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174 A. M. Bustillo y A. La Iglesia Estudios geol., 34, 167-174 (1978).

WISE, S. W. y WEAVER, F. M.
WISE, S. W.; WEAVER, F. M. Y GUVENN. 1974. Chertification of oceanic sediments. Spec. Publ.
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Soco Amer. Recibido el 8 de junio de 1978.

Procesos de formación y diagénesis en las rocas silíceas de Sagunto


I
J Por A. M. BUSTILLO (*) y A. LA IGLESIA (* *)

RESUMEN
Las rocas silíceas de Sagunto constituyen uno de los diferentes tipos de silicificación que
afectan a las calizas de la base del Dogger en las cordilleras Bética e Ibérica. Sus caracte-
rísticas petrográficas señalan que el cuarzo a, único mineral silíceo encontrado, no se formó
durante la silicificación, sino que se ha producido por envejecimiento de una fase opalina
anterior. El estudio comparado de la mineralogía de arcillas entre el sílex y la roca calcárea
asociada revela que la paligorskita de la roca calcárea pudo haber sido destruida durante
la silicificaci6n o el envejecimiento, creando zonas de local actividad del Mg, que dieron
lugar a minerales autigénicos como la slhectita y la dolomita del sílex.
Se considera que en la formación de estas rocas ha habido influencia orgánica, a pesar
de que los organismos silíceos no son evidentes.

ABSTRACT
The Sagunto siliceous rocks, constitue one of the various types of silicification affecting
to Lower Dogger Limestones of Iberian and Betic Ranges. Their petrographyc features
show that the¡ single siliceous níineral found, a -quartz is posterior to the silicification process,
having been formed from a previous opal phase. The study of clay mineralogy of chert
as well as the calcareous rack associated to it, points out that the paligorskite present in
the calcareous material was probably destroyed during the silicification or ageing process.
The break down of paligorskite would give rise to zones of Mg local activity, in which the
formation of authigenic minerals (as smectite and dolomite) would take place in the chert.
It is likewise assumed an organic influence during the formation of these materials in
spite of the absence of siliceous fossils.

INTRODUCCIÓN
La presencia de rocas silíceas en la base del Dogger es
ampliamente citada en la bibliografía de la Cordillera Ibé-
rica y las Béticas. Las características de estas rocas son
variables, tratándose unas veces de radiolaritas y otras de
capas o nódulos producidos por silicificación sobre bioes-
paritas, micritas, biomicritas y biogravelmicritas en general.
Los medios a los que se asocian son también distintos, y,
así, se encuentran referencias de ellas en sectores de gran
subsidencia (GONZÁLEZ DONOSO et al., 1971), en zonas ne-
ríticas poco profundas en régimen regresivo (FELGUEROSO
COPPEL et al., 1971) en tránsitos entre aguas agitadas, de
plataforma interna, a zonas tranquilas de surcos externos
o zonas entre arrecifes (GÓMEZ FERNÁNDEZ el al., 1971) y

I en ambientes poco profundos, pero de aguas tranquilas


(VILLENA et al. , 1971).
La observación de algunas de estas rocas en distintos lu-
gares .por UIlO de los autores h a permitido esta blecer que
on rocas que, en general, tienen s ólo en camón la edad
pero que sus característica petro16gicas varían mucho de
unas zonas a otras y su génesis es también distinta.. Fig. l.-Aspecto de campo de las rocas silíceas de Sagunto.

(*) Departamento de Petrología. Universidad Complutense. Madrid.


(**) Sección de Génesis y Síntesis Mineral. Instituto "Lucas M aUada" del C. S. 1. C. Madrid.
168 A. M. Bustillo y A. La Iglesia Formación y diagénesis en las rocas silíceas de Sagunto 169

El presente trabajo está restringido a las rocas silíceas En los cortes naturales la caliza y el sílex son fácilmente LÁM. 1
de la Hoja de Sagunto, especialmente a las situadas en los distinguibles por su distinto comportamiento ante la ero-
términos de Sagunto y Albalat deis Taronchers, que por la sión y por su diferente coloración, ya que el sílex es de
existencia de canteras nos ha permitido recoger muestras color pardo. En fresco, sin embargo, ambos materiales se
poco alteradas. confunden, presentando color y compactibilidad más pa-
recida.

