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TEMA 1

INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA PSICOLOGÍA DE LA MOTIVACIÓN

Actualmente, la psicología se define como <<la ciencia que estudia la conducta de los individuos y sus procesos
mentales, incluyendo los procesos internos de los individuos y las influencias que se producen en su entorno físico y
social>>. Es ciencia porque sus investigaciones se obtienen a través del método científico; la conducta es su objeto de
estudio.

La psicología científica es la ciencia empírica que contrasta sus proposiciones con los hechos, combinando los
conocimientos empíricos con los racionales, y ofreciendo una serie de conocimientos de carácter sistemático, que son
completos, explicativos, coherentes, y sin contradicciones internas ni externas. La psicología científica se diferencia
del resto de las psicologías en que éstas no utilizan el método científico.
Ciencia es <<el conjunto sistemático de hechos empíricos que se hallan integrados u ordenados de una manera
específica>>.
El método de la psicología científica consiste en la observación sistemática, la descripción rigurosa y la investigación
experimental directa, para reunir información y organizarla. Las normas que utiliza la psicología científica implican
objetividad, exactitud y escepticismo. La misión de la psicología científica es establecer un conjunto de reglas que
guíe el estudio de los hechos empíricos, determinando las reacciones observables de los seres vivos en determinadas
situaciones, y poder comunicar sus resultados a otros investigadores.

Existen siete enfoques que representan distintas maneras de abordar la psicología.


– El enfoque conductista se centra en el estudio de la conducta observable determinada por la estimulación
exterior. Destaca por una experimentación rigurosa y por la determinación de las variables.
– El enfoque cognitivo se centra en el estudio del pensamiento y en sus procesos. No comprende la conducta sin
atender a los procesos cognitivos. Estudia los procesos mentales superiores y se interesan por lo que ocurre en
la mente.
– El enfoque biológico se centra en las relaciones entre la conducta y los mecanismos cerebrales, buscando las
causas del comportamiento en la actividad de los genes, el cerebro y los sistemas nervioso y endocrino.
– El enfoque psicodinámico considera que la conducta surge de impulsos y conflictos inconscientes. El objetivo
fundamental de los actos es reducir las tensiones.
– El enfoque humanista se interesa por la capacidad del hombre de tener libre voluntad, y enfatiza la
importancia de las tendencias hacia el crecimiento personal.
– El enfoque evolucionista se centra en la tarea de determinar la importancia relativa de los factores genéticos y
la experiencia en relación con aspectos específicos de la conducta, utilizando el estudio sistemático de
gemelos idénticos.
– El enfoque sociocultural se centra en las influencias sociales y culturales que rodean a las personas para
comprender muchos aspectos de la conducta. Estudia las diferencias entre culturas, examinando las causas y
las consecuencias de los comportamientos.

Las dos partes de la psicología científica son la psicología básica y la psicología aplicada. Ambas son
complementarias. Para que la psicología científica pueda ser aplicada, debe basarse en los conocimientos teóricos que
proporciona la psicología básica. Así, la psicología básica es la parte de la psicología científica que estudia los
conocimientos básicos y fundamentales necesarios para que pueda actuar la psicología aplicada.
La Psicología Básica es la parte de la psicología científica que estudia la naturaleza y el funcionamiento de los
procesos psicológicos básicos.
La Psicología Aplicada es la parte de la psicología científica que se ocupa de la funcionalidad de los procesos
psicológicos básicos en los ambientes en los que actúan los individuos, de forma individual y colectiva incluyendo su
dimensión patológica.

La psicología básica es la parte de la psicología científica que utiliza el método experimental para estudiar los
distintos procesos psicológicos básicos. Los procesos psicológicos básicos son aquellos conocimientos psicológicos
que representan al conjunto de los procesos mentales: motivación, emoción, aprendizaje, atención, memoria,
percepción, pensamiento y lenguaje.

La motivación es un proceso dinámico e interno, que hace referencia al deseo de querer cubrir una necesidad, y que
nos mueve a realizar o no unas conductas, dependiendo de los motivos expresados como deseos, pulsiones o
necesidades, que se producen en cada momento. El concepto de motivación ha surgido para dar respuesta al
<<porqué>> de nuestro comportamiento. La motivación es un concepto que explica el inicio, mantenimiento,
dirección, intensidad y finalización de un comportamiento. La motivación es un constructo hipotético no observable,
que sólo puede inferirse indirectamente a partir de la observación de conductas específicas y por los sucesos
estimulares antecedentes y consecuentes de ellas. En psicología, los sucesos observables son los estímulos (E) que
constituyen la entrada al organismo (O), y las respuestas (R) que constituyen su salida. Aunque ha habido un intento
de explicar el comportamiento basándose en el modelo E-R, la mayoría de los estudios de la motivación optan por un
modelo E-O-R, en el que los procesos mediadores interiores del organismo dan una explicación científica del
comportamiento.

La motivación es un proceso adaptativo que tiene como función prepararnos para adaptarnos al medio ambiente,
con la finalidad de conseguir la supervivencia. Existen los motivos primarios que son motivaciones centrales que
desde que nacemos están funcionalmente relacionadas con la subsistencia del individuo y de la especie, y los motivos
secundarios son motivaciones centrales que por aprendizaje están relacionadas con el crecimiento general de los
sujetos.

Hay dos modos de motivación: la motivación extrínseca que actúa cuando se realiza una actividad como medio para
conseguir un fin; y la motivación intrínseca que actúa cuando se realiza una actividad por el propio valor que
proporciona esa actividad.
La motivación interactúa con los restantes procesos psicológicos; guarda una estrecha relación con la emoción, están
íntimamente interaccionadas.

Hay que distinguir: La motivación que es el proceso que explica la consecución de objetivos relacionados con el
mantenimiento o mejoras en la supervivencia de un organismo, del proceso motivacional que hace referencia a la
interacción entre un individuo y su medio ambiente; y de la conducta motivada que es la consecuencia o resultado
del proceso motivacional.
Debemos diferenciar entre el estado motivacional que es un proceso dinámico transitorio, en el que se dan
diferencias entre las distintas situaciones; del rasgo motivacional que es la predisposición respecto a las tendencias
de acción, en el que se dan diferencias entre las personalidades de los individuos.

Definimos la motivación como: <<el proceso adaptativo que energiza y dirige el comportamiento hacia un objeto o
meta de una actividad, a la que instiga y mantiene>>. En general, la motivación explica cómo las personas
responden a las dificultades, a sus problemas, a sus fracasos y a los inconvenientes que aparecen cuando persiguen
sus metas.

La motivación, al no ser observable, sólo a través de estímulos y respuestas la podemos medir:


– creando un estímulo o una situación estimular que sepamos induce un estado de motivación en un individuo.
– Por el tipo de respuestas relevantes que realiza un individuo, y que supuestamente reflejan la motivación.
– A través de ambos procedimientos, por la medición estímulo-respuesta.

Antecedentes filosóficos de la motivación

Platón contrapuso el mundo de los sentidos (cuerpo) al mundo de las ideas (alma). Aprender es acordarse del
conocimiento poseído del alma en una vida anterior.
Por el contrario, Aristóteles se interesó por el mundo de los sentidos, defendiendo que el conocimiento provenía de
nuestra experiencia, y que las ideas eran conceptos creados por nosotros. En la razón, que está vacía antes de nacer, se
registran todos los conocimientos que proporciona la experiencia. Esta idea provocó la controversia: herencia-
experiencia. Hoy se admite que la motivación es el resultado de una compleja combinación de herencia y de
experiencia.

Para Aristóteles es alma es libre y existe en todos los seres (animismo). Se opone al determinismo. La psicología
rechazó esta idea y optó por el determinismo, aunque el animismo permaneció hasta el siglo XVII.

