sociales, a cánones exactos como el
modelo que daban las ciencias físicas.
Otra posición, como por ejemplo la de Marcel Prelot (1961:17), es la que considera
que los griegos son los creadores de la política y de la ciencia política, en tanto
históricamente la ciencia corresponde al conocimiento sin otra especificación.
Así se opone a quienes sólo llaman ciencia a la ciencia positivista.
Autores como Stoker y Marsh (1989) definen la ciencia política de manera amplia,
refiriéndose a la existencia de una tradición académica de estudio de la política,
que presenta un conocimiento estructurado y exige que quienes la practican
respeten ciertas normas intelectuales a la hora de debatir.
En este marco se incluirían los tres enfoques que desarrollaremos; normativos,
empíricos-analíticos y críticos dialécticos.
Los primeros en su producción intelectual ponen más el acento en la coherencia
lógica de sus argumentos, estableciendo con precisión sus conceptualizaciones
principales y sus correctas derivaciones.
Los segundos se orientan al cuidado y rigor metodológico para la presentación
de teorías y análisis causales y falsables.
Los terceros ponen el acento en la posibilidad de marcos de análisis que no solo
den cuenta de los procesos políticos, sino que sean críticos y con un compromiso
práctico de transformación.
Pero, en definitiva, todos exigen, que quienes practican la ciencia política
aporten argumentos y datos fundados y sistemáticamente presentados, aunque
las conceptualizaciones teóricas sean diferentes y también los distintos tipos de
datos. Pero ninguna perspectiva afirma que ambos no sean necesarios.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 33


En SINTESIS:
• La ciencia política puede dar explicaciones y hacer predicciones según el
modelo de las ciencias naturales, y ofrecer en lugar de estudios descriptivos,
análisis sistemáticos, con la guía de teorías que habrán de corroborarse
empíricamente.
• Los fenómenos que pueden observarse habrán de ser el límite de la ciencia
política. Se rechazará el planteamiento institucional porque entiende las
instituciones como conductas sociales estancadas.
• En vez de dedicarse a la investigación pura, investigación aplicada.
• La ciencia política debe prescindir de los grandes issues, pues no puede
demostrar científicamente la exactitud y la falsedad de los valores (democracia,
igualdad, libertad, etc.); debe abstenerse de hacer valoraciones.
• La ciencia política debe ser interdisciplinaria.
• Debe utilizar un lenguaje técnico.
• Se generaliza el método hipotético – deductivo, superando el empirismo
ingenuo.

4.A) La revolución conductista


Si hablamos de la ciencia política como actividad científica dentro de un paradigma
teórico establecido, en un concepto positivista de ciencia, ésta aparece en la
década del cincuenta, a partir de la llamada revolución conductista.
Tal como dijimos, la llamada revolución conductista, impuso una rigurosidad
positivista para la ciencia política que conllevaba la obligatoriedad de diferenciarla
claramente de las ideologías y de las especulaciones filosóficas. Se aspiraba a
llevar el ámbito de la política a cánones exactos como las ciencias físicas.
Para hablar de ciencia política, hay que referirse al contexto de aparición de las
ciencias sociales (siglo XX).
El auge de esta cientifización de la política tuvo su epicentro en la tierra del
pragmatismo: Estados Unidos, a partir de la llamada revolución conductista.
Fue un movimiento intelectual que se desarrolló en importantes universidades
norteamericanas (Chicago y Stanford) y que produjo una comunidad científica
especializada.
El conductismo o behaviorismo implica la posibilidad de estudiar la conducta
humana sin una interpretación síquica, sino partiendo de entender a la conducta
humana como respuesta a los estímulos del entorno.
El hilo conductor de la experiencia conductista será la adopción por parte de la
ciencia política, de los métodos de investigación de la sociología que toma como
propios, en tanto son precisos como los de las ciencias naturales.
Su desarrollo se divide en tres fases; en la primera, alrededor de 1908, se
destacan los nombres de Bentley, Alan Ryan. La segunda, de 1950 en adelante,
donde afirmaba David Easton “el centro de atención de la ciencia política se
ha desplazado del análisis de las instituciones al de los individuos, cuyas
motivaciones, personalidades o sentimientos observa, para poder de este modo
investigar adecuadamente cómo están relacionados y qué influencias tienen
en un proceso político; Almond, Deutsch, Simon, etc. En la tercera fase, de
gran auge en la década de los 80, destacándose las figuras de Olson, Downs,
Schumpeter, etc.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 34


4.B) Postura de Prelot
Aristóteles (Siglo V a.C.) es el fundador de la ciencia política, ya que es él quien
da el gran salto en Grecia de la especulación metafísica al campo de lo empírico,
realizando un estudio exhaustivo de más de cien constituciones políticas. Es
Aristóteles quien comienza a detallar la organización de las instituciones y de la
comunidad política en la polis griega.

4.C) Postura de Maquiavelo


La auténtica separación racional entre política y ética no se produce sino hasta
la Edad Moderna, siendo Maquiavelo un gran exponente de la construcción de
una técnica del poder destinada a eliminar cualquier clase de límites normativos
– morales que pudieran trabar la autoridad del príncipe.
Atribuir la iniciación de la ciencia política a Maquiavelo, es tradición, sobre todo
por la autonomatización de su objeto de estudio: lo político, escindido de las
acostumbradas sujeciones a lo ético (Grecia) o lo religioso (Edad Media).

4.D) Postura de Brecht


Coincide con Duverger; la ciencia política surge en 1900; pero no sólo es
necesaria la creación de universidades, cátedras, Centros de Investigaciones,
sino que son necesarios los resultados que permitan elevar a carácter de
científico a la política.

4.E) Postura de Duverger


Del siglo XX, considera que la política posee una gran prehistoria y una corta
historia. La ciencia política comienza en nuestro siglo, con el auge de las
universidades. Duverger ha encontrado en la entrada de la ciencia política en
la Universidad el hecho decisivo para marcar y precisar su nacimiento como
verdadera ciencia (historia). El origen de la ciencia política no ha sido simultáneo
en todas partes. En Estados Unidos la entrada oficial en gran escala de la ciencia
política en las universidades se produjo entre 1890 y 1914. En la mayor parte de
los países europeos y con algunas excepciones (Oxford, Londres, Cambridge),
el hecho se ha operado con posterioridad a la segunda Guerra Mundial.

Realiza la siguiente esquematización:


- Prehistoria:
- Prehistoria propiamente dicha (período anterior al siglo XIX), PRECURSORES,
dieron o crearon un método para elevar la política a la categoría de ciencia:
1) Aristóteles, “Método de observación”.
2) Maquiavelo, “Método objetivo” (separa consideraciones metapolíticas de las
realidades políticas).
3) Bodin, “Desarrollo del método de la observación”.
4) Montesquieu, “Método de observación sistemática” (sistematiza el método
aristotélico).

- Intermedio, siglo XIX, FUNDADORES:


1) Tocqueville, que aporta el método de la “Observación profunda” (no creía en
la democracia, pero anticipa la revolución democrática a la que denomina la
“revolución irresistible”; su obra, “La democracia en América”).

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 35


2) Comte, con su “Método positivo”. Es el padre de la sociología.
3) Marx, “Una nueva cosmogonía” con método: materialismo histórico. En las
ciencias sociales hay un antes y un después.

Debemos aclarar que el criterio que sigue Maurice Duverger para señalar a los
autores arriba citados como precursores o fundadores de la Ciencia Política, en
su larga etapa prehistórica –de más de 20 siglos: V a.c. hasta el XIX de nuestra
era- es el aporte respecto al método que utilizaron para esbozar sus teorías,
ideas respecto a la política, ya que para que nuestra disciplina sea científica, al
igual que otras, necesita de un método.

5- La política y la politología

La palabra política se origina en las palabras griegas polis, politeia, política,


politiké.
- é polis: la Ciudad, estado, el recinto urbano.
- É politeia: el Estado, la Constitución, el régimen político.
- Tá política: cosas políticas, cosas cívicas.
- É politiké: el arte de la política.

Para los antiguos, la política pragmateia es el estudio o el conocimiento de la


vida en común de los hombres según la estructura esencial de esta vida que es
la constitución de la ciudad.
El hombre antiguo, tal como lo definió Aristóteles, aparece así como un ser o
animal cívico. Se disminuye enormemente el alcance de la definición al traducir
zoon politikon por animal social. El animal es también social, pero solo el hombre
es político. Su carácter específico es vivir insertado en el organismo social que
constituye la Polis, y ésta es para él tanto una necesidad natural como ideal.
La Polis no es solo la ciudad como planta urbana, sino también un territorio
agrícola, la campaña circundante.
Hay pues correspondencia, en cuanto al concepto mismo, entre la Ciudad
antigua y el Estado moderno.
La correspondencia verbal entre la Ciudad y el Estado se halla asegurada, en
latín, mediante la palabra respublica; lo que concierne a la ciudad, corresponde
res publica: la cosa pública. Como adjetivo, repúblico es equivalente a cívico.
Más tarde la palabra Estado se une a la expresión res pública. La conjunción
estado de la cosa pública. En sí mismo, por otro lado, el término status solo
significa una posición.
Con el correr del tiempo la palabra status y la expresión res publica fueron
adquiriendo poco a poco, y separadamente el mismo sentido. La latinidad media
y baja desconoce la palabra política.
Las otras políticas del Siglo XVI se denominan Il Príncipe, Maquiavelo incorpora
al uso corriente la expresión Estado.
Hoy en día el lenguaje corriente ha enriquecido con otras acepciones la definición
de política, pero deja al sentido principal su acepción tradicional.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 36


La Academia Francesa dice que política es el conocimiento de todo lo que se
relaciona con el arte de gobernar un Estado y de dirigir sus relaciones exteriores.
Hatzfeld y Darmesteter dicen: “politique: relativo al gobierno de un Estado; Droit
politique: derecho por el cual un ciudadano participa en el gobierno de un
Estado; homme politique: el que se ocupa del gobierno de las cosas públicas;
politique, como sustantivo: el arte de gobernar, todo lo concerniente a los
asuntos públicos”.
Littré, “la ciencia del gobierno de los Estados, el arte de gobernar un Estado y de
dirigir sus relaciones con los otros Estados”.
La grande Encyclopédie, “la política es estrictamente el arte de gobernar un
Estado. La ciencia política puede, pues, definirse como la ciencia del gobierno
de los Estados, o el estudio de los principios que constituyen el gobierno y
deben dirigirlo en sus relaciones con los ciudadanos y los otros Estados”.
La política alude tanto a los hombres y a los hechos como al conocimiento que
se tiene de ellos. Actualmente se hace la distinción mediante el uso del término
ciencia política.
Estadística y estadístico: la palabra estadística, en un sentido diferente del que
aún en el Siglo XIX expresa Carnot, es la recopilación de los hechos originados
en la aglomeración de los hombres en sociedades políticas.
En lugar de estadística, un profesor de la Escuela francesa de Derecho de El
Cairo propuso la palabra statologie (estadología). El término estadología no
tuvo aceptación. Bigne, distingue la sociología política de la estadología. La
primera sería el estudio del comportamiento de las sociedades humanas y de
sus relaciones recíprocas. La segunda se limitaría al aspecto de esta disciplina
que se refiere a la ciencia y al arte de gobernar las comunidades.
La palabra politología parece perfectamente aceptable. Su primera ventaja con
respecto a estadología, es que sus dos componentes han sido tomados del
mismo idioma. Constituido por dos palabras griegas: polis-ciudad, Estado;
logos-razón, exposición razonada de un tema, el término está bien elegido para
designar el conocimiento sistemático de la cosa pública o del Estado.
La objeción más seria que podría hacerse a politólogo es que no se forma
directamente a partir de polis (la ciudad Estado), sino de su derivado polites
(el ciudadano). En consecuencia, la politología sería más bien la ciencia del
ciudadano que la de la ciudad.
Una tendencia disidente propone politicólogo, que se acerca más a la palabra
griega politicos. Pero politicología no presenta, desde el punto de vista de su
formación, ninguna superioridad sobre politología.
Hablaremos aquí de politología, cada vez que consideremos el conocimiento
sistemático y ordenado de los fenómenos relativos al Estado.

5.a) La politología clásica


El nacimiento de la politología:
Los griegos son los creadores de la política y de la ciencia política. Grecia le
imprimió su carácter dominante: la ciencia. Aristóteles fue el principal promotor
del conocimiento científico. La clasificación aristotélica se apoya en la distinción
de tres operaciones del espíritu: saber, hacer y crear. Existen tres grandes
categorías de ciencias: las ciencias teóricas, las ciencias prácticas y las ciencias
poéticas. Las teóricas, matemáticas, la física y la metafísica. Las poéticas, la
lógica, la retórica y la poética. Las ciencias prácticas son la ética, la económica
y la política.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 37


La ética es la ciencia del comportamiento personal, el conocimiento de la
conducta del individuo, la moral. La económica es la ciencia de la familia. La
política es a la ciencia de la constitución y de la conducta de la Ciudad Estado;
ocupa prácticamente la cúspide de la jerarquía, porque su objeto, la Ciudad-
estado, engloba toda la organización estatal.
La política domina teóricamente a las otras ciencias, porque regula todas las
actividades humanas.
En la Etica a Nicómano, Aristóteles subraya que “hay algo de más noble y elevado
en ocuparse del bien y del contenido del Estado en su totalidad que en el de
un solo hombre”. La frontera entre la ética y la polïtica no es siempre trazada
claramente. El objeto de la ética es una especie de política. Incluye la política,
elementos que, formarían parte de la ética y de la económica: la procreación, la
educación, y hasta la música.
Distingue con claridad entre la política, que es el conocimiento de las cosas
cívicas y la económica, que es la ciencia de las cosas domésticas. Aristóteles
considera tres tipos de relaciones sociales: entre esposos, entre padres e hijos,
y entre amo y esclavo.
Rechaza desde el principio la idea de que el Estado sería una familia ampliada,
ya que no hay entre la familia y la ciudad una diferencia de grado, sino de
naturaleza.

5.b) La tradición antigua y Medieval:


Cicerón (romano helenizado), de inspiración aristotélica, acepta como básica
la noción de Ciudad, pero amplía el marco y la define de un modo mucho más
jurídico. Escipión el Africano, en el diálogo de la República figura como el héroe
cívico al que se dirige la admiración del gran orador: “La República es la cosa del
pueblo, y el pueblo mismo no es no importa qué conjunto de hombres, sino una
colectividad unida por un acuerdo de derecho y por una comunidad de interés”.
Cicerón pone en primer plano el aspecto jurídico de la Ciudad: el derecho común
a todos, aceptado por todos, efectivamente obedecido por todos.
La revolución cristiana (sociológicamente) o la revelación cristiana
(filosóficamente), trajo cambios morales y psicológicos con San Agustín, quien
modifica la definición ciceroniana de Estado: “Como el pueblo de Cicerón, el
pueblo de la ‘Ciudad de Dios’ es también un agregado humano, una multitud
razonable, pero unida por la pacífica y común posesión de lo que ama y no por
el derecho y la utilidad. Paso de una concepción jurídica a una afectiva; de una
noción societaria a una comunitaria. San Agustín prepara así ese sometimiento
del Estado respecto de la Iglesia. Hay en el obispo de Hipona una transposición
y ampliación del ideal terrestre. La noción de Estado puede aplicarse a otra
comunidad que trasciende la ciudad carnal, a la ciudad espiritual, Civitas Dei.
El agustinismo político domina el pensamiento medieval; Santo Tomás de
Aquino vuelve a la concepción de los autores paganos, tomando una definición
de Ciudad que es en realidad la de Cicerón. (La definición ciceroniana es
perfectamente válida para la naturaleza, mientras que San Agustín se ha ocupado
de lo sobrenatural).
La concepción tomista es simplemente una formulación detallada de las doctrinas
aristotélicas. La ciudad forma una unidad indivisa, constituida bajo una autoridad
suprema, donde cada uno conserva su propia autonomía mientras contribuye al
ordenamiento general.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 38


Con Santo Tomás la política pierde la primacía que le había asegurado Aristóteles.
Conserva el primer lugar entre las artes prácticas, ya todas las ciencias y las
artes no convergen más hacia la política, sino hacia la teología. La política, como
las demás ciencias, es su sirvienta.
La noción de Estado pasa de la colectividad popular al gobierno, del gobierno a
la persona de quien gobierna, del Estado al reino y del reino al príncipe.

5.c) Las concepciones modernas:


El Príncipe, es el título del libro que inicia la politología moderna. La política se
inclina hacia la psicología y la pedagogía. Maquiavelo distingue entre repúblicas
y principados. Da a la palabra “república” un sentido preciso: el de gobierno
temporario.
Mientras el Estagirita dirige sus investigaciones hacia el buen gobierno que
asegura una vida buena a sus buenos ciudadanos, Maquiavelo tiende hacia un
gobierno eficaz para una Italia unida y descentralizada. La política es el arte
del Estado, dirigido menos a la felicidad de los miembros de la Ciudad que a la
obtención de su obediencia.
Ya se trate del bien de los hombres o de su obediencia, el objeto del conocimiento
político sigue siendo el Estado, concebido así como un cuerpo político.
Bodin abarca toda la ciencia política, con los diversos órdenes de hechos
que comprende y las leyes fundamentales que la integran. “Geschichte
des allgemeinen Staatsrechts und der Politik seit der 16. Jahrhundert bis zu
Gegenwart” (Historia del Derecho general del Estado y de la política desde el
siglo XVI hasta la actualidad), “Die Staatslehre Bodins” (La teoría del Estado de
Bodin). Bodin enriquece el esquema aristotélico, con el aporte de puntos de vista
que son tanto el resultado de su reflexión personal como del paso de la Ciudad-
estado al Estado monárquico, a principios del siglo XVI.
Bodin ve en el Estado el producto de una evolución secular que engendra un
equilibrio de derechos y obligaciones en el seno de un grupo más complejo que
el estudiado por el Estagirita. No solo hace del Estado “el recto gobierno de
varias familias”, sino que interpreta las desigualdades comprobadas por él como
causa de una división del trabajo.
Althusius, “Política Sistemática”, define la política como el arte de constituir, cultiva
y conservar la vida social. Le da, en consecuencia, el nombre de simbiótica,
que toma del griego. El Estado es una comunidad política superpuesta a las
comunidades más simples, a las familias, a las corporaciones, después a
las sociedades más complejas, las comunas y las ciudades. Llega a una
concepción contractual y orgánica de la soberanía. Se pasa por gradaciones de
las sociedades más simples a la sociedad estatal. Por ello se puede considerar
a Althusius como el precursor de las doctrinas políticas que más tarde serán
calificadas de federalistas o aun de corporativas.
Mientras que Althusius considera al Estado como una federación de grupos
ligados por un contrato del que surge la soberanía, Bodin afirma el carácter
unitario e indivisible de esta soberanía. Althusius es un organicista popular para
quien la autoridad reside en el pacto concluido por los elementos orgánicos
que constituyen el Estado, Bodin es un monarquista unitario, partidario de
la soberanía, que reposa en la persona del príncipe. El Príncipe prevalece
definitivamente sobre el Estado y domina la politología de los siglos XVI y XVII.
De manera opuesta, la Escuela de Derecho natural y de gentes redescubre la
concepción social. Puffendorf y Barbeyrac vuelven al término Civitas.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 39


JJ. Rousseau, y su Contrato Social, “la persona pública que se constituye así
mediante la unión de todos los otros tomaba en la Antigüedad el nombre de
Ciudad y se la denomina actualmente república o cuerpo político, al cual sus
miembros llaman Estado cuando es pasivo, soberano cuando es activo, y
potencia al compararla con sus semejantes”. “Se confunde el recinto urbano
con una Ciudad y a su habitante con el ciudadano”.
De Aristóteles al siglo XVIII, la tradición es una y segura. Hay, como lo expresa
bien Paul Janet, quien escribió la historia de este período, “una ciencia del Estado,
no de tal o cual Estado en particular, sino del Estado en general considerado en
su naturaleza, en sus leyes y en sus formas principales. Es la ciencia política, y
nadie derivó entonces de ella otra rama del conocimiento de la vida social”.

La sustitución de la politología
6.a) La politología sustituida por la ciencia económica:
El uso cada vez más generalizado de un término que se origina a principios del
siglo XVII, el de economía política, provoca una incertidumbre creciente. Con
Aristóteles se vio florecer la rama fértil de la política, mientras que la económica
se marchitó rápidamente. Con el cristianismo las relaciones de familia tomaron
cada vez más el aspecto de relaciones personales atinentes no a la económica,
sino a la ética; sólo quedó a la económica la administración del patrimonio y el
cuidado de la casa.
El siglo XVII produce cambios que modifican completamente el sentido del
término “económica”. Montchrestien sostiene que el Estado debe comportarse,
con respecto a sí mismo, como si se tratara de una casa cuyos limitados
recursos deben administrarse juiciosamente (idea de una gestión económica, o
sea “familiar”). El Príncipe debe aplicar al Estado las leyes de administración de
un hogar. Llama Economía Política a las reglas de una buena administración de
los bienes del reino.
Sully, “transportada del hogar al Estado, la economía se convierte en el arte de la
administración de las cosas materiales. Unido a economía, que es el sustantivo,
el adjetivo política es equivalente a estatal”.
Piettre dice: “el carácter nacional de la economía sobrepasa en mucho su
carácter crematístico”. Más adelante da a esta economía el calificativo de
“monarquizada”, invocando a Hauser, para quien el rey es “el legislador y el
regulador de la vida política”.
Adam Smith, “la economía política conserva su dependencia tradicional respecto
de la política, rama de los conocimientos del legislador y del hombre de Estado,
que se propone enriquecer a la vez al pueblo y al soberano, particularmente con
el objeto de proporcionar al Estado renta suficiente para el servicio público”.
Desde la segunda mitad del siglo XVIII la economía se aleja de la política.
Se convierte en un sistema lógico de asuntos económicos que deben ser
considerados en sí mismos, por ellos mismos y para ellos mismos.
Piettre decía que la económica, no solo se ha separado de la política, sino que
pretende una autonomía total. La economía es una fisiocracia, un gobierno de la
naturaleza; la política sea cual fuere el régimen considerado, es un gobierno del
hombre, una antropocracia.
La economía reivindica su autonomía tanto en el orden práctico como en el orden
intelectual. En el práctico, rechaza la dominación política de los regímenes en
vigor. En el intelectual desea ser una ciencia independiente con respecto a las
otras ciencias, y sobre todo con respecto a la ciencia del gobierno del Estado.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 40


La economía no solo quiere separarse de la política, sino desvalorizarla
colocándola en un segundo plano. En esto concuerdan las dos escuelas rivales
del liberalismo y del socialismo.
La idea fundamental del individualismo liberal está constituida, más que
por nociones de libertad y de individuo, por el concepto de espontaneidad.
Los fenómenos económicos son una manifestación de la naturaleza: surgen
inevitablemente y se organizan por sí mismos.
La economía se halla sometida a leyes naturales. En consecuencia, la política
nada tiene que hacer en este terreno. Si interviene, será para ponerle obstáculos
a esta rueda maravillosa, que de otro modo giraría por sí misma. El liberalismo
concluye en una concepción minimalista del Estado en la que se le deja el menor
sitio posible. “El hombre de la era liberal es el hombre menos politizado que ha
existido”.
En lo que se refiere al antipoliticismo, en el fondo el socialismo se halla de acuerdo
con su adversario. Todos desean la desaparición del poder político en su esencia.
La primacía de lo económico, la desvalorización y la exclusión de lo político se
expresan en la famosa parábola de Saint Simon, y fue Proudhon quien le dio un
extraordinario relieve: “La única y verdadera revolución es la revolución social,
que opone a las seudorrevoluciones políticas; ella reemplazará el Gobierno por
el Taller; ponemos la organización industrial en lugar del Gobierno, y las fuerzas
económicas en lugar de los poderes políticos”.
La idea de la disolución del gobierno en la sociedad no es menos fundamental
en Marx: los regímenes y el Estado mismo son superestructuras que deben
ser completamente eliminadas por la evolución económica, que conduce a la
revolución social. La única realidad es la economía”. Cuando el proletariado sea
dueño del poder, no habrá más poder ni habrá más Estado, porque la autoridad
política es la consecuencia de la lucha de clases.
La economía política de los siglos XIX y XX ya nada tiene que ver con la política.
Las nuevas definiciones la califican como “ciencia de la riqueza” o “ciencia
del cambio”. Algunos proponen el de “crematística”, que se encuentra ya en
Aristóteles, otros, “plutología” o “cataláctica”.

6.b) La politología sustituída por la sociología:


Ahora se separan lo político de lo social. Cierta distinción entre lo político y
lo social aparece desde el renacimiento del Estado. Ya en Bodin y Althusius
había la idea de que existiría lo social fuera de lo político, o un elemento social
distinguible, si no diferente de lo político.
En el siglo XIX, autores alemanes como Robert von Mohl, separan la ciencia social
de la ciencia política. El término social designa las instituciones, las costumbres,
o los comportamientos no organizados directamente por el poder: la familia, la
propiedad y las clases sociales. Se opone el Estado social al Estado político.
Hauser distinguirá la historia llamada política, que se preocupa sobre todo de
las formas de gobierno de las sociedades, y la historia calificada de social, que
se interesa principalmente en la vida material, económica y moral en las mismas
sociedades. Lo social comprende así toda la vida privada, no solo en su aspecto
individual e interindividual, sino colectivo.
El orden de la sociedad es considerado más rico que el orden jurídico del Estado;
en forma paralela a la corriente económica, el flujo social desvaloriza también a
la politología.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 41


Es mucho más grave para la integridad de la política la pretensión de lo social
de convertirse en ciencia autónoma y global, bajo el nombre de sociología. La
iniciativa de Augusto Comte priva a la política de su primacía tradicional, porque
la sociología la reemplaza como ciencia arquitectónica.
Cuando la sociología sustituye a la politología, el interés pasa de las Ciudades
o los Estados a la Humanidad: conjunto de seres humanos pasados, futuros y
presentes. Los más numerosos, y siempre en aumento, son los muertos, que
subsisten por la inmortalidad subjetiva, sea porque se guarda su recuerdo, o
porque el resultado de sus actos permanece gracias al progreso.
Sólo será sociológico, en sentido preciso, el conocimiento de los fenómenos
humanos en tanto que sociales, o sea no como productos de la voluntad de los
individuos, sino como resultados de la influencia ejercida por el grupo social.
Éste origina actitudes que los miembros que lo componen no habrían tenido
nunca si no estuviesen agrupados. La sociología no estudia todo lo que ocurre
en las sociedades existentes; solo se pregunta de qué modo y en qué medida los
hechos sociales se originan en la vida social, y cómo, a su vez, actúan sobre ella.
Los actos políticos interesan realmente al sociólogo, pero no se ocupa de ellos
del mismo modo que el politólogo. El sociólogo no estudia la política más que
como una manifestación específica de vida colectiva. El politólogo considera
todos los aspectos de las instituciones y de la vida del Estado. Desde el punto
de vista estricta y esencialmente político, mientras que el sociólogo solo toma
en cuenta los fenómenos políticos en tanto que son sociales, y exclusivamente
en ese aspecto.
Cabe mencionar que Durkheim logró que la sociología fuera reconocida como
ciencia y se le concedieran cátedras.

6.c) La politología reemplazada por la ciencia jurídica:


La Economía se desarrolló bajo la influencia inglesa, la sociología nació en
Francia; Alemania, a mediados del siglo XIX logró reintegrar la economía en la
política, y volvió a colocar lo social en lo político.
Muller consideró al Estado como un conjunto que domina a los individuos y
aun a las generaciones. Sintetiza una triple corriente jurídica, lingüística y
filosófica, que a las tres tendencias de la economía clásica: el individualismo, el
cosmopolitismo y el perpetualismo, opone, en orden, el espíritu comunitario, el
ideal nacional y la relatividad histórica. Autores como Dahl, Waitz y Treitschke.
La escuela alemana redescubre Aristóteles, superando el divorcio entre lo
económico y lo sociológico, engendrando ella misma la separación de lo jurídico.
El derecho procede de la política, y la política presupone el derecho como
condición fundamental de la libertad. Bluntschli sostiene que la política no es
más que una parte del dominio de los conocimientos sobre el estado. Jellinek
observa que la política significa en griego “doctrina de la Polis”, y que se debe
traducir por “doctrina del Estado”. Se divide, por una parte, en una doctrina
social del Estado, y por otra, en una doctrina jurídica, o derecho público en
general.
Gerber, padre del derecho público, se esfuerza por clarificar los principios del
derecho sobre los cuales debe edificarse el derecho público, y se propone
eliminar las tendencias políticas, históricas o doctrinarias. Para él, el derecho
público es exclusivamente el derecho del Estado concebido como sujeto de
derechos. Lo dogmático termina sustituyendo a lo sociológico, para llegar a
la creación de un derecho público que nada debe a ninguna disciplina, salvo

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 42


al derecho mismo. Laband exige que el análisis del sistema constitucional de
un país determinado sea puramente jurídico. Se considera a la ciencia política,
“literatura de periódico”.

La politología desmembrada y abandonada


7.a) Una ciencia sin contenido:
El contenido de la política disminuye hasta desaparecer por completo, debido
a la creciente especialización de las ciencias políticas. Existen ahora sociología
política, que estudia los fenómenos políticos en su aspecto social; economía
política, que examina al Estado como agente o como marco económico; derecho
político, o público, que considera el aspecto jurídico de las instituciones y
relaciones públicas; historia política, filosofía política, geografía política, etc.
Cada vez que aparece, la política es absorbida por otra ciencia. A fines del
siglo XIX la política desapareció como sustantivo que designa una disciplina
autónoma, y solo quedó como calificación de otras disciplinas. No existe más
la ciencia política, solo subsisten las ciencias políticas. Ya nada queda para la
politología como tal. Algunos, sin embargo, consideran que esta reabsorción
total es excesiva: la politología conservará lo que las disciplinas particulares no
hayan podido asimilar. Esta teoría residual no puede servir de base para una
supervivencia honorable de la ciencia política. Paradójicamente, la multiplicidad
y el progreso de las ciencias políticas engendran la desaparición de la politología.

Una ciencia sin adeptos:


Durante el siglo XIX y comienzos del XX se produjo un debilitamiento de la
literatura politológica. Hay pocas “Políticas” escritas durante tal período. Ivan
Golovine sostuvo en 1844: “La política es la ciencia del gobierno tanto en sus
relaciones interiores como exteriores, la ciencia del Estado por excelencia”.
Por otro lado, sostiene Buchez: “La terminología y las definiciones de Platón y
Aristóteles constituyen todavía hoy la base de la ciencia política, la cual debe ser
completada por una idea de progreso”.

7.b) La politología renaciente


I. El nuevo Clima:
La primera guerra mundial no contribuye en absoluto a sacar del marasmo a la
ciencia política. La segunda guerra mundial da el impulso decisivo al renacimiento
politológico.
En el renacimiento de la politología tiene gran importancia, ante todo, el ejemplo
norteamericano. Las universidades de los Estados Unidos desde fines del siglo
XIX crearon y extendieron su departamento de ciencias políticas.
La brusca ascensión de la ciencia política solo pudo producirse porque durante
todo el siglo XIX y comienzos del XX las Facultades de Derecho has sido, a
pesar de las reticencias y las hostilidades, la verdadera Escuela de Ciencia
Política. Hombres como Hauriou, Esmein, Soulier, Barthélémy, Chevallier, etc.
En estas obras la ciencia política presente en todas partes, no se afirma a cara
descubierta, sino que toma la apariencia del “punto de vista”. El estudio del
Estado, de los fenómenos constitucionales y relacionales, contiene algo más
que lo que capta y explica el Derecho.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 43


Le tocó a Burdeau efectuar la revolución ya latente pero todavía insegura de
sí misma, de hacer pasar el Derecho Constitucional de la situación de ciencia
principal a la de ciencia complementaria.

II. Redescubrimiento de la política:


El politólogo se considera un investigador a través de todo lo social; lo que el
descubre es la realidad social. La teoría del “interés selectivo”, subyace en los
trabajos de la Unesco en 1948, en relación con el establecimiento de la lista-tipo.
La primera y fatal consecuencia del renacimiento de la ciencia política debía ser
necesariamente un debate sobre su objeto.
Dabin sostuvo que la ciencia política no es ni puede ser otra cosa que la ciencia
del Estado. Si partimos de la palabra política, la ciencia política tiene un objeto
específico, perfectamente distinguible, o sea, la cosa política, res política.
Los esfuerzos se dirigieron a enumerar aquello en lo que se interesaban, las
instituciones y los hombres dedicados a su investigación y a su enseñanza:

LISTA TIPO DE LA UNESCO


• La teoría política:
• La teoría política;
• La historia de las ideas;
• Las instituciones políticas:
• La Constitución;
• El gobierno central;
• El gobierno regional y local;
• La administración pública;
• Las funciones económicas y sociales del gobierno;
• Las instituciones políticas comparadas;
• Partidos, grupos y opinión pública:
• Los partidos políticos;
• Los grupos y las asociaciones;
• La participación del ciudadano en el gobierno y en la administración;
• La opinión pública;
• Las relaciones internacionales:
• La política internacional;
• La política y la organización internacional;
• El Derecho internacional.

La lista-tipo ofrece una serie de ventajas:


Registrar los temas objeto de escritos o de investigaciones diversas; 2) La vida
política, en sus diversos aspectos, necesita de las variadas investigaciones del
sociólogo, del geógrafo, del historiador, del psicólogo, etc.; 3) La lista-tipo evita
caer en los peligros que la politología no supo evitar anteriormente, disolviéndose
en una serie de ciencias especializadas que solo dejaban a la ciencia política un
residuo carente de interés.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 44


Para complementar el estudio de los contenidos, le sugiero consultar
el articulo:
Héctor Zamitiz Gamboa. “Origen y Desarrollo de la Ciencia Política:
Temas y Problemas”, septiembre-diciembre 1999, Núm. 20, pp.
89-122 85. Convergencia N° 20, 1999, ISSN 1405-1435, UAEM, Toluca,
México.
Disponible en http://convergencia.uaemex.mx/article/view/1865/1419

IV- EL NACIMIENTO DE LO POLÍTICO: PLATÓN Y ARISTÓTELES. ATENAS:


CIUDAD ESTADO Y LA UNIDAD PERSONA/ESTADO (ESTRUCTURA
TODO/PARTE).

Para complementar el estudio de este punto, le sugiero consultar el


material obligatorio:
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CENTENO,
Carlos A.: Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed. Advocatus,
Córdoba, 2001.
Capitulo: “PERIODO DE LAS COMUNIDADES URBANAS
• LA POLIS
• EL PENSAMIENTO GRIEGO
• PERIODO HELENISTA”

Ahora lo invitamos a realizar la actividad 3 correspondiente a este


módulo.

Tal como fue expuesto previamente, pueden encontrarse en Atenas los


precedentes de mayor impronta para el estudio de la política y los principales
exponentes teóricos en esta materia, a quienes se los identifica con el nacimiento
de la ciencia política.
Sin embargo, no solo de su construcción teórica se desprende la importancia en
la política, sino en el diseño y planificación estratégica del orden político y social
de Atenas, quien junto a Esparta, constituyen las ciudades estados referentes de
la Grecia Antigua.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 45


Sin embargo, es recién a partir del año 507 a.C. con las reformas políticas
establecidas por Clístenes, que se instaura un régimen de gobierno de naturaleza
democrática, transformando no sólo la práctica política sino generando una
nueva cosmovisión ciudadana en la participación política.

El legado conocido como “constitución de Clístenes”, es lo que nos


permite hoy analizar la organización político y social ateniense como
modelo democrático universal, que pese a constituir un sistema más
idílico que real en la práctica (será Platón, su discípulo Aristóteles y
las demás escuelas criticas quienes observaran los deficiencias de
dicho sistema), permite afirmar que fue Atenas la cuna de los estudios
políticos.

Las Reformas de Clístenes tendieron a establecer entre todos los ciudadanos un


régimen de gobierno en la ciudad estado sustentado en la igualdad, la libertad,
la unidad, la participación y la responsabilidad entre los ciudadanos.

