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“Año 2019, Centenario del nacimiento de Eva Duarte de Perón”

PROMUEVO DEMANDA DE DAÑOS Y PERJUICIOS Y DAÑO MORAL POR

ACCIDENTE DE TRÁNSITO

Sr. Juez:
Esteban J. Pereyra, mp. 7048 y Melisa Vivian Vega Pedrozo, MP 7064,
ambos abogados, constituyendo domicilio a los efectos legales en el Estudio Jurídico
sito en Avenida Rivadvia N° 33, y electrónico: mat7064@justiciachaco.gov.ar
(principal) y mat7048@justiciachaco.gov.ar (secundario) a V.S. me presento y DIGO:
I- PERSONERÍA: Que, tal como lo acreditamos con la copia de poder general
adjunta, tal como lo autoriza el art. 66 del C.P.C y C., somos apoderados para
asuntos judiciales del SR. CARLOS ALBERTO LAGARZA, DNI N° 35.803.254, quién
actúa en nombre propio y en representación de su hijo menor de edad, THIAGO
LAGARZA, DNI N° 47.022.255, ambos con domicilio en Arbo y Blanco N° 3.200 de la
ciudad de Resistencia.
II- OBJETO: Que vengo por este acto a deducir formal demanda de daños y
perjuicios contra el Sr. VICENTE RAUL GAUNA, DNI N° 16.367.444, con domicilio
real en Pasaje Julio Tort 2.530, ciudad Y/O QUIEN RESULTE RESPONSABLE del
accidente de tránsito ocurrido en fecha 23/12/2018 a las 16.30 hs. aproximadamente,
el cual se describirá en el acápite siguiente.
El presente juicio se promueve a fin y efecto de obtener la SUMA de PESOS
DOS MILLONES DOSCIENTOS TREINTA y OCHO MIL OCHOCIENTOS SETENTA
y DOS CON DIECISEIS CENTAVOS ($2.238.872,16) con más sus intereses y
actualización correspondiente, cifra ésta que surge del siguiente detalle:
A) El importe de PESOS UN MILLON SETECIENTOS NOVENTA y CINCO
MIL CINCUENTA y SEIS CON VEINTISEIS CENTAVOS ($1.795.056,26) corresponde
al indemnización integral reclamada a favor del niño Thiago Lagarza.
B) La suma de PESOS CUATROCIENTOS CUARENTA y TRES MIL
OCHOCIENTOS QUINCE CON CUARENTA y SIETE CENTAVOS ($443.815,47) es
correspondiente a la indemnización integral reclamada a favor del Sr. Carlos Alberto
Lagarza.
El importe aquí detallado constituye actualmente el monto de la demanda de
autos, el que será en definitiva el que resulte de las pruebas a rendirse en estos
obrados, con más sus respectivos intereses, actualización y costas.
III- HECHOS: El fundamento de esta pretensión tiene su origen en el siniestro
vial ocurrido en fecha 23/12/2018 a las 16:00 hs. aproximadamente, oportunidad en
que nuestro mandante se encontraba circulando de manera reglamentaria en
compañia de su hijo Thiago Lagarza, de 13 años de edad en su MOTOVEHICULO
MARCA ZANELLA MODELO ZB, COLOR ROJO, DOMINIO 800- HUR por la Av. Las
Heras y al llegar a la intersección con la calle el Salvador, es colicionado de manera
brusca y sorpresiva por un automóvil -que circulaba por esta última arteria- Marca
VOLKSWAGEN, modelo COUNTRY, color gris, dominio colocado EOC-161, que
era conducido por el Sr. GAUNA VICENTE RAUL DNI 16.367.444.
La causa exclusiva del siniestro relatado se debió a la conducta desplegada
por el Sr. Gauna toda vez que, cuando nuestro mandante ya casi había terminado de
atravesar la intersección mencionada supra, el Sr. Gauna -quién reitero, circulaba por
la calle el Salvador-, de manera improvista y sin prestar los más elementales deberes
de cuidado que debe tener un buen conductor, acelero en lugar de deternerse, lo que
impidió que el Sr. Lagarza pudiera realizar cualquier tipo de maniobra de esquive,
colicionado contra mi poderdante de forma violenta.
En este punto cabe señalar que, frente a la situación descripta, el Sr. Lagarza
y su hijo Thiago quedaron tendidos en el asfalto y el conductor del vehículo se dio a la
fuga, pero una persona que circulaba por dicho lugar y fue testigo presencial del
siniestro, Sr. Eduargo Gomez, decidió seguir al automóvil varios metros e intento hacer
que se detenga, obteniendo una respuesta negativa del conductor; sin embargo,
consiguió los datos del vehículo y a partir de allí, posteriormente y mediante el trabajo
de estos letrados, se hizo posible identificar tanto al conductor y como al dueño.
Como consecuencia del siniestro, nuestro poderdante y su hijo quedaron
tendidos en el suelo, y con las fuerzas que Carlos Lagarza tenía se dirigío
inmeditamente hasta donde estaba Thiago para socorrerlo, quién gritaba de dolor toda
vez que sufrió la fractura de su femur, como también otras gravísimas lesiones, las
que se desarrollarán con más detenimiento en el acápite correspondiente.
Al poco tiempo vino una ambulancia y lo trasladó al Hospital Pedíatrico;
también se hizo presente en el lugar División de Criminalística, quién efectuó los
examenes correspondientes en dicho lugar, días más tarde, el 29/12/2018, el Sr.
Carlos Lagarza se asistió a División de Criminalística donde efectuó la denuncia
correspondiente.
Por otra parte y en razón del siniestro vial relatado, el Sr. Carlos Lagarza
acudió a nuestro Estudio Jurídico a fin que lo asesoremos al respecto, por lo que, para
hacerlo adecuadamente, los letrados que suscribimos la presente demanda nos
dirigidos a la Fiscalía de Investigación Penal a fin de obtener información respecto a la
denunciada realizada por mi mandante en relación al siniestro de marras.
Grande fue nuestra sorpresa cuando en dicha oportunidad averiguamos que
el conductor del vehículo embistente, con deslealtad y FALTANDO PLENAMENTE A
LA VERDAD, al día siguiente de ocurrido el accidente, esto es el 24/12/2018, realizó
una exposición en la Comisaría Septima de la ciudad de Resistencia donde manifestó
lo siguiente: "Que en fecha de ayer a horas 17:30 aproxim damente, circulaba a bordo
de su Automóvil marca Volkwagen, modelo GOL COUTRY, color gris, dominio
colocado N° EDC-161, por calle San Salvador hacia los números descendentes,
cuando al llegar a la intersección de Av. Las Heras, fue colisionado en la parte
delantera derech por una Motocicleta tipo unce, color rojo, guiada por un masculino, el
cual circulaba por Av. Las Heras hacia los numeres ascendentes, quien cayo
pesadamente al suelo, motivo por el cual el dicente detuvo su marca y se acercó al
conductor de la motocicleta a fin de brindarle ayuda y solicitar ambulancia, pero el
masculino se puso de pie y comenzó a vociferarle todo tipo d insultos, como así
también comenzó a lanzarle golpes de puño, teniendo el dicente que cubrir e con sus
brazos a fin de que no lo lesionara, notando además que el conductor de la motocicl ta
por su forma de conducirse y expresarse se encontraba bajos los efectos del alcohol o
sustancia alucinógena, de forma inmediata se le apersonaron otras tres personas
masculina; quienes• también intentaron agredirlo, como así también arrojaron trozos
de escombros a su vehículo, motivo por el cual y a fin de protegen su integridad física
subió a su automóvil, es cuando el conductor de la motocicleta, quien colisiono al
dicente, arrojo un trozo de ladrillo al parabrisas, provocando el daño del mismo, motivo
por el cual el exponente tuvo que retirarse del lugar. "
De la narrativa de los hechos transcripta precedentemente podrá V.S. advertir
como el demandado MIENTE ABSOLUTAMENTE. Las incongruencias de su relato se
pueden advertir de los siguientes elementos, a saber:
1.- En primer lugar, el demandado menciona solamente a el "CONDUCTOR
DEL MOTOVEHÍCULO", sin advertir que además de una persona adulta, también
había un niño que estaba sumamante herido. Si hubiera sido verdad que el conductor
del vehículo hubiera bajado a presentar ayuda, habría fácilmente advertido la
presencia del menor Thiago Lagarza.
2.- No es cierto que el Sr. Carlos Lagarza lo que dice el Sr. Raul Gauna
cuando manifiesta que el Sr. Carlos Lagarza habría: "...comenzado a vociferarle todo
tipo d insultos, como así también comenzó a lanzarle golpes de puño, teniendo el
dicente que cubrir e con sus brazos a fin de que no lo lesionara..."
Escapta de toda lógica y sentido común creer que el Sr. Carlos Lagarza, en
vez de ayudar a su hijo que estaba gravemente herido y gritando de dolor, se haya
preocupado por atacar verbal y físicamente al demandado. Además, el Sr. Carlos
Lagarza también se encontraba gravemente herido, por lo que, mal podría haber
tenido energías y vitalidad para insultar y atacar al Sr. Gauna como éste relata. Las
lesiones padecidas por el Sr. Lagarza y su hijo, pueden fácilmente acreditarse con la
Historia Clínica del Hospital Pedíatrico, el Expediente Penal y demás elementos
probatorios aportados en autos.
3.- NO es cierto lo que dice el Sr. Gauna cuando manifiesta que el Sr.
Lagarza estaría bajo "los efectos del alcohol o sustancia alucinógena". Dicha
circunstancia es de MUY SENCILLA COMPROBACIÓN, basta con observar el pto. 3
del informe dirigido a División de Criminalística y suscripto por el Dr. Arian Avalos, Dr.
Médico Especialista en Medicina Legal -Dependiente de la Policia del Chaco-, quién
textualmente da cuenta que el Sr. Carlos Alberto Galarza: "No presenta signos clínicos
de ebriedad alcohólica".
4.- No es ciero que el Sr. Lagarza haya sido el vehículo embistente, dicha
circunstancia es ABSOLUTAMENTE FALAZ. El vehículo embistente, único y exclusivo
responsable del siniestro de marras es el demandado, Sr. Gauna.
5.- Finamente, no es cierto que terceras personas hayan atacado al Sr.
Gauna.
En definitiva, en función de las incongruencias puestas de resalto, tenemos
para nosotros que el demandado, luego de huir COBARDE Y DESLEALMENTE del
lugar del hecho y con el único fin de evadir las obligaciones que existen a su cargo,
realizó una exposición policial (ni si quiera hizo una denuncia, ya que si hubiera
realizado una denuncia se hubiera abierto una investigación para determinar lo
ocurrido) que falta completamente a la verdad, arguyendo que el actor habría sido el
vehículo embistente y además, lo habría agredido verbal y físicamente, siendo todas
estas circunstancias VULGARES MENTIRAS.
Corolario de lo expuesto y como consecuencia de la conducta negligente por
parte del conductor, la que -reitero- produjo la colisión relatada, tanto al Sr. Carlos
Lagarza, como a su hijo Thiago Lagarza, suferion las lesiones y daños -los que
desarrollaré con más detenimiento en los acápites siguientes- que motivan la presente
demanda de daños y perjuicios.