Descartes estableció los principios de la filosofía moderna. El dualismo cartesiano estableció que la conducta humana
es fruto de un alma libre y racional y, del resultado de los procesos automáticos e irracionales del cuerpo. El hombre
está impulsado por su propia alma (a través de la voluntad) y por el cuerpo (a través del instinto). Atacó al animismo
y defendió el mecanicismo.

Los empiristas ingleses (Locke) realizaron dos aportaciones: el interés por el estudio subjetivo de la experiencia
sensorial (las ideas son unidades elementales de la mente), y del pensamiento asociacionista de las ideas (se pueden
establecer asociaciones entre diferentes ideas). Así, el concepto de asociación fue el axioma fundamental de la
psicología, al permitir establecer conexiones entre los contenidos mentales y la experiencia. En el estudio de la
motivación, el concepto de asociación es importante ya que muchos motivos se aprenden de esta manera.

Para el constructivismo de Kant, todo conocimiento empieza en la experiencia pero no todo procede de la
experiencia, puesto que las sensaciones que proceden del exterior han de ser ordenadas en el pensamiento. El hombre
a través del conocimiento puede construir esquemas y modelos de la realidad en base a sus experiencias. Estableció
tres categorías psicológicas: conocimiento (cognición), sentimiento (emoción) y conación (motivación).

El positivismo pretendió legitimar el estudio científico del ser humano. Distinguió entre la conducta animal y la
conducta humana.

Antecedentes fisiológicos de la motivación

Galeno señaló la existencia de nervios sensoriales y nervios motores independientes. Bell demostró que las fibras
nerviosas de un nervio mixto penetraban por la parte posterior de la médula espinal, mientras que las fibras motoras
salían por el lado anterior; este descubrimiento fue muy importante para la psicología.

Müller defendió que diferentes fibras nerviosas transmitían distintos tipos de información al organismo, a través de la
ley sobre la energía específica de los nervios sensoriales.

Distintas áreas del cerebro manifiestan diferentes cualidades de un mismo estímulo.

Los descubrimientos de Galvani, sobre la naturaleza del impulso nervioso, posibilitaron estudiar la función del
sistema nervioso aplicando métodos experimentales. Hoy, existen muchas técnicas de registro psicofisiológicas
basadas en este descubrimiento.

Se fortalecieron las teorías sobre la motivación que defienden que la actividad del hipotálamo se relaciona
directamente con los cambios en varios estados motivacionales.

La escuela fisiológica de la reflexología rusa centró su interés en el reflejo y en la conducta refleja. Pavlov centró sus
investigaciones sobre el estudio de los reflejos condicionados, descubriendo las respuestas condicionadas.

Antecedentes psicológicos de la motivación

Los primeros psicólogos, como James, la llamaron <<voluntad>>. Distinguió entre voluntad y hábito. Sus ideas
anticiparon la importancia de los procesos cognitivos en comprender la motivación.

En América, la corriente funcionalista lo llamó <<impulso>>. En Europa, los psicoanalistas lo llamaron <<pulsión>>.

La psicología utilizó por primera vez el concepto de <<motivación>> en 1.920. McDougall lo llamó <<instinto>>.
Los conductistas al rechazar el instinto, asentaron las bases para analizar la contribución del aprendizaje a la
motivación, e inspiraron el surgimiento de la motivación por <<incentivos>>.

Durante la psicología cognitiva, el estudio de la motivación disminuyó en favor del estudio de los procesos
cognitivos. Hoy sí es un tema importante y en su estudio se incluye multitud de aspectos neurofisiológicos,
cognitivos, sociales y culturales.

Dimensiones en el estudio de la motivación

Los planteamientos teóricos de la motivación se ordenan en cuatro dimensiones generales.


– En la dimensión nomotética-ideográfica, el enfoque nomotético pretende establecer leyes universales que
permitan explicar la motivación de una manera general para todos los seres; y al contrario, el enfoque
ideográfico pretende entender la conducta motivada, examinando en qué se distinguen los individuos de una
especie entre sí.
– La dimensión innato-adquirida ha enfrentado a los que defendían la contribución de las tendencias innatas,
con los que lo hacían con las tendencias adquiridas de la conducta motivada.
– La dimensión interna-externa hace referencia a si la motivación procede de motivos internos o externos. Los
defensores de los motivos internos parten de que los estados motivacionales pueden conceptuarse como
necesidades. Los defensores de los motivos externos se centran en las fuentes externas creadas por las metas,
puesto que la motivación es activada por los cambios que se producen en el ambiente externo.
– Dentro de la dimensión mecanicista-cognitiva, el enfoque mecanicista defiende que los cambios de ciertos
factores activan e impulsan al organismo a realizar conductas automáticas, sin que se tenga ningún tipo de
conciencia; por el contrario, el enfoque cognitivo defiende que la motivación está bajo el control exclusivo del
pensamiento racional.

Niveles de análisis en el estudio de la motivación

Cuatro niveles de análisis se realizan al estudiar la motivación: fisiológico, individual, social y filosófico.
– En el nivel fisiológico, se ha investigado cómo y porqué las estructuras cerebrales desencadenan la
motivación, cómo se procesa la información relevante para la motivación en grupos de células específicas del
cerebro, qué neurotransmisores intervienen en los cambios que se producen en los estados motivacionales, y
qué implicaciones tiene el sistema nervioso en el proceso motivacional.
– En el nivel individual, se pretenden determinar los factores motivacionales que influyen en la conducta
personal de un individuo, investigando los cambios motivacionales que se producen como consecuencia de la
alteración de las condiciones internas o externas a las que se le somete.
– En el nivel social, se estudia los motivos que impulsan a las personas a comportarse de manera diferente
cuando están en grupo, puesto que la pertenencia a un grupo puede influir en los motivos personales y
modificar el comportamiento individual.
– En el nivel filosófico, más que deducciones experimentales se utiliza argumentos filosóficos. Debemos
rechazar este nivel de análisis porque sus planteamientos no son científicos.

Paradigmas de investigación en el estudio de la motivación

Existen tres paradigmas de investigación: experimental, correlacional y cualitativo.

– En el paradigma experimental, el investigador manipula una o más variables y determina los efectos que
puedan tener en otras variables. Estas investigaciones clarifican las relaciones causa-efecto. Sus
investigaciones están bastante limitadas, por lo que sus resultados son poco naturales.
– En el paradigma correlacional, más que manipular las variables, se busca encontrar las relaciones existentes
entre ellas. Sus investigaciones sirven para clarificar las relaciones entre variable, y sus resultados ayudan a
comprender situaciones motivacionales distintas. No es posible identificar causa y efecto.
– En el paradigma cualitativo, se enfatiza el estudio de una manera más intensa, más descriptiva y con mayor
carga interpretativa. Es útil cuando el investigador está interesado en la estructura de la situación, y en
conocer los diferentes significados y perpectivas que mantiene un grupo de individuos, y cuando no es posible
realizar investigaciones experimentales o correlacionales.

TEMA 2
EL PROCESO MOTIVACIONAL

Para Ferguson, la motivación es un proceso dinámico interno que energiza y dirige las tendencias de acción de los
individuos, y que puede implicar un cambio o variabilidad. Ésta puede hacerse evidente de dos maneras:
– Como intensidad en la movilización de la energía o cantidad de esfuerzo que es necesario emplear para llevar
a cabo la acción; es la activación.
– Como tipo o calidad de la motivación que conduce a la dirección selectiva de la acción. Este aspecto implica
una selección de la dirección, estableciendo de qué modo o hacia qué meta se dirige la acción.

Activación

El psicología, a la característica energizante de la motivación recibe el nombre de activación. Es una de las variables
responsables del inicio, mantenimiento, intensidad y de la finalización de la conducta motivada.
Para Cannon, la activación se identificaba con la activación fisiológica del organismo y con los cambios y/o
respuestas fisiológicas del organismo autónomo. Para él, la activación tenía como principal función preparar al
organismo para actuar de forma adaptativa según las demandas de una situación determinada.
La primera característica de la activación es que activa la conducta, e inicia la conducta motivada (que aunque es
considerada como un buen índice de que existe la motivación, ésta no siempre es manifiesta).
Lacey señaló que la activación puede manifestarse en tres niveles de actividad: electrocortical, fisiológica y motora.

