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INSTITUCION EDUCATIVA DISTRITAL LICEO DEL NORTE

NOMBRES APELLIDOS
CURSO DECIMO: ______ TEMA INTRODUCCIÓN A LA QUÍMICA – HISTORIA DE LA QUÍMICA
ASIGNATURA QUIMICA PERIODO PRIMERO DOCENTE JUAN CARLOS ARIAS VEGA
LOGRO: Analiza el proceso constitutivo y evolutivo de la química como ciencia y su aplicación en nuestro entorno actual.
INDICADOR DE LOGRO: Valora la importancia de la formación científica para la comprensión e interpretación de la dinámica de la
química, reconociendo sus áreas de estudio.
Identifica históricamente los avances de la química.

QUE ES QUIMICA Y SU OBJETIVO


La Química es una ciencia cuyo objetivo es el estudio de la materia en cuanto a su composición, propiedades y transformaciones. Pero
lo que distingue a la química de otras disciplinas que se ocupan del estudio de la materia es que relaciona todo esto con su
microestructura; es decir con el mundo de las partículas que la constituyen.

La primera finalidad de la Química es averiguar cómo los materiales pueden identificarse o distinguirse por las sustancias de que están
formados los objetos. Al contemplar nuestro mundo material se observan incesantes cambios en los que unos cuerpos desaparecen y
se transforman en otros distintos. Estos cambios o transformaciones se conocen como reacciones químicas.

La química no se limita al estudio de las sustancias que componen los seres vivos e inanimados existentes sobre la tierra, así como de
las que constituyen las estrellas, sino que, más importante, extiende incluso su finalidad al descubrir incesantemente nuevas
sustancias que no se encuentran en la Naturaleza y cuyas propiedades y aplicaciones las hacen en muchísimos casos de incalculable
valor.

¿POR QUE ES IMPORTANTE LA QUIMICA?


Cualquier aspecto de nuestro bienestar material depende de la Química en cuanto esta ciencia proporciona los medios adecuados que
lo hacen posible y así, por ejemplo, en lo que se refiere a nuestros medios de locomoción, la Química suministra aceros especiales y
aleaciones ligeras,

Podríamos pensar en la Cirugía sin anestésicos y antisépticos ó en los aviones sin aleaciones ligeras ni gasolinas especiales, en los
vestidos sin colorantes, en los puentes sin hierro y cemento, y en los túneles sin explosivos.

El avance prodigioso de nuestra civilización en los últimos doscientos años, ha sido muchísimo mayor que en los cuatro mil
anteriores, debido al desarrollo y aplicación de la ciencia química, por la que el hombre ha adquirido un control sobre el medio exterior
y aumentado su independencia respecto de él.

ACTIVIDAD 1
1. ¿Por qué consideras a la química importante?
2. En la naturaleza, ¿Cuál crees que es el papel de la química?
3. ¿De qué manera consideras que la química avanza en el campo científico?
4. Nombra algunas sustancias químicas que sean útiles en tu casa.
5. Consulta en el diccionario las palabras subrayadas.
6. Escribe cuales son las ramas de la química y explica su campo de acción.
7. Con tus palabras, define la química.
EL METODO CIENTIFICO
Es un proceso destinado a explicar fenómenos, establecer relaciones entre los hechos y enunciar leyes que expliquen los fenóm enos
físicos del mundo y permitan obtener, con estos conocimientos, aplicaciones útiles al hombre.
Este método tiene unos pasos que son:
Observación: Consiste en la recopilación de hechos acerca de un problema o fenómeno natural que despierta nuestra curiosidad. Las
observaciones deben ser lo más claras y numerosas posible, porque han de servir como base de partida para la solución.
Hipótesis: Es la explicación que nos damos ante el hecho observado. Su utilidad consiste en que nos proporciona una interpretación
de los hechos de que disponemos, interpretación que debe ser puesta a prueba por observaciones y experimentos posteriores. Las
hipótesis no deben ser tomadas nunca como verdaderas, debido a que un mismo hecho observado puede explicarse mediante
numerosas hipótesis. El objeto de una buena hipótesis consiste solamente en darnos una explicación para estimularnos a hacer más
experimentos y observaciones.
Experimentación: Consiste en la verificación o comprobación de la hipótesis. La experimentación determina la validez de las posibles
explicaciones que nos hemos dado y decide el que una hipótesis se acepte o se deseche.
Teoría: Es una hipótesis en cual se han relacionado una gran cantidad de hechos acerca del mismo fenómeno que nos intriga.
Algunos autores consideran que la teoría no es otra cosa más que una hipótesis en la cual se consideran mayor número de hechos y
en la cual la explicación que nos hemos forjado tiene mayor probabilidad de ser comprobada positivamente.
Ley: Consiste en un conjunto de hechos derivados de observaciones y experimentos debidamente reunidos, clasificados e
interpretados que se consideran demostrados. En otras palabras la ley no es otra cosa que una hipótesis que ha sido demostrada
mediante el experimento. La ley nos permite predecir el desarrollo y evolución de cualquier fenómeno natural.

