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TEMA 07: EL CUIDADO DE LA SALUD MENTAL DE LOS EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA

Introducción

En la séptima semana analizaremos los efectos psicofisiológicos y las manifestaciones de los miembros del equipo de primera respuesta ante los
estresores a los que se encuentran sometidos como personas vulnerables, así mismo se abordan estrategias terapéuticas para la salud mental
de los miembros del equipo.

Cuando un evento adverso o destructivo, de origen natural o provocado por el hombre, genera una intensa alteración en las personas,
bienes, servicios y ambiente se denomina riesgo. Este evento puede llegar a exceder la capacidad de respuesta de la comunidad afectada,
cuando esto ocurre podemos hablar de desastre. En el caso que no supere la capacidad de respuesta, se denomina emergencia.

En lo que respecta a la Salud Mental, la percepción de amenaza de la integridad del individuo tras un desastre o una emergencia pueden causar
en los individuos un disturbio interno, pudiendo producir daños en los componentes bio-psico-sociales de la persona.

Afrontar las demandas en situaciones de emergencia es altamente estresante y puede ocasionar consecuencias postraumáticas difíciles de
superar. La exposición a eventos de vida y muerte, a veces en forma masiva, puede tener implicancias en el equipo de primera respuesta y en su
vida personal, lo que inclusive puede provocar dilemas existenciales de ahí que una acción preventiva antes, durante y después de la intervención
es de suma importancia.

7.1. PERFIL DEL BRIGADISTA

El trabajador de salud en general posee vocación de servicio, tesón y también ha desarrollado habilidades para trabajar bajo presión, pero no
está necesariamente preparado para ser socorristas y atender el escenario que presenta un desastre. Ello requiere capacitación.

Los estudios y observaciones de especialistas señalan que los brigadistas deben tener el siguiente perfil:

- Ser personas idealistas, con mucho tesón

- Tener alta tolerancia al estrés

- Tener resistencia para trabajar bajo presión en situaciones críticas

- Adaptarse al cambio con facilidad

- Estar orientado a la acción

- Saber generar ambientes de mucha camaradería

- Ser desconfiado con aquellos que no se identifican como miembro de su grupo.

7.2. ESTRESORES EN LA LABOR DEL BRIGADISTA

Las situaciones de emergencia son altamente demandantes y puede ocasionar consecuencias postraumáticas difíciles de superar. Ante la
situaciones de vida y muerte de forma masiva, puede provocar dilemas existenciales como: ¡Donde estaba Dios cuando ocurrió esto! ¿Porqué la
vida es así? El tener que afrontar situaciones altamente críticas y tomar decisiones en situaciones inestables puede convertir a un trabajador
capacitado en un ciudadano afectado oculto, si este trabajador no estuvo capacitado el riesgo es más alto.

El trabajo en situaciones de desastres incluye el tener que enfrentar una serie de variables estresantes tales como:

 Largas horas de esfuerzo continuado

 Lucha contra el tiempo por salvar vidas trabajo en ambientes adversos (estructuras colapsadas, derrames químicos)

 Trabajo en condiciones climáticas adversas (lluvias persistentes, réplicas de sismos)

 Cantidad de trabajo pesado que realizar (remoción de escombros)

 Presión por tener que trabajar bajo la presencia de periodistas

 Equipo inadecuado o insuficiente

 Alteración en el ritmo diario del cuerpo (dormir y comer)

 Labor de triaje

 Servicios públicos esenciales destruidos.

 Presión por parte del público por encontrar a sus familiares desaparecidos

 Información confusa o antagónica

 Rumor y desinformación
7.2.1. EQUIPO DE PRIMERA RESPUESTA

No todo profesional de la salud está preparado para ser socorrista, se requiere capacitación, además de vocación de servicio, tesón y habilidades
para trabajar bajo presión. El equipo está sometido a estresores de alta envergadura que involucran su salud física y mental.

La prioridad número uno de todo el personal es pasar de un estado reactivo a uno proactivo tan rápido como sea posible. Esto se logra al poner
en práctica un Sistema de Manejo de Incidentes cuyo objetivo primordial es el de establecer y mantener el mando y control del incidente, de
las operaciones de respuesta al incidente y del manejo de una crisis potencial.