La segunda característica de la activación es su persistencia. Se ha considerado que la persistencia es un índice de la


motivación, en el sentido de que a mayor activación, mayor persistencia del comportamiento. Depende también de
otros factores, como pueden ser las opciones disponibles para realizar la conducta, cuanto menores sean esa opciones
disponibles, la persistencia será más claramente un índice de la motivación, y al contrario.

La tercera característica de la activación es la intensidad de la conducta motivada. Existe una correlación positiva
entre el nivel de intensidad de la conducta y el nivel de motivación, así a mayor intensidad de la conducta, se
producirá una mayor activación.

Fisiológicamente, la activación alude al aumento de la actividad fisiológica que se asocia, principalmente, con la
actividad del sistema nervioso autónomo.
Muchas medidas fisiológicas se han utilizado para medir la activación, como son: el electrocardiograma, la tasa
cardiaca y la presión arterial. La activación también produce cambios en el sistema nervioso central, como
demuestra el electroencefalograma. Otras formas de medirla son: el electromiograma, la amplitud y frecuencia
respiratoria, la temperatura corporal, la movilidad digestiva.

El fraccionamiento direccional de respuestas indica una disociación fisiológico/conductual en función de la


activación.
Se han empleado las medidas de autoinforme para estudiar la activación, principalmente para medir tanto el estado
como el rasgo de la activación.

Debe diferenciarse entre activación energética (que se relaciona con los sentimientos positivos) y activación tensa
(que se relaciona con situaciones de amenaza, dolor o ansiedad).

Existe una relación lineal monotónica entre la activación y las respuestas fisiológicas y motoras; así, a mayor
motivación, mejor rendimiento.

Las medidas de activación que reflejan más estrechamente la intensidad de la motivación son las que implican al
sistema nervioso simpático.

La ley de Yerkes-Dodson señala que el nivel de motivación tiene un punto óptimo entre los valores intermedios de
activación, pero en los niveles excesivamente altos o bajos el rendimiento empeora.

Dirección

Para que se produzca la conducta motivada es esencial considerar la dirección de la conducta que realiza el individuo.
La dirección es un índice del estado motivacional que tiene el individuo.

Cuando la dirección de la conducta es única, no resulta relevante; pero cuando existen varias posibilidades de
elección, que le permitan decidir qué conducta hacer y hacia dónde orientarla, es más difícil que se produzca la
predicción de la conducta motivada y, en estos casos, adquiere una importante consideración.

Palmero señala dos variables que intervienen en la consecución de los objetivos:


- la expectativa de la consecución del objetivo.
- su grado de atracción

Determinantes de la motivación

En el proceso motivacional intervienen varios determinantes (internos y externos).

– Determinantes internos. Son los mecanismos debidos a la herencia, a factores homeostáticos, al crecimiento
potencial y a los procesos cognitivos. La herencia es el principal, es explicado según dos enfoques diferentes:
el enfoque instintivo propone que la energía se acumula en el organismo y da origen a un estado motivado; y
el enfoque fisiológico establecece que los circuito cerebrales vigilan el estado del cuerpo y activan las
conductas cuando detectan algún cambio. La homeostasis hace referencia a la existencia de un nivel óptimo
de activación en varios estados del organismo y está relacionado con el mantenimiento del equilibrio
fisiológico. El crecimiento potencial hace referencia a la idea de que el ser humano está motivado para
alcanzar su pleno potencial tanto en los aspectos físicos, como psicológicos y emocionales. Los procesos
cognitivos hacen referencia a los determinantes que proceden de la información que recibimos y de la forma
en que la procesamos.
– Determinantes externos. Son los mecanismos debidos al aprendizaje, a factores hedónicos y a la interacción
social. El aprendizaje es el principal, lo aprendido tiene un papel fundamental en las conductas motivadas. El
hedonismo, es uno de los primeros y más aceptados determinantes. Señala la tendencia generalizada de los
organismos a aproximarse a todo aquello que produce placer y a huir o evitar todo aquello que desagrada. La
interacción social, es uno de los más importantes, pues se ha comprobado que tiene un efecto motivador.
En los motivos primarios los principales determinantes son la herencia, la homeostasis y el hedonismo,
mientras que en los motivos secundarios son el aprendizaje, la interacción social, el crecimiento y los
procesos cognitivos.

El proceso motivacional

Para Reeve, el proceso motivacional está formado por las siguientes fases: 1) anticipación, 2) activación y dirección,
3) conducta activa y de retroalimentación del rendimiento, y 4) resultado.

Para Deckers, la secuencia del proceso motivacional se establecía en tres momentos: 1) la elección del motivo, 2) las
conductas instrumentales, aquellas actividades necesarias para conseguir el objetivo elegido (cuyos aspectos más
importantes son: la duración, la frecuencia y la intensidad), y 3) la realización de la conducta consumatoria que
representa la finalización del proceso motivacional.

Para Fernández-Abascal, el proceso motivacional comienza cuando uno o varios de los determinantes
motivacionales provocan en el individuo las condiciones necesarias para que éste adquiera la intención de iniciar una
conducta específica. A continuación, la activación pone en funcionamiento la conducta con una determinada
intensidad, al mismo tiempo que la intención también indica la dirección. Todo el proceso se autorregula por un
sistema re retroalimentación.

Para Palmero, el proceso de motivación tiene dos momentos distintos: 1) la toma de decisiones y la elección del
objetivo (aparición de un estímulo, percepción del estímulo, evaluación y valoración del objetivo, decisión y elección
del objetivo y realización de la conducta motivada), 2) el control del resultado (verificación de la congruencia,
atribución de causas, generalización de resultados).

TEMA 3
ASPECTOS MOTIVACIONALES EN LA APARICIÓN Y MANTENIMIENTO DE LA CONDUCTA

La explicación de la motivación desde el comportamiento animal


Las teorías fijistas, para las que las diferentes especies habían permanecido siempre iguales, dieron paso a los
planteamientos evolucionistas que propugnaban un continuismo de la vida vegetal y animal, con lo que todas las
especies descendían de otra precedente.
En esta línea, Lamarck defendió como explicativos de la evolución:
– la herencia de aquellos caracteres adquiridos y producidos en la adaptación al entorno.
– el principio del uso y el desuso
– el principio de la perfección, al que consideraba una motivación interna de los seres a perfeccionarse y que
culminaba con la aparición del hombre

Darwin propuso la teoría de la selección natural. También defendió que se producían variaciones al azar que si eran
beneficiosas darían lugar a individuos más dotados e, igualmente, que el comportamiento era básicamente instintivo.

Desde la etología, que estudia el comportamiento animal, se intenta diferenciar entre las conductas innatas y las que
son fruto de la experiencia. Lorenz sustituye innato por origen del patrón y lo investiga a través del procedimiento de
aislamiento del animal de sus congéneres, diferenciando entre la adaptación filogenética (de la especie) y la
ontogenética (del individuo).
La conducta instintiva viene determinada genéticamente y es común a la especie. Los etólogos pasaron a fijarse en
aquellos aspectos modificables del instinto fruto de la experiencia, por lo que lo renombraron como patrón de acción
modal, que consta de tres elementos: el estímulo índice que es una pequeña parte del entorno y para el que se está
programado genéticamente; los mecanismos desencadenadores innatos que se corresponden con el sustrato
fisiológico; y la respuesta observable y modificable por la experiencia.

El modelo de la energía de Lorenz y Tinbergen es un modelo explicativo de la base neurofisiológica de la motivación,


considerada ésta como una búsqueda por saciar la necesidad, en la aparición de la respuesta ante el estímulo índice.
De esta forma, se justifican las actividades en vacío.

