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Adela Cortina - Ética sin Moral

Una pauta de ayudantía

En el texto la autora retrata un panorama contemporáneo de fundamentación de lo moral.




1. La primera postura es la cientificista, la cual explica que no se puede fundamentar lo moral de
manera racional. Aquí se crea una división, por un lado está el conocimiento científico
relacionado con la racionalidad y la objetividad, y por el otro las decisiones morales, subjetivas,
irracionales y comprometidas con valores. Esto se da debido a que la escala de valores por las
que se orientan los sujetos no puede medirse. Debido a esto, caemos en un politeísmo axiológico.
Esto produce lo que McIntyre llama “El triunfo del emotivismo” en lo social, y que refiere al uso
del lenguaje moral de forma emotivista, ya que estamos convencidos de que no llegaremos a un
acuerdo y por lo tanto para convencer le damos a nuestras argumentaciones significados
impersonales ( <x está bien> para expresar en verdad <yo apruebo x>) esto, en conjunto con la
perdida “del humus racional teleologico” (perdida de la orientación moral y política para la
acción, más la identidad) provocan la des-racionalización de la moral. Sin embargo, ponemos
esta concepción en duda, ya que si la filosofía fuera solo “una tendencia sumamente respetable
del espiritu humano”, que no tenga racionalidad en su razonamiento, habrá dos dimensiones
separadas que no se mezclan. La primera es la vida pública, que tiene que ver con la racionalidad
y los expertos (políticos por ejemplo) y la otra será la vida privada, que estará sujeta a decisiones
privadas de consciencia no racionales. Pero esto nos lleva a poner a los políticos en un “estatuto
moral privilegiado” (o sea que fundamentarán racionalmente las consecuencias de sus acciones).
La crítica a esta concepción entonces, es ¿Tiene sentido inmunizar la vida publica frente a la
critica moral, cuando su legitimación ultima es moral? 


2. La segunda posición es la del racionalismo crítico, la cual también rechaza la fundamentación
de lo moral. Asume dos puntos importantes, el primero es que el conocimiento es un modo de
praxis y el segundo es que las decisiones de valor se toman desde determinados conocimientos
científicos, por lo que habría que precisar los principios-puente que relacionan el mundo teorico
al mundo practico ¿es posible? Según el principio de la razón suficiente no. (pero esto aún no es
suficiente para fundamentar la moral, y propone reemplazar el principio de la razón suficiente
para pasar al de la Prueba Crítica. El racionalismo crítico niega que exista un punto arquimedico
que refleje la naturaleza y construya un fundamento para nuestros juicios sobre lo correcto y lo
verdadero (es distinto de descartes en esto) SIN EMBARGO la parte de la filosofía que se ocupa

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de métodos para acceder al conocimiento de lo verdadero debería mantener su papel central de
todas formas (no significa que la filosofia vaya a fundamentar todas las otras ciencias si, como
en Platón por ejemplo) PORQUE EL AFÁN DE CONOCIMIENTO VERDADERO SIGUE
SIENDO EL AFÁN DE LAS CIENCIAS. Entonces propone poner el “Conocer” como
axiologicamente prioritario, y que debe criticar al saber moral, ya que eso evitará que se tenga
por moralmente mandado algo científicamente imposible.

3. La tercera posición es pragmatista, esta es más compleja, porque concluye en que no es tan
necesario fundamentar lo moral. Propone sustituir la epistemología (empeñada en acceder a un
mundo común independiente de las comunidades, que es abstracto y tiene un afán de
objetividad) por la hermeneutica (entrañada en determinada comunidad-tradición, que funciona
en base a la solidaridad). Se argumenta que la epistemología busca algo que no es accesible
finalmente, y que de hecho llevó a la ilustración a buscar la verdad caracterizada como
“posibilidad de justificar ante la humanidad una afirmación” pero que cae en descrédito porque
no existe un punto central que sea ahistorico, o una periferia contingente ya que la contingencia
es demasiada, y está determinada por nuestra tradición, en la que nacemos y nos socializamos,
por lo tanto, Muchos abogan por LA SOLIDARIDAD Y EL PRAGMATISMO. Existen dos
clases de solidaridad, la de la modernidad critica, en la que tenemos el mismo punto de partida
desde una tradición, pero que tiene vuelos universalistas y que se puede extender a hablantes
competentes, y la solidaridad Rortyana, que asume que hay un punto de partida en la comunidad
y tradición que vivimos, pero también un punto de llegada a quienes podremos contingentemente
convencer. De aquí se concluye que la verdad y bondad de nuestros juicios se mide con
cuestiones de práctica social, como la conversación en la cual se comparten supuestos necesarios
para conversar: o sea, EL ETNOCENTRISMO ES INSUPERABLE, y por lo tanto, lo importante
es fomentar la solidaridad en la comunidad, y no es necesario fundamentar lo moral, según el
pragmatismo radical. La democracia es más importante que la filosofía, y los filósofos deben
guardarse sus discusiones, exteriorizando solamente lo que vaya a formar parte de un “concenso-
solapante”. La tarea Del pragmatista es entonces, una tarea social práctica: ampliar el acuerdo
intersubjetivo, el NOSOTROS y llegar a equilibrios reflexivos, que son juicios meditados sobre
por ejemplo: la justicia. O sea, convenciones compartidas. El comunitarismo (lo común entre
nosotros) es más importante que el universalismo (común a todas la humanidad, re dificil ah.) La
tarea del filosofo es no hacer peligrar la democracia o sus instituciones con sus pensamientos,
solo exteriorizar lo que hará solapante concenso, interpretar la democracia y crear solidaridad en
ella y acabar con ideologías (desencantamiento en función de la tolerancia) Entonces la duda es
¿Vamos a pertenecer siempre a la misma tradición? La respuesta ES NO. La insuficiencia de los
pragmatistas radicales y los etnocentristas es la siguiente: estamos sometidos a