III- FUNDAMENTOS JURÍDICOS:


1) REQUISITOS DE PROCEDENCIA DEL DERECHO DE DAÑOS: La
responsabilidad de la parte demanda por el hecho relatado en autos encuentra su
sustento básico en las normas de la responsabilidad civil prevista en los arts. 1708,
1716, siguientes y concordantes del Código Civil y Comercial de la Nación.
Es que, a fin de la procedencia del deber de reparar se requiere la
concurrencia de una conducta antijurídica, un nexo de causalidad entre dicha conducta
y el daño efectivamente ocasionado y un factor de atribución, que en este caso, al
tratarse de un siniestro vial donde participó una cosa riesgosa, es objetivo.
A) CONDUCTA ANTIJURIDICA: El primer elemento del régimen de la
Responsabilidad Civil se encuentra regulado en el art.1717 del Código Civil y
Comercial, donde expresa que: “Cualquier acción u omisión que causa un daño a otro
es antijurídica si no está justificada”.
El fundamento de este presupuesto gira en torno al “deber general de no
dañar” que se encuentra implícito en el art. 19 de la Constitución Nacional, el cual en
su primer parte establece: "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo
ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo
reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados."
De la norma transcripta se puede extraer que, mientras las acciones del
hombre no afecten a otro, no tendrán consecuencia legal alguna; sin embargo, si tales
acciones producen un daño, éste último está sujeto a reparación patrimonial, ya que,
cualquier acción que ocasione un perjuicio es ilícita, salvo que se encuentre justificada.
B) NEXO DE CAUSALIDAD: El segundo presupuesto necesario a fin de la
procedencia de la responsabilidad civil se encuentra previsto en el artículo 1726 del
Código Civil y Comercial el cual reza: “Son reparables las consecuencias dañosas que
tienen nexo adecuado de causalidad con el hecho productor del daño. Excepto
disposición legal en contrario, se indemnizan las consecuencias inmediatas y las
mediatas previsibles”.
Surge de la norma citada que, para que nazca la obligación de reparar por
parte del agente dañador es indispensable la existencia de un nexo adecuado de
causalidad entre la acción u omisión antijurídica y el daño efectivamente ocasionado.
Es decir, sólo puede considerarse jurídicamente “causa” de un resultado a
aquel hecho que, de acuerdo al curso normal y ordinario de las cosas -en función de
las reglas de la experiencia-, produce normalmente aquel resultado.
Al referirse a la causa adecuada Llambías puntualizaba que, haber sufrido
un daño no resulta título suficiente para pretender la respectiva indemnización, sino
que es necesario establecer el nexo de causalidad adecuada, es decir, la relación de
causalidad jurídicamente relevante es aquella que existe entre el daño ocasionado y
el antecedente que normalmente lo produce, conforme el curso natural y ordinario de
los acontecimientos (LLAMBÍAS, Jorge J., Tratado de Derecho Civil. Obligaciones,
Abeledo-Perrot, 1973, t. I, ps. 306, 367 y ss.)
También Bustamante Alsina sostiene que "(...) el daño cuya reparación se
pretende, debe estar en relación causal adecuada con el hecho de la persona o de la
cosa a los cuales se atribuye su producción. Es necesaria la existencia de ese nexo de
causalidad pues de otro modo se estaría atribuyendo a una persona el daño causado
por otro o por a cosa de otro." (Citado en LLAMBÍAS, Jorge J., Tratado de Derecho
Civil. Obligaciones, Abeledo-Perrot, 1973, t. I, ps. 306, 367 y ss.).
C) DAÑO: El art. 1737 del CCyCN conceptualiza el daño diciendo que: “Hay
daño cuando se lesiona un derecho o un interés no reprobado por el ordenamiento
jurídico, que tenga por objeto la persona, el patrimonio, o un derecho de incidencia
colectiva”
Siendo ello así, podemos señalar que el daño consiste en la lesión de un
derecho subjetivo o un interés lícito o simplemente no repudiado por el ordenamiento
jurídico.
Ahora bien, cuando se produce una lesión (patrimonial y/o extrapartimonial) y
siempre que concurran los demás elementos de la responsabilidad civil, el damnificado
tiene derecho a ser indemnizado, en cuyo caso nos encontramos en presencia de un
daño resarcible.
D) FACTOR DE ATRIBUCIÓN: En el régimen de la responsabilidad civil, los
factores de atribución pueden ser de dos tipos: subjetivos u objetivos; mientras los
primeros son la culpa o el dolo, los segundos son el riesgo, la garantía, la equidad, el
abuso del derecho y las relaciones de vecindad.
Concretamente, en los casos de accidentes de tránsito, el artículo 1769
CCyCN -que lleva por título Accidentes de tránsito- señala expresamente que los
artículos referidos a la responsabilidad derivada de la intervención de cosas se
aplicana los daños causados por la circulación de vehículos.
A su vez, la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, en su art. 64. establece: "Se
considera accidente de tránsito todo hecho que produzca daño en personas o cosas
como consecuencia de la circulación."
En esta misma línea y respecto a las lesiones ocasionadas por la
intervención de cosas riesgosas, el art. 1757 del CCyCN señala que: "Toda persona
responde por el daño causado por el riesgo o vicio de las cosas, o de las actividades
que sean riesgosas o peligrosas por su naturaleza, por los medios empleados o por
las circunstancias de su realización. La responsabilidad es objetiva. (...)"
Analizado el caso concreto a la luz de las normas transcriptas, surge que,
tratándose el presente caso de un siniestro víal, puede advertirse claramente que el
factor de atribución es objetivo; ello significa que la contraria no se eximirá de
responsabilidad demostrando su no culpa o su diligencia en el obrar, sino que deberá
acreditar fehacientemente el hecho de un tercero o de la víctima por quién no debe
responder, o bien, un caso fortuito o de fuerza mayor, siempre y cuando dichas
circunstancias tengan la entidad suficiente para romper el nexo de causalidad
existente entre la conducta y el daño ocasionado.
2) LEGITIMACIÓN PASIVA: Con respecto a la legitimación pasiva en los
accidentes de tránsito, son sujetos responsables el dueño y el guardián, quienes
responden de manera concurrente -in solidum- por el daño causado por el riesgo o
vicio de las cosas -el automotor-.
Es así que el art. 1758 del CCyCN establece: "El dueño y el guardián son
responsables concurrentes del daño causado por las cosas. Se considera guardián a
quien ejerce, por sí o por terceros, el uso, la dirección y el control de la cosa, o a quien
obtiene un provecho de ella. El dueño y el guardián no responden si prueban que la
cosa fue usada en contra de su voluntad expresa o presunta."
A) EL TITULAR REGISTRAL DEL AUTOMOTOR: Por aplicación del artículo
1758 del CCyCN, el dueño del automotor debe responder frente al damnificado por los
daños causados por éste.
Asimismo, el decreto-ley 6582/58 determinó la existencia de un régimen de
inscripción registral constitutiva en materia de dominio de automotores, disponiendo en
su art. 1 "La transmisión del dominio de los automotores deberá formalizarse por
instrumento público o privado, y sólo producirá efectos entre las partes y con relación a
terceros desde la fecha de su inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad del
Automotor".
Siendo que "hasta tanto se inscriba la transferencia", quien figura en el
registro como titular es dueño del vehículo y responde como tal.
Por su parte, el art. 6 de la Ley 22.977 Registro de la Propiedad del
Automotor, reafirma de manera categórica un principio que estaba contenido
expresamente en el texto original del decreto 6582/58: el de la obligatoriedad de la
inscripción registral.
En consecuencia, quien omite cumplir con este deber particularizado obra
antijurídicamente, debiendo soportar las consecuencias que de ello se deriven.
De las normas expuestas, surge claramente que, quien figura inscripto en el
registro respectivo como titular registral es sujeto pasivo en la acción por los daños
ocasionados con su vehículo.
B) EL CONDUCTOR DEL VEHÍCULO: El conductor de un automotor realiza
una actividad riesgosa, ya sea por su naturaleza, por los medios empleados, o bien,
por las circunstancias de su realización, quedando su conducta atrapada bajo el
estándar previsto en los arts. 1757 y 1758 del CCyCN.
En efecto, la conducta de quién conduce un vehículo es riesgosa, y por lo
tanto, solo puede liberarse de responsabilidad demostrando una causa ajena que
reúna los requisitos del caso fortuito o la fuerza mayor, es decir, que no pueda haber
sido prevista o bien, aún prevista no pueda haber sido evitada y siempre y cuando,
dicha circunstancia tenga entidad suficiente como para romper el nexo adecuado de
causalidad.
IV- INDEMNIZACION RECLAMADA. Nuestor mandante, Sr. Carlos Lagarza,
quién actúan en nombre propio y también en representación de su hijo, Thiago
Lagarza, han sido víctimas de un evento dañoso producto de la conducta antijurídica
del demandado, lo que les produjo un detrimento, perjuicio y menoscabo en sus
personas y en sus bienes, los cuales deben ser reparados en forma plena, tal como lo
establece el art. 1740 CCC en cuanto dice: "La reparación del daño debe ser plena.
Consiste en la restitución de la situación del damnificado al estado anterior al hecho
dañoso (...)".
Asimismo, habiéndo mis mandantes sufrido perjuicios diferentes, por razones
de orden y método analizaré cada uno por separado:

1) DAÑOS OCASIONADOS AL NIÑO THIAGO LAGARZA:

A.- INCAPACIDAD FÍSICA, PARCIAL Y PERMANENTE: Conforme


jurisprudencia del Máximo Tribunal de la Nación, la incapacidad permanente es
resarcible "per se" como daño material aún cuando no se hubiera probado la pérdida
de ganancias.
En otras palabras, cuando la lesión física o psíquica es perpetua,
corresponde que la misma sea reparada como un daño autónomo.
En tal sentido, la Corte Suprema de Justicia ha dicho: "Cuando la víctima
resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas en forma permanente, esta
incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de lo que puede corresponder
por el menoscabo de la actividad productiva y por el daño moral, pues la integridad
física tiene por sí misma un valor indemnizable y su lesión comprende a más de
aquella actividad económica, diversos aspectos de su personalidad que hacen al
ámbito doméstico, cultural o social con la consiguiente frustración del desarrollo pleno
de la vida, que en este caso alcanza restricciones casi absolutas. Por tal razón,
aunque no se haya acreditado la existencia del lucro cesante, ello no es óbice para
resarcir la incapacidad que soporta el actor" (En los autos caratulados: "Pose, José D.
c. Provincia de Chubut y otra, Tribunal: Corte Suprema de Justicia de la Nación, fecha:
01/12/1992").
A su vez, la prestigiosa jurista Aida Kemelmajer de Carlucci se enrola en la
posición de la Corte y sostiene que, la incapacidad permanente debe ser resarcida
aunque la víctima no haya dejado de ganar, pues la integridad física tiene en sí misma
un valor indemnizable.
Sentado los lineamientos referidos supra, habiendo el niño Thiago Lagarza
sufrido lesiones físicas permanentes, corresponde la indemnización en el presente
concepto.
En efecto, Thiago sufrió fractura de la diáfisis del fémur con desplazamiento,
dos (2) cicatrices lineales en la pierna y tres (3) cicatrices en el rostro.
Respecto a la fractura femoral, dicho lesión refiere a la ruptura del hueso del
muslo, llamado fémur, el cual va desde la cadera hasta la rodilla y es el hueso más
largo y fuerte del cuerpo. Por lo general, se requiere de mucha fuerza para romper el
fémur -tal como ocurrió en la especie-. En cuanto a la diáfisis, la misma tiene forma
cilíndrica y alargada y está localizada entre los dos extremos (los extremos se
denominan epífisis) del femur.
A su vez, nuestro mandante también sufrió cinco (5) cicatrices permanentes:
a) Dos (2) cicatrices lineales en la pierna afectada de 2 cm de ancho x 3 cm de largo y
b) Tres (3) cicatrices en la frente, arriba de la ceja del ojo izquierdo, de las cuales dos
tienen forma circular y tienen 7 milímetros de diámetro aproximadamente y una (1)
cicatriz de forma lineal de un (1) cm de largo. Las lesiones descriptas, acompañaran a
Thiago por el resto de sus días, generándole no solamente un detrimento espiritual,
sino que también, privándole de oportunidades en el ámbito laboral, afectivo y social.
En efecto, las lesiones descriptas -la cual será acreditada con los estudios
médicos acompañados, como también la pericial médica propuesta- le ha generado a
Thiago una incapacidad parcial y permanente, la que corresponde sea indemnizada.
Una vez determinada la procedencia de este rubro corresponde su
cuantificación, para lo cual, el art. 1746 del CCyCN nos otorga una solución,
imponiéndole a los Magistrados el deber de recurrir al empleo de pautas matemáticas
para el cálculo indemnizatorio del presente concepto.
La herramienta prevista en la norma citada procura alcanzar una metodología
común y predecible, que permita fijar ciertos parámetros objetivos básicos.
En la misma línea el Superior Tribunal de Justicia de Córdoba dijo: "Resulta
aconsejable la elección, dentro de lo posible, de un procedimiento uniforme para la
fijación del importe indemnizatorio que, a la par de facilitar el contralor de las partes,
del Tribunal de Casación y del público en general sobre el modo y los elementos
tenidos en cuenta para arribar a aquel monto, facilite a los litigantes una herramienta
idónea para arribar a una razonable previsión sobre los posibles resultados
económicos de estos pleitos, circunstancia que facilitaría la composición de muchos de
ellos con un menor desgaste jurisdiccional y una mayor prontitud en la reparación de
los perjuicios" (TSJ de Córdoba, 19-12-84, "Marshall", LLC 1985-688).
Así las cosas, para valorar esa repercusión negativa y para cuantificar la
indemnización en el concepto reclamado, es menester acudir a un procedimiento más
objetivo y predecible, que permita individualizar el daño y su indemnización, siendo la
fórmula matemática más utilizada a tales fines por nuestros Tribunales la "Marshall
abreviada" que resulta de la siguiente operación aritmética: C= "a" x "b".
"C" es el monto indemnizatorio.
"a" significa la disminución patrimonial de carácter periódico que se debe
computar en el caso concreto; se obtiene multiplicando los ingresos durante trece
meses (incluido el SAC, como así también los aportes jubilatorios y la obra social) al
que se suma un interés puro (6% u 8%).
"b" equivale al lapso total de períodos a resarcir, para cuyo cálculo se utiliza
una tabla de coeficientes correlativos cuya adopción ahorra los cálculos que exige la
fórmula Marshall.
Sentada la fórmula matemática que utilizaré a los fines de la determinación
del rubro reclamado, corresponde determinar los valores aplicables, a saber:
- PARA OBTENER EL VALOR DE "a" TENDRÉ EN CUENTA LAS
SIGUIENTES PAUTAS:

1.- Porcentaje de incapacidad: A fin de obtener el porcentaje de


incapacidad, utilizaré el Baremo para fuero Civil de los Autores: José Luis Altube –
Carlos Alfredo Rinaldi; 2º edición, editorial García Alonso, teniendo en consideración
las siguientes patologías:
a) Fractura de la diáfisis del femur con angulación y/o rotación entre 10°
y 20º: Utilizando el Baremo mencionado en el párrafo que antecede, obtengo un
porcentaje que va entre el 31% a 40%, por lo que, considero prudente tomar un
35,50%.
b) Tres (3) Cicatrices en la cara forma circular en el rostro: A fin de
determinar el porcentaje de incapciadad por esta lesión, adoptaré los siguientes
parámetros, los cuales fueron aplicados en el Baremo mencionado:
- Paso 1:
Zona B: Frente.
Punto A: En zona de piel lisa
- Paso 2:
Forma: Lineal hasta dos (2) cm.
- Paso 3:
- Pigmentación: Tipo Normal / Pigmentación Aumentada.

Aplicando los parámentros mencionados supra, obtengo por cada una de las
tres (3) cicatrices, una incapcidad entre el 9% al 12%, por lo que, considero equitativo
y justo reclamar por cada una de ellas un 10% de incapacidad.
c) Dos (2) cicatrices en la pierna: A fin de determinar el porcentaje de
incapciadad por esta lesión, adoptaré los siguientes parámetros, los cuales fueron
aplicados en el Baremo mencionado:
- Paso 1:
Forma: Largo: de 2 a 4 cm / Ancho: de 2 a 5 cm
- Paso 2:
Tipo: Tipo: Normal / Pigmentación: Normal

Aplicando los parámentros mencionados supra, obtengo por cada una de las
dos (2) cicatrices, una incapcidad entre el 3% al 4%, por lo que, considero equitativo y
justo reclamar por cada una de ellas un 4% de incapacidad.
d) Patologías no tabuladas: Se trata de aquellas funciones primordiales del
ser humano que se vieron alteradas producto del daño generado a raíz del accidente
de trabajo. De tal manera, podemos expresar que el niño Thiago encuentra alterada su
capacidad de "fuerza", "capacidad de correr", "equilibrio" con un grado de reducción
leve y "vida social", con una graduación moderada.
Siguiendo los parámetros mencionados, obtengo una incapacidad entre el
6% y 10%, por lo que, considero prudente tomar como grado de incapacidad un 8%.
(Incapacidad calculada conforme Baremo general para el fuero civil, José Luis Altube –
Carlos Alfredo Rinaldi, 2ª ed., editorial García Alonso).

Para el cálculo total de la incapacidad, se utilizará el método Balthazard o de


la capacidad restante. Se ordenan las incapacidades surgidas de mayor a menor y se
efectúa la siguiente regla:

A) 100% - 35,5% = 64,50%.


B) 64,50% x 10% / 100% = 6,45%
C) 64,50% - 6,45% = 58,05%.
D) 58,05% x 10 / 100 = 5,81%
E) 58,05% - 5,81% = 52,24%
F) 52,24% x 10 / 100 = 5,22%
G) 52,24% - 5,22 = 47,02%
H) 47,02 x 8 / 100 = 3,76%
I) 47,02 - 3,76% = 43,26%
J) 43,26% x 4% / 100 = 1,73%
K) 43,26% - 1,73% = 41,53%
L) 41,53% x 4% / 100 = 1,66%
LL) 41,53% - 1,66% = 39,87%
M) 100% - 39,87% = 60,13%
Lo que da como resultado que, en la suma de todas las incapacidades
conocidas, nuestro poderdante cuenta con una incapacidad permanente, parcial y
definitiva del 60,13%.
2.- Ganancia Mensual: En oportunidad del siniestro, Thiago tenía 13 años,
por lo que, claramente no tiene ninguna ganancia mensual ya que vive con sus
padres, por lo que, considero prudente tomar como base el equivalente a un Salario
Mínimo, Vital y Móvil, que a la fecha ascienda a la suma de $12.500.
Teniendo en cuenta las pautas mencionadas supra, advierto que, el 60,13%
(porcentaje de incapacidad) del monto señalado precedentemente es de $7.516,25,
correspondiendo multiplicar dicha suma por trece (13) períodos -incluido el SAC- y
sumarle un 6% anual, arribando así al monto de $103.573,93, siendo el mismo
equivalente a la variable "a".

PARA OBTENER EL VALOR DE "b" TENDRÉ EN CUENTA EL SIGUIENTE


PARÁMETRO:

- Edad del damnificado: Thiago, en oportunidad de ocurrir el siniestro tenía


13 años, por lo que, el lapso resarcible es 52 años (65-13), al que corresponde el
coeficiente 15,7556.

- APLICACIÓN DE LA FÓRMULA "MARSHALL ABREVIADA"

Habiéndo obtenido los valores correspondientes, a continuación aplicaré la


fórmula Marshall abreviada:

a = $103.573,93
b = 15,7556

$103.573,93 x 15,7556 = $1.631.869,33

En definitiva, aplicando la Fórmula Marshall abreviada en función de las


pautas obtenidas precedentemente ($103.573,93 x 15,7556) arribo a la suma de
PESOS UN MILLON SEISCIENTOS TREINTA y UN MIL OCHOCIENTOS SESENTA
y NUEVE CON TREINTA y TRES CENTAVOS ($1.631.869,33).