DESCRIPCIÓN PETROGRÁFICA

Microscópicamente los nódulos y capas silíceas están


formados por cuarzo en mosaico micro-criptocristalino y
cuarzo con textura fibrosa, que debido a su pequeño tamaño
es difícil determinar su elongación.
La caliza que soporta estos nódulos se clasifica como
biopelsparita o biomicrita según las zonas (lám. 1. A.), aun-
que en ocasiones se encuelllra algo recristaliz.."1.da. La mi-
crofauna es la típica del Doggcr en esta región, encontrán-
dose fundamentalmente: espículas calcáreas, microforami-
níferos, placas de pelmatozoos y secciones de bivalvos. Las
espíclIlas y seccione de bivalvos, en ciertos niveles, están
orientadas de acuerdo con el plano de estrntificación; tanto
la morfología de las espículas como el carácter estructural
derivado de su orientación, se pueden ver reflejadas en el
sílex (Iám. 1. B.).
Independiente de los nódulos y masas de sílice que son
observables a visu, la roca calcárea, en ocasiones, tiene A B
una silicificación incipiente que pasa desapercibida a sim-
ple vista. Consiste, unas veces, en diminutas masas aisladas
Fig. 2.-Formas botroidales de sílex a veces con crecimien- de cuarzo criptocristalino que se disponen entre los carbo-
to perpendicular a la estratificación. natos y, otras, en pequeños cristales euhedrales de cuarzo
que enclerran inclusiones.
Es interesantc paf¡~ el conocimiento de la génesis del
CARACTERÍSTICAS DE CAMPO sílex el estudio detallado de las impurezas que encierra.
Podemos decir que, a grandes rasgos, existen dos tipos fun-
Las rocas silíceas se encuentran en nódulos y pequeñas damentales de nódulos y masas. Unos son consecuencia
capas en la base de las calizas del Dogger (fig. 1), apare- sólo de una silicificación incipiente y encierran hasta un
ciendo dispersas en ellas en una extensión vertical de 10 70 % de impurezas que corresponden a los elementos tex-
a 15 metros. La mayor potencia y frecuencia de los nódu- turales de la caliza (fósiles, pelets, matriz ... ). Otros, sin
los y capas se advierte en la base, ya que disminuyen pau- embargo, presentan U1Ja silicifi.c ación avanzada y encierran
latinamente a medida que ascendemos en la serie. A gran- como impurezas carbonato·, cuyas textoras y características
des rasgos concuerdan con la estratificación, pero localmente no se advierten de una manera clara en la roca calcárea.
se observa cómo las formas nodulares pueden tener creci- Estas son:
miento perpendicular a ella (fig. 2). No presentan corteza a) Grandes cristales de calcita, a veces con secciones
exterior ni ningún otro tipo de estructura propia de los rómbicas. En ocasiones éstos presentan, al utilizar sobre
nódulos silíceos. La caliza que las incluye se presenta en ellos la tinción de LINDHOLM y FINKELMAN (1972), color rojo
bancos de un metro, es negra, compacta y de aspecto mi- algo violáceo, por lo que hay que pensar que encierran
crocristalino. Ambos materiales están atravesados por grie- pequeñas cantidades de hierro. Se sitúan preferentemente
tas rellenas de carbonatos ferrosos, que destacan por su en la parte más exterior del nódulo, junto a la zona de
color rojizo. contacto del sílex y la caliza (lám. 1. C.).
D

LAMINA I

l. A.-Biopelmicrita. Roca-caja de las silicificaciones. Luz paralela X 10.