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condicionamientos, pero que no determinan la contingencia con la que elegimos identificarnos,
sino que la condiciona. “La contingencia determina la familia, nación, clase o cruce de
tradiciones en que nacemos, pero no determina sino que condiciona la familia que creamos, la
clase en que nos situamos, la tradición con la que nos identificamos.” Y si la elección de
tradición quiere ser racional, debe tratarse de la mejor entre las que contingentemente
conocemos, atendiendo a un criterio que en si pretensión de validez, exceda el ámbito de las
tradiciones concretas y salte más allá del etnocentrismo. (por eso la gente emigra xd)

La conclusión es que el etnocentrismo rortyano es para debiles mentales, y que la gente con
capacidad reflexiva, trasciende los contextos en que nacieron e incluso pueden elegir su propia
tradición, donde situarse. El Problema de rorty está en el punto de llegada de la tradición ¿cual
es el límite de potenciales adeptos?

Cortina aboga por una pragmática universal y trascendental, que consiste en defender algo
como verdadero o correcto cuando se cree que ese algo es justificable argumentativamente
ante todo aquel que tenga competencia comunicativa (el criterio de verdad no es el consenso,
sino lo defendible ante cualquier persona racional.)

¿donde ponemos la capacidad de acuerdo si no es en la competencia comunicativa? Esta será el


limite de la inteligibilidad y el acuerdo.

(el problema con el intento de universalismo fue, que según la metafora de Hortal, los ilustrados
no consideraban los habitos del corazón de los pueblos y todo era muy abstracto y categórico,
por eso no funcionó su instalación en España por ejemplo)

LA DEMOCRACIA NECESITARÁ FUNDAMENTOS Y ARGUMENTOS (contraria a Rorty),


porque si no a la larga será solo dogmatica y un tabú. (tabuizar = dogmatizar)

La filosofía no debe ponerse por debajo de la política y sacrificar su capacidad argumentativa.


No será reina pero al menos será libre. La democracia deberá mostrar fundamentos razonables
que permitan corregir las cosas que no se ajuste a lo que se espera de ella.

En base a estos fundamentos que serán “orientación para la acción” se sigue un hombre que
responsablemente se autodetermina, participa en la vida pública y se toma la injusticia y la
opresión responsablemente en serio, porque sabe que no puede descargar su responsabilidad en
una concepción del mundo compartida por todos.

4. La cuarta postura habla un poco de los postmodernistas, que se niegan a fundamentar lo moral.
Todo porque hubo serios cambios de pensamiento gracias a Freud y el psicoanálisis, gracias a
Nietzsche y Heideger, y gracias a Wittgenstein. Aquí presentan un universo descentrado, que

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carece de centro y por lo tanto la fundamentación de nada tiene sentido. De hecho ntxh y hdgg
pusieron en cuestión el acceso al fundamento mismo. El nihilismo dice que el hombre se aparta
del centro a la x y la falta de centro y fundamento es el elemento constitutivo de la propia
condición, en la medida que nada tiene sentido todos somos más iguales (?

5. Al final del texto retoma la posición de McIntyre, del emotivismo moral, en el que le damos
un significado impersonal al lenguaje moral.

La edad de oro moral fue en Grecia, porque había un hombre como es, un hombre como debe ser
y las respectivas normas que servían de puente entre las dos. El individuo tenía una identidad,
inserto en una familia con un deber político y las virtudes, que entre todas componen el fin
propio.

EL PROBLEMA FUE CUANDO SE PASÓ DE UNA ETICA DE VIRTUDES A UNA ETICA


DE DEBERES, YA QUE la búsqueda de un sustituto racional (de la ilustración) de los deberes
falla totalmente, y también para otras concepciones.

Hay que recuperar la racionalidad de lo moral, para poder fundamentarla. Y ojalá sea de virtudes
y comunitarista.