Entre las disposiciones de su reforma puede encontrarse:


a) La división del territorio de la ciudad estado ateniense en 100 demos.
b) La abolición del sistema social clasista y en su lugar la creación de 10 tribus.
c) Procuro el debilitamiento de las facciones internas y la instauración de un
sistema de participación directa a través de una asamblea general.
d) Extensión del concepto de ciudadanía
e) La creación de instituciones de gobiernos para un sistema de control y
rendición de cuentas entre sí.
f) El establecimiento de un sistema de renovación de autoridades públicas a
través del sorteo y en otros casos de elección directa.
g) Las instituciones más importantes pueden resumirse en: Asamblea general
(ecclesia), Consejo de los 500 (boulé), Magistrados (arcontes), Tribunales
(helia, areópago, etc.) y Generales estrategas.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 46


EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 47
Tal como será expuesto con mayor detalle a continuación, durante el periodo
en que la organización político social que las reformas de Clístenes se
mantuvieron vigentes (el debilitamiento comenzó luego de la derrota de las
Guerra del Peloponeso 431-404, y su caída se materializó con la supresión de
las instituciones democráticas a causa de la hegemonía macedonia en 322 a. C
y el desarrollo de las escuelas criticas); la polis ateniense resultó un modelo para
todo el mundo Antiguo.
Junto a Atenas, otras ciudades estados también establecieron el sistema
democrático (quienes conformaron la liga de Delos) para su organización policía
interna, pero estas fueron de menor importancia.
No obstante la democracia encontrar su mayor exponente en Atenas, y ser el
precedente histórico vinculado con el origen del término, la forma de gobierno
impuesta durante esos años en la ciudad estado griega, constituyó en realidad
un modelo que dista mucho de los componentes institucionales, las categorías
éticas-morales y la cosmovisión ideológica que sustenta y legitima lo que hoy
podemos denominar democracia entre nosotros.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 48


La misma idea de libertad e igualdad, bases que sustentaban la democracia
ateniense distan mucho de su concepto actual y no eran entendidos como
derechos poseídos en carácter personal y propios de una esfera privada, sino
más bien como componentes de la idea de ciudadanía vivida en conjunto.
El ideal ateniense establecido a partir de las reformas de Clístenes (con anterioridad
a este, las reformas de Solón anticiparon una idea más débil de democracia
que luego consolidaría Clístenes) y que encuentra su mayor esplendor a través
del Discurso Fúnebre de Pericles, procuraba la participación continua de la
ciudadanía en los asuntos públicos, es decir en todas aquellas cuestiones que
hacían a la vida en comunidad y que podían afectar a los atenienses.
El ciudadano en la Antigua Grecia no gozaba de un espectro de derechos
personales para ejercer contra el estado y sus demás pares, sino que en realidad
su condición de ciudadano estaba dada por un cierto número de prerrogativas y
ventajas, de obligaciones y exigencias que le diferenciaban de los no ciudadanos:
los extranjeros o metecos, los esclavos y las mujeres, quienes también Vivian
dentro de la polis.
Estas prerrogativas políticas, jurídicas, religiosas, sociales, y obligaciones
militares y fiscales procuraban una unión y una vinculación directa e inmediata
del ateniense para con sus pares y para con el estado, resultado de ello una
comunidad de ciudadanos unidos entre sí a partir de un ideal común de
interacción y participación.
Junto a ello, la idea de igualdad, libertad y responsabilidad sustentaban la
vitalidad de este régimen procurando que todos los ciudadanos participaran de
manera activa en la comunidad, sea ya reuniéndose en la Asamblea o en los
consejos, ejerciendo las magistraturas u otros cargos, rindiendo cuentas de su
gestión o solicitando a otros su rendición.
Así las cosas, la idea de ciudadanía estaba ligada a funciones deliberativas y
legislativas, ejecutivas, judiciales y bélicas, que demandaban una participación
y un compromiso continuo, determinando una interacción permanente de los
ciudadanos entre si y para con el estado.
De todo esto se coligue lo que llamamos como COSMOVISION IDEOLOGICA
DEL TODO/PARTE o ESTRUCTURA TODO/PARTE que sustentaba la comunidad
de vida ateniense de la democracia.
Así, la democracia o isonomia, distaba de ser únicamente un sistema de
organización político y social, sino una forma de vida anclada y sustentada por
la participación continua de todos los ciudadanos: La identificación de la ciudad-
estado ateniense con el conjunto de sus ciudadanos supuso la realización de la
politike areté, que significa que todos los ciudadanos se ponen en relación de
cooperación e inteligencia en el espacio vital de la polis. Las exigencias políticas,
sociales y militares que la democracia ateniense demandó a sus ciudadanos
sirven para entender que significa realmente ser ciudadano de una comunidad
política.
El estado como estructura organizativa de poder existía en la medida de la
participación continua de su ciudadanía, en cuyo contexto, la persona no era
un ente privado de derechos y obligaciones tal como la conocemos hoy, es
decir, un sujeto individualmente reconocido; sino un eslabón no autónomo ni
autosuficiente.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 49


Solo el estado resultaba una entidad autárquica, y el ciudadano solo existía y
era tal en la medida que participaba de la dinámica política diaria. Esto producía
una unidad indisoluble entre persona y estado, vinculados íntimamente entre sí,
en donde el sujeto no gozaba de una identidad personal propia sino que era el
componente activo, la PARTE del TODO.
Tal como será expuesto luego, fue precisamente esta condición de unidad
indisoluble y continua, lo que transformó a la idea de ciudadanía en una carga
demasiado pesada para el ateniense, y que luego comenzaría a debilitarse y
evidenciarse con las ESCUELAS CRITICAS y llegar a romperse definitivamente
con la dominación macedonia.

IV.A- Discurso fúnebre de Pericles

Para complementar el estudio de los contenidos, le sugiero consultar el


artículo Fuente: Tucídides, Historia de la guerra del Peloponeso, libro 11, 34-46.
Disponible en http://ddooss.org/articulos/textos/Tucidides.htm
http://www.iesdionisioaguado.org/joomla/images/griego/discursopericles.pdf

Tucídides nació aproximadamente 460 a .C. y murió 400 a .C. Participó en


la guerra que su obra clásica relata. La guerra del Peloponeso. Este célebre
discurso aparece en el Libro II de dicha obra.
El Discurso Fúnebre de Pericles, pronunciado el año 431 a .C. en el Cementerio
del Cerámico, en Atenas, es uno de los más altos testimonios de cultura y civismo
que nos haya legado la Antigüedad. Por de pronto, es mucho más que un mero
discurso fúnebre. Las exequias de las víctimas del primer año de la guerra contra
Esparta le brindan a Pericles la oportunidad de definir el espíritu profundo de
la democracia ateniense, explayándose sobre los valores que presiden la vida
de sus conciudadanos y que explican la grandeza alcanzada por su ciudad.
El discurso no es, por cierto, trascripción fiel de lo efectivamente dicho por el
político y orador ateniense, sino la verosímil recreación de su contemporáneo, el
historiador Tucídides, que lo incorporó al relato de sus Historias (II, 35-46), donde
se narran las guerras entre Atenas y los peloponesios. También es claro, por otra
parte, que en esta pieza no hay una cabal exactitud histórica en la descripción
de Atenas, cuya realidad aparece idealizada. Pero todo esto, en última instancia,
es irrelevante para la historia. Al menos, para la historia espiritual. Lo que a ésta
le importa, en rigor, no es tanto saber lo que de hecho Atenas fue, sino más bien
lo que ella creía ser.
Es preciso que el lector sepa que este discurso fue escrito por Tucídides
bastantes años después de que fuera pronunciado y cuando ya Atenas había
sido derrotada. Así, más que el discurso fúnebre de Pericles a los caídos
durante el primer año de la guerra, éste es el discurso fúnebre de Tucídides a la
Atenas vencida que, aunque humillada en su derrota, se levantaba ya como un
paradigma universal su cultura cívica. El panegírico a los muertos en combate,
pues, aparece casi como un pretexto para abordar el elogio de la gloriosa Atenas
antigua y hacer la defensa de la eternidad de su patrimonio.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 50


El Discurso Fúnebre de Pericles es un texto fundacional. Enclavado en los orígenes
mismos de nuestra historia, constituye un originalísimo ejemplo de conciencia
ciudadana y un modelo de reflexión política alentada por una optimista confianza
en las posibilidades del hombre y en el progreso de la cultura humana.

A continuación se lo invita a realizar la primera parte de la evaluación


formada por las preguntas 1 y 2.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 51


m1 material

Material Básico:

• Apuntes de Cátedra.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y PIÑERO, Ma. Teresa. El
conocimiento de la Política. Ed. Advocatus, Córdoba, 2001.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CENTENO, Carlos
A. Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed. Advocatus, Córdoba, 2001.

Material Complementario:

• ARISTOTELES. La política.
• CERRONI, Humberto: Política, teorías, procesos, sujetos, instituciones y
categorías. Ed. Siglo XXI, México, 1992.
• LÓPEZ, Mario Justo: Introducción a los Estudios Políticos. Tomo 1. Ed.
Depalma, Buenos Aires, 1987. (Hay otras ediciones).
• LÓPEZ, Mario Justo: Manual de Derecho Político. Ed. Kapelusz, Buenos
Aires, 1981.
• PINTO, Julio (comp.): Introducción a la Ciencia Política. Eudeba, Buenos
Aires, 2001. (Hay ediciones anteriores).
• PLATON. La política.
• VALLÉS, Joseph M.: Ciencia Política. Una introducción. Ed. Ariel, Barcelona,
2000.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 52


m1 actividades

m1 | actividad 1

El fenómeno político y sus caracteres


En esta actividad pondremos en práctica los conocimientos adquiridos sobre el
fenómeno político y sus caracteres.
De tal manera, vamos a trabajar sobre el carácter POLIFACETICO y su material-
ización en el ejercicio práctico.
Identifique dentro sistema político argentino, un caso concreto o escenario
donde pueda materializarse este carácter, es decir, visualizarse cómo los com-
ponentes de dicho carácter se presentan en la realidad de este caso. Ej.: elec-
ciones, postulaciones, conflictos entre órganos del estado, etc.
A

m1 |actividad 1 | AA

asistente académico

Repase en el material obligatorio los caracteres de la política, especialmente el


carácter polifacético. Lo que se pide en la actividad es la aplicación práctica de
dicho carácter en un caso concreto de la realidad política argentina.

Para Duverger el sistema político es la entidad en el cual confluyen los actores


políticos. Las instituciones políticas son, a su vez, las partes integrantes de
un subsistema político que es lo que se denomina régimen político. Duverger
considera el régimen político como un conjunto coordinado de las instituciones
políticas. De esta forma, el sistema político además de analizar las instituciones
políticas estudia también las relaciones entre ese régimen político y los demás
elementos del sistema social, como los económicos, técnicos, culturales,
ideológicos o históricos, entre otros.

m1 | actividad 2

Conflicto y Cooperación ¿Dos caras de una misma moneda?

De ejemplos cotidianos de cooperación y conflicto. A 1


¿Qué características definen a las relaciones cooperativas? ¿Y a las conflictivas?
¿Qué relación guarda esta actividad con la relación política?
Distinga en los ejemplos señalados cuáles son políticos y cuáles no. A 2

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 53


m1 |actividad 2 | AA

asistente académico 1

Recuerde que la actividad política es “polifacética”. Dentro de la “dinámica” de la


relación política encontramos la faz agonal y la faz arquitectónica. Una significa
cooperación, consenso, y la otra conflicto, lucha, etc.
Deberá detectar cada una y visualizarla en los ejemplos tomados.

m1 |actividad 2 | AA

asistente académico 2

Los ejemplos puede crearlos usted mismo o puede sacarlos de la realidad


política nacional o internacional. En este caso puede dirigirse a los sitios en
Internet de diarios o revistas. A modo de ejemplo le señalo algunos:
• www.clarin.com.ar
• www.elpais.es
• www.pagina12.com.ar
• www.lanacion.com.ar
• www.lavozdelinterior.com.ar

m1 | actividad 3

El nacimiento de lo político y la organización política de Atenas


En esta actividad pondremos en práctica los conocimientos adquiridos sobre el
nacimiento de lo político y la organización política de Atenas.
De tal manera, le pedimos que reflexione sobre la cosmovisión ideológica del
TODO/PARTE ateniense su proyección actual.
¿Cree Ud. que las democracias actuales y la organización política del estado
actual se sustenta en una exigencia personal de sus habitantes tal como acon-
tecía en Atenas? ¿Cómo influye esto en la fortalece del régimen democrático
actual?

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 54


m1 glosario

Agonal (lucha): Es una de las fases de la política. La misma hace a la dinámica


de la política (ver Dinámica política).
Autonomía: También respecto a la política, en el sentido de que tiene “leyes”
propias, explicaciones, causalidades que le son inherentes y que difieren de las
de otros ámbitos como la economía, por ejemplo.
Causalidad: Una interpretación de las relaciones entre eventos, en la que un
evento “provoca” o produce otro evento.
Ciencia política: Disciplina científica. Un ejemplo de las llamadas ciencias
sociales, culturales o “blandas”. Entre ellas podemos señalar, también, la ciencia
jurídica, la historia, la sociología, etc. Tiene por objeto el estudio de la política.
Podemos sostener que es el campo académico que toma como su tarea única y
general el análisis de la política, en especial la del Estado.
Ciencia política “conductista”: Es la que enfatiza el análisis estadístico y las
teorías abstractas en busca de regularidades básicas y esenciales a lo largo de
un conjunto de eventos.
Ciencia política “interpretativa”: Es la que enfatiza los métodos históricos,
antropológicos, legales y el todo complejo que se está estudiando. Heller,
cuando sostiene que su teoría del Estado será ciencia política cuando logre
describir, interpretar y criticar los fenómenos políticos, se enrola en esta postura
de una manera mucho más acabada, o podemos decir “científica”, que los que
sólo apelan a uno de los métodos señalados.
Compleja e indivisa: Compleja e indivisa: Como una suma de todas las otras
características de la política, y como parte de la realidad humana y social, la
realidad política es compleja y de imposible división. La efectividad humana
implica un todo inseparable en los hechos, aunque en las reflexiones o “in
abstracto” cada ámbito de ese acontecer sí pueda ser “partido”, separado o
desagregado a los fines de su análisis.
Constitución de Clístenes: político ateniense que introdujo el gobierno
democrático en la antigua Atenas a partir de la igualdad de los ciudadanos y
logro eliminar el régimen de nobleza aristocrática en 507 a.C.
Dinámica política: Como la política es polifacética, una de esas faces que la
integran hace referencia a su dinamismo. Cuando se habla de dinámica política,
en el campo de la ciencia política, estamos refiriéndonos a los distintos actores
políticos que protagonizan el hecho político: partidos políticos, grupos de
presión, opinión pública, etc. Son los que ponen en movimiento la estructura de
la relación política para que ésta no esté siempre inmóvil e igual, lo que impediría
la evolución, el cambio, etc. Algunos autores, como Prelot, la denominan vida
política.
Escuelas críticas: corrientes de maestros y alumnos de la antigua Grecia que
buscaban la crítica y sobre la democracia ateniense, rescatando el sentido de
lo individual frente al esquema del TODO/PARTE. Se destacan los CINICOS,
EPICUREOS Y ESTOICOS.
Especificidad: Nos estamos refiriendo al ámbito de lo político. Queremos decir
que tiene características propias.
Estado moderno: Modelo de dominación política que surge a partir del siglo XV
en el círculo cultural de occidente. Se ha convertido en el modelo paradigmático

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 55


de la modernidad. Ha tenido distintas versiones o estilos y perdura hasta el día
de la fecha, aunque algunas teorías o autores preanuncian en la actualidad la
hora de su fin o extinción.
Fenómeno político: Nos referimos a la actividad y a la relación (humana) que
constituyen la realidad política.
Guerra del Peloponeso: La guerra del Peloponeso (431-404 a. C.) fue un
conflicto militar de la Antigua Grecia que enfrentó a la Liga de Delos (encabezada
por Atenas) con la Liga del Peloponeso (encabezada por Esparta) por el dominio
marítimo. Constituyó en realidad un conflicto para la imposición de formas de
gobierno: DEMOCRATICA VS. ARISTOCRATICA MILITARIZADA.
Historia de las ideas: Otra parte de la ciencia política que hace un estudio de la
evolución del pensamiento político, cómo se ha ido generando la teoría política
a través de la perspectiva de los distintos autores a lo largo de la historia. (Ver
lista tipo de la UNESCO).
Ideología: Conjunto de ideas que están relacionadas y que se modifican entre
sí; conjunto de ideas organizadas sobre algo.
Modelos de dominación política: Formas de organización política. A lo largo de
la historia humana han existido distintos ejemplos.
Modelos históricos de organización política: Véase Modelos de dominación
política. Ej.: la polis griega, el feudalismo, el Estado, etc.
Nación: Grupo grande de personas que están unidas y reconocen una semejanza
entre ellas debido a una cultura común. En particular, un idioma común parece
importante en la creación de la nacionalidad, pero también puede ser una
religión, una forma de vida, etc.
Las naciones suelen coincidir con los límites políticos de los Estados, pero no
siempre. Así, el idioma y la cultura kurdos se extienden a lo largo de partes del
territorio de Turquía, Irak e Irán; nacionalismo irlandés y británico se encuentran
mezclados en el territorio de Irlanda del Norte. Existen sobrados ejemplos de la
falta de concordancia entre los “límites” nacionales y los límites de los Estados.
Tal situación es una fuente poderosa de conflictos y agitación política.
Partido político: Es otro ejemplo de fuerza política o actor político. Si bien hay
distintos tipos y clases de partidos políticos, desde una perspectiva tradicional,
podríamos decir que es un grupo de personas que unidos por una misma
ideología intentan llegar al poder (o al menos desplegar una función de control
si no logran acceder al gobierno). Sin embargo, también podemos señalar como
uno de sus rasgos característicos la de ser un mediador entre la sociedad y
el gobierno. Es un actor político fundamental toda vez que “monopoliza” la
oferta política. Con esto queremos expresar que para ser presidente, legislador,
concejal, etc., hay que alcanzar el cargo, casi en todos los países, a través de
un partido político.
Poder: Capacidad de una persona para causar que otra haga lo que desea
aquella, por cualquier medio. // Uno de los elementos que constituyen la
organización estatal. En tal sentido no debe confundirse poder con gobierno. El
poder hace referencia al poder del Estado, en cambio el gobierno es sólo una
“parte” del poder estatal.
Polifacética: Es una de las características de la política. Significa tener muchas
fases.
Política: Objeto de nuestra disciplina, la ciencia política. Implica una actividad
humana que supone una relación. Esta relación es una relación de mando,
subordinación, por la cual un individuo logra doblegar la voluntad de otro/s. Es

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 56


un término complejo, multívoco, que en general es usado por las personas de
manera irreflexiva. Nosotros debemos utilizarlo en su acepción estricta, y en tal
sentido esa relación de mando y obediencia de la que venimos hablando exige
no solo la formalidad de tal relación sino un contenido, esto es, la construcción,
consolidación y conservación del agregado humano. Se utiliza así como sinónimo
de sistema político, y debemos aclarar que el sistema político paradigmático de
los últimos siglos es el Estado.
Política internacional: Política conducida entre Estados, en lugar de aplicarse
dentro de un solo Estado.
Privado: El ámbito de lo individual, lo opuesto a lo estatal. Ámbito donde impera
la autonomía de la voluntad de la persona, donde el Estado no puede ni debe
interferir. Para los liberales es sinónimo de mercado.
Público: El ámbito de lo estatal, lo político (a partir de la modernidad). Lo opuesto
a lo privado.
Relaciones internacionales: Otro ámbito de la ciencia política que en los
últimos tiempos ha adquirido una relevancia mayor debido a los fenómenos de
internacionalización, transnacionalización y globalización de las sociedades y la
política. (Ver lista tipo de la UNESCO en los contenidos de la Unidad 1)
Simbólico: Otro de los caracteres de lo político: que se expresa simbólicamente,
a través del signo. No es como la realidad de la naturaleza, totalmente objetiva.
Sociedad civil: Concepto y realidad que surge contemporáneamente al
surgimiento del Estado. Para los liberales es sinónimo de mercado.
Teoría del Estado: Es una forma de hacer ciencia política. Se ocupa del estudio
del Estado. La primera obra científica sobre el tema fue Teoría del Estado, de
Hermann Heller. (Ver lista tipo de la UNESCO).

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 57


m2

m2 microobjetivos

• Comprender la sustancia, organización y estructura del Estado como unidad


de acción y decisión para diferenciarlo de toda otra organización social.
• Comprender el proceso de formación del Estado moderno, desde un tránsito
de formas de dominación pre estatales hacia la modernidad, diferenciando
el Estado de la sociedad civil, a los fines de distinguir el ámbito de lo público
y lo privado.
• Identificar los elementos teóricos caracterizantes del poder medieval en
contraposición a la conformación del poder estatal moderno.
• Distinguir los distintos modelos de dominación política, profundizando en el
modelo paradigmático de la modernidad, el Estado, a fin de reconocer las
características de cada modelo de dominación política.
• Identificar el por qué y el para qué de la existencia del Estado, a los fines de
comprender su finalidad ontológica y la justificación de su accionar.
• Conocer la evolución histórico-social de la organización política estatal,
a los fines de poder identificar su rol en la relación ESTADO-ECONOMÍA-
SOCIEDAD y la vertiente ideológica que subyace en ello.
• Profundizar el estudio del Estado de derecho, a los fines de poder identificar
los modelos y ejemplos de Estados “autoritarios” y con ello promover la
formación y el desarrollo de los valores democráticos ante los acontecimientos
cotidianos de la vida personal y profesional.

m2 contenidos

Unidad II: TEORIA DEL ESTADO


I- Los modelos históricos de organización política pre-estatales.
II- El orden político medieval: sus características. Cristianismo: Aportes y la
dualidad del poder. Crisis del orden político medieval y aparición del Estado
Moderno.
III- Proceso histórico de surgimiento del Estado moderno. Lo público y lo
privado.
IV- La modernidad, construcción del estado absoluto y pensadores modernos.
MAQUIAVELO, BODIN y HOBBES.
V- Sociedad Civil: concepto. Diversos enfoques respecto a su relación con el
Estado.
VI- Reflexiones teóricas sobre el Estado: algunas nociones comparativas.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 58


Unidad III: TEORIA DEL ESTADO (CONT.)
I- Elementos del Estado: Territorio, población, poder. El Derecho. Concepto de
Soberanía. Distinción entre Estado y Gobierno.
II- Fin y justificación del estado.
III- El Estado de Derecho: origen y evolución. Crisis del estado absoluto. Estado
de Derecho liberal. Origen, evolución y crisis. Análisis a partir de la relación
Estado-Economía y Sociedad.
IV- Estado Social de Derecho o Estado de bienestar. Origen, desarrollo y crisis.
Nuevas perspectivas.

A continuación los invitamos a ver el video de presentación de este


módulo.

Podrá visualizar el video presentación desde su plataforma

Estimado alumno:
Habiendo transitado ya por el módulo 1, y comprendido los elementos centrales
del estudio de la ciencia y el fenómeno político, ingresaremos ahora durante al
análisis detallado del estado como estructura soberana de poder territorial y su
proceso histórico de formación.
Este módulo 2, conformado por 2 unidades (2 y 3), le permitirá una compren-
sión integral del fenómeno estatal, sus condiciones de formación, los diferentes
modelos históricos, y sus elementos –destacando entre ellos su potestad sobe-
rana-. Esto último, con especial mención del proceso de reconfiguración deve-
nido en virtud de la globalización.
Iniciaremos la primera unidad de este módulo a través de los “Modelos de his-
tóricos de dominación pre estatales”, buscando identificar las diferentes formas
de organización del poder previas al estado (fenómeno de la modernidad), para
ingresar luego al análisis del medioevo. Para comprender correcta e integral-
mente qué es el Estado, debemos comprender preliminarmente su proceso de
formación hasta la modernidad.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 59


Esto se hará a partir de un marco comparativo con la edad media, en cuyo fin
–promediando el Siglo XIII-pueden verse ya en Europa la aparición de las con-
diciones que permitirán la concentración de los instrumentos de poder en un
territorio delimitado efectivamente, distinguiendo así lo público de lo privado y la
integración del estado como unidad de acción y decisión.
Como ya lo señaláramos, hacer historia de las ideas es una forma de hacer cien-
cia política, siendo por ello que al estudiar los distintos modelos de organización
política que el hombre ha diseñado a lo largo de la historia nos ocuparemos de
algunos autores de la teoría política que son importantes para comprender ese
momento, en el sentido de que sus conceptualizaciones han perdurado hasta
nuestros días. Así por ejemplo: Maquiavelo, Bodin y Hobbes quienes con su
aporte permitieron consolidar la formación del estado desde una perspectiva
teórica-conceptual.
Así también, con el surgimiento del Estado se perfila el ámbito de lo público y lo
privado, lo que conlleva una diferenciación –aunque de manera relacionada– de
ambas esferas, es por ello que es de suma importancia comprender qué es la
“sociedad civil”, concepto e institución coetánea con el surgimiento del Estado
y que, al decir de Hermann Heller, conforma una unidad dialéctica con el Estado
dentro de la realidad social, toda vez que ambas se articulan entre sí como las
dos caras de una misma moneda.
Como ya lo señaláramos previamente, el Estado como modelo de dominación
paradigmático de la modernidad y que perdura hasta nuestros días, ha tenido
distintas versiones, o modelos.
Así, la primera forma de manifestación del estado moderno durante el renaci-
miento, es la monarquía absoluta; pero a fines del XVII en Inglaterra y durante
los siglos XVIII y XIX (con la revolución francesa) se consolida como Estado de
derecho, a través de su primera forma, la liberal (o clásico, dirán otros). Luego,
avanzada la década del cuarenta en el siglo XX, esta forma evolucionará a lo
que se conoció como Estado social de derecho o Estado de bienestar para otros
(Welfare State).
Este último modelo entró en crisis promediando 1970, de manera coincidente
con el inicio del proceso de globalización, que ha erosionado la clásica concep-
tualización estatal y la idea de su soberanía.
Algunos teóricos, incluso, hablan de ello como el fin o la desaparición del modelo
estatal moderno. Todo esto será materia de estudio en el último módulo de nues-
tra asignatura, donde además veremos cómo cada una de estas versiones histó-
ricas o modelos de Estado se correspondió con un rol que le cupo al Estado en
su inextricable relación con la “sociedad civil”, así como con una ideología que
lo sustentó: el liberalismo, la socialdemocracia, etc.
También veremos cómo, a principios del siglo XX, hubo corrientes ideológicas
que quisieron poner fin al Estado de derecho con modelos que llamamos de
“rupturas”: el comunismo, los fascismos, etc., que estudiamos a través de los
totalitarismos.
Finalmente, el estudio de este módulo le permitirá generar una reflexión crítica
sobre 2 aspectos centrales para un abogado: la necesaria diferenciación entre
Estado y gobierno, y el fin y la justificación del estado.
Con respecto a esto último, el del fin del Estado, referido al para qué existe el
Estado y que debe ser contestado desde el “ser”, ya que constituye la existen-
cia misma del Estado, esto es, desentrañar cuál es su fin objetivo, si es que se
quiere hacerlo desde una posición científica y no caer en posiciones subjetivis-
tas. Así, desde el marco mismo de la teoría, nos posibilitará distinguirlo de la

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 60


problemática de la justificación del Estado, cuestión que pertenece al campo
del “deber ser” y que responde al por qué existe el Estado. Planteado en otros
términos, lo que nos preguntaremos en este tema es lo siguiente: ¿Es legítima
la pretensión del Estado de seguir manteniéndose como institución gracias a los
sacrificios personales y patrimoniales que hace a la sociedad?; pregunta que
nos introduce de lleno en reflexiones de tipo filosófico-morales o éticas.
Estas últimas pueden ser respondidas de diferentes formas, pero nosotros nos
enrolaremos en la postura de Hermann Heller, un teórico alemán del primer tercio
del siglo XX y cuya teoría del Estado, en muchos sentidos, no ha sido superada.
En tal sentido, y adelantándonos a lo que deberá usted estudiar, podemos con-
cluir sosteniendo que el Estado sólo se puede justificar en tanto asegure un
derecho justo (en el sentido de que obligue a los individuos a partir de un dere-
cho que la comunidad social acepta, en gran medida, acorde a los juicios de su
conciencia moral).
Por todo lo hasta aquí dicho, esperamos que esta presentación le permita iden-
tificar no sólo los extremos teóricos que deberá profundizar con la lectura, sino
los objetivos que este módulo persigue.
Confiando en el éxito de su misión, nos ponemos a su disposición para guiarlo,
acompañarlo y profundizar en todos aquellos puntos que puedan resultarse de
mayor dificultad, o incluso, de mayor interés para Ud.
Adelante y mucha suerte.

I- Los modelos históricos de organización política pre-estatales.


Modelos políticos pre-estatales
Las formas pre estatal de dominación política.
Para el desarrollo de este módulo, seguiremos el criterio de la obra Hermann
Heller, Teoría del Estado, en cuanto considera que el Estado aparece durante
el Renacimiento1 -Modernidad- en los países de Europa central, a partir de la
concentración de los instrumentos de poder que durante el medioevo se encon-
traban dispersos y en manos privadas: el económico, militar, administrativo y
jurídico.
Sin embargo, previo a su conformación durante la modernidad, es posible iden-
tificar la existencia de sistemas de organización y dominación políticos a lo largo
de toda la historia
Así, con anterioridad ha habido formas pre estatales dotadas de tal unidad terri-
torial y, con posterioridad, muchos “Estados” nacionales han tenido muy cam-
biantes formas territoriales: desde la Paz de Westfalia, en 1648, que pretendía
delimitar con carácter definitivo las fronteras interestatales en Europa, hasta los
acuerdos de Moscú, Yalta y Postdam, que han vuelto a cambiarlas por enésima
vez, en el continente han nacido y muerto varios Estados nacionales (Polonia,
en el caso más patético, Serbia, Croacia, Montenegro, etc.) y una gran parte
de ellos ha sufrido cambios importantes en su composición territorial. Si, por
el contrario, se explica su aparición por otros factores, como la existencia de
ejércitos permanentes –cual a veces se hace-, conviene recordar que Roma tam-
bién los tuvo, mientras que Inglaterra supo no tenerlos y aun es considerado el
paradigma del estado nacional moderno. Si en cambio, tal como veremos luego,
el factor de análisis es el económico, también podremos decir que llegó a estar
muy bien organizado en Roma, por lo menos desde los tiempos de Diocleciano
y no tan bien, en cambio, en los Estados nacionales sino hasta la aparición del
cameralismo prusiano.
1. Hermann Heller, Teoría del Estado. México: Fondo de Cultura Económica, 1947, p. 46.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 61


Y lo mismo cabría decir del resto de los factores que se aducen para explicar la
aparición del Estado nacional (instrumentos de poder).
Ciertamente – y ello parece más acertado- puede aducirse que lo que diferencia
al Estado en nuestro sentido moderno, de las formas anteriores de dominación
política, no es ninguno de aquellos factores en aislamiento, sino su conjunto: la
feliz coincidencia de todos para la formación histórica de aquella figura política
que Maquiavelo llama lo Stato.
Se trata, simplemente, de no presentar explicaciones monocuasales de los acon-
tecimientos históricos, sino de atender a la multiplicidad de factores causales
que intervienen en la configuración de tales acontecimientos (especialmente si
éstos son institucionales) Ahora bien, pretender extraer una categoría teórica por
el procedimiento de acumular rasgos empíricos que la definan es algo insatisfac-
torio. Lo razonable parece ser ubicar la categoría (a la que se llega por un pro-
ceso de razonamiento deductivo) en un contexto teórico explicativo más amplio
que le dé su dimensión auténtica. En esto reside la diferencia capital entre la
historia como ciencia de lo singular y la Teoría del Estado que, en cuanto ciencia
social, trata de encontrar las regularidades.
Si se entiende que el Estado es un instrumento de dominación política dentro de
un proceso de evolución de los modos de producción en la historia, cada uno
de los cuales tienen formas distintas de cristalizar políticamente (y aquí conviene
advertir que se alegan todas las reservas posibles respecto a los dislates en
que puede incurrir un evolucionismo lineal ingenuo), sí podremos ver qué es lo
que singulariza al Estado en cuanto forma de dominación política del modo de
producción capitalista, porque, como señala Pérez Royo, es el único caso de
el que las relaciones políticas de dominación no formas, por sí solas, una rela-
ción de producción2; esto es, la explotación económica no tiene por qué recurrir
directamente a la dominación política para realizarse, ya que la segunda, al ser
de clase, garantiza a la primera como marco general de organización jurídico-
coactiva. Es el comienzo de la organización del Estado (que, en esencia, es
liberal y liberalismo son términos sinónimos), el cual mantiene la ficción del dis-
tanciamiento absoluto entre lo económico y lo político.
Este será, por lo tanto, el criterio que se ha de emplear para la tarea de explicar
esquemáticamente las distintas formas políticas pre estatales.
Modos de producción y formas económico-sociales.
Si se admite el marco teórico general marxista de los modos de producción en
su clasificación quíntuple (sin que la enumeración convencional obligue el orden
de periodificación) de modo de producción de la comunidad primitiva, modo de
producción asiático, modo de producción esclavista, modo de producción feudal
y modo de producción capitalista, resolveremos no solamente el problema de
las diferencias entre el Estado moderno y las formaciones políticas pre estatales,
sino también, la cuestión importante de las llamadas “sociedades sin Estado” o
sociedades anteriores a la organización política.
Desde un punto de vista muy general, veremos a continuación la sucesión de los
modos de producción, entendidos como categorías más amplias en las que se
subsumen las formaciones políticas.
El modo de producción primitiva, también llamado arcaico o de comunismo primi-
tivo, se refiere a organizaciones tribales de contornos indefinidos, que van desde
las tribus de cazadores y recolectores del paleolítico, pasando por las tribus de
pastores nómadas y los primeros asentamientos en la llamada “revolución del
neolítico”, hasta los comienzos de la Edad del Bronce. Su organización social de
carácter gentilicio, probablemente articulaba regímenes de propiedad comunal,
2. Javier Pérez Royo, Introducción a la teoría del Estado. Ed. Blume, Barcelona, 1980 p. 111.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 62


no privada, y su evolución pasó por la institucionalización de formas familiares
patriarcales en las que ya apuntan los síntomas de la dominación política; como
todavía puede verse en las epopeyas homéricas, en las que Ulises, por ejemplo,
y otros héroes, son fundadores de dinastías precisamente en cuanto que jefes
de familias; igual que Agammenon ejerce ya el poder “más político” de la monar-
quía micénica en cuanto que arraigado en las relaciones de parentesco. Es la
figura del antiguo derecho germánico, de que el jefe de la estirpe era, también,
jefe de linaje.
El modo de producción asiático reviste también otros nombres, como “des-
potismo hidráulico” (Wittfogel), “despotismo oriental” (Crick), “despotismo de
aldea” (Chesnaux), etc. Su misma existencia histórica es cuestionada dentro
del campo de los estudios marxistas, un sector de los cuales prefiere subsumirlo
bien en una forma peculiar de transición desde el modo de producción de la
comunidad primitiva al modo de producción esclavista, bien en una forma espe-
cial de feudalismo. No obstante, aun admitiendo con Klaus Eder3 que el modo
de producción asiático es un “callejón evolutivo sin salida”, esto es, algo equi-
valente a lo que Toynbee consideraría como una fracaso de una civilización para
adaptarse y responder al estímulo, que tiene tanta importancia en el desarrollo
de las culturas,4 no hay dudad de que es un concepto válido para entender una
forma específica de dominación política de la que hablaremos más en extenso
en las consideraciones siguientes, estos es, de los imperios primitivos conside-
rados como unidades políticas.
El modo de producción esclavista (que, en el proceso evolutivo enlaza, de hecho,
con el modo de producción de la comunidad primitiva) tiene una determinación
económica sencilla, por cuanto la esclavitud constituye la relación de produc-
ción dominante, si bien cubre tal multiplicidad de formas políticas que resulta
difícil englobarlas bajo un solo epígrafe. De aquí que, en el desarrollo posterior
que se haga en este capítulo del modo de producción esclavista, se obligado a
referirse, en realidad, a cuatro formas políticas pre estatales: la polis griega, la
República romana (esto es, en ambos casos, aunque con evoluciones distintas,
la infancia del modo de producción esclavista), las monarquías helenísticas y
el Imperio Romano (en ambos casos, también, evoluciones distintas del mismo
modo de producción; uno, la formación prematura de un sistema de “Estados
nacionales”; dos, la formación de un Imperio universal, que lleva a su máximo
desarrollo y decadencia el modo de producción esclavista.
El modo de producción feudal es el más complejo de todos; se discute hasta su
misma existencia y, a veces, da la impresión de que su único objetivo en la histo-
ria haya sido servir de puente entre el modo de producción esclavista y el modo
de producción capitalista o, si se quiere, haber entrado en una crisis prolon-
gada en cuyos sobresaltos acabaría originándose el capitalismo. En realidad, el
modo de producción feudal cubre organizaciones políticas muy dispares, desde
la monarquía merovingia, pasando por el Imperio Romano-Germánico, las ciu-
dades estado italianas y, según ciertos autores, el propio Estado absoluto. Y ello
si nos ceñimos al ámbito geográfico europeo-occidental, pues el asunto se com-
plica insospechadamente si se pretende incluir a las formas políticas de Europa
oriental o formaciones tan controvertidas como el feudalismo chino o japonés.
El concepto de feudalismo, tan impreciso como sugestivo, pretende cubrir tres
vertientes explicativas: a) la económica, refiriéndose a una forma especial de
propiedad, cesión y arrendamiento de la tierra que origina el concepto básico de
renta feudal de la tierra, forma que toma la explotación señorial del trabajo servil;
b) la social, refiriéndose al vínculo vasallático, con las relaciones contractuales

3. Klaus Eder, Die Entestehung staatlich organiseirter Gesellschaften, Ein _Beitrag zu einer Theorie socialer
Evolution. Ed. Susrkamp, Frankfurt, 1976. PP. 105-106.
4. Arnold J. Toynbee, Estudio de la Historia, vol. I. Ed. Alianza, Madrid, 1977. P. 144 y ss.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 63


biunívocas de beneficio y homenaje; c) la política, refiriéndose a la jerarquía de
dominación que iba desde los servi adscripti en la base hasta el Emperador, con
todas las instancias intermedias de la nobleza secular y espiritual.
Más adelante se harán algunas consideraciones en relación a las formaciones
políticas medievales, procurando entenderlas en su diversidad, como una poliar-
quía en el sentido en que Hegel empleaba este término para referirse al tema.