Toda institución o empresa debe analizar, al nivel estratégico más alto, cuáles son las amenazas a que puede estar expuesta al ocurrir un
incidente, y en tal caso cómo responder y activar sus equipos. Esto implicará poner en práctica rigurosos programas de prevención.

7.2.2. EQUIPO DE BOMBEROS, BRIGADISTAS DE DEFENSA CIVIL O PROTECCIÓN CIVIL.

La labor de estos equipos en situación de emergencia y desastre, no solo es inmediata a la situación, cuando se recibe la orden de actuar, en que
tienen que recoger la máxima información posible, preparar equipos, dejar asuntos personales, familiares, laborales, preparándose para salir a
la acción sin tener fecha exacta de retorno, sinó que permanentemente están revisando su material y equipos, realizando acciones de
capacitación o simulacros.

7.2.3. EQUIPO DE TOMA DE DECISIONES

Lo conforman los jefes de Brigadas, personal con una doble responsabilidad: la que consiste en la responsabilidad de la integridad física, la
capacidad de análisis y síntesis, de comprensión, retención, habilidad de liderazgo, de cada uno de sus efectivos a su mando y la flexibilidad en
la toma de sus decisiones , pues el escenario al cual se enfrenta es altamente cambiante y amenazante. Este equipo no solo tiene que hacer
frente a la emergencia sino que tiene que estar en la capacidad de coordinar con otros equipos para poder actuar en conjunto así mismo tiene
que lidiar con la presión de la gente, de grupos sociales disconformes, medios de comunicación, entre otros.

7.3. AUTOCUIDADO DE LOS EQUIPOS

Tanto los brigadistas de salud mental como los trabajadores damnificados se sienten afectados por la situación de crisis, por lo que es necesario
tener en cuenta las siguientes consideraciones:

 El brigadista de salud mental que acude a la zona de emergencia o desastre debe ir con la seguridad de que su familia está protegida
y que las actividades cotidianas estarán organizadas durante su ausencia.

 En la zona de intervención puede aparecer agotamiento emocional relacionado con la fuertes demandas que tienen que asistir, incluso
pueden enfrentar cuadros de horror que los lleve a involucrarse aun cuando tengan amplia experiencia profesional. Las escenas
pueden ser indescriptibles y el dolor vivenciado durante el reconocimiento irrepetible, en ocasiones la realidad supera todo lo
imaginado.

 El cansancio físico por las prolongadas horas de trabajo en situaciones inestables y las condiciones ambientales donde se desarrolla la
labor son otros de los factores con los que se enfrentan; por ello necesitan tomarse en cuenta a sí mismos, alimentarse, tomar agua,
descansar oportunamente y pedir soporte a sus compañeros. Esto garantizará un buen apoyo a su equipo de brigadistas y una mejor
atención a las personas que lo necesiten.

A continuación se presentan testimonios de profesionales de la salud que asistieron en una brigada a la morgue central de Lima para
reconocimiento de cadáveres:

“Tenía temor de ingresar a la morgue, pensaba cómo iba a reaccionar si encontraba a algún conocido, además yo nunca antes había ingresado”.

“Cuando me dijeron: “Está asignado al equipo, tiene que asistir”, tuve miedo, recordé cuando tuve que ir a reconocer a mi hermano que murió
en un accidente, hace 8 años; sin embargo, me dije: es mi obligación, qué puedo hacer; yo no quería ir”.

7.4. EFECTOS DEL ESTRES EN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA

Generalmente se piensa que las víctimas de los desastres y/o emergencias son aquellas que han sufrido algún tipo de herida o perdida, sin
embargo Taylor y Frazer (1978) desde una perspectiva psicosocial proponen una clasificación más amplia del concepto víctima,
considerando categorías en las cuales se considera a los equipos de primera respuesta como víctimas de tercer grado porque de una u otra
manera el trabajo en situaciones de emergencias y/o desastres por sus peculiares características ( lucha contra el tiempo, logística inadecuada,
responsabilidad por la integridad de los recursos humanos y su adecuada administración, etc.) y por el contacto directo con el sufrimiento
humano y las muertes traumáticas van a afectar también a estas personas. Todo este diario esfuerzo de trabajar bajo estrés va a tener un alto
costo a corto, mediano y largo plazo el cual va a repercutir en la salud física y mental de estos valerosos hombres y mujeres.