ACTIVIDAD 2
1. Lee y analiza la siguiente situación, luego responde lo que se te plantea.
Durante la clase de química, Andrés pregunta al profesor: ¿Es cierto que cuando el agua tiene sal disuelta demora más tiempo en
hervir? Antes de que el profesor pudiera responder, sus compañeros empezaron la siguiente discusión:

- Carlos: ¡Absurdo! No es verdad.

- Patricia: ¿Quién lo dice?

- Elena: ¿Por qué no hacemos la prueba?

2. Al analizar el diálogo, ¿Cuál de los estudiantes asumió una actitud del verdadero Investigador? ¿Por Qué?
3. ¿Qué harías tú en la práctica para resolver el problema planteado?
4. Señala cuáles serían las posibles causas que explican los resultados obtenidos.
HISTORIA DE LA QUIMICA

Época primitiva: No hay duda que la Química debía nacer con la conquista del fuego por el hombre, y que sus orígenes
deberán encontrarse en las artes y oficios técnicos del hombre primitivo, de los que tenemos idea por los materiales
usados por él y encontrados en los restos de las civilizaciones desaparecidas. Los artículos normalmente encontrados
son de metal, cerámica, vidrio, pigmentos y telas teñidas, por lo que la extracción de los metales de sus menas, la
fabricación de vidrios y cerámica, las artes de la pintura y del teñido, así como la preparación de perfumes y cosméticos,
práctica de la momificación y otros oficios análogos seguidos en las civilizaciones primitivas, constituyen los
conocimientos sobre los que está basada la «Química» de aquellos tiempos.

El hombre primitivo se interesaría en primer lugar por los metales por ser materiales resistentes y duraderos a los que
podía dárseles forma con mayor o menor facilidad. Su utilización constituye las sucesivas edades del oro y plata, del
bronce y del hierro.

Los objetos más antiguos conocidos son de oro, situándose en una época anterior a los 5000 años a. J.C. Por hallarse
este metal libre y por su bello color, su inalterabilidad y su rareza ha sido siempre el metal precioso por excelencia. Para
los chinos tenía incluso propiedades sobrenaturales al creer que el que comía en un plato de oro llegaba a una edad
avanzada, y el que absorbía oro se hacía inmortal y tenía el privilegio de desplazarse instantáneamente de un lugar a
otro.

Por encontrarse a veces juntos el oro y la plata, y ser su separación difícil, se obtenía una aleación, el electrón (por s u
parecido al ámbar), que durante un gran tiempo se consideró un metal distinto.

En la Edad del oro y de la plata se conoció también el cobre, y no puede negarse que el primer hombre que obtuvo
deliberadamente este metal a partir de alguno de sus minerales sería un verdadero genio.