En nuestro esquema, por lo tanto, seguimos en lo fundamental el


ofrecido por Bernad Crick. Así, entendemos la evolución (de nuevo en
un sentido lógico y no cronológico) de las formas políticas pre estata-
les de dominación como a) Imperios antiguos, b) Polis, c) República
romana, d) Monarquías helenísticas, e) Imperio romano, f) Feuda-
lismo. Crick, en cambio, las clasifica del modo siguiente: a) Gobierno
primitivo, b) Imperios antiguos, c) Ciudades griegas, d) República
romana, e) Roma imperial, f) Despotismo oriental, g) Gobierno feudal,
h) el primitivo Estado moderno.
De esta manera, lo aquí expuesto permite comprender que no obs-
tante el estado ser una construcción propia de la modernidad, previo
a su aparición durante el renacimiento; la historia nos señala otras
formas de dominación y poder de base territorial.
El tránsito hacia el estudio del fenómeno estatal nos conduce nece-
sariamente por una primera instancia relacional comparativa con la
edad media, periodo temporal de 10 siglos en cuya etapa final (siglo
XIII), comienzan a tomar forma las condiciones cuya acumulación
determinarán la construcción del estado durante la modernidad.
Así, en el próximo punto de la unidad, analizaremos en detalle la
organización político-económica y social de la edad media en clave
comparativa con la modernidad, facilitando así la comprensión de
dicho proceso de concentración de los instrumentos de poder, que a
posteriori formarían los estados europeos.

II- El orden político medieval: sus características. Cristianismo: Aportes y


la dualidad del poder. Crisis del orden político medieval y aparición del
Estado Moderno.

Para el estudio de los contenidos de este punto del programa le


sugiero la lectura del libro B
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CENTENO,
Carlos A.: Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed. Advocatus,
Córdoba, 2001.
Capítulo: Periodo de la Comunidad Universal: El cristianismo.
Capítulo: El nacimiento y el desarrollo del Estado Moderno.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 64


El cristianismo
El estudio del cristianismo constituye una necesaria instancia previa para la com-
presión del estado y su proceso de formación; pero más aún para el entendi-
miento del orden medieval y la disposición del poder en cabeza del Papa y el
Emperador como figuras centrales de dicho proceso.
En primer lugar, es importante aclarar que no analizaremos en este módulo al
Cristianismo como religión, sino sus aportes para la organización de las formas
de dominación pre estatales durante el medioevo, rompiendo la unidad PER-
SONA/ESTADO como cosmovisión ideológica de la antigüedad.
Así las cosas, el cristianismo constituye para el estudio de la ciencia política,
un proceso revolucionario, de reconfiguración del poder, permitiendo romper la
unidad antes mencionada que ya las escuelas críticas atenienses comenzaron a
debilitar algunos siglos antes.
A partir de dicho quiebre, con más el aporte teórico que San Agustín haría con
su obra “la ciudad de Dios” sobre el dualismo de gobierno terrenal-espiritual,
se delimitarían dos órdenes de poder que se mantendrían durante toda la edad
media en un proceso de enfrentamiento y tensión: El papa y el Emperador.
El cristianismo, fundado en las enseñanzas del propio JESUCRISTO, transmiti-
das y reproducidas luego por sus discípulos y seguidores convertidos, permite
una ruptura a partir de un nuevo clima espiritual: REEMPLAZA EL POLITEISMO
PROPIO DE LAS CULTURAS ANTIGUAS POR EL MONISMO DE UN SOLO DIOS
Y UN REINO DE DOMINIO QUE TRASCIENDE AL MUNDO TERRENAL.

De ello, se desprenden los 3 aportes fundamentales:


• La primacía de la persona humana: el cristianismo propone
exaltar el valor del hombre como sujeto diferente y fuera del
estado, ofreciendo una nueva mirada a la subordinación de esta
ante cualquier forma de dominación y absorción totalizadora. El
hombre es un valor en sí mismo y su vida no sólo está ligada al
servicio estatal. Así la idea del ciudadano como parte de un todo
sin identidad, será ahora una persona cuya vida trasciende a la
inmortalidad del cielo.
• La noción de humanidad: la humanidad está constituida por todos
los hombres, reflejo de la unidad divina, estando todos están
llamados a trascender a un reino celestial. Así, no existe diferencia
entre los hombres en la medida que todos resultan hijos de Dios.
• El dualismo político-eclesiástico y con ello la separación del
mundo espiritual del mundo temporal: de todo lo anterior deviene
la necesaria escisión entre un mundo terrenal, ligado al gobierno
temporal, de los hombres; y un reino celestial, que excede los
intereses temporales. Así, de ello se desprendería la diferencia de
competencias entre la autoridad civil y la eclesiástica, llamados
a fines diferentes y con órdenes diferentes. De esta manera, el
cristianismo ofrece una visión superadora del totalitarismo antiguo,
la idea de un estado absorbente de la persona humana, encuentra
ahora un límite ligado a sus funciones terrenales. Esto, resumido
en la parábola del propio JESUS “DAR AL CESAR LO QUE ES DEL
CESAR, Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS”.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 65


De todo ello, se traduce una dualidad institucional producto de la separación de
lo espiritual y lo temporal, reflejo de la doble naturaleza y destino del hombre:
una institución política y otra eclesiástica que se mantendrán separadas durante
todo el medioevo.

El cristianismo en la edad media


La obra de San Agustín “la ciudad de Dios”, será determinante para la cons-
trucción teórica del orden medieval, cuya exorbitancia interpretativa conducirá a
abusos degenerativos del verdadero sentido que el propio autor quiso dar; y que
en la práctica terminaran por enfrentar al orden institucional del imperio con el
orden eclesiástico del papa.
El Edicto de Milán, promulgado en Milán en el año 313 estableció la libertad
religiosa en el Imperio romano, dando fin a las persecuciones dirigidas por las
autoridades contra los cristianos. Este documento fue firmado por ambos monar-
cas imperiales de occidente y oriente, Constantino I el Grande y Licinio, respec-
tivamente.
Esto no sólo significó el reconocimiento oficial de los cristianos y su religión, sino
que trajo como consecuencia profundos cambios dentro del Imperio romano, así
como el comienzo de la expansión de la Iglesia y la concesión de un estatus de
legitimidad, disponiéndola en su consecuencia como la religión oficial del impe-
rio romano y de sus ejércitos.
La ciudad de Dios, completó el escenario que marcará la edad media, de cuyo
texto se desprende la dualidad competencial de las figuras del papa y el empera-
dor y las tensiones sobre el alcance de sus potestades durante todo este periodo.
El cristianismo debía reinar en el espíritu de los jefes e inspirar las costumbres y
las leyes. A partir de estos principios se desarrolló la teoría de los dos poderes o
de “las dos espadas”, en la cual el poder espiritual, representado por el papado,
es superior al temporal (el poder civil). Entre ambos debía prevalecer una ayuda
mutua, pero lo cual se vería opacado por periodos de contraposición y enfrenta-
miento, seguidos por otros de mayor cercanía.
El crecimiento de la iglesia devino en su injerencia en el ejercicio de numero-
sas funciones propias del gobierno civil y con decisiva influencia sobre todo el
desarrollo social y cultural, haciendo que las relaciones entre el poder temporal
y el poder espiritual fueron complejas y transitaron desde el acuerdo hasta el
rechazo y la contraposición de intereses (querella de las investiduras).
Los reyes ayudaron a los Papas y estos intervenían en la coronación de los
emperadores, pero la problemática se circunscribió luego sobre la atribución de
los emperadores y reyes para designar directamente a los obispos y abades en
distintos territorios de su dependencia.
En el año 1059 se creó el Colegio de Cardenales en Roma, que recibió la función
de elegir al Papa con prescindencia de toda posible influencia por parte de los
poderes políticos.
Esto desencadenó finalmente en la conocida querella de las investiduras, que
representó un conflicto entre el Papado y el Imperio: El emperador Enrique IV
insistió en su tradicional derecho de nombrar a los obispos, mientras que el Papa
Gregorio VII luchó por la libertad de la Iglesia y excomulgó a Enrique IV. Este
finalmente se vio obligado a someterse en la famosa escena del perdón de 1077
para lograr revertir su excomunión.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 66


En lo posterior. La Iglesia pudo imponer ampliamente sus exigencias y el Papado
alcanzó un poder cada vez mayor, haciendo incluso que muchos reyes europeos
Los reyes europeos juraran fidelidad al Papa.

La edad media
La edad media constituyó un extenso período histórico comprendido entre los
siglos V y XV, relacionando su inicio a la caída del Imperio Romano de occidente
en 476 con las invasiones bárbaras germánicas, y su fin con la acumulación de
sucesos de gran impronta como el descubrimiento de América en 1492, la crea-
ción de la imprenta y sobre todo el derrumbe del imperio de Oriente (imperio
bizantino), ambos en 1453.
Al solo efecto analítico, la Edad Media puede dividirse en dos grandes instan-
cias, la Alta Edad Media (siglo V a siglo X) y Baja Edad Media (siglo XI a siglo
XV); este último periodo, marcado por la aparición de los componentes que a
posteriori permitirían la aparición de los estados modernos.
Como luego podrá analizar en detalle con la lectura sugerida, la edad media está
caracterizada por 3 cuestiones centrales, cuya comprensión resulta de funda-
mental importancia:
1- La dualidad de poder entre el Papa y el Emperador, figuras de poder virtuales
que carecían de un poder territorial inmediato y efectivo.
2- Su organización política, social y económica fundada en un vínculo de
vasallaje feudal.
3- La intermitencia, la desconcentración y la mediatez como características de
dicho periodo histórico.

Así las cosas, la Edad Media se caracteriza por la supremacía de la Iglesia Cató-
lica y el teocentrismo legado del Cristianismo como religión oficial del imperio
a partir del edicto de Milán, una economía ruralizada, un reducido desarrollo
comercial, una marcada desconcentración de los centros de poder territoriales y
una organización fuertemente jerarquizada en estamentos rígidos.
El sistema económico se basaba en la agricultura, bajo una forma feudal, vincu-
lada a la titularidad de tierras en cabeza de la nobleza y clero, cuyas extensiones
estaban dadas por cuestiones honorificas y dadivas graciables propias de su
estamento.
De esta manera, la cuestión social, económica y política estaba fuertemente vin-
culada entre sí a partir de la titularidad de tierras y el sistema de vasallaje como
acuerdo de servicio y explotación de la tierra, diseminados a lo largo del territorio
europeo, constituyendo un sinnúmero de centros de poder sin un poder central
que los agrupara.
La sociedad, fuertemente jerarquizada en estamentos estáticos integrados por
nacimiento, permitía identificar: la nobleza feudal (señores feudales, caballeros,
condes, duques, vizcondes, etc.) -detentora de las tierras-, el clero (miembros de
la Iglesia Católica) con un gran poder no sólo espiritual sino también económico
y político; y el resto del orden social dado por los campesinos y artesanos.
La extensa titularidad de las tierras y la imposibilidad de atenderlas por sí misma,
traía consigo la necesidad de un servicio personal de quienes no la poseían,
agregando también, la defensa y la lealtad territorial como partes del acuerdo
que se generaba entre los estamentos.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 67


Sin embargo, el vasallaje, contrario a lo que se cree, no solo estaba dado entre la
nobleza y el campesinado; sino que este asumió formas y modalidad diferentes
en toda Europa y entre todos los componentes de cada estamento existieron
formas de acuerdo de servicio y prestación de obligaciones recíprocas ligadas a
la utilización de las tierras, el cobro de impuestos y la seguridad. Así, el vasallaje
le proporcionaba las fuerzas armadas necesarias para defender sus propiedades
y las de sus vasallos y siervos.
Cada señor gobernaba en sus dominios: mantenían sus propias fuerzas milita-
res, administraban justicia, percibían impuestos y acuñaban monedas. Pero se
carecía de una unidad homogénea de poder central y una demarcación territorial
permanente, provocando con ello la coexistencia de un sinnúmero de poderes
locales, que a su vez se compartían con la Iglesia.

Este escenario estaba marcado por 3 características principales:


• La intermitencia: no existían delimitaciones territoriales
permanentes. El régimen de poliarquías (muchos centros de
poder), estaba dado por la fuerza y la capacidad defensiva que
cada comunidad podía detentar.
• la desconcentración: la ausencia de un poder central que unificara
y subordinara efectivamente los centros de poder intermedios trajo
aparejado la desfragmentación en muchas unidades de poder
distribuidas territorialemente con un carácter impreciso.
• la mediatez: al no existir una autoridad central con poder efectivo,
no eran posibles las líneas de mandos jerárquicas para la toma
decisiones sobre el territorio. Cada centro de poder funcionaba de
forma separada y autónoma.

Al finalizar la edad media, la acumulación de las condiciones que permiten la


conformación del estado moderno permitirá reemplazar la intermitencia por per-
manencia, la desconcentración por concentración y la mediatez por inmediatez.
A continuación se presenta el siguiente power point IC en el que se pretende
realizar una síntesis de lo abordado supra.

Para el estudio de los contenidos de este punto del programa le


sugiero la lectura del libro
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CENTENO,
Carlos A.: Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed. Advocatus, Cór-
doba, 2001. Capítulo: Nacimiento y desarrollo del Estado Moderno:
quiebra del orden político medieval; el estado moderno”

Tal como hemos referido previamente, el estado como modelo de dominación


política soberana de base territorial es un fenómeno que comienza a manifes-
tarse finalizando la edad media, y a inicios de la modernidad alcanza su expre-
sión efectiva.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 68


En la edad media no existió el estado como unidad organizacional de potestad
soberana que reclamaba para si un dominio territorial y la concentración del
poder con carácter de permanencia e independiente en lo exterior y en lo interior.
Muy por el contrario, durante el transito medieval resultó imposible la idea de
una pluralidad de estados soberanos semejantes, sino más bien una multipli-
cidad de centros de poder diferentes entre sí y subordinadas sin efectividad ni
inmediatez al emperador: esto es el régimen de poliarquías imperantes durante
dicho periodo.
De esta manera, en la edad media las figuras de poder centrales como el papa
y el emperador, constituyeron más bien modelos virtuales de poder sin capaci-
dad real de mando sobre un territorio y sin la posibilidad de que sus decisiones
fueran efectivizadas.
Así las cosas, el emperador carecía de la función unificadora o cohesionadora,
ya que en realidad compartía su poder con monarcas territoriales que a su vez
también carecían de permanencia e inmediatez de mando.
Todas las relaciones, tal como fue explicado, estaban ligadas a un servicio clien-
telar a través de los acuerdos de vasallaje entre los diferentes niveles. Así las
cosas, todas las funciones que hoy el estado reclama monopólicamente para
sí, se encontraban distribuidas de manera irregular e intermitente sobre sujetos
privados: el ejercicio de la defensa, el cobro de impuestos, la organización
territorial, la justicia, etc.
Es por ello que las unidades de poder eran intermitentes, irregulares y las rela-
ciones de mando mediatas e indirectas.
Esto será precisamente lo que cambiará durante el advenimiento de la moder-
nidad, dando lugar a un proceso de concentración de funciones, pasando así
de manos privadas a gozar de un carácter público. Así, para el renacimiento, el
poder del monarca que era compartido se trasformará en único, de intermitente
pasará a ser permanente y la mediatez será reemplazada por la inmediatez.
El escenario político, económico y social de la Edad Media inicia desde fines
del siglo XIII un proceso de reconfiguración que en el siglo XV con la caída del
imperio romano de oriente (1453), el descubrimiento de América (1492), la apa-
rición de la imprenta y el desarrollo armamentístico; permitirían el ingreso hacia
la Modernidad, y con ello, la aparición del Estado.
El quiebre del orden político medieval, caracterizado por la fragmentación y la
desconcentración de las fuerzas políticas territoriales (poliarquías), un sistema
económico feudal y la organización social del tipo estamental; darían lugar a un
régimen de concentración de los instrumentos del poder en manos del estado,
una economía de tipo mercantilista-capitalista, y un sistema social de naturaleza
clasista.
El dualismo de poder propio de la Edad Media (compartido entre el Papa y el
Emperador), se debilitará y en su lugar será reemplazado por un sistema monár-
quico, fortaleciendo las unidades de poder concentrado sobre un territorio,
ocupando el Monarca y la burguesía un lugar central en el proceso de reordena-
miento social, político y económico.
Múltiples factores influyeron para posibilitar esto, presentándose con mayor o
menor intensidad en los diferentes territorios europeos (de allí que no admita
una explicación monocausal univoca), pero consistió en que los medios reales
de autoridad y administración pasaron de estar en manos privadas y se trans-
formaron en propiedad pública, expropiándose en favor del monarca estatal,
concentrándose territorialmente y de forma permanente.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 69


Las condiciones históricas que permiten la aparición del estado
moderno en reemplazo del sistema poliárquico medieval pueden
resumirse en:
• El poder durante el medioevo era compartido, intermitente y
mediato, lo cual hacia la modernidad se transformaría en único
(monárquico), permanente e inmediato.
• Aparición de un ejército mercenario permanente: la defensa a
través del pago de la soldada se vuelve una actividad profesional
regular; en contraposición al sistema defensivo de la edad media
ligada a vínculos de amistad o protección interesada.
• Organización jerárquica burocrática administrativa: el estado y
el monarca necesitan de una organización de funcionarios de
manera jerárquica, para asegurar la toma de decisiones ordenada
y regular sobre el territorio. Aparecería así la idea de subordina-
ción.
• Creación de un sistema impositivo regular: para su subsistencia
el estado necesita de ingresos permanentes, un patrimonio para
sostener su funcionamiento. Los tributos con carácter regular y
permanente aseguran esto.
• Diferenciación de un patrimonio público: el estado reclama bienes
propios, un patrimonio diferenciado del monarca y de los privados
para su propia existencia.
• Ius certum: derecho cierto. La modernidad se caracteriza por la
aparición de un sistema normativo ordenado, previsible de reglas.
Contrario a la disgregación jurídica de la edad Media, el estado
moderno reclama unidad en el derecho.
• Operadores técnicos jurídicos: para la aplicación del derecho es
necesario la existencia de especialistas en el derecho en reem-
plazo de la práctica oral de la edad media y de los juzgadores no
especializados ni técnicos.
• Desarrollo del capitalismo.
• Consolidación de la burguesía.

Es preciso advertir que la concentración de poder fomenta una mayor


libertad para individuo. El Estado autoritario significó el quebranto de
monopolios y privilegios, ofreciendo facilidades para las iniciativas
individuales y la expansión de los valores económicos.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 70


III- La modernidad, construcción del estado absoluto y pensadores
modernos. MAQUIAVELO, BODIN y HOBBES.

Para el estudio de los contenidos de este punto del programa le


sugiero la lectura del libro
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CEN-
TENO, Carlos A.: Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed.
Advocatus, Córdoba, 2001. Capítulos: “Nacimiento y desarrollo
del Estado Moderno” y “Absolutismo Monárquico”.

Como consecuencia del proceso de reconfiguración antes identificado, se pro-


dujo el fortalecimiento de las autoridades territoriales y la absorción de funciones
monopólicamente dominadas a cargo de los estados nacientes.
Este proceso, dado con diferente intensidad a lo largo de todo el territorio euro-
peo central (primero en Inglaterra, Alemania, luego Italia, Portugal y España), fue
permitiendo la consolidación de un nuevo escenario de dominio político, preva-
leciendo la figura del monarca estatal como soberano territorial que reclamaba
no solo una permanencia e inmediatez, sino el monopolio del poder a su cargo
para lograr la imposición de sus decisiones.
La evolución de esto trajo consigo el establecimiento de los monarcas abso-
lutos y con ello, la consolidación del primer modelo de estado: el absolutismo
monárquico que no comparte su poder territorial, sino que reclama para sí la
concentración a su cargo de todos los instrumentos de poder: militares, jurí-
dicos, administrativos y políticos; haciendo suyas de esta manera, todas las
funciones que durante la modernidad se encontraban dispersas y en manos de
sujetos privados.
Esta nueva estructura de poder gestada, concebida como un fenómeno inde-
pendiente tanto de los súbditos como del propio gobernante fue evidenciada
por diferentes pensadores, quienes pretendían explicar su funcionamiento de
diferentes maneras, aportando elementos para su definición.
Así, analizaremos a tres pensadores modernos cuyas obras resultan aportes teó-
ricos para la comprensión del estado moderno naciente: Maquiavelo, Bodin y
Hobbes.
Junto a ellos, durante el corto periodo de la modernidad (S.XV – XVII), surgieron
otros pensadores de inmensa importancia para el estudio de la ciencia política
y la teoría del estado, pero cuyo análisis en detalle excede el marco de nuestra
asignatura.
Todos ellos, pretendían explicar y justificar la necesidad de esta estructura de
poder, aportando elementos teóricos para su comprensión, alimentados en el
marco del renacimiento y la ilustración que reemplaza los criterios teocéntricos
por el antropocentrismo, ubicando a la razón y al hombre en el centro de la dis-
cusión.
Así, junto con el valor de la naturaleza, aparece el intereses por el hombre que
aspira a la autonomía de su propio ser y su individualización completa, una exal-
tación a lo individual. Lo importante es el triunfo del hombre en la sociedad del
momento; se valoran sus acciones bélicas, su maestría artística o literaria en un
espacio terrenal.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 71


La palabra Renacimiento, pese a que muchas veces se restrinja el uso del tér-
mino sólo a lo cultural, engloba el conjunto de hechos económicos, sociales,
políticos y culturales que se producen en el siglo XV.
Las ideas renovadoras se hallaron en contacto con la espiritualidad legada por el
hombre de la Antigüedad clásica. A medida que fueron surgiendo los principios
básicos del Renacimiento, se buscaban las bases filosóficas en las que pudiera
apoyarse este nuevo impulso, y lo encontraron en la Antigüedad. Por este motivo
es que se habla de un renacer de la cultura antigua. En el proceso cultural rena-
centista, lo literario, el lenguaje y la educación se cristalizaron en lo que se llamó
el Humanismo.

Maquiavelo y lo stato.
La construcción teórica de Maquiavelo (1469 – 1527) se encuentra en relación
directa a lo que ocurría en Italia en las postrimerías del siglo XV. Ella aparece devas-
tada por profundas disensiones y crímenes y por el creciente poder de los condo-
tieros, que vendían sus fuerzas y la de sus mercenarios al mejor postor. Es en este
escenario donde Maquiavelo escribe su obra más importante: El Príncipe (1513). 
El Príncipe es un texto que describe empíricamente y manera práctica el proceso
de reconfiguración del poder estatal, detallando el propio autor en su obra, el
fenómeno que frente a si ocurría.
Su obra, esta desligada del moralismo formal y exenta de un rigorismo teórico
que caracterizan a otros autores modernos; y por el contrario, constituye un libro
de consejos prácticos para los monarcas sobre cómo ganar, perder o mantener
sus principados.

Su texto tan particular lo presenta como el verdadero precursor de la Ciencia Política.


El propio Maquiavelo nos dice cómo se logra obtener un reino: TODOS los esta-
dos, todos los dominios que han tenido y tienen soberanía sobre los hombres,
han sido y son o repúblicas o principados. Los principados o son hereditarios,
es el caso de aquellos en los que impera desde hace tiempo el linaje de su
señor, o son nuevos. Los nuevos, o son totalmente nuevos, como fue Milán para
Francesco Sforza o son como miembros añadidos al estado hereditario del prín-
cipe que los adquiere, como es el reino de Nápoles para el rey de España. Los
dominios así adquiridos o están acostumbrados a vivir sometidos a un príncipe o
acostumbrados a ser libres; y se gana o con las armas ajenas o con las propias,
o por fortuna o por virtud.

La fuerza es el único lenguaje que considera necesario para conservar el poder,


y está íntimamente ligada a la ambición de los hombres y los Estados. Por eso,
si un príncipe descuida el arte de la guerra, su camino hacia el fracaso será una
certeza absoluta.
Frente a las vicisitudes de la suerte o el azar, el florentino propone la virtud, un
concepto que no define pero que se compone de fuerza, valor, capacidad de
resolución, y también de astucia, inteligencia y estrategia: «Yo imagino que puede
ser verdad que la fortuna disponga de la mitad de nuestras acciones, pero que
deje aproximadamente la otra mitad en nuestro poder». El príncipe que consiga
imponerse a la adversidad de la fortuna mediante su virtud será más respetado
que el que esté en el poder únicamente por su linaje. Saber mandar es también
demostrar saber imponerse a la fortuna, ya que el gobernante respetado por su
destreza y su valor será, con menos probabilidades, objeto de conspiraciones.
Maquiavelo emplea el concepto de fortuna con cierta ambigüedad: en ocasiones
nos remite a lo inesperado de lo contingente, caótico y casual, mientras que en

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 72


otras lo utiliza para describir tramas racionalmente explicables urdidas por los
hombres. En cualquier caso, es evidente que hace referencia a la imposibilidad
del poder humano de preverlo y dominarlo todo. La contraposición fortuna-virtud
es paralela a la lucha que el hombre mantiene por ser su propio amo en un
mundo cambiante que escapa con frecuencia a sus dominios
Su aporte consiste en la descripción real del fenómeno estatal, siendo el primer
teórico que incorpora al lenguaje la palabra estado: LO STATO. Para Maquia-
velo, representa precisamente el proceso de reconfiguración y pasaje desde la
intermitencia propia de la edad media a un estado de permanencia y quietud, de
estaticidad y dominio territorial efectivo.

Jean Bodin
Los seis libros de la República– de Jean Bodin, publicada en 1576, fue una obra
enmarcada en las guerras civiles acaecidas en Francia entre católicos y protes-
tantes, y con el objetivo de robustecer la autoridad del monarca, sustrayéndolo
de la legitimación teológica que dominó toda la edad media.
El aporte de su obra consiste en la incorporación de la idea de soberanía, tér-
mino que luego sería receptado y reconceptualizado por los autores modernos
subsiguientes, y llegaría a nuestros días como el atributo central del poder esta-
tal: el dominio territorial e independencia en lo interior y exterior que el monarca
reclamaba.
En términos generales, la soberanía significaba para Jean Bodin un derecho
perpetuo y absoluto de hacer, interpretar y ejecutar las leyes, una fuerza de
cohesión, de unión de la comunidad política imprescindible.
Así, consideraba como algo necesario de todo Estado ordenado la existencia de
tal potestad perpetua y absoluta de toda república donde los príncipes sobera-
nos la ejercen vitaliciamente.
Este poder de todos modos no era ilimitado, ya que por encima del rey estaba la
ley de Dios y la de la naturaleza, aunque esta última no termina de ser aclarada
concretamente; de todos modos, una violación flagrante a esta última (la ley
natural) sería el respeto a los pactos y el respeto a la propiedad privada.
Finalmente, consideraba que el único Estado bien ordenado es aquel en que la
soberanía es indivisa porque reside en una sola persona.
El objetivo central de toda su obra, es la defensa y justificación de una monar-
quía absoluta, confundiendo (intencionalmente) la soberanía como un atributo
en cabeza del propio monarca, sin ofrecer una diferenciación entre las actuales
ideas de gobierno y estado, que luego los próximos autores contractualistas
modernos como Locke, Montesquieu y el propio Rousseau se encargarían de
edificar en sus obras

Thomas Hobbes
La obra de este autor moderno resulta de inmensurable valor en cuanto ofrece
al lector un marco crítico y reflexivo sobre el acuerdo social que representa el
estado, vigente incluso en la actualidad.
Inaugura la metodología de estudio del contractualismo moderno como hipóte-
sis teórica tendiente a justificar la existencia del estado, su necesidad e impor-
tancia como única herramienta capaz de garantizar la supervivencia de la propia
humanidad: los pactos sin espadas son solo palabras.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 73


Para la comprensión sus aportes, resulta fundamental analizar con detenimiento
el frontispicio de su obra, esta icografía que grafica con claridad el proceso de
acuerdo por el que los hombres transitan para liberarse del estado de naturaleza
mortal, y crear así un LEVIATHAN con la fuerza y el poder suficiente para garan-
tizarles a estos una vida pacífica y ordenada.

A continuación lo invitamos a realizar la actividad 1 del módulo.

La vida de Thomas Hobbes se prolongó durante noventa y un años entre 1588 y


1679. Oriundo de Inglaterra, educado en Oxford, muy vinculado a los pensado-
res contemporáneos a él, como Galileo; según algunos, hasta llegó a conocer al
propio Descartes. Desde el punto de vista de sus ideas políticas, brindó grandes
e importantes aportes. Consideraba la necesidad de la existencia de un Estado
sin límites que protegiera a la sociedad (organización artificial) de la guerra y,
en última instancia, en la gran solución para conservar el género humano. Esta
protección, según Hobbes, nace del contrato de los hombres que establecen los
mismos hombres y por el que se someten al soberano, quien nace del contrato
pero no es parte de él. Es decir que a partir de este contrato nace un Estado
todopoderoso, considerado como una persona artificial. El titular de esa per-
sona artificial es el soberano, que pasa a tener a los ciudadanos como súbditos. 
El soberano hobbesiano sólo tiene el deber -que no la obligación- de garantizar
la paz y la seguridad de los ciudadanos, pues tanto el Estado como el soberano
que lo dirige perderían todo el sentido de su existencia de no ser capaces de
garantizar la seguridad. Si el soberano no es capaz de mantener el Estado con la
fuerza que lo debe caracterizar, si el Leviatán se debilita hasta tal punto que ya no
puede garantizar a los súbditos su protección, éstos quedan liberados de toda
obligación. Éste es el único caso de reversibilidad del contrato que devolvería
a cada uno la irrevocable transmisión del derecho natural hecha al Estado. El
debilitamiento del Estado, es decir, la incapacidad de ejercer un poder absoluto
sobre los ciudadanos, termina destruyendo la sociedad civil y devolviendo a los
súbditos a su terrible y anárquico estado de naturaleza.

Como titular del poder, el soberano se convierte en el verdadero garante de la


justicia y de la moral, ya que lo justo y lo bueno pasan a definirse armónicamente
con la voluntad del soberano. Su poder es absoluto porque, si existiera otro poder
que lo limitase, ese poder sería el soberano y no él. Goza de total inmunidad y no
puede ser acusado por los súbditos. Para Hobbes, como para Bodino, el sobe-
rano es el único poder legislativo. Sin embargo, Hobbes va más allá que Bodino
al no limitar al soberano por el derecho divino. El soberano de Hobbes, única
fuente de poder capaz de hacer y deshacer las leyes, no está, sin embargo,
sujeto a ellas, ya que «nadie puede obligarse a sí mismo l...], el que está obli-
gado ante sí mismo carece de compromiso».
Su obra se construye con el claro propósito de defender una monarquía abso-
luta, siguiendo al propio Bodin, y coincidente con la idea de que el monopolio de
la fuerza y la concentración de los instrumentos de poder estén a cargo de una
persona; como únicos medios posibles de garantizar la supervivencia humana.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 74


IV- Sociedad Civil: concepto. Diversos enfoques respecto a su relación con
el Estado
La primera y más importante dificultad a la que nos enfrentamos en el estudio de
la sociedad civil, es precisamente, su conceptualización.
La idea de sociedad civil está íntimamente vinculada a un proceso de definición
político histórico y de tensión con el estado; resultando su vinculación una de las
cuestiones de mayor análisis en la ciencia política.
Así, el debate no sólo se centra en torno a cuál de los dos conceptos resulta más
antiguo, si la sociedad o el estado, sino a la conflictiva articulación entre ambos
a lo largo de la historia y a la luz de los diferentes teóricos de la materia.
La tesis de tradición alemana, cuyo mayor exponente es el propio Hermann
Heller, sostiene la separación entre las esferas de estado y sociedad, resultando
ámbitos diferentes, cuya demarcación aparece con la disolución del sistema
estamental del medioevo, y en cuyo reemplazo la forma económica capitalista
permitió la gestación de una sociedad clasista fundada en la libertad e igualdad
de sus miembros sin injerencia del estado.
Pese a que otros autores, tal como señalaremos, sostienen una mayor proxi-
midad y vínculo entre estas esferas; anclaremos nuestro estudio a la corriente
alemana que propugna una escisión entre estado y sociedad.
De esta manera, preliminarmente diremos que la sociedad civil es el espacio de
libre interrelacionamiento de las personas no subordinadas al Estado. Así, un
concepto genérico de sociedad está configurado por el género humano enten-
dido como el contenido abstracto de todas las formas de la convivencia humana;
es decir que por sociedad se entendería la unión entre los hombres, en general
por fuera del Estado.
Sin embargo, a poco de ingresar en el análisis de dicho concepto, es posible
observar la unidad indisoluble que existe entre este concepto y la idea de un
espacio de interrelacionamiento humano y social sin los ligámenes coactivos de
imposición estatal; esto es, un ámbito de libre disposición de las fuerzas socia-
les.
Así, en sus orígenes, la sociedad civil estuvo vinculada al producto de las luchas
contra el absolutismo teocrático, es decir, la ruptura de la persona contra la igle-
sia y el reclamo por un espacio de autodeterminación individual entre pares, que
a partir de la revolución francesa, devendría en un ámbito de relacionamiento
entre iguales a partir de la satisfacción de sus propios intereses, quedándole al
Estado sólo la garantía de dichos presupuestos mínimos: la libertad y la igual-
dad.
Esto conduce, indefectiblemente, a la conceptualización de la sociedad civil,
según su idea económica, es la sociedad pura de relaciones de mercado entre
sujetos económicos iguales y libres: la sociedad viene a ser algo así como el
sedimento que se produce al realizarse todos los contratos particulares. La única
norma que se reconoce es el interés individual egoísta, la única ordenación la del
mercado, que surge del libre juego conjunto de los intereses particulares.
Es sobre esta idea que el propio Heller va a construir su posicionamiento teórico,
manifestado en la obra TEORIA DEL ESTADO, en cuyo texto la caracterización
de la sociedad civil está dada por la descripción de las vertientes en pugna: el
liberalismo burgués y la crítica marxista que intentan definir desde su posición la
verdadera idea de la sociedad civil.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 75


Para el primero de estos, los hombres que conforman la sociedad son sujetos
libres e iguales, de lo que deriva su igualdad económica para auto determinarse
y autorregularse en el proceso de relacionamiento con sus pares.
Así, la economía capitalista asume un auto equilibrio dado por el libre juego de
estos actores dotados de iguales condiciones para la competencia, donde el
Estado constituye un simple observador garante de dichas condiciones mínimas
que habilitan la competencia libre e igual para los iguales.
Sin embargo, la posición crítico marxista hábilmente develará esta ficción formal
de auto equilibrio regulado por fuerzas naturales: la sociedad civil real es una
sociedad de clases, cuya unión se mantiene mediante el predominio de una de
ellas para cuya subsistencia es, sin duda, necesario el mantenimiento de la ideo-
logía de la libertad y de la igualdad.5
De esta manera, se incorpora al debate la idea de que el concepto de socie-
dad civil se vincula íntimamente con el conflicto, la dominación y la opresión,
corriendo el velo de la ficción del libre juego entre iguales.
En consecuencia, a la débil intervención del Estado que garantiza el libre juego,
la posición critico marxista imputa responsabilidad en el manteamiento de la
desigualdad, resultado así que su inactividad constituye en realidad, omisión en
favor de los poderosos fomentando el dominio clasista.
De todo ello se colige que la sociedad civil carece de una conceptualización
univoca y formalmente definitoria. Por el contrario, la sociedad civil constituye
una materia de debate entre 2 extremos: las posiciones liberales burguesas y las
críticas marxistas que fundan sus diferencias en cuanto a la posición de cerca-
nía o independencia del estado para con dicho espacio de interralacionamiento
social.
Así, mientras que las posiciones liberales burguesas sostienen un proceso de
autorregulación entre pares y la necesidad de un estado mínimo gendarme y
simplemente observador del libre juego; los críticos marxistas sostienen una
crítica encarnizada en contra de dicha omisión, siendo la no intervención del
estado, intervención en favor de unos sobre otros.
Por ello, la conceptualización de la sociedad civil responde no solo a un posicio-
namiento ideológico sino a un proceso histórico político de fricción entre dicho
espacio de interacción social y el estado como instrumento de regulación.

