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4.3.

- MARCO CONCEPTUAL

4.3.1.- SISTEMA PENITENCIARIO

Instituciones penitenciarias o sistema penitenciario es el término con el

que se designan a las instituciones o al sistema establecido para el

cumplimiento de las penas previstas en las sentencias judiciales;

especialmente las penas de reclusión, cuyo propósito, en el derecho

penal contemporáneo y el derecho penitenciario, es la reinserción

social del condenado.

4.3.2.- BENEFICIOS PENITENCIARIOS

Puede definirse los beneficios penitenciarios como el conjunto de

mecanismos jurídicos que permiten el acortamiento de la condena o, al menos,

el acortamiento de su reclusión efectiva.

«Es el sistema de recompensas reglamentariamente determinados para

estimular los actos que pongan de relieve buena conducta, espíritu

de trabajo y sentido de responsabilidad en el comportamiento personal y en

las actividades organizadas del establecimiento".

4.3.3.- MALTRATO

Lo primero que vamos a hacer es determinar el origen etimológico del término

maltrato que ahora nos ocupa. Al hacerlo descubrimos que se trata de una

palabra que emana del latín, ya que está conformada por la suma de tres
partes latinas: male, que es sinónimo de “mal”; el verbo tratare, que se puede

traducir como “tratar”; y el sufijo –tro, que es equivalente a “recibir la acción”.

4.3.4.- EL ARRAIGO

El arraigo es la providencia precautoria en cuya virtud se limita el

desplazamiento de la persona física ya que no debe ausentarse del lugar

del juicio sin dejar representante legítimo, suficientemente instruido y

expensado para responder de las resultas del juicio.

4.3.5.- MEDIDA CAUTELAR

Es una medida restrictiva o privativa de la libertad personal o de disposición

patrimonial del imputado, que decreta el tribunal con competencia penal a

solicitud de parte interesada y siempre que concurran fundamentos que

justifiquen su aplicación. Se clasifican en medidas cautelares personales y

reales según afecten la libertad personal o la libertad de disposición

patrimonial o administración del imputado y dependiendo de la medida que se

decrete, tendrá por objeto asegurar los fines del procedimiento, velar por la

seguridad de la sociedad o de la víctima y/o asegurar la existencia de bienes

suficientes para una eventual reparación o indemnización a esta.

4.3.6.- PENA A IMPONER:

Remite a la pena que puede ser impuesta en caso de que se decrete

una sentencia condenatoria, pues se presume que entre más alta sea la pena
a imponer el imputado se verá tentado a evadir el proceso penal, para

evitar soportar cualquier sanción que le pueda ser impuesta. Si bien

es cierto el propio numeral incluye la penalidad como medida para

establecer el peligro de fuga, la Sala Constitucional ha descrito que la

penalidad por sí sola no constituye un argumento suficiente para

fundamentar la prisión como medida cautela

4.3.7.- EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD,

que también es conocido como “proporcionalidad de injerencia”,

“prohibición de exceso”, “principio de razonabilidad”, entre otras calificaciones,

en realidad viene a ser un principio de naturaleza constitucional que permite

medir, controlar y determinar que aquellas injerencias directas o indirectas,

tanto de los poderes públicos como de los particulares, sobre el ámbito o

esfera de los derechos de la persona humana, respondan a criterios de

adecuación, coherencia, necesidad, equilibrio y beneficio entre el fin

lícitamente perseguido y los bienes jurídicos potencialmente afectados o

intervenidos, de modo que sean compatibles con las normas constitucionales

4.3.8.- COMPORTAMIENTO DEL IMPUTADO

la doctrina ha señalado que la actitud activa del imputado para reparar el daño

debe valorarse en sentido positivo, sirve para disminuir el peligro procesal del

mismo, pero nunca podrá ser valorado en el sentido negativo, ya que no se

puede obligar a un imputado a tomar una actitud voluntaria de reparar un daño

respecto del cual no ha sido declarado responsable, ni se puede inferir el


peligro de fuga de una situación estrechamente ligada a la condena, pero que

no forma parte del objeto penal del proceso

4.3.9.- ELEMENTOS DE CONVICCIÓN

los elementos de convicción están conformados por las evidencias obtenidas

en la fase de investigación o en el momento de la detención en los casos de

flagrancia, que permiten reconocer que estamos en presencia de un delito y

por ello se debe solicitar el enjuiciamiento del imputado, razón por la cual el

legislador exige una debida fundamentación basada en los elementos de

convicción.

4.3.10- ANÁLISIS JURÍDICO

el análisis jurídico doctrinario se hace mediante la interpretación gramatical y

teleológica de la ley. La interpretación gramatical busca establecer el

significado literal de las palabras que conforman el texto legal, y de la relación

que ellas guardan entre sí (muy importante eso). La interpretación teleológica

está destinada a buscar el sentido, la voluntad y el espíritu de la ley, es muy

importante este tipo de interpretación. Estos dos tipos de interpretaciones

vendrían siendo la parte jurídica del análisis de la ley, y la parte doctrinaria

viene dada por las opiniones que los estudiosos del Derecho exponen sobre

éstas. Hay leyes que vienen comentadas, y tales comentarios son el análisis

que cada experto en leyes hace sobre ellas. Por ejemplo, en mi país un autor

sacó la Constitución comentada por él, y sirve de mucho a la hora de

comprenderlas mejor y de saber cuál es la mejor forma de aplicarla.