La Edad del Bronce se sitúa sobre los 4000 años a. J.C. En el Egipto de las primeras dinastías y en la Grecia de
HOMERO, el bronce ocupó el lugar del hierro en nuestra época. Los fenicios adquirieron una gran reputación en el
trabajo del bronce y, aunque pueblo poco belicoso, fabricaba las armas más ricas y mejores.

La Edad del Hierro sucede a la del Bronce y su principio puede fijarse sobre los 200 años a. J.C. Las dificultades que
ofrece su preparación y su trabajo hicieron del hierro en los primeros tiempos un metal oneroso, utilizado muy
parcamente. En la Edad del Hierro se aprendió a fabricar acero, se conoció que su resistencia aumenta con el temple y
se llegó incluso a protegerlo de la corrosión.

De todas las civilizaciones antiguas, la más avanzada en las artes químicas y la más relacionada con la química europea
moderna fue la egipcia. Los egipcios fueron maestros en la fabricación de vidrios y esmaltes; imitaban a la perfección los
metales nobles, así como el rubí, el zafiro y la esmeralda; utilizaron ampliamente el cuero y usaron la lana, el algodón y el
lino que sabían blanquear y teñir con índigo, púrpura y rubia, no desconociendo el uso de mordientes; prepararon
perfumes, bálsamos, productos de belleza y venenos, cuya química fue muy floreciente en la antigüedad; obtuvieron
jabones y diferentes sales de sodio, potasio, cobre, aluminio y otros metales; y utilizaron el betún en embalsamamientos
y en decoración. Pero todas estas prácticas eran fundamentalmente empíricas y no constituían una ciencia ni siquiera en
forma rudimentaria.

Doctrinas químicas antiguas. El hombre prehistórico, al buscar el origen y la naturaleza de todo lo que le rodeaba creó
los mitos en los que cada cosa, cada fuerza natural era un dios o una figura humana; de aquí las teogonías y las
cosmogonías de los pueblos primitivos, en las que los fenómenos se imaginan producidos por la acción de agentes
sobrenaturales cuya intervención' explica todas las anomalías aparentes del universo. Este estado teológico de la
Ciencia se mantuvo hasta el siglo VI a. J.C., en que apareció en Grecia un poderoso movimiento intelectual y sus más
grandes filósofos especularon sobre el mundo y sobre la naturaleza de la materia, y plantearon claramente muchos de
los problemas fundamentales de la Ciencia. La idea de la existencia de un principio permanente origen de todo fue ya un
principio tangible; para TALES, de Mileto (aproximadamente 624-565 a. J.C.) fue el agua; ANAXIMENES (alrededor de
585-524 a. J.C.) sostuvo que era, el aire, y para HERACLITO, de Efeso (aproximadamente 540-475 a. J.C.) era el fuego.
Más, tarde, EMPÉDOCLES, de Agrigento (alrededor de 500-430 a. J.C.) aceptó los elementos de sus antecesores, a los
que agregó ARISTOTELES uno más, la tierra, substituyendo así el principio único de la Escuela naturalista Jónica por los
cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego, que servían de alguna manera de soporte a las cualidades fundamentales de
caliente y frío, y seco y húmedo, y dos fuerzas cósmicas, el amor y el odio, que son las raíces de todas las cosas. Esta
teoría de los cuatro elementos fue aceptada por ARISTÓTELES de Estagira (384-322 antes de J.C.), el más grande
pensador griego y un infatigable escritor, cuya autoridad hizo que perdurase durante unos dos mil años.

Puede parecer sorprendente que los grandes pensadores griegos no buscasen una confirmación experimental de sus
abstracciones, pero ellos aceptaban que todo conocimiento debía adquirirse únicamente mediante pura especulación y
que el experimento no sólo era innecesario sino que incluso disminuiría su dignidad. Este error del empleo del
razonamiento sin experimentación mantuvo estacionado el progreso de la Ciencia durante muchos siglos.