Para el estudio de los contenidos de este punto del programa le


sugiero la lectura del libro
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y otros. Notas sobre
teoría del estado. Ed. Advocatus, Córdoba, 2014. Capítulo: Distintas
aproximaciones a la sociedad civil. Su formación histórica.

5. Hermann Heller. Ob. Cit. P. 128.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 76


V- Reflexiones teóricas sobre el Estado: algunas nociones comparativas
Esta instancia final de la unidad II está reservada para una reflexión sobre los
contenidos hasta aquí estudiados.
En tal sentido, de las lecturas sugeridas para cada tema habrá notado que se
ha seguido la perspectiva teórica de Hermann Heller, académico alemán cuya
obra constituye una de las máximas referencias académicas sobre la teoría del
estado, de actual vigencia pese a haber sido publicada (de forma póstuma) en
la década de 1930.
Los valiosos aportes de esta obra, sin embargo, reflejan un análisis descriptivo
sobre el fenómeno estatal: desde su aparición finalizando la edad media, hasta
su desarrollo como monarquía absoluta; íntimamente ligado a los países de
Europa central, más precisamente Inglaterra, Italia, Francia, España, Portugal,
Alemania y otros colindantes geográficamente.
No obstante, pese a su rigor, debe dejarse a salvo que el fenómeno estatal en
cuanto a su aparición, desarrollo y consolidación, no admite una explicación
monocausal o univoca.
Muy por el contrario, el Estado como institución central de la modernidad y con
epicentro en los países occidentales, y conformado como una unidad legítima
de dominación territorial soberana caracterizada por la permanencia, la estati-
cidad, y la unidad; no resulta el único modelo o forma de dominación territorial
existente en dicho periodo sobre el resto del mundo.
Así las cosas, no es posible identificar la aparición de todos los estados del
mundo bajo las mismas condiciones, en la misma instancia temporal y a través
del mismo proceso de concentración de instrumentos de poder tal como aconte-
ció en la modernidad europea bajo la forma de absolutismo monárquico.
Para ello, es necesario señalar un doble marco de análisis para la reflexión alter-
nativa del estado:
1- El primero está dado por la significación o conceptualización misma del
Estado, esto es, su sentido. Así, la conceptualización del fenómeno estatal
estará vinculada a la percepción de cada autor y los elementos que considere
centrales para su estudio.
De esta manera, y al sólo efecto ejemplificativo, el desarrollo teórico de
Weber estará ligado al poder de dominación y la coerción que el estado
como estructura de poder ejerce, centra su análisis en el monopolio de la
fuerza física (violencia legítima) y como ello se organiza institucionalmente.
Por el contrario, autores como Kelsen, con un análisis ligado únicamente al
derecho y el orden jurídico positivo que representa el estado; Marx desde
una posición crítica sustentada en el Estado como instrumento de opresión
y dominación clasista; y otros como Hegel, Carre de Malberg, etc., quienes
analizarán diferentes componentes de la estructura a partir de diferentes
elementos caracterizantes.
2- En cuanto a su origen y aparición. Esto sin duda, es el eje central del
proceso de reflexión que le proponemos, con la vocación de identificar
otras posiciones teóricas sobre el nacimiento y formación del Estado en
escenarios completamente diferentes a los planteados en la obra de Heller,
esto es, Europa central.
Así, se plantean posiciones alternativas a marcos teóricos eurocéntricos
sobre el Estado, proponiendo perspectivas diferentes a los tradicionales
paradigmas de análisis sobre el fenómeno estatal.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 77


Entre ellos, vale destacar el estudio sobre el estado en Latinoamérica, sujeto
a procesos de diferentes ligados a la colonización y la conquista europea por
sobre territorios indígenas.
De esta manera, en el continente americano (y posiblemente susceptible de
ser extendido a otros continentes sujetos a procesos de colonización similares
al nuestro), la colonialidad del poder es un factor de fundamental importancia
para la formación del estado y la cuestión nacional. Así, los estados nacionales
americanos fueron construidos insertos en un colonialismo que pretendió la
sobrexposición de unas sociedad sobre otras bajo relaciones de dominación y
exploración instauradas por la violencia, introducciones además penetración y
transformación parcial de las ciudad conquistadas.
Esto, tal como fue mencionado puede ser proyectado por sobre un sinnúmero de
espacios geográficos donde la colonización y la conquista fueron los instrumentos
para la adopción forzada de modelos estatales europeos, sin haber tránsito,
tal como hemos estudiado, por la acumulación de condiciones históricas post
medievales que permitieron por sí misma la conformación del estado moderno.
Este acápite final pretende generar en los alumnos una visión reflexiva crítica
sobre los conocimientos hasta aquí adquiridos en la materia, permitiéndoles una
comprensión integral del fenómeno estatal más próximo a su realidad.

Para un análisis en detalle de esto, se sugiere la lectura del libro de


BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y otros. El estado y
sus modelos históricos y políticos en Europa y Latinoamérica. Ed.
Advocatus, 2015. Capítulo: El Estado en Latinoamérica.

Unidad III: TEORIA DEL ESTADO (CONT.)


I- Elementos del Estado: Territorio, población, poder. El Derecho. Concepto
de Soberanía. Distinción entre Estado y Gobierno.
La caracterización de los elementos del estado constituye una de las cuestiones
centrales en la teoría del estado, máxime aun por la disparidad de criterios clasi-
ficatorios existentes entre los autores, y la incorrectas interpretación que se han
hecho sobre estos.
De tal manera, es preciso efectuar una aclaración preliminar sobre el significado
de “elementos”, denominación comúnmente dada a los componentes constitu-
tivos de esta estructura, generalmente reducidos al territorio, la población y el
poder.
Sin embargo, tal denominación de “elementos” constituye un término descono-
cido y ausente en la teoría del estado de Hermann Heller, cuya obra los identifica
como condiciones de la unidad estatal. Así las cosas, la obra del autor alemán
ofrece una mirada teórica diferente, describiendo las condiciones que permiten
la unidad del estado llamándolas CONDICIONES NATURALES Y CULTURALES
DE LA UNIDAD ESTATAL, en cuyo listado se incorpora al territorio, el pueblo, el
derecho, la división económica en clases y la opinión pública.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 78


Al decir del propio autor, Hemos de ver, seguidamente, hasta qué punto resultan
insuficientes los intentos de hacer derivar al Estado de sus condiciones geo-
gráficas, o de considerado como expresión de la raza, del espíritu del pueblo
o de la nación, o de concebido como mera función de la sociedad económica
dividida en clases, de la opinión pública, del derecho o de cualquier idea. Todas
estas conexiones son, en cuanto condiciones naturales y culturales, de la mayor
importancia para el nacimiento y permanencia de la unidad estatal. Pero la unidad
estatal, en su legalidad propia, es más que una mera función de una e incluso de
todas estas condiciones, y algo distinto de ella.
De esta manera, resulta un error disgregar dichas condiciones en elementos,
creyendo que su sola acumulación o sumatoria conforman la estructura estatal.
Contrariamente a ello, la vigencia del estado como unidad de poder que reclama
para sí la dominación soberana está condicionada por diferentes cuestiones, que
nosotros, al solo efecto analítico denominados vulgarmente como elementos.

1- El territorio es el espacio o porción geográfica en la que se realiza la actividad


estatal, determinante para la acción del Estado en el espacio y el ámbito de
vigencia de aplicación de su poder soberano.
De ello se ha desprendido la íntima relación entre territorio, geografía y polí-
tica, imputando algunas perspectivas teóricas (hoy ya superadas) una vin-
culación directa entre la forma de gobierno y la disposición geográfica del
territorio como condicionante político estatal.
Así, como preocupación fundamental, durante muchos años la delimitación
de las fronteras (identificadas como accidentes naturales de la geografía, un
río, una cadena de montañas) fueron tenidas como condicionantes para el
desarrollo del estado y su unidad, asociando formas de gobierno y proyec-
ciones estatales a su ordenamiento geográfico natural.
Hoy la geopolítica asigna una importancia menor, esto es, no condicionante
a la disposición geográfica de un estado, resultado de ello que el territorio
está determinado por la efectuada humana, es decir, el provecho que de ella
realiza la actividad humana y no al revés.
El territorio es el asiento físico de las relaciones de poder del Estado, el
ámbito espacial dentro del cual el Estado tiene su jurisdicción; sin embargo,
la tierra en sí misma no es nunca un “factor” político determinante, sino
una condición de la actividad política de la población, que sigue sus leyes
propias y puede influir sobre su territorio, a la vez que, de acuerdo con sus
fines políticos, transformado en gran medida “la situación geográfica ofrece
posibilidades y la situación geopolítica realizaciones de tales posibilidades
que se manifiestan como incrementos o como obstáculos”.

2- El pueblo
Resulta de transcendental importancia diferenciar el pueblo, la población y
la nación como conceptos incorrectamente asociados con carácter de sinó-
nimo,
La población constituye el componente humano que ocupa su territorio,
mientras que la idea de pueblo adquiere connotación en la medida que res-
ponde a componentes identitarios que condicionan la unidad del estado.
El pueblo no es una unidad homogénea, muy por el contrario resulta un
grupo humano heterogéneo que solo es tenido como unidad ante el derecho.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 79


En la obra de Heller, la Nación implica la conciencia de indetidad política
sobre dicho grupo humano, determinante de una conexión de voluntad polí-
tica entre sus miembros.
El concepto de nación, propio del siglo XVIII posterior a la revolución fran-
cesa, determina un sentido de cohesión de las poblaciones que conduce a
la conciencia sobre los caracteres objetivos y subjetivos de identidad que los
nuclean: la lengua, las creencias, la religión, costumbres etc.
Sin embargo, el Estado es una forma de organización política cuya base
poblacional puede o no constituir una Nación, o varias naciones, o no cons-
tituir ninguna y a su vez puede haber grupos nacionales cuyos habitantes
vivan bajo la jurisdicción de diversos estados. No puede aceptarse que el
pueblo o la nación sean una unidad en cierto modo natural, anterior a la del
Estado, que viniera a constituir a ésta en virtud de su propia efectividad.

3- El derecho
El derecho positivo, al cual se refiere la teoría del Estado no es una ordena-
ción natural, sino una ordenación social. Entre estas, es necesario distinguir
entre aquellas que presentan un mero carácter de regularidad efectiva, de
normalidad, de aquellas otras que aparecen como exigidas y del tipo nor-
mativas.
Esta última refiere específicamente al derecho positivo como ordenación jurí-
dica cuyo monopolio de creación y aplicación reclama el estado de manera
exclusiva y excluyente.
De esta manera, el derecho positivo se diferencia de las reglas convencio-
nales mediante la organización de instancias legislativas y judiciales desti-
nadas a la creación del orden jurídico y la aplicación coactiva que el estado
conserva monopólicamente como atributo soberano; resultando así una defi-
nición que lo describe como aquella ordenación normativa social estable-
cida y garantizada por los órganos del estado.
Las normas jurídicas positivas no se establecen por sí mismas sino que son
queridas, establecidas ya aseguradas mediante disposiciones reales.
Como sucede con toda realidad social, lo que interesa en la conducta cons-
titutiva del poder del Estado que siguen los súbditos, no es sólo su valor de
conciencia moral, sino además su valor de acción política. Evidentemente
que la aceptación es tanto mayor y tanto más reducida la coacción y tanto
más fuerte el poder del conjunto, cuanto más firme sea la creencia en la legi-
timidad del derecho formador de poder. Pero no se debe olvidar que también
el poder no legitimado puede operar en el sentido de crear derecho, de un
lado porque la legalidad de la conducta no está necesariamente condicio-
nada por la legitimidad de la norma jurídica, sino que los hombres obedecen
también el derecho injusto por apatía, temor o interés; y de otro, porque el
derecho es la forma en la cual tiene que manifestarse incluso el poder no
legitimado, de modo que, aun cuando sea injusto, ha de contener ciertos
principios de constitución comunes a todo derecho.

4- El poder
La soberanía es un atributo central del estado como unidad de acción y
decisión, que representa su capacidad de dirección e instancia final de deci-
sión, acción y sanción. Así, el poder soberano no se encuentra subordinado
ningún otro; tiene superioridad, siendo, en su especie, el poder más alto;

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 80


la soberanía se encuentra relacionada con el imperio de la ley, ya que una
hace posible la existencia de la otra, el orden jurídico impera en función de
la soberanía.
La soberanía afirma la individualidad, autodeterminación e independencia
del Estado respecto de los otros Estados particulares la cual se entiende
como soberanía exterior y no tiene sentido de superioridad sino de igualdad.

En la teoría de Heller es necesario distinguir la diferenciación que con tanta cla-


ridad expone sobre el poder,
• PODER OBJETIVO DEL ESTADO: soberanía como autoridad suprema de
ordenación en lo interno e interno. Es el estado como un todo.
• PODER SUBEJETIVO EN EL ESTADO: gobernante. No es soberano
quien gobierna sino quien dota de potestad para hacerlo. En este caso el
gobernante simplemente actúa en ejercicio del poder dentro del estado, no
siendo el portador del poder objetivo del estado como una unidad.
• PODER SUBJETIVO SOBRE EL ESTADO: poder constituyente que realiza la
voluntad creadora del estado.

Así el poder del estado constituye una unidad de acción y decisión que tras-
ciende a sus miembros y funcionada como un todo unitario.
De todo lo que hemos ido exponiendo llegamos a la conclusión de que el Estado
no puede ser concebido ni como una función de su territorio, ni como fenómeno
de expresión del pueblo, de la sociedad de clases o de la opinión pública y que
no puede ser, en manera alguna, disuelto en el derecho. Todos esos fenómenos
naturales y culturales son condiciones, en parte histórica y en parte universal-
mente necesaria, del nacimiento y permanencia de la unidad estatal. Pero ni en
conjunto ni, mucho menos, aisladas, pueden tales condiciones revelarnos la ley
sustantiva del Estado.

Para el estudio de los contenidos de este punto del programa le


sugiero la lectura del libro
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y otros. Notas sobre
teoría del estado. Ed. Advocatus, Córdoba, 2014. Capítulos:
El Estado: Elementos naturales y culturales del Estado
El Estado: El poder de la organización estatal como acción y como
decisión

A continuación lo invitamos a realizar la actividad 2 de este módulo.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 81


II- Fin y justificación del Estado
En el proceso de estudio sobre la esencia y realidad del estado, transitaremos
ahora sobre sobre la cuestión del ¿para qué? y ¿por qué? de esta estructura de
poder soberana, preguntas que nos conducirán hacia el fin y la justificación del
estado, respectivamente.
De esta manera introduciremos la cuestión relativa al fin del estado como lo
esencial (perteneciente a la órbita del ser), y que hace a la existencia misma del
estado; mientras que lo relativo a su justificación nos conducirá hacia la proble-
mática del deber ser.

No obstante referir a los aspectos centrales de ambas cuestiones, se


recomienda profundizar el estudio de estos contenidos a través de la
lectura del libro.
BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y otros. Notas sobre
teoría del estado. Ed. Advocatus, Córdoba, 2014. Capítulos: El
Estado: Fin del Estado

El Estado: Justificación del Estado


Esto refiere a la vinculación del estado con su existencia histórica y la función
social tendiente a asegurar la convivencia y cooperación colectiva unitaria entre
los hombres sobre un territorio. Así, su abordaje pretende vincular su finalidad
con la función política que este lleva adelante.
Para ello, primero es necesario expresar que el estado no constituye un fin en
sí mismo, ni su estudio refiere a los fines subjetivos o particulares de quienes lo
integran o formaron parte de su pacto creacional, diferenciándose así de aque-
llas perspectivas teóricas que vinculan el estudio de sus fines a las ideologías de
los grupos humanos que lo habitan.
Así, el estudio de los fines del estado supone indagar sobre el sentido del estado
a través de su función social objetiva y política. Una vez constituido, el estado
adquiere autonomía con respecto a sus integrantes, existe en sus propios efec-
tos trascendiendo a la voluntad de sus miembros y goza de fines propios: la
función social,
Esta función social es aquella que pretende organizar a sus miembros (seres de
voluntad (en un territorio de manera autónoma y soberana, esto es, organizar
la oposición de intereses sobre la base de una voluntad comuna; o al decir del
propio Heller: activar autónomamente la cooperación social territorial.
De esta manera, el propio autor refiere a la función social del Estado como “la
función que consiste pues, en la organización y activación autónomas de la coo-
peración social territorial, fundada en la necesidad histórica de un status vivendi
común que armonice todas las oposiciones de intereses dentro de una zona
geográfica, la cual, en tanto no exista un estado mundial, aparece delimitada por
otros grupos territoriales de dominación de naturaleza semejante”.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 82


El Estado implica el asentamiento, en un determinado lugar geográfico de una
población con intereses contrapuestos e interdependientes, con un alto grado
de división del trabajo social lo cual produce conflictos, entonces es necesario
que estos hombres aspiren a un tipo de organización autónoma que pueda con-
cretar la armonización de esos intereses es decir, que la finalidad del Estado es
asegurar la conexión de esa organización que es la que posibilita la convivencia
política de intereses contrapuestos en un marco territorial determinado.
Heller en definitiva, llega a la explicación del fin del Estado, por la función del
Estado, y así dirá: “la función del Estado, es la función política que la domina
como función de cooperación social territorial, o sea, que el Estado como orga-
nización está al servicio de esa función de cooperación social territorial, que es
lo que hace que el Estado permanezca como tal; si eso no se da, el Estado ya no
existe, se destruye. La finalidad en definitiva es asegurar la paz y la armonización
de intereses.-
Así, la función política es aquella que dentro del Estado tiende a dirigir, condu-
cir u ordenar, y no aquella que ejecuta o cumple subordinadamente funciones
asignadas.
Así, será depositario político únicamente quien puede llevar adelante actividades
de cambio dentro del estado sobre la base de decisiones autónomas. Aquellos
órganos que pueden llevar adelante funciones de cambio en la organización y
distribución de su propia fuerza son órganos políticos.
De manera contraria, aquellos órganos que se encuentran subordinados con-
forme normas y mandatos pree establecidos no llevan adelante una función polí-
tica.
Así, en un estado de derecho con división de funciones, se infiere que el poder
legislativo y el poder ejecutivo (como planificador de políticas y no como admi-
nistrador), son los encargados de llevar adelante una función política; mientras
que el órgano judicial y el poder ejecutivo (en cuanto como órgano que adminis-
tra y no que planifica) no llevan adelante función política.
Sin embargo, tal diferenciación es posible en periodos de regularidad y normal
desempeño de la función estatal; mientras que en situaciones excepcionales
como guerra, todas las funciones del estado resultan modificadoras, esto es,
funciones políticas.
Así, la calidad de político de un poder social no es algo establecido definiti-
vamente, de una vez para siempre, sino que depende de las circunstancias
sociales, especialmente de la mayor o menor homogeneidad social y política del
pueblo del Estado, así como de la forma concreta de Estado.

LA JUSTIFICACIÓN DEL ESTADO


La cuestión de la justificación del estado, en cambio, transita hacia la indagación
sobre el deber ser, esto es, su existencia.
De tal manera, el estado solo puede justificarse en la medida que asegure un
derecho justo, dotado de una valoración sobre su legitimidad y que permita una
aceptación o creencia sobre su utilidad por parte de la comunidad a partir de
juicios valorativos de su propia conciencia moral.
Así, el resultado justifica su existencia en cuanto representa la organización nece-
saria para asegurar un derecho justo. Esto, refiere a la legitimidad del estado o
su propia justificación; cuestión que debe ser distinguida de la justificación de la
autoridad del estado.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 83


Esto último, hace referencia a quienes en un momento dado llevan adelante el
ejercicio del poder en el estado; esta autoridad será legitima en la medida que
pueda asegurar o garantizar aquel derecho justo que justifica al estado mismo.
En cuanto se pierde la creencia sobre la legitimidad de la existencia del Estado,
este ha llegado a su fin. Tal como dice el propio Heller, todo poder estatal, aspira
a ser poder jurídico, esto es, valer como autoridad legítima que obliga moral-
mente a la voluntad. La legitimidad moral de su pretensión de máximo sa­crificio
y poder coactivo no puede ser fundamentada con la mera remisión al carácter
necesario de su función social, o sea, la organización y actuación de la coope-
ración social-territorial, sino en la legitimidad sobre la justicia que persigue y
recepta en su derecho.
Sin embargo, el análisis de la justificación se completa con una cuestión de
mayor complejidad, la del proceso de valoración de dicha legitimidad por parte
de la conciencia moral individual de cada miembro del estado.
Esto se da a través de un análisis en la cual se analiza la recepción de los princi-
pios éticos supra positivos de validez universal por parte del propio derecho; así,
el precepto jurídico (la norma) recibe toda su fuerza moral obligatoria exclusiva-
mente del principio ético del derecho superior.
Este principio del derecho, sin embargo, se distingue del precepto jurídico por
su carencia de seguridad jurídica o certeza jurídica, que consiste, de una parte,
en la certidumbre de su sentido, en la determinación del contenido de la norma
y, de otra parte, en la certeza de su ejecución.
Así un principio solo goza de certeza de sentido, mientras que un precepto con-
tiene una certeza de sentido y también de ejecución que hacen posible su aplica-
ción. Los primeros constituyen directrices generales universalmente validos que
deben informar al derecho positivo, y en la medida que esto suceda, el derecho
serpa justo y el estado estará justificado.
En resumidas cuentas, los principios carecen de las condiciones efectivas para
su aplicación, solo proporcionan directrices generales y no señalan una decisión
concreta para el caso; función que los preceptos deben traducir al tener tanto
una certeza de sentido como de ejecución.
Los principios éticos del derecho no sancionan de modo inmediato más que
las normas de conducta y no las normas de competencia. Las ideologías legi-
timadoras socialmente válidas en una comunidad jurídica son las que deciden
qué autoridad está llamada a establecer, aplicar y ejecutar los preceptos jurídi-
cos positivos; esto es, la justificación de la autoridad que señaláramos anterior-
mente. Esta autoridad será quien lleve adelante el aseguramiento del derecho.

III- El Estado de Derecho: origen y evolución. Crisis del estado absoluto.


Estado de Derecho liberal. Origen, evolución y crisis. Análisis a partir de
la relación Estado-Economía y Sociedad
El proceso evolutivo de las formas estatales nos conduce desde una manifesta-
ción inicial durante la modernidad a través del estado monárquico absolutista,
hacia un estado de derecho cuya primera forma está vinculada al liberalismo del
siglo XVIII y que luego mutaría hacia formas de estado de derecho social/bien-
estar durante el siglo XIX.
Este marco de reconfiguración de la estructura estatal, desde formas monárqui-
cas absolutistas hasta modelos donde el derecho resulta el eje central del límite
al poder estatal permiten un tránsito de formas estaduales ligadas al gobierno de
hombres hacia formas estaduales sometidas al gobierno de las leyes.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 84


Así, el estado de derecho representa el sometimiento de la estructura estatal al
derecho, a la regulación y el control de la ley, en contraposición a la idea de un
estado absoluto ligado a la voluntad personal del monarca.
De esta manera, el estado de derecho constituye el resultado de un proceso
de mutación en la cual la ley constituye un límite hacia el dominio subjetivo del
monarca.
La ilustración y el liberalismo son las herramientas de erosión del estado abso-
luto a fines de la modernidad, consolidado con la revolución francesa que crista-
liza en la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano la garantía de
los derechos individuales y la limitación del poder del monarca, trayendo así, la
primera forma de aparición del estado de derecho liberal.
De tal manera, entre los siglos XVIII y XX, se manifestaran diferentes modulacio-
nes de estado, evolucionando desde formas de derecho liberal hacia formas de
estado de bienestar o sociales.

Para el estudio en profundidad de este tema se recomienda la lectura


del libro BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y otros. Las
transformaciones del estado. De la modernidad a la globalización.
Ed. Advocatus, 2003. Capítulo: La tradición del estado de derecho
constitucional democrático.
Capítulo: Crisis del Estado de Bienestar.

No obstante, a continuación se exponen a modo de guía, las características más


importantes de cada modelo estadual:

I- Estado Liberal de Derecho

• Nace con las primeras constituciones del siglo XIX, impulsado por:
- El racionalismo de la ilustración.
- El liberalismo político.
- El liberalismo económico.
- El triunfo de la burguesía.
• Etapas: Siglos XIX-XX (según Sartori)
- Estado liberal: Estado constitucional que aprisiona el poder
absoluto.
- Estado liberal-democrático: que es primero liberal y luego
democrático.
- Estado democrático liberal: el poder popular prevalece sobre el
poder limitado.
• Supuestos políticos
- Derechos del Hombre

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 85


Iusnaturalismo racionalista.
Contractualismo social.
- Sociedad
Cuerpo artificial creado por los sujetos para la satisfacción de sus intereses,
y esto en el marco de una ley natural, que establece derechos fundamen-
tales, de los cuales el individuo sólo puede desprenderse respetando los
límites de una renuncia acordada con todos, con los que se asegura una
convivencia ordenada y libre.
En un comienzo la sociedad civil es la burguesía y sólo ella.
- Medios institucionales
La separación de poderes debe entenderse como la garantía adecuada para
instrumentar el imperio de la ley y la libertad.
- Ley
Concepción: normativa general y abstracta, válida para un grupo indetermi-
nado de casos y por tiempo indefinido.
Significado: manifestación de la voluntad popular expresada por los repre-
sentantes del pueblo.
- Valores
Seguridad jurídica.
Igualdad de los hombres frente a la ley.
Libertad.
Propiedad privada.
Participación de los ciudadanos en la formación de la voluntad estatal.
- Economía
Era vista como parte integrante del todo social, las relaciones económicas
estaban ligadas al orden político y los valores políticos.
Incentivo fundamental de la actividad económica es el interés individual.
• Características del Estado
No interventor.
Gendarme.
Mínimo.
Poderes limitados.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 86


II- Estado social de derecho o estado de bienestar

El modelo de estado de derecho liberal trajo aparejado múltiples conflictos


sociales manifestados por la inequidad provocada, sosteniendo la crítica central
que la no intervención del estado representaba en realidad un intervencionismo
ficto en favor de algunos pocos.

A la idea de autorregulación liberal se opone la marcada desigual-


dad y un desequilibrio natural entre actores sociales profundizada y
evidenciada a partir de las grandes crisis sociales europeas y nortea-
mericanas: las revoluciones industriales, protestas de trabajadores
organizados, movimientos obreros, etc. Que logran visibilizar los défi-
cits de un modelo de estado poco preocupado por el contenido de
los derechos y su ejercicio.
De tal manera, el modelo de estado surgido como consecuencia de
la crisis del estado liberal resulta una reacción que propone cambios
estructurales en la organización y fines del estado como estructura
de poder; preocupado por el diseño de políticas públicas de impronta
social.
Gestado inicialmente a fines del siglo XIX, se consolida a inicios de
1900 y se expande a fines de la segunda guerra mundial procurando
un intervencionismo estatal regulatorio de la economía y sus efec-
tos sociales, conllevando a una extensión de derechos y dotando de
contenido a la idea de libertad e igualdad que el liberalismo burgués
promovía como presupuestos del estado de derecho.

• Delimitación histórica
Comienza a gestarse en la década de 1920-30 y se expande después de la
segunda guerra mundial.
• Procesos que llevan a la caída del E. Liberal y al surgimiento del E. Social:
-Sufragio Universal.
-Primera Guerra Mundial (1914 – 1918).
-Crisis económica de 1929.
-Presión del movimiento obrero.
-Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945).
• Comienza a generalizarse la convicción de que aquel Estado no
intervencionista era el culpable de los males que se producían en la sociedad.
• El Estado Social de derecho tuvo una vigencia de casi 30 años, con la
vocación de garantizar
-Crecimiento económico.
-Aseguró el nivel de vida.
-Aseguró el empleo.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 87


-Garantizó los servicios sociales básicos.
-Incentivó el mercado y la producción.
-Fomentó la paz y la estabilidad social.
-Impulsó el acuerdo y el consenso entre las distintas fuerzas políticas.

• Supuestos político-ideológicos.
Según Cotarelo el origen de la idea del Estado Social se remonta a la revo-
lución de 1848 en la cual se enfrentan el socialismo radical y un socialismo
democrático o reformista.
La formulación de la concepción del Estado Social de derecho corresponde
a Heller.
Influyeron en su construcción:
-Los postulados sociales, políticos y económicos de los programas socialde-
mócratas y laboristas.
-Los postulados provenientes del reformismo social cristiano y de algunas
elites conservadoras ilustradas y progresistas.
• Economía:
Teóricos más importantes:
-Report Beridge
-Keynes.
El Estado social de derecho no niega los valores del Estado Liberal, sino que
pretende hacerlos más efectivos dándoles una base y un contenido material.
• Estructura del Estado social de derecho.
1) Reformulación de la interacción Estado-Sociedad.
Surge la concepción del Estado como regulador decisivo de la sociedad.
Estado y sociedad no son ya dos sistemas autónomos, sino fuertemente
interrelacionados.
La sociedad que coexiste con este Estado se caracteriza por tener un elevado
nivel de articulación organizacional (asociaciones, agrupaciones, grupos de
presión, gremios, etc.).
2) Aspectos sociales y políticos.
El rasgo más característico del Estado social fue la producción de la integra-
ción social, dentro de las estructuras de una sociedad industrial, conformada
por una pluralidad de grupos e intereses antagónicos, así como la reducción
de los conflictos sociales en acuerdos sociales.
La sociedad no sólo participa pasivamente como receptora de bienes y ser-
vicios, sino que a través de sus organizaciones toma parte activa en la for-
mación de la voluntad general del Estado.
• La reformulación del Estado.
Estado como distribuidor: se produce una más justa distribución de lo pro-
ducido, llevada a cabo por una adecuada utilización de la potestad fiscal.
Estado manager: se vincula a la necesidad del poder de disposición que
debe tener el Estado para la dirección general del proceso económico a
fin de cumplir acabadamente con su responsabilidad de la distribución del

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 88


producto social. Esto lo debe realizar dentro del marco de una economía de
mercado que el mismo Estado contribuye a regular estructural y coyuntural-
mente.
El escenario de las decisiones relevantes se traslada del parlamento a las
instancias gubernamentales y administrativas. Esto es así porque el parla-
mento no puede responder con celeridad a los cambios de situación. La
mayoría de los proyectos de planificación de políticas son presentados por
el gobierno.
El parlamento asume funciones de control, más que de decisión.

Estados de bienestar intervencionistas fuertes


Tipos de Estado Estados de bienestar compensatorios blandos
según Therbon
Estados orientados al pleno empleo
Estados orientados al mercado, escasa política de bien-
estar

• Presupuestos Jurídicos
A los derechos individuales clásicos el Estado social agrega los derechos
económicos y sociales. Estos constituyen la base legitimadora del Estado
de bienestar.
La ley pasa a ser un instrumento para la ejecución de decisiones de distinta
especie, por lo que la legislación aumenta tanto en cantidad como en diver-
sificación.
Formalmente el parlamento sigue siendo supremo, pero en la práctica no lo
es. Se presenta un Ejecutivo predominante en todos los aspectos.

• Los supuestos económicos


El nuevo auge que tomó el Estado después de la segunda Guerra Mundial,
dio lugar a una expansión estatal sin precedentes en dos órdenes:
-El de la gestión pública de la economía.
-El de la redistribución de la renta a través de un plan general y complejo de
transferencias del capital.
Se genera un poderoso sector público, que empieza con el auge de las
nacionalizaciones de posguerra.
El Estado pasa a controlar un gran sector de la economía y se genera una
gran masa de población activa en condición de empleo público.
Aparece como una necesidad la tendencia a la planificación económica esta-
tal.
Se instrumenta un complejo sistema de seguridad social y de subsidios.
Se da un crecimiento constante de la producción vinculado a un crecimiento
del consumo.

• Crisis del Estado de Bienestar


A partir de mediados de los setenta comienza a desmoronarse y a ser objeto
de duras críticas.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 89


El alza del precio del petróleo generó una fuerte transferencia de los impor-
tadores a los exportadores y produjo un efecto considerable sobre el sistema
económico.
Los problemas fiscales se centraron en la existencia de un déficit creciente,
unido a una reacción contra la presión fiscal. Se evidenció la incapacidad del
Estado para hacer frente a los gastos sociales.
Los problemas económicos se centraron en la inflación creciente y en la
ausencia de crecimiento.

• Aspectos más relevantes


- Gasto público: se optó por mantener el nivel de gasto a costa del
endeudamiento, pero cuando el déficit del sector público pasó a ser
permanente, el recurso del sector financiero al endeudamiento se tornó
destructivo.
- Internacionalización del sistema financiero: los Estados dejan de controlar
los intereses de la deuda.
- Sector trabajo: se comienza a emplear a extranjeros por menos sueldo y
se trasladan las grandes fábricas a países donde la mano de obra es más
barata.
- Mercado de apertura de capitales: los Estados dejan de tener control sobre
el mercado interno.

En este punto se le recomienda la realización de la actividad 3 de este


módulo.

A continuación se lo invita a realizar la segunda parte de la evaluación


formada por la pregunta 3.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 90


m2 material

Material Básico:
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana (y otros): Notas sobre Teoría
del Estado. Ed. Advocatus, Córdoba, 2000.
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana y JUÁREZ CENTENO, Carlos
A.: Temas de Historia de las Ideas Políticas. Ed. Advocatus, Córdoba, 2001.
(Hay ediciones anteriores).
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María S. y PIÑERO, María Teresa: Las
Transformaciones del Estado. Ed. Advocatus. Córdoba, 2001.

Materiales Complementarios:
• CERRONI, Humberto: Política, teorías, procesos, sujetos, instituciones y
categorías. Ed. Siglo XXI, México, 1992.
• JUÁREZ CENTENO, Carlos et al.: La Ideología Contemporánea. Ed. Avocatus,
Córdoba, 1991.
• LÓPEZ, Mario Justo: Introducción a los Estudios Políticos. Tomo 1. Ed.
Depalma, Buenos Aires, 1987. (Hay otras ediciones).
• LÓPEZ, Mario Justo: Manual de Derecho Político. Ed. Kapelusz, Buenos
Aires, 1981.
• PINTO, Julio (comp.): Introducción a la Ciencia Política. Eudeba, Buenos
Aires, 2001. (Hay ediciones anteriores).
• VALLÉS, Joseph M.: Ciencia Política. Una introducción. Ed. Ariel, Barcelona,
2000. https://ovejasconpieldelobo.files.wordpress.com/2016/01/josep-m-
valles-ciencia-politica-una-introduccion.pdf

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 91


m2 actividades

m2 | actividad 1

El Estado y sus elementos

“... Estado es aquella comunidad humana que, dentro de un determinado


territorio..., reclama (con éxito) para sí el monopolio de la violencia física legítima”.
Weber, Max: “La política como vocación”. Texto de la conferencia a los estudiantes
de la Universidad de Munich en 1919, editada bajo el título “El político y el
científico”.