B.-) DAÑO MORAL: En cuanto a mí concierne, resulta a todas luces


evidentes que la lesión física sufrida como consecuencia del evento dañoso le ha
ocasionado a mi mandante una alteración grave a su espíritu, la cual se extendió a los
días posteriores y hasta la actualidad.
En efecto, el daño moral es la lesión a los sentimientos que determina dolor o
sufrimiento físico, inquietud espiritual o agravio a las afecciones legítimas, y en general
a toda clase de padecimiento; comprende también las molestias en la seguridad
personal de la víctima o en el goce de sus bienes.
Concretamente, el niño Thiago Lagarza siente miedo, ansiedad, angustia y
fenómenos de flash back, estado de alerta permanente al ir por la calle y que vuelva a
sufrir un nuevo siniestro.
Es que, no puede negarse el impacto emocional que de un modo notorio le
causa a un niño de esa edad (13 años) un accidente por el cual transitó la vivencia de
haber sido embestido por un vehículo, caer pesadamente al asfalto, sufrir
politraumatismo, fractura de femur y los dolores consecuentes, ser trasladado al
Hospital, recibir medicación, ser inyectado, permanecer varios dìas internado,
someterse a una intervención quirúrgica, tener la pierna afectada e inmobilizada por
varios meses.
Por otra parte, no puede asegurarse que el niño Lagarza pueda volver a
practicar deportes (era amante del fútbol), pero en caso de que pudiera, no podrá
hacerlo del mismo modo en que lo hacía antes del accidente, quedando así
evidenciado el sufrimiento espiritual padecido.
Respecto a la procedencia del rubro en análisis, la jurisprudencia ha dicho:
"Por el contrario, entiendo cumplida la carga de acreditación del daño moral invocado,
porque el mismo es una consecuencia inmediata del impacto emocional que de un
modo notorio le causa a una niña de esa edad un accidente por el cual transitó la
vivencia de haber sido embestida por un vehículo, caer de la bicicleta al asfalto, sufrir
politraumatismo y los dolores consecuentes, ser trasladada al Hospital, recibir
medicación, ser inyectada, permanecer un día internada y recibir el alta, sin que por
ello mengüen sus padecimientos de un modo instantáneo, como tampoco la angustia
sufrida por el temor que de un modo patente le causó dicho siniestro. En tal sentido
calificada doctrina considera indemnizable el daño moral, aún en supuestos de
ausencia de lesiones, aunque en el presente caso las mismas fueron constatadas
(conf. Zavala de González, Matilde: "Tratado de Daños a las Personas - Resarcimiento
del Daño Moral ", pág. 245, Astrea, 2.009). Al respecto la autora citada alude al
siguiente pronunciamiento: "La procedencia del daño moral no está ligada
necesariamente a la existencia de lesiones físicas, aunque éstas, cuando las hay,
constituyen un fundamento mayor para concederlo" (CNCiv, Sala M, 16.02.94, Rep JA,
1995-429, n° 142). También puede indicarse el siguiente precedente: "La existencia de
daño moral se tiene por acreditada por el solo hecho de la acción antijurídica y se
configura in re ipsa, por ello es al responsable a quien le incumbe acreditar una
situación objetiva que excluya la posibilidad del nocivo estado espiritual generado por
aquélla" (conf. Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario, sala II,
Bermejo, Cecilia B. c. Banco Credicoop C.L., 28.12.06, LLLitoral 2007, septiembre,
914). (Extraído de Microjuris en los autos caratulados: B. B. M. Y T. N. C. por si y en
representación de su hija menor J. J. B. Y E. A. B. C/ C. G. J. y/u otros s/
indemnización de daños y perjuicios, Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y
Comercial de Santa Fe, Fecha: 5-jul-2016, Cita: MJ-JU-M-100115-AR | MJJ100115 )
Sentado ello cabe señalar, en cuanto a la cuantificación del daño moral, que
el mismo depende del arbitrio judicial, resultando que para establecerlo, basta la
certeza de que ha existido sin que sea necesaria otra precisión y no requiere prueba
específica alguna. Su monto se debe compadecer con el padecimiento sufrido por la
actora y el que le puede traer en lo sucesivo. Es así que, en el caso concreto V.S.
debe tener en cuenta para cuantificarlo:
Daño estético: El presente rubro no debe ser tratado en forma autónoma, sin
embargo, no puede desconocerse la repercusión espirtual que le ha generado a
Thiago las cicatríces permanentes en su rostro y pierna.
En otras palabras, le lesión estética no constituye una categoría
independiente o un tercer género de daños, sino la causa o fuente generadora de
daños resarcibles, que pueden ser de carácter patrimonial, o bien, tal como se reclama
en el presente ítem, de carácter moral, toda vez que el desmejoramiento estético por
el niño Thiago constituido por tres (2) cicatrices en el rostro y dos (2) cicatrices en la
pierna que lo acompañarán hasta el final de sus días, repercute en su esfera espiritual
y psicológica.
Daño Psicológico: El daño psicológico consiste en la perturbación
permanente del equilibrio espiritual preexistente y tiene carácter patológico. Será
material cuando causa un grado de incapacidad psíquica mensurable en dinero o
cuando se reclaman los costos del tratamiento psicológico, ambas circunstancia se
encuentran configuradas en el presente caso.
Ahora bien, también pueden producir daños espirituales y deben ser tenidos
en cuenta a la hora de cuantificar el daño moral.
En el presente caso, nuestro poderdante padece alteraciones en su
personalidad, inestabilidad, depresión y una gran incertidumbre las cuales se
manifiestan mediante temor de subirse a cualquier tipo de vehículos, en particular
motocicletas.
Su personalidad a partir del evento dañoso ha variado, respecto a su familia y
amigos, es que, Thiago siente un gran complejo como consecuencia de las cicatrices
que le han quedado en su rostro y pierna afectada producto de la lesión y la cirugía a
la que fue sometido, generándole mucha verguenza utilizar mallas o shorts cortos, lo
que claramente evidencia una patología psicológica producto del tráuma que debió
padecer.
Corolario: Finalmente, si bien -tal como lo vengo argumentando- considero
que los daños señalados no constituyen rubros autónomos, eso no quiere decir que no
deban ser tenidos en cuenta por V.S. al momento de cuantificar el presente concepto.
Es así que, el modo de cuantificar el presente rubro, según la mayor parte de
la doctrina y jurisprudencia, es en función de la lesión objetivamente sufrida, buscando
otorgar un monto indemnizatorio que sirva de alguna manera para paliar el trastorno
espiritual padecido, por lo que, considero justo y equitativo reclamar por el presente el
10% de lo que corresponda por el rubro incapacidad parcial y permanente, el cual
equivale a la suma de PESOS CIENTO SESENTA y TRES MIL CIENTO OCHENTA y
SEIS CON NOVENTA y TRES CENTAVOS ($163.186,93).

C) TOTAL DE LA SUMA RECLAMADA POR EL NIÑO THIAGO LAGARZA:


Realizando la suma de los montos reclamados en los acápites anteriores, arribo a la
suma de PESOS UN MILLON SETECIENTOS NOVENTA y CINCO MIL CINCUENTA
y SEIS CON VEINTISEIS CENTAVOS ($1.795.056,26), siendo dicho monto el que se
reclama en concepto de INDEMNIZACIÓN INTEGRAL por los daños ocasionados al
niño Thiago Lagarza.

2) DAÑOS OCASIONADOS AL SR. CARLOS ALBERTO LAGARZA:

A.- DAÑO PATRIMONIAL:

A.1) DAÑO EMERGENTE:


A. 1. A) DESTRUCCIÓN DEL MOTOVEHÍCULO: El presente rubro pretende
requerir el reintegro del dinero abonado por mi mandante o del necesario para hacer
frente al arreglo de los daños sufridos por el vehículo en el siniestro víal; es decir, el
valor de las reparaciones para poner al vehículo en las condiciones que se encontraba
antes del evento dañoso.
Es así que el Sr. Lagraña -títular registral del motovehículo- sufrió lesiones
materiales en su motovehículo marca MOTOVEHICULO MARCA ZANELLA
MODELO ZB, COLOR ROJO , DOMINIO 800- HUR
A continuación describiré los daños sufridos por el motovehículo mencionado:
- Destrucción total de carenado completo original, asiento, baúl, arco posa-
pie, espejos, llanta delantera y trasera, chapista, costo de presupuesto y mano de
obra.
La cuantificación de dichos daños se detallan en el presupuesto que se
adjunta a la presente demanda y fuera emitido el día 27/03/2019, ascendiendo la
misma a la suma de PESOS TREINTA y UN MIL NOVECIENTOS NOVENTA y
CINCO ($ 31.995,00).

A.1. B) PRIVACIÓN DE USO: Esta partida indemnizatoria consiste en los


perjuicios que causa durante el lapso de los arreglos la indisponibilidad de un vehículo
destinado a uso particular, puesto que el damnificado, lógicamente se ve privado de su
uso debiendo, además de la incomodidad que ello implica, recurrir en su remplazo a
otros medios de transporte, como ser colectivos, remises o taxis.
Al respecto la jurisprudencia ha dicho: "En cuanto a la privación del rodado,
es claro que el tiempo que demanda la reparación es una consecuencia inmediata y
necesaria del evento y se halla o no efectuado, ella configura un daño cierto, aunque
futuro" (CN, Civ., Sala H, 27/06/89, "Garre, Hector Hugo c/ Masiel, Juan Antonio s/
sumario", cit. en Hector Eduardo Leguisamón, Derecho Procesal de los Accidentes de
Tránsito, Seg. Edición, Actualizado, Tomo II, Edit. Rubinzal Culzoni, pág. 14/15).
Y: "Que la sola privación del vehículo comporta por sí mismo un daño
indemnizable, no obstando a su procedencia que no se haya probado el alcance y
consecuencia que para el accionante tuvo tal privación" (CN. Civ., sala K, fecha
24/08/89, en los autos caratulados: "Salvaterra, Francisco Victor c/ Castiñeira, Raúl
Jorge s/ Sumario" Expte. 83.091 Hector Eduardo Leguisamón, Derecho Procesal de
los Accidentes de Tránsito, Seg. Edición, Actualizado, Tomo II, Edit. Rubinzal Culzoni,
pág. 14/15).
Analizado el caso concreto a la luz de los parámetros mencionados supra,
teniendo en consideración la gravedad de los daños ocasionados en el motovehículo
de mi mandante, Sr. Mendoza, es fácil advertir que aquel se ha visto imposibilitado de
utilizarlo, lo que le ha generado serios padecimientos que deben ser atendidos
mediante una indemnización acorde.
En efecto, por el tiempo que demandará la reparación, no podrá usar su
motovehículo para desplazarse a su trabajo, como tampoco para realizar actividades
recreativas, por lo que, considero más que justo reclamar por este rubro la suma de
PESOS QUINCE MIL ($15.000,00).