El fenómeno de la impronta consiste en el seguimiento de la figura que se percibe en primer lugar al nacer, y tiene un
gran valor adaptativo. Con este hecho se asegura la adquisición de los comportamientos propios de la especie.

La justificación de la conducta motivada humana en la psicología

Según McDougall, los instintos son el motor de la acción. Así planteada, la motivación es una pulsión hacia la
ejecución de la acción instintiva. Desde el psicoanálisis de Freud, el concepto de pulsión ocupa un papel central, por
cubrir las necesidades corporales. Se agrupan en pulsión de vida y pulsión de muerte y las considera la causa última
de los fenómenos psíquicos.

Frente al apogeo de la explicación de la conducta por pulsiones innatas, surge el conductismo cuya principal
característica es, en un intento de hacer de la psicología una ciencia científica, desechar todo aquello que no fuera
observable directamente. Su fundador, Watson, se limitó al estudio de la conducta en términos de estímulos y
respuestas, por lo que la motivación se redujo a la satisfacción de necesidades biológicas.

La motivación en los albores de la psicología del aprendizaje

Pavlov, estudiando la digestión de los perros, llegó al descubrimiento del condicionamiento clásico. Comprobó que
una respuesta refleja, innata e inmodificable, podía emitirse ante otro estímulo para el que no estaba programada
genéticamente., por presentarse en contigüidad temporal con el estímulo desencadenante del reflejo. Llamó reflejo
condicionado a esa respuesta que se establecía por la conexión temporal entre un estímulo nuevo y un reflejo ya
existente.

Con los planteamientos de Pavlov, se empieza a estudiar la posibilidad de alterar la frecuencia y dirección de la
conducta, lo que afectó al desarrollo de la psicología de la motivación.

Cuando el estímulo que desencadena la respuesta refleja es agradable (por ejemplo, un trozo de comida), nos
hallamos ante un condicionamiento clásico apetitivo. Pero también se puede conseguir condicionamientos utilizando
estímulos desagradables, provocando la adquisición de conductas por un condicionamiento clásico de defensa (por
ejemplo, una descarga). El primero en estudiar el condicinamiento clásico de defensa fue Bekhterev

Los elementos principales del condicionamiento clásico son: el estímulo incondicionado (EI), que es el que
desencadena una respuesta no aprendida, el estímulo condicionado (EC), que inicialmente es un estímulo neutro a la
situación y se empareja con el EI, la respuesta incondicionada (RI), que es la respuesta no aprendida que se emite
ante el EI y, finalmente, la repuesta condicionada (RC), que es la respuesta aprendida que se emite ante el EC (una
vez establecida la asociación EC-EI).

En el proceso del condicionamiento clásico se establece una relación funcional entre el EC y el EI y, por eso, se
conoce como modelo E-E. Tiene dos características importantes: los estímulos se presentan al sujeto con
independencia de su conducta y se condicionan respuestas reflejas, no actividades espontáneas.

En los dos condicionamientos, apetitivo y defensa, se aprende una nueva respuesta, pero Pavlov descubrió otro tipo
de condicionamiento: el condicionamiento clásico inhibitorio, en el que se aprende a retener o inhibir la RC. En este
caso, un estímulo inhibitorio, el EC, señala la ausencia del EI por lo que se inhibe la RC.

En el condicionamiento de segundo orden se emplea como EI un EC de un condicionamiento anterior. Así, un EC


produce una RC por emparejarse con otro, cuyas propiedades motivacionales son adquiridas.
El estudio del condicionamiento clásico ha dado lugar al establecimiento de distintas técnicas de investigación entre
las que destacan:
– la respuesta emocional condicionada. Ante una situación que produce miedo, se alteran el resto de las
conductas.
– el seguimiento de señales, relacionadas con las situaciones que permiten satisfacer las necesidades.
– el condicionamiento de aversión al sabor

Thordike estudió la relación entre aprendizaje y motivación (experimento de gatos hambrientos en jaula), lo
denominó condicionamiento instrumental. Estableció la ley del efecto, según la cual, las consecuencias de una
conducta, determinarán su repetición.

Posterioremente, Skinner lo planteó como condicionamiento operante (porque el sujeto, por las consecuencias, opera
en el ambiente). Se establece una asociación entre la respuesta y el reforzador. A través de la caja de Skinner, el sujeto
puede repetir la respuesta para obtener más premios. Su postura es radicalmente ambientalista (el individuo está
sometido a las influencias del medio).

El condicionamiento operante se compone de dos elementos: la respuesta, que es la que se desea adquirir, y el
estímulo reforzador, que es el que se dispensa tras la ejecución correcta, y es cualquier estímulo que incremente la
probabilidad de la respuesta.
El reforzador es el elemento motivador del condicionamiento que depende de la historia previa del sujeto y de sus
necesidades. Si el reforzador disminuye las necesidades biológicas, se denomina reforzador primario, pero si las
propiedades motivacionales del reforzador son adquiridas, se conoce como reforzador secundario.

Según la teoría de la probabilidad condicionada de Premack, además de un estímulo, puede actuar como reforzador
aquella actividad cuya probabilidad de ocurrencia sea mayor que la de la conducta exigida.

Conforme la hipótesis de la privación de respuesta, también pueden actuar de reforzador aquellas actividades que
ocurren con menor frecuencia, siempre y cuando se limitara y controlara al sujeto el acceso a ambas. Una ampliación
de esta teoría es: la teoría de la distribución conductual, según la cual cualquier actividad puede convertirse en
reforzador de otra. Así durante un condicionamiento se modifica la distribución que hace el sujeto de su tiempo.

Woodworth introdujo el término impulso o drive, al considerar que la motivación actuaba para conseguir la
homeostasis al cubrir una necesidad.

Igualmente, para Hull el aprendizaje no se producía por contigüidad, sino por el refuerzo que provocaba la reducción
del impulso. Definió operacionalmente el impulso: E=HxD, esto es, potencial de excitación=hábito o probabilidad
que se emita una respuesta observable x impulso interno o drive. Posteriormente añadiría la variable motivación de
incentivo, quedanso así: E=HxDxI .

Papel de la motivación en el aprendizaje observacional

Se aprenden comportamientos al observar cómo los realizan otros y las consecuencias que conllevan. Las teorías
cognitivas del aprendizaje observacional mantienen que el observador elabora representaciones cognitivas de la
conducta del modelo.

Bandura, defiende con la teoría social cognitiva que el reforzador, a través de una mediación cognitiva, ejerce una
influencia antecedente más que consecuente. Al observar al modelo, se crean expectativas sobre los efectos del
reforzador, lo que incrementa la retención de lo observado y su codificación. Apela a la intervención de cuatro
procesos explicativos del aprendizaje observacional:
– proceso atencional
– proceso de retención
– proceso de reproducción motora
– proceso motivacional

Se considera, entonces, que el valor del reforzador es anticipatorio a las consecuencias. Dicha anticipación se realiza
a través de tres funciones: informativa, motivacional, que da lugar a considerar el reforzador como autoincentivo, y
acrecentamiento del estímulo.
TEMA 4
LA MOTIVACIÓN EN EL CONTROL DE LA ACCIÓN

La conducta extrínseca e intrínsecamente motivada

Cuando la acción se encuentra guiada por estímulos externos, se habla de motivación extrínseca (ME), y en el caso
contrario, motivación intrínseca (MI).
La motivación extrínseca se encuentra determinada por factores ambientales y sus consecuencias sobre la conducta.
Por un procedimiento de condicionamiento clásico de segundo orden, los estímulos adquieren sus propiedades
hedónicas, mientras que por condicionamiento operante, se emiten aquellas respuestas que permiten alcanzar esos
estímulos o huir de ellos. Se considera, entonces, que la motivación de incentivo se basa en las expectativas que se
crea el sujeto de la situación, lo que le lleva a emitir una determinada respuesta.
El valor del incentivo depende del sujeto que lo percibe e interpreta. El incentivo no es el causante de la conducta
pero incrementa su probabilidad de repetición.