En base a este concepto de Max Weber, sociólogo alemán del siglo XX, premio
Nobel de Economía, desagregue del mismo los distintos elementos que hacen
al Estado. A

m2 |actividad 1 | AA

asistente académico

Recuerde lo estudiado en la unidad 3, en el tema “Elementos del Estado”. Los


autores suelen discrepar respecto de la denominación: elementos, condiciones,
etc. En general, la mayoría sostiene que son 3 (tres), ya que la relación ESTADO
– DERECHO es más bien de tipo relacional, y siguiendo a Heller –el paradigma
teórico seguido por la cátedra– la problemática del derecho hace más a la
justificación del Estado.

m2 | actividad 2

El Territorio

El Estado, desbordado por Internet: “La información desconoce las fronteras.


La noción de soberanía está en cuestión cuando en Internet se compra y se
vende sin control de los Estados. Hasta la idea de ciudadanía nacional parece
derrumbarse”. (Guy Sorman, extracto del título y copete de la nota publicada en
“La Nación”, 28 de julio de 2000. Para mayores datos: www.lanacion.com.ar).

El avance de la tecnología tiende a superar las fronteras nacionales. La expansión


de Internet pone en cuestión la soberanía de los Estados, tal como se expresa
en el resumen de la nota editorial reproducida para esta actividad. Relacione lo
estudiado respecto de la condición o elemento territorio con lo expresado en el
artículo, y compare la función del territorio en el Estado moderno de los siglos

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 92


XVII, XVIII y XIX con los cambios que aporta la problemática de Internet u otras,
en tanto partes de un fenómeno mayor que es la globalización y su incidencia en
la estructura clásica de lo que es el Estado. A

m2 |actividad 2 | AA

asistente académico

Tenga presente que el fenómeno de la globalización tiene una relación estrecha


con la revolución tecnológica. En el ejemplo dado se señala la Internet, pero
baste señalar las implicancias y enormes discusiones que plantearon en la
década del ´70, las transmisiones satelitales por medio de antenas parabólicas.
Esto implicaba un quiebre a la soberanía del Estado, quien hasta ese entonces
era el que monopolizaba dentro de su territorio el control y la regulación de las
transmisiones televisivas.

m2 | actividad 3

El Estado social de Derecho

Entre 1940 y 1970, las sociedades humanas más desarrolladas conocieron una
nueva versión del Estado y un subtipo de lo que llamamos el Estado de derecho,
el denominado Estado social de derecho, Estado de bienestar (Welfare State en
su denominación inglesa), Estado keynesiano, etc.

A lo largo de esas tres décadas, se sostiene, la humanidad conoció una época


dorada donde la combinación de los valores de libertad e igualdad tuvo una
dosificación en la organización estatal jamás parecida con otra época de la
evolución de las sociedades humanas, en el sentido de paliar las diferencias
sociales y evitar lo más posible las exclusiones sociales.
A partir de la lectura del material obligatorio y como un repaso a lo que usted ya
aprendió en Derecho Constitucional I, deberá situarse en el rol de un asesor de
gabinete de un funcionario nacional quien le solicita un “paper” (o un informe) de
no más cinco (5) carillas en el que deberá contemplar los siguientes interrogantes:

1) ¿Cuáles fueron las ideologías que propiciaron esta transformación?


2) ¿Qué tipos de gobiernos pudieron institucionalizar esta nueva versión de
Estado en las democracias europeas?
3) ¿Cómo fue la versión latinoamericana del Estado social de derecho?
4) ¿En qué época recaló en la Argentina? Fundamente.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 93


m2 |actividad 3 | AA

asistente académico

Para ayudarlo en la tarea se ofrece el siguiente cuadro:

¿Cuántos significados para un mismo término?

Otra
La acepción El contenido Se contrapone a
denominación
Modelo de
Forma histórica de Otras formas (polis,
dominación,
Estado 1 organización política imperios...)
sistema político
Conjunto de La sociedad y
instituciones sus estructuras
vinculadas al económicas,
Instituciones
Estado 2 ejercicio de la culturales, religiosas,
políticas
coacción legítima etc.
Las instituciones
políticas
Instituciones
subestatales:
públicas con El poder central,
municipio, región,
Estado 3 actuación sobre todo la administración
comunidad
el territorio estatal central
autónoma, etc.
Territorio
Comunidad política Estado dependiente de otro
Estado 4
soberana independiente Estado (colonia)

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 94


m2 glosario

Administración pública: El conjunto de personas que no están involucradas


de manera directa en la toma de decisiones políticas importantes, pero que
construyen y ponen en práctica las políticas que cumplen estas decisiones. Ejs.:
policías, enfermeras de la salud pública, agentes de hacienda, etc.

Burocracia: Una manera de organizar la administración pública que


enfatiza el profesionalismo, la contratación y los ascensos en base al mérito
y la profesionalización. Se suele usar en forma “peyorativa” de la noción de
administración pública.

Comunismo: Es una versión del socialismo marxista, la más radical. Los


comunistas, en general, sostienen que la única forma de construir un Estado
socialista es mediante la revolución, por lo que en ocasiones están menos
interesados por las elecciones que los socialistas democráticos. Después de
1920, los comunistas reconocieron mayoritariamente el liderazgo de la ex Unión
Soviética (URSS) en la formulación de sus objetivos y estrategias. Se suele
expresar que el sistema comunista cayó con la desaparición de la ex URSS,
en la década de los ´90. Aunque también podemos señalar que todavía existen
modelos que se acercan a lo que era ese tipo de Estado socialista: China, Corea
del Norte, ¿Cuba?

Conservadurismo: Ideología que postula como el objetivo más importante de la


política la de crear sociedades estables basadas en una jerarquía de poder. Éste
debe estar en manos de una clase tradicional de gobernantes. Aparece como
una reacción al liberalismo por parte de quienes se sienten amenazados en su
condición social privilegiada: nobleza terrateniente, jerarquías eclesiásticas.

Dictadura: Toda forma de gobierno en la que el o los titulares del poder no


lo han obtenido constitucionalmente, o cuando lo ejercen sistemáticamente en
contra de esos principios y reglas, de tal suerte que no tienen responsabilidad
alguna en el ejercicio del poder. Lo que legitima su accionar es el temor de los
ciudadanos o súbditos.

Estado de derecho: Hace referencia a una versión del Estado moderno que
implica el ejercicio del poder estatal según los parámetros del derecho, o si
se quiere, el ejercicio del poder estatal con las limitaciones que el derecho le
impone.

Estado liberal de derecho: Es un tipo de Estado de derecho. Luego de la primera


versión del Estado moderno, la absolutista, a partir de fines del siglo XVII en
Inglaterra, pero con la consolidación en las democracias constitucionales del XIX
se evidenció el ejercicio de este tipo de Estado que hizo crisis a finales del primer
tercio del XX. También se lo llamó Estado liberal o Estado de derecho formal o
clásico. El rol del Estado en esta versión es la de ser un Estado gendarme o
abstencionista. Los neo-liberales hablan de un Estado mínimo.

Estado social de derecho: Es la versión que adopta o hacia la que evoluciona el


Estado liberal de derecho luego de su crisis en la década del ´30. Su época de
vigencia es hasta 1970, aproximadamente. También se lo conoce como Estado
de bienestar, Estado democrático. Estado de justicia, Estado keynesiano, etc. El
rol del Estado en esta versión es el de un Estado intervencionista o asistencialista.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 95


Fascismo: Movimiento político que apareció en las décadas de los ´20 y ´30.
Enfatizaba el boato militarista, el nacionalismo, la representación corporativa
bajo el mando de un dictador único. El ejemplo arquetípico lo constituye Benito
Mussolini. Pero también se suele señalar a Franco en España, Salazar en
Portugal, etc. En un sentido estricto, se reduce a la Italia fascista de Mussolini,
pero en una acepción más amplia, en la Argentina se utiliza el vocablo fascista
para calificar las actitudes anti-democráticas.

Fin del Estado: Se relaciona con la cuestión del para qué existe el Estado.
Siguiendo el pensamiento de Heller, hace a la existencia misma del Estado, a su
“ser”. Es sinónimo de su función social.

Globalización: Es un fenómeno que supone el acortamiento del tiempo y el


espacio fruto de la revolución tecnológica operada en el siglo XX. Para algunos
es una nueva etapa del capitalismo. Suele ser catalogada como un fenómeno
económico, tal vez por sus implicancias, pero es un proceso complejo y más
amplio que no puede agotarse con una explicación “economicista” o monocausal.

Justificación del Estado: ¿Por qué existe el Estado? Es un problema del “deber
ser” que se relaciona con la función jurídica del Estado y el derecho. Es más bien
un problema de la filosofía jurídica que de la ciencia política.

Liberalismo: Ideología que postula que el objetivo más importante de la política


es ayudar a los individuos a desarrollar el máximo de sus capacidades, con la
menor intervención posible por parte del gobierno. Resalta el papel protagonista
del individuo: su libertad es el valor supremo que sólo tiene como límite la
libertad de los demás.

Mercado: Para los liberales es sinónimo de sociedad civil. En contraposición con


lo estatal, que es el ámbito de lo público, el mercado es el ámbito de lo privado.

Nacionalismo: Ideología que se identifica apasionadamente con un Estado de


parte de sus ciudadanos. Es importante tener en cuenta que el nacionalismo
es un concepto proteico, esto es, que puede ser de diferente tipo. En realidad,
todas las ideologías tienen distintas versiones, sub-tipos, etc.

Poder: Capacidad de una persona para causar que otra haga lo que desea
aquella, por cualquier medio. // Uno de los elementos que constituyen la
organización estatal. En tal sentido no debe confundirse poder con gobierno. El
poder hace referencia al poder del Estado, en cambio el gobierno es sólo una
“parte” del poder estatal.

Soberanía: Es un atributo del poder del Estado. Es lo que lo hace diferente al


poder de las otras organizaciones que existen dentro de su territorio, y que se
traduce en el monopolio de la fuerza física, en el hecho de decidir en última
instancia, etc.

Socialismo: Ideología que plantea que la sociedad está integrada por clases
que se hallan en constante conflicto y que a los fines de establecer una sociedad
justa, con personas iguales, el proletariado o clase obrera deberá hacerse del
poder y así llegar a esa etapa final donde las clases, y por lo tanto el Estado, no
sean necesarios.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 96


Socialismo democrático o socialdemocracia: Rama del socialismo que
apoya la democracia electoral. Por lo tanto, promueve el acceso al poder del
proletariado por vía de las elecciones. Postulan una evolución mucho más
gradual, un progreso paulatino y no un cambio radical.

Tercera Vía: Es una posición del gobierno laborista inglés del actual primer
ministro, Tony Blair. Fue esbozada por Anthony Giddens, un cientista social
y político inglés de gran renombre y de origen marxista, que actualmente es
profesor de Sociología en la London School of Economics. Intenta ser una suerte
de simbiosis entre la antigua social-democracia y el actual liberalismo económico
o capitalismo. Fue presentada como programa político e ideológico a fines del
siglo pasado, circa 1999.

Territorio: Es uno de los elementos del Estado. Constituye su “base” física,


pero entendida en un sentido más amplio, ya que lo integran su espacio aéreo,
el subsuelo, el mar adyacente, etc., e incluso la sede de sus embajadas en el
extranjero.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 97


m3

m3 microobjetivos

• Identificar las corrientes ideológicas que sustentan los diferentes modelos


estatales para comprender su organización y funcionamiento.
• Analizar la complejidad y dificultad del término democracia así como su
vulgarización dada por el uso degenerado e irrestricto de este término.
• Generar una reflexión crítica sobre las deficiencias y disfuncionalidades de
la democracia.
• Identificar los valores, reglas y condiciones para el funcionamiento de la
democracia como régimen político.
• Distinguir las notas características de los distintos actores políticos, para
comprender su dinámica e interrelación.
• Analizar críticamente la realidad política argentina y promover una cultura
ciudadana basada en la participación y el compromiso por los valores
democráticos.

m3 contenidos

Unidad IV: IDEOLOGIAS


Liberalismo; Socialismo; marxismo; socialismo-democrático; social-cristianismo.
Los totalitarismos.

Unidad V: LA DEMOCRACIA
I- Origen y evolución de la democracia. Las democracias contemporáneas.
Discusión en torno a sus significados.
II- Forma de gobierno y estilo de vida. Vigencia sociológica de la democracia.
contenido formal y sustancial de la democracia. Reglas y condiciones.
Principio de la mayoría y la minoría.
III- Diferentes modelos de Democracia. Distintos enfoques teóricos sobre la
democracia.
IV- Representación y participación política. Gobernabilidad y Democracia. El
poder limitado.
Unidad VI: DINAMICA POLITICA
I- Partidos Políticos. Sistemas de Partidos.
II- Los Grupos de Interés y los Grupos de Presión. Los movimientos sociales.
III- Opinión pública. Medios de Comunicación y Política.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 98


A continuación los invitamos a ver el video de presentación de este
módulo.

Podrá visualizar el video presentación desde su plataforma

Durante este tercer módulo Ud. recorrerá tres unidades, a saber la Unidad IV:
IDEOLOGIAS, Unidad V: LA DEMOCRACIA y finalmente, Unidad VI: DINAMICA
POLITICA
El amplio espectro de ejes temáticos incluidos en este módulo le permitirá
comprender las instituciones centrales de la ciencia política, habiendo ya
superado preliminarmente el estudio del estado como estructura de poder
soberana moderna.
En la primera de estas unidades, examinaremos críticamente los presupuestos
teóricos fundantes de las corrientes ideológicas más importantes: el liberalismo
y el socialismo; para luego retomar algunos conceptos analizados durante el
Módulo 2 en cuanto a los modelos del estado de derecho.
Inicialmente con el liberalismo, nacido al calor de la revolución francesa, y luego
desde una perspectiva crítica revisionista del socialismo preocupado por la
vigencia efectiva de la igualdad, ingresaremos al marxismo y otras modulaciones
del socialismo. La instancia final de dicha unidad propone una reflexión sobre los
totalitarismos como formas degeneradas de gobierno y el vaciamiento filosófico
y argumental que conllevan para su subsistencia, fundadas en un culto irracional
hacia un líder y la publicidad persuasiva que elimina la escisión entre sociedad
y estado.
La unidad V, dedicada a la democracia, le ofrece un marco conceptual integral
sobre dicho vocablo y su complejidad, permitiéndole un estudio riguroso de
dicha temática a partir de la visibilización de los equívocos más comunes sobre
su uso. Para ello, debemos adentrarnos en un estudio sobre el origen y evolución
del concepto y de la forma de gobierno democrática, desde sus orígenes
antiguos hasta su realidad actual. Entenderemos la democracia como una forma
de gobierno, un régimen político; pero por sobre todas las cosas, en los últimos
dos siglos se ha convertido, en un estilo de vida. Veremos también la relación
entre democracia y liberalismo. En este sentido, usted ya sabe por lo estudiado
en esta materia y en otras que términos como “democracia”, “liberalismo”,
“derechos humanos”, “constitucionalismo”, “Estado de derecho”, son conceptos
e instituciones que se relacionan, se suponen y están inextricablemente unidas.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 99


Abocarse al estudio de una de ellas significa adentrarse en el terreno de alguna/s
de la/s otras.
La última unidad de este módulo desarrolla algo que suele ser denominado de
diferentes formas por los estudiosos: “vida política”, “dinámica política”, “fuerzas
políticas”, refiriéndonos a los actores que actúan en la “arena política”, además
del Estado que hemos estudiado en los módulos anteriores. De tal suerte que
en esta unidad veremos qué son los partidos políticos, los grupos de presión,
la opinión pública, los medios de comunicación social o masiva –TV, radio, la
prensa, etc.–, y cómo ellos actúan y dinamizan el fenómeno político. También
veremos cómo la globalización ha impactado en los canales de representación
y participación del ciudadano en la política, por lo tanto nos ocuparemos de la
problemática de lo que suele llamarse “crisis de representación” y el surgimiento
de nuevos actores tanto a nivel nacional –esto es, dentro de los Estados–
como en el escenario internacional y en el marco de la mundialización –léase
globalización– imperante que será completado en el último módulo de esta
asignatura.
Mucha suerte y adelante.

Unidad IV: IDEOLOGIAS

Las grandes ideologías contemporáneas: los principales “ismos”


En las sociedades occidentales, la orientación política de la gran mayoría de
sus ciudadanos se apoya en una serie de corrientes ideológicas cuyo origen se
sitúa a finales del siglo XVIII o en la primera mitad del siglo XIX. Cada una de
dichas corrientes presenta diversas variantes que han seguido vigentes hasta el
momento presente. Es recomendable acudir a los textos de historia de las ideas
políticas para hacerse con una visión más completa de las mismas. Como simple
introducción desarrollamos a continuación algunas referencias esquemáticas a
las ideologías más importantes.
· Los liberalismos. Nacen de la primera ideología que se propone expresamente
la fundación de un orden político diferente al que representaban las
monarquías absolutas de corte tradicional. Se originan en la Ilustración
europea e inspiran las revoluciones americana y francesa de finales del
siglo XVIII. Resaltan el papel protagonista del individuo: su libertad es el
valor supremo, que no tiene otro límite que la libertad de los demás. Del
acuerdo entre los individuos libres nace la comunidad política. El progreso
de esta comunidad no puede ser programado: hay que dejarlo al resultado
espontáneo de la competencia entre individuos libres y racionales, porque
de esta tensión de intereses nace el equilibrio beneficioso para todos. La
autoridad política debe limitarse a garantizar las reglas básicas de aquella
competencia. Su legitimidad deriva de la adhesión libre que obtiene entre
los miembros de la comunidad. Sin embargo, a finales del siglo XIX, algunos
sectores liberales –especialmente, en Gran Bretaña- se percataron de que
la evolución del capitalismo industrial y financiero había generado grandes
desigualdades sociales, que dejaban sin sentido la defensa de la libre
iniciativa individual propuesta por el propio liberalismo. Desde entonces,
determinadas variantes del liberalismo político han aceptado la intervención
del Estado para corregir los efectos más negativos de la competencia
económica. En Estados Unidos, por ejemplo, se conoce como liberales
a los sectores del Partido Demócrata que –desde la presidencia de F. D.
Roosevelt- se inclinan por un sector público más activo y demuestran una
mayor preocupación por disminuir las desigualdades sociales.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 100


· Los conservadurismos. Aparecen como la reacción al liberalismo por parte
de quienes se sienten amenazados en su condición social privilegiada: la
nobleza terrateniente, jerarquías eclesiásticas. Su punto de partida es la
primacía de la comunidad social, entendida como un organismo vivo cuya
existencia es “natural” y no fruto de un acuerdo libre entre sus miembros.
Los elementos constitutivos de esta comunidad no son los individuos,
sino colectivos del mismo tipo: familias, aldeas, ciudades, comunidades
religiosas, estamentos, gremios. El orden social se basa en el respeto a
las tradiciones por parte de todos los actores. La autoridad política, que
se funda en un principio de jerarquía, debe garantizar este respeto a las
tradiciones, de donde obtiene su legitimidad. El conservadurismo manifiesta
poca o nula confianza en el progreso. Por esta razón, la preocupación
principal de la autoridad ha de consistir en evitar males que - según su
pesimismo antropológico- acompañan a toda innovación política o social.
Gradualmente, la corriente dominante del pensamiento conservador acepta
el liberalismo económico, aunque combinado con el autoritarismo político y
social: no desea la intervención del Estado en el ámbito de económico, pero
propugna un Estado “fuerte” en lucha contra la delincuencia, en la protección
de la familia tradicional, en la alianza con los sectores confesionales más
intolerantes, etc.
· Los socialismos. La reacción también contra los resultados del liberalismo:
explotación, desigualdad, marginación. Pero –en lugar de proponer un
improbable regreso al pasado como hacen los conservadurismos- entienden
que hay que actuar deliberadamente para conducir a las sociedades a nuevos
estadios de desarrollo que aseguren su bienestar colectivo. El ser humano es
eminentemente social: sólo se define con relación a los demás, con quienes
debe mantener relaciones de igualdad y no de subordinación. El orden
social no se basa ni en la competencia libre, ni en la tradición: se basa en
la solidaridad humana y en una comunidad igualitaria de bienes y recursos.
Para alcanzar este orden solidario, la intervención de la autoridad política
es decisiva. El debate sobre esta intervención dividió desde un principio al
movimiento socialista entre los partidarios de la vía revolucionaria y de la
imposición drástica y por la fuerza de sus propuestas y los partidarios de
introducirlas gradualmente mediante la participación en el sistema político
liberal-democrático. Igualmente, la discrepancia sobre la intervención
pública en la economía separó a las corrientes favorables a su completa
estatalización de las que hacían compatible una mayor acción estatal con
la continuidad de la actividad privada. Comunismo y socialdemocracia han
encarnado en la arena política estas dos versiones de la ideología socialista,
que, frente al pesimismo de los conservadores y al escepticismo de los
liberales- tiene confianza en la capacidad de la humanidad para construirse
un futuro a la medida de sus aspiraciones.
· Los anarquismos. En sus diferentes variantes, entienden que una sociedad
libre y armónica ha de ser resultado del acuerdo voluntario entre sujetos.
Cualquier forma de autoridad o coacción perturba el orden social al introducir
formas –a veces duras, a veces sutiles- de coacción de unos individuos o de
unos grupos sobre otros. La cohesión social sólo puede derivarse del pacto
voluntario y de la libre asociación entre individuos, municipios, cooperativas
productivas, comunas agrarias, etc., rechazando vínculos legales u
obligaciones de otro tipo. Cada una de las entidades debe autogestionarse
mediante la participación directa de sus componentes en la toma de
decisiones, sin someterse a instrucciones o consignas ajenas: la igualdad
entre los miembros de cada colectivo debe reflejarse en la eliminación de
todo principio de jerarquía y de todo liderazgo personal.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 101


· Los fascismos. Se presentan como solución que supera el enfrentamiento
entre liberales y socialistas. Construyen una visión del mundo político en la
que el individuo se debe a la comunidad nacional y al líder indiscutible que
la encarna. El orden político y social se basa en ciertas jerarquías “naturales”
–entre elite y masa, entre razas superiores y razas inferiores, entre hombres
y mujeres, etc. – y tienen su pieza esencial en la obediencia inquebrantable
a la voluntad del dirigente supremo, capaz de interpretar el destino histórico
que corresponde a la comunidad nacional. Esta comunidad debe imponerse
–mediante la violencia y la guerra, si conviene- a todas las resistencias que
brotan de los “demás”: de allí la hostilidad a los diferentes y, con ello, al
rechazo a las minorías étnicas o religiosas, a extranjeros e inmigrantes.
· Los nacionalismos. La nación –como comunidad con pasado histórico propio
y como proyecto colectivo común- se convierte en expresión simbólica central
y en protagonista de la acción política. Según el nacionalismo, los individuos
se sitúan políticamente en relación con la nación a la que pertenecen: sus
oportunidades de desarrollo personal están íntimamente vinculadas a la
evolución histórica de la comunidad. La unidad nacional se convierte en el
fundamento del orden social: por consiguiente, todo lo que se percibe como
amenaza- el interior o exterior- a la unidad nacional ha de ser combatido por
todos los medios. Entre estas amenazas se cuentan tanto otras naciones
como minorías internas que no se identifican con la misma visión nacional.
La mejor garantía de consolidación nacional es contar con un Estado propio:
la nación sin Estado es, en cierta manera, un proyecto inacabado que debe
completarse a toda costa.
· Los fundamentalismos religiosos. Se ha denominado de esta forma a las
ideologías en las que el sujeto político principal está constituido por la
comunidad de los creyentes de una determinada confesión religiosa. Las
creencias que unen a los miembros de esta comunidad determinan sus
formas de organización familiar, económica y política. Leyes e instituciones
derivan de forma directa de sus ideas y normas religiosas, contenidas en los
textos sagrados –Biblia, Topar, Corán- y en las interpretaciones que de ellos
hacen las correspondientes jerarquías religiosas. Dado que el orden social
depende de la conciencia confesional, los disidentes religiosos significan
para estas ideologías un riesgo social y, por tanto, son difícilmente tolerados y
viven limitadas –a veces hasta la eliminación- sus libertades como individuos
y como colectivos.

Ya hemos señalado la diversidad de matices que presenta cada una de las


grandes familias ideológicas, adaptándose a momentos y lugares diferentes: el
liberalismo de los revolucionarios franceses no coincide exactamente con el
que proclaman los liberales norteamericanos de hoy, el socialismo de Marx no
se identifica del todo con el que proclamó el régimen soviético o con el que ha
elaborado una tradición socialdemócrata que ha llegado hasta hoy, los fascismos
se ajustaron a condiciones culturales y políticas singulares de cada sociedad,
etc. Un conocimiento más preciso de estas variantes exige asomarse a las obras
de sus autores intelectuales y a los textos programáticos de partidos o grupos
que las han convertido en su doctrina política.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 102


¿Feminismo y ecologismo como ideologías?
Algunos autores han señalado la sustitución de las ideologías anteriores –en
buena parte originadas en las ideas de la Ilustración o de sus detractores- por
nuevas ideologías basadas en los principios propugnados, por ejemplo, por
el movimiento de emancipación de la mujer o por las tendencias preocupadas
por la preservación de los recursos naturales de todo tipo. Difundidas
progresivamente a partir de los años sesenta del siglo XX, las ideas conductoras
de estos movimientos han ido penetrando en sectores cada vez más amplios del
escenario político y social. Pero algunas formulaciones de dichas ideas no están
muy lejos de la categoría de ideología, en cuanto proponen una interpretación
global de la sociedad y de la política.

Para el estudio de este contenido, se recomiendan las siguientes


lecturas: Liberalismo; Socialismo; marxismo; socialismo-democrático;
social-cristianismo. Los totalitarismos.
Liberalismo IC 1
Marxismo IC 2
Social democracia IC 3

¿El fin de las ideologías?


Con este título, el sociólogo norteamericano Daniel Bell publicó en 1960 una
obra de gran impacto en la que denunciaba el agotamiento de las grandes
ideas políticas que habían marcado la historia del mundo occidental hasta
aquel momento. Para Bell, se estaba revelando que la política se planteaba en
términos mucho más pragmáticos, tanto por parte de los ciudadanos, como por
parte de los dirigentes políticos. Importaban los resultados más que las ideas y,
en especial, los resultados económicos en términos de crecimiento y bienestar
material. Otros autores apuntaron en la misma dirección, subrayando la creciente
pérdida de capacidad de movilización de doctrinas como el socialismo, el
comunismo y el fascismo.
Bastaron unos pocos años –en la misma década de los sesenta- para poner en
tela de juicio esta visión crepuscular de las ideologías. La lucha por los derechos
civiles de la minoría negra, la oposición a la guerra de Vietnam o la revuelta
estudiantil de mayo de 1968 en Francia y en otros países europeos significaron
una reaparición de las polémicas ideológicas entre los partidarios del cambio
político radical y los defensores de statu quo. En este contexto, no sólo se
recuperaron y actualizaron viejas doctrinas –neomarxismo de diferentes escuelas,
neoanarquismos en variadas versiones, neoliberalismos militantes favorables al
desmantelamiento de lo público y del Estado del Bienestar, neofascismos etc.-,
sino que se opusieron en circulación nuevas interpretaciones de las relaciones
sociales, centradas en torno a la igualdad de géneros o en torno a la conservación
de los recursos naturales: feminismo y ecologismo aparecían ahora como nuevas
propuestas ideológicas sumándose a las ya existentes.
En 1989, otro autor norteamericano –Francis Fukuyama- analizó las consecuencias
de la caída del imperio soviético en un artículo titulado “¿El fin de la historia?”. Para
este analista, la derrota política de la Unión Soviética y del marxismo-leninismo
que la inspiraba significaba que el liberalismo democrático se había convertido

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 103


en el único sistema doctrinal capaz de legitimar las estructuras políticas y
económicas: no había lugar para las soñadas alternativas de otros tiempos y la
humanidad entraba en un período de apacible estabilidad ideológica.
Es innegable la pérdida de peso de algunas ideologías “globalizantes” que
pretendían interpretar y dar respuesta a todos los problemas de una sociedad:
este carácter simplificador es cada vez menos efectivo allí donde la complejidad
de conflictos y la diversidad de actores ponen en juego intereses y alternativas
muy dispares. También es cierto que son –y siempre han sido- minoría los
ciudadanos que asumen de manera integral el conjunto de creencias y valores
que se combinan en una ideología: sólo los acérrimos militantes de adhiere a
ella de manera total y sin reservas, frente a una mayoría que participa de ellas de
manera parcial y fragmentaria.
Pero el vaticinio de un segundo final de las ideologías fue de nuevo desmentido
por la realidad. No sólo se afianzaron alternativas ideológicas al liberalismo,
como las que representa el fundamentalismo islámico en varios países asiáticos
y africanos. También en Europa despertaron de nuevo los nacionalismos como
ideologías capaces de alimentar las expectativas y los proyectos políticos de
muchos ciudadanos. Desde la devolution a Escocia y Gales en Gran Bretaña hasta
la desintegración de Checoslovaquia, la URSS o Yugoslavia, los nacionalismos
han justificado episodios de separación amistosa o ha alimentado sangrientas
guerras civiles.
Parece, pues, que el hecho de que algunas ideologías muden su apariencia,
desaparezcan del primer plano de la escena o sean acogidas sólo parcialmente
no autoriza para decretar los funerales de todas ellas. Estos funerales anticipados
han sido denunciados como empeños políticos para justificar la resistencia al
cambio: la “ideología del fin de la ideología” sería, desde este punto de vista, la
más conveniente para los intereses de quienes cuentan ya en sus manos con
los principales resortes del poder económico, político y mediático y no desean
grandes transformaciones en el statu quo.
En todo caso, anunciar la muerte de las ideologías es ignorar que los conflictos
que son objeto de la política no dejarán de estar siempre acompañados por
creencias y juicios de valor: de ellos obtienen los ciudadanos –y todos los actores
políticos- las razones y los pretextos necesarios para motivar su intervención en
la gestión de los asuntos colectivos.

Unidad V: LA DEMOCRACIA
V- Origen y evolución de la democracia. Las democracias contemporáneas.
Discusión en torno a sus significados.
En el transcurso de esta unidad analizaremos uno de los temas más complejos
y de mayor vitalidad para la ciencia política, la democracia.
La vulgarización en el uso de este término ha provocado, como veremos, un
vaciamiento de sentido y contenido tal que hoy dicha palabra parecería ser
inclusiva de casi cualquier manifestación de poder o forma de vida social, llevando
en su consecuencia a un desmembramiento de su verdadero significado como
forma de organización del estado.
De tal manera, la palabra democracia, se vincula hoy no solo a la representación,
a la participación política, y a un diseño organizacional del poder estatal; muy
por el contrario, la democracia ha superado ampliamente su conceptualización
ligada a la ciencia política e ingresa en el debate mundano de las problemáticas
diarias; cuando no, como simple estrategia discursiva de persuasión y marketing
político.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 104


A poco menos de 100 años de su publicación, aun hoy resultan vigentes las
palabras del propio HANS KELSEN al referirse a este proceso degenerativo del
concepto de democracia en su obra ESENCIA Y VALOR DE LA DEMOCRACIA:

“la democracia es la consigna que durante los siglos XIX y XX domina


totalmente sobre los espíritus. Precisamente esta es la razón de que
haya perdido, como todos los lemas, su sentido intrínseco. Copiando
la moda política, este concepto –el más explotado entre todos los
conceptos políticos- resulta aplicado a todos los fines y en todas las
ocasiones posibles, y adopta significados contradictorios en ciertos
casos, cuando no ocurre que la irreflexión usual del lenguaje político
vulgar lo rebaja a una frase convencional que no responde a ningún
sentido determinado”.

Tradicionalmente vinculada al gobierno de la ciudad estado ateniense durante


la constitución de Clístenes, la palabra democracia carece hoy de una
conceptualización unívoca y monolítica, asociada vaga y preliminarmente a la
idea del “gobierno del pueblo”, como usualmente se menciona sin dimensionar
las implicancias de dicha expresión.

Tal como fue expuesto previamente (ver módulo 1), puede encontrarse en Atenas
los precedentes más próximos a la idea actual de democracia, fundado en una
organización política que toma como base la participación de su ciudadanía en
las decisiones que hacen a la cuestión pública.
Así, el legado conocido como “constitución de Clístenes”, es lo que nos permite
hoy analizar la organización político y social ateniense como modelo democrático
universal, que pese a constituir un sistema más idílico que real en la práctica,
permite afirmar que fue Atenas la cuna de la democracia.
Las Reformas de Clístenes tendieron a establecer entre todos los ciudadanos un
régimen de gobierno en la ciudad estado sustentado en la igualdad, la libertad, la
unidad, la participación y la responsabilidad entre los ciudadanos; presupuestos
medulares de nuestras democracias contemporáneas.
No obstante la democracia encontrar su mayor exponente en Atenas, y ser el
precedente histórico vinculado con el origen del término, la forma de gobierno
impuesta durante esos años en la ciudad estado griega, constituyó en realidad
un modelo que dista mucho de los componentes institucionales, las categorías
éticas-morales y la cosmovisión ideológica que sustenta y legitima lo que hoy
podemos denominar democracia para nosotros.
La misma idea de libertad e igualdad, bases que sustentaban la democracia
ateniense distan mucho de su concepto actual y no eran entendidos como
derechos poseídos en carácter personal y propios de una esfera privada, sino
más bien como componentes de la idea de ciudadanía vivida en conjunto.
El ideal ateniense procuraba la participación continua de la ciudadanía en los
asuntos públicos, es decir en todas aquellas cuestiones que hacían a la vida en
comunidad y que podían afectar a los atenienses, pero el ciudadano no gozaba
de un espectro de derechos personales sino de prerrogativas políticas, jurídicas,
religiosas, sociales, y obligaciones militares y fiscales que procuraban una unión
y una vinculación directa e inmediata del ateniense para con sus pares y para
con el estado, resultado de ello una comunidad de ciudadanos unidos entre sí a
partir de un ideal común de interacción y participación.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 105


Así, la democracia distaba de ser únicamente un sistema de organización
político y social, sino una forma de vida anclada y sustentada por la participación
continua de todos los ciudadanos: de allí que los orígenes de la democracia en
Grecia estén asociados a una idea más utópica o modelo ideal de participación
directa, inviable e imposible de realizar en nuestros días.
Sin embargo, el concepto mismo de democracia no resultaba unívocamente
compartido, tal como podemos ver entre los propios autores griegos como por
ejemplo Aristóteles, para quien la democracia (el término) representaba una
forma de gobierno desviado o degenerado y que no buscaba el bien común.
Así, esta palabra no mantuvo una evolución histórica lineal en cuanto a su
significado y utilización, más aun por su utilización fue invisibilizado durante
mucho tiempo, y solo excepcionalmente mencionada entre los autores que
recorren los siglos III a XV con el advenimiento de la modernidad.
Entre dicho periodo puede verse solo en los escritos de Santo Tomas de Aquino,
para finalmente encontrarse en la obra de Locke (ensayo sobre el gobierno civil,
capitulo X), Montesquieu y Rousseau, siendo considerado este último como el
padre moderno de la democracia al referir este a la soberanía en cabeza del
pueblo como única forma legítima de gobierno.
Con el advenimiento de la revolución francesa y el estado de derecho, el
liberalismo racional impregnará todo el pensamiento político con sus principios
protectorios hacia la libertad y la igualdad (en un sentido formal), resultando de
ello una construcción de democracia liberal de rasgos participativos, volviendo a
esta forma un simple mecanismo indirecto.
Así, existe una considerable diferencia entre la concepción moderna y la antigua
de libertad y de democracia.
En la polis ateniense la distinción entre la esfera pública y privada era
desconocida. El estado de derecho moderno tiene por finalidad proteger la
libertad del individuo en cuanto persona, una esfera propia, donde la voluntad
decisional del estado se lleva adelante a través de sistemas de representación
indirectos: el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes.
Esto, cae en una encrucijada difícil de resolver, puesto que las formas actuales
de democracia son en realidad incompatibles con la idea de participación directa
que propugnaba el modelo ateniense.
De todo esto se desprende la complejidad para conceptualizar la palabra
democracia, no solo por la vaguedad e imprecisión que su incorrecta utilización
ha provocado, sino por las diferentes perspectivas teóricas que pretenden su
descripción.
En esta unidad se ofrecerá un análisis de la democracia desde su consideración
como REGIMEN POLITICO, con más lecturas complementarias que permitan una
comprensión integral de todos sus componentes.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 106


VI- Forma de gobierno y estilo de vida. Vigencia sociológica de la democracia.
contenido formal y sustancial de la democracia. Reglas y condiciones.
Principio de la mayoría y la minoría.