A.1. C) DESVALORIZACIÓN DEL VALOR VENAL DEL VEHÍCULO: Es la


pretensión dirigida a enjugar la pérdida de parte del valor venal de reventa del vehículo
en el mercado de unidades usadas que, no obstante su arreglo sufre todo vehículo
como consecuencia de un choque, como ser la afectación en partes vitales o
estructurales, la diferencia de coloración y textura en la pintura, como así también los
"enmascaramientos" a que son sometidas las imperfecciones de los paneles merced al
macillado, que son detalles que no escaparán a los ojos de un experto de donde se
sigue que quién adquiera el rodado, a la hora de efectuar la compra, habrá de
examinarlo previamente, y a poco que descubra las huellas apuntadas, reducirá
senciblemente el precio ofertado, muchas veces, magnificando las verdaderas
consecuencias del evento.
El menor valor no obedece a reparaciones incorrectamente realizadas, sino
ser la consecuencia de daños de difícil o complejos arreglos, tal como sucede en la
especie.
Por lo expuesto y en virtud de los medios de convicción que oportunamente
se producirán en autos, considero que corresponde reclamar por el presente concepto
la suma de PESOS TREINTA MIL ($30.000,00).

A. 1. D) GASTOS MÉDICOS Y DE MOVILIDAD ACTUALES: El responsable


debe resarcir todos los gastos terapéuticos y de curación que guarden relación causal
adecuada con el hecho generador. Quedan comprendidos dentro de este concepto
todas las erogaciones que el damnificado deba razonablemente realizar para lograr su
mejoría o curación, tales como honorarios de médicos, traslados, farmacia, tratamiento
de curación, etc. Se trata de un daño emergente actual.
Tanto la jurisprudencia como la doctrina anterior a la unificación del Código
Civil y Comercial era pacífica al sostener que no se requeria para su demostración de
una acabada prueba documental, pudiendo ser admitidos siempre que resulten
verosímiles en relación con la índole de los perjuicios.
Luego de la reforma en el año 2015, tal postura fue receptada en el art. 1747
del CCyCN, el cual, con apropiado criterio permite que ellos sean presumidos cuando
"sean razonables en función de la índole de las lesiones y la incapacidad".
Analizado el caso concreto bajo los lineamientos señalados, advierto que mi
mandante no solo ha tenido que realizar erogaciones para curarse las lesiones por él
padecida durante el siniestro, sino que además, también a tenido que realizar
erogaciones para su hijo, Thiago Lagarza, quién tal como lo relate en acápites
anteriores, sufrió una gravísima fractura en su femur y debió ser intervenido
quirúrgicamente.
En efecto, si bien en los presentes obrados no se acompaña prueba acabada
de cada uno de los gastos mencionados, lo cierto es que corresponde que los mismos
sean presumidos en función de la lesión objetivamente sufrida por tanto por el Sr.
Lagarza como por su hijo, sobre todo respecto a este último, que luego de haber sido
operado, hasta la actualidad debe seguir un largo tratamiento de rehabilitación que
implica gastos médicos, calmantes, ferula, kinesiología, etc..
Es por lo expuesto que considero justo y equitativo reclamar por el presente
rubro la suma de PESOS CIEN MIL ($100.000,00).

A. 1. E) GASTOS MÉDICOS, TRATAMIENTO Y MOVILIDAD FUTUROS: El


daño futuro -a diferencia del actual que se encuentra descripto en el acápite anterior-
es aquel que aún no se ha consumado al momento de dictarse la sentencia, pero que
se presenta como una previsible prolongación o agravación de un daño actual, o como
un nuevo menoscabo futuro, derivado de una situación de hecho actual (arts. 1739,
1745, 1746 y concs., Código Civil y Comercial).
En la especie, el daño futuro está constituido por aquellos gastos médicos y
de movilidad necesarios que, según el curso normal y ordinario de las cosas, el Sr.
Lagarza y su hijo deberán afrontar. A continuación, por razones de orden y método,
detallaré cada uno de estos gastos:
- Operación Estética: El niño Thiago, hijo del Sr. Lagarza, deberá practicarse
una intervención quirúrgica reconstructiva de la cicatrices en el rostro y pierna, a lo que
debe sumarse que mi mandante pretende efectuarse dicha práctica médica en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más precisamente con el Dr. Alberto J. Abulafia
(de quién ha recibido muy buenas referencias), cuya Clínica se encuentra ubicada en
Callao 1323 PB, Recoleta (Buenos Aires), Capital Federal, cuyo costo asciende a la
suma de PESOS CINCUENTA MIL ($50.000,00).
En este punto considero importante señalar, citado a los Dres. Ramón Daniel
Pizarro y Carlos Gustavo Vallespinos que, la víctima de un hecho dañoso tiene
derecho de elegir el médico y los establecimientos asistenciales que juzgue más
convenientes para la mejoría de su salud. No cuadra en este supuesto hablar de
economía de gastos, razón por la cual deben resarcirse todas las erogaciones
efectuadas a tal fin en la medida que estén en relación con la naturaleza y gravedad
de las heridas sufridas. (Tratado de Responsabilidad Civil, Tomo I, Parte General,
autores: Dres. Ramón Daniel Pizarro y Carlos Gustavo Vallespinos, pág. 724/725, Edit.
Rubinzal Culzoni).
- Pasajes aéreos: A la intervención señalada supra deberá sumarse los
pasajes aéreos a la ciudad de Buenos Aires.
En efecto, tomando como fuente la página de internet www.despegar.com.ar,
observo que un boleto aéreo en clase económica sin escalas (ida y vuelta) desde
Resistencia a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el mes de Enero (único mes en
que podría viajar por cuestiones laborales), ascienden a la suma PESOS OCHO MIL
($ 8.000,00).
- Hospedaje: A las erogaciones señaladas supra debe sumarse el hospedaje
por siete (7) días a fin que el Sr. Lagarza y su hijo efectúe el post-operatorio.
Por ello, del sitio web mencionado precedentemente, surge que un Hotel
cuatro (4) estrellas (que cumpliría los requisitos de comodidad de necesarios para que
mi mandante se encuentre bien atendido) ronda alrededor de $2.000 por noche, por lo
que, efectuando la operación aritmética correspondiente arribo que la estadía por el
tiempo requerido requiere una erogación de PESOS CATORCE MIL ($14.000,00).
- Gastos de movilidad: A lo expuesto hasta aquí corresponde agregar los
gastos que presumiblemente mi mandante deberá afrontar durante todo el post-
operatorio, no solamente comida, sino también medicamentos y movilidad,
considerando más que justo reclamar por los mismos la suma de PESOS SIETE MIL
($7.000,00).
Es que -tal como lo mencione en el acápite anterior-, no es indispensable
rendir una prueba detallada, ni la presentación en juicio de todos los comprobantes o
recibos correspondientes a dichas erogaciones, ni su reconocimiento total en sede
judicial; más aún teniendo en cuenta que lo que aquí se reclama son las erogaciones
que en el futuro deberá realizar el Sr. Lagarza, es decir, las mismas aún no se
efectuaron.
Sumando todos los ítems mencionados supra, arribo por el presente
concepto a la suma de PESOS CIENTO CINCUENTA y UN MIL SEISCIENTOS
SESENTA y SIETE ($151.667,00).

