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Introducción

Frente a la idea de oficiar el cambio y de suscitar el avance continuo, las hipótesis de las

sociedades están convidando a diferentes modelos de organizaciones y procedimientos. Los

cuales han sido enfocados desde otras perspectivas de la actualidad empresarial, dando como

resultado un impacto heterogéneo. Debido a lo anterior, la contestación que plantea la

organización virtual a la necesidad de lograr ser competitivos en este medio, que esboza

diferentes desafíos día a día y en el que el conocimiento es un componente clave, es el

aprendizaje a todos los niveles. Es una visión integradora, que incurre tanto en los individuos

como en el diseño de la empresa, como pilares del cambio organizacional.

De esta forma la empresa debe transformarse en una organización innovadora, en donde no se

cambie un sistema determinado de la empresa, sino de aprender a dirigir teniendo en cuenta

parámetros diferentes. De esta manera podemos afirmar que al compás en el que los individuos y

las organizaciones experimentan se vería reflejado en la única ventaja competitiva sostenible. En

este caso, el concepto de organización virtual – organización tecnológica soportada en

organizaciones reales que propone relaciones menos formales, está hoy en un auge de aplicación

y de expansión experimental en empresas de todo el mundo.

Es importante resaltar, que en los últimos años, un gran número de profesionales del mundo

administrativo, del mundo de la tecnología y de la consultoría, han estado trabajando en torno a

los principios y herramientas de la organización virtual. Esforzándose no solo por un interés

académico, sino por una necesidad de manejo de la información en las empresas.

En el presente ensayo, buscamos analizar desde el punto de vista bibliográfico-cualitativo, las

organizaciones basadas en la virtualidad, como un acercamiento a la realidad empresarial del


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siglo XXI. Para si, vislumbrar que el cambio incluido en la organización virtual es una evolución

continua. De allí, la atención que la forma de organización virtual es una nueva manera de

concebir y gestionar la empresa.


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La creación y utilización de nuevas tecnologías ha dado como resultado al uso y el abuso de la

percepción de organización virtual. Estas organizaciones virtuales dentro de la imaginación de

los directivos poco conocedores de avances tecnológicos pueden adquirir diferentes ideas.

Debido a que es muy notoria la idea que se trata de una empresa que existe pero sólo on line y

gestionada nadie sabe en dónde. Esta impresión, aunque sugestiva, es básicamente errónea,

porque cualquier organización, por más virtual que sea, requiere para existir de organizaciones

reales que respalden su misteriosa existencia. En realidad, más que referirnos a empresas

virtuales lo más acertado es habar a grados de virtualidad en las empresas.

..."Virtualidad es la habilidad de la organización para, de forma consciente, obtener y

coordinar competencias críticas a través del diseño de procesos de negocio de valor añadido y

mecanismos de gobierno, que involucran elementos internos o externos para aportar

diferenciación e incremento de valor de mercado...". (Venkatrama y Henderson, 1996, citado por

Criado Fernández Mar, 2000, Pág. 425.).

Las organizaciones han ido cambiando con el tiempo, anteriormente las compañías gastaban

miles de dólares en publicidad y marketing, contratando a miles de personas con grandes

extensiones de tierra para funcionar, sin dejar de mencionar los costos que esto trae consigo.

Uno de los ejemplos más claros es la industria del cine, en años atrás los cineastas gastaban

mucho dinero en escenógrafos, camarógrafos y todas las herramientas necesarias para el rodaje.

En la actualidad con la evolución de las redes sociales y la era digital todo ha cambiado desde la

calidad de la imagen hasta la forma de promocionar las películas, ahora son pequeños grupos de
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personas, optimizando los recursos de la empresa desde todos los enfoques, tanto administrativo

como funcional, digital, virtual, etc.

También encontramos discusiones entre algunos especialistas sobre si en realidad existen

organizaciones virtuales. Las pasadas catástrofes en el Nasdaq neoyorquino, luego de una

imparable subida, han obligado a reflexionar en esta discusión.

En la actualidad, la aparición de las nuevas formas de comunicación ha favorecido la creación

de mercados que antes parecían muy lejanos. La innovación de productos y la demanda de una

mayor flexibilidad por parte de las empresas, en especial las pequeñas y medianas (Pymes), las

cuales en todo el mundo tienen carencias similares. Referido a la idea de la organización a través

de redes, con sinergias y capacidades complementarias ha popularizado a la llamada organización

virtual.