Para el estudio de este contenido, se recomienda la lectura del


siguiente libro:
LÓPEZ, Mario Justo. Manual de Derecho Político. Ed. Lexis
Nexis, Edit. 2005. (hay otras ediciones anteriores disponibles),
texto “CONSTITUCIONALISMO Y DEMOCRACIA. DEMOCRACIA
CONSTITUCIONAL”.

¿Qué es la democracia? IC 4 , artículo periodístico de Giovanni Sartori.

A continuación lo invitamos a ver el siguiente power point. IC 5


En primer lugar es necesario clarificar que la democracia es una forma de
gobierno y no como usual y erróneamente se expresa, una forma de estado.
Así las cosas, las formas de estado responden a la organización espacial del
poder en el territorio de un estado, de lo cual devienen las formas federales,
unitarias y confederativas. Por el contrario, las formas de gobierno representan el
diseño institucional y organizacional del estado, esto es, la decisión sobre quién
y cómo se tomaran las decisiones que hacen a la voluntad del estado.
De esta manera la democracia es una forma de gobierno, ya que hace al diseño
institucional del poder dentro del estado.
Tradicionalmente, los modelos que se contraponen en los extremos son las
democracias y las autocracias o monocracias. Estas últimas constituyen un
sistema organizacional verticalista descendente, es decir, el proceso decisional
se lleva adelante y se aplica por sobre la población (súbditos) sin procurar
su participación, desde el extremo superior hacia las bases. Las ideologías
que legitiman esta autoridad excluyen la idea de libertad e igualdad como
presupuestos de funcionamiento.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 107


Por el contrario, la democracia constituye un mecanismo de formulación
de las decisiones estaduales horizontal, es decir ascendente,
procurando la mayor participación posible de los destinatarios de
dichas decisiones, en todos los asuntos que le conciernen.
Así, los súbditos en la democracia se transforman en ciudadanos que
participan de la formación de la voluntad del estado a través de la
idea de la representación, esto es, una democracia indirecta.
Sin embargo, la democracia no es simplemente una forma de
gobierno sino un régimen político. Ello, en la medida que incluye un
mecanismo decisional (forma de gobierno) y el conjunto de valores,
principios y reglas que dan sustento y sustancia a dicha forma, lo
que comúnmente se denomina contenido sustancial o vigencia
sociológica de la democracia.

El régimen político representa un esquema de mayor profundidad y amplitud


que la simple forma de gobierno, incluyendo tanto el orden jurídico institucional
como el conjunto de creencias y valores que permiten informar y legitimar a
dicha forma de gobierno.
Desde esta perspectiva, la democracia como régimen político manifiesta una
determinada concepción del hombre y la comunidad política, sustentando la
igualdad y la libertad como presupuestos esenciales.
Así las cosas, es posible graficar lo antes expuesto de la siguiente manera

REGIMEN POLITICO = FORMA DE GOBIERNO + FORMA DE VIDA

Los presupuestos apriorísticos de la democracia suponen la igualdad y la libertad


como valores fundantes, infiriéndose de ello que nadie goza de un derecho
natural superior de mandar por sobre otro; y de su racionalidad, se desprende la
idea de que pueden gobernarse a sí mismos.
Sin embargo, la cuestión del autogobierno se traduce hoy en la creación de
un mecanismo de representación susceptible capaz de imputar voluntades de
ausentes en los procesos decisionales: el pueblo delibera y gobierna a través de
sus representantes, e imputa su decisión a los ciudadanos como su fueran estos
quienes hubiesen actuado.
La problemática de esta ficción, constituye sin más, la problemática de toda la
democracia como sistema idílico de pacificación social en la cual los ciudadanos
participan de la creación del orden social y político que los va regir en su vida,
reivindicando el ideal roussoniano de la libertad en sociedad.
La representación es la única forma posible en que las democracias actuales se
manifiesten, siendo inviable una pretensión de participación directa siguiendo el
modelo idilio ateniense.
Para atenuar el rigorismo formal de la representación y en su consciencia, la
distancia entre representantes y representados, los regímenes actuales diseñan
mecanismos de semi representación, permitiendo a los representados ampliar
su margen de participación directa en los procesos decisionales del estado:
plebiscitos, consultas populares, iniciativas populares, revocatorias, etc.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 108


La democracia como forma de gobierno
Un análisis parcial de la democracia como régimen político, refiere a la definición
de la forma de gobierno, es decir, lo que llamaríamos democracia en sentido
formal o mecanicista.
Una aproximación a este concepto es ofrecido por Norberto Bobbio al decir
“por régimen democrático se entiende primeramente un conjunto de reglas de
procedimiento para la formación de decisiones colectivas, en el que es prevista y
facilitada la más amplia participación posible de los interesados”.
Así, la democracia como forma de gobierno constituye un simple mecanismo
formal de adopción de decisiones sobre la cuestión pública, procurando la
mayor participación posible de los afectados. Esta referencia formal o meramente
procedimental no satisface el verdadero sentido que la democracia asume hoy
como régimen político integral, ya que reclama un contenido sustancial para su
plena vigencia y funcionamiento.

La democracia como forma de vida


La forma de vida o vigencia sociológica, representa la estructura socio política, el
conjunto de valores y creencia de los interesados que fundamentan la sustancia.
Así, la forma de gobierno requiere de un especial estilo de vida, un consenso
fundacional sobre su importancia y validez que implica participación y conciencia
social sobre ciertas cuestiones: pluralismo, diálogo, oposición, competencia,
etc., que son los denominados, requisitos o condiciones democráticas.

Requisitos y condiciones
Tal como ha sido expuesto, el régimen político democrático reclama la
coexistencia y retroalimentación de ambos extremos, la institucionalización de la
forma de gobierno y la forma de vida como sustancia que permite su vitalidad.
Así, el elemento procedimental o formal entra en comunión con el elemento
sustancial que posibilita su puesta en marcha y funcionamiento.
Muchos son los autores y teorías que se han expuesto sobre los requisitos y
condiciones de la democracia, sin embargo, al efecto analítico seguiremos aquí
la clasificación efectuada por Mario Justo López, quien diferencia 2 categorías
de requisitos:

a) Extra políticos o condiciones objetivas:


• Factores demográficos
• Factores geográficos
• Factores culturales
• Factores económicos

b) Políticos
- Sociopsicologicos
• Consenso fundamental o acuerdo mínimo
• Ideologías compatibles
• Idoneidad de los actores
• Competencia leal

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 109


- Instituciones políticas
• Régimen electoral
• Sistema de partidos
• Libertades y garantías

De esto se concluye que la democracia como régimen político implica no sólo


un formalismo procedimental para la toma de decisiones, esto es, un conjunto
de reglas que admitan y promuevan la participación de los interesados; sino un
especial escenario de creencia y valores sobre la utilidad de dicho sistema y un
especial comportamiento de los actores involucrados.
La democracia como modelo idílico de participación directa de todos los
interesados resulta inviable, y su forma de concreción implica la necesidad de
un mecanismo de representación que al menos de forma ficta permita imputar
las decisiones que unos pocos toman, a la comunidad entera.
De esta manera, las democracias hoy son de naturaleza representativa, para cuyo
funcionamiento efectivo requieren la implementación de un mecanismo decisional
transaccional, conocido popularmente como sistema de mayorías y minorías
debido a la imposibilidad del unanimismo en la toma de todas las decisiones.
Así, en los Estados modernos la “democracia indirecta, parlamentaria, en la que
la voluntad colectiva normativa sólo es creada por la mayoría de aquéllos que son
elegidos por la mayoría de los titulares de los derechos políticos”.
El mecanismo de mayorías y minorías garantiza y promueve un proceso dinámico
de negociación y participación, procurando que la mayoría no solo gane por su
fuerza numérica, sino porque resulta de un proceso negocial y deliberativo en el
cual se visibilizan posiciones y perspectivas para la formación de la mejor decisión
posible (en la teoría roussoniana, la mayoría determina la mayor aproximación
a la idea de libertad y unanimidad del contrato social original fundacional de la
sociedad).

VII- Diferentes modelos de Democracia. Distintos enfoques teóricos sobre la


democracia.

Para el estudio de este contenido, se recomienda la siguiente lectura:


CUADERNOS DE POLITICA IC 6

Tal como hemos visto, la democracia es, primeramente, un mecanismo


procedimental para tomar decisiones colectivas o aplicables para toda una
sociedad. De manera más puntual, es un modo de gobernar. En el mundo
contemporáneo, la democracia ya no solamente se entiende desde esa perspectiva
mínima procedimental; su significado, difusión y aceptación incluye también una
expectativa de cumplimiento de fines u objetivos de desarrollo humano, que
supuestamente la hacen “mejor” o “preferible” a otras formas de gobernar .
La democracia constituye un modelo idílico de organización del gobierno de
un estado, en cuyo extremo final encontramos un precoz deliberativo con la
participación de todos los integrantes de una comunidad quienes resuelven
sobre todo lo concerniente a los asuntos públicos.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 110


Dicho modelo idílico sin embargo, de imposible realización practica; encuentra
a un sinnúmero de modelos intermedios que intentan llevar a delante una mayor
y mejor aproximación práctica, conjugando de diferentes formas los valores de
la libertad e igualdad.
Allí reside precisamente el amplio espectro de modelos posibles de democracia,
según sea la concreción y efectivización de los componentes antes señalados y
la conjugación de las ideas de libertad e igualdad.
En las lecturas recomendadas encontrará una mayor profundización teórica de
esta cuestión cuyo estudio resulta insoslayable.

VIII- Representación y participación política. Gobernabilidad y


Democracia. El poder limitado.

Para el estudio de este contenido, se recomiendan las siguientes


lecturas
DEMOCRACIA Y BUEN GOBIERNO IC 7
J. Valles. Ciencia Política, una introducción; en el capítulo sobre
ESTADO, MONOCRACIA Y DEMOCRACIA. LOS TOTALITARISMOS.
IC 8

Disponible también en: https://ovejasconpieldelobo.files.wordpress.


com/2016/01/josep-m-valles-ciencia-politica-una-introduccion.pdf

La democracia es un sistema de poder delegado; pero también limitado. Los


gobernantes sólo tienen un determinado poder, en tanto gozan de la confianza
de los ciudadanos. Se trata por tanto de un sistema de gobierno consentido
y renovable, pero limitado, que otorga atribuciones provisionales y acotadas
temporalmente.
El obligado tránsito que las democracias han efectuado, desde modelos de
participación directa hacia sistemas representativos de naturaleza indirecta, no
altera el elemento central definitorio de este sistema: la voluntad decisoria reside
en el pueblo o comunidad.
Los diferentes modelos que la historia ha conocido, y que incluso en la actualidad
siguen proyectados, pretenden el diseño del mejor mecanismo para garantizar
la participación del mayor número posible de afectados por las decisiones del
estado. Así, la idea de la democracia es la búsqueda perpetua de la herramienta
que posibilite generar las decisiones que hacen a la cosa pública integrando a
todos los interesados.
De allí, quien circunstancialmente está a cargo del proceso decisional lo hace
en representación de un colectivo comunitario que lo ha embebido de las
potestades suficientes para hacerlo. Sin embargo, la renovación de autoridades
y alternancias cumple precisamente con la misión de la democracia, hacer que
todos participen del proceso decisional.
De esta manera, se rechaza el derecho natural e inmanente de toda persona a
pretender un dominio perpetuo o al menos prologando en el ejercicio de una
misión concedida temporal y circunstancialmente.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 111


Todo régimen político implica una trama de relaciones de mando y obediencia,
pero en la democracia, dicho vínculo implica un sistema de representación
temporal y limitado.
Tal como hemos referido previamente entre los requisitos o condiciones para
el funcionamiento de una democracia, resulta fundamental el diseño de las
instituciones que garanticen el régimen electoral y el sistema de partidos como
mecanismos para encauzar la democracia representativa.

Unidad VI: DINAMICA POLITICA


I. VIDA POLITICA - DINAMICA POLITICA

Siguiendo a Marcel Prelot1, la palabra vida indica la parte dinámica de la política,


lo opuesto a lo organizado y estabilizado por el derecho. Dicho de otra forma
la dinámica política hace referencia a las fuerzas que provocan las evoluciones,
los cambios y la inserción del movimiento en el orden, “la dinámica política
consiste en continuos cambios de fuerzas en el seno del poder”. El orden y
la estabilidad son elementos esenciales de la realidad política pero no se trata
de un orden estático sino que en la realidad política orden y movimiento se
suponen recíprocamente. Toda fuerza individual o colectiva tiene el designio de
detentar el poder, por eso la función política trata permanentemente de integrar
al orden existente las fuerzas que tratan de removerlo. De ahí que se señale que
vida política puede reducirse a la dialéctica de poder y fuerza. Con esto se quiere
significar que bajo todo poder existe necesariamente una fuerza, generalmente
varias, que lo respaldan o no, de esta forma un texto no basta para conferir
autoridad a un jefe de estado o a una asamblea, es necesario una persona o
grupo de personas que representan una fuerza variable y que respalden tal
institución. Es condición de la existencia del estado la tendencia continua hacia
la retención conjunta del poder y la fuerza. Seguramente se den periodos de
pleno equilibrio entre ambos factores como cuando la fuerza existente se halla
integrada en el poder, pero ciertamente este momento termina para dar lugar a
nuevas fuerzas que se traducen en continuos cambios en el poder y donde este
debe renovarse buscando nuevamente aquel equilibrio ya debilitado.

FUERZAS POLITICAS
Terminología, clasificación

La palabra fuerza se utiliza para indicar aquellos elementos o fenómenos que


engendran el movimiento, pero con la expresión fuerzas políticas generalmente
se hace referencia a los protagonistas de la dinámica o vida política y también se
alude con tal expresión al poder político no estatal. El uso de esta expresión se
ha difundido sobre todo a partir de la terminación de la segunda guerra mundial.
Tradicionalmente las fuerzas políticas se han clasificado en:
• fuerzas individuales
• fuerzas colectivas (éstas se subdividen en difusas o no organizadas y
organizadas)

1. Prelot Marcel, La Ciencia Política, ed. Universitaria de Bs As, 1992 , pag 75

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 112


Fuerzas individuales (el líder o político):
Es importante considerarlas ya que como afirma M. Prelot2, en política el poder
más grande pertenece al hombre, a la personalidad que por sus características
sabe apropiarse del poder u obtenerlo mediante el consentimiento general. Así
se señala que grandes movimientos políticos pueden llegar a fracasar por falta
de un líder.
Fuerzas colectivas: Presupone la existencia de un grupo. Pueden ser
grupos organizados o no organizados (difusos). Los primeros poseen límites
precisos, reconocen un jefe y se ajustan a reglas (partidos políticos, sindicatos
profesionales, iglesias, fuerzas armadas). Mientras que los segundos carecen
de tal organización y se caracterizan por ser difusos y de cesión espontánea
(opinión pública, clases sociales)

A continuación lo invitamos a realizar la actividad 1 del módulo.

II. Partidos Políticos. Sistemas de Partidos


Es difícil imaginar hoy en día un sistema político que carezca de partidos, ya
que se nos presentan en la actualidad como “instituciones” (7) fundamentales
para el desarrollo del sistema democrático, llevados por una política de masas
a ser conectores entre los individuos, los grupos y organismos públicos. Según
lo sostiene Ramón García Cotarelo, “tanto en los regímenes liberales como
en los autoritarios y hasta en los totalitarios, los partidos políticos organizan (o
disciplinan) a los ciudadanos, articulan (o reprimen) intereses, seleccionan (o
aniquilan) elites políticas, posibilitan (o falsean) procesos electorales, legitiman
(o socavan) las respectivas formas de dominación” (1) .
3

Si bien conceptualizarlo lleva implícita la necesidad de tener en cuenta la situación


histórica y fáctica de una sociedad, atendiendo a ciertos rasgos fundamentales
de su Constitución política, podemos citar algunas definiciones y ver de qué
manera se manifiestan estas organizaciones en la sociedad argentina.
Para Giovanni Sartori, el partido político es un “grupo político que se presenta
a elecciones, y es capaz de colocar mediante elecciones, a sus candidatos en
4
cargos públicos” .
A su vez, García Cotarelo supone dos momentos en lo que hace a notas definitorias
del partido político, y así tenemos: un primer momento que admite al partido
político como un órgano de mediación entre el poder político y los ciudadanos,
pero en este estadio comparte las características con otras fuerzas políticas tales
como: sindicatos, asociaciones, etcétera; por lo que se requiere otro momento,
el segundo, en el cual se comprueba que esta mediación tiene asimismo las
notas de perdurabilidad, representatividad, apoyo popular y participación en los
5
procesos electorales , llegando a definirlos como “agrupaciones que en concreto
median entre los grupos (de interés) de una sociedad y el Estado, que participan
en la lucha por el poder (dominio) político y en la formación de la voluntad política
del pueblo”.

2. Prelot Marcel, Ob. Cit., pág. 93


3. García Cotarelo, Ramón, Los partidos políticos, Sistema, Madrid, 1985, p. 11.
4. Citado por Oñate, Pablo, op. cit., p. 254.
5. García Cotarelo, Ramón, op. cit., p. 13.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 113


También Mario Justo López nos proporciona una definición, según la cual los
partidos políticos son “fuerzas políticas orgánicas; protagonistas colectivos (con
órganos propios) de la actividad política, cuyos elementos constitutivos son: sus
integrantes, su fin inmediato, sus medios de acción”, caracterizándose por tener
una organización permanente, como elemento fundamental6.

Origen y clasificación conforme a su evolución


Parece razonable encontrar su origen en la ruptura revolucionaria inglesa del
siglo XVII, evolucionando lentamente a lo largo del siglo XVIII, y organizándose
en pleno sentido como partidos a partir del siglo XIX, con una serie de reformas
sucesivas, electorales y parlamentarias iniciadas en 1832, que aunque las
reformas en sí no dan origen a los partidos políticos, contribuyen decisivamente
a su desarrollo.
En cuanto a su evolución y por consiguiente a su clasificación, primero
adoptaron la forma de partidos de notables (caracterizándose por su estructura
oligárquica), para pasar luego al partido de masas, el cual basaba su fuerza
en el número de afiliados, más que en la calidad de éstos (ej.: los partidos
socialistas). Después de la Segunda Guerra Mundial, surge un nuevo tipo, el
partido de electores o “atrapa-todo” (catch-all people´s party), el cual concentra
su atención en el conjunto del electorado, confiriendo absoluta primacía a las
consideraciones estratégico-electorales a corto plaz7, con fortalecimiento de los
máximos dirigentes, una desvalorización del papel de los militantes de base, y un
“esfuerzo por establecer lazos con los más variados grupos de interés”, ya que
el objetivo final es conseguir el mayor apoyo en las urnas el día de la elección.

6. López, Mario Justo, Introducción a los estudios políticos, Depalma, Bs. As., 1983, vol. II, p. 490 y ss.
7. Oñate, Pablo, op. cit., p. 257.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 114


Funciones de los partidos políticos
Mario Justo López distingue según que éstos actúen de acuerdo con, en
contra de, o al margen del régimen democrático constitucional. En el primer
caso las funciones consisten en encauzar la caótica voluntad popular, educar al
ciudadano para encarar su responsabilidad política, servir de eslabón entre la
opinión pública y el gobierno, seleccionar la elite que debe conducir los destinos
8
del país .
Otros autores, como García Cotarelo, parten de una función general (mediadores
entre el Estado y la sociedad) para derivarla en dos sub-tipos:
1. Funciones sociales: formar, canalizar la opinión pública, creando identidades
políticas, transformando y concretando las demandas sociales en medidas
políticas, el partido es un “elemento de la sociedad civil”.
2. Funciones institucionales: el partido es un “elemento del aparato estatal” y
por lo tanto, recluta la elite dirigente, selecciona a los candidatos, siendo en
nuestro caso la única forma posible para acceder a un cargo político, lo que ha
llevado muchas veces a la crítica y al descreimiento popular con respecto a la
poca representación en el momento de ser elegidos de su plataforma electoral
inicial. A su vez, permiten articular las opciones de los ciudadanos, formar, dirigir
y controlar la acción de gobierno.

Sistema de partidos: clasificación


Hablamos de sistema de partidos para referirnos a la “composición del conjunto
9
de partidos y a las relaciones que mantienen entre sí sus elementos integrantes ...
10
[dentro de un sistema político estatal]” . Los partidos se necesitan unos a otros,
nacen para competir entre ellos como partes o sectores de un todo social.
M. Duverger, clasifica a los sistemas de partidos políticos entre>
1) Sistema de Partido Unipartidista
2) Sistema de Partido Bipartidista
3) Sistema de Partido Multipartidista

Superando otras clasificaciones, Giovanni Sartori distingue, según la cantidad


de partidos que tienen posibilidades de acceder al poder, entre:
1. Sistema de Partido único; es un sistema en el que existe un único partido
simplemente porque los demás se encuentran prohibidos.
2. Sistema de Partido hegemónico, que no permite la competición, ni formal ni
de facto, de otros partidos por el poder. Se permite que existan otros partidos,
pero en un segundo plano, pues no se les permite competir con el partido
hegemónico en términos de igualdad ni como antagónico. No se permite la
alternancia en el poder ni la rotación. No hay ninguna autentica sanción que
comprometa al partido hegemónico a actuar con responsabilidad
3. Sistema de Partido predominante, un único partido mantiene una posición de
mayoría absoluta de votos durante al menos tres elecciones consecutivas;
4. Sistema de Partido Bipartidismo, cuando son dos los partidos que se alternan
en el poder;

8. López, Mario J., op. cit., p. 498 y ss.


9. Vallés, Josep M., op. cit., ps. 355-360.
10. El agregado entre corchetes es nuestro.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 115


5. Sistema de Partido Pluralismo limitado y moderado, entre tres y cinco partidos
con escasa distancia ideológica entre sí, con una competición bipolar de
bloques y una tendencia centrípeta.
6. Sistema de Partido Pluralismo extremo y polarizado, más de seis partidos
relevantes entre los que habrá partidos anti-sistema, con considerable
distancia ideológica entre sí, y competencia multipolar de tendencia
centrífuga.
7. Sistema de Partido Pluralismo atomizado, el poder se encuentra totalmente
fragmentado, con diez, veinte o más partidos relevantes.

Regulación Constitucional de los Partidos Políticos

1. Por su parte, el art. 38 reza: “Los partidos políticos son instituciones


fundamentales del sistema democrático...” si bien no innova en cuanto
11
a su status jurídico , “los define como instituciones fundamentales del
sistema democrático (no quedando el Estado inerme frente a los partidos
12
antisistema) , con lo que esclarece dos cosas: la fundamentalidad del
13
sistema partidario, y su integración en y para la democracia” .
2. Continúa: “... Su creación y el ejercicio de sus actividades son libres
dentro del respeto a esta Constitución, la que garantiza su organización y
funcionamiento democráticos...”, si bien la actual ley orgánica de partidos
políticos (LOPP), no exige una declaración de principios que sostenga el
régimen y los principios contemplados por la C.N., estas instituciones,
gozan de libertad en el marco y respeto de dicha Carta Magna. A su vez,
implica la necesidad de elecciones internas amplias para la postulación a los
cargos electivos, que frente a las distintas falencias objetivas de la realidad
sociopolítica del país, constituyen un mecanismo que hace a la legitimidad,
la idoneidad y la ética de los candidatos partidarios para los cargos electivos
gubernamentales, el cual se fundamenta en la idea de democracia como
participación asumida responsablemente como deber, como compromiso
14
serio .
3. “... la representación de las minorías,...” presupuesto de la organización y
el funcionamiento democráticos, implicando “una directiva obligatoria para
el régimen electoral, en cuanto debe establecer un sistema que asegure el
acceso pluralista de los partidos a los cargos que se provean por elección
15
popular” .
4. “... la competencia para la postulación de candidatos a cargos públicos
electivos,...”. El término competencia tiene dos acepciones posibles en este
caso: una alude a la acción de competir y la otra la de ser competente, así el
16
artículo se refiere doblemente a “hacer competencia” y a “tener competencia” .
En la primera acepción, los partidos internamente necesitan implementar un
sistema competitivo para seleccionar candidatos, metodología que debería
igualmente ser implementada externamente. Mientras que en la segunda, se

11. Cuestión ya resuelta por leyes vigentes que les acuerdan el carácter de persona jurídica de derecho
público, como lo hace por su parte la Constitución Provincial de Córdoba, art. 33.
12. Los partidos políticos también pueden ser del sistema o antisistema, según se encuadren dentro o no
tendiendo a destruir, el sistema democrático, pluralista y republicano.
13. Bidart Campos, op. cit., p. 272.
14. Haro, Ricardo “Reflexiones sobre las elecciones internas abiertas”, E.D., Doctrina, Bs. As., 7/10/02, Nº
10.603, año XL.
15. Bidart Campos, op. cit., ps. 275/276.
16. Bidart Campos, op. cit., p. 277.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 116


habilita a los partidos políticos para postular oficialmente candidatos, siendo
éste para muchos autores el sentido adoptado por el artículo en cuestión, sin
que esto signifique una prohibición para que una ley posibilite la existencia
de candidaturas extrapartidarias, porque si no estaríamos dando lugar a una
17
“oligarquización definitiva de la vida política y del Estado” .
5. La norma de la Constitución Nacional continúa expresando “... el acceso a
la información pública y la difusión de sus ideas...”, facultad otorgada para
requerir informes a los tres poderes del Estado, como obtener acceso a
los medios de comunicación para divulgar sus propuestas y que el costo
sea soportado por el Estado, siempre y cuando se encuentren en época de
elecciones.
6. Por último, el art. 38 en sus 3º y 4º párrafos dispone: “... El Estado contribuye
al sostenimiento económico de sus actividades y de la capacitación de sus
dirigentes (...) Los partidos políticos deberán dar publicidad del origen y
destino de sus fondos y patrimonio”. En la opinión de algunos autores, ha
sido un error incorporar al texto constitucional el difícil problema del manejo
18
y destino de fondos recibidos , ya que consideran inconveniente hacer
referencia al rol del Estado como contribuyente del sostén económico de los
partidos y para la formación de sus dirigentes. Sostienen que hubiera sido
más conveniente regularlo por ley.

A continuación lo invitamos a realizar la actividad 2 del módulo.

Para el estudio de este contenido, se recomienda la siguiente lectura:


Elementos teóricos para el análisis contemporáneo de los partidos
políticos: un reordenamiento del campo semántico. IC 9

17. Ekmekdjian, Miguel Angel, La reforma constitucional de 1994, op. cit., p. 113.
18. Ekmekdjian, Miguel Angel, La reforma constitucional de 1994, op. cit, p. 114.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 117


III. Los Grupos de Interés y los Grupos de Presión. Los movimientos
sociales.

Introducción
En todo régimen democrático, el poder político no está constituido exclusivamente
por el que ejercen los ocupantes nominales o visibles de los cargos de gobierno,
siempre hay alguien al lado o detrás, son actores que despliegan poder, sea de
carácter religioso, militar, económico, sindical, etc., no jurídicamente establecidos,
es decir que sus titulares permanecen en la penumbra. Distintas fuerzas políticas
orgánicas desarrollan una acción para obtener que las decisiones políticas u
otros actos de gobierno o administrativos se adopten con tal o cual contenido19.-

GRUPO DE INTERES – GRUPO DE PRESIÓN.-


Cuando hablamos de grupo de interés, nos estamos refiriendo a esa asociación
de individuos que no es un partido político, que poseen en común ciertas
características y fines, con sentido de pertenencia al mismo, adoptando una
posición en la sociedad para desarrollar un interés y protegerlos. Según el
profesor Linares Quintana, estos grupos “se forman en torno de intereses
particulares comunes, con la finalidad esencial de defenderlos”.-
En base a ello, los grupos de interés se transforman en grupos de presión sólo
a partir del momento en que los responsables influyen sobre el mecanismo
gubernamental, partidos políticos o la opinión pública20. En base a esto, todos
los grupos de presión son grupos de interés, pero no todos los grupos de interés
son grupos de presión.-
Además, es necesario precisar que el grupo de interés es un elemento de la
estructura social, mientras que el grupo de presión se integra en el armazón
político, por lo que un grupo de presión es un grupo de interés actuando
políticamente.-
Estos grupos de presión se caracterizan por tener en común: a.- una organización
permanente, con órganos propios que los dirigen y los representan; b.- un factor
que une y reúne a sus integrantes en la defensa de un interés común entre ellos
y que es particular con referencia a la sociedad global; c.- sus integrantes, que
en principio, no son ocupantes de cargos del gobierno; d.- devienen fuerzas
políticas, se politizan al desplegar una acción ordenada de ejercer influencia
en la adopción de las decisiones políticas, pero no se proponen obtener para
sus integrantes los cargos del gobierno ni participan en las competencias
electorales21.-
En cuanto a su principal actividad, ésta consiste en encauzar la corriente de
influencia entre gobernantes y gobernados; siendo considerada entonces, la
causa de la democracia.

19. Mario J. López, Introducción a los Estudios Políticos, Formas y Fuerzas Políticas, volumen II, Editorial
Depalma, Buenos Aires 1983.-
20. Duarte-Fernández Suárez-Del Pino, ob. Cit.
21. M. Justo López, ob. Cit.-

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 118


CLASIFICACION DE LOS GRUPOS DE PRESION

Utilizando el vocablo “interés”, como valor que provoca la inclinación del ánimo
a su favor, podemos clasificarlos22 de la siguiente forma:
- De interés relacionado con la actividad principalmente económica:
organizaciones empresarias, obreras, profesionales.-
- De interés relacionado con la actividad social en general: clubes “sociales”,
clubes deportivos, entidades filantrópicas, etc.-
- De interés relacionado con la actividad religiosa: asociaciones religiosas.-
- De interés relacionado con la actividad política propiamente dicha: ateneos,
asociaciones cívicas, etc.

En los Estados Unidos de Norteamérica, los grupos de presión se identifican con


el lobbying, como medio de utilización. El lobbying deriva de lobby, literalmente:
pasillo, corredor, salón de los pasos perdidos, parte del Edificio del Congreso
o de las legislaturas, en las que está permitido el acceso de personas ajenas al
mismo. Así el lobby es utilizado para designar el sistema de influencia, lobbyist
es el sujeto activo, y lobbying la actividad desplegada al efecto, en un principio
considerada como un delito, y actualmente regulada jurídicamente, mediante la
Federal Regulation of Lobbying Act, dictada en 1946, lo que convierte a dicho
estado en el único país que lo contempla legalmente.-

A continuación lo invitamos a realizar la actividad 3 de este módulo.

IV. MOVIMIENTOS SOCIALES


La denominación Movimientos sociales comienza a ser utilizada en la Ciencia
Política, en la segunda mitad del siglo pasado. Es una categoría incorporada a la
clasificación de Fuerzas Política, sumándose a los partidos políticos, grupos de
presión, grupos de interés, opinión pública, etc.
Estos movimientos fueron el resultado del desarrollo democrático y la
profundización de la práctica democrática en el mundo entero, a partir de la
década del 60 y del 70 (por ej., el movimiento de los verdes, hippies, etc.) pero
posteriormente con el fenómeno de la globalización en la década de los 80
comienzan a tener una preponderancia mayor, es un nuevo actor político, que
se incorpora a la dinámica política y que comienza a actuar en la arena política
tanto a nivel nacional como en el escenario internacional. En igual sentido, más
recientemente, se puede señalar a los medios de comunicación social como un
nuevo actor, por el gran impacto que importa su desarrollo en la construcción de
la realidad social y política en las sociedades contemporáneas.

22. M. J. López, ob. Cit.-

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 119


En el orden local podemos citar como ejemplos a: el movimiento surgido
del campo por la aplicación de la resolución 125 dictada por el Ministerio de
Economía de la Nación, en la cual, se aumentaban las alícuotas que debían
abonar en concepto de derechos de exportación e importación, más vulgarmente
conocida como las retenciones al agro (semana santa de 2008 y que se prolongó
más de un mes), así como también los movimientos piqueteros que surgieron
por el estallido de la crisis del año 2001. A nivel global se puede señalar el
caso de los movimientos antiglobalizadores, que se reúnen en las afueras de los
establecimientos donde se llevan adelante las reuniones del G8 y las reuniones
de la Organización Mundial del Comercio, Foro Económico Mundial, etc.
Siguiendo a Gianfranco Pasquino, los Movimientos Sociales pueden ser definidos
como “organizaciones que constituyen intentos fundados en su conjunto de
valores compartidos para redefinir las formas de la acción social e influir en sus
consecuencias.”, pero también, se las puede señalar como aquellas formas de
participación no institucionalizada de grupos y sectores que no se ven contenidos
por instituciones vigentes que canalizan la participación (partidos políticos,
sindicatos, etc.) y que generan, por lo tanto, nuevos canales de participación
ciudadana y de grupos y/o sectores.
En ciertas ocasiones los movimientos sociales actúan como grupos de presión.
Pero los movimientos sociales están interesados principalmente en la promoción
de cambios de normas y valores sociales, o en la resistencia a los mismos. Es
por eso que, describiendo su naturaleza decimos que, los movimientos sociales
son intentos colectivos de promover o resistir al cambio, bien en las sociedades
o en sus miembros o en la organización estatal.

Estos nuevos movimientos sociales critican al Estado como al sistema político


por sus grandes carencias como sistema de representación y de participación
social, cumpliendo por lo tanto el papel de sujetos políticos.
Touraine, siguiendo a Melucci, ha propuesto una distinción entre:
• Movimientos reivindicativos: trata de imponer cambios en las normas y en
las funciones y procedimientos de asignación de los recursos.
• Movimientos políticos: se busca incidir en la modalidad de acceso a los
canales de participación política y de trastocar las relaciones de fuerza.
• Movimientos de clase: se busca poner de cabeza el orden social, transformar
el modo de producción y las relaciones de clase.

Es importante destacar, como lo expresan algunos autores, que:


“...Los llamados nuevos movimientos sociales operarían con una lógica y unos
ejes articuladores diferentes a aquellos de los movimientos sociales clásicos
de la década de los setenta, definiéndose no ya en términos clasistas o
económicos, sino más bien por coincidencias de objetivos más sectoriales”
(Minujín y Consentino).

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 120


PROCESO DE FORMACION DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES

Inquietud: descontento por algo.


Excitación: aumenta el descontento.

Formalización: la excitación de las masas se organiza en una acción


Etapas eficaz.

Institucionalización: el movimiento cristaliza en una burocracia.

Disolución: un movimiento activo termina con su acción.

CARACTERISTICAS GENERALES DE LOS NUEVOS MOVIMIENTOS


SOCIALES

• No suelen tener una identificación tan clara como los anteriores movimientos
sociales
• Construyen una nueva identidad colectiva
• Ausencia de rígidas imposiciones externas
• Utilizan medios convencionales como no convencionales
• No pretenden controlar el poder político
• Exigen cambios en los gobiernos de turno

Para concluir, constituyen una fuerza que juega en la arena política, que puede
permanecer como tal, como lo que son, movimientos sociales hasta el logro de su
objetivo y/o su desaparición (lo que aconteció con la Mesa de Enlace y la lucha del
campo contra la Resolución 125), pero que en ocasiones pueden transformarse
en otra, como por ejemplo el movimiento de los indignados en España, que
dio origen a un partido político- Podemos-, o el movimiento de los verdes que
en los sesenta y los setenta en las democracias europeas y en USA surgieron
como tales y que luego, especialmente en el viejo continente, se transformaron
en Partidos Políticos, que incluso han llegado a formar coaliciones gobernantes,
como en Alemania. En otras, grupos de presión ya existentes pueden generar el
surgimiento de nuevos movimientos sociales como el caso señalado de la lucha
del campo en la Argentina, motorizada por grupos de presión como la Sociedad
Rural, la Federación Agraria, CONINAGRO y Confederación Rural Argentina, que
se constituyeron como “Mesa de Enlace” de ese movimiento y lucha.