La Alquimia. En la Edad Media, y especialmente en el período del 400-1000, conocido por la Edad Tenebrosa, la
preocupación teológica llena los espíritus y únicamente hacia el siglo VII empieza a adquirir la Ciencia entre los árabes
una cierta importancia. Los conocimientos químicos aprendidos de los egipcios y las ideas filosóficas heredadas de los
antiguos a través de la Escuela alejandrina dieron a la alquimia en manos de los árabes, y después en toda Europa, una
significación especial.

Los alquimistas consideraron los metales como cuerpos compuestos formados por dos cualidades-principios comunes, el
mercurio, que representaba el carácter metálico y la volatilidad, y el azufre que poseía la propiedad de combustibilidad.
En el curso del tiempo se unió un tercer principio, la sal, que tenía la propiedad de la solidez y la solubilidad. Estos tres
principios o elementos, los llamados «tría prima» de los alquimistas substituyeron en la Edad Media a los elementos
aristotélicos, y aunque al principio tuvieron un carácter abstracto, fueron considerados más tarde como materiales.
Consecuencia inmediata de su pensamiento fue para los alquimistas la posibilidad de la transmutación de los metales
innobles en nobles y, concretamente, la conversión del plomo, mercurio u otros metales corrientes en oro.

Esta transmutación, conocida como la «Gran Obra», debía realizarse en presencia de la «piedra filosofal» cuya
preparación fue la tarea primera de los alquimistas. En el siglo XIII se extendió el objetivo de la alquimia al buscar el
«elixir filosofal o de larga vida», imaginado como una infusión de la piedra filosofal, el cual debía eliminar la enfermedad,
devolver la juventud, prolongar la vida e incluso asegurar la inmortalidad. Se comprende que los alquimistas viejos
dedicasen sus últimas fuerzas a la consecución de este sueño.

Hoy conocemos que el problema de los alquimistas no era en esencia absurdo, aunque sí por la enorme desproporción
entre los medios de que disponían y los que serían necesarios. La producción artificial del oro para la ciencia del
Medioevo era un simple problema de técnica como puede serlo la del diamante para nosotros o la fabricación de
albuminoides.

La Alquimia fue, en general, una práctica secreta debido a los hombres que la relacionaban con la magia y a causa de
Dios, pues los alquimistas se creían los elegidos para ser depositarios de la verdad y por ello no debían divulgar sus
conocimientos. Escribieron en un lenguaje hermético describiendo más bien operaciones qué hechos y haciendo uso de
signos y símbolos. Un libro de alquimia, el Liber Mutus, no contiene ningún texto sino quince grabados, en su mayoría
ininteligibles, para hacer conocer la preparación de la piedra filosofal.

Los trabajos de los alquimistas, aunque infructuosos en el descubrimiento de la piedra filosofal y del elixir de larga vida, y
estériles, por tanto, en la consecución de la «Gran Obra», produjeron indudables progresos a la química del laboratorio,
puesto que prepararon un gran número de nuevas sustancias, perfeccionaron muchos aparatos útiles y desarrollaron
técnicas que constituyen la base de la subsiguiente investigación.

La alquimia árabe aparece con su más brillante cultivador GEBER (Abou Moussah Diafar al Sofi Geber), que parece vivió
y murió en Sevilla hacia finales del siglo VIII y fue uno de los sabios más grandes del mundo. GEBER escribió numerosas
obras y entre ellas la Summa Perfectionis, el tratado de Química más antiguo que se conoce. Posteriores a GEBER son
RHASÉS 0 RAZÉs (siglo X), AVICENA (siglo XI), cuyo prestigio fue inmenso como alquimista, filósofo, astrónomo,
matemático y, sobre todo, médico, y AVERROES (1126-1198), nacido en Córdoba, célebre por sus comentarios sobre
ARISTÓTELES y que ejerció un gran influjo en el pensamiento medieval. Se reconoce a los árabes el preparar la sal
amoníaco, el aceite de vitriolo (ácido sulfúrico), el agua fuerte (ácido nítrico), el agua regia, ciertos sulfuros metálicos,
varios compuestos de mercurio y arsénico, y la preparación del espíritu de vino (alcohol).