Los conjuntos de cooperación entre empresas se han vuelto un tema de popularidad, y es

común escuchar aun en los medios masivos, términos como alianzas estratégicas, join

venture (negocios de riesgo compartido), organización a través de equipos autodirigidos mediante

redes, y un amplio etcétera.

En las formas de cooperación entre empresas, existe un continuo convenio que va desde los

simples acuerdos de maquila para ampliar la capacidad productiva, hasta las fusiones de

empresas. Estrategias muy habituales en ciertos sectores industriales, tales como la aviación, la

banca y las empresas automotrices que en los últimos años demandan grandes volúmenes de

negocios para afrontar la progresiva competencia global.


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"...La organización virtual es una red temporal de organizaciones independientes, vinculadas

por tecnologías de información para compartir riesgos, costes y acceso a otros mercados. Las

organizaciones se unen de forma rápida para explotar una oportunidad específica, y a

continuación se dispersarán"... (Byrne, 1997).

Para Anthony y Gales la organización virtual es una empresa que subcontrata en lo que no le va

bien, es decir hace outsourcing en lo que es débil. Muy buena estrategia teniendo en cuenta que

se hace más fuerte en el mercado.

Aunque existen muchas definiciones nos tomamos una, la organización virtual es una red de

organizaciones, que no tienen figura física, pero mucha presencia comercial, son relaciones

menos formales, pero con más eficacia.

Aunque no todo es color de rosa en las organizaciones virtuales, también tiene su riesgo y aun

mayor que las formales, porque existen muchos estafadores tratando de engañar, personas

inescrupulosas con hambre de dinero.

Estas organizaciones dependen de la innovación exclusivamente ya que la nueva tendencia va

avanzando muy rápido en el mercado, estas organizaciones no tienen un organigrama definido la

comunicación fluye en todos los sentidos lo que lo hace más experiencial, con una mejor

comunicación fluyendo en todas las direcciones lo que la hace más fuerte y atractiva.

Para darle características a la organización virtual podemos citar que estas se soportan en

tecnologías de información, son independientes se basan en la confianza, carecen de localización

física exacta aunque su presencia es potencialmente activa y cambiante, las respaldan

organizaciones reales y su fin es explotar oportunidades de mercado con las medidas de

cooperación complementarias.
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Una organización virtual, pretende y, propone relaciones menos formales y permanentes entre

sus miembros ya que sus límites se disipan con los avances del propósito, hasta dispersarse

cuando la circunstancia de negocio ha concluido. Siempre que existan oportunidades de negocio

las empresas participantes en la empresa virtual se mantendrán unidas. Puesto que la

Organización Virtual nace de las oportunidades, en la medida que crecen los incentivos del

mercado, se incrementan los riesgos a asumir.

La posesión de una empresa virtual, por tanto, es esencialmente compartida, y si una empresa

participante percibe que sus intereses peligran o no serán alcanzados o no se lograrán los

objetivos, la Organización Virtual morirá. De igual forma ocurre con los sistemas de control

tradicionales, los cuales son sustituidos por la información, el conocimiento y la confianza.

El liderazgo en la organización virtual es compartido y este es generalmente de tipo experto.

Cualquier participante de acuerdo a sus competencias puede asumir el liderazgo y cuando los

requerimientos del cliente cambian, este liderazgo también se modifica.

Puesto que dependen de la innovación para subsistir resulta casi redundante decir que estas

organizaciones no tienen un organigrama ya que no hay jerarquías que dibujar y la comunicación

fluye en todas direcciones sin cortapisas. El interés central y el corazón de la organización virtual

es el servicio al cliente, por ello cuando se han satisfecho sus demandas la organización virtual se

transforma, se incuba o sencillamente desaparece.

En el proceso de constitución de una organización virtual, normalmente hay al menos cuatro

fases de evolución, ya que aunque existan las tecnologías soporte, es obvio que los participantes

se van culturizando y aprendiendo de experiencias pasadas, por lo cual una etapa previa siempre

implica un nivel de desarrollo inferior.


