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Curso: Filosofía y Ética

Alumno: Gamarra Hilarión, Giancarlo


Profesora: Delgado Mejía, José
Fecha: 08/05/2019

El varón domado – Esther Vilar

Critica:
Personalmente concuerdo en muchas cosas con lo dicho por Esther Vilar, aclarando
obviamente algunas excepciones, ya que no todas las mujeres coinciden con las
descripciones dichas, pero una gran mayoría si, aunque muchas de ellas no lo quieran
aceptar. Al dar esta opinión no creo estar ofendiendo a ninguna mujer ya que solo es
una opinión y como tal puede ser errónea. Continuando con lo dicho por Esther Vilar
creo que los hombres si hemos sido domados por las mujeres, ya que dependemos de
ellas, hacemos de todo por ellas y más cuando se está enamorado. Y algunas mujeres
se aprovechan de esto para conseguir beneficios, beneficios causados por el sacrificio
del hombre y muchas de ellas solo nos ven como un cajero o una máquina que les
dará todo lo que les gusta.
Por otra parte describe el carácter de la mujer, a lo cual las describe como
calculadoras, frívolas y sin sentimientos, y pues es muchas ocasiones así, pueden
estar llorando por fuera, pero por dentro lo tienen todo planificado. Las mujeres
aprenden a reprimir sus deseos sexuales, para así extorsionar después a los varones
por la vía sexual. No les importa tanto el sexo. Es un placer para ellas, obviamente,
pero no el mayor de todos. Tendría prioridad incluso comprarse un par de botas
nuevas. En otras palabras, la mujer es totalmente interesada y materialista. Esther
dice que la mujer no desarrolla su inteligencia, no porque no sea capaz, sino porque
no lo necesita, ya que para eso está el hombre, para hacerlo por ella y darle lo que
quiere. Las mujeres tratan de impresionar a las otras mujeres, y la mayor competencia
pasa por quién de ellas se lleva al hombre más económicamente valioso.
También nos explica porque el hombre se somete a la mujer, ya que el hombre al ser
alguien inteligente, piensa en cada decisión que pueda tomar y le da miedo las
consecuencias que puede tener dicha decisión. Es más tranquilizador servir a otra
persona y así no preocuparse de lo que pase. Y la mujer no tiene problemas con esto
ya que ella jamás se pondría a pensar sobre estas cosas. Por decirlo de otra forma, el
hombre sabe y quiere ser sometido.
También nos habla sobre los hijos y las tarea del hogar que realiza la mujer, y pues
para las mujeres las tarea del hogar no suelen ser tan terribles como nos quieren dar a
entender, es más para ellas son fáciles y cómodas y sirven de excusa para quedarse
en el hogar sin hacer nada. Y con respecto a los hijos las mujeres solo suelen hacerse
cargo de ellos los primeros años, ya que pueden exigir un poco de ellas, pero ya con el
jardín y las escuelas tienen resuelto ese problema, la propia sociedad está siempre
atenta de lo que desean.
También le da explicación a el porque de que algunas mujeres trabajen, tal vez porque
se casaron con un hombre fracasado, que no gana lo suficiente para complacerlas. O
porque la mujer es estéril y el hombre al enterarse de esto la deja, y para la mujer es
difícil buscar alguien que la mantenga con ese problema. Tal vez trabaje porque sea
fea y después de haberlo intentado y no conseguir pareja, finalmente se resignó y tuvo
que rescatar su inteligencia, antes de que se le eche a perder. Generalmente son
inteligentes y trabajan para sí mismas, no para una pareja o hijos. Pueden llegar muy
lejos y debido a esto actúan como si fueran una maravilla del mundo, subrayan su
femineidad, que “es una mujer que triunfo”… como si los hombres no lo hicieran. Son
un grupo muy reducido, pero existen. Y luego está la mujer emancipada, una mujer
bella que siempre ha tenido un esclavo detrás de ella. Esta mujer decide
voluntariamente trabajar, y lo hace, pero solo en lugares de categoría, donde pueda
cruzarse con ricos y magnates. Se suele gastar todo su dinero en ropa cara y cree que
por trabajar es inteligente y habla con desprecio de las amas de casa, pero suele ser
tan tonta como las demás. Su trabajo no suele ser difícil, pero a ella le da la ilusión de
que sí. Le molesta que su ascenso sea lento, piensa que a las mujeres no se les dan
las mismas oportunidades. Así que, en vez de esforzarse por lograr un ascenso en su
lugar de trabajo, sale a manifestaciones pintada como un payaso a reclamar por la
igualdad de la mujer. No se le ocurre que ellas mismas son las culpables, por su falta
de interés, o su poca responsabilidad. La emancipada, en vez de ser un alivio para su
marido, es una carga mayor, porque lo explota todavía más que las otras.
En conclusión las mujeres tienen siempre su comodín bajo la manga, y ese comodín
es la ayuda del hombre. Aún las mujeres emancipadas no saben lo que es la dura
lucha de un varón, y a pesar de que todos le hagan la vida fácil, siguen reclamando
histéricamente más "derechos" para las mujeres. No quieren igualdad, si no que por
ser mujeres le den todo servido. Parecen pensar que a los hombres nos regalan algo
por ser hombres y no es así.