Es importante la distinción entre recompensa, castigo e incentivo para entender la conducta motivada:
– la recompensa es un objeto agradable que se da como consecuencia de una conducta y su objetivo es
incrementarla
– el castigo es el objeto desagradable que se da al final de una conducta y su objetivo es reducir dicha conducta
– el incentivo es el componente motivacional de la acción, en cuanto que se sabe de antemano qué se vaa
conseguir si se realiza una conducta concreta, lo que lleva al sujeto a realizarla

Consecuencias del incentivo agradable sobre la conducta

Este tipo de incentivo crea expectativas para que se incremente el nº de respuestas e, incluso, su velocidad de
emisión. Las variables que afectan a la motivación de incentivo de una conducta premiada son: la contingencia
incentivo-conducta motivada, la cantidad y la calidad del incentivo, la detección de causalidad, la demora del
incentivo y los distintos niveles de motivación.

– que el incentivo no sea siempre contingente con la respuesta, afecta al nivel motivacional y nos encontramos
ante lo que se denomina: programa de refuerzo parcial.
– Si en el programa de refuerzo parcial se tiene en cuenta el nº de respuestas que tiene que emitir el sujeto para
que reciba el incentivo, nos hallamos ante un programa de razón; si lo que se considera es que debe
transcurrir un tiempo determinado para que se dispense el incentivo, estamos ante un programa de intervalo.
– En los programas de razón fija se debe emitir un nº de veces la respuesta para acceder al incentivo, lo que
provoca que el sujeto se cree unas expectativas ante la situación, que le lleven a dejar de emitir la respuesta
nada más recibirlo.
– En los programas de razón variable se dispensa el incentivo según un promedio de respuestas, lo que hace
que el nº de respuestas dadas se más constante.
– Cuando se trabaja con un programa de intervalo fijo, no se dispensa el incentivo hasta pasado un tiempo
establecido de antemano, lo que provoca en el sujeto unas expectativas que le llevan a emitir la respuesta
cuando se cumple ese intervalo de tiempo. También existe el programa de intervalo variable en el que el
periodo de tiempo transcurrido varía de unos ensayos a otros según un promedio. En esta situación al sujeto
le es difícil crearse expectativas sobre el incentivo, por lo que la tasa de respuestas es estable.
– La cantidad y la calidad del incentivo afectan más a la ejecución que al aprendizaje, de tal forma que
incrementos en la cantidad y la calidad del incentivo provocan efectos exagerados en la ejecución de la
conducta.
– Se conoce como elación o efecto de contraste positivo a los cambios producidos en la ejecución por el
incremento del incentivo o su calidad y, depresión o efecto de contraste negativo a los cambios en la
ejecución producidos por el descenso del incentivo o su calidad; ambos efectos son producidos por las
variaciones producidas en las expectativas de la situación que se había creado el sujeto.

En algunas ocasiones se produce un emparejamiento accidental de una conducta con un premio, por lo que se
desarrollan unas expectativas que llevan a la repetición de la acción. En este caso tiene lugar una detección de
causalidad falsa y es lo que se conoce como conducta supersticiosa.
Las demoras en la aplicación del premio producen debilitamiento de la asociación incentivo-conducta motivada, pero
en la misma situación aparecen estímulos marca que actúan como incentivos secundarios que minimizan los efectos
de la demora, si bien se reduce su valor del incentivo, lo que se denomina descuento de la demora.

Mazur estableció que el valor de incentivo de un premio demorado aumenta en proporción creciente por unidad de
tiempo conforme desciende la demora. El margen de vulnerabilidad es el periodo de tiempo en el que se cambia el
criterio para decidirse por el premio más inmediato que depende de la magnitud, del tiempo de demora y del
autocontrol del sujeto.

Un nivel de motivación elevado producirá mejores ejecuciones, si bien depende del nivel de dominio sobre la tarea,
de la propia percepción de dicho dominio y de las necesidades del sujeto.

Efecto de la retirada del incentivo agradable sobre la conducta


Cuando la respuesta del sujeto provoca la retirada del premio, el valor del incentivo lleva a que no se repita la
conducta y nos encontramos ante una situación denominada de omisión.

Consecuencias del incentivo desagradable sobre la conducta

El sujeto puede emitir una respuesta para evitar o escapar de un estímulo desagradable, o también puede dejar de dar
una respuesta porque es castigada con un estímulo desagradable. El objetivo del castigo es la reducción de la
intensidad y la frecuencia de una conducta, y sus buenos resultados dependen del buen empleo de las siguientes
variables: su intensidad (debe ser al principio intenso), su duración (cuanto más largo, más efectivo), la demora en su
aplicación (debe aplicarse inmeditamente ) y la disponibilidad de una conducta alternativa. Si es un castigo
incontrolable, se produce lo que se conoce como indefensión aprendida.

Resultados de la desaparición del incentivo sobre la conducta motivada

La motivación del sujeto desciende al no ser contingente su respuesta con sus expectativas. Al inicio, cuando
desaparece el incentivo, la emisión de la conducta se incrementa y aparece frustración. Se denomina resistencia a la
extinción al nº de veces que se sigue dando la respuesta en ausencia del incentivo y depende de variables como:
a) la contingencia incentivo-conducta motivada, b) si la conducta es adquirida en diferentes entornos, c) el nº de
ensayos realizados y d) las variaciones en la demora del incentivo.

Motivación intrínseca

Supone una necesidad psicológica por implicarse en algo sin recompensa externa e implica creatividad y curiosidad.
Los estímulos nuevos, imprevisibles y complejos despiertan nuestra curiosidad porque provocan un conflicto
conceptual. El concepto de causación personal lo introdujo De Charms y hace referencia a considerarse el origen de
la propia conducta, por lo que los incentivos externos pueden dañar dicho origen.
Las teorías de MI coinciden en señalar que la motivación la determina la manera activa e intencionada en que se
ponen a prueba las propias competencias impulsadas por metas.

Desde la teoría de la sobrejustificación se postula que la idea que se tenga sobre las causas de la conducta, influye en
la MI, de tal manera que si se está intrínsecamente interesado en una tarea y se incentiva, la MI descenderá por
<<sobrejustificación>>, lo que pasó a denominarse el <<costo oculto de la recompensa>>.

La teoría de la evaluación cognitiva defiende que la cognición de sentirse autónomo y competente favorece la MI,
mientras que la percepción de control de la conducta por estímulos externos, la disminuye. Los incentivos externos
tienen dos efectos sobre la conducta: uno informativo que suministra feedback de su competencia, y otro causal que
provoca la relación causal entre la ejecución y las consecuencias. Ambos guardan una relación inversa sobre la
conducta.

Para la teoría de la autoeficacia, principalmente descriptiva, la percepción de las propias competencias depende de
factores cognitivos, y éstos determinarán las expectativas de éxito y, con ello, la persistencia en la ejecución y el
esfuerzo invertido en ella.
Existen dos elementos que afectan en gran medida a la MI: la dificultad de la tarea (se considera una situación de reto
óptimo cuando el nivel de dificultad y las competencias del sujeto, están equilibradas) y, las características del
incentivo (la MI se ve afectada por las recompensas esperadas por su carácter material, perturbando también al mismo
aprendizaje de la tarea y a su calidad, igualmente la saliencia o lo que destaque el incentivo perturba la MI).

¿Motivación intrínseca o motivación extrínseca?

Los sujetos intrínsecamente motivados eligen tareas de mayor dificultad que los extrínsecamente motivados. Las
conductas mantenidas exclusivamente por incentivos externos, cesan al cesar éstos. Si el sujeto tiene control sobre la
tarea, se incrementa su MI. Los elementos extrínsecamente informativos incrementan la MI, mientras que los
controladores la disminuyen.