7.4.1. EQUIPO DE BOMBEROS

La tensión producida por el cometimiento del brigadista a situaciones de emergencia y desastres, según investigaciones del Servicio de Incendios
de los Estados Unidos y la Agencia Federal para Manejo de Emergencias (FEMA), indican que existe una incidencia irregularmente alta de
enfermedades del corazón entre los bomberos americanos, muchas autopsias realizadas en bomberos que murieron a consecuencia de ataques
al corazón daba a conocer la presencia de enfermedades coronarias preexistentes.
Algunos bomberos se adaptan al estrés bromeando, otros discuten los aspectos angustiantes de sus trabajos, la mayoría rara vez niegan sus
sentimientos o ignoran los estresores que los afectan. Hay veces que traspasan estos problemas a sus hogares contaminando la relación con sus
familiares.

No siempre esta en permanente acción muchas veces se encuentra en sus bases, revisando su material y equipos, realizando acciones de
capacitación o simulacros o asistiendo a eventos con gran concentración de personas, pero todo cambia radicalmente en cuanto se recibe la
orden de actuar, rápidamente se tiene que recoger la máxima información posible de lo ocurrido, preparar equipos, dejar asuntos pendientes
de la familia, el trabajo, las relaciones sociales, y prepararse para salir sin tener una fecha exacta de retorno, sabiendo que no existen dos
emergencias o desastres iguales.

El trabajo en situaciones de desastres incluyen el tener que enfrentar una serie de variables estresantes tales como:

 Largas horas de esfuerzo continuado

 Lucha contra el tiempo por salvar vidas

 Trabajo en ambientes adversos (estructuras colapsadas, derrames químicos)

 Trabajo en condiciones climáticas adversas (lluvias persistentes, replicas de sismos)

 Cantidad de trabajo pesado que realizar (remoción de escombros)

 Presión por tener que trabajar bajo la presencia de periodistas

 Equipo inadecuado o insuficiente

 Alteración en el ritmo diario del cuerpo (dormir y comer)

 Labor de triaje

 Servicios públicos esenciales destruidos.

 Presión por parte del público por encontrar a sus familiares desaparecidos

 Información confusa o antagónica

 Rumor y desinformación

Todas estas variables estresantes van a afectar a los Bomberos o Brigadistas que intervienen en el lugar durante las primeras 72 Hrs.

7.4.2. MANIFESTACIONES PSICOFISIOLÓGICAS QUE EXPERIMENTAN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA

La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos en todo el mundo así como de los equipos de respuesta se caracteriza por sus
intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento como traumático a cualquier
circunstancia psicológicamente estresante que está fuera de las experiencias humanas normales como es el caso de las muertes súbitas, la
violencia familiar y social; que pueden ser realmente angustiantes para cualquier individuo y es vivenciado como temor o miedo intenso, porque
representa una amenaza seria para la integridad física propia o de algún familiar o compañero, están incluidos dentro de estos eventos
traumáticos los desastres naturales o inducidos.

Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la
salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente.

7.4.2.1. Fase de Alarma

Comprende desde la alarma inicial, el período de adaptación psicológica, y la información sobre lo acontecido pueden presentar las siguientes
manifestaciones:

- Área física: Activación del Síndrome General de Adaptación como respuesta al stress.

- Área Cognitiva: Desorientación, dificultad en la orientación y en los preparativos para la partida, dificultad para la comprensión de la
información recibida.

- Área Emocional: Sentimientos de aturdimiento, choque, en especial si el evento es en gran escala o se ha producido un incidente crítico,
sentimientos de temor y ansiedad.

- Área Conductual: Dificultad en la comunicación, incremento en los niveles de actividad y decremento de la eficiencia, realizan tareas sin
objetivos específicos.

7.4.2.2. Fase de Intervención

Área Física: Síntomas propios de un estrés agudo y posteriormente estrés crónico.


o Incremento en la respiración, presión sanguínea, latidos cardíacos.

o Malestar en la respiración.

o Náuseas, diarreas.

o Sudor frío, piel húmeda.

o Tremor especialmente en manos, ojos, labios.

o Oídos tapados.

o Dolor de cabeza.

o Estrechamiento del campo visual.

o Sensación de debilidad, hormigueo en partes del cuerpo.

o Dolor muscular.

o Fatiga., languidez, vértigo.