Para el estudio de este contenido, se recomienda la siguiente lectura


Nuevos movimientos sociales en Argentina y judicialización de
demandas. IC 10

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 121


V. Opinión pública. Medios de Comunicación y Política

Concepto, contenido e importancia


La opinión publica según la clasificación anterior es una fuerza política
inorgánica colectiva difusa. Dicho de otra forma, es un poder político no estatal,
que presupone un grupo humano inorgánico y que puede obrar en el sentido
del orden o del movimiento. Es a fines del siglo XVIII que se generaliza el uso
de la expresión “opinión pública” y adquiere verdadera importancia con la
revolución francesa y el desarrollo del liberalismo. El hecho de que el término
emerja en tal contexto indica también que la asociación primaria del concepto
es una asociación política. No se trata solo de una opinión generalizada (muy
difundida), que puede existir sobre cualquier tema, sino de una opinión de un
público interesado en la cosa pública. De esta manera para Giovanini Sartori23
una opinión es pública porque es del público y porque afecta a objetos o materias
de naturaleza pública (de interés general). Se trata entonces de opiniones que
asuman una relevancia política. ¿Pero qué se entiende por opinión?, es dar una
respuesta a una pregunta, pero lógicamente aquello presupone un estado mental
difuso o un estado de conciencia en donde interactúan flujos de información,
en este caso sobre cuestiones o hechos de interés público, pero que como
estado mental contiene ingredientes propios: necesidades, deseos, valores y
disposiciones y contiene además como factor característico datos sobre cómo
se gestiona la red pública.
M. Justo López24 señala que el sujeto o titular de la misma siempre es colectivo,
conjuntos humanos de composición indefinida y cambiante y unidos solo por
su condición de protagonistas de un mismo proceso. Por lo tanto se trata de
un sujeto plural, anónimo e indeterminado, con una base de homogeneidad. En
cuanto al contenido como ya se indicara más arriba la calificación de pública
significa varias cosas: que no es individual, que no es secreta y que se refiere
a una cuestión controvertida y actual de interés general o público. No reviste el
carácter de público lo que solo tiene interés particular. Son hechos o cuestiones
que importan a muchos y que admiten una respuesta de algún modo uniforme.
La opinión pública siempre significa un pronunciamiento o postura a favor o en
contra de algo, siempre conlleva una actitud de rechazo, resistencia o aceptación.
Para H. Heller25 la opinión pública es una de las más importantes condiciones
para la formación de la unidad estatal. Esta importancia nace cuando la sociedad
civil reemplaza las fundamentaciones religiosas de la autoridad, por el reclamo
de una legitimación racional de su obediencia política. Pero también Heller critica
a aquellas corrientes que sobredimensionan a la fuerza autónoma de la opinión
pública.
En la visión de Heller, la opinión pública no pervive al margen del Estado, al
contrario, le asigna a este un papel fundamental, en su formación y mantenimiento;
incluso sostiene que los conductores del Estado deben trabajar por darle una
forma a la opinión pública en pos de la unidad del Estado. “La opinión pública en
lo concerniente a la unidad estatal, cumple ante todo una función de legitimación
de la autoridad política y del orden por ella garantizado.”
Heller tampoco cae en la ingenuidad de afirmar que sólo el Estado puede
organizar la opinión pública, sino que reconoce los condicionamientos de esta
por parte de sectores dirigentes, tanto políticos, como otros, vinculados al poder
económico.

23. Sartori Giovanni, Elementos de Teoría Política, De. Alianza


24. López, Mario J, Introducción a los estudios políticos, Vol. II
25. Heller Herman, Teoría del estado, Fondo de Cultura Económica, pgs. 191/99

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 122


Reconoce a la prensa como el más influyente portavoz y formador de opinión
pública, no desconociendo los poderes económicos que se mueven sosteniendo
a la prensa, pero tampoco considera válido exagerar este influjo.
La opinión publica relativamente firme y permanente debe diferenciarse de la
fluctuante de cada día y solo la primera de estas es importante para la unidad
estatal.
Siguiendo a este autor debemos señalar que la enorme importancia política de
la opinión publica consiste en que en virtud de su aprobación o desaprobación
asegura las reglas convencionales que son la base de la unidad estatal, cumpliendo
de esta forma ante todo una función de legitimación de la autoridad política y
del orden por ella garantizado. Dice Heller26 “todo poder debe preocuparse
por aparecer como jurídico, por lo menos para la opinión que públicamente
se expresa”, termina diciendo “de esta suerte la opinión publica entraña la
importancia considerable como freno o estimulo, advertencia o aliento, para
la acción de los representantes del estado” . De ahí su importancia y estudio
en Derecho Político.

FORMACION DE LA OPINION PÚBLICA


Procesos y marco institucional
Sartori G27., afirma que las opiniones no son innatas y no surgen de la nada,
sino son el fruto de un proceso de formación y lo representa como una serie de
procesos descendentes en cascada, cuyos saltos son contenidos en intervalos
por contenedores en los cuales se vuelven a mezclar otra vez. En este modelo
los niveles o depósitos de la cascada son cinco. En lo alto las ideas de la elites
económicas y sociales, seguido por la ideas de las elites políticas y de gobierno.
En el tercer nivel tenemos a las redes de comunicaciones de masas, luego a los
líderes de opinión y por último encontramos el público de masas. Según este
modelo en cada nivel interactúan y se mezclan los flujos de informaciones. Se
señala que el origen de las opiniones públicas no es autónomo en un sentido
absoluto, el público no hace todo por sí mismo y solo hay pequeños grupos
difusores en el origen de las mismas, existiendo siempre influidos e influyentes
que van retransmitiendo las ideas hasta llegar a la población en general, por
ejemplo en relación a lo que dicen y hacen los políticos, cada partido maniobra
para robarse los electores. De la multiplicidad de partidos parten por lo
tanto voces casi infinitas y contrastadas que llegan a los medios masivos de
comunicación social y que no son retransmitidos tal cual sino que se ajustan
a lo que cada canal de comunicación establece como que constituye o no la
“noticia”. Por lo tanto todo canal selecciona, simplifica, quizás distorsiona o
interpreta los mensajes según sus propias reglas y así sucesivamente, en cada
nivel de la mencionada cascada de formación de la opinión pública Con esto se
pretende indicar que “la opinan del público” (hecha por el público) lo es en un
sentido relativo y más aun teniendo en cuenta el importante desarrollo de los
medios de comunicación social en la actualidad. En este sentido se afirma que
“la autonomía de la opinión pública ha entrado en crisis o ha sido puesta
en duda por la propaganda y también por las nuevas tecnologías de las
comunicaciones de masas”28. De ahí se sigue que la opinión pública no lo es
porque esté ubicada en el público sino porque está hecha por él, y entonces la
diferencia entre opinión en y del público es una distinción crucial.

26. Heller, Herman, Ob Cit, pág. 192 y 199


27. Sartori G, Ob. Cit
28. Sartori,G., Ob. cit

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 123


M. Justo López29 presenta otro modelo de formación de la opinión publica
reflejado en tres etapas: La noticia del hecho o de la cuestión llega a conocimiento
de los ciudadanos, a grandes de los medios de comunicación social, generando
sentimientos de aprobación o rechazo, cada uno empieza a perfilar su posición,
una segunda etapa de discusiones entre las diversas propuestas y por último
se toma una postura y se proyecta la acción a seguir. Este autor señala como
promotores del proceso formativo de opinión publica a las fuerzas políticas
orgánicas (grupos de presión, prensa), los ámbitos de este proceso son variados
(familia, barrio, iglesia, club, universidad, etc.) y el medio o instrumento por el
cual se canaliza este proceso está representado por los medios de comunicación
social.
Ahora bien hay que señalar que las opiniones de los particulares derivan también
y no en poca medida de los grupos de referencia de cada uno: la familia, el
grupo de trabajo, las identificaciones partidarias, religiosas, de clase, étnicas. De
todo ese montón de influencias y contrainfluencias resulta la opinión pública. En
necesario remarcar que estos procesos de formación de la opinión pública solo
pueden darse en las democracias liberales, porque que una opinión sea del público
presupone una serie de condiciones que vienen a ser el marco institucional para
su desarrollo como la libertad de expresión, de prensa, asociación, organización,
etc. Estas condiciones son las que posibilitan la formación de la opinión pública
y ésta a su vez es necesaria para el buen funcionamiento de dicho régimen
político. En momentos críticos puede sobreponerse al poder político estatal y
erigirse en sostén del régimen o bien todo lo contrario generando un cambio
decisivo en el rumbo del poder estatal. Cierto es que en un régimen totalitario
también puede existir una opinión pública pero seguramente tendría una menor
dosis de espontaneidad y de libertad.

A continuación lo invitamos a realizar la pregunta 4, correspondiente


a la tercera parte de la evaluación.

29. Lopez, M. J. en Ob. Cit. pag 488

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 124


m3 | contenidos | IC

información complementarias 1 a 10

Las siguientes informaciones complementarias se encuentran disponibles


directamente en plataforma.

m3 material

Material Básico:
• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana: “La Democracia”, pp. 185 a
207. En: Cuadernos de Política. Ed. Advocatus, Córdoba, 1998. (El alumno
encontrará este material en el CD en forma de enlace).

Materiales Complementarios:

• CERRONI, Humberto: Política, teorías, procesos, sujetos, instituciones y


categorías. Ed. Siglo XXI, México, 1992.
• LÓPEZ, Mario Justo: Introducción a los Estudios Políticos. Tomo 1. Ed.
Depalma, Buenos Aires, 1987. (Hay otras ediciones).
• LÓPEZ, Mario Justo: Manual de Derecho Político. Ed. Kapelusz, Buenos
Aires, 1981.
• PINTO, Julio (comp.): Introducción a la Ciencia Política. Eudeba, Buenos
Aires, 2001. (Hay ediciones anteriores).
• DUARTE, FERNÁNDEZ SUAREZ, DEL PINO, Dinámica Política, Editorial
Galeón, Córdoba 1998.-
• JUSTO LOPEZ, Mario, Introducción a los Estudios Políticos, Volumen II,
Formas y Fuerzas Políticas, Editorial Depalma, 2ª Edición, Buenos Aires
1983.-
• VALLES, Joseph M., Ciencia Política, Una Introducción, Editorial Ariel S.A.,
Barcelona 2000
• HELLER Herman, Teoría del estado, Fondo de Cultura Económica,
• LÓPEZ, Mario J, Introducción a los estudios políticos, Vol. II
• PRELOT MARCEL, La Ciencia Política, ed. Universitaria de Bs As, 1992
• SARTORI Giovanni, Elementos de Teoría Política, De. Alianza

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 125


m3 actividades

m3 | actividad 1

Fuerzas Políticas

Teniendo en cuenta el esquema que se le ha presentado con los distintos


tipos de fuerzas políticas (a) A 1, adecue el mismo a nuestra realidad política
argentina y ejemplifique con casos referidos a nuestro país. Recuerde que las
fuerzas políticas son las que dinamizan la relación política. A 2
En los apartados b, c, d y e presentamos otras clasificaciones más simples, las
que también deberá ejemplificar.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 126


m3 |actividad 1 | AA

asistente académico1

Recuerde que fuerza política es sinónimo de actores políticos, sujetos políticos.


Repase lo estudiado en el material obligatorio y/o complementario. Vea el
glosario.

m3 |actividad 1 | AA

asistente académico2

Recuerde lo estudiado en el módulo 1 en el sentido que la política, en cuanto


fenómeno y cómo la realidad que implica una relación humana con ciertos
caracteres, es multifacética, y precisamente una de esas facetas comprende la
“dinámica” de esa relación, en la que tienen un rol predominante las fuerzas
políticas que la operativizan.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 127


m3 | actividad 2

El sistema de partidos en la realidad política argentina IC 1

Teniendo en cuenta lo aprendido en el punto 1 de la unidad 6, en el tema “Sistema


de partidos”, y partiendo de la clasificación que aporta Sartori A 1, deberá decir
en cuáles de los tipos de sistemas de partidos colocaría el sistema argentino de
las elecciones del año 2015. A 2

m3 |actividad 2 | IC

información complementaria

La siguiente información complementaria se encuentra disponible desde su plat-


aforma

m3 |actividad 2 | AA

asistente académico 1

El primer autor que se ocupó del tema fue Maurice Duverger, haciendo una
clasificación tradicional (“uni”, “bi” y “pluripartidismo”). El criterio, como
usted recordará, es la cantidad de partidos políticos con posibilidades reales
de acceder al poder (o al gobierno). Como esa clasificación no comprendía
ciertas realidades a nivel global, mundial, etc., Giovanni Sartori efectúa una más
completa, subdividiendo la categoría de partido único o unipartidismo en tres, al
igual que los casos de pluripartidismo. Vea la bibliografía básica.

m3 |actividad 2 | AA

asistente académico 2

Recuerde que en 1989 accede al poder el justicialismo a través de la fórmula


Menem-Duhalde. Entre 1989 y 1999 hay tres elecciones presidenciales y una de
constituyentes para reformar la Constitución Nacional en 1994, lo que hace un
total de 4 elecciones generales. Pero no nos olvidemos de que cada 2 años se
renueva en nuestro país la mitad de la Cámara de Diputados, por lo que hubo en
igual período unas cinco (5) elecciones más para renovar autoridades.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 128


m3 | actividad 3

Grupos de presión

Efectúe la búsqueda de tres noticias (preferentemente de actualidad) en tres


diferentes diarios de tirada provincial, nacional o internacional, en las que se
pueda observar la actividad política que despliega un grupo de presión A 1 en
la realidad local y nacional, para los ejemplos argentinos. En el caso del ejemplo
extranjero, podrá ser una noticia que aluda a un grupo de presión perteneciente
a ese Estado, o en el contexto de la globalización algún grupo de presión que
opera a nivel macro o, si usted prefiere, en el ámbito global o internacional. A 2

m3 |actividad 3 | AA

asistente académico 1

Los grupos de presión son un tipo de actores políticos. También se puede utilizar
la denominación fuerza política. Son grupos de interés que despliegan poder
político o inciden en él. Repase la bibliografía obligatoria. Vea el glosario.

m3 |actividad 3 | AA

asistente académico 2

En el contexto de la globalización (repase lo estudiado en el módulo 2) los


diferentes actores han operado también transformaciones; así, se puede hablar
de nuevos actores trasnacionales o globales. Ello también puede pasar con este
caso de los grupos de presión. A veces, las ONGs se erigen en un tipo de grupos
de presión.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 129


m3 glosario

Actores políticos: Denominación que se puede utilizar como sinónimo de


“sujetos políticos”, “fuerzas políticas”, etc.

Reformas de Clístenes: véase glosario MODULO 1

Democracia: Reafirmando el conocimiento vulgar, podríamos decir que es el


gobierno del, por y para el pueblo. Su terminología proviene del griego, y está
integrada por las voces “demos” y “cracia”, esto quiere decir, el gobierno de
los demos. Éstos eran pequeñas divisiones territoriales de las polís griegas, por
los cuales se accedía a la vida ciudadana. Como el origen de la democracia
lo encontramos en Grecia, de allí su nombre. Es una forma de gobierno, un
régimen político, y hasta se habla de una forma o estilo de vida. Existen distintos
tipos de democracia, pero las denominaciones más conocidas y que implican
mayores devaneos de los teóricos y los políticos son: democracia formal y
democracia sustancial (social); directa o indirecta, etc. Obviamente, cuando nos
adentremos en su estudio veremos que el término tiene más acepciones según
vaya acompañado de algún adjetivo calificativo: “delegativa”, “participativa”,
“representativa”, “liberal”, “procedimental”, etc.

Grupo de interés: Es una asociación o grupo de personas que se ven unidas


por un interés en común. Puede ser deportivo, cultural, económico, social, etc.

Grupo de presión: Todo grupo de interés que, además, intenta presionar al


gobierno para que éste tome medidas de gobierno que recepte sus voliciones.
Todo grupo de presión es grupo de interés, pero no viceversa. Es una fuerza
política o actor político.

Medios de Comunicación Social: Son lo que se conoce como “medios”;


también se los denomina medios masivos de comunicación: la prensa, la radio, la
televisión, etc. En los últimos tiempos han adquirido una relevancia inusitada en
el escenario político. Hoy es más importante para un político asistir a un programa
de televisión que ir a un mitín político en algún barrio debido a la masividad del
público que posibilitan estos nuevos medios. Además pueden erigirse en un
instrumento para la contienda electoral. Ejemplo de ello lo constituyó Berlusconi,
monopólico empresario de la televisión privada de Italia, que a través de ella
llegó al poder en ese país.

O.N.G.: Organización no gubernamental. En el ámbito de las relaciones


internacionales, y en lo que podemos llamar la “arena política internacional” (o
si prefiere, el escenario internacional en el que se desenvuelve la política), se
denomina de esta forma a ciertas organizaciones que cumplen una función similar
a la de los grupos de interés y que en reiteradas oportunidades se transforman en
grupos de presión. Ejemplos de ONGs son: Amnesty International, Greenpeace,
por sólo citar las más conocidas.

Opinión pública: El proceso político tiene en la opinión pública un elemento


integrador de su legitimidad. Si bien la mayor libertad de opinión se encuentra en
las democracias, en todo régimen político las decisiones tienen un gran soporte
en la opinión pública. Es otro de los actores o fuerzas políticas. Es volátil,
cambiante.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 130


Partido político: Es otro ejemplo de fuerza política o actor político. Si bien hay
distintos tipos y clases de partidos políticos, desde una perspectiva tradicional,
podríamos decir que es un grupo de personas que unidos por una misma
ideología intentan llegar al poder (o al menos desplegar una función de control
si no logran acceder al gobierno). Sin embargo, también podemos señalar como
uno de sus rasgos característicos la de ser un mediador entre la sociedad y
el gobierno. Es un actor político fundamental toda vez que “monopoliza” la
oferta política. Con esto queremos expresar que para ser presidente, legislador,
concejal, etc., hay que alcanzar el cargo, casi en todos los países, a través de
un partido político.

Sindicato: Una de las formas asociativas más importantes de los últimos


tiempos. También fue una de las más precoces. Sus orígenes se remontan al
proceso de formación del Estado moderno, allá por el Renacimiento. El peso de
los sindicatos en la vida social y política de los países ha adquirido tal presencia y
relevancia que se ha llegado a hablar de “política de los intereses” y a configurar
el mismo proceso político como una contratación triangular entre sindicatos
obreros, sindicatos patronales y gobierno. Si bien la palabra, técnicamente,
engloba tanto a los sindicatos obreros como a los patronales, usualmente
prepondera su uso en referencias a los primeros. Adquieren gran relevancia por
su defensa de intereses económicos comunes en su rol de fuerza contractual
(que se ejercita en los enfrentamientos con la contraparte económica, esto es,
los sindicatos patronales), pero que también se manifiesta en su lucha con las
otras articulaciones del poder político (gobierno, parlamento, entidades locales)
y con los partidos políticos. Son un ejemplo de fuerza política, sujeto político,
actor político, como se lo quiera llamar. Depende el rol que “jueguen” son un
tipo de grupo de interés y se pueden tornar en el ejemplo más claro de grupo
de presión.

Sistema electoral: Un conjunto de reglas por el que los resultados de una


elección (donde se elige a los funcionarios que nos representan políticamente,
o que formarán parte del gobierno o del congreso, etc.) se determinan por
la distribución de los votos emitidos por el electorado. Depende cómo éstos
se distribuyan, habrá distintos tipos o sistemas. Por ejemplo: mayoritario,
proporcional, etc. Recuerde lo aprendido en Derecho Constitucional II, en la
unidad 5.

Sistema político: La postura teórica que introdujo este concepto en la ciencia


política fue la “teoría sistémica”. En tal sentido, la noción de sistema político
como sustitutiva de la de Estado ha ampliado el horizonte del estudio de los
fenómenos políticos aclarando, más que el producto normativo final, los procesos
de formación de la voluntad política y el conjunto de las relaciones que ellos
establecen en la construcción de un equilibrio de poder. El ejemplo de sistema
político paradigmático de la modernidad lo ha constituido el Estado, pero puede
señalarse que existen sistemas “menores” –partidos políticos, grupos de presión
que operan en él– e incluso ejemplos de sistemas “mayores”, como por ejemplo
la ONU, la Unión Europea, etc.

Sistema de partidos: Como los partidos políticos operan o actúan dentro del
sistema estatal, según como esté organizado y funcione el sistema político-
partidario dentro de un Estado, estamos haciendo referencia a los distintos
sistemas de partidos políticos. El criterio clasificatorio casi unánimemente
utilizado es el de considerar la cantidad de partidos políticos con posibilidades
reales de acceder al poder, teniéndose en cuenta un período mínimo de 3 ó 4
elecciones.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 131


Sufragio: Voto. El sufragio universal (un hombre, un voto) representa la mayor
fuerza política de los tiempos modernos y uno de los signos principales –sino el
principal– de la democracia moderna.

Sujetos políticos: En sentido estrictamente técnico se utiliza como sinónimo


de actores de la política (“actores políticos”). Podemos señalar a los partidos
políticos, grupos de presión, etc.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 132


m4

m4 microobjetivos

• Comprender en qué consiste el fenómeno de la globalización y cuáles


son sus efectos sobre la realidad estatal, a los fines de poder detectar sus
consecuencias en lo político-institucional.
• Conocer el sistema internacional y cómo ha evolucionado a los fines de
distinguir el modelo westfaliano del actual sistema internacional.
• Analizar el sistema internacional a partir del surgimiento del Naciones Unidas
para detectar los nuevos actores internacionales que se incorporan a la
arena política.
• Estudiar el fenómeno de la globalización a fin de detectar los nuevos actores
que el proceso evidencia.
• Distinguir entre los procesos de Internacionalización, transnacionalización y
globalización, a fin de diferenciarlos entre sí.

m4 contenidos

Unidad VII: EL ESTADO Y EL ESCENARIO INTERNACIONAL


I- Nuevas formas de interrelación e interdependencia. El escenario
internacional y los procesos de integración y desintegración: Mundialización,
Globalización, Regionalización y desglobalización.
II- Nuevos actores políticos del escenario internacional.

A continuación los invitamos a ver el video de presentación de este módulo.

Podrá visualizar el video presentación desde su plataforma

I. Globalización

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 133


Desde sus oscuros orígenes en los textos franceses y estadounidenses en la
década del ’60, el concepto de globalización hoy encuentra su expresión en los
principales idiomas del mundo, no obstante carece de una definición precisa. En
efecto, la globalización corre el riesgo, si no es que ya se ha convertido, en el
cliché de nuestro tiempo: la gran idea que lo abarca todo, desde los mercados
financieros hasta la Internet, pero que ofrece muy poca comprensión de la con-
dición humana contemporánea.
Russell la define como el conjunto de fuerzas que contribuyen a la unificación
del mundo, a la formación tanto de un sistema como de una sociedad global, en
este sentido vista como un proceso que a eso puede llevar.
Para comenzar, podría pensarse en la globalización como la ampliación, profun-
dización y aceleración de una interconexión mundial en todos los aspectos de
la vida social contemporánea, desde lo cultural hasta lo criminal, desde lo finan-
ciero hasta lo espiritual. Pero, más allá de un reconocimiento general de la inten-
sificación real o aparente de la interconexión, hay un desacuerdo considerable
acerca de la forma en la que puede conceptuarse mejor la globalización, de
cómo debemos pensar su dinámica causal y de cómo debemos caracterizar sus
consecuencias estructurales, si las hay. Se ha desarrollado un intenso debate
sobre estos aspectos, en el que es posible distinguir tres grandes escuelas de
pensamiento, a las que nos referiremos como hiperglobalizadoras, escépticas
y transformacionalistas. En esencia, se podría decir que c/u de estas escuelas
representa una descripción particular de la globalización, un intento por com-
prender y explicar este fenómeno social.

Para los hiperglobalizadores como Ohmae, la globalización contemporánea


define una nueva era en la cual los pueblos en todo el mundo están cada vez
más sujetos a las disciplinas del mercado global. En contraposición, los escép-
ticos como Hirst y Thompson sostienen que la globalización es esencialmente
un mito que oculta la realidad de una economía internacional cada vez más seg-
mentada en tres bloques regionales importantes, en los que los gobiernos nacio-
nales siguen siendo muy poderosos. Por último, para los transformacionalistas,
dos de cuyos representantes son Roseneau y Giddens, las pautas contemporá-
neas de la globalización se conciben como algo históricamente sin precedentes,
de manera que los Estados y las sociedades en todo el planeta experimentan
actualmente un proceso de cambio profundo, a medida que tratan de adaptarse
a un mundo más interconectado, pero sumamente incierto.
Es interesante observar que ninguna de estas tres escuelas explora directamente
las posturas ideológicas o las perspectivas mundiales. Así, dentro del campo de
los hirperglobalistas se pueden encontrar concepciones ortodoxas neoliberales
junto a las marxistas, mientras que entre los escépticos las descripciones con-
servadoras comparten concepciones similares de la naturaleza de la globaliza-
ción con posturas radicales. Entre los hiperglobalizadores, los escépticos y los
transformacionalistas hay una gran diversidad de aproximaciones intelectuales
y de convicciones normativas. No obstante, a pesar de esta diversidad, c/u de
tales perspectivas refleja una generalidad de argumentos y conclusiones acerca
de la globalización en lo que concierne a lo siguiente:
• su concepto
• su dinámica causal
• sus consecuencias socio-económicas
• sus implicaciones para el poder del Estado y el gobierno
• su trayectoria histórica

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 134


La tesis hiperglobalista
Para quienes se enrolan en esta postura, la globalización define una época de
la historia humana, en la cual los “Estados-nación tradicionales se han con-
vertido en unidades de negocios no viables, e incluso imposibles, en una
economía global” (Ohmae, Strange). Tal punto de vista de la globalización está
a favor, por lo general de una lógica económica y, en su variante neoliberal, cele-
bra el surgimiento de un solo mercado global y el principio de la competencia
global como los heraldos del progreso humano. Sostienen que la globalización
económica produce una “desnacionalización” de las economías mediante el
establecimiento de redes transnacionales de producción, comercio y finanzas.
En esta economía “sin fronteras”, los gobiernos nacionales quedan relegados a
poco más que bandas de transmisión del capital global o, en última instancia,
a simples instituciones intermedias insertadas entre mecanismos de gobierno
local, regional y global cada vez más poderosos.
A este respecto, muchos hiperglobalizadores comparten la convicción de que la
globalización económica construye nuevas formas de organización social que
reemplazan, o que a la larga sustituirán, a los Estados-nación tradicionales como
las principales unidades económicas y políticas de la sociedad mundial.
A pesar de las distintas posturas que se engloban, ya sea viniendo desde el
neoliberalismo o desde el marxismo, hay una serie de creencias compartidas de
que la globalización es en principio un fenómeno económico, que actualmente
existe una economía global cada vez más integrada, que las necesidades del
capital global impone a los gobiernos una disciplina económica neoliberal, de tal
manera que la política ya no es “el arte de lo posible”, sino más bien la práctica
de una “administración económica sana”.
En esta descripción hiperglobalista, la irrupción de la economía global, el surgi-
miento de instituciones de gobernabilidad global y la difusión e hibridación de
las se interpretan como una muestra de un orden mundial radicalmente nuevo,
un orden que predice la desaparición del Estado-nación: Luard, Ohmae, Albrow.
Puesto que la economía nacional es cada vez más un espacio de flujos transna-
cionales y globales en lugar de ser el principal receptor de la actividad socioeco-
nómica nacional, la autoridad y la legitimidad del Estado-nación se desafían: los
gobiernos nacionales son cada vez más incapaces de controlar lo que trasciende
dentro de sus propias fronteras o de satisfacer por sí mismos las demandas de
sus propios ciudadanos. Además, a medida que las instituciones del gobierno
global y regional adquieren un papel más importante, se erosionan todavía más
la soberanía y la autonomía del Estado. Por otra parte, las condiciones que facili-
tan la cooperación transnacional entre los pueblos nunca han sido tan propicias
debido a las infraestructuras de la comunicación global y al creciente recono-
cimiento de muchos intereses comunes. A este respecto hay pruebas de una
naciente “sociedad civil global”.

La tesis escéptica
Los escépticos afirman, basándose en las muestras estadísticas de los flujos
de comercio mundial, de la inversión y del trabajo del siglo XIX, que los niveles
contemporáneos de interdependencia económica de ninguna manera carecen
de precedentes históricos. Más que una globalización –que para los enrolados
en esta posición implica necesariamente una economía perfectamente integrada
en todo el mundo en la cual prevalece la “ley de un precio”- la evidencia histórica
sólo confirma, en el mejor de los casos, un incremento en los niveles de inter-
nacionalización, esto es, interacciones entre economías predominantemente
nacionales.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 135


Al afirmar que la globalización es un mito, esta postura se basa en una con-
cepción totalmente economista de la misma, identificándola principalmente con
un mercado global perfectamente integrado. A este respecto consideran que la
postura hiperglobalista es débil y que también es políticamente ingenua, debido
a que subestima el poder persistente de los gobiernos nacionales para regular
la actividad económica internacional. Más que estar fuera de control, las fuerzas
mismas de la internacionalización dependen del poder regulador de los gobier-
nos nacionales para asegurar una continua liberalización económica.
Para la mayoría de los escépticos, si las pruebas actuales demuestran algo,
es que la actividad económica está experimentando una significativa “regiona-
lización”, conforme la economía mundial evoluciona en dirección de los tres
grandes bloques financieros y comerciales principales: Europa, Asia-pacífico y
Norteamérica. Por consiguiente, en comparación con la época del patrón de oro
clásico, la economía mundial está considerablemente menos integrada. Entre
los escépticos, la globalización y la regionalización se conciben como tenden-
cias contradictorias. En comparación con la época de los imperios mundiales,
la economía internacional se ha vuelto mucho menos global desde el punto de
vista geográfico.
Hay una convergencia de opiniones entre los escépticos de que, cualesquiera
que sean sus fuerzas impulsoras determinantes, la internacionalización no ha
sido acompañada por una erosión de las desigualdades entre Norte-Sur, por el
contrario ha crecido la marginalización en muchos países del tercer mundo, a
medida que se intensifican los flujos del comercio y las inversiones dentro del
Norte más rico, excluyendo gran parte del resto del globo.
Esta desigualdad, en opinión de muchos escépticos, contribuye al fomento de
un nacionalismo tanto fundamentalista como agresivo, de tal manera que en
lugar del surgimiento de una civilización global como lo pronostican los hiper-
globalizadores, el mundo se está fragmentando en bloques de civilizaciones y
enclaves étnicos (Huntington). Por consiguiente, la idea de la homogeneización
cultural y de una cultura global son mitos adicionales que son víctimas del argu-
mento escéptico. La intensificación de las desigualdades globales, la realpolitik
de las relaciones internacionales y del choque de las civilizaciones revelan la
naturaleza ilusoria del “gobierno global” en lo que concierne a la administración
del orden mundial, que sigue siendo en forma abrumadora el derecho exclusivo
de los Estados occidentales, igual que durante el XIX.
En general, rechazan el mito popular de que en la actualidad el poder de los
gobiernos nacionales o de los Estado soberanos se debilita en forma paulatina,
a causa de la internacionalización económica o del gobierno global (Krasner).

La tesis transformacionalista
En el fondo de la tesis tranformacionalista hay una convicción de que, en los
albores de un nuevo milenio, la globalización es una fuerza impulsora decisiva
detrás de los rápidos cambios sociales, políticos y económicos que están refor-
mando las sociedades modernas y el orden mundial (Giddens, Castells). Según
los promotores de esta perspectiva, los procesos de globalización contemporá-
neos no tienen un precedente histórico, de modo que los gobiernos y las socie-
dades en todo el globo tienen que ajustarse a un mundo en el que ya no hay una
distinción clara entre los negocios internacionales y los domésticos, externos e
internos (Roseneau, Sassen).
En el análisis transformacionalista la tendencia de este fenómeno sigue
siendo insegura, toda vez que es un proceso histórico contingente, lleno de
contradicciones. En comparación con las descripciones de los escépticos y

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 136


los hiperglobalistas, los transformacionalistas no hacen afirmaciones acerca
de la futura trayectoria de la globalización. En vez de ello, sus descripciones
hacen hincapié en la globalización como un proceso histórico de largo plazo,
que abunda en contradicciones y que está caracterizado significativamente por
factores coyunturales.
Si bien son cautelosos respecto del futuro preciso de la globalización se contra-
pone con la convicción de que las pautas contemporáneas de los flujos globales
económicos, militares, tecnológicos, ecológicos, migratorios, políticos y cultu-
rales no tienen un precedente histórico; pero la existencia de un solo sistema
global no se acepta como una demostración de la convergencia global, o de la
llegada de una sola sociedad mundial. Por el contrario, para los transformacio-
nalistas, la globalización está asociada con nuevas pautas de estratificación en
las que algunos Estados, sociedades y comunidades se interconectan cada vez
más en el orden global, mientras que otros se vuelven cada vez más marginados.
Se afirma que se está cristalizando una nueva configuración de las relaciones
de poder globales, a medida que la división Norte y Sur, cede paso rápidamente
a una nueva división internacional del trabajo. Hablar de Norte y Sur, de Primer
Mundo y de Tercer Mundo, es pasar por alto las formas en las cuales la globa-
lización ha redefinido las pautas tradicionales de inclusión y exclusión entre los
países, al forjar nuevas jerarquías que atraviesan y penetran todas las regiones y
sociedades del mundo. El Norte y el Sur, el Primer Mundo y el Tercer Mundo ya
no están allá afuera, sino que están entrelazados dentro de todas las principales
ciudades del mundo.
En el núcleo de la postura transformacionalista hay una creencia que la globali-
zación contemporánea reconstituye o somete el poder, las funciones y la autori-
dad de los gobiernos nacionales a una “reingeniería”. Aun cuando no disputan
que los Estados todavía conservan la última decisión legal de una “supremacía
efectiva sobre lo que ocurre dentro de sus propios territorios”, demuestran que
esto se yuxtapone, en diversos grados, con la jurisdicción en expansión de las
instituciones gubernamentales internacionales y con los límites y las obligacio-
nes derivadas del derecho internacional.
Por consiguiente, en esta descripción la globalización está asociada con una
transformación o con un desmembramiento de la relación entre la soberanía, la
territorialidad y el poder del Estado. Al argumentar que la globalización trans-
forma o reconstituye el poder y la autoridad de los gobiernos nacionales, los
transformacionalistas rechazan tanto la retórica hiperglobalista del fin de la sobe-
ranía del Estado-nación como la afirmación de los escépticos de que “nada ha
cambiado gran cosa”. En vez de ello, aseveran que un nuevo “régimen de sobe-
ranía” está desplazando a las concepciones tradicionales del Estado como una
forma de poder público absoluto, indivisible, territorialmente exclusivo y de suma
cero (Held).
Con esto no queremos decir que las fronteras territoriales no tengan una impor-
tancia política, militar o simbólica, sino que más bien reconocemos que, conce-
bida como los principales límites espaciales de la vida moderna, se han vuelto
cada vez más problemáticas en una época de globalización intensificada. Por
consiguiente, la soberanía, el poder del Estado y la territorialidad se encuentran
hoy en día en una relación más compleja que en la época en la que se forjaba
el moderno Estado-nación. De hecho, el argumento de los transformacionalistas
es que la globalización está asociada no sólo con un nuevo “régimen soberano”,
sino también con el surgimiento de nuevas formas poderosas no territoriales de
organización económica y política en el ámbito global, tales como corporaciones
transnacionales, movimientos sociales transnacionales, agencias reguladoras
internacionales, etc.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 137


Impacto de la Globalización en los elementos del Estado
Anteriormente, hemos visto en módulo 2, los elementos del Estado, ahora bien,
en esta parte trataremos de visualizar el impacto del fenómeno de la globaliza-
ción en ellos.