La Iatroquímica y el renacimiento científico. Aunque la transmutación de los metales fue creída hasta el siglo XIX, la
Alquimia fue perdiendo su carácter ideal para ser, en un gran número, de sus supuestos cultivadores, charlatanería y
engaño, llegándose a prohibir por Reyes y Papas. A principios del siglo XVI los esfuerzos de muchos alquimistas se
dirigen a preparar drogas y remedios al señalar PARACELSO (1493-1541) que la misión de la Alquimia era la curación
de la enfermedad. Aparece una transición entre la Alquimia y la verdadera Química, que se conoce como iatroquímica o
química médica. PARACELSO, cuyo verdadero nombre es Felipe Aureolo Teofrasto Bombast de Hohenheim, médico
suizo, alquimista y profesor, de carácter violento, jactancioso y charlatán, pues pretendió haber realizado un minúsculo
ser de carne y hueso, el homúnculus, desempeñó la primera cátedra de Química creada en Basilea, en 1527, la que
abandonó para viajar por toda Europa, ejerciendo una gran influencia más que por sus propios descubrimientos por el
ardor con que defendía sus ideas.

Contemporáneo de PARACELSO es Georg AGRICOLA (1496-1555), de su: verdadero nombre Landmann, médico sajón,
que en su obra De Re Metallica expone en forma clara, desprovista de especulaciones filosóficas, todos los
conocimientos metalúrgicos de la época, y en la que se manifiestan preocupaciones de químico y de ingeniero. La
Metalurgia había adquirido en esta época, en los distritos mineros de Bohemia, un gran desarrollo, lo que condujo a una
fabricación industrial de ácidos y a practicar el ensayo de minerales, inicio del análisis químico.

Seguidores de PARACELSO, pero más claros y menos imbuidos de superstición, son LIBAVIUS (1540-1616), médico
alemán que prepara el cloruro estánico, estudia los fundentes en Metalurgia y obtiene muchos medicamentos; VAN
HELMONT (1577-1644), médico belga, profundamente religioso y un gran investigador -es notable su investigación
acerca del crecimiento de un pequeño sauce, que duró cinco años- que combate los cuatro elementos de
ARISTOTELES, eliminando el fuego y la tierra, que inventa la palabra gas y al que debemos los estudios sobre el gas
silvestre (gas carbónico); y LEMERY (1645-1715) que escribe su voluminoso Cours de Chymie en el que describe las
distintas operaciones de la Química.

Pero en esta época, en el llamado siglo rebelde, se había creado en Europa un nuevo clima intelectual. En el siglo XIV se
había producido en Italia un movimiento humanista que al volver al pensamiento de la antigüedad clásica hizo posible la
reconstrucción del espíritu griego. El Renacimiento, primero en el campo de la literatura y después en el de las artes,
pasó pronto al pensamiento científico, y al unirse observación y teoría se inicia la ciencia experimental que substituye a
las especulaciones filosóficas de la Edad Media. Es LEONARDO DE VINCI (I452-1519) el que introduce en el dominio
científico los principios del Renacimiento y el ,que abre el camino a Francis BACON (1561-1628), Canciller de Inglaterra,
el teórico del método experimental, que en 1620 en su obra Novum Organum erige la observación en sistema filosófico; a
GALILEO (I564-1642), famoso astrónomo y físico italiano cuya actividad intelectual fue inmensa al conmover las
doctrinas científicas de su tiempos y a DESCARTES (1596-1650), filósofo francés que en su Discurso del Método
publicado en 1637 establece claramente las bases del método científico.