Área Cognitiva

o Problemas de memoria.

o Desorientación

o Confusión mental.

o Dificultad para el cálculo.

o Dificultad para actuar en forma lógica, solucionar problemas y/o tomar decisiones.

o Dificultad para la concentración, atención y memoria.

o Pérdida de la objetividad.

o Pérdida de las habilidades para conceptualizar alternativas o priorizar tareas.

o Lentitud o dificultad en la comprensión.

Área Emocional

o Gran sentimiento de heroísmo e invulnerabilidad.

o Ansiedad, temor.

o Euforia, sentimientos de agradecimiento por estar vivo.

o Fuerte identificación con las víctimas.

o Sentimientos de culpa, cólera.

o Irritabilidad, hiperactividad.

o Tristeza, melancolía, pesar, depresión, tristeza, mal humor.

o Sentimientos de aislamiento, abandono, extrañamiento, separación.

o Apatía, disminución del interés por las actividades usuales.

o Excesiva inquietud sobre la seguridad de otros.

Área Conductual

o Inhabilidad para expresar sentimientos verbales, dificultad para comunicarse.

o Hiperactividad sin un propósito específico.

o Decreciente eficiencia y eficacia en las actividades.

o Estallidos de cólera.

o Períodos de llanto.

o Incremento en el uso del alcohol, tabaco y otras drogas.


o Retraimiento social.

7.4.2.3. Fase de Término

Se da cuando los trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente al lugar del desastre y los equipos de respuesta
empiezan a ser relevados, en esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.

Melancolía, depresión.

Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario

Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en desastre.

Sentimientos de extrañamiento por la familia.

Sentimientos de cólera o frustración.

Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.

Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre, sentimientos de superioridad.

Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada por el desastre.

7.5. INCIDENTE CRÍTICO EN ESTRÉS

El Incidente Crítico es un término que fue utilizado originalmente por los paramédicos y las agencias de seguridad pública de los EEUU para
indicar la naturaleza de las reacciones traumáticas de estrés experimentadas por todos los equipos de respuesta. Estos eventos traumáticos
incluyen a los incidentes críticos en estrés, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son
tratados oportuna y adecuadamente.

Davis Michael (1996) define al incidente crítico como la situación que experimentan los trabajadores de emergencias que enfrentan un trauma
repentino y específico como puede ser la falla en la misión, la presencia de excesivo sufrimiento humano, situaciones amenazantes para la
integridad física de los equipos de respuesta, la perdida de compañeros de equipo, o presenciar su accidente o heridas.

El incidente crítico produce una serie de reacciones emocionales, conductuales y fisiológicas, teniendo el potencial de interferir emocionalmente
en las habilidades para actuar en el lugar de las operaciones en forma inmediata o posteriormente en el retorno a la rutina laboral y familiar.

Ejemplos de Incidentes Críticos en Estrés son la presencia de compañeros heridos en la emergencia, el sufrir agresiones físicas por extraños, el
presenciar la muerte de compañeros de equipo, el ingresar en ambientes extremadamente peligrosos, sobrevivir a un accidente de trabajo
(colapso de una estructura, explosión, accidente vehicular, etc.)

El trabajo en emergencias sean estas de corta o de larga duración producen situaciones conocidas como estrés agudo o post-traumático, que
incluyen lo que anteriormente se conocía como "reacción de crisis aguda", "Fatiga de combate", "Shock psíquico", entre otros, estas alteraciones
provocan malestar clínico, significativo o deterioro social laboral. Estas manifestaciones son aceptadas y registradas tanto por la Organización
Mundial de la Salud como por la Asociación de Psiquiatría Americana, en sus respectivos manuales de clasificación y diagnóstico clínico.

7.5.1. ESTRÉS AGUDO

Los síntomas pueden aparecer después de 24 a 48 horas y tienden a ir disminuyendo al cabo de 3 a 4 días.

Las imágenes de la situación traumática vuelven a reexperimentarse una y otra vez (flashback), en contra de la propia voluntad, a pesar del paso
del tiempo, imaginándolo con todo lujo de detalles, acompañado de intensas reacciones de ansiedad (preocupación, miedo intenso, falta de
control, alta activación fisiológica, evitación de situaciones relacionadas, etc.)