Para el estudio de los contenidos, le sugiero la lectura del Libro Trans-


formaciones del Estado, de Bonetto de Scandogliero, María Susana
y Piñero, María Teresa, Ed. Advocatus. Capítulo “El Estado y los
Desafíos de la Globalización”

a) El estado frente a la globalización


La globalización como proceso integral, tal como fue analizada previamente,
ha provocado una erosión en el concepto tradicional de soberanía estatal, afec-
tando la estructura de poder concentrada de estado-nación propia de la moder-
nidad y debilitando su capacidad de toma de decisiones territoriales autónomas
y su preeminencia como actor central del escenario mundial.
Así, y tal como afirma Giddens, el destino de las localidades débiles no está
siendo determinado por el Estado-Nación, sino por decisiones, actividades y
eventos que ocurren más allá de su jurisdicción territorial.1
Aunque el Estado continúa siendo un elemento esencial del sistema internacio-
nal y su condición de máxima autoridad a nivel internacional continúa formal-
mente vigente, su autonomía y su protagonismo, tanto a nivel internacional como
interno, se ha visto disminuido como consecuencia de la interdependencia, la
transnacionalización, la globalización y del desarrollo de nuevas fuerzas y acto-
res, que han erosionado su soberanía, sus fronteras, sus funciones y su relación
con los ciudadanos.
Todo ello ha traído consigo un fenómeno de transnacionalización e interde-
pendencia de las relaciones sociales a todos los niveles y ámbitos, de interna-
cionalización de los problemas internos y de internalización de los problemas
internacionales, que ha trastocado las estrategias y políticas tradicionales, obli-
gando a importantes innovaciones en el trabajo de los actores internacionales,
tanto estatales como no estatales.
Los actores no estatales han conocido un espectacular desarrollo a partir espe-
cialmente de la Segunda Guerra Mundial, pasando a desempeñar papeles y fun-
ciones cada vez más significativas e importantes en la sociedad internacional. Su
espectacular crecimiento y protagonismo es consecuencia directa de las dinámi-
cas de interdependencia, globalización y transnacionalización, que han erosio-
nado las fronteras del Estado y debilitado su cohesión interna, alentando en sus
ciudadanos lealtades nuevas, y su protagonismo internacional.
La realidad de nuestros días es que el poder es un fenómeno multidimensional y
de naturaleza cambiante en función de los distintos escenarios.
El poder ya no es solo un fenómeno relacional sino también y cada vez más,
como consecuencia de las dinámicas de interdependencia y globalización, que
en cuanto importantes fuentes del poder han traído consigo un cambio en la
naturaleza del poder y en la forma de ejercerlo, un fenómeno estructural, mucho

1. Cfr. GIDDENS, ANTHONY. Más allá de la izquierda y la derecha: el futuro de las políticas radicales, 1994.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 138


más sutil, consistente en el control o la capacidad para influir o determinar las
estructuras y dinámicas del sistema o conseguir que los demás quieran lo que
uno quiere.
Finalmente, el poder se distribuye, se reparte cada vez más, y se hace más difícil
de identificar, no solo como consecuencia de la naturaleza cambiante del poder
y de la multiplicación de los Estados, sino sobre todo como consecuencia de la
proliferación de actores transnacionales que participan en el reparto y en el ejer-
cicio del poder, entendido especialmente en términos de poder blando o poder
estructural.
Frente a este escenario, el estado asiste a un proceso de reconfiguración de su
capacidad soberana, y el tradicional dominio territorial. En su lugar, los elemen-
tos constituyentes del estado moderno: pueblo, territorio, derecho y poder se
ven sujetos a nuevas definiciones:

i- Pueblo:
Un multiculturalismo creciente, propio de nuevas demandas identitarias debilitan
el vínculo unilateral de estado-nación.
En su lugar, los procesos de cohesión identitaria que permitían el fortalecimiento
de una nación dentro de un espacio territorial soberano (estado), se ven permea-
dos bajo pretensiones foráneas de ampliar dichos límites.
La dinámica de la globalización ha traído consigo flujos migratorios causados
por la movilidad laboral, la pobreza, los conflictos bélicos y la seguridad, provo-
cando hoy que los estados no puedan disponer unilateral y soberanamente de
su capacidad de regulación de movimientos migratorios.
Durante la modernidad, la idea de estado nación refería al proceso de unión y
coordinación de los vínculos sociales del estado como estructura de poder por
sobre su población, generando sentimientos de cohesión y adhesión entre todos
los habitantes y el espacio sobre el cual se asentaban para realizar su proyecto
de vida.
La globalización ha permeado dichos vínculos de unidad, debilitando la capa-
cidad del estado como constructor del proceso de integración social local, y
reconfigurando el concepto de ciudadanía.

ii- Territorio
El territorio como espacio físico donde sedimenta la población ha constituido
tradicionalmente el ámbito de competencia soberana, el margen de delimitación
de dominio formal efectivo (jurídico), donde el estado reclamaba exclusividad y
permanencia.
Tal como fue referido, la globalización ha provocado la flexibilización y desdibu-
jamiento de las fronteras como limites efectivos.
Primeramente, tal desdibujamiento fue de carácter virtual y político, mientras que
hoy se materializa no sólo a partir de los procesos de integración regionales y
con ello la creación de normativas de transito más flexibles, sino a través de pro-
cesos coactivos que el propio escenario internacional marca, como por ejemplo
con el tema de la recepción obligatoria de migrantes en la UE.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 139


Sumado a ello, nuevos conflictos y problemáticas originas en la globalización
vuelven insuficientes las capacidades de los estados para su resolución, y sus
efectos trasciendes las fronteras territoriales, haciendo necesarias soluciones
que debilitan el control estatal fronterizo: daños ambientales, terrorismo
transnacional, etc.

iii- Derecho
Desde la misma perspectiva analizada, el derecho como ordenamiento jurídico
producto de un proceso decisional soberano de alcance territorial exclusivo se
ha visto afectado producto de la globalización.
El monopolio de la elaboración y aplicación de las leyes como atributo soberano
de un estado cumplió desde sus inicios la función de unificación de conductas y
cohesión social, orientando a sus habitantes hacia los valores y fines del propio
estado, estimulando identidades y cultura local.
Hoy, el proceso de integración jurídico transnacional (tanto universal como
regional) protectorio de los derechos humanos a través de organismos interna-
cionales ha provocado 3 cuestiones:
• La delegación de facultades y potestades jurisdiccionales locales de los
estados a órganos internacionales
• La participación de todas las personas (cualquier nacionalidad) ante orga-
nismos internacionales para la defensa de los derechos humanos
• El proceso de readecuación normativa de los estados a los principios y
pautas internacionales sobre los derechos humanos.

Para el estudio de este contenido, se recomienda la lectura


• El Proceso de Globalización y su Impacto Jurídico IC 1
• Globalización y Derecho. Siete Tesis IC 2

iv- Poder
No obstante haber explicado ya el proceso gradual de debilitamiento del estado
frente a la globalización, el elemento poder traduce de manera efectiva la recon-
figuración del estado en el escenario global.
Así, la soberanía estatal como atributo de autodeterminación en lo interno y
externo se ha flexibilizado ante un conjunto de fuerzas tanto foráneas cuanto
internas que interactúan de manera combinada limitando su capacidad decisio-
nal.
La interconexión global del estado y la internacionalización de funciones que
tradicionalmente fueron domesticas - locales hacia un espacio exterior ha pro-
vocado afecciones en un doble marco: en el aspecto interior el estado nacional
moderno ha perdido el monopolio exclusivo de establecer las leyes y reglas
dentro de su territorio; mientras que en el aspecto externo, otros estados y
organismos internacionales participan e intervienen en políticas internas de los
demás estados.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 140


De allí, que las ideas que piensan en la soberanía como un poder público ilimi-
tado e invisible que se encontraba en los estados nación individuales resultan
obsoletas, en vista de los dominios políticos y estructuras de autoridad interco-
nectadas y la reformulación de las diversas concentraciones de poder que se
articulan, curiosamente con dominios fracturados de autoridad pública.2
Así, y siendo la globalización un proceso irreversible, la soberanía debe ser recon-
ceptualizada en coherencia con los nuevos desafíos, abandonando la creencia
de un poder ilimitado, absoluto y excluyente y reconfigurándolo en coherencia
con dimensiones espacio temporales más flexibles que contemplen la dinámica
real del mundo global y sus habitantes.

Una vez que haya terminado de comprender el impacto de la Globa-


lización en los elementos del Estado, lo invitamos a que acuda a que
vea el siguiente power point . IC 3

El Sistema de Estados vs la política global

1) Que el Estado-nación goce de una persistente vitalidad, no quiere decir que


la estructura soberana de los E-nación individuales no haya sido afectada
por los cambios en la intersección de las fuerzas y relaciones nacionales e
internacionales. Más bien expresa pautas cambiantes de poder y restriccio-
nes.
2) Se puede explorar las implicaciones de esta realidad explicando la manera
en que la creciente interconexión mundial puede conducir a la decadencia o
crisis de la autoridad estatal y a la exigencia de que los E-nación colaboren
entre sí de forma más intensa.

Así:
a) La concepción tradicional en política internacional, de la relación entre
ESTADO Y SOCIEDAD, postula al primero como unidad fundamental del
orden mundial. Supone la homogeneidad del Estado y otros tipos de actores
claves. PERO: El crecimiento de las agrupaciones y colectividades interna-
cionales y transnacionales (ONU y sus organismos, Mov. Sociales, etc.) alteró
la forma de esta relación. También su dinámica. Es por esto que la relación
ESTADO/SOCIEDAD se intensifica de interconexiones regionales y globales.
Proliferan los acuerdos internacionales, formas de cooperación internacio-
nal sin precedentes para regular el crecimiento. En especial después de la
Segunda Guerra Mundial. TODO ESTO EROSIONA LA DISTINCIÓN ENTRE
ASUNTOS EXTERNOS Y DOMÉSTICOS; entre política INTERNACIONAL Y
DOMÉSTICA. El Estado se convierte en una arena fragmentada de elabora-
ción de políticas permeada por grupos internacionales (gubernamentales y
no gubernamentales), agencias y fuerzas domésticas.
b) Con el incremento de la INTERCONEXIÓN GLOBAL, la cantidad de instru-
mentos políticos a disposición de los gobiernos individuales y la efectividad
de los mismos muestra una tendencia a declinar. Los Estado pierden amplio

2. BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana (y otros). Ob. Cit. P. 145.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 141


espectro de controles sobre las fronteras que antes servían para RESTRIN-
GIR la circulación de bienes y servicios, factores de la producción, el inter-
cambio cultural y de las ideas.
c) Los Estados pueden experimentar nuevas reducciones de las opciones
de sus decisiones sobre la actividad de sus ciudadanos, al expandirse las
fuerzas e interacciones transnacionales. Ej.: Impacto del flujo de capitales
privados a través de las fronteras, puede poner en peligro políticas anti-
inflacionarias, tasas de cambio, políticas impositivas, etc.
d) Muchos de los dominios tradicionales de actividad y responsabilidad estatal.
DEFENSA, GESTIÓN ECONÓMICA, COMUNICACIONES, SISTEMAS ADMI-
NISTRATIVOS Y LEGALES no pueden ser regidos sin recurrir a formas inter-
nacionales de cooperación. El Estado debe hacer frente a un conjunto de
problemas políticos que no se pueden resolver adecuadamente sin la cola-
boración de otros Estados y actores no estatales.
e) Esto lleva a que los Estados deban aumentar el nivel de integración política
con otros Estados: UE; OEA; MERCOSUR, o en su defecto, aumentar nego-
ciaciones, acuerdos multilaterales para controlar los efectos desestabiliza-
dores que acarrea la interconexión. Así: FMI, BANCO MUNDIAL, que son
actores, organismos transnacionales que organizan la gestión económica y
consulta intergubernamental después de la Segunda Guerra Mundial.
f) RESULTADO: Crecimiento de instituciones y regímenes que sentaron las
bases para organizar los asuntos globales y hacer viable el gobierno mun-
dial, pero OJO!, esto no debe entenderse como sinónimo de Gobierno
Supranacional.

La nueva política global ha creado un marco dentro y a través del cual se rede-
fine los derechos, obligaciones, los poderes y las capacidades de los Estados.
Pero estas últimas fueron en parte cercenadas y en parte ampliadas, toda vez
que el Estado comienza a desempeñar funciones que ya no pueden asumirse en
forma aislada de las relaciones y los procesos regionales y globales.

A continuación lo invitamos a realizar la actividad de este módulo.

DESARROLLO HISTORICO DEL PROCESO DE GLOBALIZACION


• 1866: Entrada en servicio del primer cable telegráfico transoceánico perma-
nente.
• 1865: Creación de la primera agencia regulatoria global (La Unión Telegrá-
fica Internacional).
• 1884: Introducción de la coordinación mundial amplia de horarios (sobre la
base del horario de Greenwich).
• 1891: Primeras comunicaciones telefónicas transfronterizas (entre Londres
y París).

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 142


• 1919: Iniciación del primer horario de servicios de líneas aéreas transfronte-
rizas.
• 1929: Puesta en marcha del primer acuerdo financiero europeo (firmado en
Luxemburgo).
• 1930: Primera transmisión global de radio (el discurso de Jorge V abriendo la
Conferencia Naval de Londres transmitida simultáneamente a través de 242
estaciones en 6 continentes).
• 1946: Construcción del primer computador digital.
• 1949: Introducción del primer paquete de vacaciones dentro del concepto
de un turismo global.
• 1954: Establecimiento de la primera zona de exportaciones en proceso
(Irlanda)
• 1955: Creación del primer Restaurant “MacDonald’s”.
• 1956: Primer cable telefónico transoceánico.
• 1957: Levantamiento de los misiles balísticos intercontinentales.
• 1960: Marshall McLuhan acuña la frase “aldea global”.
• 1962: Primera comunicación satelital.
• 1963: Introducción del dial directo para las llamadas telefónicas transfron-
terizas.
• 1966: Primera fotografía del planeta Tierra desde el espacio exterior.
• 1969: Construcción del primer jet de pasajeros (el Boeing 747).
• 1969: Creación de la primera red amplia de computadores.
• 1971: Establecimiento del primer sistema de intercambio electrónico.
• 1972: Primera conferencia sobre un tema global (Conferencia de Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente Humano).
• 1974: Gobierno de los Estados Unidos elimina los controles para el cambio
extranjero (otros Estados lo seguirán unos años después).
• 1976: Lanzamiento del primer satélite directo de comunicaciones.
• 1977: Primer uso comercial de los cables de fibra óptica.
• 1987: Aparición del “hoyo” en la capa de Ozono sobre la Antártica gene-
rando una preocupación ecológica global.
• 1987: Crisis de Wall Street con el consiguiente impacto en los mercados
mundiales.
• 1991: Introducción de la red “Web” a nivel mundial.
• 1997: Se completa la continuidad del cable de fibra óptica alrededor del
mundo.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 143


Los nuevos escenarios internacionales

Para un mejor entendimiento sobre la temática, se recomienda las


lecturas:
• Las nuevas realidades internacionales IC 4
• Nuevos actores internacionales IC 5
• Los actores Internacionales IC 6

Obviamente, que desde el siglo XVII muchas cosas han cambiado, y el escenario
internacional ha pasado por distintas etapas, hechos y realidades. El Estado,
quien ha sido casi exclusivamente el monopolizador de las relaciones interna-
cionales, también ha ido evolucionado: desde su primera versión como Estado
absolutista, pasando por el Estado de derecho liberal y social -también cono-
cido como Estado de bienestar o keynesiano- hasta llegar al presente en el que
el fenómeno de la globalización pone en jaque hasta la existencia misma del
Estado, y donde nuevos actores le «pelean» casi de igual a igual, el protago-
nismo en ese escenario internacional y, por ende, en las relaciones internacio-
nales.
Tampoco el derecho se ha visto ajeno a estos cambios, y menos aún aquel
derecho que se ocupa de la organización jurídico - político fundamental de ese
Estado: el derecho constitucional. Especialmente el que recepta los principios
del constitucionalismo y el que hace posible el advenimiento del Estado de dere-
cho, ya sea en su versión liberal o social. Pero sucede que todo esto que se
observa en el ámbito interno de los Estados, tiene como contrapartida un esce-
nario interestatal basado en la idea -y en la práctica- de Estados soberanos -e
iguales en cuanto tales- surgidos a la luz del racionalismo filosófico de los siglos
XVIII y XIX y que eran funcionales a ese orden, a esa realidad internacional que
ellos monopolizaban.
Así se mantuvieron las cosas hasta la mitad del siglo XX, en donde el fenómeno
de la globalización implica necesariamente un cambio en el rol de los Estados,
una evolución en el contexto de las relaciones internacionales, a la par que una
evolución en el ámbito del derecho constitucional, que debe hacer posible la
recepción de nuevos institutos, que provienen de esa compleja relación entre
lo que es dominio interno de los Estados y lo que comprende el ámbito de las
relaciones internacionales.
En este sentido, hace más de sesenta años, Mirkine Guetzevich nos anunciaba la
internacionalización del derecho constitucional3 (1). Ello se puede apreciar clara-
mente en temas como el de la jerarquía interna de los tratados internacionales,
en la problemática de la integración y en lo que se ha dado en llamar el derecho
internacional de los derechos humanos. Esto es lo que desarrollaremos en los
puntos que siguen de este título y donde claramente se visualiza la relación recí-
proca -de feed-back- entre el derecho interno -en cuya cúspide encontramos al
derecho constitucional- y el derecho internacional.

3. Mirkine Guetzevich, Boris, Derecho constitucional internacional, Sirey, París, 1993. Citado por Midón,
Mario, en Derecho de la integración. Aspectos institucionales del Mercosur, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 1998,
p. 350.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 144


Internacionalización del proceso de elaboración de decisiones políticas
Una segunda gran disyuntiva entre la teoría de la soberanía estatal y el sistema
global contemporáneo radica en el amplio tejido de regímenes internacionales
que se establecieron, en principio, para administrar áreas acotadas de actividad
transnacional (comercio, océanos, espacio, etc.) y problemas políticos colec-
tivos. El crecimiento de estas nuevas formas de asociación política refleja la
rápida expansión de los vínculos transnacionales, la creciente interpenetración
de la política exterior y la doméstica, y el correspondiente deseo de la mayoría
de los Estados de lograr cierta forma de gobierno y regulación internacional que
pueda afrontar los problemas políticos colectivos.
El desarrollo de los regímenes internacionales y las organizaciones internaciona-
les provocó importantes cambios en la estructura de elaboración de decisiones
de la política mundial. Emergieron nuevas formas de política multilateral y mul-
tinacional y, con ellas, estilos distintivos de adopción de decisiones colectivas
que involucran a:
Gobiernos, organizaciones intergubernamentales (OIG) y una gran variedad
de grupos de presión transnacionales y organizaciones no gubernamentales
internacionales (ONGI).
Así, mientras en 1909 las OIG eran 37 y las ONGI 176, en 1989 ascienden a 300
–aprox.- y 4.624, respectivamente. A mediados del siglo 19 propiciaban 2 ó 3
Conferencias o Congresos por año y ahora más de 4000!!!-

Señalemos cuáles son estos nuevos actores internacionales:


1. Dentro del espectro de agencias y organizaciones internacionales se encuen-
tran aquellas cuyo principal cometido es técnico: la Unión Postal Universal, la
Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización Meteorológica
Mundial, etc. Estas agencias tendieron a trabajar de forma efectiva y exentas
de problemas, suministrando en la mayoría de los casos, extensiones de
los servicios ofrecidos por los Estados-nación individuales. Puesto que sus
tareas fueron precisamente delimitadas, han sido políticamente inobjetables
2. En el extremo opuesto y preocupados por cuestiones más centrales, referi-
das al manejo y la distribución de reglas y recursos, se hallan las organiza-
ciones como el BM, el FMI, la UNESCO y la misma ONU. Estos cuerpos han
sido muy controvertidos y politizados.
3. Además, existe una multiplicad de redes globales de coordinación política
más informales que ejercen una influencia considerable sobre la marcha de
los asuntos globales. Como ejemplo, podemos citar la reuniones económi-
cas de los países industriales líderes, el “Grupo de los 7” (G7), o la de los
siete más Rusia (G8). El G7 opera como una suerte de “directorio global” y
en el contexto post-guerra fría detenta un creciente poder político y econó-
mico.

Creemos importante analizar el rol que juegan el FMI y el BM en este contexto.


Las operaciones del FMI y el BM ofrecen interesantes ilustraciones de algunos
de los temas más controvertidos que plantean las organizaciones internaciona-
les. Si bien es cierto que el FMI fue fundado en 1944 durante la Conferencia de
Bretón Woods para supervisar las reglas globales que gobernaban las relaciones
monetarias y de cambio, su principal propósito actualmente es suministrar reco-
mendaciones técnicas, orientaciones económicas y préstamos financieros a las
economías con graves dificultades, especialmente las del mundo en desarrollo.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 145


En la mayoría de los casos, el acceso a la asistencia financiera del FMI está
sujeto a condiciones específicas, habitualmente conocidas como el principio de
la “condicionalidad”. Esto significa que a todo gobierno que pretenda obtener
su ayuda financiera, el FMI le requerirá que restrinja la expansión del crédito,
achique el gasto público, limite los salarios y los empleos en el sector público,
devalúe su moneda y reduzca los programas de asistencia social. En un país en
desarrollo, por ejemplo, esto puede disparar un intenso conflicto social y quizá
la caída del gobierno, o puede contribuir de forma directa a la imposición de la
ley marcial (Estado de Sitio).
Estas condiciones suelen equivaler un “tratamiento de shock” en el país que lo
recibe, lo cual disloca gravemente sus instituciones y sus costumbres.
Debe tenerse en cuenta que la intervención del FMI tiene lugar de forma rutinaria
a petición de las autoridades gubernamentales de un Estado, y en general es
el resultado del reconocimiento de que es mínimo el espacio que existe para
la implementación de medidas económicas nacionales independientes. En tal
sentido no puede ser interpretada como una simple amenaza a la soberanía sino
más bien como una tensión ya que mientras la soberanía de jure puede no ser
directamente quebrantada, el proceso de toma de decisiones del FMI plantea
serias dudas sobre las condiciones bajo las cuales una comunidad política es
capaz de determinar sus propias medidas y su propio rumbo. En estas circuns-
tancias, es poco lo que un país en desarrollo puede hacer para resistir este
proceso.
Iguales cuestiones políticas pueden analizarse cuando se estudia el BM, que es
la principal institución internacional de promoción del desarrollo. Luego de varias
fases en su actuar, a partir de los `80 su política de asistencia quedó asociada
de forma directa con los créditos de “ajuste estructural” y “sectorial”, exigiendo
a los solicitantes el cumplimiento de estrictas normas de austeridad monetaria y
fiscal, la mayor apertura de la economía al sector privado, la remoción completa
de las protecciones domésticas contra las fuerzas de la economía internacional
y una mayor confianza de los mecanismos del mercado para la solución de los
problemas productivos y distributivos. Últimamente, además, las condiciones se
han extendido hasta incluir exigencias de “buen gobierno” (respeto a los dere-
chos humanos, mecanismos democráticos liberales democráticos de accontabi-
lity –rendición de cuentas o control- política y administración pública efectiva).
Estas prescripciones anejas a los créditos de promoción del desarrollo son vigo-
rosamente respaldadas por la “coalición dominante” de los países industriales
avanzados que ejercen el control efectivo de la política del BM. Al igual que en
caso del FMI, los derechos de voto de los miembros del Banco son distribuidos
principalmente de acuerdo con las contribuciones financieras individuales. El
poder geoeconómico está integrado en los procesos de toma de decisiones.
Así el BM ha sido objeto de intensas disputas entre quienes sostienen que sus
políticas reflejan un juicio económico sensato y quienes expresan que su fun-
cionamiento responde a una estrategia de recolonización o neocolonizadora.
Estos últimos insisten que en que los derechos soberanos de los Estados son
violados por las directivas políticas del BM; estas socavan el espacio político
para la determinación nacional.

4. La UE ofrece una importante ilustración adicional de los temas planteados


por las organizaciones internacionales. Sin embargo, su significación es
mayor que la de cualquier otro tipo de organización internacional debido a
su derecho a sancionar leyes que pueden ser impuestas a los Estados que
la componen. Más que cualquier otro cuerpo internacional, la UE justifica el
rótulo de supranacional. Dentro de sus instituciones, el Consejo de Ministros

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 146


detenta una posición única, pues dispone de poderosos instrumentos legales
(resoluciones y directivas) que le permiten formular e implementar medidas
con un mínimo de aceptación de los Estados miembros. Las regulaciones
son las más notables porque tiene el estatus de ley independientemente de
cualquier negociación o acción que luego emprendan los Estados miembros.
Las disputas referidas a las interpretaciones y aplicaciones nacionales de las
regulaciones y directivas son atendidas por el Superior Tribunal Europeo,
Tribunal que asumió un rol de importancia en la armonización del derecho
dentro de la Unión.
5. La Carta Europea Única aprobada en 1986 reemplaza la unanimidad del
Consejo de Ministros por “la votación de la mayoría calificada” en una
importante cantidad de áreas temáticas. Si bien este cambio contempla
ciertas salvaguardias de la soberanía nacional (las decisiones que determinan
cuáles son esas áreas temáticas requieren la unanimidad), es posible que se
adopten medidas a las cuales se oponen ciertos Estados individuales. Por
lo tanto el lugar de la soberanía nacional ya no está garantizado. El Tratado
de la UE acordado en Maastricht en 1991, propone extender el alcance de
la unión económica y monetaria al marco de la cooperación en materia de
seguridad. Si el Tratado si se implementara en forma completa, los Estados
miembros habrán dado el paso hacia la formación de una organización
federal.
Podemos concluir que los Estados miembros de la UE ya no son los únicos cen-
tros de poder dentro de sus propias fronteras. Dentro de la Unión la soberanía
está ahora claramente dividida: se extinguieron las concepciones que postulan a
la soberanía como una forma de poder público indivisible, ilimitado, exclusivo y
perpetuo, materializado dentro de un Estado individual.
La soberanía y la autonomía sufren enormes presiones en varios territorios. Las
presiones provienen de la confluencia de las restricciones impuestas, por un
lado, por la estructura del sistema internacional, particularmente por la organi-
zación de la economía global y, por el otro, por las políticas y las actividades de
las agencias y organizaciones líderes, tanto regionales como internacionales.

Economía mundial
Dos aspectos de los procesos económicos internacionales son centrales: la inter-
nacionalización de la producción y la internacionalización de las transacciones
financieras, organizadas en partes por las compañías internacionales (CMN).
La mayoría de las CMN organizan su producción y sus estrategias de venta y
distribución sobre un escenario regional o global. Aun cuando las CMN tienen
una clara base nacional, sus actividades están orientadas a maximizar su com-
petitividad y rentabilidad internacionales, de modo que las subsidiarias (nacio-
nales) individuales operan en el marco de una estrategia corporativa global. Es
por ello que las decisiones de producción e inversión pueden no siempre reflejar
condiciones locales o nacionales.
Las organizaciones financieras como los bancos son también cada vez más glo-
bales en su escala y orientación. Son capaces de supervisar y reaccionar de
forma casi instantánea a las principales operaciones del mundo de los negocios,
sean de Londres, Tokio o NY. Las nuevas tecnologías han incrementado radical-
mente la movilidad de las unidades económicas –monedas, stocks, acciones,
bonos, etc.- que manejan todas las organizaciones financieras y comerciales.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 147


Los avances tecnológicos en materia de información, comunicación y transporte
están borrando las fronteras entre lo que hasta ahora eran mercados separados
y que eran condición necesaria de las políticas económicas independientes.
Los sistemas productivos y financieros mundiales están siendo reconfigurados
por el cambio tecnológico en una doble vía:
a) Aumenta drásticamente el ámbito de la interconexión económica, tanto
regional como global;
b) Estimula la rápida intensificación de las pautas de interconexión (volumen y
velocidad de las transacciones).

Si el efecto de las nuevas tecnologías sobre el proceso productivo es ostensible,


el impacto sobre el mercado financiero es descomunal.

Ejemplo: Las inversiones productivas son a largo plazo, por más que éste se
haya acortado en mucho; la inversión productiva de la radicación de una fábrica
se recupera actualmente a los cinco años, el sector financiero rinde utilidades
no solo sobre la base de inversiones a largo plazo, sino también con la manipu-
lación de los movimientos en el propio mercado financiero. Cuanto más rápido
sea el movimiento, mayores son las comisiones que pueden obtener los agentes
financieros claves. Es posible hablar de la emergencia de un mercado financiero
global único que opera día y noche sin detenerse, fenómeno que equivale “al fin
de la geografía”.
Una estadística que sirve de ejemplo: En 1989 el volumen negociado en los
centros financieros rondó los 650.000 millones de dólares diarios. Esto equivale
a 500 millones por minuto, lo que representa 40 veces el volumen negociado en
un día en el comercio mundial. En 1997 la cifra se aproxima a 1 billón de veces
(54 a 1) En la actualidad se ha triplicado

Como secuela de este proceso las normas y los sistemas de regulación nacio-
nales destinados al control y la promoción de los mercados han perdido su
significado tradicional en la mayoría de los casos. Un ejemplo es el control de
los monopolios y la legislación anti-trust, ya que la idea de monopolio tenía un
significado preciso dentro del marco del Estado nación, y carece de ello en el
contexto de la competencia internacional.
Las medidas económicas de un Estado deben ser compatibles con los movimien-
tos de capital regionales y globales, a menos que el gobierno nacional quiera
arriesgarse a sufrir graves presiones de los flujos de la economía internacional,
y por ello debe contar con suficiente poder doméstico robusto para asumir estos
riesgos so pena de sufrir desbarajustes como; devaluación de la moneda, huida
de capitales y pérdida de potenciales inversores privados.
En buena medida se puede señalar que muchos conceptos de la economía
nacional tienen ahora dudoso valor. Esto no quiere decir que sean obsoletas
o innecesarias sino que deben enmarcarse con lo que suceden en el resto del
mundo. La merma de la efectividad de los programas económicos nacionales,
por supuesto, no es uniforme en todos los sectores económicos ni en las socie-
dades en general. Además, la regionalización de las secciones de la economía
mundial, con la actividad económica agrupándose alrededor de una serie espe-
cífica de polos (UE, NAFTA, MERCOSUR, La cuenca del Pacífico y Japón) abre
cierto espacio a la regulación de las tendencias económicas. Por lo tanto, no
puede afirmarse sencillamente que la idea misma de una economía nacional ha

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 148


sido suprimida; los sistemas nacionales distintivos de gestión económica sub-
sisten y los gobiernos siguen teniendo opciones políticas. Así se pueden contar
con una amplia gama de medidas específicas, sectoriales y regionales (subna-
cionales).
Lo que sí es posible señalar es que se registra una disminución de la autono-
mía estatal en la esfera de la economía política y una brecha entre la idea de la
comunidad política que determina su propio futuro y la dinámica de la economía
política contemporánea. Obviamente, estos factores se hacen sentir con mayor
agudeza en las economías más marginadas y débiles del mundo.
Vista en perspectiva histórica, el poder regulatorio del Estado-nación fue siempre
limitado en relación con la dinámica y el desarrollo de la economía mundial. Sin
embargo, la caída de los imperios europeos, la erosión de la posición económica
de los EE.UU en los últimos años y el crecimiento vertiginoso de la internacio-
nalización del capital productivo y financiero, en particular durante las últimas
décadas, redujeron considerablemente las opciones y las ilusiones de todos los
E-nación, incluso los más poderosos. Si bien esto no es equivalente a una ero-
sión directa del derecho de un Estado-nación a gobernar su territorio –sobera-
nía-, deja a los Estados-nación expuestos y vulnerables ante las redes de fuerzas
y relaciones económicas que circulan dentro y a través de ellos, reconstituyendo
su forma y sus capacidades.

En definitiva
1. El Estado moderno llegó a ser la forma suprema de Estado porque logró
organizar exitosamente los medios para financiar la guerra, los recursos eco-
nómicos y las pretensiones de legitimidad. Se movilizaron de forma efectiva
para la guerra, para impulsar la actividad económica y la expansión capita-
lista y para legitimarse a sí mismos. La intersección o conjunción de estos
procesos fue que emergieron

2. El sistema interestatal se desarrolló en el contexto de dos procesos clave:


la afirmación de la soberanía estatal y la difusión global de las nuevas rela-
ciones económicas a través de los mecanismos económicos capitalistas. El
modelo de Westfalia IC 7de la soberanía estatal garantizó a cada Estado el
derecho a gobernar en sus propios territorios, consagrando en última ins-
tancia, el principio de poder efectivo; en adelante, el dilema de seguridad
atrapó a todos los Estados en una situación de permanente conflicto, real o
potencial.
3. El desarrollo del sistema de Naciones Unidas no alteró en forma fundamen-
tal la lógica y la estructura del orden westfaliano. Los Estados poderosos
aumentaron su autoridad mediante la arrogación de facultades especiales.
No obstante, el sistema de la ONU contiene desarrollos políticos y legales
que apuntan a la posibilidad de un nuevo principio organizativo de los asun-
tos mundiales. Ojo!, esta perspectiva está en clara tensión con la forma y
dinámica del sistema de Estados .
4. La globalización (proceso que puede ser considerado que se inicia con las
primeras etapas del Estado y la economía moderna, sigue configurando y
reconfigurando la vida política, económica y social, aunque sus impactos
son diferentes en cada uno de los Estados individuales. La expansión de las
relaciones sociales a través del tiempo y el espacio mediante una variedad
de dimensiones institucionales (tecnológica, organizativa, legal y cultural), y
su intensificación dentro de estos dominios institucionales, crearon nuevos

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 149


problemas y desafíos para el poder del Estado y el sistema interestatal.
Contra ese telón de fondo, la efectividad y la viabilidad del Estado-nación
territorial demarcado y soberano parecen sufrir importantes alteraciones.
Cuál es la magnitud exacta de estas alteraciones es un problema todavía
pendiente, especialmente porque el Estado-nación sigue concentrando
lealtad, como idea y como institución.

m4 | contenidos | IC

información complementarias 1 a 7

Las siguientes informaciones complementarias se encuentran disponibles


directamente en plataforma.

m4 material

Material Básico:

• BONETTO de SCANDOGLIERO, María Susana: “La Democracia”, pp. 185 a


207. En: Cuadernos de Política. Ed. Advocatus, Córdoba, 1998. (El alumno
encontrará este material en el CD en forma de enlace).

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 150


m4 actividades

m4 | actividad 1

La Soberanía cuestionada

El tratado de Westfalia (1648) creó la idea y la práctica de una comunidad


internacional integrada por Estados jurídicamente iguales entre sí y todos
igualmente soberanos. A 1 ¿Considera que esa condición de igualdad entre
los Estados se sigue manteniendo? Justifique su respuesta. ¿Cómo definiría la
soberanía de los Estados a principios del siglo XXI? A 2

m4 |actividad 1 | AA

asistente académico 1

Recuerde el concepto de soberanía dado por Hermann Heller, y el origen del


concepto que fue presentado por vez primera por Jean Bodin. Recuerde lo
explicitado en el material obligatorio para el estudio de este tema. En tal sentido,
la soberanía es un atributo esencial o sustancial de uno de los elementos del
Estado, el poder. Es decir, es lo que diferencia el poder de la organización estatal
del poder del resto de las organizaciones que existen en ese territorio.

m4 |actividad 2 | AA

asistente académico 1

Tenga en cuenta que el concepto de soberanía, desde su planteamiento en


Bodin hasta la actualidad, con un escenario internacional globalizado –y con una
globalización en donde hay Estados más poderosos que otros–, ha evolucionado
desde un concepto absoluto a una contextualización histórico-social como la del
presente orden internacional.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 151


m4 glosario

Globalización: Es un fenómeno que supone el acortamiento del tiempo y el


espacio fruto de la revolución tecnológica operada en el siglo XX. Para algunos
es una nueva etapa del capitalismo. Suele ser catalogada como un fenómeno
económico, tal vez por sus implicancias, pero es un proceso complejo y más
amplio que no puede agotarse con una explicación “economicista” o monocau-
sal.
OIG.: Se denomina a las Organizaciones Internacionales Gubernamentales o
Intergubernamentales, pueden ser de alcance universal (ONU, OIT), de alcance
regional (OEA, ASEAN) o de alcance mixto (OPEP, OCDE)
ONGI: Organizaciones Internacionales No Gubernamentales, Se trata de enti-
dades de iniciativa social y fines humanitarios, que son independientes de la
administración pública y que no tienen afán lucrativo. Una ONG puede tener
diversas formas jurídicas: asociación, fundación, cooperativa, etc. Son ejemplos
de ONGI, Amnistía Internacional, International Human Right Network, Save the
Children, etc.
Política Internacional: La política internacional es la relación sociocultural que
se lleva a cabo por los diferentes actores del panorama internacional, basada
generalmente en las políticas exteriores.
Regímenes Internacionales: Un conjunto de principios implícitos o explícitos,
normas, reglas y procedimientos de decisiones alrededor del cual las expecta-
tivas de los actores convergen en una determinada área de las relaciones inter-
nacionales.
Soberanía: Es un atributo del poder del Estado. Es lo que lo hace diferente al
poder de las otras organizaciones que existen dentro de su territorio, y que se
traduce en el monopolio de la fuerza física, en el hecho de decidir en última ins-
tancia, etc.
Sociedad de Naciones: fue un organismo internacional creado por el Tratado de
Versalles, el 28 de junio de 1919. Se proponía establecer las bases para la paz y
la reorganización de las relaciones internacionales una vez finalizada la Primera
Guerra Mundial.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 152


e v a l uac ión

La versión impresa no incluye la actividad obligatoria. La misma se


encuentra disponible directamente en plataforma.

EDUBP | ABOGACÍA | ciencia política - pag. 153