Vous êtes sur la page 1sur 3

El futuro en presente

#1

La navegación por GPS

Por: Guillermo Camacho Cabrera, Comunicador Social Periodista, Magíster en


Ingeniería-Transporte (especial para Digitalizados).

Son verdaderamente sorprendentes las posibilidades que brinda el presente frente


a lo que creíamos en el pasado que era el futuro. A pesar de lo confusa que pueda
sonar esta frase inicialmente, el sentido que tiene es de el de buscar el asombro
frente a lo que tenemos hoy en un mundo digitalizado.

Manuel Prado, avezado periodista y director de este portal


www.digitalizados.com.co me planteó hace algunas semanas la oportunidad de
generar conversación en un espacio que se llamara “El futuro en presente”, cuyo fin
sería alentar el diálogo alrededor de la tecnología y de las diferentes aplicaciones
que esta tiene en el mundo de hoy.

Esta primera columna es el ensayo inicial de este ejercicio que esperamos sea bien
recibido por los lectores. Un ejercicio de pensamiento aplicado al mundo cotidiano
que muchas veces pasa desapercibido a nuestros ojos.

Vamos a abordar en esta primera entrega algo que era impensable hace dos o tres
décadas en Colombia y que aún sigue siendo lejano en algunos municipios y
ciudades del país: la navegación por GPS aplicada a un servicio público de
transporte como el taxi.

Los comienzos

En el año 1965, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio del


Gobierno de Estados Unidos (NASA), puso en órbita el primer satélite de
comunicaciones Intelsat I, también llamado el “Pájaro Madrugador” (Early Bird en
inglés).

Este satélite hizo posibles las comunicaciones por esta vía para la televisión, por
teléfono, fax y telégrafo, en una época en la cual ni siquiera era posible guardar las
grabaciones en video; pues el sistema betamax llegaría una década más tarde. Las
imágenes se guardaban principalmente en cintas de cine de 16 milímetros, para
reportería de guerra primordialmente, o en celuloide de 35 milímetros para las
producciones de cine como séptimo arte.

El Pájaro Madrugador tenía una capacidad de transmisión de información de 9 mil


bits por segundo y como estaba ubicado en la órbita geoestacionaria a 35 mil
kilómetros de la atmósfera, se movía con el planeta sobre el Océano Atlántico, sin
necesidad de combustible.
Este hito en el mundo de las telecomunicaciones permitió que la tecnología
avanzara hasta que el complejo sistema de satélites de comunicaciones les
permitiese a las personas conocer el punto exacto en la tierra donde están ubicadas
mediante el Sistema de Posicionamiento Global o GPS (Global Positioning System,
en inglés).

La bola de cristal

Este Sistema de Posicionamiento Global ha sido aprovechado en los últimos lustros


por los sistemas de transporte en las ciudades al punto que han hecho que algo
impensable suceda: predecir el estado del tráfico con base en información en tiempo
real.

Este avance ha sido generado en principio gracias a iniciativas privadas que, en


mapas de vías y carreteras de las ciudades y países, con información generada
desde los teléfonos inteligentes de los usuarios muestran el estado del tráfico, los
incidentes, los cierres viales y los volúmenes de vehículos que transitan por calles,
carreteras y avenidas.

Compañías como Waze y Google son pioneras en la generación de información a


través de estos sistemas en el mundo.

Un servicio de transporte público digitalizado

Algunos gobiernos locales de ciudades como Bombay (India), Ciudad de México


(México), Melbourne (Australia), Minneapolis (Estados Unidos), New York (Estados
Unidos), Sao Paulo (Brasil), Toronto (Canadá) y ahora Bogotá (Colombia),
implementan esta georreferenciación como uno de los pilares de sus modernos
servicios de taxi municipales.

En efecto, ya en Bogotá es posible solicitar un taxi a través de una aplicación de


telefonía inteligente, desde casa o desde el sitio donde esté el usuario, y el GPS
ubica inmediatamente y sin error ese lugar y lo envía a conductor del taxi. A su vez,
el GPS le informa al usuario el sitio donde está el taxi, le muestra en el mapa por
dónde se desplaza y le pronostica el tiempo en minutos en el cual estará disponible
para el servicio.

De la misma forma el Taxi Inteligente, que es como se llama este nuevo servicio en
Bogotá, le permite tanto al usuario como al conductor conocer el precio de la carrera
al inicio de esta y no al final, en un valor que no cambia. Esto, gracias a las
predicciones del tráfico que hace el Taxi Inteligente a través del GPS y a la fórmula
logarítmica que los ingenieros estatales calcularon para que esto fuera posible. El
sistema le predice con precisión tanto a usuarios como a conductores el tiempo
calculado para llegar al destino, con base nuevamente en el mapa de tráfico de la
ciudad, y sugiere la ruta más rápida para legar al punto.
Otras ventajas de este sistema es que la información de los conductores está
consignada en un sistema de registro en línea y en tiempo real que le muestra a la
autoridad de movilidad, a la empresa a la cual están afiliados los taxis y al usuario
cuáles son los datos del conductor, registra cada servicio en una base de datos (big
data) y le permite a la ciudad contar con información confiable sobre la forma en
que se mueven los taxis, los horarios, las principales rutas y la oferta y demanda de
los mismos. Esto les facilita a los técnicos la toma decisiones para mejorar la calidad
del servicio.

Si por alguna razón el usuario no cuenta con un teléfono inteligente, puede llamar
el taxi por un teléfono convencional o tomarlo en la calle y a través de un dispositivo
digital ubicado en el taxi a su alcance puede marcar el destino y conocer el precio
de la carrera, la ruta sugerida, los datos de conductor y calificar el servicio mediante
un sistema de estrellas o puntos.

El Taxi Inteligente de Bogotá es una realidad y un ejemplo del cómo el futuro está
en el presente, gracias a la tecnología y al mundo digitalizado en el que nos
corresponde vivir.