Se desarrollan muchos pensamientos relacionados con el acontecimiento traumático y con sus consecuencias. Se concede mucha importancia
también a estos pensamientos, que generan más ansiedad, más estrés, más inseguridad. El mundo se percibe como altamente peligroso. Se
suele perder la sensación de control sobre la seguridad propia.

7.5.2. ESTRÉS POST TRAUMÁTICO

Este se presenta dentro de los primeros 6 meses, puede ser agudo si los síntomas duran menos de 3 meses o crónico si duran de 3 meses a más
o de inicio demorado si entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.

Se pueden observar las siguientes manifestaciones clínicas:

El acontecimiento traumático es re experimentado persistentemente:

- Recuerdos persistentes que provocan malestar, se incluyen imágenes, pensamientos, percepciones.

- Sueños repetitivos sobre el acontecimiento que provoca malestar


- El sujeto actúa como si el acontecimiento traumático estuviera ocurriendo (Flashback), sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones,
alucinaciones.

- Malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos (pensamientos) o externos Uniformes, lugares, olores, sonidos, equipos, etc.)
que recuerden el acontecimiento traumático.

Evitación persistente de estímulos asociados al trauma:

- Esfuerzos por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.

- Esfuerzo por evitar actividades, lugares o personas que motiven recuerdos del trauma.

- Incapacidad para recordar un aspecto importante de lo acontecido.

- Reducción marcada del interés o la participación en actividades significativas de tipo social.

- Reducción de la vida afectiva, incapacidad para tener sentimientos de amor, afecto.

- Sensación de un futuro desolador (no espera obtener éxito, un empleo, casarse, formar una familia o llevar una vida normal.)

Aumento de la actividad:

- Dificultad para conciliar o mantener el sueño.

- Irritabilidad o ataques de ira.

- Dificultad para concentrarse.

- Hipervigilancia, estado de alerta sensación de como si algo malo fuera a suceder.

- Respuestas exageradas de sobresalto "susto".

7.6. OBJETIVOS DEL SOPORTE PSICOLÓGICO

Un aspecto fundamental en la atención a la población damnificada y en crisis es el cuidado que el personal operativo debe tener en cuanto a su
estado emocional. Esto es así porque enfrentarse constantemente a las situaciones de dolor y tensión los coloca, al igual que a la población
afectada, en una situación de vulnerabilidad. Por ello, los equipos de respuesta calificados, además de la preparación técnica profesional,
reconocen y hacen uso de técnicas psicológicas antes de la intervención, así como luego de ella, a fin de disminuir las reacciones emocionales
reactivas y desadaptativas que puedan aparecer post intervención.

El abordaje con técnicas psicológicas debe darlo necesariamente una persona calificada en manejo de grupos, con experiencia en el mismo tipo
de desastre, es decir, debe ser reconocido por los socorristas como parte del equipo de intervención. De otro modo, la ayuda no será del todo
apropiada, ya que generará desconfianza y no permitirá que la persona comunique su experiencia durante la conversación grupal o puede
resistirse a recibir el soporte emocional que se le ofrece. Lo que se manifiesta en el grupo es de carácter confidencial, no se puede grabar, ni
hacer ningún tipo de registro, tampoco deben permanecer personas ajenas al grupo y la participación es voluntaria.

Objetivos del soporte psicológico para los brigadistas:

- Disminuir los efectos de la vivencia de la situación traumática.

- Exteriorizar pensamientos, emociones y vivencias.

- Describir, decodificar o cuestionar los conocimientos y reacciones que no se procesaron racional y objetivamente, producto de la vivencia
traumática al ser miembro de una brigada o equipo de respuesta.

- Fortalecer el trabajo del equipo de intervención.

7.6.1. MOMENTOS DEL SOPORTE POST INTERVENCIÓN

1° momento: Se dan las pautas y reglas para el intercambio grupal, así como toda la información necesaria para el desarrollo de la actividad. Es
importante referir el carácter voluntario de la participación.

2° momento: Se invita iniciar la participación de manera espontánea. La persona debe sentirse libre de contar lo que desee, llorar, revivir todo
tipo de emociones, sin ser juzgada al describir lo vivido. Se le sugiere que tome en cuenta los momentos previos a la intervención.

3° momento: Se facilita el sostén psicológico al revelar y compartir emociones relacionadas con la experiencia vivida.