TEMA 5
APORTACIONES DE LA PSICOLOGÍA COGNITIVA AL ESTUDIO DE LA MOTIVACIÓN

Primeras aproximaciones cognitivas de la motivación

La psicología cognitiva parte de la idea de que el sujeto es un agente activo. Los planes son las estrategias que las
personas utilizan para conseguir un determinado fin.
El modelo TOTE (test-operate-test-exit) tiene como objetivo conseguir la congruencia entre el estado actual y el
ideal.
Las metas son los objetivos por los que el sujeto se esfuerza en conseguir y el objetivo de una meta es generar una
nueva incongruencia. Las metas pueden agruparse en cinco categorías:
– metas relacionadas con la tarea
– metas relacionada con la libertad de elección
– metas relacionadas con la autoestima
– metas relacionadas con la valoración social
– metas relacionadas con la consecución de recompensas externas
El valor que se le otorga a una meta puede ser:
– intrínseco derivado de la satisfacción de realizar la tarea
– de dificultad por triunfar en algo
– de utilidad por conseguir un objetivo que facilitará la consecución de otro objetivo mayor
– extrínseco por haber conseguido algún incentivo
– de logro por haber conseguido algo que produce satisfacción personal
– cultural por sentirse respetado y querido socialmente

Modelo de conducta propositiva de Tolman

Para Tolman la psicología era una ciencia objetiva de la conducta que debía centrarse en el estudio de las conductas
molares. Algunas características de la conducta molar son: que es intencional, que presenta un patrón concreto de
respuestas y que es selectiva. Tolman defendía que la conducta de las ratas parecía tener propósitos, intenciones.

Teoría del campo de fuerza de Lewin

Lewin percibía el espacio vital como un campo de fuerzas estructurado en regiones en las que aparecen las metas y
las barreras que se interponen entre ellas. Cuando surge algún tipo de necesidad psicológica en la persona, se genera
tensión entre las distintas regiones del espacio vital y esta tensión es la que va a motivar al sujeto para actuar, con el
objeto de reducirla. Según la tesis de Lewin, mientras una tarea no se finalice, permanece la tensión. La intensidad
motivacional está en función de la distancia psicológica entre el sujeto y la meta.

Teorías de expectativa-valor

Bandura distingue dos tipos de expectativas:


– las expectativas de eficacia: la estimación sobre poder realizar una conducta
– las expectativas de resultado: la estimación sobre el resultado que obtendrá al realizar la conducta
El valor (o valencia) se refiere a la utilidad o importancia que se le otorga a un objeto del ambiente.
Teoría del aprendizaje cognoscitivo de Rotter

Según Rotter, en una situación de interacción del sujeto con su entorno se dan los siguientes factores:
– el potencial de la conducta
– el valor del refuerzo
– los factores situacionales
– las expectativas generalizadas
Para Rotter, la fuerza motivacional, está en función de la expectativa sobre la consecución de la meta y del valor del
refuerzo. Los sujetos pueden tener un locus de control interno, cuando atribuyen los refuerzos y los castigos (éxitos y
fracasos) a sí mismos o un locus de control externo, cuando atribuyen los refuerzos y los castigos a factores ajenos a
ellos.

Teorías del equilibrio o de la consistencia cognitiva

Defiende la existencia de una tendencia natural a la congruencia. La disonancia cognitiva se refiere a la tensión
interna que percibe un sujeto por mantener al mismo tiempo dos pensamientos o cogniciones que están en conflicto,
realizar algún tipo de conducta que entra en conflicto con alguno de sus pensamiento o creencias.
Las formas en que el sujeto reequilibra ese estado son: cambiando su creencia original, su conducta o añadiendo
nuevos elementos cognitivos.

Teorías de la atribución

Una expectativa es la convicción de que un hecho acompañará a otro hecho. Una atribución es la convicción de que
un hecho ha acompañado a otro hecho.
La teoría atribucional de Heider destacó dos tipos de causas que explican la conducta: los factores disposicionales
(internos propios de cada sujeto), y los situacionales (externos, ajenos al sujeto). Entre los disposicionales se
encuentran la capacidad y la motivación, y entre los situacionales la dificultad de la tarea y la suerte.
Una de las atribuciones más perjudiciales para el sujeto es la indefensión aprendida, producida cuando alguien, tras
una serie de fracasos en la realización de una tarea, aprende a creer que no tiene ningún tipo de control sobre la
situación.

La teoría de la inferencia correspondiente es la generalización que se realiza sobre la futura conducta de alguien, en
función de otras atribuciones internas e intencionales anteriores. Para inferir algo relativo a la personalidad de los
sujetos, conviene tener en cuenta factores como la espontaneidad, singularidad, deseabilidad social y nivel de
implicación en la situación.

El modelo de covariación de Kelley establece que cuando existen varios acontecimientos que pueden ser la causa
desencadenante de un mismo hecho, sólo aquellos que han demostrado relacionarse con él de forma consistente a lo
largo del tiempo, serán asumidos como causa del acontecimiento. Establece tres características que van a determinar
el tipo de atribución que hace la persona: la distintividad, la consistencia y el consenso.

La teoría de la atribución de Weiner estableció tres dimensiones bipolares de causalidad para los éxitos y fracasos: el
locus de control (interno-externo), la estabilidad (estable-inestable) y la controlabilidad (controlable-incontrolable).
Entre las atribuciones internas estarían la capacidad del sujeto y el esfuerzo, y entre las externas estarían la dificultad
de la tarea y el azar. La dimensión de estabilidad se refiere a la fijeza o variabilidad con que se perciben las causas de
los acontecimientos. La dimensión de controlabilidad se refiere al grado en que una persona puede controlar las
causas de su conducta.

Teoría de la acción razonada de Fishbein y Ajzen

El objetivo de la teoría es la predicción de la conducta de los sujetos ofreciendo una estimación sobre la intención de
dicha conducta mediante un índice de probabilidad. El determinante fundamental es la intención, que está
determinada por dos factores que son:
– la actitud hacia la conducta o evaluación personal, que depende de otros dos factores (los resultados que se le
atribuyen a la conducta en cuestión, y la valoración que se hace sobre estos resultados)
– la norma subjetiva o evaluación social, que depende de otros dos factores (las creencias que se le atribuyen a
las personas importantes de nuestro entorno y la motivación necesaria para cumplir con dichas personas).
TEMA 6
MOTIVOS PRIMARIOS O BIOLÓGICOS

Los motivos primarios son aquellos que están relacionados con la supervivencia del individuo o de la especie,
mientras que los secundarios son aprendidos y no tienen una base fisiológica tan clara. Los motivos de hambre, sed y
sueño son regulatorios, al contrario que la motivación sexual. Las conductas de ingesta de comida, bebida, la
conducta de dormir y la sexual no son reflejas, son persistentes y espontáneas, interviene en su regulación el
hipotálamo y el sistema límbico.

Hambre

Es el motivo responsable de prevenir el déficit de energía (corto plazo), y mantener el peso (largo plazo). Es una señal
que se supone controlada por señales de hambre y de saciedad. El hipotálamo lateral (HL) y el hipotálamo
ventromedial (HVM) controlan la ingesta de comida y la saciedad. El HL induce hambre, ayuda a regular el peso
corporal en el punto de equilibrio; por su parte, el HVM deprime la sensación de hambre. Las lesiones en el HL
ocasionan la supresión de la conducta de comer, así como la afagia (pérdida de la capacidad de deglución), mientras
que las lesiones en el HVM producen hiperfagia y obesidad, además de alterar la palatabilidad de los alimentos.

Los gustos y costumbres alimenticios se relacionan estrechamente con las preferencias y aversiones adquiridas a lo
largo de la vida. Las preferencias aprendidas tienen que ver con las consecuencias que se siguen tras la comida. Las
aversiones condicionadas al sabor, están asociadas con eventos que originan malestar incluso cuando ello sucede con
un intervalo temporal muy largo. En ambas interviene el condicionamiento clásico. Además de las preferencias
aprendidas, también las hay genéticas y universales. Las preferencias por los sabores dulces y salados son genéticas.