1. B.--Sílex reproduciendo la estructura de la roca-caja. Nícoles cruzados X 10.
1. C.-Contactos sílex caliza. El límite entre la caliza (CL) y el sílex (S) está bien de-
finido. En el exterior del sílex se advierte la concentración de los carbonatos espa-
ríticos (C), a veces con formas romboédricas (R). Luz paralela X 10.
1. D.-Obsérvese la diferencia de coloración y tamaño entre los rombos esparíticos (R) y
los rombos ferrosos (F). Luz paralela X 10.
1. E.-Zona del sílex con gran cantidad de rombos ferrosos. Nícoles cruzados X 10.
1. F.-Rombos ferrosos sobre grietas del sílex rellenas de esparita. Luz paralela X 40.
170 A. M. Bustillo y A. La Iglesia
Formación y diagénesis en las rocas silíceas de Sagunto 171
b) Cristales de sección rómbica, que se diferencian de La comparaclOn de los minerales de la arcilla entre la
los anteriores por ser normalmente de menor tamaño y roca calcárea y el sílex es significativa, porque se observa necesario que el pH sea inferior a 6,5. Según esta en el sílex, a veces con gran frecuencia. Aunque
estar manchados por óxidos de Fe, que les dan aspecto que la paligorskita nunca aparece en el sílex, mientras que reacción, además, quedaría Mg libre, que podría ori- actualmente estos rombos son también de calcita,
sucio (lám. 1. D.). El hecho de que estos cristales presenten las esmectitas siempre existen, aunque no se encuentren en parece factible, por la gran cantidad de impurezas
a veces gran proporción de óxidos de Fe (lám. l. E.) y, por las muestras de caliza directamente asociadas. ginar otros minerales.
lo tanto, aspecto opaco, nos hizo pensar en la posibilidad de óxidos de hierro que contienen que se trata de
de que parte de ellos fueran secciones transversales de b) Por destrucción durante el envejecimiento. Si cristales de dedolomita. EVAMY (1963) opina que la
cubos de pirita parcialmente oxidados. Tal suposición quedó durante la silicificación no hubiera condiciones apro- transformación dolomía ferrosa-calcita supone la li-
desechada al estudiar mediante luz reflejada estos minerales DISCUSIÓN DE DA TOS
y observar que se trataba realmente de cristales transpa-
piadas (pH superiores a 6,5), la paligorskita quedaría beración del exceso de los iones de hierro existentes
rentes. De los datos petrográficos se deduce que las rocas sin transfonnar y sería luego, durante el envejeci- en la red de la dolomía, y que no pueden ser admiti-
e) Aparte de estos dos tipos de impurezas, los nódulos silíceas se han formado por un proceso de silicifica- miento del ópalo, cuando s'e alteraría. dos en la calcita. Por lo tanto, es muy posible que
están atravesados por un sistema propio de grietas, rellenas Según FRITZ, B. y TARDY, Y. (1974), el paso de en la evolución diagenética de los nódulos y masas
de esparita, la cual, en ocasiones, rebasa el espacio de la ción, ya que los nódulos y niveles de sílex conservan
grieta e invade otras partes del nódulo. Esta esparita es la estructura de la roca calcárea afectada. Tanto la ópalo a cuarzo debe ocurrir a log (SiQ.H.) 'entre de sílice haya tenido lugar la aparición de dolomita
difícil de diferenciar de los cristales del tipo a) cuando no fase silícea que se forma inicialmente durante este - 3 Y - 4. Los diagramas de estabilidad de WEAVER ferrosa sustituyendo a las primitivas fases silíceas.
presentan formas rómbicas. proceso como el origen de la sílice son, en principio, y BECK (1977) y LA IGLESIA (1978) demuestran que La presencia de formas romboédricas de carbona-
La relación petrográfica de los rombos ferrosos del tipo con estas concentraciones de sílice la paligorskita s'e tos euhedrales dentro de los sílex es relativamente
b) con los otros elementos del sílex es interesante, porque
difíciles de determinar.
demuestra que su formación es posterior. Así, de una ma- El poder fijar si el cuarzo actualmente observado destruye si el pH es inferior a 5. frecuente en la bibliografía (WALKER, 1960 y 1962;
nera general, se observa que rompen la estructura heredada en las rocas silíceas ,se fonna directamente durante la Posteriormente, los iones Mg2+ y AP+ resultantes MARCRER, 1962; DIETRICH et al., 1963; MISIK, 1968;
del sílex, apareciendo, por ejemplo, encima de la huella de silicificación o proviene del envejecimiento de fases podrían, también, recombinarse dando esmectitas DE LA PEÑA Y YÉBENES, 1971; ORME Y FORD, 1970;