4° momento: Se promueve la conversación ordenada entre los miembros del grupo y se facilita la contención emocional entre ellos mismos, se
describen percepciones, pensamientos y emociones de este momento.

5° momento: El brigadista que conduce la reunión evalúa las respuestas psicofisiológicas, cognitivas, emocionales y motoras del estrés.

6° momento: Se realizan acciones psicoeducativas acerca de las manifestaciones del estrés a corto y mediano plazo, se proporcionan estrategias
para afrontarlo y se demuestra cómo usarlas.
7° momento: Se revisan aspectos relevantes para alentar los recursos individuales y la reinserción a la vida y hábitos cotidianos prontamente.

8° momento: Se realiza un ejercicio vivencial de respiración controlada y relajación muscular imaginal.

9° momento: Se cierra la intervención con las conclusiones elaboradas primero por los participantes y luego por el terapeuta.

10° momento: Si se ha identificado personal que requiere más ayuda, conversar con él o ella en privado para orientarle sobre la necesidad de
recibir ayuda individualizada con personal profesional especializado.

7.7. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN SITUACIONES DE DESASTRE

1. Debriefing o CISD (Critical Incident Stress Debriefing): Es una técnica grupal o individual, que ayuda a elaborar los acontecimientos y
experiencias vividas en la situación de emergencia o desastre. (Mitchell.1983)

2. Defusing o Desactivación: Técnica que está destinada principalmente a los equipos de primera respuesta y profesionales del ámbito social,
con el fin de proporcionar información y apoyo y favorecer una pausa emocional. Es habitual aplicarlo al final de cada día de intervención de los
equipos de primera respuesta.

3. Desmovilización: Esta técnica también se utiliza con los equipos de primera respuesta y profesionales del ámbito social, tiene como objetivo
la cohesión del equipo de trabajo y la normalización las reacciones vivenciadas. Se suele aplicar al final de cada intervención global de los equipos
de primera respuesta, con el objetivo de cerrar el trabajo emocional y de contención de los profesionales.

7.7.1. DEBRIEFING

Es una intervención psicológica breve que se realiza en los primeros días posteriores al evento traumático. Dada la parte de trabajo cognitivo
que acontece en algunos momentos de la intervención con debriefing, conviene que este encuentro tenga lugar al menos a las 48-72 horas de
la situación.

Consiste en una técnica de prevención que impediría la aparición del TEPT, y que realiza una prevención selectiva, es decir, detecta de forma
temprana los damnificados que necesitan una asistencia específica para derivar al paciente a una psicoterapia centrada en el TEPT.

Al tratarse de una técnica preventiva, en la que se trabajan reacciones normales tras una situación anormal, esta intervención no se puede
considerar terapéutica, ya que no tratamos ningún trastorno. Este método ha sido considerado obligatorio en las intervenciones en emergencias,
siendo respaldado por organizaciones como la Cruz Roja y otras agencias de socorro.

7.7.1.1. Objetivos del Debriefing

Esta técnica intenta evitar la cronificación de las reacciones agudas normales tras un evento traumático, también está siendo utilizado con éxito
para elaborar e integrar la experiencia traumática, en aquellas personas con un diagnóstico de TEPT. Es así, que el modelo de debriefing también
podría utilizarse como técnica terapéutica.

Busca el alivio del estrés sufrido por el damnificado tras una situación traumática, así como a atenuar las consecuencias indeseables de la
exposición al trauma y a facilitar la integración de la experiencia por parte del damnificado.

El debriefing, por tanto, consigue pasar de la memoria traumática a la memoria narrativa, siendo un paso imprescindible para poder integrar la
experiencia traumática. Lo que es más, esta técnica de intervención permite a los damnificados realizar por primera vez un relato ordenado y
lógico con principio y fin, lo que les permite relatarlo sin inundación de emoción por primera vez, evitando de esta forma la retraumatización,
con las importantes consecuencias que esto tiene en el individuo.

Generalmente, esta intervención en crisis consiste en dos sesiones en un intervalo de dos meses.

La primera sesión suele tener una duración de dos horas aproximadamente, aunque el tiempo dependerá de la duración del evento traumático
y del número de reacciones postraumáticas que aparezcan.