La palatabilidad, variedad y cantidad de los alimentos influye mucho en su ingesta. La palatabilidad hace referencia a
su valor hedónico, la variedad y cantidad tiene que ver con ingerir distintos nutrientes. El fenómeno de la <<saciedad
sensorial específica>> se relaciona con la variedad de alimentos y pone de manifiesto que cuando hay un solo
alimento se come menos que cuando hay alimentos variados disponibles.

Sueño

Entre los factores que influyen de manera importante en el sueño destacan dos: los ritmos circadianos y el tiempo
transcurrido sin dormir. Los ritmos circadianos hacen referencia a los ritmos de oscilación diaria y tienen una
duración aprox. De 24 horas. Entre ellos el más conocido e el sueño-vigilia, el cual se encuentra modulado por los
periodos de luz-oscuridad. En cuanto al tiempo sin dormir hay que decir que conforme dicho tiempo es mayor
también lo es la probabilidad de dormir.

El ciclo del sueño está constituido por cinco fases: fase I, fase II, fase III, fase IV y fase de sueño con movimientos
oculares rápidos (MOR).
La fase I es una fase de sueño ligero caracterizada por la presencia de ondas theta. En la fase II es de resaltar la
aparición de husos de sueño (explosiones de actividad rápida y rítmica de ondas cerebrales) y complejos K (ondas
repentinas y de forma puntiaguda que aparecen de forma espontánea aproximadamente uno cada minuto). La fase III
se caracteriza por la aparición de ondas delta. En la fase IV, es sueño más profundo, aumentan el nº de ondas delta.
Finalmente, en la fase del sueño MOR, aparecen junto con las ondas theta las ondas beta que son propias de la
vigilia, por lo que además de sueño MOR a este sueño se le denomina también paradójico.

Los tipos de sueño son dos: sueño lento o sin movimientos oculares rápidos (NMOR) y sueño paradójico o con
movimientos oculares rápidos (MOR). El sueño lento se caracteriza por la sincronización en el EEG, movimientos
lentos o nulos de los ojos y tono muscular moderado. Las ensoñaciones que aparecen reflejan un pensamiento
racional y conceptual; aparece actividad ligada a la rama parasimpática. El sueño paradójico se caracteriza por
aparición de movimientos oculares rápidos, existencia de desincronización en el EEG, descenso del tono muscular,
posible aparición de secreciones vaginale o erecciones en el pene. Se considera que el SN simpático predomina. Las
ensoñaciones que aparecen suelen ser emocionales y perceptuales.

Se cree que las funciones del sueño son: la restauración del organismo y la de supervivencia y adaptación.
Las investigaciones sobre la privación selectiva de sueño se han efectuado en la fase IV (sueño lento) y en la fase de
sueño MOR. En ambos casos ha mostrado diversos efectos, entre los que sobresale el efecto rebote (el sujeto entra
con más facilidad y frecuencia en la fase que se le priva cuando se le deja dormir sin interrupciones).

El sexo

Existen evidencias que apoyan que es posible producir un condicionamiento sexual mediante procedimientos de
condicionamiento clásico; en animales se ha manifestado la preferencia de lugar. Los procesos de aprendizaje juegan
un papel relevante en la motivación sexual; la conducta sexual se aprende y/o modifica mediante dichos proceso tanto
en humanos como en animales.

TEMA 7
MOTIVOS SECUNDARIOS O APRENDIDOS

Hay dos enfoques que intentan explicar los motivos secundarios: la perspectiva clásica, los explica como un impulso
que se genera ante una necesidad y la moderna, que los considera como metas o motivos en sí mismos que movilizan
al sujeto hacia la acción.

Teorías centradas en la necesidades:

Teoría de las necesidades de Maslow

Diseñó una pirámide de cinco niveles: fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de estima y de autorrealización.
Sólo pueden satisfacerse los niveles superiores, cuando los inferiores han sido satisfechos.

Teoría de los dos factores de Herzberg

Parte de que el ser humano tiene un doble sistema de necesidades: por un lado la necesidad de evitar las situaciones
de insatisfacción (factores higiénicos o extrínsecos) y por otro, la necesidad de crecer emocional e intelectualmente
(factores de motivación o intrínsecos).

Teoría ERC de Alderfer

Estableció tres tipos de necesidades: de existencia, relación y crecimiento. Coincide con Maslow en que las
necesidades están dispuestas según un orden jerárquico. No es necesario satisfacer en primer lugar las inferiores para
satisfacer las restantes. Defiende que la jerarquía de las necesidades puede funcionar en las dos direcciones. Según
Alderfer, la importancia de cada necesidad varía en cada persona y además un mismo sujeto puede tener varias
necesidades a la vez que requieran ser satisfechas de manera simultánea.

Teoría de la motivación humana de McClelland

Defiende tres necesidades: de logro, de poder y de afiliación.

Teorías centradas en las metas:

Modelo jerárquico de motivación de logro de Elliot

Al intentar conseguir una meta hay que tener en cuenta dos aspectos: la atracción hacia el éxito y el miedo al fracaso.
Se establecen cuatro tipos de metas en función de la combinación de dos dimensiones: la valencia y la finalidad de
objetivos. La valencia se refiere a la atracción o rechazo que evoca la meta y presenta dos niveles: aproximación y
evitación. La finalidad de objetivos se refiere al objetivo que se persigue al intentar conseguir una meta y muestra
otros dos niveles: dominio y rendimiento. La combinación de estas dos dimensiones con sus dos niveles cada una,
representan cuatro tipologías distintas de personas. Aproximación-Rendimiento (busca una buena ejecución
comparándose con otros), Aproximación-Dominio (buena ejecución comparándose consigo mismo),
Evitación-Rendimiento (evita una ejecución deficiente comparándose con otros) y Evitación-Dominio (evita una
ejecución deficiente comparándose consigo mismo).
La motivación de logro

Es la tendencia del sujeto a buscar éxito en situaciones desafiantes. Asumen riesgos con facilidad, siempre teniendo
en cuenta sus capacidades reales y calculando las consecuencias. Suelen preferir las tareas en las que pueden obtener
un feedback informativo, ya que les permite autoevaluarse, corregir fallos y mejorar la ejecución futura.

Teoría de la motivación de logro de Atkinson

Las variables relacionadas con la tendencia a buscar el éxito son:


– la motivación de éxito (la motivación del sujeto por el éxito)
– la expectativa o probabilidad de éxito (la expectativa que tiene de conseguirlo)
– el valor incentivo del éxito (el valor que le atribuye a la consecución del éxito)
El valor que se le otorga al éxito es directamente proporcional a la dificultad para conseguirlo e inversamente
proporcional a la probabilidad de alcanzarlo.

Las variables relacionadas con la tendencia a evitar el fracaso son:


– la motivación de fracaso (motivación del sujeto por evitar el fracaso)
– la expectativa o probabilidad de fracaso (la probabilidad que tiene de fracasar en la tarea)
– el valor incentivo de fracaso (el valor que le atribuye al fracaso en esa tarea concreta)

La motivación de poder

Winter la define como la necesidad de tener impacto, control, influencia sobre otra persona, grupo o el mundo en
general.
McClelland distinguió dos formas de expresar el poder:
– el poder personal, cuyo objetivo es ejercer la dominación sobre los demás
– el poder social, cuyo objetivo es contribuir al beneficio o bienestar de los demás

Suelen participar en todas las situaciones de grupo, intentando dominar y controlar los comportamientos de los
demás. Suelen ejercer profesiones influyentes. Se dice que recuerdan más experiencias de impacto emocional que el
resto de las personas. Parecen recordar más hechos relacionados con temática de poder. Reconocen sentir más
impulsos agresivos; suelen elegir como amigos a personas dependientes y poco populares a las que puedan manipular
con facilidad.