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Según Arnold Faisst Hartling y Sieber (1995), existen cuatro fases en la construcción de una

organización virtual. En la primera por lo general, se inicia con decisiones de

tipo outsourcing (externalización de funciones a terceros). A partir de la identificación de los

centros de costos y los centros de resultados, los primeros son sometidos al escrutinio de la

eficiencia y de la importancia que tienen para la empresa al realizar una función específica en

casa. Derivado de este análisis, se decide qué parte del proceso se puede y conviene externalizar a

terceros

En la evolución de la organización virtual de acuerdo a las cuatro fases es imprescindible

contar con sistemas de información para interactuar sinérgicamente entre las dependencias

organizacionales tanto internas como externas. Que le llevaran a organización la toma de

decisiones como por ejemplo la contratación y los acuerdos de cooperación con la competencia

firmando contratos de fabricación y entregas de tipo just in time.

Sin dejar a un lado la integración tanto para adelante con el cliente, como para atrás con los

proveedores, progresando la organización en una estructura tipo red. Aprovechando las

experiencias pasadas aplicándolas en estos nuevos mercados que traen oportunidades de mejora

que pueden llevar a la organización a convertirse en un gestor de información (information

broker).

Y de esta forma poder externalizar las competencias de la empresa virtualizando la

información en su red de cooperantes, teniendo claridad en el riesgo que conlleva la utilización

de la tercerización (outsourcing) y no llegar a ser una empresa que pueda llegar a ser copiada o

robada su información. (Criado Fernández Mar. op. cit. Págs. 319-320)


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Existen diversas formas de clasificar las organizaciones virtuales. En la propuesta elaborada por

Probsr, Bitschnau y Sieber (1997) se identifican tres modelos básicos: El modelo orgánico, el

modelo de asociación de una organización extendida y el modelo top-down.

El primero de ellos es el más habitual y está constituido por dos grupos de organizaciones, las

que conforman el grupo central quienes constituyen los pioneros de las organizaciones

participantes y el grupo periférico que reúne a organizaciones que participan esporádicamente.

La organización extendida se da entre empresas que comparten una red de procesos de valor

común, por ejemplo un cliente con su proveedor. Al inicio se le otorga a dichos proveedores

amplios grados de autonomía hasta que se convierten en socios. Estas organizaciones por lo

general se apoyan en sistemas de información interorganizacionales del tipo EDI (intercambio

electrónico de datos).

El modelo top - down por lo general se trata de una compañía fuerte que puede ser pública y

privada y que define a priori las reglas de participación. Esta empresa nace de un modo virtual a

la vera de este organismo como su socio colaborador.

Podemos mencionar como ejemplos algunas empresas con mayores preferencias por el trabajo

y la organización virtual, tales como: IBM, AT&T, Pacific Bell, Hewlett – Packard, Compaq,

Xerox, Frito – Lay, Procter & Gamble (P&G).


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Conclusiones

Acoger este nuevo conocimiento del escenario actual, ocasionado por el avance dinámico de

las innovaciones tecnológicas de la información, que ha estimulado un proceso de conversión de

empresa tradicional a empresa virtual, dentro del cual, quienes mejor han aprovechado esta

transformación han sido las grandes empresas transnacionales y, como consecuencia, esto ha

generado que las micro, pequeñas y medianas empresas de los países en vías de desarrollo,

indaguen también manejar esta herramienta para reducir costos y mejorar la relación interna de

las mismas; ambas en competencia, dentro del marco de una nueva geografía comercial, inmersas

en el concierto internacional y las megatendencias mundializadoras actuales y venideras. El

nuevo paradigma que representan las empresas virtuales, permite desde la óptica financiera,

desarrollar un nuevo eje para el impulso de la economía mundial, regional y sub-regional. Ofrece

los elementos bastantes y suficientes para combatir el desempleo mundial, generando así, nuevas

fuentes de empleo formal, entendiendo que cada empresa virtual, por lo menos crea cinco

empleos directos y quince indirectos, en promedio. Proporciona las bases para una nueva cultura

empresarial que responda a las necesidades contemporáneas de cara al futuro. Permite el

desarrollo local, sub-regional y regional en el mundo. Favorece el desarrollo científico y

tecnológico en todas las áreas del conocimiento experto de la sociedad.


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Referencias

Venkatrama y Henderson, (1996), citado por Criado Fernández Mar. Caracterización de modelos

de cooperación entre organizaciones como base para la obtención de estructuras flexibles y

competitivas. Tesis Doctoral, Universidad Politécnica de Madrid, 2000. Pág. 425.

Criado Fernández Mar. et. al. Págs. 319-320.

http:/www.virtualorganization.net.

Criado Fernández et. al. Pág. 643-647.

Davenport, T y Pearlson, K. (1998) Two Cheers for the virtual office. Sloan management

Review, pag.52.