El irlandés Robert BOYLE (1627-1691), es el primer químico que rompe abiertamente con la tradición alquimista. En su
famosa obra The Sceptical Chymist («El químico escéptico»), aparecida en 1661, establece el concepto moderno de
elemento al decir que son «ciertos cuerpos primitivos y simples que no están formados de otros cuerpos, ni unos de
otros, y que son los ingredientes de que se componen inmediatamente y en que se resuelven en último término todos los
cuerpos perfectamente mixtos», y supone que su número ha de ser muy superior a los tres de los alquimistas o a, los
cuatro de los aristotélicos. BOYLE es el primer hombre de Ciencia que adopta la teoría atómica para explicar las
transformaciones químicas, y sus investigaciones en el campo de la Física y de la Química permiten considerarle como el
precursor de la química moderna al hacer de ella el estudio de la naturaleza y composición de la materia en vez de ser,
como hasta entonces, un simple medio de obtener oro o de preparar medicamentos.

Entre sus más notables descubrimientos hay que mencionar la ley que lleva su nombre de la compresibilidad de los
gases, el efecto de la presión sobre el punto de ebullición de un líquido, la clara distinción entre mezclas y
combinaciones, el empleo de muchos reactivos como el nitrato de plata, el gas amoníaco -para conocer el gas clorhídrico
y el sulfhidrato amónico que con el nombre de licor de Boyle debía adquirir una gran importancia en química analítica, la
utilización del jarabe de violeta como indicador para distinguir los ácidos y bases, y la obtención de nuevos e importantes
compuestos. Sus ensayos acerca de la oxidación del cobre le llevan casi al descubrimiento de la composición del aire,
pero estos experimentos están muy anticipados con respecto a las ideas existentes en su época. No obstante, BOYLE
mantiene la idea de la transmutación de los metales y atribuye al fuego un carácter material.

La teoría del flogisto. Los químicos de la época de BOYLE estaban poco preparados para aceptar sus ideas, pero en
cambio, atraídos por sus experimentos acerca de los gases, investigaron con estas nuevas sustancias y estudiaron de
una manera general el problema de la combustión.

Se debe a Georg Emst STAHL (1660-1734), químico y médico alemán, la teoría del flogisto, que aunque falsa, tiene no
obstante el mérito de ser la primera teoría capaz de coordinar el conjunto de los fenómenos esenciales de la combustión
y de la reducción. STAHL basa su teoría en las ideas del alquimista alemán J. J. BECHER (1635-1682), el cual, al admitir
el elemento terroso, el elemento combustible y el elemento metálico no hace más que desarrollar la vieja noción de los
tres elementos cuyo origen debe buscarse en las «exhalaciones» de ARISTÓTELES; un claro ejemplo de la pervivencia
de las ideas.

La teoría del flogisto, conocida también como «sublime teoría», supone que toda sustancia combustible, tal como un
metal, contiene un «principio inflamable», denominado posteriormente, flogisto; en la combustión se desprende el flogisto
con acompañamiento de luz y calor y queda un residuo, la “ceniza” o “cal” del cuerpo combustible. Cuanto más
inflamable es un cuerpo tanto más rico es en flogisto. El proceso de combustión puede expresarse en la forma
simplificada siguiente:

Metal (en la combustión) à Cal + Flogisto

El principal interés de la teoría está en que explica el fenómeno inverso de la combustión, la reducción, pues si se
calienta la cal (las cenizas metálicas) con una sustancia rica en flogisto, tal como el carbón, ésta cede su flogisto a la ca l
y el metal se revivifica. Esto es, abreviadamente,

Cal + Carbón à Metal

La teoría del flogisto, ejemplo claro del carácter provisional de las teorías científicas, pudo servir de guía a los grandes
investigadores del siglo XVIII cuya labor experimental constituye la base de la Química como ciencia.

Lavoísíer y la revolución química. Aunque la obra de experimentadores tan notables como SCHEELE, PRIESTLEY y
CAVENDISH condujo a numerosísimos descubrimientos, su interpretación mediante la teoría del flogisto impedía todo
progreso en el conocimiento de los fenómenos químicos. Es Antoine Laurent LAVOlSlER (1743-1794) el que destruye la
teoría del flogisto al establecer la naturaleza verdadera de la combustión, y que en su obra Tratado elemental de
Química, aparecido en 1789, crea las bases de la química moderna que, en consecuencia, ha podido ser considerada
como una ciencia francesa.