A. 1. F) TRATAMIENTO PSICOTERAPÉUTICO FUTURO: Como


consecuencia del evento dañoso el niño Thiago padece un trastorno por estrés post-
traumático, el cual le genera ansiedad y recuerdos recurrentes desencadenados por el
evento violento que tuvo que padecer.
En particular, mi mandante tiene temor de salir a la calle y subirse a
vehículos, en particular motocicletas.
A fin de paliar la lesión psíquica que padece, estimo necesario que el Thiago
deberá someterse a un tratamiento de tipo psicológico, con una frecuencia de una vez
semanal, por un período no inferior a un año a un costo que oscila los $700,00 la
sesión, honorarios vigentes en la práctica profesional privada, de tipo individual.
Dicho monto, deberá ser cubierto por el padre del menor, el Sr. Carlos
Alberto Lagarza, quién me ha manifestado su voluntad de atenderse con la Psicóloga
Lic. Rocio Moncada, de quién ha recibido excelentes referencias, siendo oportuno
recordar el derecho que le asiste al mismo de poder elegir con quien tratarse.
Siendo ello así, realizando los cálculos aritméticos correspondientes (los
cuales surgen de multiplicar $700 x 48 -cantidad de semanas que tiene un año-) arribo
a la suma de PESOS TREINTA y TRES MIL SEISCIENTOS ($33.600,00), suma por la
cual debe prosperar el presente reclamo.
B) DAÑO MORAL: Este tipo de daño, según las palabras de los Dres.
Pizarro y Vallespinos, constituye una minoración en la subjetividad de la persona
humana, derivada de la lesión a un interés no patrimonial.
Este daño moral tiene una vinculación con una lesión a un interés
extrapatrimonial del damnificado, que debe estar investido de la calidad de perjudicado
moral. Se refiere a intereses que afectan a la esencia misma de la dignidad humana y
que importa una minoración a la subjetividad
En otras palabras, implica una modificación disvaliosa del espíritu, en el
desenvolvimiento de la capacidad de entender, querer o sentir, consecuencia de una
lesión a un interés no patrimonial, que habrá de traducirse en un modo de estar
diferente de aquel al que se hallaba el damnificado antes del hecho, como
consecuencia de éste y anímicamente perjudicial.
En el caso que origina el presente, el agravio moral resulta evidente, ya que
al padecimiento de los daños recibidos se suma a la angustia por los nervios que ha
sufrido y un profundo malestar anímico, no solo por las lesiones físicas y materiales
propias producto del siniestro, sino sobre todas esas cosas y más importantes aún, ver
a su hijo, Thiago Galarza, yaciendo en el asfalto con claros signos de sufrimiento, le ha
provocado a mi poderdante un malestar interno indescriptible, el cual merece ser
resarcido.
Es que, nuestro mandante tuvo que padecer no solo el momento descripto,
sino que debió acompañar a su hijo de trece años durante todo el tratamiento, la
internación, la cirugía, el post-operatorio, la rehabilitación, etc.
En el presente caso, considero justo reclamar por el presente rubro el 5% de
lo reclamado por la rubro incapacidad permanente padecida por el niño Thiago
Galarza; ascendiendo dicho monto a la suma de PESOOCHENTA y UN MIL
QUINIENTOS NOVENTA y TRES CON CUARENTA y SIETE CENTAVOS
($81.593,47).

C) TOTAL DE LA SUMA RECLAMADA POR EL SR. CARLOS ALBERTO


GALARZA: Realizando la suma de los montos reclamados en los acápites anteriores,
arribo a la suma de PESOS CUATROCIENTOS CUARENTA y TRES MIL
OCHOCIENTOS QUINCE CON CUARENTA y SIETE CENTAVOS ($443.815,47),
siendo dicho monto el que se reclama en concepto de INDEMNIZACIÓN INTEGRAL
por los daños ocasionados al niño Thiago Lagarza.

VI.- LIQUIDACIÓN FINAL:


INDEMNIZACIÓN MONTO

INDEMNIZACIÓN INTEGRAL DEL NIÑO


THIAGO LAGARZA $1.795.056,26

INDEMNIZACIÓN INTEGRAL DEL SR. $443.815,47


CARLOS ALBERTO LAGARZA

TOTAL $2.238.872,16

VII- PRUEBAS.
1.- DOCUMENTALES:
a) Certificado de Cobertura del motovehículo de nuestro mandante.
b) Denuncia de siniestro ante la Compañía La Segunda (Seguro del
Motovehículo del actor).
c) Poliza de Seguro del vehículo de nuestro mandante y constancias de pago
en tres (3) fojas.
b) Fotocopia de carnet del Seguro.
c) Fotocopia de Licencia de conducir.
d) Fotocopia de Cédula de identificación del vehículo.
e) Fotocopia de título de motovehículo.
f) Fotocopia de DNI del Sr. Carlos Alberto Lagarza.
g) Fotocopias de DNI del niño Thiago Galarza.
h) Informe médico emitido el día 26/12/2018 respecto al Sr. Carlos Alberto
Lagarza que da cuenta de las lesiones padecidas.
i) Informe médico emitido el día 24/12/2018 respecto al niño Thiago Lagarza
que da cuenta de las lesiones padecidas.
j) Epicrisis del niño Thiago Adrián Lagarza, suscripta por el médico, Dr.
Rosemary, MP 6728.
k) Fotocopia de Formulario 02 firmado.
l) Fotocopia de Formulario 08 firmado.
ll) Denuncia original de Carlos Alberto Lagarza en el Dpto. División de
Criminalística de la Policía del Chaco y solicitud de examen e informe médico suscripto
por la Oficial Duarte Matilde.
m) Doce (12) fotografías del motovehículo del actor en 6 fojas.
n) Cuatro (4) fotografías del niño Thiago Lagarza.
ñ) Dos (2) Presupuestos de mecánicos para reparación de motovehículo.
o) Historia Clínica del niño Thiago Adrián en 25 fojas.
p) Expediente Penal del siniestro.
q) Tres (3) recibos de sueldos del Sr. Lagarza Carlos Alberto (originales y sus
copias).
r) Poder.
s) Pacto de Cuota Litis.

2) PRUEBA EN SUBSIDIO: En subsidio y en caso de impugnación de la


documental ofrecida, ofrezco que se libre oficio a las personas, empresas y/u
organismos que correspondan a fin de reconocer y/o desconocer la documental
aportada.

3) DOCUMENTAL EN PODER DE TERCEROS:


a.- Se libre oficio al Hospital Perrando y Hospital Pedíatrico a fin que
remitan la Historia Clínica, en particular, los registros del Servicio de Guardia y
Emergencia del día 23/12/2018 en relación al niño Thiago Lagarza, DNI Nº 47.022.255
y su padre, Sr. Carlos Alberto Lagarza, dni n° 35.803.254.
b.- Se libre oficio a la Equipo Fiscal que corresponda a fin que remitan el
Expediente penal correspondiente al siniestro víal de autos.
c.- Se libre oficio a División de Criminalística dependiente de la Policía de
la Provincia del Chaco a fin de que remitan todos los antecedentes del presente
caso, como croquis, pericial, fotografías, y todo documento de interés.

4) INFORMATIVA: Solicito que se libre ofico a:


a.- Solicito que se libre Oficio al Registro de la Propiedad del Automotor a
fin que informe el Títular Registral del vehículo Marca VOLKSWAGEN, modelo
COUNTRY, color gris, dominio colocado EOC-161 al momento del siniestro, como
así también informe si existe denuncia de venta de dicho vehículo y en su caso,
acompañe copia de la misma.
b.- Solicito que se libre oficio al Dr. Diego Schnellmann -Médico, Especialista
en Cirugías Plásticas- que tiene su Clínica ubicada en Arbo y Blanco 344 –
Resistencia, Chaco a fin que informe el costo de una microcirugía para quitar cicatrices
como las padecidas por el niño Thiago y plazo de recuperación en el post-operatorio.
En este punto considero importante señalar que no requeriremos oficio al Dr.
Alberto J. Abulafia, cuya Clínica se encuentra ubicada en Callao 1323 PB, Recoleta
(Buenos Aires), Capital Federal y donde mi mandante pretende llevarse a cabo su
microcirugía toda vez que dicha prueba implicaría tener que enviar Oficio Ley 22.172 a
dicho lugar, y por ende contratar un Estudio Jurídico que diligencie dicho recaudo;
todas erogaciones que el Sr. Carlos Lagarza no está en condiciones de afrontar.
c) Solicito que se libre oficio a la Psicóloga Lic. Rocio Moncada a fin que
informe el costo de una sesión de psicoterapia.
d) Solicito que se libre oficio a Aerolíneas Argentinas a fin que informe el
valor de un (1) pasaje (ida y vuelta y sin escalas) a la ciudad Autónoma de Buenos
Aires en el mes de enero (primera quincena).
e) Solicito que se libre oficio a las Agencias de Turismo I. Don Francisco y II.
Sototour, a fin que informe el valor promedio de la estadía en un Hotel cuatro (4)
estrellas en la ciudad Autónoma de Buenos Aires en el mes de enero (primera
quincena).

5.- PERICIAL MECÁNICA Y ACCIDENTOLÓGICA: Se designe perito único


de oficio a efectos de que:
a) Se practique una inspección del lugar del hecho e inmediaciones a fin de
determinar:
a) I. Ancho de la Calzada
a) II. Ancho de la acera
a) III. Visibilidad existente en el lugar del hecho e inmediaciones.
b) Efectuar croquis planimétrico y fijar posición inicial y final del automotor y
del motovehículo.
c) Efectuar tomas fotográficas del lugar del hecho e inmediaciones.
d) Determinar la mecánica del siniestro.
e) Determine los daños padecidos en el motovehículo.
f) Indique costo de reparación.
g) Indique el valor de la pérdida de parte del valor venal de reventa del
motovehículo en el mercado de unidades usadas que, no obstante su arreglo sufre
todo vehículo como consecuencia de un choque
h) Tiempo aproximado de reparación.
Al practicarse la pericia se deberá tener en presente las constancias y
elementos que fueran realizados por la Policía de la Provincia del Chaco, y/o sus
dependencias, tales como la División Criminalística, testimoniales y demás elementos
que se produzcan en los presentes obrados.

