Vous êtes sur la page 1sur 4

Racismo y desigualdades en Colombia

“Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío


o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano. Walt Whitman

Al hacer referencia al racismo y la discriminación en Colombia se hace necesario


evocar algunos hechos estremecedores que han ocurrido a lo largo de la historia
en diferentes partes del mundo y que están directamente relacionados con el
racismo. Una de las primeras formas que actuaba el racismo, según las fuentes
históricas, apareció en el siglo XV en España. La ideología fue llamada “Limpieza
de Sangre“. Se ordenó la persecución, expulsión y muerte de cualquier judío de
España. Muchos de estos se convirtieron al Cristianismo Católico para obtener
los mismos privilegios que los demás católicos de España. Entonces surgieron
los “Estatutos de Limpieza de Sangre”. Estos establecían la investigación
genealógica de las personas con fin de determinar si tenían “sangre” judía, mora
o hereje. A estos les prohibían ingresar a cualquier institución en toda España.
Esto significo el primer uso de formas de discriminación como estrategia de
marginación.

Otro hecho racista muy reconocido es el Apartheid que fue el sistema de


segregación racial en Sudáfrica y Namibia, entonces parte de Sudáfrica, en vigor
hasta 1992. Fue llamado así porque significa "separación" en afrikáans, (lengua
germánica derivada del neerlandés hablada principalmente en Sudáfrica y
Namibia).

Básicamente, este sistema de segregación racial en Sudáfrica consistía en la


creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de
recreo, para los diferentes grupos raciales, en el poder exclusivo de la raza
blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios o incluso relaciones
sexuales entre blancos y negros.

Su propósito era conservar el poder para la minoría blanca, 21 % de la población,


que en otras condiciones habría perdido su posición de privilegio.

Aunque lo anteriormente expuesto ocurrió hace muchos años y a pesar de que


el mundo reconoce mal que el racismo puede causar dentro de una sociedad
parece mentira que hoy en día en pleno siglo XXI todavía este flagelo sigue
cobrando victimas en muchos partes del mundo y Colombia no es la excepción.

A nuestro país la llegada del racismo se acuña con el colonialismo cuando los
colonizadores invaden nuestros pueblos e instalan una idea de superioridad y
se hace creer a los nativos de que las personas no somos iguales.

Pero además el racismo en Colombia también tiene una relación con la


economía y es que está claro que muchas de las personas que viven en el
campo y barrios marginales sufren constantemente de discriminación lo cual le
cierra muchas puertas de progreso y realización personal porque en nuestro
país los esquemas de la educación y oportunidades de desarrollo van de la
mano con la superioridad del sistema colonialista.

Actualmente mucho se habla de los derechos humanos del respeto por las
diferencias y del derecho a la educación. De hecho La Conferencia Mundial
contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas
Conexas de Intolerancia (Durban, Sudáfrica, 31 de agosto a 8 de
septiembre de 2001) fue organizada por las Naciones Unidas para dar un
nuevo impulso a la lucha contra estos flagelos en las sociedades modernas.
Tercer encuentro internacional de esta magnitud sobre el tema, tras los
que se celebraron en 1978 y 1983 en Ginebra, esta conferencia marca el tercer
Decenio de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial (1993-2003)
proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de diciembre
de 1993 (Resolución A/48/91)

En Colombia La ley 975 de 2001 estableció el día nacional de la


afrocolombianidad que se celebra cada 21 de mayo para recordar la abolición
de la esclavitud en esa fecha 1851. Esa conmemoración indicaría que Colombia
es una democracia racial respetuosa de las diferencias, poco discriminatoria y
que valora positivamente la contribución de los afrocolombianos en nuestra
nacionalidad. Sin embargo y muy a pesar de la diversidad étnica que tenemos
en nuestro país aún persiste la discriminación contra las poblaciones indígenas
y afrocolombianos los cuales enfrentan marginalización, pobreza, ausencia de
oportunidades de trabajo y educación.