En todas sus investigaciones utiliza sistemáticamente el principio de la conservación de la materia, «nada se pierde,
nada se crea», del que en realidad no fue autor ya que era aceptado implícitamente por otros químicos y que debe
atribuirse al médico y químico francés Jean REY (1583-1645), que estudió también la calcinación de los metales y, al
atribuirla al aire, fue un precursor de LAVOISIER.

La revolución química producida por las ideas de LAVOISIER condujo a una nueva nomenclatura, que hoy nos parece
tan natural, en la que los nombres de los cuerpos dan idea de su constitución. Esta labor fue debida, junto a LAVOISIER,
a Guyton DE MORVEAU, BERTHOLLET y FOURCROY, que publicaron en 1787 su obra Método de nomenclatura
química, en la que se introducen nombres que aún se utilizan.

Los nombres antiguos desaparecen. El aceite de vitriolo pasa a ser el ácido sulfúrico; el espíritu de Venus, el ácido
acético; el azafrán de Marte, el óxido férrico; la lana filosófica, el óxido de cinc; el vitriolo de Chipre, el sulfato cúprico;
etc., y si el poeta desconoce el nuevo lenguaje, el químico encuentra en él el suyo propio.

La obra de LAVOISIER, extensísima en el campo químico, invadió otras ciencias y, por sus estudios acerca de la
respiración, puede también considerarse como el fundador de la Fisiología. LAVOISIER es el primero que realiza con
verdadero método científico sus investigaciones en las que su gran capacidad como experimentador es superada por la
claridad de su pensamiento y por el rigor de las deducciones que saca de los hechos investigados.

La Química como ciencia. Hasta nuestros días.

El progreso de la Química en los últimos 160 años constituye en realidad el contenido de un tratado moderno de
Química. No obstante, mencionaremos aquí sus extremos más importantes.

DALTON Pocos años después de la muerte de LAVOISIER la teoría del flogisto no era más que un recuerdo. Los
químicos, guiados por las nuevas ideas adquiridas, las aplican al análisis cuantitativo y descubren muy pronto las leyes
ponderales de las AVOGADRO combinaciones químicas. La teoría atómica de DALTON (1808) explica estas leyes y da
origen a la notación química desarrollada por BERZELIUS (1835), tan útil y fecunda en el progreso subsiguiente. El
Principio de AVOGADRO (1811) permite establecer y diferenciar los conceptos de átomo y de molécula y crea las bases
para la determinación de pesos moleculares y atómicos (1858).

El descubrimiento de la pila eléctrica por VOLTA (1800) da origen a la Electroquímica, con los descubrimientos de
nuevos elementos (cloro, sodio, potasio) por DAVY, y de las leyes de la electrólisis por FARADAY (1834)

La química orgánica se desarrolla más tarde con los trabajos de LIEBIG sobre el análisis elemental orgánico iniciado por
LAVOISIER, los conceptos de isomería y de radical introducidos por LIEBIG y BERZELIUS (1823), la representación de
edificios moleculares por KEKULÉ (1858), y con la destrucción de la doctrina de la fuerza vital realizada por BERTHELOT
(1853 al 1859) al obtener por síntesis numerosos compuestos orgánicos.

La Termoquímica, con la medida de la energía calorífica puesta en juego en las reacciones químicas, iniciada por
LAVOISIER y LAPLACE, adquiere un significado especial a partir de los estudios de HESS, THOMSEN y BERTHELOT
(1840) al querer medir los químicos las afinidades entre los cuerpos reaccionantes.

Para explicar el comportamiento de las sustancias, gaseosas resurge a mediados del siglo pasado la teoría cinética de
los gases y del calor, la cual afianza la creencia en la naturaleza atomística de la materia y extiende su utilidad al
suministrar una imagen íntima del mecanismo de los procesos químicos.