La motivación de afiliación

Es la necesidad de establecer, mantener o recuperar una relación afectiva positiva con otra persona o personas. Se
preocupan de establecer o mantener relaciones afectivas con otras personas. Este motivo no es sólo relacionarse con
los demás, sino más bien el miedo a sentirse rechazado, a quedarse solo, a ser desaprobado o a no tener aceptación
esperada en su grupo.

McAdams pensó que era necesario un enfoque que midiera solo los aspectos positivos y propuso estudiar el motivo
de intimidad, en el cual se produce también la interacción social, pero dentro de un ámbito más privado, en el que es
menos probable que se produzca el miedo al rechazo.

Sus relaciones suelen ser más cálidas y afectivas que las de otras personas con una baja necesidad de afiliación.
Necesitan cariño y afecto continuo que les haga sentirse especiales. Suelen tener bastante miedo al rechazo social y
buscan continuamente la aceptación. Prefieren las situaciones cooperativas que competitivas, no suelen obtener
grandes triunfos en puestos ejecutivos que requieran cierta capacidad de mando.

TEMA 8
TÉCNICAS DE MEDIDA Y ÁMBITOS DE APLICACIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE LA MOTIVACIÓN

Técnicas de medida de la motivación

Pueden aglutinarse en tres grandes grupos: técnicas basadas en la medición de la conducta instrumental, manifiesta u
observable; técnicas basadas en la medición de respuestas fisiológicas; y, técnicas basadas en la medición de
estados subjetivos o sentimientos, también denominadas técnicas de autoinforme.
Técnicas basadas en la medición de la conducta instrumental, manifiesta, u observable

Las técnicas incluidas han sido desarrolladas en el campo de la p. del aprendizaje. Asumen que la conducta es
realizada de forma espontánea por el sujeto. El presupuesto básico de estas técnicas es que dicho proceso puede ser
inferido a partir de la conducta públicamente observable emitida de modo espontáneo por un sujeto. La motivación es
considerada como fuerza motriz, activadora de la conducta.

La tasa de respuesta: frecuencia de emisión de dicha respuesta. A mayor tasa de respuesta, mayor motivación.
El número de aciertos y errores: grado de eficiencia en la realización de una tarea o conducta. A mayor motivación,
mayor eficacia.
Las acciones de libre elección: si al elegir entre varias posibilidades de respuesta, se elige una, será porque nos
motiva más.
El tiempo de reacción(TR): a mayor motivación, menor TR
Además de TR, otras medidas de tiempo son: la persistencia y el esfuerzo mostrado en la realización de una tarea.

Técnicas basadas en la medición de respuestas fisiológicas

Las técnicas incluidas responden a los planteamientos de la psicología fisiológica o de la psicofiosiología.


La psicología fiosiológica mediante la intervención sobre el SN, busca explicar los cambios producidos en el
organismo durante el desarrollo de una conducta. Las variables fisiológicas manipuladas directamente actúan como
variables independientes, mientras que la conducta lo hace como variable dependiente.

La psicofisiología, sin intervención sobre el SN, pretende conocer qué cambios fisiológicos tienen lugar ante
determinadas situaciones estimulares. Entre las técnicas psicofisiológicas de medida de la motivación destacan la
actividad electrodermal (refleja el funcionamiento de las glándulas sudoríparas ecrinas)y las respuestas
cardiovasculares (frecuencia o tasa cardiaca, el flujo o volumen sanguineo y la presión arterial).
En situaciones con alto grado de motivación encontramos aceleración del ritmo cardiaco, disminución del flujo
sanguíneo y aumento de la presión arterial, sobre todo sistólica.

Técnicas basadas en la medición de estados subjetivos y sentimientos

Se denominan también medidas de autoinforme. Están construidos conforme a la teoría de test y permiten obtener
información basada en la autoobservación o introspección. Se han señalado tres finalidades de estudio por las que los
autoinformes han sido utilizados con frecuencia en el campo de la motivación humana: para conocer qué motivos
pueden ser considerados rasgos estables de la personalidad, para analizar la interacción sujeto-ambiente y para
identificar los mecanismos que intervienen en los fenómenos que se investiga.

Ámbitos de aplicación de la Psicología de la Motivación

Motivación y ámbito educativo

El motivo de logro juega un papel relevante en la conducta escolar. Hay dos grupos de metas que persigue el alumno:
las relativas al aprendizaje o a la tarea, cuyo objetivo es incrementar la competencia escolar, y las metas de
ejecución o relativas a la autovaloración, por las que se busca ser mejor o evitar la experiencia de vergüenza del
fracaso.

Motivación y adicciones

La motivación interviene en su inicio, mantenimiento y desarrollo. El término adicción se emplea para designar una
gran diversidad de conductas de carácter apetitivo, cuya característica más destacada, su aproximación hacia un
objeto o situación, se debe a la asociación de dicho objeto o situación con la satisfacción de necesidades o deseos.
Existen tanto adicciones físicas como conductuales, dentro de las físicas, la adicción a las drogas se considera
prototipo de la conducta adictiva.

Psicológicamente, la adicción puede ser considerada como una alteración del funcionamiento normal de los procesos
motivacionales así como de la regulación y control voluntario de la conducta. La consecución de recompensas
inmediatas es lo que motiva la conducta del sujeto adicto. Dicha conducta se caracteriza por la pérdida de control
voluntario, que conlleva una alteración total de su jerarquía de motivos, y la realización compulsiva del
comportamiento de búsqueda del objeto o situación de su adicción, que es lo más destacable conductualmente.
En algunos casos, existe una vulnerabilidad genética en la aparición de adicciones; todas ellas afectan de modo
similar a la actividad cerebral.

En la adicción a las drogas se sugiere las motivaciones que responden a lo que se denomina inadaptación social;
motivaciones que expresan problemas emocionales y necesidad de adaptación a grupos concretos o condiciones
sociales; motivaciones que implican una tendencia hedonista y experimentadora; y motivaciones vinculadas a
necesidades provenientes de dolencias físicas o psicológicas.
En el caso de las adicciones físicas, se distinguen las siguientes fases: una fase inicial, caracterizada por un consumo
controlado o esporádico; una fase en la que el consumo se hace más frecuente y se produce el abuso de la sustancia;
una fase en la que tiene lugar el desarrollo y mantenimiento de la adicción; finalmente, una fase de cambio o de
postadicción, cuando ya no se presenta la conducta adictiva.

Dentro de los mecanismos explicativos del desarrollo y el mantenimiento de la conducta adictiva destacan los
basados en el condicionamiento clásico y operante. El condicionamiento de la respuesta compensatoria (se aprende
una respuesta que compensa a la RI), que es un caso especial de condicionamiento clásico, explica los hechos como
la tolerancia conductual a la droga o el síndrome de abstinencia condicionada.

En relación al condicionamiento operante, se habla de refuerzo positivo cuando el sujeto consume la droga para sentir
el efecto buscado de la misma, mientras que el refuerzo negativo tiene que ver con la búsqueda de la droga para evitar
el displacer que conlleva su ausencia.

Motivación, publicidad y comportamiento del consumidor

Mediante dos aproximaciones distintas se ha buscado dar respuesta a cómo pueden los productos convertirse en meta
y reducir la tensión. Una primera aproximación considera que es el producto en sí mismo el que puede satisfacer las
necesidades existentes; la segunda defiende que un producto puede ser presentado de forma que genere la activación
y dirección de la acción, lo cual implica la creación de necesidades y motivos tanto primarios como cognitivos y
sociales. Cuando se ha pretendido recurrir a motivos cognitivos se han utilizado sobre todo, necesidades de
información, y a las necesidades de afiliación, pertenencia, autonomía e individualidad cuando se ha pretendido
recurrir a motivos sociales.

Es posible conseguir un cambio de actitud hacia un producto mediante mecanismos de aprendizaje. En este sentido se
ha señalado el condicionamiento clásico, operante y el aprendizaje observacional. De los tres, el condicionamiento
clásico ha sido el más empleado en la tv.