Ante tal situacion surge el siguiente interrogante ¿Qué otras soluciones hay para
abolir el racismo no solo en nuestro país sino también en el mundo entero?.
Rigoberta Menchu es una activista indígena guatemalteca, miembro del grupo
maya quiché, defensora de los derechos humanos, embajadora de buena
voluntad de la UNESCO y ganadora del Premio Nobel de la Paz (1992) y el
Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1998) ha definido el
racismo como una enfermedad mental psicológica emocional y también la
relaciona con una forma de pensar en donde se idealiza a otra persona como
superior a otro por condiciones de (color raza, belleza, altura, creencias entre
otros. ) Menchu ha liderado múltiples acciones que buscan concientizar a las
personas de que todos somos iguales y que tenemos los mismos derechos y
que no hay razones para discriminar a nadie.

En ese sentido es interesante resaltar lo que esta activista ha hecho para que
el racismo desaparezca de la sociedad pero esto no es suficiente para erradicar
este mal se necesita de un cambio contundente, se requiere cambiar el sistema
político de nuestro país y el de todas las naciones del mundo, es necesario
educar para la tolerancia y la convivencia y no para la competitividad como lo
hacen la mayoría de los sistemas educativos capitalistas en el mundo entero.
Para justificar esta posible solución se puede citar al discurso pedagógico
Martiano el cual tiene como fundamento la convivencia ciudadana, los valores
cívicos, culturales. Este es el motor para alcanzar la libertad, el ejercicio pleno
de los derechos ciudadanos y alcanzar el progreso. La buena convivencia le
garantiza a los ciudadanos “el derecho de todos los hombres a su legítimo
acceso, posesión y disfrute de sus recursos, su tierra soberana y libre y, por
supuesto, del conocimiento de sí mismo como individuo, que a través de la
reflexión de su propio desarrollo integral, propicie, de igual manera, el desarrollo
de la sociedad a la que pertenece y que está en la obligación social y moral de
trasformar e innovar continuamente” QUINTANA 2010.

Esta libertad entendida como el reconocimiento que todo ser humano debe
poseer por los demás y que hoy, se nos ocurre, está plasmada en una serie de
derechos internacionales que reconocen precisamente que todos los seres
humanos, somos en medio de la diversidad cultural, política, económica, etc.
diferentes pero al mismo tiempo iguales, pues pertenecemos a una misma raza.
Son por estos derechos por lo que valió, vale y valdrá la pena luchar.

En Colombia también han surgido muchos activistas que han liderado múltiples
campañas que buscan crear conciencia en las personas más que todo en las
juventudes sobre la importancia que tiene el valorar y tratar a todos como la
única raza que realmente existe y es la raza humana las demás son solo
imaginarios impuestos por los colonizadores. Entre las acciones contra el
racismo en nuestro país se puede destacar la campaña Chao Racismo la cual
nació en diciembre del 2011 tras la indignación que produjo la publicación de una
fotografía en la revista Hola de España, donde apareció la prestigiosa familia
Jaluf de Cali, y al fondo dos negras vistiendo uniforme de sirvienta y sosteniendo
charolas. Lo que empezó como una protesta, hoy se perfila como un movimiento
ciudadano que busca ponerle fin al penoso problema de la discriminación étnica
y racial en el país. El proyecto ‘Chao Racismo’, bajo la utilización de mucha
pedagogía e ingeniosas campañas ganó terreno y logró que los empresarios del
país entendieran la importancia de aplicar políticas de inclusión racial dentro de
sus organizaciones.

En fin son muchas las acciones que se han tejido en contra de la discriminación
y el racismo en Colombia pero se debe seguir trabajando y empezar una reforma
educativa que privilegie políticas de inclusión racial dentro de los
Establecimientos Educativos del país. La Implementación de esta nueva política
educativa contribuirá a formar mejores ciudadanos que valoren las diferencias
y que puedan desarrollarse reconociéndose como miembros de la única raza
que realmente existe (La raza humana).