El carácter incompleto de muchas reacciones químicas, observado por BERTHOLLET, condujo al concepto de equilibrio
químico, el cual, estudiado experimentalmente por SAINTE-CLAIRE DEVILLE (1857), encuentra su interpretación teórica
en los estudios de GIBBS (1876)., de VAN'T HOFF y de LE CHATELIER (1880).

El estudio de la velocidad de las reacciones químicas tiene su base teórica en la ley de acción de masa de GULDBERG y
WAAGE (1867) y una significación industrial importantísima en el descubrimiento de los catalizadores, sustancias que,
permaneciendo inalteradas, aceleran por su sola presencia la velocidad de las reacciones químicas.

De gran importancia en el progresivo avance de la Química han sido la teoría de las disoluciones, obra maestra de VAN'T
HOFF (1886), y la teoría de la disociación electrolítica de ARRHENIUS (1887), perfeccionada en los últimos años.

MENDELEJEV La Clasificación periódica de los elementos establecida por MENDELEJEV y por LOTHAR MEYER (1869)
llevó a pensar que los átomos debían ser complejos, modificando profundamente las ideas que se tenían acerca de los
cuerpos simples, lo cual fue comprobado en los estudios acerca de la conductividad eléctrica de los gases y en los
fenómenos de radioactividad. Lo que va de siglo ha permitido conocer la estructura del átomo con la interpretación de la
Falencia y de las propiedades físicas y químicas de los elementos, y, finalmente, en los últimos años, el desarrollo de la
química nuclear ha conducido a la obtención de nuevos elementos no existentes en la Naturaleza y a liberar la energía
nuclear, puesta de manifiesto en forma dramática en la explosión de las primeras bombas atómicas.

El desarrollo de la química ha tenido un impacto social. Nuestra sociedad actual ha creado nuevos estilos de vida como
consecuencia de los conocimientos aportados por la química. Por ejemplo, el surgimiento de industrias químicas en el
área de salud, alimentación, construcción, transporte y otras, ha generado fuentes de trabajo y la apertura de nuevas
carreras universitarias que forman profesionales en las diferentes áreas del quehacer químico.

LA QUIMICA DE HOY

Podemos ver que a pesar de que el conocimiento químico pretende lograr el bienestar de la humanidad, no obstante, se
usa para otros fines. Hoy vemos, que este conocimiento se ha usado para aumentar la producción de drogas
perjudiciales para la salud y para crear armas biológicas.

La Química y el Ambiente.-El desarrollo de las industrias químicas ha traído como consecuencia la acumulación de
productos de desecho que deterioran el ambiente. En los últimos tiempos se ha observado como los plásticos,
detergentes, insecticidas y gases tóxicos, han generado un desequilibrio ambiental. Esta acción del ser humano sobre el
ambiente se conoce como impacto ambiental.

No obstante, la química brinda a la vez, las bases para resolver los problemas de la contaminación ambiental porque
permite conocer la naturaleza de los contaminantes y su forma de eliminarlos o evitarlos. Por otra parte, la formación de
una conciencia ecológica es necesaria para promover la conservación del ambiente. En COLOMBIA, el Ministerio del
Ambiente, es el encargado de velar por el equilibrio ecológico de nuestro ambiente; así como diversos grupos ecológicos.

ACTIVIDAD 3

1. Construye una pequeña historia acerca de cómo sería el mundo sin la química y sus usos.
2. Elabora una línea del tiempo en donde escribas los principales hechos y personajes que participaron en la
formación de la química como ciencia.
3. Escribe el nombre de la época de la química correspondiente a cada acontecimiento.
a) Búsqueda de la piedra filosofal y el elixir de la vida eterna.
b) Paracelso y la misión de la química en la curación de las enfermedades.
c) Establecimiento de la teoría atómica.
d) Reconocimiento de los primeros metales.
4. Consulta el significado de cada una de las palabras subrayadas.