una espícula. Por otra parte, como se advierte en la lá- y/o dolomita dependiendo del pH y de la presión MEYERS, 1977). La explicación es distinta según los
mina 1. F., los rombos son posteriores a las grietas propias
anteriores de cristobalita y/o tridimita es un proble-
ma cuando no quedan restos de estas fases. Aunque parcial de CO 2 local. autores. WALKER (1960 Y 1962) habla de una susti-
del sílex, porque éstas no los modifican. Los rombos crecen
encima de ellas y del sílex, sustituyendo a los materiales existen intentos de obtención de características y pro- Los datos mineralógicos aportados por RAD y tución de sílex por dolomita; en este sentido, CHI-
primitivos (en la interpretación de estas microfotografías se pIedades que diferencien a un cuarzo de envejeci- RosH (1974) para los distintos estados evolutivos de LINGAR et al. (1967) (pág. 193) opinan que minerales
descarta la posibilidad de que en el espesor de la roca es- miento de otro formado directamente por sustitución las rocas silíceas, corroborarían, en cierta manera, carbonatados, como dolomita o ankerita, pueden re-
tudiada haya una superposición de los cristales rómbicos emplazar a cuarzos detríticos. DIETRICH et al. (1963)
y del mosaico de cuarzo microcristalino, porque estas lá- (ERNsT y CALVERT, 1969; STEIN Y KIRKPATRICK, esta segunda hipótesis, pues se advierte que cuando
minas han sido observadas por ambos lados, coincidiendo 1976; GREGG et al., 1977), el problema sigue sin todavía hay en ellos ópalo, la paligorskita s'e encuen- y DE LA PEÑA Y YÉBENES (1971) consideran que
la morfología exactamente). resolverse en la actualidad. tra en cantidades importantes, pero cuando los sílex estos cristafes son testigos de una dolomitización in-
Su relación con respecto a los rombos y cristales alotrio- En este caso suponemos que el cuarzo proviene son ya de cuarzo, ésta desaparece. cipiente que fue interrumpida por la silicificación.
morfos del tipo a) es ya más interpretativa. La observación MISIK (1968) opina que los cristales idiomorfos fue-
de los límites de los rombos ferrosos y su disposición den- de ópalo por envejecimiento, porque: a) no se obser- Un aspecto interesante en estas rocas es la expli-
tro de los primeros podría hacernos pensar en su posterio- van frentes de islas de avance, que son frecuentes cación de aquellos carbonatos que no son justifica- ron siempre de calcita y se originaron por recrista-
ridad; sin embargo, tampoco se puede rechazar sólo por en las silicificaciones directas de cuarzo (Bus TILLO, bles como restos de roca caja sin atacar, porque no lización de calcita micrítica bajo la influencia de la
las pruebas petrográficas la existencia de un crecimiento 1978); b) el cuarzo tiene una textura excesivament'e existen en ella. migración de sílice coloidal. MEYERS (1977) habla
poiquilotópico de grandes cristales de calcita que encierren de cristafes de calcita ferrosa que sustituyen al cuarzo.
varios rombos ferrosos de menor tamaño. criptocristalina, no advirtiéndose formas fibrosas cla- La presencia de calcita esparítica, a veces con for-
ras o megacuarzos, que suelen aparecer cuando se mas euhedrales, es un hecho obs'ervado en las rocas Referente a este problema consideramos muy im-
forma cuarzo como primera fase; e) existencia de calcáreas cerca del frente de crecimiento de la silici- portante el trabajo de DONNELL y MERRILL (1977).
ANÁLISIS MINERALÓGICO un sistema de grietas propio del sílex, que es típico ficación (WISE et al., 1973). La explicación dada por Estos autores estudian la absorción de Mg y Na por
de las rocas silíceas formadas por ópalo. Aunque nin- WISE y WEAVER (1974) es que mientras el fiente de barros orgánicos silíceos en el Caribe y Océano Pa-
Mediante la difracción de rayos X, se han analizado los guno de estos caracteres es por sí sólo conclusivo, silicificación se mueve a través de la roca calcárea, cífico. Según ellos, la posterior conversión del ópalo
sílex y las calizas directamente en contacto con ellos. Con
objeto de estudiar los minerales arcillosos que aparecían todos ellos, 'en conjunto, nos hacen pensar que el considerables cantidades de calcita son disueltas. Una biogénico a ópalo C-T, o cuarzo, crea zonas de local