La segunda sesión tiene una duración menor, aproximadamente media hora. Esta sesión tiene como objetivo comprobar que han desaparecido
las reacciones, y en el caso de que continúen con la misma frecuencia e intensidad, el debriefer debe derivar al paciente a un profesional
especializado en intervenciones en las que existe trauma psicológico.

7.7.1.2. Fase I Introducción

En esta fase se debe:

• Explicitar las reglas del encuentro

• Conseguir una alta motivación de los participantes. Será necesario, desde el principio crear un buen clima de trabajo.

• Presentación de todos los participantes, incluyendo los que van a dirigir el encuentro.

• Justificar el encuentro, confluyendo las expectativas que traen los participantes con los objetivos que nos hemos propuesto para el debriefing.

7.7.1.3. Fase II Relato de hechos


De manera informal, por parte de los participantes de la visión subjetiva de cada uno sobre el desarrollo de los acontecimientos. Los participantes
construyen dos pilares de seguridad. El primero marca el último momento plácido antes del acontecimiento traumático, mientras que el segundo
corresponde al primer momento de seguridad relativa después del evento. Así, implícitamente se demuestra que el evento, por muy terrible
que fuera, es sólo un capítulo de toda una vida. Estos límites simbólicos del incidente crítico (Madanes, 1997) permiten darse cuenta de que hay
un principio y un fin.

• ¿Qué fue lo que pasó?

• ¿Qué viviste en aquel momento?

• ¿Cómo se desarrollaron los hechos?

• ¿Qué oías, viste, oliste... en aquellos momentos?

• ¿Qué estabas realizando?...

El debriefer finaliza con un resumen de los hechos breve y preciso, enmarcado en los dos pilares de seguridad antes definidos y relatados sólo
cognitivamente.

7.7.1.4. Fase III Pensamientos e impresiones

En esta fase se comienzan a relatar cosas más personales. Es más fácil para las personas comenzar a relatar sus pensamientos que no sus
sentimientos o emociones. Conseguiremos que los participantes comprendan algunas de las acciones que pusieron en marcha y no llegaban a
comprender él por qué. Cada uno puede expresar su propia interpretación de los hechos, apareciendo así los sistemas de valores que subyacen
en cada opinión emitida

• ¿Qué fue lo primero que pensaste al encontrarte en la escena?

• ¿Qué pensamientos te invadieron al hablar con las víctimas?

• ¿Qué piensas ahora de lo ocurrido?

• ¿Qué ideas has cambiado tras el suceso?

• ¿Qué explicaciones te das a lo acontecido?...

7.7.1.5. Fase IV Reacciones emocionales

Es la más complicada de manejar para los que dirigen el debriefing, puesto que hay que manejar y contener las emociones que fluyen en el
grupo. Los intervinientes hablarán de sus miedos, frustraciones, reproches, agresividad...Llega un momento donde aparecen sentimientos
compartidos por el grupo.

Tiene como eje el conjunto de impresiones y emociones sentidas durante el incidente crítico. La reacción disociativa impide durante mucho
tiempo tomar conciencia de estos sentimientos, que más adelante se sienten de manera negativa. Es necesario reactualizarlos, como si fuera la
primera vez, controlando su intensidad para impedir un desbordamiento inútil y penoso. Se trata de localizar físicamente las emociones
percibiéndolas y situándolas en el propio cuerpo y fraccionándolas, evitando así la catarsis y posibilitando la percepción de las emociones
asociadas a nivel corporal, y ayuda a aceptarlas como normales, proporcionando la sensación de control sobre ellas.

Esto se realiza a través de la técnica focusing. Ésta es una técnica asociativa, que utiliza el propio cuerpo para colocar la emoción con todas sus
características. Al fraccionarlas, las emociones llegan a la conciencia pudiendo ser nombradas, descritas y controladas (reasociación). Esta toma
de conciencia se acompaña de una reinterpretación que da un nuevo enfoque a estos sentimientos. Generalmente, el ambiente se distiende, la
tensión se aminora y el alivio es prácticamente tangible.

• ¿Qué sensaciones tuviste?

• ¿Qué fue lo peor de lo sucedido?

• Aún a pesar de tu experiencia ¿Qué es lo que todavía te sigue impactando mucho?

• ¿Qué cambios se produjeron en tu cuerpo?

• Cuando te enfrentaste a esa imagen ¿Qué te produjo?

• ¿Qué sientes ahora con respecto a lo ocurrido?