6.- PERICIAL MÉDICA: Solicito que se fije perito médico único de oficio a fin
que responda a los siguientes puntos de pericia, respecto al niño Thiago Lagarza,
DNI Nº 47.022.255:
a) Anamnesis.
b) Si el damnificado presenta secuelas del accidente de tránsito motivo de la
acción en autos, en tal caso describa los mismas por más leves que parezcan.
c) En caso de presentar lesiones, determine el médico cuáles serían las
secuelas de las lesiones.
d) Si el reclamante padece de daños conforme a lo manifestado en el punto
"INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE". En caso de ser afirmativa su respuesta,
manifieste si dichos daños se encuentran o podrían encontrarse relacionados con el
accidente de tránsito sufrido.
e) Indique el grado de incapacidad por las afecciones manifestadas y
constatadas e indique cuál es el tratamiento a realizar.
f) Indique el especialista si el reclamante padece de otros daños no descriptos
en la presente demanda en relación a la zona de estudio. En caso afirmativo, señale
cuáles son, su implicancia, la relación con el accidente ocurrido, la problemática que
conlleva, tratamiento a seguir, e incapacidad padecida.
g) Cualquier otro dato de interés para la causa.
DESIGNO CONSULTOR TÉCNICO: Que, conforme lo autoriza el último
párrafo del art. 265 del CPL, vengo a designar consultor técnico a la Perito Médico,
Dr. Jorge Vega, MP 3285, domiciliado en Sauce 445, ciudad de Barranqueras.

3. PERICIAL PSICOLÓGICA: Solicito se designe perito psicólogo único de


oficio, para que informe respecto al niño Thiago Lagarza, DNI Nº 47.022.255 sobre
los siguientes puntos:
a) Estado emocional y sentimental luego de verse alterada su capacidad
física y estética y, por lo tanto, su imposibilidad de mantener un ritmo de vida y su
satisfacción plena, tal como lo venía realizando previo al accidente.
b) Determine el especialista la existencia de una alteración emocional como
consecuencia del accidente padecido.
c) Por su parte, deberá evaluar si tal acontecimiento anteriormente descripto
generó un daño que supuso una modificación o alteración a su personalidad,
expresada a través de síntomas, inhibiciones, depresiones, etc., y si ha sufrido
trastornos de su estructura psicológica, variaciones del humor y/o cualquier otro
síntoma que pudiera referirse.
d) Grado de incapcidad psicológica.
e) Si el cuadro referido en los puntos precedentes genera una desvitalización,
que empeora la relación con sus familiares, con actitudes de irritabilidad, agresividad,
impaciencia, cinismo, suspicacia, intolerancia, pérdida del sentimiento de competencia
e idoneidad profesional, desmotivación, pérdida de la autoestima laboral, deserción y
abandono de tareas ante los intensos dolores sufridos.
f) Si la cicatriz padecida por el niño Thiago Lagarza repercute en su esfera
psíquica, y en su caso, de que manera lo hace.
g) Si el actor se encuentra afectado en el orden psíquico frente a la
perspectiva de no poder realizar las tareas que efectuaba con anterioridad.
h) Determine si el damnificado presentó síntomas reactivos post-traumáticos
experimentados como consecuencia de las lesiones sufridas en el hecho de autos, y
en su caso precise sus características;
i) Establezca si dichos síntomas generaron o no una disfunción de su
personalidad.
j) Precise si dichas disfunciones son transitorias o pueden llegar a ser
crónicas;
k) Cuál es el grado de incapacidad laboral que presenta el actor como
consecuencia de su afección en el orden psicológico, no solo por las dificultades que
tendrá para conseguir trabajo en su vida adulta, sino también por su dificultad para
continuar desarrollando actividades sociales o culturales que realizaba hasta el
momento del accidente.
l) Para que informe el experto si como consecuencia del accidente y sus
secuelas incapacitantes el actor se ve aquejado por un síndrome depresivo y en su
caso de que tipo y grado.
ll) Establezca si el actor supero el stress reactivo post traumático agudo y, en
su caso, si han tendido a restablecer sus equilibrios físicos, psicológicos y sociales, es
decir, a la reformulación de un nuevo proyecto de vida, o si va lentamente tendiendo a
la cronificación.
m) Si el actor se encuentra en condiciones de afrontar cualquier otra actividad
laboral en el futuro -cuando sea mayor-, especialmente si podría aprobar exámenes
ocupacionales.
n) Indique si el actor necesita de asistencia psicoterapéutico, en su caso qué
tipo de tratamiento, tiempo aproximado de duración y costo del mismo según
honorarios profesionales.
ñ) Para que indique todo otro dato de interés para el esclarecimiento de la
presente causa.
DESIGNO CONSULTOR TÉCNICO: Que, conforme lo autoriza el último
párrafo del art. 265 del CPL, vengo a designar consultor técnico a la Perito Psicóloga,
Lic. Rocio Moncada, domiciliada en San Lorenzo 1256.

6.- TESTIMONIALES: Solicito que se cite a los siguientes testigos:


a) Eduardo Gomez, empleado, con domicilio en Juan B. Justo 1095.
b) Luis Alberto Gauna, DNI Nº 12.172.265, Jubilado de la Policia, Rivadavia
959.
c) Agustina Alicia Espìndola, DNI Nª 17.369.764, empleada, Mz. 45, C. 9, Bº
España.
d) Debora Isabel Paez, DNI 37.197.934, empleada, Pueyrredon 989.
e)Oscar Dana Zalazar, DNI 29.219.655, desocupado, Corrientes 577.
f) Angel Walter Espindola, DNI 26.447.417, autónomo, Pueyrredon 725.

VIII.- RESERVA DEL CASO FEDERAL: Formulo expreso planteo del Caso
Federal para el supuesto improbable de que las instancias ordinarias no acogieran la
acción deducida formal o sustancialmente, conforme a las prescripciones del artículo
14 de la Ley 48, a fin de articular oportunamente el recurso extraordinario ante la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, por violación de los preceptos constitucionales
individualizados en esta presentación.
Invocándose la doctrina de la gravedad institucional, creada por la CSJN para
ampliar su competencia en casos extremos y superar límites formales para la
procedencia del recurso extraordinario federal.

IX.- SOLICITO ACREDITACIÓN DE CONTRATO DE SEGURO BAJO


APERCIBIMIENTO DE LO DISPUESTO POR EL ART. 225 INC. 6): El art. 225 inc. 6)
del CPCC reza: "Podrá solicitarse la afectación de bienes al resultado de un proceso,
si no hacerlo pudiere impedir o dificultar la ejecución de que se trate. Sin perjuicio que
ello signifique exclusión de otros supuestos, procederá cuando: (...) 6) El accionado
por responsabilidad civil que requerido al efecto, no acreditare la existencia de contrato
de seguro que ampare a los damnificados por tales siniestros, al tiempo de ocurrir los
hechos aseverados, cuando la ley así lo exigiere".
A su vez, la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 en su art. 68 primera parte
establece: "Todo automotor, acoplado o semiacoplado debe estar cubierto por
seguro, de acuerdo a las condiciones que fije la autoridad en materia aseguradora,
que cubra eventuales daños causados a terceros, transportados o no. "
Por ello, solicito que en oportunidad de correr traslado de la presente acción
se INTIME al demandado para que acredite la existencia de un contrato de seguro que
lo ampare por el evento dañoso producido, bajo apercibimiento de aplicación de la
norma citada supra.

X. EXIMICIÓN DE COPIAS: Atento a la cantidad de copias acompañadas, lo


que torna dificultosa y excesivamente costosa su reproducción -gasto que resulta
inaccesible para nuestro poderdante-, solicito que se lo exima de copias para traslado.
XI. PETITORIO: Por lo expuesto a V.S. SOLICITO:

1) Nos tenga por presentados, parte, con domicilio real denunciado, legal y
electrónico constituido, dándosenos en autos la intervención que por derecho
corresponda en mérito al poder acompañado.
2) Tenga por promovida esta acción en los términos que se expresan.
3) Reservese la documental en Caja fuerte del Tribunal.
4) Disponga el traslado de esta demanda en la forma y por el término de ley.
5) Se nos exima de copias para traslado.
6) Se tenga presente la reserva del caso federal.
7) Se intime a la contraria en los términos previstos por el art. 225 inc. 6) del
CPCC.
8) Oportunamente, haga lugar a esta ación en todas sus partes, con costas a
cargo de la contraria.
Proveer de Conformidad. SERÁ JUSTICIA