en ambos materiales en pequeñas cantidades, se han ex- ópalo existió primeramente. parte se perdería a través de la roca, pero otra r'e- actividad de N a y Mg, formándose en este momento
traído éstos utilizando métodos distintos. La asociación de los minerales arcillosos encon- precipitaría algo más adelante del frente, originando minerales autigénicos como dolomita y esmectitas,
En las calizas se trabajó realizando agregados orientados trados en la caliza y en el sílex es importante, porque cementaciones como los cristales euhedrales de cal- entre otros. Todo esto podría ser otra explicación
sobre el residuo insoluble obtenido de acuerdo con el mé- a los rombos de dolomita propios del sílex, e, inclu-
todo aconsejado por ELLINGBOE y WILSON (1964). En los
nos puede hablar del proceso de silicificación. cita.
sílex los minerales arcillosos se han separado dispersando Si consideramos que la paligorskita no es un mi- Pensamos que los carbonatos esparíticos del borde so, a las esmectitas obtenidas en nuestros análisis
el polvo total en agua destilada, mediante ultrasonido, em- neral autigénico formado durante la propia evolución del nódulo pueden s'er explicados por un mecanismo mineralógicos, provinIendo el Mg2+ de los capara-
pleando amoníaco como desfloculante y dejando las sus- diagenética de la caliza, su ausencia en el sílex puede semejante, sobre todo por su situación preferente en zones de los organismos, y no de la destrucción de
pensiones en reposo durante cinco minutos para eliminar la paligorskita. Las pruebas petrográficas parec'en in-
las partículas superiores a 20 .¡t por decant ación. A pa rtir explicarse por dos mecanismos: el frente de la silicificación. Su morfología de rom-
de esta suspensión se realizaron los agregados orienl'ados. bos coincidiría con el carácter euhedral que carac- dicar que esta autigénesis supone, en el caso de la
os resultlldo minera.lógicos son muy uniformes y pre- a) Por transformación a esmectita durante la si- teriza este tipo de cementación según los autores. Los dolomita, un reemplazamiento.
senLan poca variabilidad. Las cal izas está lt formadas 'por licificación. cristales de esparita se producirían durante la estabi- Las otras impurezas de los nódulos, que corres-
calcita, apll rcciendo sólo en un caso indicios de do lo mita. lización del frente, cementarían huecos 'e, inclu o ponden a los carbonatos esparíticos que r'ellenan las
El residuo insoluble que supone cantidades variables entre Según WEAVER y BECK (1977) en medio ácido la
ellO % y el 20 % está formado fundamentalmente por paligorsikta se transforma en esmectita según la podrían sustitui r a las primeras fases siliceas ya for- grietas propias del sílex, e, incluso,. grietas que atra-
cuarzo, existiendo los minerales arcillosos sólo en cantida- ecuación: madas. No pensamos que tales carbonatos sean con- viesan ambos materiales, a veces desbordándolas y
de.~ inferiores al 5 %. Su mine ra logía es de clorita con po- secuencia de un a reacción posterior de la caliza obre atacando al sílex, tendrían ya un origen muy poste-
sibilid ad de caolinita, p ~ 1igo rs ld ta y esmeclita. no ndvir- 5 Pal +15,6 H+ + 24,4 H,O = 'el ílex, pr vocando la sustitución de los minerales rior, desligado de la historia de envejecimiento de
tiéndose continuidad en el predominio de nin guno de ellos 3 Mont + 7,65 Mg2+ + 0,3/nX + + 15,6 H,SiO.
n
silíceos p or la calcita, porque entonces los frentes los sílex. El proceso de dedolomitización que afecta
ni asociaciones preferen tes.
El ¡¡ex está "form ado por cua rzo a , Y no aparece nin gún serían irr guIares y no bien delimitados, como sucede a los rombos de dolomita sería también posterior.
olro mineral siHceo (cristoba li ta a, tridimit a -t0. En peque-
Los cálculos de estabilidad de estos minerales de- en nuestro caso.
muestran que para que en una silicificación opalina Por último, un problema interesante a discutir
ña cantid ades posee 6x idos de F e esmectitas Y. de ma nera Un origen bastante di tinto hay que dar a los r Dl-
accidental, clorita, caolinita y dolomita. se destruya la paligorskita y aparezca esmectita es para las rocas silíceas de Sagunto, y, en general, para
bos ferrosos de carbonatos que aparecen distribuidos todas las rocas silíceas qu'e aparecen en la base del
172 A. M. Bustillo y A. La Iglesia Formación y diagénesis en las rocas silíceas de Sagunto 173