• ¿Cómo estás viviendo lo ocurrido?

• ¿Hay algo que no has podido realizar después de lo que has vivido?

7.7.1.6. Fase V Normalización

El debriefer señala la normalidad de las reacciones específicas y no específicas de manera psico-educativa, esto es, proponiendo apoyo a los
participantes para afrontar e integrar los sentimientos penosos, llevar una vida sana, practicar deporte, realizar ejercicios para manejar el estrés
y para controlar la respiración. Hablar acerca de las propias reacciones alivia y relaja a las personas y este alivio se intensifica con los ejercicios
de autocontrol.

7.7.1.7. Fase VI Planificaciones futuras y afrontamiento

Se deben asociar las reacciones que han tenido y están teniendo con la situación de estrés que han vivido. Podemos anticiparles las posibles
manifestaciones que pueden tener en los días y semanas posteriores: imágenes intrusas, pensamientos, ansiedad, miedo, dificultades para
dormir, irritabilidad, cambio de valores... que serán normales e irán disminuyendo con el tiempo. Se discutirá sobre los recursos de afrontamiento
que se están llevando a cabo y orientación sobre otras estrategias posibles. Se resaltará la importancia de los contextos en los que suelen situarse
para la recuperación tras el impacto. Este acto de transición indica a la vez la realidad del suceso y su confinamiento al pasado. Puede tomar
diferentes formas: una señal en recuerdo de las personas desaparecidas, un acto de agradecimiento por estar sano y salvo, un epitafio, plantar
un árbol, etc. Lo más importante es que el gesto resulte del consenso grupal y que tenga sentido para todos.

7.7.1.8. Fase VII Disolución del grupo

Esta etapa permite volver a la realidad y a la vida cotidiana. Se hace una conclusión llena de sensibilidad y de empatía, donde el debriefer retoma
lo esencial de lo que se ha dicho y hecho a lo largo de la sesión.

¿Hay alguna pregunta que en este momento quieras hacer?

¿Algún comentario o apunte que consideres necesario?

También les daremos información necesaria para saber detectar cuando deben buscar ayuda profesional:

• Si tras un mes no se han aliviado sentimientos, sensaciones, pensamientos.

• Si no se consigue tener un restablecimiento de la actividad cotidiana.

• Si hay dificultades en las relaciones familiares, entre amigos o en el trabajo.

• Si notamos cambios en la personalidad. Es importante que los miembros del grupo sepan donde pedir una ayuda adicional.

7.7.2. DEFUSING O DESACTIVACIÓN

El defusing tiene lugar tras finalizar un incidente crítico o el trabajo efectuado con respecto a él, es un encuentro grupal breve y semiestructurado.
Pretende facilitar oportunidades de ventilación, la reposición del profesional tras las horas de dedicación a la situación crítica. Y la motivación
hacia el empleo proactivo de recursos psicológicos de afrontamiento.

Algunos temas que suelen aparecer son:

• Exposición a peligros inesperados

• Contacto con cadáveres o restos humanos

• Reacciones de estrés agudo de supervivientes y afectados

• Encuentro con el sufrimiento de otros

• Trabajo errático y de gran desgaste

• Diferencias interculturales entre intervinientes y afectados

• Presión de tiempo

• Ambigüedad en la coordinación

• Escasez o inadecuación de equipos de trabajo

• Ambigüedad de rol

• Elecciones transcendentales

• Fallos en las comunicaciones

• Condiciones climatológicas adversas

• Sobreidentificación con las víctimas

• Estrés, traumatización previa

Este tipo de técnica se aplica principalmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, de manera tal de proporcionar
información y apoyo, favoreciendo la ventilación emocional y generar una pausa. Se aplica particularmente al final de cada día de trabajo de
terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de elaborar lo acontecido y vivenciado, de manera tal de permitirles continuar con las
tareas de emergencias de días siguientes.
7.7.3. DESMOVILIZACIÓN

Comprende la etapa de la desmovilización en la cual los trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente al lugar
del desastre y los equipos de respuesta empiezan a ser relevados.

En esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

- Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.

- Melancolía, depresión.

- Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario

- Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en desastre.

- Sentimientos de extrañamiento por la familia.

- Sentimientos de cólera o frustración.

- Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.

- Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre, sentimientos de superioridad.

- Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada en el desastre.