Vous êtes sur la page 1sur 2

THOMASIUS, CHRISTIAN (1655-1728)

Guardar como Pdf


Imprimir
Enviar este enlace por e-mail a un amigo
Ver más Biografías

Christian Thomasius (Thomas), luterano alemán, nació en Leipzig el 1 de enero


de 1655 y murió en Halle el 23 de septiembre de 1728.

Estudió filosofía en
Leipzig (máster en
filosofía y letras,
1672) y
jurisprudencia en
Francfort, 1675-78;
fue abogado y
docente privado en
Leipzig, defendiendo
con gran energía la
ley natural de Samuel
Pufendorf. En una
disputación, De
crimine bigamiæ
(1685), afirmó que la
poligamia no era
contraria a la
naturaleza. En las
huellas de Pufendorf
publicó Institutiones
jurisprudentiæ divinæ
(1688), donde
avanzó sus ideas
sobre derecho
natural, negando que
se derivara del
estado primitivo de la
naturaleza. Su
caricatura de la
pedantería de los
eruditos y la
intolerancia de los
teólogos, así como
ataques personales,
desembocaron en
muchas quejas y
Christian Thomasius finalmente en una
orden, en 1690, del
consistorio superior prohibiéndole enseñar o publicar. Al no tener auto-
sostenimiento se fue a Berlín, donde el elector Federico lo nombró para el
consejo y para enseñar en Halle. Thomasius rápidamente congregó un gran
número de estudiantes, poniendo el fundamento para la universidad de Halle,
que fue inaugurada en 1694, siendo segundo profesor de jurisprudencia y
primer profesor en 1710.

Thomasius no fue un espíritu creativo, pero captó con firmeza los


pensamientos progresivos de su tiempo, defendiéndolos con intrépido coraje.
Dotado con un corazón amplio, abierto y cálido, aunque también demasiado
impulsivo a veces, combatió y ridiculizó los prejuicios en boga, la fe en la
autoridad, la pedantería y la intolerancia, convirtiéndose de esta manera en un
campeón de la Ilustración en Alemania. Su arma era la razón, pero no era un
pensador profundo que retrocediera a principios últimos, siendo sus
razonamientos de sentido común. Empleó en la lucha el silogismo y estimó el
método matemático de Christian Wolff como un escolasticismo revisado
meramente. Fue empiricista, mentalmente relacionado con Locke, por quien fue
influenciado en más de un aspecto. Fue un representante típico de la tendencia
práctica de la Ilustración, cuyo objetivo más elevado era la utilidad y la felicidad
común. Contra la especulación y la lógica en religión define la fe como
"confianza del corazón en Dios" y está presto a reconocer la influencia de la
Providencia en los incidentes de su vida. Desprecia a los Padres, rechazando
el dictado de los credos, contempla a las iglesias como sectas y flagela a los
teólogos dominantes y cazadores de herejías. Fue en gran manera estimado
como colega de los pietistas en Halle. Aunque concordó con el pietismo en su
oposición a los sistemas teológicos y a la filosofía de las escuelas, en el énfasis
sobre la piedad práctica, en el recurso a la Escritura y en la liberalidad sobre
los credos, escogió a Francke como su confesor y admiró a Spener
grandemente, no obstante no estuvo en sintonía con los puntos centrales del
pietismo, el pecado y la gracia.

Sus esfuerzos en favor de la Ilustración fueron incansables. Sus servicios para


el saber estuvieron en los campos de la jurisprudencia y la filosofía. Su única
actividad filosófica básica fue su trabajo preliminar psicológico; la investigación
de la naturaleza del hombre es para él el fundamento de toda ciencia. Por otra
parte su filosofía es popular y práctica. Testimonios de su tendencia práctica
son Einteitung zu der Vernunftlehre (1691); Ausübung der Vernunftlehre (1691);
Einleitung zur Sittenlehre (1692) y Ausubung der Sittenlehre (1696). Entre las
esferas de la revelación y la filosofía, Thomasius extrajo una clara distinción.
En su especialidad sostuvo además el principio del derecho natural en
Fundamenta juris naturæ (1705). En una serie de obras sobre derecho
eclesiástico, reconoce al Estado como puramente secular y a la Iglesia como
una sociedad dentro de su dominio. El poder del soberano es supremo sobre
los teólogos y la Iglesia, limitado sólo por la revelación. Se opuso a ciertas
formas de severidad, como contra la brujería, que negó (De crimine magiæ,
1701), y el potro (De tortura ex foris, 1705), favoreciendo el ejercicio del
derecho del perdón por parte del soberano en casos de homicidio.

© No se permite la reproducción o copia de este material sin la autorización expresa del autor.
Es propiedad de Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo

http://www.iglesiapueblonuevo.es/index.php?codigo=bio_thomasiusc