Dogger, es el origen de la sílice de manera que AGRADECIMIENTOS LA IGLESIA, A.


quede explicado la continuidad y frecuencia con que 1978. Precipitación por disolución homogénea de sili-
CONCLUSIONES catos de aluminio y magnesio a temperatura
estas calizas de ]a base del Dogg'er aparecen silici- Los autores quieren expresar su agradecimiento a la Di- ambiente. Síntesis de la paligorskita. Estudios
ficadas. rección de la Empresa ASLAND por las facilidades pres- Geol. (en prensa).
1. Las rocas silíceas se han formado por un pro- tadas en la explotación de Sagunto. Igualmente al doctor
ORTÍ y SAN FELlÚ (1971), en la hoja de Jerica, ceso de siliciñcacióu. A pesar de estar formadas por Aparicio Yagüe, por su asesoramiento en el campo,. y a LINDHOLM, R. C. y FINKELMAN.
relativamente próxima a la nuestra estudian fenó- cuarzo a y no existir ningún vestigio de ópalo, por doña Josefina Sierra y doña Elena Vindel, por el estudIO de 1972. Calcite staining: semiquantitative determination
menos de silicificación parecido y que están inter- las características petrográfica que mallifiestan, hay microscopía de luz reflejada. of ferrous iron. Jour. 01 Sedim. Petral., 42,
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submarinos. Nosotros consideramos que este meca- M EYERS, W.
tita durante la silicificación opalina (a pH inferiores BUSTILLO, M. A. 1977. Chertification in the Mississippian Lake Valley
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ger hay que considerar el factor común de la influen- Posteriormente, en la historia diagenética del sílex Ibérica, 2, 355-374.
cia biológica, aunque es evidente que el vulcanismo, y de la caliza existieron fenómenos de cementacio- GÓMEZ FERNÁNDEZ, J. J.; SÁNCHEZ DE LA TORRE, L. Y
RIVAS, P.
tal y como expone la teoría conciliadora, ha influido nes de carbonatos en las porosidades creadas y de- W ALKER, T. R.
1971. El Jurásico calcáreo de Sot de Chera (Valencia). 1960. Carbonate replacement of detrital crystalline silí-
a crear el medio nutriente apropiado. dolomitizaciones que afectaron a los rombos de do- Cuadernos Geol. Ibérica, 2, 417-424. cate minerals as a source of authigenic silica
La no existencia de restos de organismos silíceos, lomita del sílex. in sedimentary rocks. Bull. SOCo Geol., Am.,
GONZÁLEZ DONOSO, J. M.; LINARES, A; LÓPEZ GARRIDO,
como sucede en nuestro caso, no es un inconveniente A. C. y VeRA, J. A. 71, 145-152.
para admitir esta teoría, porque cuando los sílex 4. Consideramos que el factor común de las ro- 1971. Bosquejo estratigráfico del Jurásico de .las Cordi- 1962. Reversible nature of chert-carbonate replacement
lleras Béticas. Clladernos Geol. Ibérica, 2, 55- in sedimentary rocks. Geol. Soco America Bull.,
están ya formados por cuarzo, es normal que hayan cas silíceas de la base del Dogger son los organismos 73, 237-242.
90.
desaparecido las huellas de los esqueletos en el en- silíceos, sin olvidar la influencia positiva que haya
podido tener en la profusión de ellos la actividad J. M.; GOLDSTEIN, S. T. y WALTERS, L. J. Jr. WEAVER, C. E. y BECK, K. C.
vejecimiento, tal y como señalan WISE y WEAVER GREGG,
1977. Miocene of the S. E. United States: A model for
volcánica de esta época y las corrientes oceánicas. 1971. Ocurrence of strained quartz in the siliceous frus-
(1974). tules of cultured fresh-water diatoms. Jour. 01 chemical sedimentation in a perimarine envi-
Sedim. Petral., 47, 1623-1629. rooment. Sedimentary Geology, 17, 1-234.
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WISE, S. W. y WEAVER, F. M.
WISE, S. W.; WEAVER, F. M. Y GUVENN. 1974. Chertification of oceanic sediments. Spec. Pub/o
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rocks: devitrification and replacement pheno-
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Soco Amer. Recibido el 8 de junio de 1978.

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